Autor: Grupo de Servicio

  • Nacimiento, desarrollo y disolución del espejismo del ego

    «Cuando cesa la fragmentación de la red de memorias acumuladas que forman el ego, una claridad nueva se realiza repentinamente. Desaparece la agitación mental y el estado de intervalo entre los pensamientos se extiende por sí mismo bajo la acción de una bendición interna de felicidad y de amor.» El Yoga Tibetano y las Doctrinas Secretas—W.Y. Evans-Wentz

    La expresión «espejismo» es utilizada aquí intencionalmente a fin de provocar un choque capaz de sacudir las certidumbres de la casi unanimidad de los seres humanos concerniente a la realidad absoluta del mundo material y de su propia conciencia egocéntrica.

    La palabra «espejismo» aquí, no designa una ilusión absoluta. El mundo material no es una ilusión absoluta; pero tal como lo enseñaban los antiguos Maestros de «la Vista Justa» [. . .] este mundo material con sus formas, sus variadas propiedades, interviene a título secundario y derivado respecto a una realidad fundamental, única y atemporal.

    «El maya de las cosas nace en la mente humana», en otros términos: el mundo material no es una ilusión absoluta [No es que no exista en sí msmo.-LAHR], pero la ignorancia humana tiende a dar de este mundo material, nociones ilusorias [Al identificarse con él y considerarse ello.-LAHR]. Estas nociones ilusorias constituyen el espejismo.

    La relación existente entre el «espejismo» del ego —formado por las memorias acumuladas— y la Realidad-Una, fundamental de las cosas y de los seres, puede ser explicada con ayuda de ejemplos concretos:

    Un poco como la relación que existe entre el cuerpo y las vestiduras del ser humano. La Realidad-Una, fundamental, es el «cuerpo», y el conjunto de memorias acumuladas, en el seno de las cuales nace la prisión del ego, son los vestidos.

    El drama, para el ser humano, es que el vestido externo se ha tomado a sí mismo por el «cuerpo».

    Donde el «espejismo» es absoluto es cuando el vestido, es decir el conjunto de memorias acumuladas se toma por un ego, una entidad, y se considera como realidad fundamental a priori.

    El ser humano teje desde el interior su «vestidura», el espeso carapacho de memorias de autoprotección.

    Cuando el espejismo del ego se proclama con certeza y orgullo «yo» como único sujeto, en realidad comete una usurpación y una impostura.

    Existe un «espejismo» absoluto no en los hechos sino en la interpretación errónea de los hechos, forjada por el pensamiento humano ignorante y condicionado.

    Este error de interpretación tiene, sin embargo, consecuencias incalculables. En él se encuentra el origen de todos los sufrimientos humanos.

    Esta constelación de millones de memorias confiere al ser humano la impresión de ser una entidad estable, dotada de una especie de solidez psicológica y de duración uniforme.

    Así se elabora la conciencia del ego y el sentido de continuidad de dicha conciencia.

    [. . .] Este sentimiento de entidad fija, esta continuidad, esta impresión de deslizamiento uniforme en la duración, experimentada por la conciencia del ego, son a la vez una ilusión y una prisión.
    Tal como lo declara frecuentemente Krishnamurti: «lo que es continuo aprisiona».

    La unanimidad de los seres humanos llamados normales, está enteramente prisionera del torniquete del tiempo, de la duración continua.

    El ego se ha encerrado en una cáscara de protección de espesor considerable. En ella se han acumulado y concentrado millares de memorias con todo el devenir evolutivo, con sus fracasos, sus logros y sufrimientos.

    Por este hecho, todos los seres humanos a pesar suyo, están aprisionados en una verdadera capa autoprotectora. No es exagerado comparar ésta con una especie de fortaleza protegida por espesas murallas de acero psíquico formada por el depósito de millares de memorias.

    Y éstas, lejos de ser inertes e inactivas, son el origen de todas las iniciativas, a veces negativas del ego: deseo de poder, búsqueda de sensaciones, avidez, violencia, instinto de dominación, ambiciones varias.

    Tales son los procesos que han llevado lenta pero seguramente a la condición de exilio psicológico del ser humano. En ello reside su carácter de individualidad única, aparentemente autónoma, libre, aislada.

    Pero es también en esto donde se sitúa el origen de todas sus angustias, de sus temores, de sus servidumbres, de sus violencias y de todas sus desdichas.

    La fase de estabilidad del ego puede ser dividida en tres etapas:

    a) Nacimiento del «yo». Se trata de una fase pre-individual. El hombre no es todavía un individuo realmente humano en el sentido psicológico del término. Está enteramente identificado a la materia, a su cuerpo, a sus impulsos animales. Es un imitador que se encuentra a menudo en una situación de estricta dependencia con relación a los demás. [. . .] En los albores de la fase del sobrepasar al «yo», el ser humano toma conciencia de sus condicionamientos y de sus servidumbres. Percibe primero confusamente y luego con nitidez el sentido estrecho de sus límites.

    b) Madurez del «yo». El hombre tiende a cierta autonomía, de imitador que era se vuelve creador; alcanza a traspasar el nivel de los impulsos animales y sensoriales, comienzan a integrarse las manifestaciones culturales y artísticas. [. . .] La «madurez del yo» es ilustrada a menudo por una afirmación violenta y agresiva del ego. Es una fase crítica, revolucionaria, que [. . .] precede y prepara una fase ulterior: la «disolución del yo» y de sus tensiones conflictivas.

    c) Trascendencia del «yo» y disolución del ego. Esta fase es raramente evocada [. . .] por el hecho de que todos los valores [. . .] están basados en la realidad absoluta del «yo» y sobre la deificación del pensamiento.

    Después de la acumulación de las memorias, cierta sobresaturación de éstas prepara la indispensable mutación, «el salto» y la toma de conciencia que desmorona las murallas de la fortaleza del ego.

    Éste se vuelve consciente del carácter ilusorio de sus falsas identificaciones y discierne las comedias que desempeñaba inconscientemente consigo mismo por sus tensiones, por su fragmentación en diversas partes.

    «Cuando comprendemos la completa estructura del dolor [la Personalidad.-LAHR] y por ese hecho le ponemos fin al mismo, existe la posibilidad de encontrar aquella cosa extraña que está en el origen de toda vida [la Presencia Monádica.-LAHR]. Cuando toda nuestra energía se ha inmovilizado completamente, se produce un movimiento original que es, por tanto, explosivo». – Krishnamurti.

    La inmovilidad completa de «nuestra energía» evoca, evidentemente, la cesación de la empresa de la red de memorias acumuladas. El silencio interno que resulta de ello, nos permite escuchar las ultérrimas profundidades de nuestro ser y de todas las cosas. [Práctica de la Presencia: Definido y sostenido esfuerzo para percibir la Presencia (Monádica) en todas las formas del Universo. Esto podría expresarse en las palabras “el esfuerzo para aislar el germen o simiente de la divinidad, que han traído a la existencia todas las formas”.- DK]

    «Cuando la mente y el cerebro están completamente silenciosos sin movimiento alguno, toda forma de ilusión, de influencia y de visión (por lo tanto de memorias), se han eliminado en absoluto y por lo mismo, en esa inmovilidad la totalidad de la mente irá más allá en el viaje para recibir lo que no es medible por medio del tiempo, lo que no tiene nombre, lo eterno, lo inmortal». – Krishnamurti

    Para Krishnamurti, la meditación no tiene otra meta que la de tomar conciencia del funcionamiento de los propios pensamientos y de descubrir a qué grado el pensamiento no es más que memoria, así como la manera en que estas memorias acumuladas crean el sentimiento de continuidad que encierra a la unanimidad de los seres humanos en el torniquete del tiempo y de la duración continua.

    ¿Qué entendemos por continuidad? El instante es nuevo, pero es absorbido por lo viejo y es así como se forma la cadena de la continuidad. [. . .] ¿Puede lo nuevo realmente existir como tal? Si lo nuevo es reconocido por lo viejo (las memorias), ¿sigue siendo nuevo?

    Lo viejo, las memorias, sólo puede reconocer su propia proyección y pretender que es nuevo, pero esto es falso. Lo nuevo no es reconocible: es un estado de no-reconocimiento, de no-asociación, en el cual toda identificación es imposible. – Krishnamurti

    Krishnamurti evoca el estado de no asociación, de no recognición. Se trata del fin del proceso del «ego», en expansión, de la ruptura de sus acumulaciones memoriales en el plano psicológico, y por consiguiente, del fin de los procesos de selección.

    El «soltar presa» y la cesación de las avideces del «yo» sugeridas por el instinto de conservación del «hombre viejo» o de las memorias acumuladas [a través de la Práctica de la Atención.-LAHR], permite a la Realidad Fundamental [al permanecer en Serena Expectación.-LAHR] expresarse libremente en el ser humano, psicológicamente transparente [perfectamente adaptable.- LAHR] y disponible.

    [. . .] El Hombre Despierto —teniendo a su disposición las memorias naturales indispensables a la prosecusión de su vida concreta, se ha liberado completamente de la sujeción de sus memorias. La liberación de dicha sujeción se realiza al estar disponible para las formas de energías espirituales, así como a dimensiones más profundas y fundamentales que las del espejismo del ego.

    El «Pecado Original» evoca la equivocación del pensamiento en la red de memorias acumuladas, las que, en vez de desempeñar el papel de simple función y de instrumento, se consideran como una entidad. La «vestidura se toma por el cuerpo.»

    El Bautismo que libera del «Pecado Original» evoca la inmersión en el Océano de la Luz Clara Primordial o «Esencia Pura».

    Liberado de la ilusión del ego y de la constelación de las memorias que forman el «Hombre Viejo», el ser humano «nace de nuevo en espíritu» y «muere a sí mismo», no física, sino psicológicamente. La habitual identificación al «espejismo» del ego desaparece y cede su lugar a la única Realidad Fundamental.

    A este nivel y solamente este nivel, es donde reside la más esencial «práctica»:

    Si hemos comprendido esto profundamente, ¿existe aún una razón por la cual deberíamos de vivir en la sugestión de una identificación con un yo psico-somático, que vemos claramente que no es lo que somos?

    ¿Acaso no hemos realizado que un «yo» es sólo un objeto, perceptivo y conceptual y que no podría ser lo que somos?

    ¿No podríamos vivir libres, simplemente, sin abandonar nuestras asociaciones de toda la vida, aunque ahora sin apego afectivo? ¿No podríamos ir desempeñando nuestro papel en el juego de la vida diaria como el actor lo hace con la suya, viviendo su «propio sueño viviente » cotidiano, simple y dignamente, pero sin identificamos con él o sin tomarlo en serio? Ya no existirán la envidia, el odio y la malicia ni la venganza nos parecerá deseable; seremos invulnerables y sabremos por qué . . . «El amor y el odio serán reemplazados por una bendición universal manifestada como bondad y compasión hacia el mundo a nuestro alrededor al que reconoceremos como siendo nosotros mismos».

    Podemos considerar esto simplemente como el hecho de vivir noumenalmente en vez de vivir fenomenalmente.

    Sólo nos queda el vivir noumenalmente, y esto implica una lucidez que no sea consciente de sí misma y que no tiene lugar para el concepto.

    Hagamos esto. ¡ Vivamos gozosamente! Ciertamente que somos libres para hacerlo.

    «Vivir libre» es ser como uno realmente es. Esta es la única verdadera «práctica». – Wei Wu Wei

    En realidad, no hay «pensador». Seguramente todos los seres humanos tienen el sentimiento de ser una entidad estática y continua. De hecho, sólo existe una sucesión extraordinariamente rápida y compleja de pensamientos que no son más que memorias. El desarrollo rápido de estos pensamientos da a los seres humanos la impresión de una conciencia que se desliza uniformemente en la duración. Pero esta impresión de continuidad es ilusoria.

    Según el Budismo Tibetano, la meditación no consiste en ahuyentar los pensamientos por un acto de voluntad, sino a verlos simplemente, sin la intevención de juicios de valores, los que no son más que memoria. La divisa [. . .] no es el huir, sino resolver con un enfrentamiento supremamente atento.

    Cuando cesa la fragmentación de la red de memorias acumuladas que forman el ego, una claridad nueva se realiza repentinamente. Desaparece la agitación mental y el estado de intervalo entre los pensamientos se extiende por sí mismo bajo la acción de una bendición interna de felicidad y de amor.

    «Este arte de alcanzar la Liberación por el simple reconocimiento de los pensamientos, gracias al cual se adquiere la comprensión de la naturaleza inseparable de aquél que abandona la mente y de la cosa abandonada (el pensamiento) se llama “Esencia de la Práctica del Sendero Sublime”».- El Yoga Tibetano.

    «La Prática del Sendero Sublime» [. . .] se completa con la «Doctrina de la Luz Clara»:

    El obstáculo para la realización experimental de esta Luz Clara [la Luz de Buddhi como vehículo de Atma.-LAHR], está formado por la pantalla opaca constituida por las memorias acumuladas. Estas han construido una verdadera concha psíquica impenetrable.

    La experiencia de la Luz Clara espiritual no puede realizarse sin un silencio mental que permite a los estados de intervalo que existen entre los pensamientos el revelarnos las riquezas de luz, inteligencia pura y de amor que se encuentran más allá del pensamiento.La realización de la Luz Clara puede efectuarse [. . .] por medio del silencio mental auténtico resultante de la toma de conciencia de la unidad del sujeto y sus pensamientos o por la toma de conciencia de la unidad del sujeto-observador y lo «objetos-observados». ¿Por qué? — Porque esta toma de conciencia, si se vive verdaderamente, permite la irrupción de una cualidad superior de atención supra-mental y de una felicidad que liberan Ser humano de la agitación mental formada por la pantalla de la continuidad de conciencia.

    [. . .] La mente debe ir libre de todo pensamiento. Esta oportunidad sólo puede presentarse a los seres humanos que hayan realizado un mínimo de toma de conciencia y de serenidad «en lo profundo».

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  • Comentarios sobre la Fraternidad de Yucatán y la Teosofía temprana

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    Autoretrato del Maestro Hilarión

    El Maestro Hilarión pertenece al quinto rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia, y en una encarnación anterior fue Pablo de Tarso. Tiene cuerpo cretense, pero pasa gran parte de su tiempo en Egipto. Dio al mundo el tratado ocultista llamado Luz en el Sendero y Su trabajo resulta particularmente interesante, para el gran público, en la crisis actual, pues trabaja con quienes desarrollan la intuición, y controla y trasmuta los grandes movimientos que tienden a descorrer el velo de lo invisible. Su energía estimula a través de Sus discípulos a los grupos de investigadores psíquicos, y fue quien inició, mediante varios de Sus discípulos, el movimiento espiritista. Tiene en observación a todos los psíquicos de orden superior, y los ayuda a desarrollar sus poderes para bien del grupo; trabaja juntamente con algunos devas en el plano astral, para abrir, a los buscadores de la verdad, ese mundo subjetivo que está tras de la materia grosera. [IHS, p. 59]

    He leído el artículo de A. Besant sobre la “Fraternidad de Yucatán”, donde asocia su trabajo con el surgimiento del movimiento espiritista y el desarrollo consciente y correcto de los siddhis inferiores.

    El movimiento espiritista en México y varios países de Centro América estuvo muy extensamente en boga durante los finales del S. XIX y principios del S. XX, cuando muchas veces, de los mismos grupos espiritistas surgieron los primeros grupos teosóficos organizados. En México, el movimiento espiritista está muy extendido y aún es muy activo hoy día. En una curiosa mezcla entre espiritismo y religiosidad, algo así como un “espiritualismo” moderno. Existiendo muchas iglesias espiritualistas.

    De joven tuve un interesante contacto con un importante miembro de una de estas iglesias y fui invitado a alguna de ellas. En sus ceremonias religiosas (algo así como sus servicios religiosos o misas), canalizaba a entidades, principalmente figuras religiosas como Jesús, Moisés, Juan el Bautista y los Apóstoles, quienes daban mensajes importantes a la comunidad. Todos ellos orientados al servicio común y compartido, así como entrenamiento a los “apóstoles” –o altos miembros de la Iglesia que pertenecían a una especie de consejo de ancianos– en curación a través de la energía, viajes astrales, canalización, etcétera.

    El personaje en cuestión, practicaba “eficientemente” la proyección astral como “auxiliar invisible”, y acudía todas las noches a diferentes lugares a “curar” a los demás. Decía que yo era un “espíritu afín” y que “sus guías” me preguntaban si quería ser entrenado para ese tipo de servicio. Nunca me interesó, pues ya estaba en contacto con la Teosofía y las enseñanzas primigenias de HPB y A. Besant sobre el Camino del Corazón y los Siddhis Superiores, que como sabes previenen ampliamente sobre el indebido desarrollo de tales facultades.

    Geoffrey Hodson también menciona a la Fraternidad de Yucatán extensamente en su Diario Oculto (La Luz del Santuario) [123], donde explica sus experiencias espirituales. Hodson fue el antecesor de Vicente Beltrán Anglada en escribir sobre La Fraternidad entre los Ángeles y los Hombres, y describió extensamente el mundo dévico. Pero más tarde, la etapa posterior de su entrenamiento oculto estuvo relacionada con Mitología, Alegoría Biblica y Simbolismo, bajo el cuidado de su Maestro. Su formación esotérica estuvo a cargo de un Maestro –de la Fraternidad de Luxor (La Rama Egipcia de la Jerarquía Oculta)– de nombre Polidorus Isurenus, que previamente había sido Filón de Alejandría.

    Hasta su muerte mantuvo contactos con la Gran Fraternidad Blanca, la Fraternidad de Luxor y la Fraternidad de Yucatán. En algún otro de sus textos, que ahora cito de memoria sin recordar cuál es, Hodson habla sobre que varios Adeptos de la Gran Fraternidad Blanca, habían migrado del Tíbet hacia Yucatán y sus inmediaciones (posiblemente algún lugar de México o Centro América), para preparar en conjunción con la Fraternidad Yucatán, el trabajo de la Raza Futura.

    Otra peculiar relación entre el Maestro Polidorus Isurenus y la G F Blanca existe en documentación temprana asociada con HPB y el Maestro Hilarión, pues, explícitamente se menciona a Polidorus Isurenus, Serapis Bey [Maestro Serapis] [1] y Robert More, en relación con la Fraternidad de Luxor.

    Hace algunos años sugerí la posibilidad de que “Robert More”, podía ser el nombre de uno de los dos Maestros Ingleses que DK menciona en relación con el trabajo en América. [2]

    Curiosamente, Hilarión (“John King” y Paulos Metamon en los inicios del movimiento teosófico), juega un papel importante junto con otros Adeptos/Maestros en los viajes tempranos de HPB a México, Centro y Sudamérica. Aparte de los nombres ya mencionados: Polidorus Isurenus, Serapis Bey y Robert More; también aparece el nombre de “H. Moore”, identificado como inglés y que escribe con cierta autoridad, indicando la posibilidad de asociarlo con algún Maestro. Sin embargo todo está muy velado, pero es interesante descubrir, que posiblemente en los documentos tempranos del movimiento teosófico, existe una aparante colaboración entre la Gran Fraternidad Blanca, la Hermandad de Luxor y la Fraternidad de Yucatán. Así como la posibilidad de que la identidad de los Maestros Ingleses, se encuentre “documentada” en ellos.

    Aquí un fragmento del artículo arriba mencionado:

    20. Trips to Peru

    According to Sinnett, Madame Blavatsky travelled through Europe with Countess B. [Bagration] in 1850. She was in Paris in late 1850 and left for Canada in July 1851, to visit the Red Indians. From Canada she travelled to New Orleans to study with the Voodoos, “a sect of negroes (…) addicted to a form of magic practices”. (Sinnett 1886, 63) She must have become dangerously involved with them for,

    “…the strange guardianship that had so often asserted itself to her advantage during her childhood, which had by this time assumed a more definite shape, for she had now met, as a living man the long familiar figure of her visions, again came to rescue. She was warned in a vision of the risk she was running with the Voodoos, and at once moved off to fresh fields and pastures new.” (Sinnett 1886, 63)

    It must be noted that “now” refers to 1851, when “she had now met, as a living man”, her strange protector from childhood – and that it is to the “power” John King that she said to “have been acquainted with from my childhood”, as we have previously quoted. It is interesting to note that it is usually supposed that Master M. was the strange guardianship during her childhood.

    Sinnett also told us that Madame Blavatsky went to Mexico by way of Texas in 1852 and, determined to go to India, she wrote to a certain “Englishman” to meet her in the West Indies (the region that includes Cuba, the Bahamas, Haiti, Puerto Rico, and Jamaica) in order to travel with her to the East. This “Englishman” and a Hindu chela that HPB had met in “Copau”, Mexico, joined her and travelled with her to Ceylon through the Cape. In Ceylon they caught a ship to Bombay, where they separated. (Sinnett 1886, 64-66) “Copau”, Mexico, was never identified and some authors believe Madame Blavatsky was referring to Copán, in Honduras.

    Although Sinnett did not mention South America, HPB revealed in Isis having twice visited Peru (Isis I, 597). In the light of her descriptions it is believed that Madame Blavatsky travelled extensively both in Central America and South America, visiting ancient ruins. The most probable dates for the visits to South America are 1852, after her trip to Mexico, and 1854, after visiting California.

    In Adyar, Annie Besant found a manuscript in an unknown handwriting that provides a chronology of Madame Blavatsky’s travels. According to this manuscript, HPB was in South America in 1851 and in Central America in 1855. (Neff, 299)

    There is another manuscript found in the Theosophical Society Archives in Adyar that is also probably related to a trip of HPB to South America. The first of the four pages has a drawing of part of the West Coast of South America, indicating some cities and the frontier between Peru and Bolivia. Next to the map, some notes written in a mixture of Italian and French tell a story about the treasure of the Incas very similar to that contained in Isis (Isis I, 595-598). There is also a short line in English and another one in a seemingly eastern script. In addition, there are two inscriptions at the top of the page. H. Moore signs the first inscription, which reads: “For those I love and protect. Try.”

    It is the second inscription that is of paramount interest to us now. John King signs it. In Boris de Zirkoff words, it “is in the old-fashioned script-type used by John King and is signed by him…” (CW II, 342). The short inscription reads as follows: “Folks, I advise ye to ponder and discuss.” (CW II, 320) (Figure 1)

    Examining the calligraphy in Figure 1 and comparing it with Figure 2 that contains specimens of messages precipitated in Philadelphia in 1874 (POW, 457, 468) and a facsimile of a note from John King to Olcott dated 1876 (Godwin 1994, 10), it is easy to perceive that these striking handwritings belong to the same person.

    This indicates that the John King who instructed Olcott, who acted as intermediary in the correspondence with the “Lodge”, and who appeared in the mediumistic séances at the home of the Eddys was the same John King who advised Madame Blavatsky and her companions in the early 1850s to “ponder and discuss” their travel plans to South America. So here is another reference that John King was already with HPB at that time! As we have seen, this must have taken place from 1851 to 1855, showing that HPB knew John King much earlier than 1860.

    Reinforcing this conclusion even further, HPB stated in Isis that “nearly the same was given us personally about twenty years ago, by an old native priest, whom we met in Peru”. (Isis I, 547) Since Isis was written from 1875 to 1877, “about twenty years ago” once again we are taken back to the mid-1850s.

    The biography of Albert Rawson, her companion at Cairo, includes investigations in Indian mounds (tombs) in the Mississippi valley and in ruins of Central America and the Yucatan in 1854-55. These dates and Rawson’s knowledge of HPB makes him a strong candidate to being the “Englishman” with whom HPB travelled. This “Englishman” would in fact be an American. (Johnson, 25) Sinnett tells that HPB’s travels with the “Englishman” took place in 1852. If Rawson was this “Englishman”, however, said travels probably occurred from 1854 to 1855.

    The note found in Adyar was undoubtedly intended for HPB; otherwise, what would it be doing in the TS Archives? Furthermore, in view of the familiar, almost intimate manner (“folks”) in which John King addressed whomever he was advising, it must have been people he knew quite well.

    Considering that Albert Rawson and Madame Blavatsky were together in Cairo when Paulos Metamon instructed them and accepting that Rawson could actually be the “Englishman” who was HPB’s travelling companion, then the familiar way used by John King becomes very understandable, and this constitutes an additional element reinforcing the conclusion that Metamon and John King are one and the same.

    Notas:

    [1] Mencionaremos aquí brevemente al Maestro Serapis, frecuentemente llamado el Egipcio. Pertenece al cuarto rayo, y de Él reciben enérgico impulso los grandes movimientos artísticos del mundo, la evolución de la música, de la pintura y del teatro. Actualmente dedica la mayor parte de Su tiempo y atención al trabajo de la evolución dévica o angélica, hasta que, mediante Su ayuda, sea posible hacer la gran revelación en el mundo de la música y de la pintura, en un futuro inmediato. No es posible agregar algo más acerca de Él ni revelar Su lugar de residencia. [IHS, p. 59]

    [2] Poco puede decirse sobre los dos Maestros ingleses. No aceptan discípulos en el sentido en que lo hacen los Maestros K. H. y M. Uno reside en Gran Bretaña, tiene a Su cargo la dirección definitiva de la raza anglosajona y trabaja en los planes del desarrollo y la evolución futuros. Está tras el movimiento laborista de todo el mundo, trasmutándolo y dirigiéndolo, y de la actual creciente oleada de la democracia. De la inquietud democrática, y del caos y la confusión actuales, surgirá la futura condición mundial, que tendrá como nota clave la cooperación, no la competencia; la distribución, no la centralización. [IHS, p. 59]

  • Del sufrimiento a la plenitud

    En adelante habrá un puente entre las ciencias modernas y los caminos espirituales. Mediante audaces teorías, algunos pensadores científicos se han aventurado hacia las fronteras del Espíritu y nos ofrecen su chispa innovadora. Además, los inspirados escritos de las grandes religiones y de los buscadores independientes de toda doctrina establecida, como Krishnamurti, Ramana Maharshi, y otros, dan testimonio de una dimensión interior donde el hombre está unido a lo Real.

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  • La Práctica de la Presencia

    El Maestro Tibetano DK trabajó con A. A. Bailey por 30 años, impartiendo entrenamiento esotérico a discípulos y aspirantes espirituales, para sentar las bases del desarrollo espiritual consciente para los siglos venideros.

    Su trabajo abarcó muchas áreas, siendo la Instrucción para la Iniciación y el contacto consciente con Shamballa, una de ellas.

    DK dijo sucíntamente que “la simplicidad del Alma es el Camino hacia Shamballa”, mientras que estableció que la verdadera sencillez de mente y de corazón sólo puede estar presente, sí y sólo sí, el discípulo espiritual puede hacer contacto directo con la Presencia Monádica –la Vida Una–, a través de la Práctica de la Presencia.

    Brindando instrucción personal a un grupo de sus discípulos, escribe obre el tema:

    “A través de las edades, mucho se ha dicho y escrito sobre la práctica de la Presencia de Dios y actualmente uno de los hechos interesantes del momento es el surgimiento de varias “técnicas”, para alcanzar la comprensión de esta Presencia de inspiración, de luz y de contacto.” [DNE I, 361]

    Inspiración, Luz y Contacto, tres palabras que podemos relacionar con la Presencia. La Inspiración surge cuando se puede hacer Contacto con la Luz de la Presencia. ¿Cuál Luz es esa? DK constantemente hace referencia sobre el Alma en términos de Luz, sin embargo, es claro al indicarnos que la Luz no es más que un símbolo de la Esencia, la Verdadera Naturaleza, que en un principio asociamos con el Alma, pero que más adelante despliega su verdadero significado cuando comenzamos a ser conscientes de la Clara Luz de la Tríada Espiritual: Atma/Buddhi/Manas, Sat/Chit/Ananda, Voluntad/Amor/Inteligencia.

    DK nos pide reflexionar sobre el tema de la Presencia, no tan sólo con la mente concreta, sino a la luz de la Intuición Espiritual y nos brinda las siguiente simientes para ello:

    • “Usted, como alma en encarnación, se da cuenta conscientemente -subjetiva y a menudo débilmente presentido- de su Yo real, el Ángel solar, el Ángel de la Presencia. Su problema es profundizar este conocimiento y saber que usted es el Ángel que permanece entre usted, el hombre físico y la Presencia.” [DNE I, 362]
    • “El místico es siempre consciente de la dualidad […] Pero detrás de ellas aparece -inmanente, estupendo y glorioso- aquello de lo cual estas dualidades no son más que aspectos: la Presencia inmanente aunque trascendente de la Deidad. Todas las dualidades son absorbidas en la naturaleza de este Uno, y las distinciones y diferencias pierden sus significados.” [DNE I, 362]

    Y hace énfasis al explicar:

    “Cuando le digo que desarrolle la conciencia de la Presencia, significa que ahora es, ante todo, parcialmente consciente del Ángel y puede empezar a responder, nebulosa y débilmente, a ese gran Todo que subyace en el mundo subjetivo del ser, ya que este mundo subyace en el mundo físico tangible de la vida diaria.” [DNE I, 362-363]

    Así, que desarrollar la conciencia de la Presencia significa penetrar en la esfera del Ser, de ese ser libre de atributos que tan sólo se expresa como Seidad/Voluntad (Sat), Inteligencia/Adaptabilidad (Chit) y Gozo/Amor-Sabiduría (Ananda).

    Del mismo modo describe DK el contacto con la Presencia:

    “El conocedor fusiona los dos en uno. Ve la Presencia como si fuera él mismo. Se fusiona con su luz. Detrás de la Presencia fulgura esa grandiosa radiación que envuelve al Uno y Único. Ante la Presencia permanece el aspirante. Dentro de la Presencia, por el proceso de fusión, se produce paz y unión [R1], y el fin del temor [R2] y de las diferencias [R3], gozo [R1], amor [R2] y luz [R3].” [DNE I, 362-363]

    La Práctica de la Presencia debe implicar siempre estas tres dimensiones del Ser (R1/R2/R3): Voluntad/Poder, Amor/Sabuduría e Inteligencia/Adaptabilidad, ya sea en forma de “inspiración [R1], luz [R3] y contacto [R2]”, como hemos visto, en forma de “sencillez [R3], paz [R2] y gozo [R1]”, como veremos, o en forma de “Profunda Atención [R1], Serena Expectación [R2] y Adaptabilidad Psicológica [R3]”, según lo expresa VBA, en sus fudamentos del Agni Yoga.

    Este Agni Yoga, Yoga de Fuego o Yoga de Síntesis, está conformado –en esencia— por la Práctica de la Presencia. Éste es el Yoga que todo aspirante espiritual deberá realizar una vez que ha entrenado su mente y su corazón –mediante las técnicas del Raja Yoga–, preparándose a sí mismo para recorrer el Sendero de Iniciación.

    “La meditación implica vivir una vida enfocada cada día y siempre. Esto impone forzosamente una indebida tensión a las células del cerebro, porque entran en actividad las células pasivas, y despierta la conciencia cerebral a la luz del alma. Este proceso de meditación ordenada, cuando se lleva a cabo durante un período de años, complementado por la vida meditativa y un servicio concentrado, despertará exitosamente todo el sistema y pondrá al hombre inferior bajo la influencia y el control del hombre espiritual; además despertará los centros de fuerza en el cuerpo etérico y estimulará, para entrar en actividad, esa misteriosa corriente de energía que duerme en la base de la columna vertebral. Cuando este proceso sea llevado adelante con cuidado y con la debida protección y dirección y cuando el proceso se extienda durante un largo lapso, se aminorará el peligro y el despertar tendrá lugar en forma normal y de acuerdo a la ley del ser. No obstante, si la sintonización y el despertar es forzado, o llevado a cabo por ejercicios de distintos tipos, antes de que el estudiante esté preparado y los cuerpos coordinados y desarrollados, entonces el aspirante va directamente al desastre. Los ejercicios de respiración o entrenamiento de pranayama, no deberían emprenderse sin una guía experta y sólo después de años de dedicación, de devoción y servicio espirituales; la concentración sobre los centros que existen en el cuerpo físico (con la intención de despertarlos) debe evitarse siempre, pues provocará el sobreestímulo y abrirá las puertas al plano astral, que el estudiante tendrá dificultad en cerrar. Nunca insistiré demasiado a los aspirantes de todas las escuelas ocultistas que para este período de transición se recomienda el yoga de la intención enfocada, del propósito dirigido, de la constante Práctica de la Presencia de Dios y de la meditación regular ordenada, practicada sistemática y constantemente durante años de esfuerzo.” [LEJ, 21]

    [La Técnica de la Presencia] corresponde a ciertas líneas científicas o modos de trabajo, para los cuales, en gran parte, el entrenamiento dado en las escuelas de verdadera meditación y los sistemas de Raja Yoga, han preparado al aspirante. Estas etapas comienzan donde terminan las fórmulas usuales; presuponen facilidad para acercarse al Ángel o alma y la capacidad de elevar la conciencia hasta fusionarla con el alma.” [Espejismo, 129]

    La Técnica de la Presencia. Por medio de esta técnica, el alma asume el control de la personalidad integrada y de sus relaciones, horizontal y vertical. Esta técnica implica la apertura de la flor de la intuición que disipa la ilusión, revela al Ángel, indica la Presencia y abre al discípulo el mundo de las ideas y la puerta de las iniciaciones superiores. Cuando el discípulo capta y aplica estas ideas divinas o pensamientos simiente, se convierte en un iniciado, entonces es posible la tercera iniciación como meta inmediata. La intuición significala aplicación del poder de transfiguración. Dicha técnica está relacionada con la poco conocida yoga del fuego o Agni Yoga.” [Espejismo, 134]

    DK brinda la categoría de “científico” al modo de trabajo que permite aplicar una “tecnología para la Unión” o Yoga de forma sistemática y ordenada, pudiéndose así expresar la Práctica de la Presencia como una “Técnica de Contacto” para identificarse con la Presencia.

    Técnicas de Contacto con la Presencia hay muchas, pero todas ellas siguen fundamentalmente la triple línea de acercamiento, que involucra la utilización sintética de los tres Rayos de Aspecto, como hemos arriba mencionado, y como DK implica en sus comentarios:

    “Esta práctica de la Presencia puede hacerse de muchas maneras y existen numerosas técnicas de contacto. Para usted, tal práctica debería implicar sencillez [R3], paz [R2] y gozo [R1].” [DNE I, 363]

    “También es esencial que los intuitivos del mundo aprendan a emplear, controlar y comprender la facultad de percibir espiritualmente [R2], de aislarse divinamente [R1] y de responder apropiadamente [R3] a las características de la intuición. Esto deben hacerlo practicando la Técnica de la Presencia, pero no como se la enseña y presenta generalmente.” [Espejismo, 129]

    De forma sintética, DK brinda un delineamiento para la Práctica de la Presencia [Espejismo, 139-140]:

    [Etapas Preliminares]

    1. Evocación de la etapa de tensión: controlar totalmente al yo personal, de manera que esté “equipado para hacer contacto con lo real”.
    2. Fusión con el Alma.
    3. Mantener la mente firme en la Luz del Alma.[Éstas son las tres etapas preliminares, para las cuales la práctica del alineamiento debería haber preparado al estudiante de los misterios superiores. Dichas etapas deben preceder a todo esfuerzo para desarrollar la intuición; esto demandará varios meses o años de cuidadosa preparación. El fuego es el símbolo de la mente, siendo las tres primeras etapas, propias de la disciplina de Agni Yoga o Yoga del Fuego, para la cual Raja Yoga ha preparado al estudiante.][Práctica de la Presencia]
    4. Perecepción de la Presencia en todas las formas del Universo: “el esfuerzo para aislar el germen o simiente de la divinidad, que han traído a la existencia todas las formas”.[Quisiera que observaran que esto no significa lograr una actitud amorosa ni un acercamiento sentimental hacia las personas y circunstancias. Ése es el camino místico y, aunque no se intenta anularlo en la vida del discípulo, hoy no se emplea en el acercamiento efectivo. Se refiere al esfuerzo para ver, principalmente, en la luz que el Angel irradia, el punto de luz detrás de todas las apariencias fenoménicas, constituyendo, en consecuencia, la transferencia de la visión mística a niveles superiores de conciencia. No es la visión del alma sino la visión o percepción espiritual de aquello que la luz del alma puede ayudar a revelar. La fluctuante luz del alma en el yo personal, ha capacitado al discípulo para ver la visión del alma y, en esa luz, lograr la unión con el alma, aunque sea sólo momentáneamente. Luego, la luz mayor del alma se enfoca como un sol radiante y revela a su vez una visión aún más maravillosa ‑la de la Presencia, en la que el Ángel es la garantía y promesa. Así como la luz de la Luna es la comprobación de que la luz del Sol existe, de la misma manera la luz del Sol comprueba, si lo supieran, que existe una luz mayor.]

    El Raja Yoga, y la práctica del alineamiento [cerebro-mente-alma] nos preparó para la Práctica de la Presencia, la que nos dice DK, no debe practicarse rígidamente, sino fluida, diaria y constantemene. Y nos comenta que a pesar de ser una Técnica, no está brindando una “forma de meditación” sino una “fórmula” para la misma.

    Sin embargo, a pesar de no ser una técnica rígida, si requiere disciplina, pues para contactar la Presencia existen prerrequisitos [DNE I, 363-364] :

    1. Para reconocer la Presencia debo permanecer libre y desapegado. ¿A qué y a quién estoy ahora apegado, que me impide tener una clara visión y un acercamiento más íntimo?
    2. Para reconocer la Presencia debo actuar como el Ángel Solar. ¿Puedo ahora discernir entre yo y ese Ángel solar?
    3. Reconocer la Presencia significa que me estoy preparando para atravesar, como Ángel solar, el portal hacia el Sendero de la Iniciación. En vista de esto ¿puedo explicarme con claridad cuáles son mis mayores cualidades y mis peores defectos?

    Más cuando es posible actuar ya como el Ángel entre el hombre físico y la Presencia, la disciplina debe llevar a la gozoso contacto contínuo con la Presencia, sólo de este modo la Técnica podrá transformarse en Práctica, y la Práctica implicará una constante y sostenda identificación con la Presencia:

    Los próximos meses serán para usted de consolidación interna. Ha elevado su vibración desde mi última instrucción y aprendió y comprendió mucho de lo que significa el sendero interno de la realidad. Tales ciclos de comprensión deben inevitablemente ser reemplazados por períodos no emotivos de crecimiento y asimilación. Quizás, durante estos meses, cesen los momentos elevados y el trabajo siga adelante sin evidente tensión y, en consecuencia, no tendrá momentos de gran trascendencia. Felizmente, es así. La ininterrumpida iluminación espiritual y la sintonización incesante para alcanzar contactos elevados, debilitarían eventualmente al instrumento, de modo que los verdaderos reconocimientos se desvanecerían. Reflexione sobre esto hermano mío, y agradezca los deberes que tendrá en días futuros: la vida apacible, la firme orientación hacia la luz, la silenciosa comunicación con su alma, el estudio y la reflexión. Tendrán un valor tan real y de verdadera utilidad, como esas horas en que la técnica de la Presencia penetró en su conciencia. Conducen a ese momento, donde la técnica es reemplazada por la Presencia.” [DNE I, 323-324]

  • Entrevista con Luis Alejandro Hernández Ríos sobre el trabajo esotérico en Iberoamérica

    Entrevistador:

    Kathy Newburn trabaja en los Estados Unidos, Europa y Sudamérica promoviendo las enseñanzas de la Sabiduría Antigua a un amplio público. Kathy trabajó por muchos años tanto para Lucis Trust como para el Instituto de los Siete Rayos en Nueva York.

    A Planetary Awakening El Despetar Planetario

    Es autora de El despertar planetario: reflexiones sobre las Enseñanzas del Maestro Tibetano en las obras de Alice A. Bailey. Kathy vive actualmente en Nueva York, donde ha organizado y dirige el New York Esoteric Astrology and Meditation Group. Kathy puede ser contactada a través de su website: http://web.me.com/knewburn87/Ageless_Wisdom/.

    Entrevistado:

    Nicholas Röerich. Young Lama (1945). Tempera on canvas. 47 x 64  cm. State Museum of Oriental Art, Moscow. Молодой лама.

    Luis Alejandro Hernández Ríos ha dedicado su vida al estudio, la meditación y el servicio, conforme a las Enseñanzas de la Tradición Transhimaláyica, esforzándose en establecer medios efectivos para presentarla a los buscadores sinceros.

    Escuchar entrevista (55 mins)

    Temas abordados:

    1.- El ideal del Boddhisattva y el Servicio Esotérico.

    2.- Internet Arcano.

    3.- La Red Iberoamericana de la Voluntad al Bien y la Buena Voluntad.

    4.- El trabajo grupal en Iberoamérica.

    5.- El trabajo de digitalización de los libros de Alice Bailey por parte del GDAAB.

    6.- La distribución de las tarjetas de la Gran Invocación.

    7.- El Retorno de Cristo.

    8.- Shamballa.

    9.- El Plan.

    11.- La Unidad Internacional.

    12.- Los Siete Rayos.

    13.- La Psicología Esotérica.

  • Ocultismo práctico

    IMPORTANTE PARA LOS ESTUDIANTES

    Dado que muchas personas están en la búsqueda de instrucciones prácticas sobre Ocultismo, es necesario establecer de una vez y para siempre:

    (a) La diferencia esencial entre el Ocultismo teórico y el práctico, o lo que es generalmente conocido como Teosofía por un lado y Ciencia Oculta por el otro —y:

    (b) La naturaleza de las dificultades que entraña el estudio de esta última.

    Es fácil ser un Teósofo. Cualquier persona de facultades intelectuales medias, con inclinaciones hacia lo metafísico, de vida pura e inegoísta, que encuentra mayor gozo en prestar ayuda a su prójimo que en recibirla, que está siempre dispuesto a sacrificar sus propios gustos por el bien de los demás, y que ame la Verdad, la Bondad y la Sabiduría en sí mismas, y no por el beneficio que puedan conferir; ése es un Teósofo.

    Pero muy distinto es entrar en el sendero que conduce al conocimiento de lo que es bueno de hacerse, y al correcto discernimiento entre el bien y el mal; un sendero que además conduce al hombre a obtener el poder de hacer cuanto bien desea, a menudo sin siquiera mover un dedo en apariencia.

    Hay además un importante hecho que el estudiante debe conocer: la enorme, casi ilimitada, responsabilidad asumida por el instructor en beneficio del discípulo. Desde los gurúes de Oriente que enseñan abiertamente o en secreto, hasta los pocos cabalistas de países occidentales que se embarcan en la tarea de enseñar a sus discípulos los rudimentos de la Ciencia Sagrada —siendo tales hierofantes occidentales a menudo ignorantes ellos mismos del riesgo a que se exponen— todos estos “instructores” están sujetos a la misma ley inviolable. Desde el momento en que comienzan a enseñar verdaderamente, desde el instante en que confieren cualquier poder a sus discípulos —sea una facultad psíquica, mental o física— toman sobre sí mismos todos los pecados del discípulo en conexión con las ciencias ocultas, ya sean de omisión o de comisión, hasta el momento en que la iniciación hace del discípulo un Maestro, ya responsable.[1] Hay una ley religiosa, mística y misteriosa, altamente reverenciada y observada en la Iglesia Griega, semi-olvidada en la Católica Romana, y absolutamente extinta en la Protestante. Data de los primeros días del cristianismo, y se basa en la ley a que nos referimos antes, de la cual es un símbolo y expresión. Es el dogma de la sacralidad absoluta de la relación entre el padrino y la madrina de un niño.[2] Éstos toman sobre sí mismos tácitamente todos los pecados del niño recién bautizado— quien es ungido, como en la iniciación, ¡en verdad un misterio!—hasta el día en que éste se convierte en una unidad responsable, con conocimiento del bien y del mal. Así, está claro por qué los “Instructores” son tan reticentes, y por qué a los “Chelas” se les exigen siete años de probación para demostrar su aptitud y desarrollar las cualidades necesarias para la seguridad, tanto del Maestro como del discípulo.

    El Ocultismo no es magia. Es comparativamente fácil aprender trucos de hechicería y los métodos para utilizar las sutiles, pero todavía materiales, fuerzas de la naturaleza física. Los poderes del alma animal del hombre se despiertan rápidamente. Las fuerzas que su amor, su odio o su pasión pueden poner en operación se desarrollan con facilidad. Pero esto es magia negra, o hechicería. Porque es el motivo, y sólo el motivo, el que hace que el ejercicio de un poder sea magia negra, maligna, o bien magia blanca, beneficiosa. Es imposible utilizar fuerzas espirituales si en el operador queda la más leve huella de egoísmo. Porque, a menos que la intención sea absolutamente pura, la voluntad espiritual se transmutará en psíquica, obrando en el plano astral con tal vez funestos resultados. Los poderes y fuerzas de la naturaleza animal pueden ser utilizados tanto por el egoísta y vengativo como por el inegoísta e indulgente; los poderes y fuerzas del espíritu sólo cederán al manejo de quien tenga perfectamente puro el corazón; y esto es MAGIA DIVINA.

    Así pues ¿cuáles son las condiciones requeridas para ser un estudiante de la “Divina Sapientia”? Porque debe tenerse presente que no es posible dar instrucción alguna sobre este tema a menos que durante los años de estudio se satisfagan y se cumplan rigurosamente ciertas condiciones. Éste es un requisito sine quâ non. Ningún hombre puede nadar si no se sumerge en aguas profundas. Ningún pájaro puede volar a menos que sus alas hayan crecido, y que tenga enfrente el espacio y el valor para lanzarse al aire. El hombre que pretenda manejar una espada de doble filo, si no quiere herirse—o lo que es peor—herir a otros en el primer intento, debe ante todo dominar a la perfección el arma sin filo.

    A continuación se ofrece una página de las “reglas privadas” que posee todo instructor oriental, para dar una idea aproximada de las condiciones en las que únicamente puede proseguirse el estudio de la Sabiduría Divina en forma segura, es decir, sin riesgo de que lo Divino dé lugar a la Magia Negra. Los pocos pasajes que siguen fueron escogidos entre un gran número de ellos, y se explican entre corchetes:

    1º El lugar elegido para recibir instrucción debe estar calculado para que no se distraiga la mente, y lleno de objetos magnéticos de “estimuladora influencia”. Los cinco colores sagrados reunidos en un círculo deben estar allí entre otras cosas. El lugar debe hallarse libre de toda influencia maligna presente en el aire.

    [El lugar debe apartarse para ser utilizado exclusivamente con este propósito. Los cinco “colores sagrados” son los matices del espectro, dispuestos en determinado modo, puesto que dichos colores son muy magnéticos. Por “influencias malignas” se entiende toda perturbación debido a disensiones, peleas, malos sentimientos, etc., ya que se dice que éstas se imprimen inmediatamente en la luz astral, esto es, en la atmósfera del lugar, estando así “presentes en el aire”. Esta primera condición parece muy fácil de cumplir pero, considerada más profundamente, resulta una de las más difíciles de obtener.]

    2º Antes de que se le permita al discípulo estudiar “cara a cara”, ha de adquirir una comprensión preliminar en la compañía selecta de otros upāsakas (discípulos) laicos, cuyo número debe ser impar.

    [“Cara a cara” significa en este caso un estudio independiente o separado de los demás, cuando el discípulo adquiere la instrucción frente a frente, ya sea de sí mismo (su Ser Divino, superior) o de su gurú. Es sólo entonces que cada cual recibe su cuota de información, de acuerdo al uso que haya hecho de su conocimiento. Esto sólo puede suceder hacia el final del ciclo de instrucción.]

    3º Antes de que tú (el instructor) le impartas a tu Lanú (discípulo) las buenas (santas) palabras del LAMRIN, o le permitas “prepararse” para Dubjed, tendrás que asegurarte que su mente esté por completo purificada y en paz con todos, en especial con sus otros Yos. De lo contrario las palabras de la Sabiduría y de la buena Ley se dispersarán arrastradas por los vientos.

    [“Lamrin” es un tratado de instrucciones prácticas escrito por Tson–kha–pa, en dos partes: una, con fines eclesiásticos y exotéricos, la otra para uso esotérico. “Preparar” para Dubjed es preparar los objetos usados como vehículos para la videncia, tales como espejos y cristales. Los “otros Yos” se refieren a los condiscípulos. A menos que entre los aprendices reine la mayor armonía, ningún éxito será posible. Es el instructor el que hace la selección según las naturalezas magnéticas y eléctricas de los estudiantes, reuniendo y ajustando muy cuidadosamente los elementos positivos y negativos.]

    4º Durante el estudio los upāsakas deben mantenerse unidos como los dedos de una mano. Imprimirás en sus mentes que todo cuanto aflija a uno debería afligir a los demás; y si lo que a uno alegra no encuentra eco en el pecho de los otros, entonces las condiciones requeridas están ausentes, y será inútil seguir adelante.

    [Difícilmente sucederá esto si la elección preliminar se hizo de acuerdo a los requisitos magnéticos. Se sabe que chelas prometedores y aptos para recibir la verdad tuvieron que esperar por años, debido a su temperamento y a la imposibilidad que sentían para ponerse a tono con sus compañeros. Porque:]

    5º El gurú debe armonizar a los condiscípulos como si fueran cuerdas de un laúd (vina), cada una distinta de las otras pero emitiendo sonidos en armonía con las demás. Ellos deben formar colectivamente un teclado que responda en su totalidad a tu más ligero toque (el toque del Maestro). Así sus mentes se abrirán a las armonías de la Sabiduría, para vibrar como conocimiento a través de todos y cada uno, cuyos efectos resultantes serán agradables a los dioses presidentes (ángeles tutelares o custodios) y provechosos para el Lanú. Así, la Sabiduría se imprimirá por siempre en sus corazones, sin que se quebrante jamás la armonía de la ley.

    6º Quienes deseen adquirir el conocimiento que conduce a los Siddhis (poderes ocultos) han de renunciar a todas las vanidades de la vida y del mundo (aquí sigue la enumeración de los Siddhis).

    7º Ninguno puede sentir diferencias entre sí mismo y sus condiscípulos, tal como “Yo soy el más sabio”, “Yo soy más santo y más grato al instructor, o en mi comunidad, que mi hermano”, etc, y continuar siendo un upāsaka. Sus pensamientos han de estar predominantemente fijos sobre su corazón, ahuyentando de él todo pensamiento hostil hacia cualquier ser viviente. Éste (el corazón) debe estar lleno del sentimiento de su no-separatividad del resto de los seres, y de todo en la naturaleza. De lo contrario, no es posible el éxito.

    8º Un Lanú (discípulo) debe temer sólo a las influencias externas vivientes (las emanaciones magnéticas de los seres vivos). Por esta razón, aunque en unidad con todo en su naturaleza interna, debe tener cuidado de apartar su cuerpo externo de toda influencia extraña: nadie sino él ha de comer en su plato y beber de su vaso. Debe evitar el contacto corporal (esto es, tocar o que le toquen) con seres humanos, como también con animales.

    [Los animales domésticos no están permitidos, e incluso está prohibido tocar ciertos árboles y plantas. El discípulo ha de vivir, por decirlo así, en su propia atmósfera, a fin de individualizarla con propósitos ocultistas.]

    9º La mente debe permanecer embotada a todo excepto a las verdades universales de la naturaleza, no sea que la “Doctrina del Corazón” se convierta sólo en “Doctrina del Ojo” (esto es, el vacío ritualismo exotérico).

    10º El discípulo no debe tomar alimentos animales de ninguna clase, nada que tenga vida. Tampoco ha de beber vino, ni licores, ni usar opio, pues estas cosas son como los Lhamayin (espíritus malignos) que se aferran al incauto. Ellos devoran el entendimiento.

    [Se supone que el vino y los licores contienen y conservan el mal magnetismo de todos aquellos que contribuyeron en su fabricación. La carne de cada animal conserva las características psíquicas de su clase.]

    11º Los medios más eficaces para adquirir conocimiento y disponerse para la recepción de la sabiduría superior son: la meditación, la abstinencia en todo, el cumplimiento de los deberes morales, los pensamientos nobles, las buenas acciones y las palabras amables, como también la buena voluntad hacia todo, con entero olvido del Yo.

    12º Únicamente por la estricta observancia de las reglas anteriores el Lanú puede esperar adquirir, a su debido tiempo, los Siddhis de los Arhats, cuyo desenvolvimiento le convertirá gradualmente en Uno con el TODO UNIVERSAL.[3]

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    Estos 12 extractos están sacados de unas 73 reglas, cuya enumeración sería inútil porque no tendrían significado en Europa. Pero incluso estas pocas bastan para mostrar las inmensas dificultades que asedian en el sendero del aspirante a “Upāsaka” nacido y educado en países occidentales.[4] Toda la educación en Occidente, y especialmente en Inglaterra, está penetrada por el principio de competencia y lucha. Cada niño es presionado a aprender más rápidamente, a dejar atrás a sus compañeros y a superarlos en toda forma posible. Se cultiva con asiduidad la erróneamente llamada “rivalidad amistosa”, y este mismo espíritu es estimulado y fortalecido en cada detalle de la vida.

    Con tales ideas inculcadas desde su niñez ¿cómo puede un occidental sentirse “como los dedos de la mano” con sus condiscípulos? Además, estos condiscípulos no son de su propia elección, escogidos por él a partir del aprecio y la simpatía personal. Los elige su instructor basado en consideraciones muy distintas, y quien desee ser estudiante debe primero ser lo suficientemente fuerte como para matar en su corazón todo sentimiento de aversión y antipatía hacia los demás. ¿Cuántos occidentales están preparados siquiera para intentar esto sinceramente?

    Y después están los pormenores de la conducta diaria, la prescripción de no tocar ni aun la mano de la persona más íntima y querida. ¡Cuán opuesto a las nociones occidentales sobre el afecto y los buenos sentimientos! ¡Cuán frío y duro parece esto! Y egoísta también, dirán las personas, el abstenerse de complacer al prójimo a fin de beneficiar nuestro propio progreso. Bueno, que los que opinen así difieran hasta otra encarnación el intento de entrar en el sendero con verdadera resolución. Pero que no se jacten de su imaginario inegoísmo. Porque, en realidad, se dejan engañar sólo por apariencias y convencionalismos, basados en efusiones emocionales o en la llamada cortesía, todo lo cual pertenece a la vida ilusoria, no a los dictados de la Verdad.

    Pero aun prescindiendo de estas dificultades que podrían considerarse como “externas”, si bien su importancia no deja de ser grande, ¿cómo harán los estudiantes occidentales para ponerse “a tono” con la armonía que se requiere? En Europa y América la personalidad se ha vuelto tan fuerte que no hay escuela, incluso de artistas, donde sus miembros no se odien ni se envidien mutuamente. El odio y la envidia entre los de una misma profesión han llegado a ser proverbiales. Los hombres buscan beneficiarse a toda costa, e incluso la llamada cortesía social no es más que una máscara vacía que oculta los demonios del odio y de la envidia.

    En Oriente, el espíritu de no-separatividad se le inculca a la niñez tan incesantemente como en Occidente el espíritu de rivalidad. Allí no se fomenta que la ambición o los sentimientos y deseos personales crezcan de un modo tan desenfrenado. Cuando el terreno es naturalmente bueno, se lo cultiva de la forma apropiada, y el niño se convierte en un hombre en quien el hábito de subordinación del yo inferior frente al Superior es fuerte y poderoso. En Occidente los hombres creen que su propio gusto y disgusto de los demás y de las cosas son los principios que deben guiar su conducta, incluso si no llegan a convertirlos en la ley de sus vidas tratando de imponerlos a otros.

    Que aquellos que se quejan de haber aprendido poco en la Sociedad Teosófica reflexionen sobre las siguientes palabras escritas en un artículo de la revista The Path de Febrero de 1888: “La clave en cada etapa está en el aspirante mismo”. “El comienzo de la Sabiduría” no es “el temor de Dios”, sino que el conocimiento del YO es la SABIDURÍA MISMA.

    Cuán grande y cierta le parece al estudiante de Ocultismo que ha comenzado a comprender algunas de las verdades precedentes, la respuesta dada por el Oráculo de Delfos a todos cuantos venían buscando la Sabiduría Oculta, palabras repetidas y promovidas una y otra vez por el sabio Sócrates: HOMBRE, CONÓCETE A TI MISMO.

    (Collected Writings 9:155-62)
    —————
    Traducción del inglés al español por Pablo D. Sender
    Departamento de Educación de la Sociedad Teosófica en América.

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    Notas:

    1 El “Gurú Espiritual”, tomando al estudiante de la mano, lo conduce e introduce en un mundo completamente desconocido para el discípulo . . . En tanto el discípulo actúe siendo demasiado ignorante como para estar seguro de su visión y poderes de discernimiento ¿no es natural que sea su guía el responsable por las faltas de aquél a quien condujo hacia tales peligrosas regiones?

    [La anterior es parte de una respuesta que Mme. Blavatsky publicó ante una pregunta hecha sobre el presente artículo.  (Ver Collected Writings Vol. 9, pp. 285-6)] (Nota del Traductor)

    2 Tan sagrada se juzga en la Iglesia Griega la conexión que se forma, que el matrimonio entre padrino y madrina de un mismo niño se considera como la peor clase de incesto. Es declarado ilegal y disuelto por ley. Esta prohibición absoluta alcanza incluso a los hijos del padrino y de la madrina.

    3 El Chelado no tiene nada que ver con los medios de subsistencia, ni nada por el estilo, porque un hombre puede aislar su mente completamente de su cuerpo y del medio que lo rodea. El Chelado es un estado de la mente, más que una vida regulada por reglas inflexibles en el plano físico. Esto se aplica especialmente al primer período, el probatorio, mientras que las reglas dadas en “Ocultismo Práctico” pertenecen a una etapa posterior, la del verdadero entrenamiento oculto, y el desarrollo de la intuición y los poderes ocultos. Estas reglas señalan, sin embargo, el modo de vida que debería ser llevado por todos los aspirantes hasta donde éste sea practicable, ya que es lo que más los ayudará en sus aspiraciones.

    Nunca debe olvidarse que el Ocultismo trata con el hombre interno, quien debe ser fortalecido y liberado del dominio del cuerpo físico y del medio que lo rodea. Éstos deben convertirse en sus servidores. De aquí que la primera y más importante necesidad para el Chelado sea un espíritu de absoluto inegoísmo y devoción a la Verdad. Después siguen el auto-conocimiento y el auto-dominio. Esto es lo importante, mientras que la observancia externa de reglas de vida rígidas es una cuestión de importancia secundaria. [La anterior es una respuesta que Mme Blavatsky publicó ante una pregunta hecha sobre el presente artículo. (Ver Collected Writings Vol. 11, pp. 300-1)] (Nota del Traductor)

    4 Recuérdese que todos los chelas, incluso los discípulos laicos, son llamados Upāsakas hasta recibir la primera iniciación, cuando se les da el nombre de Lanú-Upāsaka. Hasta entonces, incluso aquellos que pertenecen a las Lamaserías y están ya seleccionados, son considerados laicos.

  • La inteligencia no está separada del amor

    La inteligencia no está separada del amor… La educación moderna, al desarrollar el intelecto, ofrece cada vez mas teorías y hechos, sin llevar a la comprensión del proceso total de la existencia humana. Somos demasiado intelectuales, hemos desarrollado mentes astutas, y no alcanzamos las explicaciones. El intelecto se satisface con teorías y explicaciones, pero la inteligencia no, y para comprender el proceso total de la existencia, debe haber una integración de la mente y el corazón en acción. La inteligencia no está separada del amor.

    Para la mayor parte de nosotros, alcanzar esta revolución interna es un proceso arduo. Sabemos cómo meditar, cómo tocar el piano, cómo escribir, pero no tenemos conocimiento del pensador, el jugador, el escritor. No somos creadores, porque hemos llenado nuestros corazones y mentes de conocimiento, información y arrogancia, y estamos repletos de citas que otros han dicho o pensado. Pero la experimentación viene primero, no la forma de experimentar. Debe haber amor antes de que haya una expresión del amor. (…)

    La información, el conocimiento de los hechos, aunque siempre está en crecimiento, es limitado por su propia naturaleza. La sabiduría es infinita, incluye el conocimiento y la forma de acción, pero nosotros agarramos una rama y pensamos que tenemos el árbol completo. A través del conocimiento de la parte, nosotros nunca podemos darnos cuenta del pleno regocijo. El intelecto nunca puede llevar a la totalidad, porque sólo es un segmento, una parte.

    Hemos separado el intelecto de los sentimientos, y hemos desarrollado el intelecto a expensas de los sentimientos. Somos como un objeto de tres patas con una de ellas mucho más larga que las otras y sin equilibrio alguno. Estamos entrenados para ser intelectuales. Nuestra educación cultiva un intelecto agudo, astuto, codicioso, desempeñando así el papel más importante en nuestra vida. La inteligencia es mucho más grande que el intelecto, porque es la integración de la razón y el amor, pero sólo puede haber inteligencia cuando existe el conocimiento de uno mismo, una comprensión profunda del proceso total dentro de uno mismo.

    Lo que es esencial para el hombre, ya sea joven o viejo, es vivir plenamente, en forma integral, y por eso nuestro mayor problema es el cultivo de esa inteligencia que trae la integración. El énfasis indebido en cualquier parte de nuestra composición total es, por lo tanto, una visión torcida de la vida, y esta deformación es la causante de la mayor parte de nuestras dificultades. Cualquier desarrollo parcial de nuestro temperamento en su totalidad tiene que resultar desastroso para nosotros mismos y para la sociedad, y por consiguiente es muy importante que nos acerquemos a nuestros problemas humanos con un punto de vista integral.

    Ser humano de forma integral es entender el proceso completo dentro de la propia conciencia, tanto en su parte oculta como en la manifiesta. Esto no es posible si hacemos demasiado énfasis en el intelecto. Le concedemos una gran importancia a cultivar la mente, pero interiormente somos insuficientes, pobres y confusos. Este vivir en el intelecto es el camino de la desintegración, porque las ideas, como las creencias, nunca pueden unir a las personas salvo en bandos opuestos.

    Mientras dependamos del pensamiento como medio de integración, habrá desintegración, y entender la acción desintegradora del pensamiento es estar conscientes de las formas del ser, de las maneras que adquieren nuestros propios deseos. Debemos estar conscientes de nuestro condicionamiento y sus respuestas, tanto colectivas como personales. Sólo cuando uno está completamente consciente de las actividades del ser con su búsqueda y sus deseos contradictorios, sus esperanzas y temores, existe la posibilidad de ir más allá del ser.
    Solamente el amor y los pensamientos correctos pueden llevar a la verdadera revolución, a la revolución dentro de nosotros mismos. ¿Pero cómo podemos alcanzar el amor? No a través de buscar el ideal amoroso, sino sólo cuando no haya odio, cuando no haya avaricia, cuando el sentido del yo, que es la causa del antagonismo, se acabe. Un hombre que siempre está buscando la explotación, la avaricia, la envidia, nunca podrá amar.

    Sin amor y sin pensar correctamente, la opresión y la crueldad siempre irán en aumento. El problema del antagonismo del hombre contra el hombre puede resolverse, no siguiendo el ideal de la paz, sino entendiendo las causas de la guerra que yacen en nuestra actitud hacia la vida, hacia el prójimo, y esta comprensión sólo puede alcanzarse por medio de una educación adecuada. Sin un cambio en la forma de sentir, sin buena voluntad, sin una transformación interna que nazca de estar conscientes, los seres humanos no pueden alcanzar paz ni felicidad.

    Este artículo, editado por el Departamento de Educación de la Sociedad Teosófica en América, es un extracto del libro de J. Krishnamurti Education and the Significance of Life, publicado por la editorial Harper and Row, de San Francisco, Estados Unidos, en 1953.

    Traducción y Redacción: Eulalia M. Díaz

  • H. P. Blavatsky

    Perfil general de su vida previa a su trabajo público

    Helena  Petrovna Blavatsky (1831-1891), founder of modern Theosophy.

    Una edición definitiva de los Collected Writings de H. P. Blavatsky pide una breve investigación de su vida y de su trasfondo familiar, para poner al tanto al lector de las muchas vicisitudes durante aquel período temprano en que, por lo que sabemos en el presente, H.P.B. no se había embarcado aún en su carrera literaria.

    Las fuentes materiales en relación con ese período son muy fragmentarias e inciertas. Sus propias afirmaciones son a menudo contradictorias y por tanto poco fidedignas, y aquellos de sus amigos y parientes están a menudo igualmente confusos, con la excepción de su hermana Vera Petrovna de Zhelihovsky que llevaba un Diario y fue una escritora particularmente cuidadosa.

    Por alguna curiosa razón, muchas de las incertidumbres que podían haber sido al menos parcialmente eliminadas durante la vida de varios contemporáneos, se dejaron inalteradas, hasta que fue demasiado tarde, debido al tránsito de estos individuos, o a la destrucción de documentos que se sabía habían existido.

    En general, lo mejor que cualquier escritor moderno puede hacer es presentar un informe fragmentado con un número de lagunas obvias o una elección de posibles alternativas, apoyadas en referencias a fuentes de información tempranas, dejando que el lector saque sus propias conclusiones del curso de los eventos más probable.

    Esto, quizás, no es una situación única, especialmente cuando la naturaleza oculta de la carrera de H.P.Blavatsky se toma en cuenta. Las vidas de los genuinos ocultistas a través de las eras son para la mayor parte poco conocidas, y sus varios movimientos son, por regla, inciertos. No se puede producir ningún esbozo biográfico completo de cualquier grado en el caso del Conde de Saint-Germain, o Conde de Cagliostro, excepto por ciertos períodos breves de sus carreras, ningún biógrafo lo haría mejor en los casos de Apolonio de Tyana, Ramkarâchârya, Simón el Mago, Zoroastro o Pitágoras.

    Según pasa el tiempo, y el constante cambio de escenario en el teatro kármico sigue su curso habitual, los detalles son olvidados, los individuos se desvanecen el fondo distante de la perspectiva histórica, y los testigos desaparecen de los anteriores escenarios de la acción, hasta que mucho es dejado a la mera conjetura y especulación, contra el telón de fondo de una rápidamente desvanecida era. Esto es incluso más acusado en el caso de aquellos misteriosos y extraños personajes cuyas vidas están entretejidas en un patrón único, cuya misión está dedicada a la liberación del hombre de la servidumbre de los sentidos, y que aparecen entre nosotros de vez en cuando como símbolos de libertad espiritual, y como testigos vivientes de los ocultos poderes del hombre.

    “Los iniciados son tan difíciles de atrapar como el brillo del sol que motea la danzarina ola en un día de verano. Una generación de hombres puede conocerles bajo un nombre en un determinado país, y la siguiente, o la posterior, verlos como alguien más en un remoto país.”

    “Viven en cada lugar el tiempo durante el que se les necesita y después – fallecen como un suspiro sin dejar ningún rastro detrás.”

    Helena Petrovna Blavatsky nació en Ekaterinoslav, una ciudad sobre el río Dnieper, en el sur de Rusia, el 31 de julio de 1831 de acuerdo con el calendario juliano, vigente entonces en Rusia. De acuerdo con el calendario gregoriano la fecha habría sido el 12 de agosto. Aunque nunca se ha encontrado ningún documento oficial de la hora exacta de su nacimiento, se ha determinado con suficiente exactitud por rectificación astrológica, basada en varios acontecimientos importantes en la vida de H.P.B., que fue a la 1:42 de la mañana hora local que, comparada con Greenwich, serían las 23:22 del 11 de agosto de 1831 1.

    El año 1831 fue un muy mal año en Rusia, se extendía con furia una epidemia de cólera generalizada y varios miembros del hogar familiar de sus padres cayeron víctimas de la enfermedad. Como Helena nació prematuramente, y se temía por la vida del bebé, se la bautizó inmediatamente. Un niño que sostenía una vela en la primera fila detrás del cura oficiante, prendió fuego a sus ropas durante la ceremonia2.

    La madre de Helena fue Helena Andreyevna (1814-1842), hija mayor de Andrei Mihailovich de Fadeyev (31 diciembre 1789 – 28 agosto 1867) y Helena Pavlovna, nacida Princesa Dolgorukova (11 octubre 1789 – 12 agosto 1860)

    A. M. de Fadeyev, abuelo materno de Helena, Consejero Privado, fue una vez Gobernador Civil de la provincia de Saratov y más tarde, durante muchos años (1846 – 1867), Director del Departamento de Tierras del Estado en el Cáucaso, y miembro del Consejo del Virrey del Cáucaso, el Conde Mihail Semyonovich Vorontzov. Su Reminiscences, 1790-1867 3 es un trabajo extremadamente valioso que da el trasfondo de la familia entera de los de Fadeyev y mucha información concerniente a las diversas estancias de los padres de H.P.B. y de Helena de niña. El trabajo es también de gran importancia como una descripción de la vida en Rusia y de muchas personalidades históricas del siglo XIX

    Helena Pavlovna, abuela materna de Helena, con quien A. M. de Fadeyev se había casado en 1813, era la hija del Príncipe Paul Vassilyevich Dolgorukov (1755-1837) y de Henrietta Adolfovna de Bandré-du-Plessis (d. 1812) que era de procedencia francesa4. Ella se había casado contra los deseos de sus padres, que se opusieron a su matrimonio con un plebeyo, incluso aunque era conocido por su gran honestidad. Helena Pavlovna fue un individuo muy inusual, una célebre botánica, una mujer de eruditos logros y de gran cultura, extrañas cualidades para una mujer de esa época en Rusia. Era muy competente en historia, ciencias naturales, arqueología y numimástica, y poseía algunos libros valiosos y colecciones de estas materias. Durante muchos años se carteó con un número de científicos extranjeros y rusos, entre ellos el Barón F. H. Alexander von Humboldt (1769-1859); sir Roderick Impey Murchison (1792-1871), geólogo británico y uno de los fundadores de la Sociedad Geográfica, que viajó en una extensa expedición a Rusia, Christian Steven (1871-1864), el botánico sueco que se comprometió en un estudio exhaustivo de la flora de Crimea y trabajó en la industria de la seda del Cáucaso; Otto Wilhelm Hermann von Abich (1806-1886), el conocido geólogo y explorador, y G. S. Karelin (1801-1872), viajero, geógrafo, etnólogo y explorador de la ciencia natural. Helena Pavlovna hablaba cinco idiomas con fluidez y fue una excelente artista.

    Hommaire-de-Hell, viajero y geólogo, que pasó unos siete años en Rusia, habla de la hospitalidad y de los eruditos logros de la señora de Fadeyev en uno de sus trabajos5.

    Lady Hester Lucy Stanhope (1776-1839), la famosa viajera inglesa que había dado la vuelta al mundo vestida de hombre, dice en su libro sobre Rusia:

    “En aquella bárbara tierra conocí a una destacada mujer científica, que habría sido famosa en Europa, pero que estaba completamente infravalorada debido a la mala fortuna de haber nacido en las orillas del río Volga, donde no había nadie que reconociera su valor científico”

    El extenso herbolario de Helena Pavlovna fue donado tras su muerte a la Universidad de San Petersburgo6.

    Los otros hijos de los de Fadeyev fueron: Rostilav Andreyevich (1824-1884) Mayor-General de Artillería, Cosecretario de Estado en el Ministerio del Interior, y un célebre escritor en asuntos de estrategia militar. Nadyezhda Andreyevna (1828-1919), la muy querida tía de H.P.B., que fue sólo tres años mayor que ella, nunca se casó y fue durante algunos años miembro del Consejo de la Sociedad Teosófica; Katherine Andreyevna (1819) que se casó con Yuliy F. de Witte y fue la madre del famoso estadista, el Conde Serguey Yulyevich F. de Witte; y Eudoxia Andreyevna que murió en la infancia.

    Considerando el trasfondo cultural general, no es extraño que Helena Andreyevna, hija de los Fadeyev, y madre de H.P.B., fuera una mujer extraordinaria. Nació el 11/23 de enero de 1814, cerca del pueblo de Rzhishchevo, en la provincia de Kiev, donde la finca de los Dolgorukovs estaba situada. Criada en una atmósfera de cultura y erudición, se convirtió en una célebre novelista, su primer trabajo, llamado The Ideal, se publicó cuando tenía 23 años. Su matrimonio, en 1830, a la temprana edad de 16 años, con un hombre que casi le doblaba la edad, el Coronel Peter Alexevich von Hann,7 fue infeliz, debido a la incompatibilidad y la incapacidad por su parte de encajar en el estrecho surco de la vida militar de su marido. Su delicada sensibilidad y altos ideales hicieron imposible para ella disfrutar de la sociedad de personas cuyos ideales y sentimientos estaban a un nivel corriente. En sus novelas, describía la desdichada posición de las mujeres, su falta de oportunidades y educación, y planteó la cuestión de su máxima emancipación. Fue la primera mujer en Rusia que lo hizo en la literatura. Su infelicidad debió de contribuir al socavamiento de su salud y murió de tuberculosis a los 28 años de edad.

    El padre de Helena, el Capitán de Artillería Alexeyevich von Hahn (Gan-1798-1873-fue el hijo de del Teniente General Alexis Gustavovich von Hahn (muerto antes de 1830) y la Condesa Elizabeth Marksimovna von Pröbsen 9. La familia descendía de una antigua familia de Mecklenburg, los Condes Hahn von Rottenstern-Hahn, una rama de la cual emigró a Rusia un siglo antes. Alexis G. von Hahn era un famoso General en el ejército del Mariscal de Campo Suvorov y ganó una decisiva batalla en los Alpes de San Gothard, en un punto llamado el Puente del Diablo, en el río Reuss. Fue nombrado Comandante de la ciudad de Zurich en Suiza, durante el período de ocupación. No se sabe mucho sobre su mujer, la abuela paterna de H.P.B., pero Vera P. de Zhelihovsky, la hermana de H.P.B., dice que fue de ella de la que H.P.B. heredó su pelo rizado y su vivacidad10.

    Cuando Helena nació – era el primer hijo de la pareja – su padre estaba ausente en Polonia, en la guerra ruso-polaca que duró hasta septiembre de 1831.

    Los primeros diez años de la vida de Helena pasaron en frecuentes cambios de lugar de residencia, en parte debido al hecho de que la batería de Artillería a caballo de su padre se iba desplazando de un sitio a otro, y en parte por la precaria salud de su madre11.

    En el verano de 1832, su padre volvió de Polonia y fueron a vivir a una pequeña comunidad llamada Romankovo, en la Provincia de Ekaterinoslav12. Hacia finales de 1833, o comienzos de 1834, se mudaron a Oposhnya, un pequeño lugar en la Provincia de Kiev13. Después de otros cambios frecuentes de residencia, volvieron a Romankovo durante un tiempo14.

    Durante este período, el hermano de Helena, Alexander (Sasha) nació; sin embargo, pronto enfermó y murió en Romankovo, donde fue enterrado.15

    En el mismo año 1834, el abuelo de Helena, Andrey Mihailovich de Fadeyev se convirtió en miembro del Consejo de Administración para los Colonizadores, y se mudó con su mujer a Odessa. Helena fue con su madre para quedarse con ellos.16 Mientras estaba allí, la hermana de Helena, Vera, nació el 17/29 de abril de 1835. 17

    En algún momento durante 1835, Helena y sus padres viajaron por Ucrania y las provincias de Tula y Kursk.18 En la primavera de 1836, la familia fue a San Petersburgo, donde la batería del padre había sido recientemente transferida.19 En aquel tiempo, A. M. de Fadeyev (el abuelo de Helena) fue nombrado fideicomisario de las tribus nómadas Kalmuk en la Provincia de Astrakhan.20 Tras un viaje de negocios a San Petersburgo, en el que su hija Nadyezhda le acompañó, partió para Astrakhan en mayo de 1836, o a principios del verano. Helena, con su madre y su hermana Vera, fue con ellos, mientras su padre regresaba a Ucrania. Permanecieron en Astrakhan cerca de un año.21

    En mayo de 1837, los abuelos, acompañados por Helena, su madre y su hermana Vera, fueron a Zhelenovodsk en el Cáucaso, para un tratamiento con aguas termales.22

    Más tarde ese mismo año, Helena, con su madre y su hermana, retornaron a su vida nómada, yendo primero a Poltava. Es aquí donde su madre conoció a Miss Antonya Christianovna Kühlwein, que fue institutriz y amiga de la familia.23

    En la primavera de 1838, la salud de la madre de Helena se volvió delicada, y se mudaron a Odessa, para recibir tratamientos con agua mineral24. En junio de 1839, la familia obtuvo los servicios adicionales de una institutriz inglesa, Miss Augusta Sophia Jeffers, que vino de Yorkshire.25

    A comienzos de diciembre del mismo año, la abuela de Helena se mudó a Saratov en el Volga, donde A.M. de Fadeyev había sido nombrado Gobernador de la Provincia. Helena, su madre y su hermana, Vera, se unieron a ellos en aquella ciudad.26

    En junio de 1840, el hermano de Helena, Leonid, nació en Saratov (murió entre el 27 de octubre y el 9 de noviembre de 1885, en Stavropol)27. En la primavera de 1841, Helena fue con su familia para reunirse con su padre en Ucrania.28 A comienzos de la primavera de 1842, se mudaron a Odessa de nuevo, junto con las dos institutrices y el doctor Vassiliy Nikolayevich Benzengr, que atendía a la madre de Helena. En mayo del mismo año, los abuelos de Fadeyev fueron a Odessa a visitarles.29

    Entre el 24 de junio y el 6 de julio de 1842, la madre de Helena, Helena Andreyevna von Hahn, murió en Odessa, como resultado de su prolongada enfermedad, y en el otoño de ese mismo año los niños fueron a vivir con sus abuelos en Saratov.30 Permanecieron allí hasta finales de 1845, viviendo en la ciudad durante los meses de invierno, y en la campiña circundante en verano.31 Debe haber sido hacia el final de este período cuando H.P.B., entonces con 13 años, montó un caballo que se asustó y se desbocó – con su pie atrapado en el estribo. Ella sintió los brazos de alguien alrededor de su cuerpo sujetándola hasta que el caballo fue detenido.32

    Sobre la autoridad de la hermana de Helena, Vera, 33 parecería que su padre, entonces viviendo lejos y bastante solo, y sabiendo que sus hijos pronto se irían a vivir con sus abuelos al Cáucaso, vino a verles a Saratov durante el verano de 1845, pasando un mes allí. La familia no le había visto en tres años y tuvieron algunas dificultades en reconocerle, ya que había envejecido y cambiado notablemente. El momento de esta visita está bastante bien determinado por el hecho de que Vera dice que ella entonces tenía “once años”.34

    En algún momento antes del final de 1845, Helena aparentemente visitó los Montes Urales y Semipalatinsk con un tío que tenía una propiedad en Siberia, en la frontera con Mongolia, e hizo numerosas excursiones más allá de la frontera.35

    En enero de 1846, el abuelo de Helena, A.M.de Fadeyev, fue nombrado por el Virrey del Cáucaso, el Príncipe Mihail Semyonovich Vorontzov, para el puesto de Director del Departamento de las Tierras del Estado en el Cáucaso.36 La última parte del invierno de 1845-1846, y el verano de 1846, fueron pasados en Saratov y alrededores.37

    A mediados de agosto de 1846, los abuelos y una de las tías, Miss Nadyehda A. de Fadeyev, se mudaron a Tiflis en Georgia (Cáucaso) mientras Helena, Vera, Leonid, su tía casada, Catherine A. de Witte, con su marido y sus dos hijos, y los dos maestros, sra. Pecqoeur y el sr. Tutardo, se mudaron a un lugar en el campo al otro lado del Volga, cerca del pueblo de Pokrovskoye.38

    Regresaron a Saratov a mediados de diciembre para el resto del invierno de 1846-1847.39

    Al comienzo de mayo de 1847, los niños, acompañados por Catherine A. de Witte y Antonya Kühlwein comenzaron su viaje a Tijlis, para reunirse con sus abuelos. Sin raíles ni carreteras pavimentadas, tal viaje era una seria empresa. Primero siguieron el Volga en el SS. St. Nicholas, parando dos días en Astrakhan. Desde allí navegaron en el SS. Teheran a lo largo de la costa del Mar Caspio hasta Baku, donde llegaron el 21 de mayo, y al día siguiente salieron para Tiflis en carros de caballos. 40 El  día 23 alcanzaron Shemaha y permanecieron allí un mes con sus abuelos y su tía Nadyezhda, que había venido a conocerles.41 A mediados de junio el viaje a Tiflis fue reanudado, via Ah-su, el paso de Shemaha, y a través del río Kura, que vadearon en Minguichaur, permaneciendo un día en Elizabethpol. Alcanzaron Tiflis hacia finales de junio.42

    Avanzado el verano del mismo año la familia fue a Borzhom, un lugar de vacaciones en la propiedad del Gran Duque Mihail Nikolayevich, y después a los baños de aguas termales de Abbas-Tuman, permaneciendo en Ahaltzih en su camino.43 Regresaron a Tiflis a finales de agosto, y ocuparon la antigua mansión Sumbatov el invierno de 1847-1848.44

    A comienzos de mayo de 1848, Helena fue con sus dos tías y su tío Yuiliy F. de Witte, a Pyatigorsk y Kislovodsk para “curas de agua”, escapando de milagro del desastre de una avalancha entre Koyshaur y Kobi.45 A finales de agosto dejaron Pyatigorsk para ir a la colonia alemana de Elizabethal para reunirse allí con el resto de la familia, yendo después a Ekatarinenfeld, un lugar de vacaciones acuático.46

    El invierno de 1848-1849 fue pasado en Tiflis, en la mansión de los ancianos Príncipes Chavchavdze. Durante aquel invierno Helena se prometió en matrimonio a Nikifor Vassilyevich Blavatsky.47

    En la primavera o comienzos verano de 1849, Helena parece haber huido de casa, posiblemente siguiendo a un tal Príncipe Golitzin, un estudiante ocultista, en relación con el cual hay muy poca información disponible. De acuerdo con Madame M.G.Yermolova, esta escapada tendría alguna conexión con los futuros planes de boda, pero la verdad sobre el asunto no es conocida.48

    A finales de junio, la familia al completo, incluyendo al tío Rostislav, fue a Gerger, en la vecindad de Yerivan, y desde allí al asentamiento de Dzhelal-ogli (Kamenka) para la ceremonia de boda.49

    Fue allí donde Helena se casó con N.V.Blavatsky, 50 el 7 de julio de 1849, saliendo con su marido el mismo día hacia Darachichag (significa “valle de flores”), un lugar de vacaciones en la montaña cerca de Yerivan.51 La fecha actual es dada por Sinnett 52, y puede ser “antiguo estilo”. Ella trató de escapar durante este viaje.53 Los meses de julio y agosto deben haber sido pasados en ese lugar de vacaciones, donde los recién casados fueron visitados a finales de agosto por las tías y los abuelos de Helena . Tras una breve visita, todos ellos fueron a Yerivan. visitando en su camino el antiguo monasterio de Echmiadzin.54

    Las historias de los paseos a caballo de Helena alrededor del Monte Ararat y la campiña circundante probablemente pertenecen a este período, cuando ella estaba acompañada por un jefe tribal kurdo llamado Safar Ali Bek Ibrahim Bek Ogli, que era detallado como su escolta personal, y que una vez le salvó la vida.

    Es improbable que la verdadera razón o propósito que subyace al prematuro y más que extraño matrimonio de Helena sea jamás definitivamente conocido, y es ciertamente poco aconsejable aceptar demasiado fácilmente ciertas presuntas razones que han sido avanzadas para explicarlo. De acuerdo con Madame Pissareva 55, este matrimonio con un hombre de edad mediana y no amado, con el que ella no podía tener nada en común, puede ser explicado como un profundo deseo de ganar más libertad. De acuerdo con el relato de su tía, Nadyezhda A. de Fadeyev 56, Helena había sido desafiada por su institutriz a encontrar cualquier hombre que pudiera ser su marido, a la vista de su temperamento y disposición. La institutriz, para enfatizar su pulla, dijo que incluso el viejo que ella había encontrado tan feo y del que tanto se había reído, llamándole un “cuervo desplumado”, la rechazaría como esposa. Eso fue demasiado para Helena, y tres días después ella se lo propuso. Esta versión parece estar de algún modo corroborada por la propia H.P.B 57, aunque parecería que ella tenía la impresión de que podría “romper el compromiso” tan fácilmente como ella se había “comprometido”.

    Sin embargo, se podría llegar en este asunto a un juicio completamente falso, a menos que se preste especial atención a una carta escrita por H.P.B. a su amigo, el Príncipe Dondukov-Korsakov, en la que indicios un tanto oscuros pero sin embargo medio trasparentes y ocultos se dan en relación con este matrimonio. El estudiante debe ser abandonado a su propia intuición para desenmarañar la naturaleza de estos indicios, que H.P.B. muy probablemente no deseó explicar con ningún grado de detalle 58. Cualquiera que haya podido ser la verdadera razón y propósito, los juicios superficiales basados principalmente sobre afirmaciones impresas o escritas, o sobre las especulaciones de otros, está destinado a perderse en este asunto.

    En octubre de 1849, Helena abandonó a su marido y partió a caballo hacia Tiflis para reunirse con sus parientes. La familia decidió enviarla con su padre que en aquel momento estaba aparentemente en la vecindad de San Petersburgo, habiéndose vuelto a casar recientemente 59. Él iba a encontrarse con ella en Odessa. Acompañada de dos sirvientes, ella fue enviada por tierra para coger el vapor en Poti en costa caucásica del Mar Negro, Helena se las ingenió de una manera u otra para perder el barco. En su lugar, ella embarcó en el buque inglés SS. Commodore, entonces atracado en el puerto, y a través de un desembolso liberal de dinero persuadió al capitán de ayudarla en sus planes. Acompañada por sus sirvientes, ella compró un pasaje para Kerch en la Crimea. El vapor iba a seguir desde allí a Taganrog, en el Mar de Azov, y de allí a Constantinopla. Al llegar a Kerch, Helena envió a sus sirvientes a tierra para buscar alojamiento y prepararlo para su desembarco a la mañana siguiente. Por la noche, sin embargo, ella continuó en el SS. Commodore hacia Taganrog y Constantinopla 60. En este momento comenzó un largo período de deambular por todo el mundo extremadamente difícil de seguir de una manera coherente.

    Al llegar a Constantinopla, Helena parece haber tenido problemas con el capitán y tuvo que desembarcar en un bote (un caique) con la connivencia del auxiliar. En la ciudad se encontró con una antigua amiga de la familia, una tal condesa K (muy probablemente Kisselev) 61.

    Parecería que el resto del año 1849 y parte de 1850 fueron pasados por Helena viajando por Grecia, varias partes de Europa Oriental, Egipto y Asia Menor, probablemente en compañía de la Condesa Kisselev, al menos parte del tiempo 62. Es posible que durante ese período ella conociera al ocultista copto Paulos Metamon. La propia afirmación de Helena de que en Grecia un irlandés llamado Johnny O’Brien le salvó la vida podría referirse a este período también, incluso aunque ella sitúa este suceso en 1851. 63

    El período de 1850-1851 presenta muchas incertidumbres. Helena debe haber estado en París en algún momento de este período; también en Londres, donde encontró a una amiga de la familia, la Princesa Bagration-Muhransky 64, ella puede haber hecho algunos viajes cortos en el Continente 65, ella habla 66 de estar sola en Londres a comienzos de 1851, y viviendo en la calle Cecil en habitaciones amuebladas, después en el Hotel Mivart, (ahora Claridge) con la Princesa. Después de que esta se hubiera ido, ella continuó allí en compañía de su dama de compañía, ella también habla de haber vivido en un gran hotel en algún lugar entre la City y el Strand. 67

    H.P.B. dijo a la Condesa Constance Wachtmeiter que ella conoció a su Profesor, el Maestro M., en cuerpo físico por primera vez en Londres, y que esto tuvo lugar en Hyde Park 68, “en el año de la primera Embajada del Nepal”, como ella le dijo a Sinnett 69.  La embajada del Primer Ministro del Nepal, el Príncipe Jung Bahâdur Koonwar  Rânajee, tuvo lugar en 1850; su grupo abandonó Calcuta el 7 de abril de 1850, y navegó de Marsella a Calcuta el 19 de diciembre del mismo año. La fecha aproximada en que H.P.B. conoció a su Maestro sería por tanto en el verano de 1850. Sin embargo, en su Libro de Dibujos, ahora en los Archivos de Adyar, H.P.B. dice que conoció a su Maestro en Ramsgate, en su 20 cumpleaños, el 12 de agosto de 1851. Ella informó a la Condesa Wachtmeister, sin embargo, de que “Ramsgate” fue un pretexto 70. En conexión con ambas fechas tenemos muchas dificultades. De acuerdo con la Condesa, el padre de H.P.B. estaba en Londres en aquel momento, y H.P.B. le consultó sobre la oferta del Maestro de cooperar “en un trabajo que él estaba a punto de emprender”. Del relato de la hermana de H.P.B. de sus años de juventud, sin embargo, uno recoge la impresión de que su padre, que había vuelto a enviudar por segunda vez en 1851, estaba entonces en Rusia. Escribiendo a Sinnett, 71 H.P.B. misma dice que estaba sola en Londres en 1851, y no con su padre. Además, la Condesa afirma que, después de conocer a su Maestro, H.P.B. partió pronto para la India 72. Esto, sin embargo, podría referirse al año 1854 cuando ella encontró a su Maestro en Londres de nuevo.

    Es bastante seguro o al menos probable que H.P.B. fue a Canada en algún momento en el otoño de 1851, para estudiar a los Indios, y residió en Quebec. 73 De allí fue a Nueva Orleans, para estudiar la práctica del Vudú; ella fue alertada en una visión de los peligros relacionados con el Vudú. Ella entonces fue de Tejas a Méjico; ella habla de un Padre Jacques, un viejo canadiense que conoció en Tejas, que la vio a través de algunos peligros a los que ella estaba entonces expuesta. Durante este período ella parece haber recibido una herencia de unos 80.000 rublos de “una de sus madrinas”74 Ella compró algunas tierras en América, pero no recordaba dónde y perdió todos los papeles conectados con ello.75

    Sus viajes continuaron durante el año 1852. En su camino a Sudamérica, H.P.B. conoció a un chela Hindú en Copán, Honduras. Ella debe haber viajado extensamente por Centro y Sudamérica, visitando ruinas antiguas. Ella habla de tener “relaciones de negocios” con un viejo cura nativo de Perú, y haber viajado con él o con otro peruano por el interior del país. 76

    En algún momento durante el año 1852, ella fue a las Indias Occidentales, ella había escrito a “un cierto caballero inglés” al que había conocido en Alemania dos años antes, y de quien ella sabía que se encontraba en la misma búsqueda que la suya, para unirse a ella en las Indias Occidentales, para ir a Oriente juntos. Tanto el caballero inglés como el chela aparentemente se unieron a ella allí, y los tres fueron vía el Cabo hasta Ceilán, y de allí en un barco de vela a Bombay. 77

    Tras su llegada a Bombay, el grupo se dispersó. H.P.B. se empeñó en un intento de llegar al Tibet a través del Nepal sola. Este primer intento fracasó por lo que ella creyó ser la oposición del Residente Británico. Cuando ella trató de cruzar el río Rangit, ella fue denunciada por un guardia al Capitán C. Murray, que fue tras ella y la trajo de vuelta. Ella permaneció con el Capitán y la sra. Murray durante un mes aproximadamente, después se fue y se oyó hablar de ella tan lejos como Dinâjpur 78,

    Ella dice que permaneció en la India “casi dos años, recibiendo dinero cada mes de una fuente desconocida.” 79

    H.P.B. parece haber ido al sur de la India, y de ahí a Java y Singapur, aparentemente en su camino de vuelta a Inglaterra. De una cierta afirmación suya, parecería que compró un pasaje en el SS. Gwalior “que naufragó cerca del Cabo”, y se salvó con otros veinte pasajeros. 81

    Su hermana Vera habla de sus talentos musicales y del hecho de que fue un miembro de la Sociedad Filarmónica de Londres. Esto pudo haber ocurrido en este período, en algún momento de 1853. 82

    El 14/26 de septiembre de 1853, Turquía declaró la guerra a Rusia y las Flotas inglesa y francesa entraron en el Mar Negro a finales de diciembre. De acuerdo con el testimonio de su hermana, H.P.B. estaba retenida en Inglaterra por un contrato, y esto fue durante la Guerra de Crimea. 83 No obstante, no fue hasta el 11/23 de abril de 1854 que el Emperador Nicolás I emitió un Manifesto público respecto a una declaración de guerra contra Inglaterra y Francia. Los Aliados decidieron una expedición a Crimea el 14 de agosto de 1854.

    Es casi seguro que H.P.B. estaba en Londres en el verano de 1854, porque ella dice que encontró a su Maestro “en la casa de un extranjero en Inglaterra, donde él había venido en la compañía de un príncipe nativo destronado”. Este era indudablemente el Príncipe Dhuleep Singh, Mahârâja de Lahore. 84 Este, hijo del famoso Ranjît Singh, navegó desde la India el 19 de abril de 1854, acompañado por su guardián, Sir John Login. Llegaron a Southampton en el barco SS. Colombo, el domingo 18 de junio de 1854, y el Príncipe fue presentado a la Reina el 1 de julio. Si la afirmación de H.P.B. no es una afirmación destinada a desorientar, tenemos una fecha bastante exacta en un período por otro lado muy incierto de sus viajes.

    De algún modo más tarde en el verano u otoño de 1854, H.P.B. se puso en camino de nuevo hacia América, desembarcando en Nueva York. Fue a Chicago y a través de la Montañas Rocosas hasta San Francisco, con una caravana de emigrantes, probablemente en una carreta cubierta. 85 No está claro si fue a Sudamérica en este viaje, pero es probable que permaneciera en el Continente Americano hasta el otoño de 1855. Ella entonces partió para la India vía Japón y los Estrechos, desembarcando en Calcuta. 86

    H.P.B. se dedicó a viajar por toda la India. En Lahore conoció a un ministro Alemán ex-luterano llamado Kühlwein, conocido por su padre (posiblemente un pariente de su institutriz), y sus dos compañeros, los hermanos N____, todos los cuales habían hecho planes de penetrar en el Tibet bajo varios disfraces. Fueron juntos a través de la Cachemira hasta Leh, la capital de Ladak, al menos parte del tiempo acompañada por un Chamán Tártaro que estaba de camino a su casa en Siberia. De acuerdo con Sinnett, H.P.B. cruzó a territorio Tibetano con la ayuda de este Chamán, mientras que los planes de los demás fueron frustrados. 87 Encontrándose en una situación crítica, fue rescatada por un Lama a caballo, avisado de la situación por el pensamiento del Chamán. 88

    Estas aventuras han sido conectadas por A.P.Sinnett y otros escritores con aquellas descritas en Isis sin Velo. 89 Esta narración concierne a la exhibición de poderes psicológicos por un Chamán. Esta descripción menciona las cercanías de Islamâbâd (Anantnag) que está considerablemente al Oeste de Leh, en el valle de Cachemira, o lejos de territorio Tibetano, y bastante curioso, de los desiertos arenosos de Mongolia, que geográficamente están a miles de millas de distancia. Además se habla de Ladak como de Tibet Central. Todo esto da pie a mucha confusión así que no se puede esbozar una imagen definitiva.

    Además, nos vemos enfrentados a numerosas dificultades, algunas de ellas geográficas. Ladak (o Ladakh) y Baltistan son provincias de Cachemira (Kashmîr), y el nombre de Ladak pertenece principalmente al ancho valle del Indus superior, pero también incluye numerosos distritos circundantes en conexión política con él. Está limitado al Norte por las montañas Kuenlun y las colinas del Karakorum, al Noroeste y al Oeste por Baltistan, que ha sido conocido como el Pequeño Tibet, al Suroeste por la misma Kashmîr, al Sur por lo que solía ser el territorio Himalayo Británico, y al Este por las provincias Tibetanas de Ngari y Rudog. La región entera está muy alta, los valles de Rupshu y el Sureste están a 15.000 pies de altura (unos 5.000 metros) y el Indus cerca de Leh a unos 11.000 pies (unos 5.300 metros), mientras que la altura media de las montañas cercanas es de unos 20.000 pies (unos 6.700 metros).

    Leh (a 11.500 pies) es la capital de Ladak, y la carretera a Leh desde Srinagar yace en lo alto del encantador valle Sind hasta el nacimiento del río en el Paso de Zoji La (a 11.580 pies) en las montañas de Zaskar. Desde Leh hay varias rutas al Tibet, la más conocida es la que sale del valle del Indus hasta la meseta Tibetana, poe Chang La, hasta Lake y Pangong y Rudog (14.900 pies).

    Lo extremo de las altitudes con sus correspondientes condiciones climáticas inhóspitas así como lo baldío del terreno deben ser tenidos en cuenta.

    H.P.B. parece haber viajado también por Burma, Siam y Assam, 90 y debió contraer una “terrible fiebre” cerca de Rangoon, “después de una inundación del Río Irrawaddy”, pero fue curada por un nativo que usó una hierba.91

    El 10 de mayo de 1857, la rebelión india (Sepoy Mutiny) estalló en Meerut, pero H.P.B. parece haber abandonado la India para aquel entonces; fue en un buque holandés de Madras a Java, yendo allí siguiendo órdenes de su Maestro, “para un determinado asunto”, como ella dijo.92

    H.P.B. debe haber regresado a Europa en algún momento de 1858, probablemente a comienzos de dicho año, y viajó por Francia y Alemania, antes de regresar a Rusia.93 En febrero de 1858, el primer marido de su hermana, Nikolay Nikolayevich de Yahontov, murió, y la viuda fue con sus dos hijos pequeños a vivir un tiempo con su suegro, el General N.A. de Yahontov, antes de mudarse a su propia casa. Mientras su hermana da un relato de la inesperada llegada de H.P.B. a Pskov en la Noche de Navidad de 1858, se sabe por otra fuente 94 que ella debió haber regresado a suelo ruso un poco antes, quizás a finales de otoño de 1858.

    Esto concluye un ciclo importante en la carrera de H.P.B.

    Después de una muy corta estancia en Pskov, durante el que los poderes psicológicos de H.P.B. se hicieron ampliamente conocidos por sus alrededores, y provocó bastante revuelo entre el pueblo, ella se fue con su padre y su medio hermana Liza,95 a San Petersburgo, permaneciendo en el Hotel de Paris. Esto debió ser en la primavera de 1859. Desde allí fueron todos a Rugodevo, en el Novorzhevsky uyezd, en la provincia de Pskov, donde estaba la propiedad que su hermana había heredado recientemente de su anterior marido.

    Mientras estaban en Rugodevo, H.P.B. enfermó gravemente debido a que se le abrió una herida cerca de su corazón, recibida algunos años antes. Esta enfermedad parece haber sido periódica, durando de tres a cuatro días, durante los cuales ella estaba a menudo en un trance al borde de la muerte. Tras estos ataques ella experimentaba extrañas y repentinas recuperaciones. 97

    En la primavera o verano de 1860, H.P.B. se fue con su hermana Vera a Tiflis, a visitar a sus abuelos; viajaron durante unas tres semanas en un coche de caballos tirado por caballos de posta. 98 En su camino, ellas pararon en Zadonsk, Provincia de Voronezh, en el territorio de los Cosacos Don, un lugar de peregrinaje, donde se conservan las reliquias de San Tihon. Tuvieron una entrevista con Isidore, entonces Metropolitano de Kiev, a quien H.P.B. había conocido algunos años antes cuando era Obispo de Georgia. Siendo consciente de los poderes psicológicos, la naturaleza de los cuales pareció comprender, Isidore la dijo proféticamente que haría una gran cantidad de bien a sus semejantes si usara esos poderes con discernimiento.99

    Es sabido que, mientras estaba en Tiflis, en el Cáucaso, H.P.B. vivió casi un año en la casa de sus abuelos, la antigua mansión Chavchavadze. Entre el 12 y el 24 de agosto de 1860, su abuela, Helena Pavlovna de Fadeyev falleció. 100

    Por algunas fuentes sería fácil tener la impresión de que el matrimonio de H.P.B. con N.V.Blavatsky había sido anulado, o al menos se habían dado pasos para anularlo. Sin embargo, en una carta al Príncipe Dondukov-Korsakov, ella afirma que tras regresar a Tiflis, ella se reconcilió con Blavatsky y, después de vivir con su abuelo, vivió con Blavatsky al menos durante un año, en la Avenida Golovinsky, en la casa de Dobrzhansky. 101

    Parecería según sus propias afirmaciones, 102 que abandonó Tiflis en 1863 y fue durante un tiempo a Zugdidi y Kutais, regresando de nuevo desde allí a Tiflis, para vivir otro año con su abuelo.

    Durante estos años en el Cáucaso, H.P.B. viajó y vivió en un momento u otro en Imeretia, Guriya y Mingreliya, en los bosques vírgenes de Abhasia, y a lo largo de la Costa del Mar Negro. Parece que estudió con nativos kudyani, o magos, y haber sido muy conocida por sus poderes curativos. En una ocasión estuvo en Zugdidi y Kutais. 103 Durante un tiempo estuvo en el asentamiento militar de Ozurgety, en Mingrelia, e incluso compró una casa allí.104 Ella se embarcó en empresas comerciales, tales como el comercio de madera y la exportación de semillas de nogal.105 En algún momento durante esta estancia en el Cáucaso, se cayó de un caballo, sufriendo una fractura de columna. Es en este período de su vida cuando sus poderes psicológicos se hicieron mucho más fuertes y ella los trajo bajo el completo dominio de su voluntad. 106 Mientras estuvo en Ozurgety, ella tuvo una grave enfermedad, siguiendo órdenes del médico local, fue llevada en un barco nativo río Rion abajo hasta Kutais. Fue entonces transportada en un carro hasta Tiflis, aparentemente casi muerta; poco después, sin embargo, tuvo otra de sus súbitas recuperaciones, pero permaneció convaleciente durante algún tiempo. 107 Durante una temporada su tío, el General Rostislav A. de Fadeyev, estuvo gravemente preocupado por su condición. 108 La seriedad y probable naturaleza oculta de su enfermedad es claramente insinuada cuando ella afirma que “entre la Blavatsky de 1845-1865 y la Blavatsky de los años 1865-1882 hay un anismo infranqueable”. 109

    Cómo y bajo qué circunstancias exactamente H.P.B. adquirió un pupilo de nombre Yuri sigue envuelto en el misterio, excepto por el hecho de que ella afirma que esto se hizo para proteger el honor de otro. Que esto coincida al menos aproximadamente con el período en su vida ahora bajo consideración, es evidenciado por un pasaporte expedido a ella el 23 de agosto (antiguo estilo) de 1862, en la ciudad de Tiflis, firmado por Orlovsky, Gobernador Civil. Afirma que este documento fue expedido “en cumplimiento de una petición presentada por su marido, al efecto de que ella, Madame Blavatsky, acompañada por su niño adoptado Yuri, avance a las provincias de Tauris, Cherson y Pskoff durante el período de un año”110 No se sabe si dicho viaje fue emprendido jamás. Por otra parte, H.P.B. escribió 111 que durante el verano de 1865 ella estaba en Petrovsk, en la región Daghestan del Cáucaso, donde ella presenció uno de los horrorosos rituales de una secta nativa. De esto podemos inferir que ella estuvo en el Cáucaso al menos hasta el verano de 1865, especialmente cuando ella afirma definidamente que “salí hacia Italia en 1865 y nunca regresé al Cáucaso.” 112

    Después de abandonar Rusia comenzó a viajar de nuevo; no es posible un relato exhaustivo de este período, sin embargo, por los datos contradictorios y la frecuente carencia completa de información definida.

    Ella pudo haber pasado algún tiempo viajando por diversas partes de los Balcanes, Serbia y los Montes Cárpatos, yendo posteriormente a Grecia y Egipto.113 Es probable asimismo que viajara a Siria, el Líbano y posiblemente Persia. Puede que sea durante este período cuando ella se hizo miembro de los Druzes y posiblemente de otras órdenes místicas de Asia Menor. Ella indicó que también había estado en Italia en aquel tiempo, “estudiando con una bruja” lo que sea que esto signifique. 114

    A este período pertenecen sus notas de viaje escritas en francés y contenidas en un pequeño Cuaderno ahora en los Archivos de Adyar. Aunque estas notas no tienen fecha, H.P.B. menciona uno o dos hechos históricos que proporcionan la clave para la fecha de el viaje que describe. Parece que estuvo en Belgrado cuando la guarnición Turca rindió la Fortificación y el comandante, Al Rezi Pasha, se retiró del territorio. Esto fue el 13 de abril de 1867. H.P.B. viajó en barco por el Danubio, y en carruaje entre varias ciudades de Hungría y Transilvania, ella visitó, entre otras: Brassó, Szeben, Fehérvár, Kolozsvár, Nagyvárad, Temesvár, Belgrado, Neusatz, Eszék, etc. Estas notas de viaje son la única información definida de su paradero durante un período que presenta una gran cantidad de incertidumbre.

    Posteriormente en 1867, H.P.B. aparentemente fue a Bolonia, Italia, aún teniendo a su cuidado a Yuri con el que estaba muy encariñado; él tenía mala salud y ella trataba de salvar su vida. 115 Él murió, sin embargo, y H.P.B. regresó al sur de Rusia en una visita muy corta, con el propósito de enterrar a su pupilo, pero no avisó a sus parientes de su permanencia en su patria. Ella entonces regresó a Italia con el mismo pasaporte.116

    Después de sus viajes por los estados balcánicos, fue a Venecia,117 y estuvo presente con toda certeza en la batalla de Mentana, el 2 de noviembre de 1867, donde fue herida cinco veces, su brazo izquierdo fue roto en dos puntos por un golpe de sable, y tenía una bala de mosquetón alojada en su hombro derecho y otra en la pierna.118

    A comienzos del año 1868, H.P.B. estuvo en Florencia, en su camino hacia la India a través de Constantinopla. 119 Ella fue de Florencia a Antivari y hacia Belgrado, donde ella esperó, siguiendo órdenes de su Maestro, en las montañas, antes de seguir hacia Constantinopla; ella pudo haber estado de nuevo en los Montes Cárpatos y Serbia. 120

    Ella dice que estuvo en Belgrado unos tres meses antes del asesinato del Hospodar, el Príncipe Mihailo Obrenovi de Serbia, que tuvo lugar el 10 de junio de 1868. 121

    Se supone que H.P.B. fue a través de la India a algunas partes del Tibet, y que esto fue en algún momento de 1868; se ha hecho mención de su cruce de las montañas Kuenlin e ir vía Lake Palti (Yamdok-Tso), 122 aunque geográficamente es inconsistente. Es en su viaje al Tibet cuando conoció al Maestro K.H. por primera vez, y vivió en la casa de su hermana en Shigadze.123 Este puede haber sido el período en que pasó unas siete semanas en los bosques cercanos a las montañas Karakorum. 124

    El motivo de la estancia en el Tibet de H.P.B. está envuelto – seguramente por razones buenas y suficientes para ella – en un considerable misterio. Es probable que nunca sepamos exactamente cuándo y cuántas veces ella penetró en este territorio. Sin embargo, para contrarrestar a cualquier crítico hostil que pueda tratar de negar el hecho de que ella estuviera alguna vez en el Tibet, tenemos de su propio puño y letra una afirmación muy específica que ella escribió:

    “… He vivido en diferentes períodos en el Pequeño Tibet, así como en el Gran Tibet, y… estos períodos combinados suman más de siete años… Lo que he dicho, y repito ahora, es, que he permanecido en monasterios Lamásicos, que he visitado Tzi-Gadze, el territorio Tashi-Lhûnpo y sus alrededores, y que he estado más lejos y en sitios del Tibet que nunca han sido visitados por cualquier otro europeo, y que jamás pueda soñar con visitar” 125

    Es importante tener en mente, que mientras H.P.B. penetró bastante en el territorio del Tibet, no significa que cada vez que ella menciona haber estado en el Tibet, ella necesariamente quiera decir el mismo Tibet, ya que Ladakh solía ser conocido como el Pequeño Tibet, y el término Tibet se usaba de una manera muy general.

    Hacia finales de 1870, es decir, el 11 de noviembre, su tía, Miss Nadyezhda Andreyevna de Fadeyev, recibió la primera carta conocida del Maestro K.H. afirmando que H.P.B. estaba bien y volvería con la familia antes de que “18 lunas” hubieran salido.

    H.P.B. regresó a Europa a través del Canal de Suez que fue abierto al tráfico el 17 de noviembre de 1869, y pasó a través de él en algún momento hacia finales de 1870, posiblemente en diciembre.126 Ella fue a Chipre y Grecia y vio al Maestro Hillarion allí. 127 Ella embarcó hacia Egipto en el puerto de Pireo, en el SS. Eunomia, viajando entre el Pireo y Nauplia. Los barcos estaban provistos en aquella época con cañones y pólvora como protección contra los piratas. Entre las islas de Dokos e Hydra, a la vista de la isla de Spetsai, en el Golfo de Nauplia, el polvorín del barco estalló, el 4 de julio de 1871, con una considerable pérdida de vidas; H.P.B., sin embargo, salió ilesa. El Gobierno Griego proporcionó a los supervivientes pasaje a su destino, y así H.P.B. finalmente llegó a Alejandría, con apenas medios económicos. Parece haber ganado algo de dinero, sin embargo, en lo que ella llama “No. 27” y fue al Cairo en algún momento de noviembre de 1871. Se alojó en el Hotel de Oriente donde conoció a Miss Emma Cutting (posteriormente Madame Alexis Coulomb) que podía prestarla algún dinero. 128

    H.P.B. permaneció en el Cairo hasta abril de 1872. Durante su estancia allí, organizó lo que ella llama una Sociedad Espiritual, para la investigación de los fenómenos; parece ser que lo hizo en contra del consejo de Paulos Metamon, un conocido místico Copto y ocultista con el que estaba en contacto en aquel momento.129 La sociedad acabó siendo un fracaso total en dos semanas, y H.P.B. casi fue disparada por un Griego chiflado que estaba obseso 130. En un momento u otro ella vivió en Bulak, cerca del Museo.

    Ella entonces fue a Siria, Palestina y Constantinopla; parece ser que estuvo en Palmyra, entre Baalbek y el río Orontes, conoció a la Condesa Lydia Alexandrovna de Pashkov, y fue con ella a Dair Mar Maroon entre el Líbano y las Montañas Anti Líbano. 131

    Llegó a Odessa y a su familia en algún momento de julio de 1872, que serían unas “18 lunas” después de la recepción de la carta de K.H. Es difícil decir si podemos dar crédito a la afirmación de Witte al efecto de que ella abrió una fábrica de tinta y una tienda de flores artificiales en Odessa durante su estancia allí.132

    Hay algunas informaciones poco concluyentes de que H.P.B. hizo una gira musical por Rusia y Europa, como “Madame Laura” durante 1872-1873, pero esto no puede ser considerado fiable. 133

    Su estancia en Odessa fue corta, y ella partió en algún momento de abril de 1873, yendo primero a Bucarest a visitar a su amiga, Madame Popesco.134 De allí ella continuó hasta París, presumiblemente siguiendo órdenes de su Maestro.135 Ella permaneció allí con su primo, Nikolay Gustavovich von Hahn, hijo de su tío paterno Gustav Alexeyevich, en la rue de l’Université 11, y parece que tuvo la intención de permanecer allí algún tiempo.136 De acuerdo con el Dr. L.M.Marquette,137 ella pasaba el tiempo pintando y escribiendo, y estableció fuertes lazos de amistad con el sr. y la sra. Leymarie.

    Un día, muy poco después de su llegada a París, H.P.B. recibió “órdenes” de los “Hermanos” de ir a Nueva York, y navegó al mismo día siguiente, esto debió ser hacia finales de junio de 1873, ya que llegó a Nueva York el 7 de julio.138

    H.P.B. tenía muy poco dinero, y el Cónsul ruso rechazó prestarla ningún dinero. Ella se alojó en una nueva casa de vecinos, en el 222 de la calle Madison, Nueva York, que era un pequeño experimento en viviendas cooperativas lanzado por unas cuarenta mujeres trabajadoras. El propietario de la casa, un tal sr. Rinaldo, le presentó a dos jóvenes amigos judíos, y estos la dieron trabajo diseñando tarjetas publicitarias ilustradas; parece ser que intentó algún trabajo ornamental en cuero, pero pronto lo dejó, y se dice que hizo flores artificiales y corbatas.

    Algún tiempo después, una viuda (posiblemente Madame Magnon), ofreció compartir su casa en Henry Street con H.P.B. hasta que acabaran sus dificultades financieras. Ella aceptó, y juntas inauguraron las reuniones de los Domingos en esta dirección.140

    Fue entre el 15 y el 27 de julio de 1873, que el padre de H.P.B., el coronel Peter A. von Hahn, falleció tras tan sólo tres días de enfermedad. De una carta escrita a H.P.B. de su hermanastra Liza (fechada el 18 de octubre (antiguo estilo) de 1873) su paradero no era definitivamente conocido por su familia en aquel entonces, y así las noticias sobre el fallecimiento de su padre la llegaron con un retraso de tres meses. Ella también recibió al mismo tiempo algo de dinero, como parte de su herencia. Ella entonces se mudó a la esquina Noreste de la calle 14 con Cuarta Avenida, en una buhardilla amueblada, donde parece que tuvo un pequeño incendio.141 Ella también vivió en Union Square y en la calle 16 Este.142

    Parece ser que H.P.B. estuvo por un tiempo en Saugus y vivió en algún lugar cerca de los bosques; también visitó Buffalo.143

    El 22 de junio de 1874, H.P.B. entró en un acuerdo de sociedad, comprando tierras cerca de los pueblos de Newport y Huntington, en el Condado de Suffolk, Long Island, en el Estado de Nueva York. Esta iba a ser una sociedad con una dama francesa de nombre Clementine Gerebko, y en julio de 1874, H.P.B. se mudó a la granja.144 Inevitablemente, este asunto acabó en un tribunal y en un juicio, que, por cierto, H.P.B. ganó cuando el caso fue juzgado por un jurado el 26 de abril de 1875, en la Oficina del Secretario del Condado de Suffolk.

    Fue en julio de 1874 cuando el coronel Henry Steel Olcott, mientras trabajaba en su bufete de Nueva York, tuvo un impulso de saber qué estaba sucediendo entonces en el Espiritismo contemporáneo, compró un ejemplar del Banner of Light editado en Boston, Massachussets, y leyó el relato de los fenómenos que estaban teniendo lugar en la granja de los Eddy en la ciudad de Chittenden, Vermont. Decidió ir y ver por sí mismo. Tras permanecer allí tres o cuatro días, regresó a Nueva York y escribió en algún momento de agosto un relato para el New York Sun.145 Entonces recibió una propuesta del New York Daily Graphics para regresar a Chittenden a investigar el asunto entero minuciosamente. Aceptó esta propuesta,146 y regresó a la granja Eddy el 17 de septiembre de 1874.

    Fue el 14 de octubre cuando H.P.B., siguiendo instrucciones recibidas,147 y habiendo leído los relatos del Coronel Olcott en los periódicos, fue a Chittenden, y así tuvo lugar el significativo encuentro de dos de los futuros Cofundadores de la Sociedad Teosófica.

    NOTAS:

    1.- The Theosophist, Volumen XV, octubre de 1893, páginas 12-17

    2.- Ídem., Volumen XXX, abril de 1909, página 85.

    3.- Vospominaniya, 1790-1867 (texto ruso) en dos partes encuadernadas en un volumen. Odessa: Sociedad Editora del Sur de Rusia, 1897. Extendido y complementado con ensayos originalmente publicados en el Russkiy Arhiv (Archivo Ruso).

    4.- La familia du Plessis pertenecía a la antigua nobleza francesa con el título de Marqués, y se dividió en dos ramas: Mornay-du-Plessis y Bandré-du-Plessis. Uno de los miembros de la última, que era un Hugonote, tuvo que abandonar Francia y establecerse en Sajonia. Adolph Franzovich de Bandré-du-Plessis, abuelo de la abuela de H.P.B., sirvió primero en Sajonia, pero más tarde aceptó una invitación para ir a Rusia, y como capitán, entró en el servicio militar al comienzo del reinado de Catalina la Grande. Comandó un Cuerpo del Ejército en la Guerra de Crimea, llegó a ser teniente-general y favorito del Mariscal de Campo Suvorov. También estuvo en el servicio diplomático en Polonia y en Crimea, y fue protegido del Canciller, el Conde Nikita Ivanovich Panin. Un hombre de alta inteligencia y cultura, se retiró en 1790 por problemas de salud, y residió en su estado de Nizki, en la provincia de Mogilev, donde murió en 1793.

    De su matrimonio con Helena Ivanovna Briseman-von-Nettig, de la provincia de Lifland, tuvo una hija, Henrietta Adolfovna. Henrietta era una mujer muy hermosa pero un poco peculiar y caprichosa. Se casó con el Príncipe Paul V. Dolgorukov en 1787, del que se separó después de unos años, pero al que se volvió a unir de nuevo unos tres años antes de su muerte. Además de su hija, Helena Pavlovna, tuvieron una segunda hija Anastassiya Pavlovna (d. 1828) que se casó con Alexander Vassilyevich Sushkov.

    Estos detalles son de Reminiscences de A. M. de Fadeyev, 1, páginas 20-22.

    5.- Cf. Ignace-Xavier Morand Hommaire-de-Hell (1812-1848), Les steppes de la Mer Caspienne, la Crimée et la Russie méridionale, etc., París, Estrasburgo, 1843-1845, 3 volumenes. La parte descriptiva es de su mujer Adèle que era poeta y escritora de derecho propio. Los capítulos XXI y XXII del original francés, páginas 165-177 de la traducción inglesa (Travels in the Steppes, etc.; Londres, Chapman and Hall, 1847), tratan de su visita al Tumen del príncipe Kalmuk; ahí hablan de la señora de Fadeyev y describen el entorno y las festividades en las que H.P.B. misma, de niña, tomó parte, como ella misma recuerda en Isis sin Velo, tomo II, página 600, nota a pie de página.

    6.- Ver “Helena Pavlovna Fadeyeva” por su hija, Nadezhda A. de Fadeyev, en Russkaya Starina (Viejos tiempos de Rusia), vol 52, diciembre de 1886, páginas 749-751.

    7.- Escrito y pronunciado en ruso como Gan

    8.- Su trabajo literario fue inmenso. Sus trabajos publicados incluyen los siguientes: The Ideal; Utballa, Jelalu’d-din; Theophania Abbiadjio; Medallion; Lubonka; Lozha v Odesskoy opere (un Palco en la Ópera de Odessa); Sud svyeta (el Juicio del Mundo); y Naprasniy Dar (Un don infructuoso). Ella escribía bajo el seudónimo de Zeneida R-va, y fue aclamada por el mayor crítico literario Ruso Byelinsky, como una “George Sand rusa”. Sus Complete Works fueron publicados en cuatro volúmenes en San Petersburgo en 1843, publicándose una segunda edición por N. F. Mertz en la misma ciudad en 1905.

    Ver el bosquejo biográfico exhaustivo de Catherine S. Nekrassova titulado “Yelena Andreyevna Gam” en Russkaya Starina (Viejos Tiempos Rusos). Volumen LI, agosto y septiembre de 1886, páginas 335-354, 553-574. Un breve relato de Lydia P. Bobritsky titulado “Helena Andreevna Hahn” en el Theosophical Forum, Volumen XXVI, agosto 1948, basado fundamentalmente en el Prefacio a la Segunda Edición de sus Complete Works, San Petersburgo, 1905.

    9.- El padre de H.P.B. Peter Alexeyevich, tuvo al menos siete hermanos y hermanas. Entre ellos, Ivan Alexeyevich que fue Director General de Correos en San Petersburgo.

    10.- Vera P. de Zhelihovsky, Kak ya bila malen’koy (Cuando era pequeña) 2º revisión y edición, San Petersburgo, A. F. Devrient, 1894, página 243.

    11.- A. P. Sinnet, Las Cartas de H.P.Blavatsky a A.P.Sinnet, Nueva York, Frederick A. Stokes, 1924, página 150.

    12.- C.S. Nekrassova, “Helena Andreyevna Gan” en Russkaya Starina, Vol LI, agosto y septiembre de 1886, página 344.

    13.- V.P. de Zhelihovsky, Moyo otrochestvo (Mi adolescencia), San Petersburgo, A. F. Devrient, 3º edicion, página 76.

    14.- Nekrassova, op. cit., pp. 346-47.

    15.- V. P. de Zhelihovsky, “Helena Andreyevna Gan” en Russkaya Starina, Volumen LIII, marzo de 1887, página 734; Nekrassova, obra citada, página 348.

    16.- A. M. de Fadeyev, Vospominaniya.

    17.- Nekrassova, obra citada, páginas 347-348.

    18.- Nekrassova, obra citada, páginas 349, 353.

    19.- Ídem., páginas 349-350.

    20.- Sinnett, obra citada, página 150; Nekrassova, obra citada página 353.

    21.- Zhelihovsky, Ruskaya Starina, marzo de 1887, páginas 751-752; de Fadeyev, Vospominaniya; Nekrassova, obra citada, página 354. Carta de H.P.B. a P.C.Mitra, 10 de abril de 1878; H.P.B. habla, Volumen I, página 109.

    22.- Nekrassova, obra citada, página 556; Zhelihovsky, obra citada, página 752.

    23.- Ídem, página 500; Zhelihovsky, obra citada páginas 752-754.

    24.- Zhelihovsky, Russkaya Starina, marzo de 1887, página 754.

    25.- Sinnet, obra citada, páginas 149-150; Sinnet, Incidentes en la vida de H.P.Blavatsky, Londres, George Redway, 1886, página 24; Zhelihovsky, obra citada, página 756; Kekrassova, obra citada, páginas 562-563.

    26.- de Fadeyev, obra citada; Zhelihovsky, obra citada, páginas 762-763; Nekrassova, obra citada, página 565.

    27.- Nekrassova, obra citada, página 565; Zhelihovsky, obra citada, página 766.

    28.- Nekrassova, obra citada, página 567.

    29.- Zhelihovsky, obra citada, página 766; Nekrassova, obra citada, página 573. El período de 1837-1842 está descrito de una manera muy entretenida por Vera Petrovna de Zhelihovsky, hermana de H.P.B., en su libro para niños titulado Kak ya bila malen’koy (Cuando yo era pequeña), 2ª revisión  corregida y aumentada, editorial San Petersburgo, A.F.Devrient, 1894; 269 páginas, con figuras e ilustraciones.

    30.- Zhelihovsky, Moyo otrochestvo, páginas 4-15, 76; Nekrassova, obra citada, página 573; Sinnett, Cartas etc. páginas 159-160; Sinnet, Incidentes etc. páginas 24-25. Zhelihovsky, Russkaya Starina, marzo de 1887, página 766; Blavatsky, Isis sin Velo, Tomo II, página 600.

    31.- Zhelihovsky, Moyo Otrochestvo, páginas 15-61, 69-160; Zhelihovsky, Kak ya bila malen’koy, capítulos X y XI

    32.- Relato de Madame Pissareva en The Theosophist, Volumen XXXIV, enero de 1913, página 503.

    33.- Zhelihovsky, Moyo Otrochestvo, páginas 165-168.

    34.- Escribiendo a Sinnet (Cartas etc. página 150) que estaba importunándola pidiéndola datos concernientes a su juventud, H.P.B. dijo que ella estaba en una visita a Londres y Francia con su padre en 1844. Fue entonces cuando se supone que tomó lecciones de música de Moscheles, y haber vivido con su padre en Bath. No hay confirmación de ningún viaje en ese momento. Debe ser tenido en cuenta que dicho viaje pudo haber comenzado en Saratov en el Volga donde la familia vivía entonces. Acabamos de ver que en el verano de 1845, en el undécimo año de Vera, tuvieron una visita de su padre, que pasó sólo un mes con ellos, y que no le habían visto en tres años. Cualquier viaje en barco, que en aquellos días duraba un tiempo considerable, no parece encajar en el cuadro en absoluto.

    35.- Blavatsky, Collected Writings, Volumen VI, páginas 293-294.

    36.- Zhelihovsky, Moyo Otrochestvo, página 171.

    37.- Ídem, páginas 160-173.

    38.- Ídem, páginas 173 y siguientes, 198; de Fadeyev, obra citada.

    39.- Zhelihovsky, obra citada, página 213.

    40.- Zhelihovsky, Moyo otrochestvo, páginas 228-246.

    41.- Ídem, páginas 249-251.

    42.- Ídem, páginas 251-258.

    43.- Ídem, páginas 263-266.

    44.- Ídem, páginas 269-277.

    45.- Ídem, página 277.

    46.- Ídem, páginas 290-292.

    47.- Zhelihovsky, Moyo otrochestvo, páginas 293-296.

    48.- E.F.Pissareva, H.P.Blavatsky, A Biographical Sketch (Un esbozo biográfico) (Texto Ruso), 2ª revisión, editorial Geneva, Oficinas Editoriales de Vestnik, 1937, páginas 36-38; Madame Pogosky, The Theosophist, Volumen XXXIV, julio de 1913.

    49.- Zhelihovsky, obra citada, páginas 296-298; de Fadeyev, obra citada, II, página 113.

    50.- Nikifor Vassilyevich Blavatsky nació en 1809, y pertenecía a la alta burguesía de la Provincia de Poltava en Ucrania. Regentaba el Gimnasio Poltava para la alta burguesía, y se convirtió a finales de 1823 en oficinista de la Oficina del Gobernador Civil de Poltava. En 1829 fue transferido a Georgia, el Cáucaso, en el mismo puesto. En 1830 sirvió durante algunos meses en el Estado Mayor del Comandante en Jefe; el Mariscal de Campo del Gobierno Civil del Trans-Cáucaso. En 1840 fue Inspector de la Policía de Shemaha. En 1842-1843 fue Director de varios uyedzs en el Cáucaso. Tras una breve estancia en Persia, fue nombrado, el 27 de noviembre de 1849, Vicegobernador de la recién formada Provincia de Yerivan, y la gobernaba durante la ausencia del Gobernador Militar. En 1857 fue designado temporalmente para un Comité Internacional para investigar asuntos controvertidos concernientes a política fronteriza.

    En el verano de 1860 se le dio un permiso de dos meses y fue a Berlín para recibir tratamientos. Esto se repitió el siguiente verano. Dimitió como Vicegobernador el 19 de noviembre de 1860, y fue asignado a la Oficina de Administración Central del Virrey. Su dimisión de todos sus cargos fue aceptada en diciembre de 1864. En aquel momento tenía una pequeña propiedad en la Provincia de Poltava, y afirmó en un documento contemporáneo que aún estaba casado. (Cf. Service  Record redactado en 1864, y que está en el archivo de los Archivos Históricos del Estado Central de la U.R.S.S.) A través de su carrera, N.V.Blavatsky sirvió en puestos civiles, y su rango civil no era más alto que el de Consejero Civil (statsky sovyetnik) que le fue concedido el 9 de diciembre de 1856.

    Todos los esfuerzos para establecer el año de la muerte de N.V.Blavatsky han resultado ser infructuosos. Es sabido, sin embargo, de una carta escrita por Nadyezhda A. de Fadeyev a H.P.B. y fechada entre el 1 y el 13 de octubre de 1877, que él estaba vivo entonces y vivía en Poltava.

    51.- Zhelihovsky, obra citada, páginas 298-299.

    52.- Aunque el año del matrimonio de Helena ha sido establecido por varios escritores en 1848, y aunque ella misma escribió al Príncipe Dondukov-Korsakov que este tuvo lugar “durante la primavera de 1848” (H.P.B. Speaks (Habla), II, página 64), sin embargo, un cuidadoso relato mes a mes de los sucesos escrito por su propia hermana, Vera Petrovna de Zhelihovsky (My Adolescence (Mi Adolescencia)), establece la fecha en 1849. Vera específicamente afirma que cuando la familia finalmente fue a Gerger para pasar el verano – y esto fue anterior al matrimonio de Helena – su primo, Serguey Yulyevich de Witte (el futuro Primer Ministro), acababa de nacer, y esto sucedió el 17/29 de junio de 1849.

    53.- Incidentes, etc. páginas 56-57.

    54.- Zhelihovsky, obra citada, página 303. Coronel Henry S. Olcott, People from the Other World (Gente del Otro Mundo), Hartford, Connecticut, American Publ., 1875, página 320.

    55.- The Theosophist, Volumen XXXIV, enero de 1913.

    56.- Sinnett, Incidentes, etc. página 54.

    57.- Sinnett, Cartas etc., página 157.

    58.- H.P.B. Habla, II, páginas 61-65.

    59.- Zhelihovsky, Moyo otrochestvo, página 299, Él se había casado con la Baronesa von Lange (d. 1851)

    60.- Sinnett, Incidentes, etc. páginas 57-58.

    61.- Sinnett, obra citada, páginas 58-59.

    62.- Ídem, páginas 58-60; Olcott, Old Diary Leaves (Hojas de un Viejo Diario), Tomo I, página 432; Álbum de recortes de prensa, Vol. I, página 48; The Theosophist, Volumen V, abril de 1884, páginas 167-168; Olcott, People from the Other World (Gente de Otro Mundo), páginas 328-332; Isis sin Velo, Volumen I, páginas 382, 474.

    63.- H.P.B. a Georgina Johnston, sin fechar pero escrita en Londres en 1887.

    64.- Sinnett, obra citada, página 61.

    65.- Ídem., página 62.

    66.- Sinnett, Cartas etc., página 150.

    67.- Sinnett, Cartas etc., página 150; H.P.B. Speaks (Habla), Volumen II, Adyar, The Theos. Publ. House páginas 66-67.

    68.- Condesa Constance Wachtmeister, Reminiscencias de H.P.Blavatsky y “La Doctrina Secreta”, Londres, Theos. Publ. Society, 1893, páginas 56-58.

    69.- Sinnett, obra citada, página 150.

    70.- Wachtmeister, obra citada, página 58, nota a pie de página.

    71.- Sinnett, Cartas, etc., página 150.

    72.- Wachtmeister, obra citada, página 57.

    73.- Sinnett, Incidentes, etc. página 62.

    74.- De acuerdo con la tradición de la Iglesia Ortodoxa Griega, estaba permitido tener más de un “padrino” o “madrina”, pero normalmente sólo había uno de cada.

    75.- Sinnett, obra citada, páginas 62-65; Carta de H.P.B. a Sydney y Herbert Coryn, 2 de noviembre de 1889.

    76.- Sinnett, obra citada, página 66; Blavatsky, Isis sin Velo, Tomo I, páginas 546-548, 595-599.

    77.- Sinnett, Incidentes etc. páginas 65-66; Sinnett, Cartas etc. página 157.

    78.- Sinnett, Incidentes etc. página 66; Olcott, Old Diary Leaves (Hojas de un Viejo Diario), I, página 265; The Theosophist, Vol XIV, abril 1893, páginas 429-431: “Traces of H.P.B.” (Pistas de H.P.B.) por el coronel H.S.Olcott.

    79.- H.P.B. Speaks (Habla), Volumen II, página 20.

    80.- Sinnett, Incidentes etc., página 66.

    81.- H.P.B. Speaks (Habla) Volumen II, página 20. Este barco de vapor, sin embargo, no pudo ser identificado en los registros de Lloyds de Londres.

    82.- Rebus, San Petersburgo, Nº 40, página 357.

    83.- Ídem.

    84.- “Por las Cavernas y las Grutas del Indostán”, Capítulo XXI, primeramente publicado en Moskovskiya Vedomosty (Crónica de Moscú), el 29 de abril de 1880; Sir John Login y Dhuleep Singh, por Lady Login; Illustrated London News, 24 de junio de 1854: “Un distinguido extranjero”; también en el número del 8 de julio de 1854; The Morning Chronicle, 19 de junio de 1854.

    85.- Sinnett, Incidentes, etc., páginas 66-67. Fue probablemente durante este viaje al Oeste en el que H.P.B. pasó una noche con la Sra. Emmeline Blanche (Woodward) Wells. Editora y Publicadores de The Woman’s Exponent (El Exponente de la Mujer), en Salt Lake City, Utah. La sra. E.B.Wells (1828-1921) perteneció a una familia Mormona. Tenemos de su pluma un volumen de poemas, Musings and Memories (Meditaciones y Memorias) (Salt Lake City: C.Q. Cannon & Sons Co. 1896; 2ª edición, publicada por “The Desert News”, 1915). A la sra. Daisy Woods Allen, que era la nieta de la Sra. Wells, la contó su abuela la visita de H.P.B., que también mencionó el hecho de que H.P.B. llevaba en aquella época pesadas botas de hombre ya que pretendía viajar por terreno duro. Según el testimonio de los “Mayores”, H.P.B. residió también durante un tiempo en Santa Fe, Nuevo Méjico, aunque esto puede haber sucedido durante un viaje anterior.

    86.- Sinnett, Incidentes, etc., página 67.

    87.- Sinnett, Incidentes, etc., páginas 67-69.

    88.- Ídem, páginas 67-72.

    89.- Volumen II, páginas 598-602 y 626-628.

    90.– The Theosophist, Volumen XXXI, julio de 1910.

    91.- Blavatsky, Isis sin Velo, Tomo II, página 621.

    92.- Sinnett, Cartas etc., página 151; Sinnett, Incidentes etc., página 72.

    93.- Sinnett, Incidentes, etc. páginas 72 y 74

    94.- Una carta escrita por Nikifor V. Blavatsky a Nadyezhda A. de Fadeyev, y fechada el 13 de noviembre (antiguo estilo) de 1858. El original está en los Archivos de Adyar; el texto fue publicado en el The Theosophist, Volumen 80, agosto de 1959.

    95.- El padre de H.P.B., el coronel Peter A. von Hahn, se había casado una segunda vez, con la Baronesa von Lange, con la cual tuvo una hija, Elizabeth Petrovna (1850-1908), esta se caso con Kiril Ivanovich Beliy (fallecido en 1908)

    96.- Sinnett, Incidentes etc., páginas 91, 115-116; Rebus nº 4, 1885, página 41; nº 41, 1883, página 367; nº 44, 1883, página 397; Cartas de H.P.B. a Sydney y Herbert Coryn, 2 de noviembre de 1889.

    97.- Sinnett, obra citada, página 134; Rebus nº 44, 1883, páginas 399-400.

    98.- Sinnett, obra citada, página 135; Sinnett, Cartas etc., página 151; V.P.Zhelihovsky, Biographical Sketch of H.P.B. (Esbozo Biográfico de H.P.B.) en Lucifer. Londres, volumen XV, noviembre de 1894, página 206; Rebus nº 46, 1883, página 418.

    99.- Sinnett, Incidentes etc., páginas 137-138; Lucifer, volumen XV, noviembre de 1894, página 207; Rebus nº 46, 1883, página 418.

    100.- Sinnett, obra citada, páginas 140-143; General P.S.Nikolayev en Istorichesky Vestnik, San Petersburgo, Volumen VI, diciembre de 1885, páginas 623-624; Rebus, nº 6, 1885, página 61.

    101.- H.P.B. Speaks (Habla), volumen II, páginas 152, 156.

    102.- Ídem, página 156.

    103.- H.P.B. Speaks (Habla), volumen II, página 156.

    104.- Sinnett, Incidentes etc., páginas 143-148; Sinnett, Cartas etc., página 156; Lucifer, volumen XV, diciembre de 1894, página 273.

    105.- Rebus, nº 46, 1883, página 418.

    106.- Sinnett, Incidentes, etc., página 146; Rebus, lugar citado.

    107.- Sinnett, ídem, páginas 148-150; The Path (El Sendero), Nueva York, volumen X, mayo de 1895, páginas 34-35.

    108.- The Path (El Sendero), volumen X, mayo de 1895, página 33.

    109.- H.P.B. Speaks (Habla), volumen II, página 58.

    110.- El original de este pasaporte estaba en los Archivos de la Sociedad Teosófica de Point Loma, hay una copia del mismo en los Archivos de Adyar.

    111.- Isis sin Velo, Volumen II, página 568, nota a pie de página.

    112.- H.P.B. Speaks (Habla), volumen II, página 156. La hermana de H.P.B., sin embargo, da la fecha de 1864, como aparece en la traducción del manuscrito de H.P.B. del relato de su hermana, “La Verdad sobre H.P.Blavatsky”.

    113.- Sinnett, Cartas etc. página 151; Lucifer, volumen XV. Diciembre de 1894, página 273.

    114.- Sinnett, ídem, página 154.

    115.- Sinnett, Cartas etc. página 144; Sinnett, Incidentes etc. página 150.

    116.- Sinnett, Cartas etc. página 144.

    117.- Ídem, página 144. Las Cartas a los Mahatmas a A.P.Sinnett, página 478.

    118.- Olcott, Old Diary Leaves (Hojas de un Viejo Diario) volumen I, páginas 9, 263, 264; Álbum de recortes de prensa, volumen I, página 17; Sinnett, Cartas etc. páginas 144, 151, 152, 153; The Theosophist, volumen XV, octubre de 1893, página 16.

    119.- Sinnett, obra citada, páginas 151-152.

    120.- Ídem, página 152.

    121.- Ídem. páginas 151-153;Collected Writings, volumen I, “Una historia de lo Místico”.

    122.- Sinnett, Cartas, etc. página 215.

    123.- Ídem, páginas 153, 215.

    124.- The Path (El Sendero), volumen IX, enero de 1895, página 299.

    125.- Light (Luz), Londres, volumen IV, nº 188, 9 de agosto de 1884, páginas 323-324. Collected Writings, volumen VI, página 272.

    126.- The Theosophist, volumen XXXIV, julio de 1913, página 476.

    127.- Sinnett, Cartas, etc. página 153.

    128.- Sinnett, obra citada, páginas 153, 215; Incidentes etc., página 157. También periódicos griegos de la época.

    129.- Dr. A.L.Rawson, “Madame Blavatsky: A Theosophical Occult Apology” (Madame Blavatsky: una Apología Ocultista Teosófica), Popular Monthly de Frank Leslie, XXXIII, febrero de 1892.

    130.- Sinnett, Incidentes etc., páginas 158-169; The Theosophist, Volumen XV, Suplemento, noviembre de 1883, página ix; Olcott, Old Diary Leaves (Hojas de un Viejo Diario), tomo I, página 23; J.M.Peebles, Around the World (Alrededor del Mundo), 1874, página 272.

    131.- Sinnett, Incidentes, etc., páginas 167-168; Olcott, obra citada, tomo I, páginas 334-335.

    132.- Sinnett, Incidentes, etc. página 168; Cartas, etc. páginas 153, 215; H.P.B. Speaks (Habla) Volumen I, página 193.

    133.- Olcott, obra citada, tomo I, página 458, nota a pie de página.

    134.- Sinnett, Cartas, etc., páginas 152-154; Incidentes, etc., página 169; H.P.B. Speaks (Habla), Volumen II, página 23.

    135.- H.P.B. Speaks (Habla), en el mismo sitio.

    136.- Sinnett, Cartas, etc., página 154; Olcott, obra citada, tomo I, página 20.

    137.- Olcott, obra citada, tomo I, páginas 27-28.

    138.- Sinnett, Cartas, etc., página 154; Olcott, obra citada, tomo I, página 20; Sinnett, Incidentes, etc., página 175; The Path (El Sendero), volumen IX, febrero de 1895, página 385.

    139.- Olcott, obra citada, I, páginas 20, 472; The World (El Mundo), Volumen XXII, página 139; Holt, “A reminiscence of H.P.Blavatsky en 1873” (Una reminiscencia de H.P.Blavatsky en 1873), The Theosophist, volumen LIII, diciembre de 1931.

    140.- Holt, en el mismo lugar.

    141.- Holt, obra citada.

    142.- Olcott, Old Diary Leaves (Hojas de un Viejo Diario), tomo I, página 30.

    143.- Olcott, obra citada, tomo I, página 440; H.P.B. Speaks (Habla), volumen I, página 193.

    144.- Olcott, obra citada, tomo I, páginas 30-31.

    145.- Ídem, volumen I, página 113.

    146.- Ídem, volumen I, página 1-5.

    147.- Carta de H.P.B. al Dr. F. Hartmann, datada el 13 de abril de 1886.

    BORIS DE ZIRKOFF

    Compilador

    Los Angeles, California, Estados Unidos

    4 de Enero de 1966

  • La meditación en el OM

    (1) Cada ser humano es una encarnación de su Dios, en otras palabras, es uno con su “Padre en los Cielos”, tal como se le hace decir a Jesús, un Iniciado. Así como hay muchos hombres en la tierra, así también hay muchos Dioses en el Cielo, y sin embargo estos dioses son en realidad Uno , ya que al final de cada período de actividad, ellos se retiran como los rayos del sol poniente dentro de la Luminaria Progenitora, el Logos Inmanifestado, el cual a su vez se funde con el Absoluto Uno. ¿Llamaríamos a estos “Padres” de nosotros, ya sea individual o colectivamente y bajo cualquier circunstancia, nuestro Dios personal ? El Ocultismo contesta, Nunca . Todo lo que un hombre común y corriente puede conocer de su “Padre” es lo que conoce de, a través y dentro de sí mismo. El Alma de su “Padre Celeste” está encarnada en él; esta alma es él mismo, si es que tiene éxito en asimilar la individualidad divina mientras que aún se encuentra en su cascarón físico, animal. En cuanto al Espíritu de esto, sería tanto como querer ser escuchados por el Absoluto. Nuestros rezos y súplicas serán vanos, a menos de que a las palabras potenciales agreguemos actos potenciales y hagamos el aura que rodea a cada uno de nosotros tan pura y divina que le permita al Dios en nosotros actuar exteriormente, es decir, que llegue a ser como una potencia externa. Es así como los Iniciados, los Santos y los hombres muy santos y puros han podido ayudar a otros al igual que a sí mismos en la hora de necesidad, y pudieron producir lo que tontamente se llaman “milagros”, cada uno por medio y con el auxilio del Dios dentro de sí mismo, al cual solamente él capacitó para actuar en el plano exterior.

    (2) La palabra Aum, u Om, la cual corresponde al triangulo superior, si es pronunciada por un hombre muy santo y puro, removerá, o despertará, no sólo las potencias menos exaltadas que residen en los espacios planetarios, y en los elementos, sino incluso a su Sí Superior, o al “Padre” dentro de él. Pronunciada de la manera correcta, por un hombre bueno promedio, lo reforzará moralmente, especialmente sí entre dos “Aums” medita intensamente en el “ Aum ” dentro de él, concentrado toda su atención en la gloria inefable. Pero ¡Hay de aquél! que lo pronuncie después de haber cometido algún grave pecado: ya que por esto él sólo atraerá a su propia fotosfera impura presencias invisibles y fuerzas que de otra manera no podrían penetrar a través de la divina envoltura. Se les invita a todos los miembros de la Sección Esotérica—si es que están resueltos a poner todos los medios por aprender—a pronunciar la palabra divina antes de irse a dormir y la primera cosa al despertarse. El Hermano Judge, de Nueva York, tiene el acento correcto y se los puede impartir a los que están en los Estados Unidos.

    Aum es el original de Amen. Ahora bien, Amen no es una palabra hebrea, sino que, como la palabra Halleluiah , fue tomada prestada por los judíos y los griegos de los caldeos. Este último término frecuentemente se le encuentra repetido en ciertas inscripciones mágicas sobre copas y urnas entre las reliquias babilónicas y ninivitas. (Ver esto en el Museo Británico) Amen no significa “así sea” o simplemente “en verdad”, sino que en la remota antigüedad significaba casi todo lo que significa la palabra Aum. Los judíos tanaim (Iniciados) lo usaban por la misma razón y con el mismo éxito: el valor numérico de AMeN en letras hebreas siendo 91, lo mismo que el valor total de YHVH * 26 y ADeNaY , 65, o 91. Ambas palabras significan la afirmación del ser, o de la existencia, y del “Señor” asexual dentro de nosotros.

    * Jod-Hevah, o macho-hembra en el plano terrestre, tal como ha sido inventado por los judíos y que ahora está redactado para que signifique Jehovah; pero que en realidad y literalmente significa; “dar el ser” y “recibir la vida”.

    (3) La ciencia Esotérica enseña que cada sonido en el mundo visible despierta su correspondiente sonido en los reinos invisibles, e incita a la acción a alguna fuerza u otra en el lado oculto de la naturaleza. Además, cada sonido corresponde a un color y con un número, con una potencia espiritual, psíquica o física, y a una sensación en algún plano. Todos estos encuentran un eco en cada uno de los elementos hasta ahora desarrollados, incluso en el plano terrestre, en las Vidas que pululan en la atmósfera terrestre, incitándolas así a al acción.

    De aquí que una plegaria, a menos de que sea pronunciada mentalmente y dirigida al “Padre” de uno en el silencio y soledad de su propio “retiro”, debe tener más frecuentemente resultados desastrosos que benéficos, en vista de que las masas son completamente ignorantes de los efectos que producen. Para producir buenos efectos, la oración debe de ser pronunciada por “uno que sabe como hacerse escuchar en el silencio,” cuando ya no es una plegaria sino una orden. ¿Por qué se muestra a Jesús prohibiendo ir a sinagogas públicas? Seguramente todo hombre orante no era un hipócrita y un mentiroso, ni tampoco un Fariseo que ama que la gente lo vea rezando. Debemos suponer, que él tenía un motivo: el mismo motivo que impulsa al ocultista experimentado a impedir que sus alumnos vayan a lugres atestados de gente, ahora como entonces, y de no entrar en iglesias, en cuartos de sesiones espiritistas, etc., a menos de que uno esté en simpatía con la gente.
    Los estudiantes en el Occidente tienen muy poca o ninguna idea de las fuerzas que yacen latentes en el Sonido, las vibraciones Akasicas que pueden levantarse por aquellos que entiznen como pronunciar ciertas palabras. El Om o el “Om mani padme hum” están en afinidad espiritual con las fuerzas cósmicas, pero sin un conocimiento de la disposición natural, o del orden en que están puestas las sílabas, muy poco puede lograse. “Om” es, desde luego, Aum, el cual puede ser pronunciado como dos, tres o siete sílabas, haciendo surgir diferentes vibraciones.

    H. P. Blavatsky E.S.T. Instruction I , HPB Press, 1891. pp. 19-21. Reimpreso en: H.P. Blavatsky Collected Writings , Vol. XII. pp. 533-535. T.P.H. Wheaton. 1980. The Esoteric Papers of Madame Blavatsky , comp. por D. Caldwell, Kessinger Pub. 2004, pp. 105-107.

    Traducido por J. Rodros, México, 1993 .

    Notas a la Instrucción I

    Ahora bien, las letras, como sonidos vocales, no pueden dejar de corresponder con las notas musicales y por lo tanto con los números y los colores; de aquí que también con las fuerzas y las Tattvas. Aquél que recuerda que el universo está construido por las Tattvas, comprenderá con facilidad algo del poder que puede ser ejercido por el sonido vocal. Cada letra en el alfabeto, ya sea que esté dividida en tres, cuatro o siete septenarios, o cuarenta y nueve letras, tiene su propio color, o matiz de color. Aquél que haya aprendido los colores de las letras alfabéticas, y los números correspondientes de los siete y los cuarenta y nueve colores y matices en la escala de los planos y fuerzas, y que conozca su respectivo orden en los siete planos, dominará fácilmente el arte de ponerlos en afinidad o interacción. Pero aquí surge una dificultad, los alfabetos Senzar y Sánskrito, y otras lenguas ocultas, además de otras potencias, tienen un número, un color y una sílaba distinta para cada letra, y así lo tenía el antiguo hebreo Mosaico. ¿Pero cuántos de la S.E. conocen alguna de estas lenguas? Por lo tanto, cuando llegue el tiempo, bastará con enseñar a los estudiantes los números y colores ligados solamente con las letras Latinas (Nota: tal como son pronunciadas en latín, no en anglosajón, escocés, o irlandés). Sin embargo, esto sería prematuro por el momento.

    Los colores y números de no sólo los planteas sino también de las constelaciones zodiacales que corresponden con cada letra del alfabeto, son necesarias para hacer operativa cualquier silaba especial, e incluso una letra.*

    *Ver La Voz del Silencio, p. viii.

    Por lo tanto, para que un estudiante haga operativo a Buddhi, por ejemplo, tendrá que entonar las primeras palabras del mantra en la nota mi . Pero tendrá además que acentuar el mi , y producir mentalmente el color amarillo correspondiente a ese sonido y nota; en cada letra M en “ Om maní padme hûm ”; esto, no porque la nota tenga el mismo nombre en la lengua vernácula, en sánskrito, o incluso en el Senzar, ya que esto no es así—sino porque la letra M sigue a la primera letra, y en esta fórmula sagrada es también la séptima y la cuarta. Como Buddhi es la segunda; como Buddhi-Manas es la segunda y tercera combinadas.

    H. P. Blavatsky E.S.T. Appendix, Notes on Instructions I , II and III . HPB Press, 1891, pp. 115-116. Reimpreso en: H.P. Blavatsky Collected Writings , Vol. XII. pp. 642-643. T.P.H. Wheaton. 1980. The Esoteric Papers of Madame Blavatsky , comp. por D. Caldwell, Kessinger Pub. 2004, pp. 469-470.

    Traducido por J. Rodros, México, 1993

    Revista Âtma Vidyâ, 2:29-30

    Blavatsky Editorial, México, 2005

  • El Oupnekhat y la Meditación en el Corazón

    Por Franz Hartmann

    Aquel que ha aprendido a Conocer, a tener Voluntad, a Osar, y a estar en Silencio, está sobre el verdadero camino que conduce a la vida inmortal, pero para aquellos que se mueven meramente en el plano sensual, cuyas mentes están absortas en cosas externas del plano intelectual, aún el significado de estas palabras no será entendido.”

    En los libros del Oriente se dan varias instrucciones en relación a la práctica de este silencio y meditación interior, pero todas ellas enseñan la misma cosa, a saber, una concentración de la consciencia superior del hombre en un solo punto dentro de su propio centro.

    En el Oupnekhat se dan las siguientes instrucciones:

    “Respira profundo y despacio y concentra tu resuelta atención en medio de tu cuerpo, en la región del corazón. La lámpara en tu cuerpo está entonces protegida contra viento y movimiento, y tu cuerpo entero se iluminará. Debes retirar todo tus sentidos dentro de ti mismo como la tortuga que recoge sus miembros dentro del caparazón. Entra en tu propio corazón y guárdalo, y Brahma entrará en él como un fuego o un relámpago. En medio del gran fuego en tu corazón, habrá una pequeña llama y en el centro de ella estará Âtman”.


    Nota: Oupnekhat es el nombre que se le dio a una compilación traducida al persa de varias de las Upanishads.

    Franz Hartmann. Magic White and Black.
    Quinta edición, Kegan Paul, Trench, Trübner &Co. Londres 1904.

    Traducido por J. Rodros, 1993.

    Revista Âtma Vidyâ, 2:29

    Blavatsky Editorial, México, 2005