“…La evolución mística del Corazón condiciona así a la jerarquía espiritual humana y determina la situación de cualquier alma en el Sendero. La gran familia humana puede ser catalogada en orden a su evolución espiritual por el grado de adaptabilidad a la vida del Corazón, es decir, de acuerdo al número de pétalos del mismo que cada ser humano haya logrado desarrollar en el incesante devenir de la búsqueda interior. Cada ser humano es así un pequeño Hércules que trata de realizar en el diminuto esquema de su vida alguno de los Doce Trabajos del gran HÉRCULES UNIVERSAL que su Alma Solar le ha confiado…”
DK utiliza como símbolo del Alma un Loto de Doce Pétalos, el cual nos dice que es análogo al:
Centro Cardíaco de la Mónada.
Cuerpo Causal o Alma.
Loto de 12 Pétalos de la Cabeza (dentro del Chakra Coronario).
Loto de 12 Pétalos del Corazón o Centro Cardíaco Humano.
Y nos previene de entender al Alma como “un loto flotando en sustancia mental”, pues “en realidad es un vórtice de fuerza –o de doce energías– unidas por la voluntad de la entidad espiritual”. [DNEII, p.175]
A estas doce energías DK les da un arreglo especial, en cuatro tríadas de “pétalos”, no mencionando casi nada de la última tríada, la más interior de todas: [TSFC. pp. 650 y sigs.]
Heracles, a quien los latinos llamaron Hércules, es el héroe más célebre de toda la mitología clásica. Algunos indicios sugieren su preexistencia entre los indos como Krishna o Baladeva (también llamado Balarama o simplemente Rama) y entre los egipcios como Horus. Todas ellas figuras míticas que comparten diversas características con el héroe griego.
Las leyendas en las cuales figura Heracles constituyen un ciclo completo en constante evolución, de modo que, tal como Grimal nos lo indica, los mitógrafos han adoptado una clasificación de sus hazañas en tres categorías:
1. El ciclo de los Doce Trabajos
2. Las hazañas independientes del ciclo precedente, que comprenden las expediciones realizadas por el héroe frente
a ejércitos.
3. Las aventuras secundarias, que le han acontecido durante la realización de los Trabajos.
“La perseverancia es la característica primordial del discípulo juramentado.” [AAB/DK DNE I]
Uno de los resultados de este alineamiento y adaptación jerárquicos será el establecimiento, por primera vez, de una interacción y movimiento fluídico entre los tres centros planetarios. Actualmente, los Chohanes salen de la Jerarquía y entran en la Cámara del Concilio del Señor del Mundo, o en uno de los Siete Senderos; los Maestros mayores, a cargo de Ashramas, están recibiendo grados superiores de iniciación y ascendiendo al grado de Chohanes; iniciados que pasaron del tercer grado están recibiendo rápidamente la cuarta y quinta iniciaciones, convirtiéndose en Maestros (recibiendo ambas iniciaciones en una sola vida), y sus puestos están siendo ocupados por iniciados menores, que a su vez, estuvieron entrenando a discípulos que los reemplazarán hasta que en este proceso de sustituir y reemplazar lleguemos a la puerta que simbólicamente se halla entre la humanidad y la Jerarquía y ahora está ampliamente abierta, y así los discípulos [i530] aceptados recibirán la iniciación, los discípulos juramentados serán aceptados y los discípulos en aceptación prestarán juramento. [Bailey: La Exteriorización de la Jerarquía]
[VBA] “Si el aspirante espiritual de nuestros días, si el discípulo juramentado dentro de cualquier Ashrama de la Jerarquía, comprenden claramente las altas determinaciones de este indescriptible Plan logoico que tiene como escenario principal a nuestro planeta Tierra, “habremos ganado la batalla al tiempo”, citando aquí unas palabras de mi Maestro; un tiempo que ha corroído y continúa todavía corroyendo las sensibles fibras del corazón de muchos discípulos mundiales, sin haberles inducido aún a la acción directa y eficaz que exige esta Era de grandes y positivas transformaciones sociales. Si llegan a ser comprendidas las finalidades augustas de las altas determinaciones cósmicas para nuestro planeta, el Cuarto dentro de una cadena de mundos hermanos dentro del Sistema solar y, por tanto, el centro infinito de las incomprensibles actividades de nuestro Dios planetario con respecto a la humanidad, ocurrirán grandes cosas en nuestro mundo. Voy a señalarlas brevemente y en orden a su importancia:
a. Se evitará la tercera guerra mundial, que vista la panorámica de los grandes avances técnicos en materia de destrucción, sería de carácter catastrófico para nuestro mundo y para sus habitantes de todos los Reinos.
b. Se establecerá un nuevo orden social, dentro del cual la igualdad de oportunidades para todos los hijos de los hombres será la nota clara y dominante.
c. Se descubrirán nuevas fuentes de energía planetaria que reemplazarán los antiguos sistemas de producción, tales como el carbón y el petróleo, cesando con ello la espantosa lucha de tipo económico entre las naciones cuyo suelo se halla enriquecido por aquellos antiguos sistemas.
d. La energía atómica será eficazmente controlada y aprovechada para disponer de energía más pura y menos tóxica y de más alta potencia en las actividades industriales de nuestro mundo.
e. Por efecto de ello, la humanidad dispondrá de más tiempo libre para dedicarlo a empresas de carácter cultural y de atención especial al ser interno.
f. Se preparará eficazmente el Camino del AVATAR, de Aquél a Quien toda la Naturaleza espera y que sancionará con Su radiante Presencia los grandes avances culturales, espirituales y técnicos.
Son infinitamente más numerosas las actividades creadoras que podrían ser realizadas en nuestro mundo de acuerdo con los Planes augustos de SANAT KUMARA y visando las grandes oportunidades de este siglo fecundo que nos ha tocado vivir, pero con las que acabo de describir espero se tendrá una idea aproximada de la importancia de nuestras actitudes frente a nuestra vida individual y social.
[Vicente Beltrán Anglada: Introducción al Agni Yoga, págs. 166- 168.]
[VBA] Hago mención a unas palabras recientes del Maestro Tibetano: “La Iniciación no es un privilegio de los elegidos, sino que es un deber social de todas las personas inteligentes y de buena voluntad del mundo” Es una exigencia de esta transmutación psicológica que se está desarrollando en muchos sectores, de hechos esotéricos, espirituales o metafísicos; y ustedes forman parte de este gran grupo de personas que reciben el impacto de estas energías, sea directamente o a través de algún discípulo juramentado, o quizás de algún Iniciado de la Gran Fraternidad. Si no, no estarían aquí, por favor. Es este sentido de responsabilidad y al propio tiempo, este sentir ético latente en el corazón de cada uno. Cuando se observan hechos tan deprimentes como aquéllos que el terrorismo organizado está creando en el mundo, produciendo confusión, dolor, muerte, tragedia, en este caso el poder ambivalente del propósito o la voluntad, y la inteligencia que es su compañera en el destino humano, ha de ser una condena total interna sin llegar nunca -porque no entra jamás en los planes de la Gran Fraternidad- al odio y la violencia, porque la violencia nunca se sofocará con la violencia, no podemos apagar un fuego echándole bencina. Pero qué sucederá cuando la mente sea tan clara, serena y expectante ante estos hechos, dándonos cuenta de que los seres que realizan estos actos criminales, están sujetos a un proceso cósmico que no han podido asimilar, se asimila la energía sólo con la apertura de los vehículos físico, astral y mental a estas energías. Pero dentro del impacto que estas energías causan en nosotros, hay dos amplias vertientes que han sido examinadas aquí de una manera muy concreta: el aspecto superior, es decir los centros superiores del individuo y los centros inferiores, aquéllos que están situados debajo del diafragma. Si la energía no puede canalizarse en los niveles superiores, por falta de asimilación de la energía de la buena voluntad, simplemente se produce una mutación psicológica de un carácter negativo y la persona, lo crea o no, se está convirtiendo en un mago negro. Un mago negro es aquella persona que ha decidido realizar el mal y dejar el bien, sin tener ningún compromiso con el bien. [http://www.vicenteba.org/c20.htm]
[e156] [i192] Hay una gran diferencia entre los términos “aspirante al sendero” y “solicitante de la iniciación”. El que aspira al discipulado y se esfuerza por llegar a él no está comprometido [“juramentado”], de ninguna manera, a adoptar la misma actitud y disciplina específica que el solicitante de la iniciación y puede emplear el tiempo que quiera en hollar el sendero de probación. Quien busca la iniciación está en distinta posición, y, presentada la solicitud, debe disciplinar su vida bajo normas definidas y seguir un régimen estricto, optativo para el discípulo. [Bailey: Iniciación humana y solar]
“SER EN EL CORAZÓN DEL PADRE”, quien ama todo y a todos por igual, sin preferencias… Por ello, por este Amor de Dios, la Verdad está en todas partes…, no hay que buscarle exclusivamente en compartimentos estancos, cerrados para los demás, porque sutilmente nos hemos vuelto exclusivistas y separativos.
Los grupos esotéricos tendrán éxito sólo si existe en el corazón de sus miembros ese espíritu de independencia con respecto a la labor del grupo y, sin embargo, la máxima eficiencia en llevar a cabo armoniosamente y junto a los demás la labor del grupo. Implica ser íntegros en la acción, implica estar “unidos” al grupo mas que formar parte del grupo. Hay que aprender de los Ashramas de la Jerarquía en que los miembros están en constante sintonía con el grupo aunque estén separados de dichos Ashramas por miles y miles de kilómetros en el tiempo.
… esto lo iréis consiguiendo poco a poco y… sabréis respetar humildemente los punto de vista de los demás pues, a veces, pueden enriquecer los propios, con solo que les dediquemos un punto de atención y un gran afecto fraternal.
[http://www.vicenteba.org/ca8487.htm]
La labor del grupo
Este grupo se ubicará entre explotados y explotadores, antagonistas y pacifistas, pueblos y gobernantes, sin apoyar a nadie ni demostrar parcialidad, sin fomentar desórdenes políticos ni religiosos y tampoco nutrir odios individuales, nacionales o raciales. Será el intérprete de las correctas relaciones humanas, de la unicidad básica de la humanidad, la hermandad práctica, la inofensividad positiva en la palabra hablada o escrita, y apoyarán esa síntesis interna de los objetivos que reconocen el valor del individuo y, al mismo tiempo, la significación del trabajo grupal. La difusión de estas ideas y de los principios de buena voluntad traerán la formación de este tercer grupo en los asuntos mundiales. [Bailey: Psicologia Esoterica, II]
El Discípulo Juramentado (consagrado a la “labor del grupo”)
Mi tarea no consiste en hacerlos cambiar, ni darles órdenes o mandatos. Sólo tengo una tarea y es descubrir y probar a aquellos que pueden servir a la raza inspirados por los Ashramas de los Maestros. Me referí a la soledad, una de las primeras cosas que le indican a los discípulos que se están preparando para la iniciación. Es evidente, por lo tanto, que la soledad a la que me refiero no deriva de la debilidad de carácter que rechaza al semejante, ni de una naturaleza desagradable o retraída, tampoco de una especie de autointerés tan ostensible que antagoniza a las personas. Gran parte de la soledad en la vida del discípulo es por su culpa y puede subsanarla si aplica las correctas medidas de autodisciplina. Él mismo debe aplicarlas, porque conciernen a la personalidad y nada tengo que hacer con sus personalidades. Me refiero a la soledad que se produce cuando el discípulo [“en aceptación”] se convierte en discípulo [“juramentado”] [“the accepting disciple becomes the pledged disciple”] y abandona la vida de concentración en el plano físico, y de identificación con las formas de vida en los tres mundos, hallándose en el punto intermedio [e50] entre el mundo de los asuntos externos y el mundo interno de significados. Su primera reacción es de soledad; ha roto con el pasado; abriga muchas esperanzas, pero no está seguro del futuro; sabe que el mundo tangible al cual está acostumbrado debe ser reemplazado por el intangible mundo de valores, implicando un nuevo sentido de proporción, un nuevo alcance de los valores y nuevas responsabilidades. Cree que dicho mundo [i46] existe, sigue adelante valiente y teóricamente, pero durante algún tiempo aquel es totalmente intangible; descubre a unos pocos que piensan y sienten como él, y sólo posee en embrión el infalible mecanismo para establecer el contacto. Se está zafando de la conciencia masiva en la cual estaba fusionado, pero aún no ha encontrado su grupo en el que, a su tiempo, será conscientemente absorbido. [DNE II]
No sólo fue reemplazado el acercamiento individual a la Jerarquía, por el acercamiento grupal, sino que en la actualidad es posible llevar a la objetividad y exteriorización cierta parte de entrenamiento. De allí el establecimiento del nuevo grupo de servidores del mundo, que, mientras actúa en el plano externo del vivir físico y cotidiano, mantiene una estrecha integración ashrámica proporcionando así un campo de servicio para los discípulos aceptados que tratan de expresar el servicio, y también el lugar de reunión donde todos los empeñosos aspirantes pueden ser probados y además comprobarse sus móviles y persistencia, previamente a su aceptación directa. Esto es algo nuevo, porque [i240] la responsabilidad de preparar al aspirante para el discipulado aceptado, es transferida al discípulo [“juramentado”; “pledged”], alejándolo de la atención inmediata del Maestro que lo acepta, el cual queda libre para dedicarse a otro campo de servicio. Esto constituye en sí una de las principales indicaciones del éxito del proceso evolutivo aplicado a la humanidad. Cristo Mismo inició esta “transferencia”; muy a menudo actuó por medio[e203] de otros hombres, llegando a la humanidad por intermedio de Sus doce Apóstoles, considerando a Pablo como el sustituto de Judas Iscariote. El mismo sistema trató de aplicarlo Buda, pero la relación de Su grupo era principalmente con Él y no tanto con el mundo de los hombres. Cristo envió a sus apóstoles por el mundo para buscar, guiar y alimentar las ovejas y que se convirtieran en “pescadores de hombres”. La relación de los discípulos de Cristo era primero, con un mundo demandante y, segundo, con el Maestro: dicha actitud todavía impera en la Jerarquía, pero con no menos devoción al Cristo. Lo que Buda instituyó, embrionaria y simbólicamente, se hizo real y existente por las demandas de la era pisceana. [Bailey: Los Rayos y las Iniciaciones]
Como observarán, los discípulos de un ashrama se ocupan principalmente de los asuntos mundiales. Como grupo se han comprometido para el servicio mundial y como individuos están aprendiendo a trabajar de ese modo. Los [aspirantes al discipulado = “would-be disciples”] deben diferenciar entre el efecto (magnético y dinámico) del grupo y el esfuerzo consciente que el grupo realiza bajo el deseo unido, dirigido por el Maestro, para llegar a las mentes de quienes dirigen los asuntos y acontecimientos mundiales. Los acontecimientos externos son, hasta cierto punto, predecibles; constituyen efectos precipitados de causas ocultas que subyacen profundamente en la subconsciencia de la humanidad, y pueden ser observados y -hasta cierto punto- contrarrestados o estimulados, por el poder grupal. Ésta es una de las tareas principales de la Jerarquía. Los Maestros trabajan en la luz y en el reino de las causas. Los discípulos están implicados, lógicamente por ahora, en el mundo de los efectos y, en consecuencia, de la ilusión. Trabajar predominantemente con los puntos focales de la energía espiritual en el plano externo, involucra inmediatamente ciertos factores:
1. Un profundo e indesviable amor que “ve” en la luz. El amor es verdaderamente el revelador.
2. El poder de abstraerse totalmente, como individuo y grupo, del mundo de las reacciones físicas e inclinaciones [e647]emocionales, y trabajar exclusivamente en niveles mentales. Allí el discípulo está centrado en su mente inferior, pero conscientemente orientado hacia el alma, y es cada vez más sensible a la intuición, a la visión y al Plan, así como también al alma grupal y al Maestro -todo en orden de respuesta.
3. Luego sigue el poder, como grupo, de formular el deseado efecto mental, en tal forma que llegue a la mente o al alma de aquellos con quienes ustedes como discípulos tratan de hacer contacto, proyectando la forma mental construida con el tipo y la cualidad necesarios para evocar respuestas y satisfacer la necesidad de aquellos a quienes el discípulo trata de ayudar y fortalecer. La forma mental proyectada incorporará la luz y el amor, y también la idea del grupo, de acuerdo a la visión grupal.
[i706] ¿Cuántos pueden hacer este tipo de trabajo? No muchos, todavía. Los discípulos generalmente se ocupan más del deseo de ayudar que de las técnicas científicas para ayudar. Deben considerar el deseo de ayudar como algo lógico, y luego olvidarlo. Desearía pedirles a todos los discípulos que hagan un mayor esfuerzo para ver con claridad la visión; reconocer y conocerlos por lo que son, a quienes ocupan una posición elevada, guían a la humanidad y tienen la responsabilidad de sacarla de la esclavitud y llevarla a la liberación. Ayúdenlos con amor, porque se hallan donde están, debido al destino individual y a la guía de sus almas. La vida debe ser considerada y enfrentada como es, no en forma realista desde el punto de vista mundano, sino en forma realista desde el punto de vista del alma, cuya visión es amplia e incluyente y ve la vida tal cual es.
Uno de los primeros deberes de los discípulos es aceptar los hechos como son. En la tarea de ayudar a la humanidad, como parte del grupo o Ashrama de un Maestro, una de las primeras cosas que deben saber es que han sido ubicados hombres y mujeres en posiciones de poder para llevar a cabo el Plan divino. Esto debe hacerse sin críticas, evitando el constante reconocimiento de sus limitaciones, comprendiendo sus problemas, percibiendo el llamado de estas almas a las de ustedes y enviándoles una constante corriente de “comprensión amorosa”. Ellos son discípulos más avanzados que ustedes, aunque no lo comprendan. Consciente o inconscientemente se hallan bajo la “impresión” de los Maestros; muy poco puede hacer el discípulo común para moldear sus pensamientos o configurar sus decisiones. Me refiero, desde luego, a los conductores de las Fuerzas de la Luz en [e648]el plano físico externo. Pero los discípulos y aspirantes pueden rodearlos de una barrera protectora de luz y de amor; deben abstenerse de obstaculizarlos con la crítica mental que puede aumentar la oleada de murmuraciones que las mentes mundanas vierten sobre ellos. Además les pediría que no traten de llegar hasta los conductores de las Fuerzas del materialismo e influir sobre ellos. Esto puede hacerse más fácilmente, pues la personalidad del discípulo proporcionará una puerta abierta para el acercamiento, pero por ser esas fuerzas mucho más fuertes que las del discípulo común, la tarea sería extremadamente peligrosa.
331. Sin cultura no podrá haber acuerdos internacionales ni entendimiento mutuo. Sin cultura la comprensión de la gente no puede abarcar todas las necesidades de la evolución. Por lo tanto, La bandera de la Paz comprende todos los sutiles conceptos que conducirán a la comprensión de la cultura. La humanidad no entiende como manifestar reverencia por aquello que comprende la inmortalidad del espíritu. La bandera de la Paz traerá la comprensión de esta elevada trascendencia. La humanidad no podrá florecer sin el conocimiento de la grandeza de las culturas. La bandera de la Paz abrirá las puertas a un futuro mejor. Cuando los países estén en camino a la destrucción, entonces aún aquellos que carecen de espiritualidad deberán entender en qué consiste el ascenso. Así, La Bandera de la Paz trae un futuro mejor.
334. Verdaderamente, la Bandera de la Paz unirá todas las tareas culturales y le dará al Mundo el tan necesitado logro. Por lo tanto, aquellos que portan un esfuerzo hacia la búsqueda responden a todas las afirmaciones. Las naciones se unirán verdaderamente bajo esta Bandera.
337. No va a ser fácil la época cuando se manifieste el Florecimiento del Fuego. La Bandera de la Paz no será encontrada en un bazar. Así, unámonos en un esfuerzo inconquistable.
375. Así se regenera el Mundo sobre el principio del Fuego. El fuego de los centros, el fuego del espíritu, el fuego del corazón, el fuego del logro, el fuego de la realización, el fuego de la Jerarquía, el fuego del Servicio – todo esto constituye los principios del Nuevo Mundo. Los arcos mezclados de la conciencia crean así la Voluntad Suprema. Verdaderamente, el Gran Estandarte de la Paz cubrirá al Mundo entero. Verdaderamente, una gran época, la hora de las grandes realizaciones. Así se aproxima la época de la gran acción.
377. La transformación del Mundo es en verdad afirmada en la tensión más elevada. Todas las perturbaciones, todos los cambios, todas las enfermedades acompañan a esta transformación. Las energías impulsadas muy poderosamente hacen que el fuego se ponga en movimiento. Así, en la Época del Fuego la obscuridad se vuelve densa y todo se intensifica en un esfuerzo ardiente. El mal es creado por la densificación de la obscuridad. La Luz transforma el Mundo. Así, en grandes momentos, la manifestación de la transmutación universal satura el espacio.
En consecuencia, durante la Época del Fuego, cuando la Luz lucha con la obscuridad, la manifestación de la Bandera de la Paz es aquel signo fundamental que le proporcionará a la humanidad un nuevo paso. Así, tanto la Belleza, el Conocimiento, el Arte y todas las naciones se unirán bajo este signo. Sólo las medidas más elevadas se podrán aplicar a la Bandera. ¡Verdaderamente!
381. La conciencia que circunscribe sólo el presente, sin ningún pensamiento sobre el futuro, no puede adherirse a la evolución ya que para semejante conciencia la cadena de los siglos desaparecerá. Por lo tanto, cuando la conciencia se expande, ella abarca la gran cadena guiadora de las causas y los efectos. Así, mientras la evolución está siendo establecida, es muy importante la manifestación de las causas. Al momento, cuando el planeta está completando su Karma, ciertamente que la retribución por lo concebido se refleja grandemente en la humanidad. Sin embargo, aquello que ha sido engendrado por el esfuerzo espiritual humano envuelve al planeta. En consecuencia, cada brillante tensión y cada esfuerzo le darán al planeta la afirmación del Nuevo Mundo. Por lo tanto, la insigne Bandera de la Paz porta todos los proyectiles de la Luz y ardientemente impregna las corrientes alrededor de la Tierra como una panacea en contra del mal. Las conciencias amalgamadas por milenios, crean. Así la Luz conquista la obscuridad. Así se cumple un maravilloso paso. Así aquello que ha sido preordenado, se aproxima
390. ¡Qué estúpidos son todos aquellos que no creen en la esperanza! ¡Qué ciegos son aquellos que creen que las guerras tienen sus ventajas! ¡Son pocas las conciencias que pueden percibir la regeneración del planeta por medio de la cultura! Ciertamente, aquellos que no comprenden la creatividad por medio de medidas superiores perecerán en las mismas agitaciones viejas. Aquellos que no comprenden los nuevos caminos tienen una gran necesidad de comprender la Época de Maitreya. ¡La Bandera de la Paz y la de los Señores abrirán todos los caminos!
Corazón, 1932
71. La verdadera solemnidad es construida en la tensión más elevada. La solemnidad no es descanso, no es satisfacción, no es un fin, sino precisamente el comienzo, es determinación y progreso en el camino hacia la Luz. Las adversidades son inevitables, como lo son las ruedas del esfuerzo. Las presiones terribles son inevitables, de otra manera la explosión sería débil. ¿Pero podrá el júbilo provenir de la ligereza? Allí sólo hay lujuria, mas el júbilo está en la victoria del espíritu. La victoria del espíritu está en la afirmación de los principios inalterables. Cuando la Bandera de la Paz esté siendo desplegada uno puede llenarse de solemnidad
Command of Rigden Djapo (The Lord of Shambhala). 1927. Tempera on canvas. 72.3×109.2 cm. Nicholas Roerich Museum, New York.
“Kalachakra” es La Rueda del Tiempo. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río;
es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego. Jorge Luis Borges
En las visitas sucesivas que nos hizo, el Sumo Sacerdote habló más de una vez de Kalachakra, atribuyendo a esta doctrina no sólo un significado religioso, sino una aplicación práctica a la vida, como un verdadero yoga… Nicolás Roerich, El Corazón de Asia, pag. 89.
“Agni Yoga” es el Yoga del Fuego. La doctrina de Kalachakra se remonta al año 1027 de nuestra era, en que fue divulgada por Atisha. Es el yoga de la utilización de las energías superiores. Desde tiempos antiguos se fundaron escuelas especiales de Shambhala en unos cuantos monasterios, los más ilustrados; pero Tashi-Lumpo fue siempre el centro principal del vital yoga, porque los Tashi-Lamas han sido los grandes protectores de Kalachakra y estaban íntimamente vinculados con Shambhala. Nicolás Roerich, El Corazón de Asia, pag. 89.
“Shamballa“ es el lugar Donde la Volundad de Dios es Conocida. Shambhala is manifested under the most varying Aspects, in relation to the concepts of a century. It is correct to study all the cycles of the legends of Asia. […] You observed justly that the facts about the Kalachakra are passed over in silence; this is due not only to ignorance but to an abhorrence of touching the fundamentals. Humanity passes over with equal shudders all the wells of knowledge—this applies to all worlds—and people will shudder just as much over the world of Fire.
Fiery World I, 97.
I approve of the Kalachakra, now being compiled. This fiery Teaching is covered with dust, but it should be proclaimed. Not reason but wisdom gave this Teaching. It should not be left in the hands of ignorant exponents. Many domains of knowledge are united in the Kalachakra; only the unprejudiced mind can find its way among these stratifications of all worlds.
Fiery World I, 212.
“Kalachakra” (the Wheel of Time, or the Wheel of the Law) is the Teaching ascribed to the various Lords of Shambhala. Traces of this Teaching can be found in almost all the philosophical systems and teachings of India. At the present time, it is perhaps more known in Tibet. But in reality this Teaching is the Great Revelation brought to humanity at the dawn of its conscious evolution in the third race of the fourth cycle of Earth by the Lords of Fire, the Sons of Reason who were and are the Lords of Shambhala.
Letters Of Helena Roerich I, 5 March 1935.
La Doctrina de Shambhala es una verdadera Doctrina de Vida. Como en los Yogas hindúes, esta Doctrina enseña el uso de las más nobles energías que llenan el macrocosmos y que se manifiestan en forma igualmente poderosa en nuestro microcosmos.
Nicolás Roerich, El Corazón de Asia, pag. 130.
Kalachakra (“Cycles of Time”) is a system of Buddhist tantric practice for the attainment of enlightenment to be able to benefit others as much as is possible. Part of its meditation system deals with the cycles of breath and of subtle energies in the body. It structures that meditation according to parallels with astronomical features, such as the orbital periods of heavenly bodies. Kalachakra then draws a picture of history, geography, and physiology that parallels this structure, so that meditation will be analogous to all of them.
The Berzin Archives
Kalachakra, meaning cycles of time, has many levels of symbolism, as all tantra practices do. The symbolism reveals itself in the world picture Kalachakra presents in the form of a mandala palace and 722 Buddha-figures dwelling within and around it. Traditional texts explain the symbolism in terms of realizations of various aspects of the Kalachakra path to enlightenment. Nevertheless […] the Kalachakra empowerment is associated with promoting world peace […]
The Berzin Archives
“La Bandera de la Paz” es El Sello de Shambhala.
“Peace starts within each one of us. When we have inner peace, we can be at peace with those around us.”
His Holiness the XIVth Dalai Lama
“Buddhist Kalachakra Teaching of Shamballa”
Shamballa is mentioned in many Buddhist texts, such as the White Vaidurya, the Sphere of Shambhala (Shambhala Sin–bkod–pa), the Blue Annals (Deb–ther Snon–po), the Kanjour and Tanjour, and the Route to Shambhala (Lam–yig).
The Kalachakra Tantra, however, has been intimately connected with the country of Shambala – its ninety–six districts, its kings, and retinue. Still, if you lay out a map and search for Shambala, it is not findable; rather, it seems to be a pure land which, except for those karma and merit have ripened, cannot be immediately seen or visited. As is the case, for example, with the Joyous Pure Land…, Sky Territories, the Blissful Pure Land, Mount Da-La, and so forth, even though Shambala is an actual land – an actual pure land – it is not immediately approachable by ordinary persons such as by buying an airplane ticket. Perhaps, if, in the future, spacecrafts improve to the point where they can proceed faster than light, it might be possible to arrive there, but the tickets might be expensive! In fact we can consider the tickets to be meritorious actions, and thus it takes someone rich in merit to arrive there.
According to Buddhist teachings, Suchandra is the King of Shamballa, who requested the Buddha to disseminate its teachings. To the Buddhist, Shamballa is three things: A yogic symbol of the state of Kalachakra attainment, a pure land, and an actual physical place. Shamballa stands resplendent as a place where those of clear heart and positive karma can take rebirth in an environment of happiness and enlightenment.
The Kalachakra Tantra first entered Tibet from India in the eleventh century and has been handed down in an unbroken lineage to the Dalai Lama and other eminent lamas of today. The Dalai Lama constructs the Kalachakra mandala privately and publicly.
Kalachakra is an aspect of Buddha–mind representing Time and Space; past, present, future come together in a timeless union of wisdom and compassion.
Sand mandalas of the Kalachakra are constructed as part of an ‘empowerment’ or initiation given by a Ritual Master. The Dalai Lama ‘grants permission’ to students who wish to practice the meditation of a particular deity associated with that mandala. This is called ‘Deity Yoga’ in the Tibetan Vajrayana or Tantric practice of Buddhism. Kalachakra empowerment given by the Dalai Lama usually takes twelve days.
The Kalachakra practitioner aims for transformation of body, speech, mind and consciousness into pristine awareness; the enlightened bliss consciousness of the deity being visualised. At the end of Kalachakra retreats, the sand mandala is swept up and the sand is offered to a local body of water in order to share the blessing with all beings. Sand is a universal symbol of time—the sands of time, the sand in the hourglass.
Buddhists regard the Kalachakra mandala at Shamballa as a blueprint for the planet. The sages of Shamballa (Kumaras, Chohans and Masters) perform its meditational practice, or Sadhana, to implement the Plan on Earth.
There is a further belief that the Kings of Shamballa are incarnate Bodhisattvas who guard the spiritual wisdom through the darker Kali Yuga cycle, and will return to re–establish a golden age.”
“Vajrayana or Diamond Way”
Tantric Buddhism is the pinnacle of Tibetan Buddhism, representing the teachings of the Kalachakra Tantra. Tantras are religious scriptures dealing with magical rites, rituals and ceremonies. The Tantric teachings are divided into four classes, each more advanced than the preceding one—beginning with purification of mind and body, leading to a ‘realisation of emptiness’ and eventually to the final ‘liberation’.
Kalachakra tantra is the highest class (Anuttara Yoga) and the most involved and complex of tantric teachings. Kalachakra tries to embrace all phenomena in the universe—astronomy, geography, history, prophecy. Its major emphasis is upon time and astrology, and the mathematics needed for calculations.
The Kalachakra practitioner seeks to find the cyclical patterns of forces that regulate existence, from which are derived the Tibetan calendar and astrology.
The primordial Buddha gives rise to the Wheel of Time, the cycle of creation and destruction, of unceasing change, that defines our existence. Through practice of Kalachakra, the yogi comes to understand this wheel and to realise the emptiness of time and space.
Kalachakra symbolises the timeless nature of time seen as a whole. Shamballa is engrossed in the Eternal Now, and from this emanates the peace of Shamballa.”
“Kalachakra Mandala”
The Kalachakra mandala is a cosmogram of the outer and inner worlds in idealised form, free from imperfections. In Sanskrit, ‘kala’ means ‘time’ and ‘chakra’ is ‘wheel’. ‘Kala–chakra’, therefore, is ‘The Wheel of Time’; it is a process and an event.
The Wheel of Time implies cycles and therefore astrology, the Science of Cycles. Saturn of course, rules astrology and cycles generally, and is also the Lord of Karma. When the Wheel turns full circle, karma is reaped by Saturn’s ‘sickle’; perhaps there is a connection here with the word ‘cycle’: Saturn harvests karma with his sickle, which delineates the end of one cycle and the start of a new one. It is interesting that Saturn is exalted in Libra, a sign intimately related to Shamballa, as described later.
The Wheel of Time is also known as a Peace Mandala, or a road map to the universe, and is the most complex of Buddhist mandalas. It describes the interrelationship of heavenly bodies, the workings of the human body/mind—the macrocosm and the microcosm. It also describes the stages of meditation followed on the path to inner peace. That inner peace attained is the Peace of Shamballa, and hence relates to Libra the Peacemaker.
It is not just the peace attained through the right relationship of nations, but the peace that is cultivated within every individual through relationship between the soul and that which is unredeemed in the personality: the pairs of opposites—love/hate, dark/light, anger/joy, fear/courage etc. This guarantees eventual peace in the world through ‘meritorious action’ and so an ‘airplane ticket to Shamballa’.”
“DK and Kalachakra”
The basic text of the Kalachakra system is the Kalachakra Tantra, first of the Books of Kiu Te. This latter text happens to be the skeleton of ancient stanzas upon which The Secret Doctrine is based. (Apparently there is also a voluminous commentary by Vimalaprabha on the Books of Kiu Te.) It is generally acknowledged that DK is one of the foremost Kalachakra masters of Tibet:
“He [DK] is profoundly learned, and knows more about the rays and planetary hierarchies of the solar system than anyone else in the ranks of the Masters.”
DK maintained that the teachings on Shamballa were the most important that he had transmitted. Approximately three fifths of the Kalachakra’s system is in the works of HPB and AAB. The Seven Rays teachings are the Tibetan tantras unveiled.
The Kalachakra is about utilisation of the primary energy—the energy of fire (Sanskrit: ‘agni’), hence the newest yoga emerging for humanity, Agni Yoga. DK calls Agni Yoga the ‘yoga of synthesis’ and has hinted that, “A very interesting period will come about the year 1966 and persist to the end of the century.”
1966 saw the first publication of the Kalachakra tantra outside of Tibet, opening up scholarly access. In 1985 three books on the Kalachakra were published in English for first time in the West. 1966 coincides with another important date given by DK:
“In the time of the Buddha and through the stimulation He produced there was a great gathering in of Arhats. These were men who had achieved liberation through self-initiated effort. This period, in our Aryan race, marked a climax for the East. Since then the tide of spiritual life has steadily flowed westward, and we may now look for a corresponding climax in the West, which will reach its zenith between the years 1965 and 2025. Towards this end the adepts of the East and of the West are unitedly working, for they follow always the Law.”
The 2000 Shamballa impact was right in the middle of this period, and calls to mind a further comment by DK:
“The Buddha and His 900 arhats struck the first blow at the world glamour when He promulgated His Four Noble Truths. The Christ struck the second blow with His teaching of the nature of individual responsibility and of brotherhood. The next blow will be struck by the New Group of World Servers, acting under the direction of Christ and His disciples, symbolically described as “Christ and His 9000 initiates.”
There is a connection between the Shamballa teachings and the Tashi Lhunpo monastery in Tibet, founded in the fifteenth century after the death of Tsong Ka Pa, said by HPB to be a reincarnation of the Buddha. The Panchen (Tashi) Lama of Tibet is known to be one of the foremost practitioners of the Kalachakra teachings. He constructs each year a large Kalachakra mandala at a private retreat attached to his residence—said to be the seat of the secret school of the Masters of Wisdom. The Panchen or Tashi Lama is the head of this monastery and is the inner equivalent to the Dalai Lama whose work is more exoteric.
Tashi Lhunpo is located near Shigatse, abode of several of the Masters of Wisdom, and may be the monastery to which DK refers when he mentions himself as holding the office of Abbot. HPB also mentions this monastery in her writings.” [5]
This Taurus festival of 2004 is regarded by many as the high point of the spiritual year and can be participated in on the inner planes by those who to choose to align themselves. It is a time of great opportunity, to participate in the downflow of forces said to emanate from a triangle formed by Sanat Kumara, the Buddha and the Christ, who in turn step it down to the assembled Hierarchy who further step it down to the disciples and initiates of the world and the rest of Humanity.
Objetivo: “Qué el Alma controle la forma externa, la vida y todos los acontecimientos”.
Etapas I y II: Alineamiento e Identificación con el Alma.
Lograr una posición cómoda y el control físico.
Respirar rítmica y regularmente.
Visualizar los tres vehículos del hombre inferior —físico, emocional y mental— alineados y armonizados con el Alma suprema.
a) Alinearse con el Ego o Yo Superior.
b) Establecer un canal para expresar el Yo Superior en el plano físico.
Pronunciar tres veces la Palabra Sagrada —pronunciar el “OM” en forma redonda y audible.
Nota: El “OM” Debe pronunciarse con la nota más fácil para el estudiante, emitiéndola desde la cima de la cabeza, considerando al paladar como una caja de resonancia.
Etapa III: Afirmación
Haciendo “como si” uno estuviera unido al Alma, enunciar:
La Afirmación del Discípulo
“Soy un punto de luz dentro de una Luz mayor.
Soy una corriente de energía amorosa dentro de la corriente de Amor divino.
Soy una chispa de Fuego del Sacrificio, enfocada dentro de la ardiente Voluntad de Dios.
Y así permanezco.
Soy un camino por medio del cual los hombres se pueden realizar.
Soy una fuente de fuerza que les permite mantenerse.
Soy un rayo de luz que ilumina su camino.
Y así permanezco.
Y permaneciéndo así vuelvo.
Y voy por el camino de los hombres y conozco los caminos de Dios.
Y así permanezco.”
Etapa IV: Visualización
Pensar en el centro cardíaco etérico, situado entre los homóplatos, sin concentrarse en la parte física densa, imaginándolo como un loto dorado de doce pétalos cerrados.
Emitir el “OM” en forma inaudible, imaginando que el loto se expande y se abre lentamente en respuesta a ese sonido interno, hasta ver el centro como un remolino de radiante luz de color azul eléctrico.
Ver, o construir, dentro de ese cento una imagen del Maestro en el Corazón centellando con todos los colores, al mismo tiempo que se le vivifica con el gran amor que se le profesa. Así se construye con materia etérica, astral y mental.
Nota: Erigir esta forma con cuidado, amor y atención, teniendo en cuenta que el Maestro personifica el ideal de la conciencia superior y todas la virtudes. No se trata de visualizar un determinado Maestro de Sabiduría sobre el cual se ha escuchado hablar o se ha leído, mucho menos se trata de visualizar a alguna persona conocida. El estudiante debe recordar que el Alma es el Maestro “por propio derecho” y el primero que contactamos, y a quien debemos dirigir nuestros pensamientos hasta el momento en que podamos reconocer al Maestro superior, de cuyo Ashrama nuestra Alma es miembro y servidor.
Entonar el “OM” suavemente.
Etapa V: Meditación
Eleve la conciencia hacia el interior de la cabeza, hasta el centro situado entre las cejas, luego medite sobre el pensamiento mensual solamente durante 5 ó 10 minutos.
Etapa VI: Invocación
Recite:
La Gran Invocación
“Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes humanas,
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones humanos,
Que “el Señor Maitreya” retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el Propósito guíe a las pequeñas voluntades humanas,
El Propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza humana,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.”
Etapa VII: Conclusión
Concluir la meditación entonando el “OM”, imaginando que a través del grupo está exhalando energía al mundo, a fin de fortalecer en todos los países al NGSM, a medida que éste trabaja para establecer rectas relaciones humanas.
“¿Cómo puedes discernir lo real de lo irreal, lo verdadero de lo falso? Solamente por medio del auto desarrollo. ¿Cómo lograr esto? Primero guardándote prudentemente de las causas de engaño, siendo la más importante entre todas ellas, el mantener comunicación con elementarios…
Y luego, dedicando una cierta hora u horas fijas cada día, completamente sola en contemplación de sí, escribiendo, leyendo, purificando tus motivos, estudiando y corrigiendo tus errores, y planeando tu trabajo en el mundo externo. Esas horas deben de reservarse sagradamente para este propósito, y nadie, ni siquiera tu amiga o amigos más íntimos deben estar allí”.
( Carta del Mahâtma K. H. a la Sra. Laura C. Holloway,
recibida en Eberfeld, Alemania a finales de agosto de 1884.
Un día, a comienzos de 1923, la Dra. Annie Besant, entonces Presidente de la Sociedad Teosófica, escribió algunas líneas que desde entonces se han hecho familiares a los miembros de todo el mundo, han sido traducidas a varios idiomas y, ciertamente, se han vuelto parte casi indispensable del vocabulario de todo teósofo. Las palabras se han puesto en música, salmodiadas y cantadas, y pocas reuniones de la Sociedad realizadas desde ese año han comenzado sin la recitación de estas palabras. En todas las Convenciones Internacionales los sucesivos Presidentes de la Sociedad han inaugurado las actuaciones con la recitación antifonal de lo que ha llegado a conocerse como la “Oración Universal” o “Invocación Universal”. Simple en extremo, las palabras poseen el mágico poder de un mántram:
“Oh, Vida Oculta,
que vibras en cada átomo,
Oh, Luz Oculta,
que brillas en cada criatura,
Oh, Amor Oculto,
que todo lo abarcas en la Unidad.
Que cada ser
que se sienta uno contigo
sepa que, por lo tanto,
es también uno
con todos los demás.”
Estas palabras se han vuelto tan familiares que tal vez su significado y profundidad de sentido se nos han escapado. Cuando nos habituamos a alguna cosa, sea persona, situación o idea, revestidos del material de lenguaje, subsiste siempre el peligro de que lo tomemos por sobreentendido. En momentos de aflicción, aún tal vez pronunciemos las palabras aprendidas en nuestra niñez como simples oraciones de nuestra fe. Se sabe que la gente lo ha hecho tan automáticamente en momentos de crisis, que inclusive a ateos reconocidos se les ha oído pronunciar oraciones que ellos niegan conocer o recordar. Pero las palabras son preciosos y a veces frágiles vehículos, no sólo para el pensamiento sino para las aspiraciones del corazón; no sólo pueden transmitir significados mundanos que nos mueven y relacionan unos a otros, sino asimismo el hambre del alma y la belleza del espíritu en su penetración en esa magnitud que permanece por siempre indefinible y por lo tanto innominable.
¿Podemos vacilar, entonces, en examinar las líneas que la Dra. Besant legó a la Sociedad y al mundo? ¿Qué significados internos, qué realidades más profundas yacen detrás de las palabras mismas? ¿Hacia qué nuevas penetraciones podemos ser conducidos aún al pronunciar las palabras y decir las frases separadas? ¿Debemos llegar a atarnos a esas palabras simplemente porque proceden de esa alma heroica, Annie Besant? ¿Importaría si cualquier otro individuo hubiese servido como canal para su comunicación al mundo? Indudablemente, la constante repetición ha dotado al verso de cierto significado interior, una santidad, si así puede llamarse, pero la repetición puede asimismo embotar el espíritu, y las frases memorizadas pueden decirse con poca atención de mente o corazón.
Antes de examinar por lo menos algo del sentido interno de este verso, puede ser de interés notar su origen específico. En sus notas en “Desde la Atalaya” en “The Theosophist” de junio de 1923, la Dra. Besant escribió que estas líneas fueron impulsadas por un requerimiento de un número de miembros que estaban ayudando a organizar la “Campaña de la Fraternidad” en la India del Sur. Esta campaña fue inaugurada algún tiempo antes en Gran Bretaña y justamente entonces comenzaba en India. Su comentario continúa: “Yo escribí algunas líneas para repetición diaria matutina y nocturna, porque no sentía poder escribir una meditación, como me hablan pedido. Me parece que la meditación es una cosa muy individual, el trabajo de su propia mente sobre algún tema especial; lo máximo que pude hacer fue sugerir un tema. Aquí está, tal como a sí mismo se canta… ” A continuación sigue el verso más arriba mencionado. Más adelante, ella añade, “Emite sucesivas ondas de color, vibrando hacia afuera desde la persona que habla, si se entona o canta rítmicamente, sea por la voz externa o interna, y si varios miles enviaran esto a sucesivas áreas, podríamos crear un efecto muy poderoso en la atmósfera mental””.
El hecho de que la Dra. Besant nos dice que el verso “se le cantó a sí mismo” a ella, puede indicar ciertamente que su verdadero origen yacía en un reino más profundo o elevado más allá de su propia mente consciente, tal vez de aquella Fuente a la que ella siempre dedicó su más honda y profunda reverencia y obediencia. Ciertamente debemos convenir en que las palabras como ellas las dio, son de una tal belleza y alcance majestuoso que cualquier alteración o modificación sería impropia. El efecto, tanto en el medio ambiente circundante o comunidad, como en el individuo que pueda estar recitando las palabras mientras el verso es recitado o cantado, sólo puede ser conjeturado, aunque muchos atestiguan su eficacia al producir una paz interior y aún una verdadera curación.
Volviendo ahora al verso mismo, lo consideraremos frase por frase, sugiriendo algunos de los significados latentes en él. Primero, “Oh Vida Oculta que vibras en cada átomo ” La pregunta inmediata que surge es: ¿Por qué oculta? ¿No está en evidencia en todo lo que hay alrededor nuestro? ¡De seguro que la Vida no está oculta! Pero a lo que se refiere aquí, lo que se invoca, debe estar más allá o sobre lo obvio. El Dr. I. K. Taimni en su trabajo Vislumbres en la Psicología de la Yoga, nos recuerda que “La Realidad última existe sólo en lo Por Siempre Inmanifestado y es el origen de todas las realidades relativas que puedan hallarse dentro del reino de la experiencia humana…”
Por lo tanto, el principio más elevado está presente en todas partes y sin embargo más allá de toda existencia: es realmente la “vida oculta”, la que sustenta toda manifestación. Inherente dentro de esa Realidad está su propio dinamismo, por así decir, haciendo posible la producción de todas las cosas, todo lo existente, porque en el corazón de la Realidad está el pulso vibrante de la creación. Sin ello, nada puede ser. Es omnipresente y contiene dentro de sí mismo el poder de resonar a través de todo lo que es y siempre será. Y esa potencia está encerrada en cada átomo, en cada elemento del universo manifestado. Ciertamente, “vibra en cada átomo”. Así, la naturaleza toda late con el ritmo del Eterno Uno, oculto por siempre, pero conocido por sus incontables manifestaciones al convertirse el Uno en muchos y sin embargo permanecer por siempre Uno. Así, esta frase inicial es un llamamiento a ese principio eterno, inmanifestado, la Suprema Realidad que está al mismo tiempo más allá de los ciclos de manifestación y vibrando sin embargo por siempre a través del universo manifestado. En términos de consciencia humana es una invocación a ese Atman que está oculto en nuestra misma naturaleza, tan presente aquí en lo físico como en su propio nivel, porque su resonancia vibra a través de todos los átomos, de todos nuestros vehículos, portadores de ese Atman de Buddhi a lo físico.
“Oh Luz Oculta, que brillas en cada criatura ” Nuevamente preguntamos: ¿Por qué oculta? Si hay una luz que brilla en cada criatura, seguramente esa luz podría observarse. La verdadera naturaleza de la luz es que brilla, por lo cual puede verse. La luz irradia al exterior, pero se nos exhorta a invocar una luz oculta, una luz que brilla interiormente, pero que no se irradia al exterior de una manera visible.
De manera que un significado más profundo debe estar implícito en las palabras. La Realidad Una, cuando se manifiesta, puede decirse que se convierte en Luz. Es esta luz interna de la Suprema Realidad, de Ishvara, la Deidad manifestada que está presente en cada criatura. La Vida se ha convertido ahora en luz. Su vibración real brilla ahora con dinamismo interno. En el hombre, Buddhi -la luz del alma- está ahora unido a Atma, lista para expandirse hacia afuera en actividad.
Es esta luz la que debe iluminar toda la naturaleza del hombre. Es esto lo que hace posible la consciencia, una luz que está oculta porque no es objetiva para la consciencia sino de la misma naturaleza de la consciencia pura misma. Y esa luz está presente, brillando a través de cada átomo en el espacio.
“Oh Amor Oculto, que todo lo abarcas en la Unidad ” De la polaridad de Vida y Luz, ahora nace allí la actividad creativa, el Amor. Dondequiera que haya polaridad, la relación entre los polos surge a la existencia, y la más pura de todas las relaciones, la relación que no está manchada en manera alguna por ningún objeto de apego o repulsión, es la relación de Amor. A esto podemos llamarle la “cola” yacente que mantiene unidas todas las cosas manifestadas, todas las partes del universo, todos los elementos que aparecen con la manifestación, de manera que es el Amor que “todo lo abarca en la Unidad”. El Uno se ha convertido en muchos, de la unidad ha surgido la multiplicidad. Sin embargo, por mucha que sea la multiplicidad, toda está contenida en el abrazo de esa pura relación que surge cuando la Vida y la Luz irrumpen en la existencia, esa relación de Amor. El Amor yace en el corazón mismo del proceso creador. Por ello, es el principio de conformidad a la ley universal que fundamenta la evolución. Oculto, pues, en el corazón de lo múltiple se halla el Amor que une lo mucho en la totalidad del Uno.
Esta es la ley y el cumplimiento de la ley, conduciendo todas las cosas a su perfecto equilibrio, ya que cualquier cosa que sucede en cualquier parte del universo, repercute en todas partes. No existe autoridad externa, ninguna deidad extracósmica que pese en los platillos de la balanza de la justicia. El Amor está en el corazón del universo y produce el equilibrio, porque todo lo que se halla en el universo está contenido en su abrazo. También aquí está el principio creativo: Atma-Buddhi unido a Manas, vuelto ahora hacia la periferia en el gran viaje involutivo-evolutivo. Manas o actividad creadora, es verdaderamente el amor en acción. La mente, inspirada por la intuición, abarca el universo, percibiendo todas las cosas colmo realmente son. La mente capaz de fragmentar lo Real (“matar lo Real”), para asir o comprender su naturaleza múltiple, puede conducirse asimismo a una condición de quietud en la que las modificaciones del principio pensante han cesado. En esa condición, la percepción, el conocimiento, está indiviso. El estado íntegro de la consciencia abarca todo en la unidad.
Las tres primeras frases del mántram nos recuerdan la gran triplicidad de la Realidad Suprema: Vida, Luz y Amor. Pero esta triplicidad está oculta, porque no es objetivamente conocida, sino más bien subyace en el proceso entero de la manifestación. Es “oculta” porque la mente sola no puede captar su esencialidad ni puede experimentarse a través de los instrumentos de los sentidos. Como señala el Dr. Taimni en el trabajo arriba mencionado, “De acuerdo a la filosofía Oculta, hay un método para conocer la Realidad… y este método consiste en suprimir completamente las modificaciones de la mente.” Ese método, por supuesto, es yoga. Luego, continúa el Dr. Taimni, “la consciencia individual se libera del velo que separa la consciencia individual de la consciencia universal y conoce esta Realidad directamente al ser una con la misma.”
En las primeras tres líneas de nuestro verso invocamos la triple naturaleza de la Realidad Una, y en esa invocación podemos cumplir una suprema yoga de auto-realización. Se nos llama la atención hacia el sublime hecho que, subyacente al hombre y al universo está esa Realidad Una en su triple aspecto de Vida, Luz y Amor. Su comprensión yace en un reino más allá de la mente, pero al evocarla, traemos esa Realidad al conocimiento directo, a nuestra consciencia entonada y armonizada con el Uno. Las últimas dos líneas del verso afirman esta comprensión.
“Que cada ser que se sienta uno contigo”. El uso de la palabra “contigo”, indica que la triplicidad de Vida, Luz y Amor, es ciertamente Uno, la Suprema Realidad Una. Nótese, sin embargo, que el énfasis recae primeramente sobre “sienta”: ¿qué es el sentirse uno con lo Supremo? Sentir su penetrante conocimiento; conocimiento sin pensamiento perturbador, sin influencia perturbadora alguna. Es un conocimiento que es total, que nos domina, que se apodera de nosotros total y plenamente. Tal vez pueda compararse al momento de dolor que se siente cuando se tropieza con el dedo del pie contra un pilar de piedra; en ese momento no hay otro conocimiento más que ese dolor.
Ni aún el pensamiento se introduce en el momento agudo del impacto; solo más tarde diremos, “yo, tropecé con el dedo del pie o “sentí dolor en el dedo”. El sentido que debe sobrevenir, ser afirmado, en la realización de la unidad, es tal: total, entero, completo, sin análisis o razón o deducción lógica. Solamente en tal condición puede surgir el verdadero conocimiento. En un sentido, esta facultad de “sentirse como uno Contigo”, puede describirse como el dolor de unidad, el peso de la unidad, que todos debemos soportar, si conociéramos la realidad de la vida misma. En otros palabras, no es un sentimiento selectivo: yo me sentiré uno contigo, pero no con aquella otra persona; yo me sentiré uno con un árbol pero no con una víbora, etc. Cuando decimos “Que cada ser… “, estamos invocando en nosotros mismos una consciencia que no tiene divisiones ni barreras; es una consciencia inspirada sólo por la Vida, la Luz y el Amor, siendo, por ello, pura, total.
Más allá de ese agudo conocer del “sentimiento”, debe seguir el conocimiento. “Sepa que él es, por consiguiente, uno con todo lo demás”. Así el mántram concluye con una afirmación de certeza de conocimiento. El hombre no sólo ha de sentir, debe conocer. Esta es la amplia carga de la “auto” consciencia. Pero es un conocimiento que no es simplemente una suposición, una opinión, una idea, una creencia que puede alterarse cuando aparece alguna otra noción. Es más bien un acto consciente que nace porque hemos estado sumidos en una consciencia que era entera, indivisa, total y prístina en su naturaleza. Como consecuencia del contacto con esa consciencia, de ese conocimiento no verbal que somos ‘Uno con la Realidad Universal, que verdaderamente somos Atma-Buddhi-Manas, debemos saber, ser completamente conscientes de nuestra unidad con todas las otras unidades de la vida que están igualmente comunicadas con la Realidad, vibrando con ella, brillando con ella y abarcada por ella.
En algunas versiones del mántram, la palabra “también”, ha sido substituida por las palabras “por consiguiente”, pero puede notarse que en la versión original de la Dra. Besant se usan las últimas. Hay una diferencia sutil pero muy definida entre las dos palabras. “También” es una palabra aditiva, significa agregar a, esto más aquello, etcétera. “Por consiguiente” comprende la connotación de subsecuente sobre, como resultado de; no es aditiva. Seguramente el objeto del mántram es la comprensión de que cuando el sentimiento de unidad está presente, un reconocimiento de la unidad con la Realidad Suprema que es Luz, Vida y Amor, entonces, inevitablemente sigue a ese reconocimiento la comprensión que uno está inevitablemente unido con todas las demás criaturas. Porque, ¿cómo puede el hombre ser uno con lo Supremo y permanecer separado, distinto de todos los demás que están igualmente enraizados en la Realidad Una?
Muchos significados más pueden ser descubiertos en este magnífico verso que la Dra. Besant nos ha legado. Es verdaderamente una reafirmación del total proceso creativo en el que nosotros -y la vida toda- estamos sumergidos. Una reafirmación que está dentro de nuestro poder, como unidades autoconscientes de vida, la facultad de percibir la vida, total y espléndida. Esta es la visión que podemos esparcir resplandeciente sobre el mundo entero; la visión a la que podemos dar alas, voz y forma. Es una visión que podemos volver a crearnos cada vez que cantamos el mántram y así, volver a crear nuestro mundo, transformar nuestro mundo. Solamente esta visión puede efectuar una consciencia nueva en el mundo, una consciencia de ¿unidad, de fraternidad, de paz y armonía de totalidad y santidad. Cuando repetimos estas pocas y simples líneas, solos o en grupo, invocamos a la Realidad Una que se manifieste nuevamente, y esto seguramente es para hacer total y sagrado todo lo que existe en el universo alrededor de nosotros. No podría ser realizado ningún acto más maravilloso.
Pintura al óleo de Reginald W. Machell
Sociedad Teosófica, Pasadena. California
de Reginald W. Machell
Esta pintura simbólica esta expuesta en el edificio de administración de la Sede Internacional de la Sociedad Teosófica en Pasadena, California.
El Sendero es el camino que el alma humana debe recorrer en su evolución hasta la autoconciencia espiritual plena. La condición suprema se sugiere en esta obra por la gran figura cuya cabeza en el triángulo superior se pierde en la gloria del Sol en lo alto, y cuyos pies se posan en el triángulo inferior en las aguas del Espacio, simbolizando Espíritu y Materia. Sus alas llenan la región intermedia representando el movimiento o pulsación de la vida cósmica, mientras dentro del octágono se muestran los distintos planos de consciencia a través de los cuales la humanidad debe emerger para lograr la madurez humana perfecta.
Arriba está una Isis alada, la Madre o Alma Omniabarcante, cuyas alas cubren la faz de lo Supremo de aquellos abajo. Hay un círculo escasamente visible de figuras celestiales que saludan con júbilo el éxito de un nuevo iniciado, ese que ha llegado hasta el corazón de lo Supremo. Desde ese punto él compasivamente mira atrás hacia todos los que todavía merodean abajo y se vuelve para descender otra vez en su ayuda como Salvador. Debajo de él esta el círculo rojo de los guardianes que embaten a quienes no poseen la contraseña, simbolizada por la llama blanca posada sobre la cabeza del aspirante purificado. Dos niños, representando la pureza, pueden pasar libremente. En el centro de la pintura hay un guerrero quien ha matado al dragón de la ilusión, el dragón del yo inferior, y ahora se apresta a cruzar el abismo usando al cuerpo del dragón como su puente (porque subimos por peldaños hechos de nuestras propias debilidades, el fenecido dragón de nuestra naturaleza inferior).
A un lado dos mujeres suben, una ayudada por la otra cuya túnica es blanca y su llama se aviva según ayuda a su hermana menor. Cerca de ellas un hombre sube desde la oscuridad, con bolsas de dinero colgando de su cinturón pero sin la llama en la cabeza, y ya la lanza del guardián de fuego se apresta sobre él lista para atacar al indigno en su momento de triunfo. No muy lejos está el poeta cuya llama esta cubierta por una nube roja (pasión) y quien yace moribundo, abatido por la lanza del guardián, pero según muere, un rayo de luz desde el corazón de lo Supremo le llega como promesa de un futuro triunfo en una vida posterior.
Al otro lado está un estudiante de magia, siguiendo la luz de una corona (ambición) puesta en alto por una figura movediza quien le dirige hasta el borde de un precipicio sin puente para él, sostiene el libro de ritos y piensa que la luz de la esplendorosa corona proviene de lo Supremo, pero el cisma aguarda a su víctima. A su lado su fiel seguidora cae sin que él se de cuenta, pero un rayo desde el corazón de lo Supremo también se posa sobre ella, la recompensa de la devoción desinteresada, aún por una causa equivocada.
Mas abajo aún, en los mundos inferiores, un niño aparece debajo de las alas de la madre adoptiva (la Naturaleza material) y es armado Caballero mediante símbolos del poder del Alma: la espada del poder, la lanza de la voluntad, el yelmo del conocimiento y la cota de malla, entrelazada por los hechos de experiencias pasadas.
Se dice en un libro antiguo: “El Sendero es uno para todos, la forma de llegar hasta la meta varía de acuerdo al Peregrino.”