Autor: Grupo de Servicio

  • La Mundaka Upanishad sobre la Meditación en el Corazón

    Mundaka II, Parte ii

    •  Eso que es evidente (visible) y sin embargo oculto,

    mora en la cavidad (del corazón) – un gran lugar

    en el que está establecido (como los rayos de una rueda)

    eso que vive, respira y cierra los ojos (Rigveda.10.121.3),

    conoce lo que es superior a esto, así como lo que es y no es, (Svet.4.18),

    que trasciende el conocimiento, lo más elevado de la creación,

    •  eso que brilla hacia fuera como una llama,

    eso que es lo más sutil de lo sutil;

    sobre ello descansan los mundos y los que residen en ellos,

    es el aliento, el habla y la mente;

    es lo verdadero, lo inmortal

    en verdad, oh querido, es a eso a lo que debes darle en el blanco.

    •  Tomando como arco la gran arma de las Upanishads,

    coloca la flecha, afilada por medio de la meditación,

    ténsalo (el arco) por medio de la mente dirigida a la existencia de

    Brahman,

    y como un blanco, oh querido, atínale a lo imperecedero.

    •  Om como el arco, el alma como la flecha,

    Brahman como el blanco – de este modo se les define;

    fijando la puntería en ello, como la flecha penetra en el blanco.

    •  En ello están entretejidos los cielos, la tierra, y el espacio aéreo (Brih.3.8.7)

    Así como también la mente con todos sus sentidos,

    conócelo como el Âtman, y abandona todo otro discurso (Brih.4.4)

    éste es el puente que conduce a la inmortalidad (Svet.6.19)

    •  En ello están unidas las arterias del corazón (Brih.2.1.19)

    como los rayos en el ombligo (de la rueda del carro),

    permanece en la parte más recóndita y nace muchas veces,

    Medita en el Om , como Âtman.

    ¡Te saludo! Ve hacia la orilla más allá de la obscuridad. (Chând.7.26.2)

    •  El todo conocedor, sabedor de todo (Mundaka 1.1.9),

    el mundo que te despliega su grandeza (Chând.3.12.6),

    en la ciudad celeste de Brahman (Chând.8.1.9)

    ¡reside como el Âtman en el espacio del corazón!

    (Traducido del inglés por J. Rodros, México, (2004) a partir de los Sixty Upanishads of the Veda,Traducidos del sánskrito por Paul Deussen (1897), Matilal Banardasis, Delhi, 1997, pp.508-82)

    Blavatsky Editorial, México, 2004.

  • Râja Yoga

    El Râja Yoga es el verdadero sistema para el desarrollo de poderes psíquicos y espirituales y la unión con el Sí Superior de uno—el Espíritu Supremo, como el profano lo expresaría. Es el ejercicio, la regulación y la concentración del pensamiento. El Râja Yoga es lo opuesto al Hatha Yoga, un entrenamiento físico o psicofisiológico en ascetismo.

    ( Glosario Teosófico , p. 275)

    Yoga, es la práctica de la meditación como medio para conducir a la liberación espiritual. Por medio de ésta se obtienen poderes psico espirituales, y estados estáticos inducidos que conducen a la clara y correcta percepción de las verdades eternas, tanto en el universo visible como en el invisible. ( Ibid . p. 381)

    El estado Yogî, cuando se alcanza, hace de su practicante un maestro absoluto de sus “seis” principios,” estando él ahora fundido en el séptimo . Le da pleno control, debido a su conocimiento de Sí y de , sobre sus estados corporales, intelectuales, y mentales, los cuales siendo ya incapaces de interferir con, o actuar sobre su Ego, lo dejan libre para existir en su estado original, puro y divino. ( Ibid . p. 381)

    Por medio del verdadero Râja Yoga, “se llega al desarrollo de poderes puramente espirituales y al conocimiento que conduce a Nirvâna. (Ibid. p. 321)

    Todo adepto tiene que llegar a ser un Râja Yogî. ( Doctrina Secreta , I, p. 157)

    Traducido por J. Rodros, México, 1994.

    Revista Âtma Vidyâ, 4:26

    Blavatsky Editorial, México, 2005

  • La meditación según las Upanishads

    MUNDAKA UPANISHAD

    SEGUNDA MUNDAKA

    CANTO I

    Revista Âtma Vidyâ, 2:31-32

    Blavatsky Editorial, México, 2005

    3) Sosteniendo el arco, que es la gran 4) Om es el arco; el alma es la flecha; y arma frecuente en las Upanisads, uno Brahman es designado como su blanco debe colocar en él una flecha afilada Debe de ser alcanzado por un hombre con meditación. Tensando la cuerda sin error. Uno debe de llegar a ser uno con una mente absorta en su pensamiento, con ello tal como una flecha.alcanza, Oh guapo, ese mismo blanco que es lo Inmutable.

    Comentario de Sankarâchârya

    ¿Qué clase de flecha? Eso se dice: Upâsânishitam , afilada, esto es, purificada con meditación constante. Y después de preparar el arco, y âyamya , habiendo tensado la cuerda, o en otras palabras habiendo retirado el órgano interno junto con los sentidos de los objetos, y concentrándolo solamente en el blanco. . . .
    Pranavah , la sílaba Om ; es dhanuh , el arco. Así como el arco es la causa de que la flecha dé en el blanco, así Om es el arco que hace que el alma entre dentro de lo Inmutable, Ya que el alma cuando es purificada por la repetición del Om , queda fijada en Brahman con la ayuda del Om sin ningún obstáculo, al igual que una flecha disparada desde un arco queda traspasada en el blanco. Por lo tanto Om es el arco, siendo comparable con un arco. Âtmâ hi sarah , el alma es ciertamente la flecha—el alma que no es sino el Sí Superior en Su estado condicionado que ha entrado aquí dentro del cuerpo como un testigo de los modos del intelecto, como el sol, etc.; dentro del agua. El alma, como una flecha, es disparada hacia El Mismo Sí que es lo Inmutable. Por ello brahma , Brahman, ucyate , se dice ser tallaksyam , el blanco del alma. Se le llama el blanco ya que, tal como en el caso de una marca, se le apuna a Ello con auto absorción por aquellos que quieren concentrar sus mentes. Siendo esto así, a Brahman que es el blanco, veddhavyam , se le debe disparar; apramattena , por alguien que no tiene error, que está libre del error del deseo de gozar objetos externos, que está desprendido de todo, que tiene control sobre sus sentidos y tiene concentración de la mente. Después de esto, después de dar en el objetivo , tanmayah bhavet , uno debe permanecer identificado con Brahman, saravat , como una flecha. La idea es esta: Justo como el éxito de la flecha consiste en llegar a ser uno con el blanco, de igual manera uno debe provocar el resultado, que consiste en llegar a ser uno con lo inmutable, eliminando ideas de auto identificación con el cuerpo, etc.

    5) Conoce solamente ese Sí que es el 6) Dentro de eso (el corazón) en el que uno y único en el que están los nervios están unidos como el centro engarzados el cielo, la tierra y el Inter- de la rueda del carro de batalla, se mueve espacio, la mente y la fuerzas vitales el antes mencionado Sí al convertirse en junto con todos lo otros órganos; y multiforme. Medita así en el Sí con la abandona todo otro tipo de plática. Este ayuda del Om . Que estés libre de es el puente que conduce a la obstáculos al ir a la otra orilla más allá inmortalidad. de la obscuridad.

    Comentario de Sankarâchârya

    . . .Y habiendo conocido, âtmânam , el Sí, la realidad más recóndita de ti mismo y de todos los seres, oh discípulo, descarta toda otra plática que constituye el conocimiento inferior; y renuncia también a todos los karmas junto con sus frutos que son presentados por el conocimiento inferior: porque esah , éste, éste conocimiento de Sí mismo, es el setuh , puente, los medios para el logro de amritasya , de la inmortalidad, de la liberación. Es comparado con un puente ya que es el medio para llegar a través del gran mar del mundo.

    . . .en ese corazón, sah , esah , el Uno mencionado con anterioridad, el Sí bajo discusión que es el testigo de todas las ideas que se le ocurren al intelecto, se mueve, existe dentro del corazón.

    . . . Dhyâyatha , medita, en el Sí Superior âtmanam ; om itti , con la ayuda del Om . Esto es lo que les dice, y tiene que decirles, a los discípulos un maestro poseedor de ese conocimiento, Y los discípulos se han encaminado por el sendero de la liberación después de descartar todos los karmas , ya que ellos anhelan el conocmiento de Brahman. El maestro pronuncia su bendición para que puedan realizar Brahman sin ningún obstáculo.

    7. Ese Sí que es omnisciente en general y conocedor de todo en detalle y que tiene tal gloria en este mundo—ese Sí que es de esa naturaleza—está sentado en el espacio dentro de luminosa ciudad e Brahman. . .

    Comentario de Sankarâchârya

    . . . Brahmapure , en la ciudad de Brahman—siendo éste el lugar en donde Brahman está siempre manifestado en su naturaleza de Consciencia: así es que “la ciudad de Brahman” significa el loto del corazón. Vyomni , en el espacio, que está dentro del corazón; Brahman es percibido como si estuviese sentado allí en el espacio dentro del loto del corazón; ya que hablar de ir, venir o estar, en cualquier otro sentido es imposible para algo que es penetrante como el espacio.

    Mundaka Upanishad, with commentary of Sankarâchârya,
    translated into English by Swâmî Gambhîrânanda, Advaita Ashrama, Calcutta, 1978.
    Traducido al castellano por J. Rodros, 1993.

  • La meditación en el Corazón

    El mejor y más importante Maestro es el propio Séptimo principio de uno centrado en el Sexto. Lo más uno trabaja desinteresadamente por sus semejantes y se despoja a sí mismo del sentido ilusorio del aislamiento personal, lo más él esta libre de Mâyâ y lo más cerca se próxima a la Divinidad.
    K.H.

    “La Consciencia que es meramente la Consciencia animal está compuesta por la Consciencia de todas las células del Cuerpo, excepto las del Corazón. Ya que el corazón es el órgano de la Consciencia Espiritual; corresponde de hecho a Prâna pero sólo porque Prâna y la Envoltura Áurica son esencialmente lo mismo, y porque además como Jîva es lo mismo que la Deidad Universal. El Corazón representa a la Triada Superior mientras que el Hígado y el Baso representan al Cuaternario, tomado como un todo. El corazón es la morada del Hombre Espiritual, mientras que el Hombre Psico-Intelectual habita en la cabeza con sus siete portales. Tiene sus siete cerebros, los Upâdhis y símbolos de las siete Jerarquías, y estos son los Lotos de cuatro hojas exotéricamente, pero esotéricamente de siete Hojas, la “Saptaparna”, la “Cueva de Buddha” con sus siete compartimientos.

    El Corazón es el rey del Cuerpo, su órgano más importante. Aún si la cabeza fuese separada del tronco, el Corazón continuará latiendo por media hora. Si se le envuelve en algodón y se le coloca en un lugar caliente, continuará latiendo por algunas horas.

    En el Corazón hay un sitio que es el último en morir, un lugar marcado por una luz violeta; éste es el asiento de la Vida, el centro de todo, Brahmâ; el primer sitio que vive en el feto, y el último que muere, Cuando un Yogin es enterrado en trance, es este el sitio que vive, aunque el resto del cuerpo esté muerto, y mientras éste permanezca vivo el Yogin puede ser resucitado. Este lugar contiene potencialmente la mente, la vida, la energía y la voluntad. Durante la vida irradia colores prismáticos, ígneos y opalescentes.

    El Corazón es el centro de la Consciencia Espiritual así como el Cerebro es el centro de la Consciencia Intelectual. Pero esta Consciencia Espiritual no puede ser guiada por una persona, ni tampoco puede ser dirigida por ella su energía, hasta que esté completamente unida con Buddhi-Manas. Hasta entonces, la guía a ella—si es que puede. Es decir, hace esfuerzos por alcanzarla, para inculcar a la Consciencia Inferior, y estos esfuerzos son ayudados por su crecimiento en pureza. De aquí las angustias del remordimiento por malas acciones, los remordimientos de la Conciencia, reprochándonos por el mal que hayamos hecho, e incitándonos al bien. Estos vienen del corazón, no de la cabeza. En el Corazón está el único Dios manifestado; los otros dos son invisibles. Y es este Dios manifestado el que representa a la Triada, Âtma-Buddhi-Manas.

    Alguien que pueda establecer contacto, y así recibir a voluntad, los dictados de esta Consciencia Espiritual debe de haberse unido con Manas—esto es, debe de haber alcanzado el Adeptado. Pero Manas Superior no puede guiar directamente al hombre ordinario; debe actuar a través de Manas Inferior, y de esta manera penetrar en la Consciencia Inferior. Como quiera que sea, continuamente se debe de estar haciendo el esfuerzo por centrar la Consciencia en el corazón, y escuchar los dictados de la Consciencia Espiritual, ya que aunque el éxito esté aún muy lejos, en algún momento hay que comenzar, y abrir el sendero.

    Hay tres centros principales en el Cuerpo del Hombre: el Corazón, la Cabeza y el Ombligo; el Corazón, como se ha dicho, es el centro de la Consciencia Espiritual; la Cabeza es el Centro de la Consciencia Psíquica; y el Ombligo es el centro de la Consciencia Kâmica. Cualquiera de estos dos puede ser positivo y negativo mutuamente, de acuerdo al predominio relativo de los Principios y por lo tanto de los órganos de manifestación en este plano. El significado de las palabras positivo y negativo a ese respecto es el mismo que les asigna la ciencia eléctrica. La corriente fluye del positivo al negativo, o la impresión es hecha por el positivo sobre el negativo.

    Por ejemplo: el aura de la Glándula Pineal vibra durante la actividad de la Consciencia en el Cerebro y muestra el juego de los siete colores. Esta perturbación septenaria y juego de luces alrededor de la glándula pineal se reflejan en el Corazón, o más bien en el aura del Corazón, la cual es negativa respecto al cerebro en el hombre ordinario. Esta aura vibra entonces e ilumina los siete cerebros del Corazón, así como la de la Glándula Pineal ilumina los siete centros en el Cerebro. Si el Corazón pudiese a su vez, convertirse en positivo e impresionar al Cerebro, la Consciencia Espiritual podría ponerse en contacto con la Consciencia Inferior. La Consciencia Espiritual está activa durante el sueño profundo, y si los “sueños” que ocurren en el así llamado sueño sin sueños pudieran ser grabados por el Corazón en el Cerebro, tu Consciencia ya no estaría restringida dentro de los confines de tu vida personal. Si pudieras recordar tus sueños en el sueño profundo serías capaz de recordar todas tus encarnaciones pasadas. Esta es la “memoria del Corazón”. Y la capacidad para grabarla en el Cerebro, de manera que llegue a ser parte de su consciencia, es la “apertura del Tercer Ojo”. En el sueño profundo se abre el Tercer Ojo, pero no permanece abierto. No obstante, algunas impresiones de la Consciencia Espiritual más o menos alcanzan al Cerebro, haciendo así responsable al Ego Inferior. Y hay algunas de éstas que son recibidas a través del Cerebro, las cuales no pertenecen a nuestra experiencia personal previa. En el caso del Adepto, el Cerebro está entrenado para retener estas impresiones.

    La Escuela Secreta Oriental conoce cada minúscula fracción del corazón, y tiene un nombre para cada parte. Las denomina por los nombres de los Dioses, como la cámara de Brahmâ, la cámara de Vishnu, y así sucesivamente. Cada uno de estos corresponde con una parte del Cerebro. El estudiante comenzará ahora a comprender por qué se pone tanto énfasis en el corazón en conexión con la meditación, y por qué se hacen tantas alusiones en la antigua literatura hindú respecto al Purusha en el Corazón. Y es así que en relación a la concentración el Bendito Maestro Kuthoomi escribe:

    Tu mejor método es concentrarte en el Maestro como en un Hombre Vivo dentro de ti. Haz Su imagen en tu corazón, y un foco de concentración, de manera a perder todo sentido de existencia corporal en ese sólo pensamiento .

    Y por otra parte Él dice:

    La gran dificultad a vencer es el registro del conocimiento del Sí Superior en el plano físico. Para lograr esto, el Cerebro físico debe de estar completamente vacío de todo excepto de la Consciencia Superior.

    Cuando de esta manera el Cerebro ha sido puesto en blanco, puede llegar a él una impresión del Corazón y retenerla; y esto es de lo que se habla en una página anterior, en relación a un Chela, que es sólo capaz de retener partes del conocimiento ganado. La carta arriba citada dice:

    Al adquirir el poder de concertación el primer paso es de vacuidad. Luego por grados se sigue la consciencia, y finalmente el paso entre los dos estados se hace tan rápido y fácil hasta hacerse casi imperceptible .

    Aquél que puede hacer esto a voluntad ha llegado a ser un Adepto, y puede “guardar el conocimiento que así gana en su memoria física”

    Tal es la regia función del Corazón en el Cuerpo Humano, y sus relaciones con el Cerebro, el cual en su conjunto “es el vehículo de Manas Inferior entronizado en Kâma-Rûpa”

    H.P. Blavatsky

    H. P. Blavatsky E.S.T. Instruction V, HPB Press, 1891. pp. 150-153. Reimpreso en: H.P. Blavatsky Collected Writings, Vol. XII. pp. 694-697. T.P.H. Wheaton. 1980. The Esoteric Papers of Madame Blavatsky, comp. por D. Caldwell, Kessinger Pub. 2004, pp. 604-607.

    Traducido por J. Rodros, México, 1993 .

    Revista Âtma Vidyâ, 2:27-28

    Blavatsky Editorial, México, 2005

  • El Plan para la evolución humana

    a) EL PLAN

    1. El Plan es esa parte del Propósito divino que puede expresarse en el planeta… en cualquier momento o época particular en tiempo y espacio. (6-325)

    2. Me preguntarán (y con razón) de qué utilidad es esta información para los hombres y aspirantes que tratan de servir. Lo único que la humanidad necesita en la actualidad es la comprensión de que EXISTE un Plan que está desarrollándose definidamente a través de todos los acontecimientos mun­diales y de todo lo que ha ocurrido en el pasado histórico del hombre, y todo lo que sucedió últimamente, en verdad, está de acuerdo con ese Plan. Lógicamente también, si tal Plan existe, se supone que existen los responsa­bles que Lo originaron y su exitoso cumplimiento. Desde el punto de vista de la humanidad común, que piensa en términos de felicidad terrena, el Plan debería ser una cosa placentera, que haría la vida material más fácil. Para la Jerarquía espiritual, el Plan involucra esos arreglos o circunstancias que elevarán y expandirán la conciencia del género humano y, por lo tanto, permitirá a los hombres descubrir los valores espirituales por sí mismos y hacer los cambios necesarios por propio libre albedrío y así obtener el exigido mejoramiento del medio ambiente, de acuerdo al reconocimiento espiritual en desarrollo. (13-551)

    3. La maravilla y la inmensidad del drama que se desarrolla en el universo es una prueba de su realidad, y la comprensión de parte del hombre, por pequeña que sea, es la garantía de su divinidad. Etapa tras etapa nos acercamos lentamente a la meta de la percepción consciente e inteligente. Paso a paso dominamos la materia y hacemos que el mecanismo de percepción y de Contacto sea más adecuado. Poco a poco nosotros (y con esto quiero significar toda la familia humana) nos acercamos “al lugar del reconocimiento”, y nos preparamos para escalar la montaña de la visión. Si los aspirantes pudieran comprender lo maravilloso de esa revelación y si captaran la magnificencia de la recompensa de sus esfuerzos, habría menos fracasos, más valor, una realización mayor y firme y, en consecuencia, un mundo que se iluminaría más rápidamente.

    …La visión no puede poseerse, siempre va adelante, pero si se dedica la vida entera a perseguir la visión, no debe pasarse por alto el servicio al prójimo, porque entonces la visión de nada le servirá. He tratado de expresar aquí la magnitud del Plan y los peldaños que tiene por delante cada aspirante y todo miembro de la Jerarquía en la escala de evolución. (14-136/7)

    1. El nuevo Plan, plan formulado en 1900, en forma de ensayo, es una de las grandes reuniones realizadas por la Jerarquía cada 25 años. En la siguiente gran reunión efectuada en 1925, a fin de lograr la colaboración, se discutió más detalladamente el nuevo Plan, se introdujeron ciertos cambios necesarios (resultado de la Guerra Mundial), y los miembros de ese importante Concilio resolvieron dos cosas:

    Primero, que los miembros de la Jerarquía planetaria debían hacer un esfuerzo unido durante un período de varios años (o sea hasta 1950) para lograr ciertos resultados definidos, y durante ese tiempo la atención de los Grandes Seres debería dedicarse al esfuerzo de expandir la conciencia de la humanidad e iniciar una especie de proceso forzado, para que el horizonte mental de los hombres se ampliara enormemente y en forma análoga se acrecentara, fortaleciera y adquiriera seguridad y conocimiento, decidiéndo­se que ciertas dudas debían ser aclaradas.

    Segundo, se determinó vincular más estrecha y subjetivamente a los discípulos avanzados, aspirantes y trabajadores del mundo. Con ese fin los Maestros pusieron a Sus grupos personales de discípulos en contacto entre sí, subjetiva, intuitiva y a veces telepáticamente. Así vino a la existencia el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. (14-146/7)

    1. Hablando en forma general, el Plan se dividió en tres partes

    Primero: Política.

    El objetivo del trabajo proyectado fue desarrollar y establecer una con­ciencia internacional.

    Es innecesario señalar que la presión y tirantez materiales y la destrucción de los viejos partidos políticos y de las relaciones comerciales desempeñarían su parte. Se decidió demostrar la necesidad de establecer un espíritu inter­nacional de dependencia e interrelaciones, para que las naciones se vieran obligadas a comprender políticamente que el aislamiento, la separatividad y el cultivo del egoísmo nacional debían desaparecer, y demostrar además que el espíritu nacional, coloreado por un sentido de superioridad y por el odio de clases y los antagonismos raciales constituya una barrera para el verda­dero desarrollo de la humanidad. Se debe enseñar a la gente que el anhelo de acumular posesiones es un obstáculo para la verdadera expansión. Así se trazaron los planes para que viniera gradualmente a la existencia la Herman­dad de las Naciones, basados en la necesidad, comprensión y ayuda mutua. (14- 147/8)

    Quienes originaron estos diversos movimientos nacionales frecuentemen­te ignoran los impulsos que están detrás de su trabajo, y son con frecuencia incapaces de explicar el ideal por el cual trabajan, excepto en términos de ambición y poder humanos. Sin embargo, sin saberlo, son realmente sensibles a las grandes ideas introducidas en sus mentes por las Mentes que se hallan detrás de la escena. Responden a la idea del bien general, de la igualdad humana, del superhombre, de la necesidad universal de negociar, de la distri­bución de la riqueza, pero – y esto es un punto importante – debido a que no se acentúa la síntesis interna del esfuerzo, ni existe un conocimiento general sobre el origen de los grandes conceptos, ni el conocimiento acerca de la Hermandad interna, que guía a la humanidad hacia una Hermandad externa, esos grandes principios se distorsionan grandemente, se aplican egoístamente y se utilizan en forma separatista. Arden con intensidad los fuegos del odio racial, las diferencias de clase, el antagonismo racial y el orgullo nacional. (14-150)

    Segundo: Religioso.

    La meta de este sector consiste en establecer una comprensión universal de la realidad y fomentar el crecimiento de la conciencia espiritual. Aunque en cierta forma las diferencias religiosas son las más difíciles de eliminar o subsanar, sin embargo se ha progresado mucho en este aspecto del trabajo jerárquico. Existe en el mundo actualmente un elevado número de quienes creen fundamentalmente en la hermandad de las religiones. Si bien las masas ignorantes de todas partes tienen muy poca o ninguna idea de las cosas espirituales, se les puede hacer creer más fácilmente en un sólo Dios y en un credo universal que en cualquier otra idea. Millares de individuos son abier­tamente agnósticos o no creen en nada, mientras miles están disconformes por el control de la autoridad teológica. A pesar de ello contienen en sí el germen del espíritu de amor que es normalmente incluyente e intuitivo.

    …Durante los próximos diez años el trabajo de la Fraternidad de las Religiones (de la cual las organizaciones externas son su exteriorización) aumentará en gran medida. Tendríamos muy pronto la estructura interna de un credo mundial tan claramente definido en las mentes de millares de personas, que su estructura externa inevitablemente aparecerá antes de fin de siglo.

    La estructura interna de la Federación Mundial de Naciones estará oportunamente bien organizada, y su forma externa se erigirá rápidamente en el año 2025. No debe deducirse por esto que tendremos una perfecta religión mundial y una completa comunidad de naciones. La naturaleza no actúa tan rápidamente pero el concepto y la idea serán deseados y reconocidos univer­salmente y en forma general se trabajará para establecerlos; cuando existan estas condiciones nada podrá detener la aparición de la máxima forma física que corresponde a ese ciclo. (14-150/1)

    Tercero: Científico.

    Los que trabajan en esta línea se han impuesto como meta la expansión de la conciencia del hombre, y se ampl)ará de tal modo su horizonte que tendrá lugar una síntesis de lo tangible y de lo intangible. Hará que el género humano entre en un nuevo y subjetivo reino y se comprendan los nuevos estados de percepción. Dichos desarrollos los producirán quienes trabajan en los campos de la educación, la ciencia y la sicología. Grandes cosas están en camino actualmente y la actividad de los trabajadores del tercero y quinto rayos nunca ha estado tan bien dirigida ni ha sido tan potente como ahora.

    Las energías de los aspirantes y discípulos del tercero y quinto rayos son aplicadas para expandir la conciencia humana, traer a la luz las maravillas ocultas del universo y acelerar el desarrollo de los poderes latentes en el género humano. Cuando se despierten estos poderes, se ampliarán en gran parte los actuales sentidos y se admitirá al hombre en ese mundo que está detrás del velo de la ignorancia y la materia. (14-151/2)

    b) EL PLAN CREADO POR LA MEDITACIÓN

    1. Todo el universo fue creado y su evolución elaborada por el poder mental, otra palabra para definir la meditación controlada. Esto abarca la meditación combinada de numerosos grupos subjetivos, espirituales y men­tales; las leyes de este trabajo meditativo son el resultado de ciertas decisiones mentales que incorporan la voluntad del Logos planetario y son impuestas sobre todos los grupos menores de vidas, por Aquellos Cuya tarea es mani­pular las leyes divinas y ponerlas en vigencia. Deberá observarse que el libre albedrío tiene relación con el concepto Tiempo, pero no con los finales e inevitables resultados divinos al terminar el extenso período mundial. La forma mental principal de la Jerarquía espiritual, creada por la meditación ashrámica conjunta, es denominada por nosotros Plan. El propósito básico de Sanat Kumara es revelado ciclo tras ciclo por Sus agentes en Shamballa y plasmado por Ellos en las mentes de los Miembros evolucionados de la Jerarquía, que a Su vez plasman el tema de Su meditación ashrámica, adaptando sus distintos conceptos y el propósito delineado a un Plan muy cuidadosamente formulado, que presenta – en lo que a la humanidad concierne- siete aspectos o fases de desarrollo y esfuerzo evolutivos, de acuerdo al trabajo deseado de algún ashrama de rayo implicado en un momento dado. Cada ashrama emprende la meditación sobre el Plan general y (si pudieran comprenderlo) cada iniciado y discípulo encuentra su lugar y esfera de actividad y servicio, desde el iniciado más elevado al discípulo menos impor­tante.

    ¿Se han detenido a pensar que la meditación de un Maestro sobre el Plan, del cual es el custodio, y Su formulación de lo que puede hacer como colaboración efectiva, no es de utilidad alguna para los habitantes analfabetos de nuestras grandes ciudades y zonas agrícolas? La necesidad de estas masas irreflexivas debe ser satisfecha por discípulos de menos desarrollo espiritual y, probablemente, su mayor atracción es mediante la ayuda económica; la tarea de estos discípulos menores es probar a las masas ignorantes que – a medida que transcurren los siglos – la vida y la verdadera comprensión espirituales incluyen todos los aspectos de la expresión del plano físico, no simplemente los pensamientos religiosos o filosóficos. Por lo tanto, la medi­tación de cada grado de discípulos e iniciados tiene su utilidad, pues por su meditación (practicada en su propio nivel) pueden adaptar el Plan a las muy diversas masas, y así el Plan jerárquico llega desde los Maestros de la Jerarquía, a través de los ashramas, al nuevo grupo de servidores del mundo y a toda la familia humana. Quisiera que captaran la verdadera simplicidad de esta imagen, si es posible, porque pueden participar también en esta gran tarea meditativa.

    Una de las cosas que decidí realizar cuando emprendí la tarea de aclarar el Plan en las mentes de los hombres y de este modo preparar el camino para el Maestro de Maestros, fue probar no sólo que el Plan está basado sobre la meditación planetaria, sino también que, en su avance hacia la expresión, satisfacía la necesidad de todos los posibles grupos y grados de seres huma­nos, y que –lo más importante aún– podría demostrarse que la palabra espiritual abarca todas las fases de la experiencia viviente. Reflexionen sobre esto. Espiritual es aquello que está más allá de la actual etapa de realización; es lo que personifica la visión e impulsa al hombre adelante hacia una meta más elevada que la alcanzada. Los eclesiásticos del mundo han trazado una gran línea de demarcación entre lo humano y lo espiritual, entre lo material y lo que no lo es; obrando así han creado el pecado, complicando grandemen­te el vivir y la comprensión humanos. Le dieron un cariz egoísta a la aspiración humana; no enseñaron al género humano que la meditación y la plegaria son simplemente distintos modos de colaborar con el Plan divino. Se fomento el individualismo y se perdió la comprensión grupal. Quizás –debido al trabajo de los Hermanos de la Oscuridad– no hubo manera de evitar esta desviación peligrosa de la intención y la verdad humanas. Pero ha llegado el momento en que el gran ritmo meditativo, que abarca desde el deseo a través de la plegaria hasta la adoración, y de allí a la meditación y la invocación, pueda ser impuesto por los hombres sobre su propio pensamiento.

    Esta es la tarea inmediata del nuevo grupo de servidores del mundo que colabora en todas partes con los hombres de buena voluntad; cada miembro del nuevo grupo debe cerciorarse por sí mismo dónde está ubicado, dónde reside su responsabilidad meditativa y en qué campo le indica el destino que debe servir a la raza de los hombres. Esta no es una tarea fácil…


    Los hombres a menudo son tan espiritualmente ambiciosos, que pierden el tiempo llevando a cabo la tarea que no les corresponde, para satisfacer su orgullo espiritual. (6-208/10)

    1. La meditación clarifica la mente sobre la realidad y la naturaleza del Plan, la comprensión trae ese Plan al mundo del deseo y el amor libera la forma que materializará el Plan en el plano físico. Les pido que manifiesten estas tres expresiones de sus almas. Todos, sin excepción, si lo desean, pueden servir de estas tres maneras. (13-25)

    c) PERCEPCIÓN DEL PLAN

    1. En todos los grandes movimientos hay algún pensamiento o conjunto de pensamientos, vertidos en las mentes de los llamados idealistas, por la Gran Hermandad Blanca. La idea es emitida por Ellos. Eligen a un hombre o grupo de hombres y vierten alguna idea en su mente. Allí germina y es incorporada a otros pensamientos, no tan puros ni tan sabios, pero lógicamente matizados por la individualidad del pensador. Estas formas mentales, son captadas a su vez por los pensadores concretos del mundo, quienes –al captar el delinea­miento principal de la idea– la cristalizan y la construyen en una forma más definida y más fácilmente comprendida por el público en general. Por lo tanto, ha llegado a los niveles inferiores del plano mental, siendo posible un mayor desarrollo. Después es aceptada como deseable por quienes están enfocados en el plano astral, les atrae emocionalmente y se convierte en opinión pública. Entonces prácticamente está preparada para tomar forma en el plano físico, y de este modo tenemos la adaptación práctica de un ideal a las necesidades de la vida física. La idea ha sido diluida, ha perdido mucho de su belleza original, no es tan pura y bella como cuando fue percibida, se ha desfigurado su forma original, pero a pesar de ello se adapta más al público y puede ser utilizada como peldaño para cosas superiores. (4-104/5)

    2. El Plan existe en cuatro estados de conciencia:

    1. Visualizado y conocido por los Miembros de la Jerarquía, como lo son los discípulos aceptados del mundo.
    2. En la conciencia de los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo, introducido en sus mentes y deseos en forma atenuada.En la conciencia de los hombres de buena voluntad.En los delineamientos casi imperceptibles, existentes en la mente del hombre inteligente común, que cree en Dios. (5-351)
    3. La humanidad ha llegado a esa etapa de desarrollo en la que ha captado definidamente el Plan de la Jerarquía – llámesele hermandad, participación, internacionalismo, unidad o como se quiera. Esta comprensión creciente y real es un reconocimiento general por parte de los pensadores y esoteristas del mundo, las personas religiosas iluminadas, los estadistas de mente amplia y, actualmente, el hombre de la calle; sin embargo, el divino propósito, complementado o ejecutado por la voluntad divina, escapa aún al más evolucionado. (6-127)
    4. La captación de este Plan por el discípulo variará necesariamente de acuerdo a su etapa de evolución. En las primeras etapas del discipulado, su capacidad de “modificación, calificación y adaptación”, es realmente ínfima, pero cada expansión de conciencia lo adecua acrecentamente para ello… cada etapa (cuando la experiencia es efectiva) permite al discípulo ver el Plan desde el ángulo del Ashrama y del Maestro con creciente claridad; finalmente, llega el momento en que el discípulo se aproxima al mismo Corazón de las cosas y está tan cerca del corazón del Maestro que los proyectos jerárquicos se convierten en algo en que él puede participar y contribuir. (6-340/1)
    5. Quisiera que comprendieran que el trabajo que realizan es planeado por nosotros y su tarea consiste en ser sensible a nuestra “impresión”. Desarrollar la sensibilidad es una tarea difícil para la persona de primer rayo. Prefieren permanecer solas y forjar dentro de sí mismas los planes que consideran adecuados al tipo de servicio que tratan de prestar. Pero, actual­mente, los discípulos están aprendiendo que es necesario un plan o esquema fusionado, organizado y mezclado, de servicio mundial, y que debe ser llevado a cabo un Plan maestro de la Jerarquía, y a este Plan deben tratar de adecuarse todos los discípulos. (6-429)
    6. El Plan, tal como lo presienten los discípulos mundiales, al tratar de trabajar y colaborar con él, es únicamente la percepción de la parte que concierne a la conciencia humana. Hasta ahora ni siquiera hemos podido obtener una vislumbre de la vastedad del Plan sintético de otras evoluciones que no son la humana, la superhumana y la subhumana; tampoco hemos podido captar la estructura del ideal de Dios que subyace en la totalidad de los procesos manifestados, ni siquiera el de nuestro pequeño planeta. Todo lo que verdaderamente sabemos es que el Plan existe, que es muy bueno y que estamos incluidos en , y sometidos a él. (15-35/6)

    d) PROBLEMAS DE LOS MAESTROS EN LA TRANSMISIÓN DEL PLAN

    1. Veamos los problemas y las dificultades con que tienen que bregar los Maestros cuando tratan de adelantar los planes de la evolución a través de los hijos de los hombres. En sabio cónclave Ellos formulan sus planes con discernimiento, y después de la debida deliberación, distribuyen las tareas; luego, tratan de transmitir parte del plan a quienes se ofrecen para el servicio y tienen cierto contacto con el alma. Plasman el Plan y alguna sugerencia en la mente de algún hombre o mujer en el plano físico. Si esa mente es inestable o se sobrestima, si es orgullosa o está desesperada y se autodesprecia, la visión no penetrará con claridad; si el cuerpo emocional vibra fuertemente debido a cierto ritmo establecido por la personalidad, o si el vehículo físico está enfermo y es imposible una atención concentrada, entonces, ¿qué ocu­rre? El maestro se aleja entristecido cuando el colaborador, por su propia culpa, pierde una oportunidad para servir, entonces buscará a otro para llenar esa necesidad – quizás no tan apropiado, pero el único disponible al fracasar el anterior.

    Incidentalmente sería de valor recordar a quienes aspiran a servir, que gran parte del trabajo realizado por muchos de ellos es resultado del excesivo apasionamiento, pero no llevan a cabo el trabajo del Maestro. Con sabia discriminación distribuye el trabajo, y nunca le da a un ser humano más de lo que puede realizar adecuadamente. Entrena a Su discípulo en tal forma que ante el mundo observador parecería realizar milagros; pero no olviden que el enorme trabajo efectuado por un discípulo útil sólo es posible cuando ha coordinado el control de sus tres cuerpos y logrado su alineamiento. Quien tiene un cuerpo mental estable y es fuertemente positivo en la recepción de lo superior, y al mismo tiempo negativo a las vibraciones inferiores, y quien tiene un cuerpo astral claro, incoloro y tranquilo, posee además un cuerpo físico con nervios firmes y un ritmo uniforme (estuche hermoso, pero fuerte como el acero), servirá como ánfora para el uso del Maestro, canal por el cual El puede verter sin impedimentos su bendición sobre el mundo.

    Obsérvese que hasta los mismos Grandes Seres deben formular sus planes teniendo en cuenta la falta de percepción de quienes están en el plano físico, a través de los cuales deben trabajar. Aunque están obstaculizados por sus instrumentos del plano físico, dependen de ellos, y la principal dificultad reside en la etapa de evolución alcanzada por las masas de Occidente.

    Recuerden que esta etapa da la pauta del éxito del proceso evolutivo y no de su fracaso, pero debido a que queda aún mucho por realizar, el trabajo de la Logia se ve a menudo entorpecido. El punto alcanzado en la actualidad podría describirse como el paso del más burdo materialismo del pasado a una creciente y profunda comprensión de los mundos invisibles, con el equilibrio que produce el conocimiento autoadquirido. Las fuerzas puestas en movi­miento por los pensadores –los científicos del mundo, los hombres religiosos verdaderamente avanzados, los espiritistas, los científicos cristianos, los tra­bajadores del Nuevo Pensamiento, los teósofos y los filósofos modernos y colaboradores en otras esferas del pensar humano– afectan gradual y cons­tantemente los cuerpos más sutiles de la humanidad, llevándolos a un punto donde comienzan a darse cuenta de tres cosas:

    1. La realidad de los mundos invisibles.
    2. El enorme poder del pensamiento.
    3. La necesidad de conocer científicamente estas dos cuestiones. (4-106/7)

    1. El maestro busca esas mentes sensibles al Plan. No busca personas seudobuenas El olvido de sí mismo y la bondad directa significan siempre inofensividad, que significa el máximo bien. Busca a las personas que pueden responder al unísono a ese aspecto del Plan del cual el Maestro es responsa­ble, y a quienes se les puede enseñar a subordinar la personalidad a sus exigencias, que no tienen propósitos egoístas y nada desean, sino ayudar al Maestro y a los discípulos avanzados que trabajan bajo Su supervisión, en algún aspecto del Plan. Implica, como ya señalé, enseñarles a adaptarse y a reconocer los verdaderos valores, que tengan ideas fluidas y trabajen altruís­tamente para sus semejantes. (5-626/7)

    1. Es esencial tener presente que así como la generalidad de los hombres no conocen, reconocen ni responden a la Jerarquía, existe un grupo –dentro de la Jerarquía misma– análogo a este conjunto de hombres. Hay muchos miembros menores de la Jerarquía e innumerables discípulos que no conocen ni reconocen y tampoco responden a la influencia o a la potencia de Sham­balla.

    La Ciencia de Impresión condiciona la relación existente entre los miem­bros mayores y menores, en los distintos Ashramas de la Jerarquía. No todos responden de la misma manera, porque es una ciencia cuyos aspectos supe­riores han de ser dominados todavía. Podemos decir, para mayor compren­sión, que la “impresión” rige y condiciona a todos aquellos que pertenecen a la Jerarquía y cuya mente abstracta se halla muy desarrollada. En la mayoría de los discípulos que pertenecen al Ashrama no está plenamente desarrolla­da, y por esta razón sólo a ciertos Miembros de la Jerarquía (Maestros, Adeptos e Iniciados de tercer grado) se les permite conocer los detalles del Plan, detalles que están protegidos por esta Ciencia de Impresión. Los restantes miembros de la Jerarquía reciben órdenes de sus mayores. (11-60/1)

    e) PELIGROS A LOS QUE ESTÁN SUJETOS LOS TRABAJADORES

    Se mencionarán ciertos peligros que el aspirante debería evitar cuando procura ser útil:

    • Cuidarse de no acentuar demasiado un aspecto del plan a expensas de otra parte o visión del mismo.
    • Evitar una concentración desigual en el pensamiento de esa parte del plan que personalmente les atrae.
    • Reconocer la incapacidad de ciertos colaboradores al tratar de continuar con la realización de los planes y trabajar unidos pacífica y firmemente. Los roces muchas veces son inevitables.
    • Vigilar para impedir que se infiltre el autointerés y la ambición.
    • Evitar la fatiga producida y la tensión derivada del prolongado y elevado esfuerzo al materializar el plan.
    • Desarrollar la capacidad de reconocer a quienes les son enviados como colaboradores en el trabajo.
    • Procurar sobre todo mantener el contacto con el yo superior y con el Maestro. (4-107)

    f) MATERIALIZACIÓN DEL PLAN

    1. En la percepción del plan y su materialización posterior, se hallan involucradas unidades humanas, y forzosamente debe utilizarse a los hom­bres. Se da una visión de las grandes posibilidades y también hay indicaciones de cómo pueden convertirse en hechos, y esto es todo lo que pueden conceder los Grandes Seres. Los pormenores y el método para concretar el ideal y el trabajo necesario, se deja a los hijos de los hombres. El trabajo de completar los detalles y tomar la acción necesaria recae sobre el discípulo organizador y transmisor del Plan. El discípulo debe recordar aquí que está –con sus pequeños planes– regido por la misma ley que rige a los Grandes Seres en sus enormes empresas, y que cuando trata con las personas y manipulan la ecuación humana, surgen las dificultades

    Las unidades de trabajo se dividen en tres grupos:

    1. Los que perciben el Plan y están encargados de desarrollarlo.
    2. Los que pudiendo ser utilizados no ven los grandes resultados.
    3. Los que no perciben nada más que las cosas que atañen a sus propios intereses egoístas.

    Los maestros pueden hacer contacto con el primer grupo. Trabajan con tales unidades de la familia humana y esperan obtener un éxito relativo. Oyen el sonido y tienen la visión del Plan. El segundo grupo debe ser utilizado en la mejor forma posible por los discípulos del mundo. El último grupo debe ser contrarrestado desde el punto de vista de la energía, y utilizado sólo cuando es necesario.

    Una de las condiciones principales que tiene que cultivar un discípulo para percibir el plan y ser utilizado por el Maestro, es la soledad. En la soledad la rosa del alma florece; en la soledad puede hablar el yo divino; en la soledad las facultades y la gracia del yo superior pueden arraigarse y florecer en la personalidad. En la soledad puede también el Maestro acercarse e imprimir en el alma serena los conocimientos que El trata de impartir, la lección que debe ser aprendida, el método y el plan de trabajo que el discípulo debe captar. En la soledad se oye el sonido. Los Grandes Seres tienen que trabajar por medio de instrumentos humanos, y el plan y la visión se hallan muy entorpecidos por el fracaso de tales instrumentos. (4-105/6)

    1. Poco a poco el cuadro de las posibilidades y del Plan se desplegará ante ustedes, a medida que sus mentes acrecienten la sensibilidad y sus cerebros respondan mejor a los impulsos mentales. Poco a poco los discípulos del mundo reproducirán en el plano físico lo que existe subjetivamente. Apare­cerán en la tierra paulatinamente grupos de almas iluminadas que podrán colaborar con los Maestros mediante un perfecto y libre intercambio, porque su facultad responsiva ha sido científicamente entrenada y desarrollada. Su poder para trabajar a tono o al unísono con la Jerarquía, colaborar con la vida grupal de muchos otros grupos de discípulos y transmitir luz y revelación al mundo de los hombres, será más adelante un hecho consumado, estando ya más activamente presente, siendo más poderoso de lo que creen. Un poco de visión, hermano mío, allana el camino del discípulo, por eso me he detenido un poco más en las posibilidades que, debido a nuestra previsión, nosotros consideramos realidades manifestadas. Nada puede detener el éxito eventual del Plan; sólo es cuestión de tiempo. (5-42)

    2. La dificultad de los constructores espirituales y arquitectos del Plan, sólo aparece realmente cuando lo que construyen se convierte en propiedad pública y queda, en consecuencia, sujeto a la crítica y a la ayuda externa. Entonces se hace difícil la tarea de preservar la pureza original de la idea y del propósito.

    Prepárese para expandir el trabajo. Pero debe expandirlo de acuerdo al Plan y no a las emergencias que surjan, pues está construyendo en colaboración con los Constructores internos y las dos estructuras deben ser contrapartes. Refle­xione sobre esto, y no se detenga en las cosas no esenciales. (5-161)

    1. (El discípulo)

    Oportunamente comprende que, en relación con la humanidad, la planificación de la Jerarquía se agrupa en ciertas y definidas fases de actividad – todas relacionadas, todas tendiendo a la exteriorización del Plan en cual­quier siglo, ciclo o período mundial determinado, y son:

    1. La fase del Propósito, que se origina en Shamballa y es registrada por los Miembros mayores de la Jerarquía.
    2. La fase de la Planificación jerárquica, que es la formulación del Propósito en términos de posibilidad, inminencia, adecuación y dis­ponibilidad de los discípulos, además de las energías para comple­mentar el Plan.
    3. Luego viene el Programa, donde el ashrama particular involucrado en la complementación del Plan, lo toma y lo reduce a etapas formativas de impresión y dirección humanas, condiciones necesarias para el surgimiento del Plan y, de las dos fases de este acondicionamiento. Cada una tiene dos aspectos, la destrucción de todos los obstáculos y la presentación del Plan.
    4. El surgimiento del Diseño jerárquico (basado sobre el reconocimiento del propósito, el cuidadoso planeamiento y un programa detallado y cabalmente pensado), tanto en las mentes de los discípulos del ashrama que están involucrados en la complementación del Plan, como entre los intelectuales de la Tierra. Ambos grupos tienen como tarea – el primero, conscientemente y el otro inconscientemente – intro­ducir en la conciencia de las masas el diseño de las cosas que vendrán, tarea nada fácil, como lo demuestra el actual estado de los asuntos mundiales.
    5. Después viene la fase final de la Precipitación, cuando se ha realizado todo el trabajo subjetivo sobre la base de la posibilidad y cuando el diseño y una parte del programa son reconocidos por los pensadores mundiales en cada nación, sea en forma antagónica o favorable. Habiendo llegado a su etapa final, sigue entonces por propio impulso la planificación.

    Estas son alguna de las ideas que subyacen en la insinuación particular que les di, en lo que al discípulo concierne. Su énfasis estará de acuerdo a su desarrollo y etapa de evolución; algunos discípulos pueden ayudar al Maestro en el proceso de planificación, porque van siendo sensibles a la impresión de Shamballa; otros están absorbidos en formular el programa e impartir algu­nos de sus rasgos a discípulos más limitados, poniéndolos así a trabajar. La Jerarquía siempre conserva un grupo de discípulos cuidadosamente elegidos que se dedican a trabajar exclusivamente de acuerdo al diseño; ésta es una fase muy importante del trabajo y requiere un espíritu de síntesis y la habilidad de controlar las corrientes de energía jerárquica. Los discípulos que no están tan adelantados y que, por lo tanto, se hallan más cerca del pensamiento humano, en un momento particular de la historia, emprenden la supervisación de la precipitación del Plan. Su trabajo es lógicamente mucho más exotérico, pero es de gran responsabilidad, porque cuando el Plan ha alcanzado la etapa de la complementación humana, pueden surgir errores y desaciertos.

    En cada ashrama se encuentran esos discípulos cuya tarea consiste en hacer los reajustes necesarios del diseño y los cambios que exige el programa a medida que se lleva a cabo el proceso de precipitación. La libertad humana, por ley, no puede ser infringida. La ejecución del Plan y su desarrollo es, en último análisis, un asunto de la entera humanidad, una vez que ha alcanzado la etapa de precipitación, la cual depende de las respuestas de los cerebros humanos, del reconocimiento de la necesidad y de su origen. Eso no debe olvidarse. (6-316/7)

    1. Hay tres tipos de trabajadores jerárquicos:
    1. Las almas, es decir, esos iniciados que han recibido la cuarta Inicia­ción de la Renunciación, cuyo cuerpo del alma, el cuerpo causal, fue destruido. Ellos son los custodios del Plan.
    2. Las personalidades fusionadas con el alma; esos discípulos e iniciados que recibieron las primeras tres iniciaciones, por cuyo intermedio las almas llevan a cabo el trabajo del Plan.
    3. Los aspirantes inteligentes que no son todavía personalidades fusio­nadas con el alma, pero que reconocen la necesidad del Plan y buscan el bienestar de sus semejantes.

    El grupo más elevado formula el Plan; el segundo grupo “modifica, califica, adapta” el Plan a los requisitos humanos contemporáneos, asegurando de esta manera la continuidad gradual y firme del Plan; el tercer grupo son los agentes que llevan este Plan al género humano y tratan de hacerlo factible, guiados por la contemporización espiritual, contemporización evidenciada por el segundo grupo.

    Los discípulos son los agentes principales a medida que captan el Plan y se van informando espiritualmente sobre los pasos que deben dar para modificar el Plan en el nivel mental, a fin de que sea aceptado por la humanidad en forma inteligente y progresiva, pero no impuesto dinámicamente, con los consiguientes y desastrosos efectos. Aceptan la responsabili­dad para la contemporización necesaria, porque ésa es su responsabilidad y no la de los Maestros. Los diferentes aspectos del Plan – como les es presentado en el Ashrama – son entonces modificados y reordenados, de manera que el Plan se convierte en una serie de pasos consecutivos y no es el impacto violento de una idea incomprendida. Podría decirse que la contem­porización espiritual del discípulo (que trabaja en el Plan) transforma la idea básica (por medio de la modificación mental) en un ideal aceptable.

    Cuando el proceso de modificación se ha completado, la idea -en la forma de ideal – desciende al plano astral, el plano de las emociones. Allí se obra con la cualidad que el discípulo activo cree que será de mayor atracción para las masas humanas con las que puede estar trabajando y, principalmente con los intelectuales que tienen aspiraciones. (6-341/2)

  • Diagrama de Meditación de H.P.B.

    Por Mary Anderson

    En 1887-88, la Sra. Helena P. Blavatsky dictó un Diagrama de Meditación para los estudiantes de la escuela esotérica. Es interesante estudiar este Diagrama, y tratar de utilizarlo no sólo en la meditación sino también en la vida cotidiana.

    NOTA: El diagrama original se presentó estructurado como un árbol genealógico. Para apreciarlo mejor en la pantalla por Internet, dicho diagrama se ha concebido bajo un formato de puntos con aspectos esenciales. Los aspectos enumerados son las columnas del diagrama original. Los puntos son los ítems bajo cada columna. El diagrama tiene dos partes o dos ”árboles”, con los títulos aquí expuestos.

    Diagrama de meditación

    Conciban primeramente la unidad como una expansión del espacio, infinita en el tiempo (con o sin auto-identificación.)
    Mediten luego de una forma lógica y consistente sobre esto, en relación con los estados de conciencia.

    Posteriormente, el estado normal de nuestra conciencia debe ser moldeado por:

    Las Adquisiciones

    1. La percepción, en todos los seres encarnados, de la limitación solamente.

    o Criticar sin elogiar ni culpar.

    1. El continuo intento de tener una actitud mental hacia todas cosas existentes que no sea de amor, odio, ni indiferencia.

    o Diferencia en la actividad externa inherente a cada uno, porque en cada uno la capacidad la altera. Mentalmente, lo mismo para todos.
    o Equilibrio y calma constantes. Gran facilidad para practicar las “virtudes”, que realmente son el resultado de la sabiduría, porque la benevolencia, la simpatía, la justicia, etc., nacen de la identificación intuitiva de un individuo con los demás, aunque ello sea desconocido para la personalidad.

    1. Presencia Perpetua en la imaginación de todo el Espacio y el Tiempo.

    o De esto se origina un nivel de la memoria que no cesa de soñar o estar despierto. Su manifestación es el valor.
    o Con la universalidad en la memoria, todo temor desaparece durante los peligros y las pruebas de la vida.

    Nota: Las “adquisiciones” se completan con el concepto de “Yo soy todo el Espacio y el Tiempo”.

    Fuera de esto… (nada más puede decirse).

    Las Privaciones

    Constante rehusarse a pensar en la realidad como:

    1. Las sensaciones

    o La glotonería, la lujuria, etc.

    1. Las posesiones y la personalidad

    o La vanidad, el remordimiento, la avaricia, el egoísmo, la ambición.

    1. La distinción entre amigo y enemigo

    o La resultante es una ausencia de cólera y del dejarse influenciar (reemplazado por el juicio).

    1. Las separaciones y reuniones, las asociaciones con lugares, tiempos y formas.

    o Los anhelos inútiles, las expectativas, los recuerdos tristes, los corazones destrozados.

    Nota: Estas privaciones son producidas por la perpetua imaginación, sin auto-engaño, de “Yo estoy sin…”, y el reconocimiento de que éstas son la fuente de las ataduras, la ignorancia, y la disensión. Las “privaciones” se completan meditando sobre la frase: “Yo soy sin atributos”.

    (*) No hay riesgo de autoengaño, si uno se olvida en forma deliberada de la personalidad.

    Nota general: Todas las pasiones y las virtudes se entremezclan unas con otras. Por lo tanto, el diagrama solamente ofrece una idea general.

    [Explicaciones por Mary Anderson]
    El Concepto de Unidad

    Comenzamos con las palabras: Conciban primeramente la unidad. ¿Cómo debemos hacerlo?. Podemos pensar que la unidad de todas las cosas es como algo “del otro mundo­”, rechazando el mundo lleno de diversidad que conocemos. Pero la Sra. Blavatsky continúa diciendo dos cosas que conocemos y que podemos concebir de manera sencilla: el espacio y el tiempo.

    Todos los objetos que conocemos ocupan un lugar en el espacio, y todos los acontecimientos de los cuales tenemos conocimiento ocurren en el tiempo. El espacio es el escenario de fondo de los objetos, y el tiempo, el de los acontecimientos. Así, estando familiarizados con los objetos y los acontecimientos, podemos fácilmente concebir el espacio y el tiempo. Sin duda, no podemos concebir objetos que existan o sucesos que acontezcan en el vacío, es decir, sin el trasfondo del espacio y tiempo.
    El Concepto de Espacio y Tiempo

    ¿Pero podemos concebir el espacio y el tiempo existiendo sin objetos ni acontecimientos? Si podemos hacerlo, ¡sigamos entonces adelante con esta meditación!

    Debemos concebir la expansión en el espacio y el infinito en el tiempo, o sea, trascender el espacio y el tiempo con los cuales estamos familiarizados. Esta expansión y el trascenderlo nos llevará a lo que pudiéramos considerar el noúmeno del fenómeno del espacio y el tiempo limitado que conocemos, es decir, las ideas de base o arquetipos detrás de esa apariencia de espacio y tiempo, o del espacio y el tiempo mayávicos —sin duda, a su fuente divina.

    Al noúmeno del tiempo se le llama algunas veces eternidad. HPB hablaba de duración de esta conexión. El noúmeno del espacio es el Padre o la Madre Eternos. Hay algunos hermosos pasajes relacionados con el espacio en La Doctrina Secreta. . “Qué es aquello que fue, es, y será, tanto si hay un Universo como si no; si hay dioses, o no?… Y la respuesta es el espacio.”1 Aquí tenemos una referencia al espacio sin los dioses y, por lo tanto, sin objetos de ninguna clase. “Eso que siempre es, es uno; lo que siempre fue, es uno; y lo que siempre será y continuará siendo, es también uno, y es el espacio”.2

    No olvidemos el objetivo de este ejercicio, que es concebir la unidad. Pero concebir el espacio y el infinito implica una ampliación, un proceso de expansión, y podemos pensar en la unidad como algo que se va estrechando hasta llegar al uno. Todo depende de cómo deseemos concebir la unidad, esa unidad a la cual también se le llama el absoluto. La unidad puede contemplarse como algo que se va estrechando hasta llegar a un solo punto, que por definición es adimensional. Como un “agujero negro”, las cosas parecen desaparecer en él. Es el cero, la nada, el vacío. Este es el sendero de “neti, neti”. Negando cuanto conocemos, nos acercamos a lo incognoscible. Pero si la Unidad implica una expansión que lo incluya todo, ello significa que la estamos contemplando como una especie de esfera infinita y nuevamente sin dimensión alguna, en el sentido de que está más allá de todas las dimensiones. Es el plenum o la plenitud. En este sentido aludimos a ella aquí.

    Considerado como plenum, el espacio infinito incluye todos los “espacios” separados. Tres dimensiones y aún más —espacios multidimensionales, externo, interno, etc., en un solo espacio. Considerada como tiempo infinito, la eternidad incluye todo el tiempo, el pasado, presente y futuro; el tiempo psicológico; el tiempo de nuestros sueños, etc., en un tiempo Infinito.

    La Unidad implica, por supuesto, tanto el vacío como el plenum. El absoluto es ambos. Es al mismo tiempo la circunferencia, que no está en sitio alguno, y el punto central que está en todas partes.

    El espacio y el tiempo están siempre conectados. Por ejemplo, el tiempo ha sido considerado como la cuarta dimensión. Conque finalmente, el espacio infinito y la eternidad son uno. El espacio, la Gran Madre, es la raíz de la materia (mulaprakriti). El tiempo es el escenario del movimiento, del movimiento primordial que es el Gran Aliento, el origen de la conciencia. Así, yendo atrás en el pensamiento al origen de todos los objetos en el espacio, esto es, al origen de la sustancia o materia, y yendo atrás en el pensamiento a la base de todos los sucesos en el tiempo, esto es, al origen del movimiento de la conciencia o del espíritu, nos aproximamos a la unidad dentro de la cual ellos no son sino aspectos. De acuerdo con la Primera Proposición Fundamental, cuando la manifestación debe tener lugar, el Absoluto muestra los dos aspectos de la materia primordial y del espíritu primordial o la conciencia.3
    Con o Sin Auto-identificación

    Ahora agregamos otro elemento a la meditación. Tenemos que concebir el espacio que se expande y el infinito más allá del tiempo, con o sin auto-identificación. Así, dependiendo de nuestro temperamento, podemos imaginarnos esa expansión infinita, (el espacio infinito) y el tiempo infinito (eternidad o duración) objetivamente, sin referencia alguna a nosotros, o subjetivamente, como sintiéndonos a nosotros mismos como parte de ese espacio y tiempo infinitos. Esta última idea nos recuerda el método expresado por Geoffrey Hodson en El Yoga de la Luz.

    Yo no soy mi cuerpo físico,
    Soy el yo espiritual.
    Yo no soy mis emociones,
    Soy el yo espiritual.
    Yo no soy mi mente,
    Soy el yo espiritual.

    De este modo, soy el espacio ilimitado; soy el infinito. Esta visión es peligrosa, si de una forma consciente o inconsciente identificamos la personalidad con el Yo Espiritual. Pero no debemos hacer esto, si hemos de llevar adelante las instrucciones de HPB. “No hay riesgo de auto-engaño, si uno se olvida deliberadamente de la personalidad”. Conque la Meditación comienza con conceptos inspiradores, y también termina con conceptos inspiradores, como veremos.

    Vamos a resumir lo que hemos explicado hasta este momento. En esta meditación comenzamos con lo que conocemos, los objetos y los hechos cotidianos. Luego vamos más allá de esos objetos o acontecimientos, o a su fuente en el espacio y en el tiempo, respectivamente, o a aquello de lo cual estas fuentes no son sino aspectos solamente. Así, el comienzo de la meditación es inspirador, tanto si nos identificamos con nosotros mismos o si nos perdemos en el espacio y tiempo infinitos.

    El Sendero Espiritual

    Todos los senderos espirituales comienzan con alguna inspiración; por ejemplo, el sendero místico cristiano comienza con una conversión hacia un determinado fin. Todo ha cambiado. Nada podrá volver a ser lo mismo que era anteriormente. Tal inspiración es el principio y el fin de un sendero espiritual. Como comienzo, nos inspira a seguir. Incluso en esos tiempos en que nuestra inspiración original parece desvanecerse, pero el recuerdo de lo que uno ha conocido puede aún atraernos hacia la meta inconcebible, reflejada en este caso al final de la Meditación en las palabras “Yo soy todo el espacio y el tiempo”. Debemos regresar a esto. Pero entre el principio y el fin de cualquier sendero espiritual, hay un enorme esfuerzo y muchos fallos aparentes que resultan desalentadores.

    Ahora contemplaremos el arduo trabajo que sobreviene luego de la inspiración inicial y antes de alcanzar la realización final.

    Este arduo trabajo y esfuerzo personal está dividido en “Privaciones” y “Adquisiciones”, o sea, las cosas a las cuales tenemos que renunciar o cesar de tener en el pensamiento, y lo que debemos hacer con el mismo, respectivamente, algo muy similar al yama y niyama del Raja Yoga. ¿Por qué “en el pensamiento?” Porque el pensamiento es anterior a la acción y nos impulsa a ella (¡aunque podemos engañarnos con el pensamiento!). Y el pensamiento es, en sí, un acto.
    Las “Privaciones”

    Las privaciones consisten en la constante negativa a pensar en la realidad de ciertas cosas. Las cosas mencionadas (que son todas temporales e ilusorias, o solo relativamente reales) implican todas una posesión. Así, rehusarse a pensar en ellas como reales es una carencia de apego.

    Por lo tanto, las privaciones o las cosas a las que hay que renunciar, significan el rehusarse a pensar como una realidad en lo siguiente:

    • Las separaciones y reuniones, y la asociación con los lugares, tiempos y formas;
    • La distinción entre amigo y enemigo;
    • Las posesiones;
    • La personalidad;
    • Las sensaciones.

    Éstos deben entenderse entonces como irreales. Ello implica un no apego a los varios niveles de nuestra experiencia y de nuestro ser. Si algo se percibe realmente como irreal, no debemos sentirnos apegados a ello.

    Las personas a las cuales también estamos apegados pueden ser familiares, amigos, o personas por las cuales sentimos una cierta inclinación o reverencia, etc. También estamos apegados a ciertos lugares, al sitio donde nacimos, o a donde fuimos felices, y a ciertos tiempos, quizás a “los buenos tiempos de antes”, o a una Era de Oro en el futuro. También puede haber otros apegos a ciertas formas externas (como objetos, o quizás alguna rutina particular en nuestra vida cotidiana); a nuestras posesiones; o a nuestro pequeño ego y sus sensaciones.

    ¿Qué significan estos apegos para nosotros? Todos los apegos causan una expansión de la personalidad. Poseer muchas cosas nos hace sentir más grandes, nos inflan nuestra personalidad. Del mismo modo, tener una larga familia o muchas amistades nos da una sensación de expansión de nuestro ego.

    Nuestras sensaciones también amplían las miras de nuestra percepción, pudiendo ser una bella experiencia, pero al mismo tiempo acrecentarnos el sentirnos importantes. Aun así, sentimos apego de todas estas maneras, lo mismo al placer, que nos hace buscarlo; o por el sufrimiento que nos provoca, que nos hace temerle y buscar la forma de evitarlo. Incluso glorificamos nuestro sufrimiento: “Partir es un dulce dolor”, o “Nuestras más dulces canciones son las que hablan de los pensamientos más tristes”.

    Vale destacar que de esos apegos surgen ciertos sentimientos. Del apego a las personas, lugares y formas, surge la añoranza y las expectativas inútiles, los recuerdos tristes, y los corazones rotos, dependiendo de las separaciones o reuniones. De la ilusión de la distinción entre amigo y enemigo, surgen la ira y sus demás tendencias. De la avaricia, la ambición y el egoísmo se deriva la ilusión de la realidad de las posesiones. La ilusión de la personalidad lleva a la vanidad, por una parte, y al remordimiento por la otra. De la ilusión de que una sensación es real, surgen la glotonería y la lujuria. Estos son solamente ejemplos: “El Diagrama solo ofrece una idea general”.

    ¿Qué debemos hacer respecto de estas privaciones y renuncias? Primeramente, debemos comprender que los varios tipos de apego mencionados son la fuente de las ataduras, la ignorancia y las disensiones. La atadura implica el estar privado de libertad, incluyendo nuestro libre albedrío. La ignorancia es falta de sabiduría, y la disensión es la ausencia de amor. Es interesante notar que al final de A los Pies del Maestro, estos tres aspectos —voluntad, sabiduría y amor— se mencionan como las cualidades necesarias para entrar al sendero de santidad.

    Segundo, si nos hemos dado cuenta de la naturaleza de estos apegos, podremos decir, utilizando las palabras del Diagrama, “Yo no los tengo”. Sin duda, si comprendemos su verdadera naturaleza, éstos simplemente desaparecerán, como las hojas de los árboles en el otoño. Recordemos las palabras de La Luz de Asia.

    Si atado a la rueda del cambio
    no hallaras forma de romper la cadena,
    el corazón del Ser ilimitado es una maldición,
    el alma de las cosas siente el dolor.
    ¡No estás atado!
    El Alma de las cosas es dulce.

    Pero si no nos damos cuenta de la naturaleza transitoria de estos apegos y decimos: “Yo no los tengo”, nos estaremos engañando a nosotros mismos al asumir que nosotros, como personalidad, no los tenemos. ¡Estaremos engañándonos a nosotros mismos, porque ellos son la personalidad!

    El tercer paso es la comprensión de que uno es sin atributo alguno. Tal comprensión finalmente pertenece a Atma.

    Las “Adquisiciones”

    Veamos ahora las adquisiciones. Éstas son de tres tipos: dentro de nosotros, fuera de nosotros, y las que vinculan lo interno con lo externo.

    — Dentro de nosotros: “El darse cuenta de la presencia perpetua en la imaginación en todo espacio y tiempo.
    De esa comprensión “se origina un nivel de memoria que no cesa de soñar o estar despierto” —acaso es la memoria profunda en nuestros corazones de lo que realmente somos: la chispa de la Llama Única— sin duda, Llama misma, y la audacia resultante.

    — Fuera de nosotros: percibimos solo limitación en todos los seres encarnados.
    Conociendo que “nada es perfecto”, ni completo, que el mundo en el que vivimos es solo “relativamente real”, podemos criticar en forma impersonal, sin elogiar ni culpar.

    — Y el vínculo entre lo interno y lo externo se resume como el “intentar continuamente” una actitud de la mente hacia todas las cosas existentes, que no sea de amor, odio, ni indiferencia.´

    El amor y el odio son ambos apegos, uno de una naturaleza positiva y otro negativo, respectivamente. La indiferencia es apego a no estar apegado, a evitar el apego. Si carecemos de amor (personal), sin odio ni indiferencia, no tenemos ataduras personales y estamos, por lo tanto, sin deseos. Como resultado, podemos ver todas las cosas clara y objetivamente, y reaccionar de la forma apropiada en cada caso individual, con discriminación, mientras comprendemos que la misma divinidad interna mora en todo. Esto significa que nos mantendremos en calma, serenos y armoniosos. De esta forma la virtud se desarrollará espontáneamente. “La benevolencia, la simpatía, la justicia, etc., surgen de la identificación intuitiva del individuo con los demás, aunque ello sea desconocido para la personalidad.

    El tema original, “concebir la unidad por la expansión en el espacio y el tiempo infinitos”, es retomado y completado por las palabras de cierre de la Meditación: “Las adquisiciones se completan con el concepto de Yo soy en todo espacio y tiempo.”

    Debemos recordar que esto puede decirse verdaderamente sólo cuando hay una perfecta puesta en práctica de las privaciones y las adquisiciones. Entonces no es la personalidad la que se concebirá en todo espacio y tiempo, sino la Naturaleza Espiritual, la cual, sin duda alguna, se reconoce a sí misma como una con todo.

    El texto se completa con las palabras “Fuera de esto… (nada más puede decirse)”

    Este es el fin del Diagrama de Meditación, pero quizás sólo sea el comienzo de la Meditación misma. Lo que yace después es imposible de mencionar e incluso inimaginable; la mente no puede comprenderlo. El resto es silencio. Y en ese silencio puede tener lugar la verdadera meditación.
    Referencias:

    Nota del Traductor: Las referencias que aparecen a continuación son de libros publicados en inglés.

    1. Abridgement of the Secret Doctrine, E. Preston and C. Humphreys (eds), TPH, London, 1967, p. 7.
    2. Ibid, p.8.

    3. Ibid, p.11.

    4. Shelley, P.B., ‘To a Skylark´.

    5. At the Feet of the Master, TPH, Wheaton, 1974, p.71.

    6. Arnold, Edwin, The Light of Asia, TPH, Wheaton, 1969, p.138.

    El presente artículo se publicó originalmente en inglés en la revista The Theosophist, edición de agosto del 2002. El Diagrama de Meditación aquí reproducido se extrajo de las enseñanzas del grupo interno de HPB, compiladas y anotadas por Henk J. Spierenburg, e impreso por Point Loma Publications, San Diego, 1985.

  • La Gran Invocación de 1945

    ¿Qué es?

    a) Una antigua y poderosa fórmula Jerárquica Solar entonada por primera vez durante el Solilunio de Géminis de 1945 con dos objetivos principales:

    • Uno secundario que podría definirse como “sellar la puerta donde mora el mal”, contribuyendo así con la derrota de las fuerzas del Eje durante la II Guerra Mundial.

    • Y uno primario que es la preparación del camino para el “Retorno de Aquel-Que-Viene”.

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  • Reglas de Iniciación

    Regla Uno.

    Para Aspirantes: Que el discípulo investigue dentro de la profunda caverna del corazón. Si allí arde intensamente el fuego, [e27] dando calor a su hermano pero no a sí mismo, ha llegado el momento de solicitar autorización para presentarse ante el portal.

    Para Discípulos e Iniciados: Que el grupo permanezca dentro del fuego de la mente, enfocado en la clara luz de la cabeza. La tierra ardiente ha realizado su trabajo. La clara y fría luz resplandece y, siendo fría, sin embargo el calor -evocado por el amor grupalpermite una cálida exteriorización energética. Detrás del grupo queda el Portal. Ante él
    se abre el Camino. Que el grupo de hermanos siga adelante unido. Que salga del fuego, penetre en el frío y vaya hacia una nueva tensión.

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  • La Ciencia de la Paz

    por Bhagavân Dâs

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    CONTENIDO

    El autor pág. 3
    Prólogo del traductor pág. 4
    Presentación pág. 7
    Prefacio pág. 8
    Oración pág. 10
    Capítulos
    I La Magna Interpretación pág. 11
    II Primera y Segunda Respuestas pág. 14
    III Incertidumbres pág. 17
    IV Preliminares de la Tercera y Última Respuesta —El Yo y el No-Yo— pág. 20
    V Mutua Relación entre el Yo y el No-Yo pág. 28
    VI Mutua Relación entre el Yo y el No-Yo (Continuación) pág. 32
    VII Respuesta Final pág. 50
    VIII Brahmán el Absoluto. El Dvandvatitam (1) pág. 56
    IX El Dvandvam.— El Relativo pág. 61
    X El Dvandvam.— El Relativo (continuación) pág. 67
    XI El Dvandvam.— Lo Relativo (continuación) pág 76
    XII El Dvandvam.— Lo Relativo (continuación) pág. 91
    XIII Jîvas Atómicos pág 106
    XIV Átomos pág. 117
    XV Los Jîvas pág. 135
    XVI Conclusión pág. 156

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  • La Ciencia de las Emociones

    por Bhagavân Dâs

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    CONTENIDO

    Prefacio

    Nota Preliminar: El Análisis y la Clasificación de las Emociones

    I: Los Factores de la Emoción

    II: La Naturaleza Esencial de la Emoción

    III: Las Principales Emociones y sus Elementos

    IV: Las Subdivisiones de las Principales Emociones

    V: Ciertas Posibles Objeciones

    VI: La Correspondencia de las Emociones con las Virtudes y los Vicios

    VII: Emociones Complejas

    VIII: La Correspondencia Emocional

    IX: Las Emociones en el Arte

    X: La Importancia y el Lugar de las Emociones en la Vida Humana, y el Origen de su Poder

    XI: Aplicaciones Superiores de la Ciencia de las Emociones

    Palabras Finales

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