Autor: Grupo de Servicio

  • El faro de la Jerarquía escudriña hoy el planeta

    [EJ, 571-572:] El faro de la Jerarquía escudriña hoy el planeta y entre las masas selecciona a hombres y mujeres que dan señales de su posibilidad esotérica, y tienen como factor fundamental básico en sus vidas el amor a la humanidad y al Cristo.

    La persona devota común que constantemente se consagra y dedica al Cristo o a los Maestros con espíritu de adoración, no será seleccionada para este entrenamiento específico. Su actitud y desarrollo se interponen violentamente entre ella y su objetivo. Se busca al hombre que se olvida de sí mismo y le interesa más ayudar a los seres humanos afligidos, pero no obstante está firmemente convencido de la realidad de los mundos invisibles.

    Cuando hayan sido descubiertos estos hombres y mujeres, la tarea del iniciado que los descubra es procurar que de alguna manera llegue al aspirante la información acerca del Plan jerárquico respecto a la reaparición de Cristo (con el nombre familiar correspondiente al trasfondo religioso del aspirante) y también de las verdades ocultas fundamentales y necesarias, acentuando particularmente la Ley de Causa y Efecto y, en forma secundaria, la Ley del Renacimiento. La Ley de Causa y Efecto tiene mayor importancia que la Ley de Renacimiento, porque necesita acción, por parte del aspirante, que inevitablemente condiciona el futuro. Nada puede hacerse respecto a la Ley de Renacimiento, excepto someterse a ella y agradecer que la oportunidad se presente constantemente.

    * * *

    [VBA:] Así que la mente ideal desde el ángulo de vista muy esotérico es la mente completamente vacía. Y diréis: ¿Qué pasa con la mente vacía?… Simplemente que está bajo el poder o bajo el control del pensador, lo cual no ocurre cuando está pensando, a menos que el pensador decida pensar o decida utilizar un grupo de pensamientos para dar forma a una idea, que puede ser una idea arquetípica. […] La atención es la base del propio pensamiento, de la propia idea, del propio arquetipo, porque está enlazada con el propósito de la Divinidad, lo cual significa que la atención profunda está conectada con Shamballa, y no tanto con la Jerarquía. La Jerarquía permite todavía para los discípulos en los ashramas del cuarto Rayo, o del segundo y del sexto, de utilizar en cierta manera materia emocional; pero tendrá que ser una materia tan delicada que la imaginación no altere el rumbo de la intención del Yo, que es un reflejo de la intención del propio Creador.

    Cuando estáis muy atentos, estáis en silencio. ¿Qué significa el silencio entonces? Significa que estando en silencio estáis liquidando karma, porque el karma se manifiesta a través de los pensamientos y las emociones. Diréis: ¿Y es que un iniciado no tiene sentimientos? El iniciado tiene el sentimiento de integridad, tiene un sentimiento desconocido para la mente habitual. El sentimiento de integridad, o la conciencia grupal –me es igual-, o el reconocimiento del grupo egoico, viene solamente cuando este iniciado ha quedado completamente libre de todo cuanto le condicionaba, en determinados niveles, porque cada iniciación abarca un plano, abarca una nota, abarca una forma geométrica, abarca una serie de complejos, digamos así, de agentes dévicos. Pero, el paso de la primera a la segunda iniciación, o el paso de las dos primeras iniciaciones menores, no jerárquicas, a la primera iniciación jerárquica, exige el silencio de todo cuanto fue conquistado, no podemos ir con el saquito a cuestas. Me parece que cuando estamos pensando, incluso cuando estamos pensando esotéricamente, estamos tratando de penetrar en un sitio muy estrecho con una carga tremenda de cosas, de bienes de consumo quizás, en un sentido psicológico. Entonces, me parece a mí –es una cosa que sometería a vuestra consideración- que si queréis mantener el silencio, tenéis que esforzaros en ver las cosas en toda su dimensionalidad, las cosas que ocurren dentro y fuera de vosotros, y esto solamente será posible cuando observéis. Es que no observamos, no nos damos cuenta que no observamos, y sin embargo estamos siendo observados constantemente por aquel ojo tremendo de la Mónada a través del Ángel Solar.

    * * *

    [VBA:]  Bien, hay un punto que hemos tratado ya en otra ocasión, que es cómo se crea el destino de un universo o el destino de un ser humano; y el destino de cualquier ser viviente se basa siempre en un sentido primario de gravedad, a mayor gravedad, visto desde un ángulo geométrico-esotérico es siempre la condensación de una forma determinada, entonces, a mayor gravedad más densidad de forma, y tenemos, entonces, que a menor densidad, a menor peso, más expansión cíclica. ¿Por qué, entonces, se nos habla del Misterio de la Ascensión, que está aliado precisamente en la liberación de las leyes gravitatorias, las leyes de peso que todos inexorablemente estamos llevando encima de nuestras espaldas a través de las edades? La persona se puede medir —kármicamente hablando—, en relación con su destino, desde el ángulo del peso específico de su masa psicológica, y también desde el ángulo de su posición geométrica con relación a los astros, de ahí que la astrología esotérica es hermana de la geometría esotérica, y dijimos que el esoterista del futuro tendrá que dominar la astrología, la geometría y las matemáticas, porque la ciencia de los números, la ciencia de la forma y la expansión cíclica del universo son la misma cosa, depende el ángulo de visión; así que la única manera […] de que la persona cree una fuerza centrífuga perfecta partiendo de un centro de gravedad, que es kármico, es la atención, porque la atención es la base de la inseguridad, siendo la inseguridad aquel punto equis situado entre dos gravitaciones, pero que al anularse una gravitación con la otra crea un espacio vacío, incomprensible, en el cual el ser […] pierde por completo su gravedad, pero tampoco tiene la fuerza de ascensión suficiente para pasar a otro estado gravitatorio mayor. Ahí se nos habla de las pruebas iniciáticas o de las pruebas en el Sendero, porque todos estamos pisando un Sendero, unas personas quieren conquistar la parte material o científica o técnica de la vida, otras personas están más interesadas en descubrir qué es lo que hay bajo los repliegues de su sensibilidad emocional, otras personas tendrán inquietudes de carácter mental preguntándose el porqué de la existencia, el porqué de su procedencia y el porqué de su destino, y otros —muy pocos—, quizá estén interesados en servir a la humanidad en todos los momentos, en todos los lugares. Y, naturalmente, a medida que la persona va apartándose del centro de gravedad que llamamos “yo”, al sentirse proyectado hacia un espacio exterior pero que forma parte de la élite del universo, llega un momento en que siente la inseguridad y debe atravesar este punto fatídico, esta negrura tenebrosa de sí mismo, esta noche oscura del alma, para poder llegar a un estado de levitación mayor a partir del cual pueda sentir también otras mayores proyecciones hacia el cosmos.

    [LAHR] La posibilidad del Retorno de Cristo nos implica individualmente el entrenamiento consciente en el Agni Yoga para disipar el karma de nuestra propia vida y la de nuestro grupo discipular al servicio de Cristo. Que como grupo podamos contribuir conscientemente a ello, facilitando así el camino de retorno de Aquél que Viene.

  • Disipando el espejismo de la Vacuidad

    Faro

    El vacío creador como origen de la compasión

    Pregunta: ¿Que puede decirnos sobre Samadhi y Nirvana?

    Respuesta: Cuando el ser humano enfrenta su vida desde el ángulo de vista del quinto reino de la naturaleza, establece en su corazón un camino que le conduce mediante una línea de luz que ha construido con su propio esfuerzo, a ciertas zonas de conciencia completamente desconocidas por la mayoría de los seres humanos. Se trata de un camino de luz técnicamente definido como Antakarana o puente de arcoiris de la conciencia, que tiene la misión de establecer contacto entre el ser inferior y el Yo Superior de la propia conciencia del hombre. Cuando hablamos del Nirvana, cuando hablamos de Samadhi, hay que pensar en aquella rara cualidad que posee el ser perfecto, el ser que se ha liberado de toda posible estructura conceptual, para penetrar en reinos desconocidos de la conciencia, en donde impera una paz inconcebible por nuestra mente, y en donde existe una plenitud y un poder que nosotros no podemos concebir. Se trata si puedo decirlo así, de un gran vacío dentro de la conciencia, un vacío lleno de plenitud que ha alcanzado aquel ser humano, que se liberó completamente de toda posible estructura física, emocional o mental, que trascendió los límites o fronteras de aquello que llamamos mente, y más allá de la mente existe la posibilidad de Samadhi o del Nirvana.

    http://ngsm.org/vicenteba/conferencias/VBA1985-11-11p.htm

    Pregunta: Me gustaría saber si Buda, el Buda despierto de lo cual tu habéis hablado lo mismo cuando os referíais a lo siguiente: Este punto cero, es decir, en contraposición a lo que decía Shánkara de que Nirvana y Samsara, el mundo fenoménico y esta especie de super-Samadhi, para el las dos cosas, ambas a la vez eran maya. Y el Buda hablaba de que trascendiendo estas dos cosas está Sunyata, el Vacío. ¿Es este Vacío al que te refieres; cuando hablas de este punto medio?

    Respuesta: Exactamente. Entre Samsara y el Nirvana hay un punto neutro, el punto neutro que existe entre las leyes de la gravitación y la ley de expansión cíclica, porque naturalmente surgimos de Samsara, la rueda de Samsara, la rueda de nacimientos y muertes, porque buscamos el Nirvana; y el Nirvana para la mayoría de los budistas y para nosotros constituye una meta, y no es una meta, sino que es una armonía constante, y la armonía entre Samsara y Nirvana sólo la encontramos en el punto céntrico.

    Nirvana, el plano Ádico por ejemplo; Samsara en su más densa expresión, el plano físico. Entonces, el punto céntrico es el plano búdico, siempre. Se llama plano de la unidad, pero es el plano del equilibrio o de la armonía constante. De ahí que en nuestro Sistema Cósmico, hay una constelación que sirve de enlace entre tres constelaciones superiores y otras tres constelaciones inferiores (entre ellas nuestro Universo) que constituye la armonía entre ellas, y ésta es la constelación de LIBRA. […]

    Solamente contemplando las cosas con serena observación, con amor podríamos decir, se puede aprender cómo, dónde y de qué manera hallar el punto cero de nuestra propia vida, en aquel punto Inconcebible donde el espíritu y la materia se han reducido a nada, porque no existe conflictividad. Y entonces surge el factor salvador. Yo lo defino compasión universal porque por encima del amor a Dios y de la caridad al prójimo debe existir el tercer factor, el punto neutro que se encuentra por doquier en la vida de la naturaleza, y esta es la compasión. Podríamos aliar la compasión con el punto neutro, con aquel punto dentro de nosotros mismos, donde la gravitación y la antigravitación o la agravitación se encuentran perfectamente neutralizadas, y donde existe el tercer factor, que es el factor que impulsa todas las fuerzas de la vida.

    http://www.ngsm.org/vicenteba/conferencias/Barcelona/c17.htm

    Shunyata (Sánscrito: «vacuidad») La cualidad básica de apertura sin fundamento; libertad de todos los marcos conceptuales. «Apertura» es probablemente la mejor traducción de «vacuidad», ya que «vacuidad» da la impresión errónea de un estado vacío. De hecho, es un estado inseparable de la compasión [La cual, al alcanzarse la vacuidad aquí señalada, surge espontáneamente por ser la característica inherente de nuestra naturaleza búdica.- LAHR] y de todas las demás cualidades del despertar.

    Bodhichitta (Sánscrito: «mente/corazón del despertar») La cualidad básica de apertura sin fundamento y la inaprensible cualidad de todas nuestras experiencias. Es muy similar a la noción de shunyata.

    Práctica de la bodhichitta absoluta Generalmente asociada con el despertar a la experiencia de shunyata, esta práctica nos introduce a un fluido y abierto modo de pensar y a la dimensión ilimitada del Ser. Es primariamente una práctica de meditación formal basada en shamatha-vipashyana (atención y conciencia, o práctica de la atención plena). Al ver claramente la naturaleza ilusoria de los pensamientos y las experiencias, las cosas se vuelven flexibles y manejables. Esta apertura esencial es fundamentalmente inseparable de la práctica de la bodhichitta relativa.

    Práctica de la bodhichitta relativa Generalmente asociada con el despertar a la experiencia de la compasión, esta práctica nos posibilita el desarrollo de la capacidad de amar abierta e ilimitadamente y de ocuparnos los unos de los otros.

    Fuente: Pema Chödrön, Tonglen

  • El estudio de los Devas corresponde al hombre inteligente

    Agnisvatta

    [VBA] Se darán cuenta de la dificultad que tenemos todavía para establecer contacto con esas energías dévicas que constituyen la energía total del Universo, y que por lo tanto, tendremos que trabajar mucho y muy bien para poder establecer ese contacto. Lo les puede puedo decir muy honradamente, que el estudio de los Angeles, el estudio de los Devas, de la energía potencial del Universo corresponde al hombre inteligente de nuestros días actuales. No constituye algo místico que nos legó la religión. […]

    Todo cuando existe es una construcción angélica. Toda la energía potencial que existe en el plano físico esta dirigida por devas. La luz es dévica, los polos que constituyen la luz en su equilibrio son dévicas, el aire que respiramos es dévico. La relación que establecemos a través del éter, por ejemplo al hablar y el escuchar es dévico. No hay parcela alguna dentro de cualquier espacio dentro del cual tengamos referencia que no esté habitado por devas, donde estén trabajando, potenciando la Vida del Señor del Universo, tratando de manifestar aquello que piensan o creen los hombres…

    [VBA] Interlocutor.— Has hablado de la participación de los devas positivos y negativos en la formación de la luz eléctrica. Entonces, —hay una luz y me preocupa de una forma muy particular, la luz del alma se llama, me refiero a la bondad espiritual— ¿qué participación tienen los devas en la creación de esta luz del alma?

    Vicente.— Bueno, el alma en sí es luz. Cuando hablamos de la luz del alma es la expresión de esa luz hacia el exterior. Si el alma es luz no necesita condimento alguno, ya es la luz. Ahora, ¿cómo se manifiesta la luz? Hay un dicho o una observación, o un legado histórico, un axioma que dice: “la energía sigue al pensamiento”, el pensamiento es luz en sí mismo, pero ¿cómo se manifiesta? Cuando existe la energía. Bien, la distinción es “el hombre piensa y el deva construye”, y aquí hay un misterio iniciático, es decir, que el deva tiene la misión de construir con la esencia de su propia vida aquello que el hombre piensa. Dijimos antes que surgió la luz eléctrica porque una gran cantidad de seres humanos alcanzaron la iniciación o la iluminación, ¿qué significa esto?, que una cantidad indeterminada pero prodigiosa de devas de la luz invadieron el planeta Tierra y se llevaron las sombras […] el hombre siendo luz no puede propagarla [por sí mismo, y no lo haría] si no fuese por los devas, que son los que trabajan con lo que el hombre segrega de sí mismo.

    El hombre va de la substancia a la esencia y el deva va de la esencia a la substancia, se encuentran en un término medio, y ese término medio es comunicación, es relación, utilicen este término, como ustedes quieran, porque hay quien dice que la fraternidad es luz de relaciones. […]

    La luz del alma si no existiese el éter ¿hasta dónde se propagaría? Se quedaría encerrada en sus propios límites […]

    Existe una ley fundamental en el Universo que dice que “todo cuanto existe es la relación que existe entre unos poderes positivos y otros negativos”, constituyendo dicha cosa, […] pero hay que agregar al contexto […] un tercer elemento que es precisamente el que suministra la vida oculta o lo que ocultan los éteres del espacio. […]

    Existe solamente la apreciación de llegar a un punto de síntesis. Conocemos la hipótesis, la tesis y nos falta la síntesis ahora, es decir, conocemos dos elementos, el positivo y el negativo, y ahora como decían aquí nos falta todavía hurgar en el secreto de la luz, que nace de los dos extremos cuando se reconcilian, no cuando luchan entre sí.

    [LAHR] VBA define a los devas como la energía potencial del Universo y nos recuerda que su estudio corresponde al hombre inteligente de la era moderna. A través de la síntesis neutra de la energía positiva y negativa la luz es creada. A través de la síntesis neutra entre la positiva Tríada Espiritual y la negativa personalidad es que la Luz del Alma es creada y son los Ángeles Solares quienes trabajan para exteriorizar dicha Luz que el hombre segrega de sí mismo. Que como grupo, conforme nos adentramos en las energías de Géminis, podamos profundizar en este Misterio Iniciático.

  • La Ciencia de la Invocación y la Evocación y las Reglas de Magia Blanca para el Plano Físico

    Re: http://ar.groups.yahoo.com/group/TRIANGULOS/message/4514

    [RI, 69] Nuevamente nos hallamos frente al hecho de que la Ciencia de Invocación y Evocación […] constituye primordialmente una gran actividad científica, de la cual la moderna humanidad prácticamente nada sabe, pero está relacionada con el poder mental y la construcción de formas mentales. Únicamente los iniciados de grado muy superior –como los tres Grandes Señores [LAHR: el Manú, el Mahachoan y el Cristo]– tienen el derecho de invocar solos y sin ningún agente protector, tal como lo sería un grupo, y la razón de ello estriba en que son miembros del Concilio de Shamballa e individualmente Registradores del Propósito. La aparición anual del Señor Buda constituye la demostración o símbolo externo del surgimiento de esta Ciencia de Invocación y Evocación, en la incipiente conciencia de la humanidad. La oración es la imperceptible, tenue e inadecuada expresión de ello; la afirmación de la divinidad, con el fin de obtener bienestar material, constituye una tergiversación de esta verdad, lo cual debe ser recordado. La significación verdadera de esta naciente ciencia reside en que las anteriores o primitivas etapas contienen el concepto simiente de la nueva religión mundial.


    [TVE, 49] Revelación es un término genérico que abarca todas las respuestas evocadas por las actividades del ojo de la mente, el ojo del alma y “la visión interna” de la Mente Universal, obtenida al establecer contacto con la Mónada. El órgano visual es el más desarrollado en este período mundial, en el cual el Logos trata de llevar a los reinos subhumanos, a la etapa en que poseerán la visión humana, y a la humanidad, al punto donde pueda desarrollar la visión espiritual, y la visión interna jerárquica sea la cualidad normal de la visión iniciática, y así llevar a los miembros de la Jerarquía a la etapa en que adquiera la percepción universal. Por lo tanto se podría decir que a través del portal de:

    1. La individualización, los reinos subhumanos obtienen la visión humana, que conduce al contacto mental y a la impresión inteligente.
    2. La iniciación, la humanidad obtiene la visión espiritual que conduce al contacto egoico y a la impresión espiritual.
    3. La identificación, la Jerarquía obtiene la visión universal que conduce al contacto monádico y a la impresión extraplanetaria.

    Cada vez que se produce una nueva visión de naturaleza impulsora y condicionadora se debe a la invocación por parte de aquel que busca la nueva impresión. Cuando este espíritu invocador está presente, los resultados son inevitables y seguros y también la respuesta evocada. Ésta es la base del éxito del deseo (material o espiritual), de la aspiración, oración y meditación. Siempre se obtiene –en tiempo y espacio– lo que se invoca, y el conocimiento de esta verdad, científicamente aplicado, será una de las grandes fuerzas liberadoras de la humanidad.


    Reglas de la Magia Blanca: Plano Físico

    REGLA DOCE

    La trama palpita. Se contrae y dilata. Que el mago se apodere del punto medio a fin de liberar a esos “prisioneros del planeta” cuya nota está correcta y exactamente afinada con aquello que debe ser hecho.

    REGLA TRECE

    El mago debe reconocer a los cuatro; observar en su trabajo el tono violeta que evidencian, y así construir la sombra. Cuando esto ocurre, la sombra se reviste a sí misma y los cuatro se convierten en siete.

    REGLA CATORCE

    El sonido aumenta. Se acerca la hora del peligro para el alma valerosa. Las aguas no han dañado al creador blanco y nada puede ahogarlo ni mojarlo. Ahora amenaza el peligro del fuego y de las llamas, sin embargo se observa tenuemente el humo que se eleva. Que él, después del ciclo de paz, acuda nuevamente al Ángel Solar.

    REGLA QUINCE

    Los fuegos se acercan a la sombra, sin embargo no la queman. La envoltura del fuego se ha terminado de construir. Que el mago entone las palabras que fusionan el fuego y el agua.

    http://agni-yoga.org/presencia.htm

    [VBA] Ustedes se preguntarán también, y es una pregunta muy lógica, si hay algún camino, algún sendero, alguna técnica, algún sistema de comunicación que unifique la vida del hombre con este centro superior de conciencia planetaria. El Maestro Morya, siguiendo las instrucciones de Shamballa, presentó al mundo un nuevo yoga, un nuevo sistema de revalorización del alma espiritual del hombre bajo el título de Agni Yoga, el Yoga de Fuego o el Yoga de Síntesis. En un principio pareció que el Agni Yoga no tenía ni pies ni cabeza, porque era abstracto por completo a la visión del hombre corriente, a la visión de los aspirantes, y aún de muchos cualificados discípulos. Porque el Yoga de Fuego, por su propia intensidad, no puede estar a merced de ciertas mentes humanas, sabiendo que la mente humana está regida por el fuego, siendo Agni el Señor del plano de la mente -me refiero a la Mente Cósmica transmitida a través del plano mental del sistema a la mente de los seres humanos-, y que sería peligrosa su expansión en el mundo en forma de una técnica definida. Entonces, la única manera de presentar sin ese peligro el Agni Yoga, o el Yoga de Fuego que conduce a Shamballa, era que los seres humanos llegaran a un punto de expansión espiritual en la que la mente hubiera despojado de sí todo germen de separatividad. La separatividad solamente puede ser eliminada a través del antakarana, el antakarana mental que conecta la mente inferior del hombre con su mente superior. Este antakarana constituye el único punto de contacto entre las dos orillas de la separatividad humana, pasa por encima.

    http://agni-yoga.org/presencia.htm

  • La fraternidad humano-dévica es la base de la condición social perfecta

    [VBA] El hombre va de la substancia a la esencia, creciendo en magnitud, venciendo la resistencia impuesta por las situaciones ambientales que él mismo ha creado. El ángel va tranquilamente de la esencia a la substancia. Creo que habrá un límite o un centro, un punto crítico de distensión, dentro del cual el hombre y el deva se encuentren, y este punto medio será el punto que podemos llamar iniciación. Y siempre hay un punto céntrico de situación ambiental de tipo trascendente en el que se realiza la liberación del hombre, no olvidando nunca que la participación dévica es la base de la evolución del hombre, y que la participación humana es cada vez más consciente en la vida de los devas, su comprensión, tratando de comprender el significado de su acción en los éteres, tendrá como consecuencia un nuevo resurgir de la humanidad, establecido sobre las bases de la armonía fraternal.

    La fraternidad humano-dévica es la base de la condición social perfecta. Habrá que situar la mente entonces dentro de un océano de creación, lo cual implica que tendremos que rebasar los límites impuestos por el simple intelecto, porque el intelecto ata y limita porque se extiende horizontalmente. La persona que posee muchos conocimientos, y los absorbe y se adapta a ellos, y queda condicionada por ellos, no podrá tener conciencia dévica. Pero aquella persona que esté actuando constantemente de acuerdo con una situación ambiental, siempre tendrá su mente vacía, en el sentido creador de la palabra, en el sentido de serena expectación, en el sentido de paz y plenitud, entonces, siempre estará en contacto con los devas, los devas formarán parte inseparable de su vida.

    * * *

    [TSMB, 258-259:] El sendero es, en consecuencia, donde se adquiere una constante expansión de conciencia con acrecentada sensibilidad a las vibraciones superiores. Esto se manifiesta al principio como sensibilidad a la voz interna, una de las facultades más necesarias en un discípulo. Los Grandes Seres buscan a quienes puedan obedecer rápidamente a la voz interna de su alma. Los momentos son críticos y se exhorta a todos los aspirantes a ser también sensibles a la voz del Maestro. El Maestro se halla completamente ocupado y los discípulos deben llegar a ser sensibles a Su impresión. Una pequeña indicación, un dedo que señala, una prematura sugerencia, puede ser todo lo que Él tenga tiempo de dar, y cada discípulo debe estar a la expectativa. La presión sobre los Maestros es grande, ahora que se van acercando al plano físico. Actualmente un mayor número de almas tienen mayor conciencia de los Maestros que cuando trabajaban únicamente en niveles mentales, y también Ellos cuando trabajan en planos más [e258] densos, encuentran condiciones más difíciles. Los devas y los discípulos, los aspirantes y quienes están en el sendero de probación, se reúnen a Su alrededor y son organizados en grupos, asignándoseles un trabajo especial. Algunas almas pueden trabajar únicamente [i354] en conjunto, agrupadas y unificadas por una común aspiración. Así actúa la mayoría de los cristianos por ejemplo, en las Iglesias, porque desconocen las leyes del ocultismo y presintiendo únicamente la verdad interna, trabajan en líneas generales de preparación. Son ayudados por grupos de devas inferiores o ángeles, que sugieren, guían y controlan.

    Otros más avanzados trabajan en grupos pequeños. Idealizan más y son los pensadores y conductores de las reformas sociales, de la regeneración humanitaria y de la dirección eclesiástica, sea cristiana u oriental. A éstos los guían los devas superiores, los devas azules y los amarillos, y a los primeros los devas azules y los rosados.

    Detrás de ellos están, los más avanzados -los aspirantes, probacionistas y discípulos del mundo. Trabajan solos o en grupos de dos o tres, y nunca en grupos que excedan de nueve -la significación oculta de estos números es necesaria para el éxito de su trabajo. Los grandes devas blancos y los áureos, vigilan sus tareas.

    Detrás de estos tres grupos se hallan los Maestros y los devas de los niveles amorfos -una gran Hermandad, consagrada a servir a la humanidad.

    [LAHR] Durante este meditación reflexiva sobre la reaparición de Cristo, recordemos la importancia de la Iniciación como deber social y la Gran Hermandad de Ángeles y de Hombres, a cuya cabeza está el Cristo, detrás de nuestros esfuerzos grupales para hacer de este mundo un mundo mejor de acuerdo con el Plan de Amor y de Luz. ¿Podemos como grupo aprovechar las energías depositadas en el Cristo durante Wesak, y con ayuda del mundo dévico, proyectarlas como energía de luz y buena voluntad, en servicio activo para la humanidad que sufre? Ponderemos.

  • La Escritura de Isis sin Velo

    Isis Unveiled by   H.P. Blavatsky

    Henry Steel Olcott

    De la escritura de Isis Sin Velo, de Madame Blavatsky, veamos qué recuerdos nos trae la memoria, sacados del cuarto oscuro donde se guardan sus imperecederos negativos.

    Si pudiéramos decir alguna vez que un libro hizo época, sería éste. Sus efectos han sido tan importantes en cierto sentido, como lo fueron los primeros trabajos de Darwin. Ambos fueron ondas de la marea dentro del pensamiento moderno, y ambos tendieron a barrer las crudezas teológicas y reemplazar la creencia en el milagro con la creencia en la ley natural. Sin embargo, nada podría haber sido más común y poco ostentoso que el comienzo de Isis.

    Un día, en el verano de 1875, H. P. B. me mostró algunas hojas manuscritas y me dijo:

    “Escribí esto anoche por orden, pero no sé lo que será. Quizás sea para un artículo periodístico, o para un libro, o tal vez para nada. De todos modos, hice lo que me ordenaron.”

    Después lo guardó en una gaveta y nada más se dijo del mismo durante un tiempo. Pero en el mes de septiembre, si la memoria me es fiel, H. P. B. fue a Siracusa (N.Y.) a visitar a sus nuevos amigos, el Profesor y la Sra. Corson, de la Universidad de Cornell, y el trabajo prosiguió.

    Me escribió diciéndome que sería un libro sobre la historia y la filosofía de las Escuelas Orientales, y su relación con las de nuestro tiempo. Dijo que estaba escribiendo sobre cosas que nunca antes había estudiado, y que estaba tomando citas de libros que jamás había leído en su vida

    Para comprobar si esto era cierto, el profesor Corson comparó sus citas con obras clásicas de la biblioteca de la Universidad y encontró que ella estaba en lo cierto.

    Cuando regresó a la ciudad no estaba demasiado laboriosa al respecto, sino más bien escribía esporádicamente, y lo mismo sucedió durante la época en que vivió en Filadelfia. Pero un mes o dos después de la formación de la Sociedad Teosófica, ella y yo tomamos dos habitaciones en el 433 West 34 St., ella en el primer piso y yo en el segundo, y desde entonces la escritura de Isis comenzó sin parar y sin interrupción hasta completarse en 1877.

    H. P. B. no había hecho labor literaria alguna en toda su vida; sin embargo, jamás yo conocí, ni siquiera a un periodista jefe de un diario, que pudiera comparársele por su tremendo aguante e incansable capacidad de trabajo. Pasaba desde la mañana hasta la noche en su mesa de trabajo, y rara vez nos íbamos a acostar antes de las 2:00 a.m.

    Durante el día, yo tenía que atender mis labores profesionales, pero luego de una cena temprana, nos sentábamos juntos en nuestra gran mesa y trabajábamos como si nos fuera la vida en ello, hasta que la fatiga nos obligaba a parar.

    ¡Qué experiencia! La educación de una vida entera de lectura y pensamiento, de pronto se vio repleta y comprimida para mí en este período de menos de dos años. Yo no le servía únicamente como su amanuense o corrector de estilo, sino que me convirtió en su colaborador. Tal parecía que me hacía utilizar cuanto yo había leído o pensado, y estimulaba mi cerebro a pensar en nuevos problemas que me planteaba sobre ocultismo y metafísica, a los cuales mi educación nunca me había llevado, y que sólo pude comprender a medida que mi intuición iba desarrollándose bajo este proceso forzado. Ella no trabajaba con plan fijo alguno, sino que las ideas afluían a su mente como un perenne manantial cuyas aguas se derramaran.

    En determinado momento estaba escribiendo sobre Brahma, y al minuto siguiente sobre el gato eléctrico meteórico de Babinet. A veces estaba citando con reverencia a Porfirio, y al instante siguiente estaba tomando una cita de un periódico o de algún panfleto moderno que yo acababa de traer a la casa. Podía estar adorando las perfecciones del Adepto ideal, y de pronto se distanciaba de ello para darle un porrazo al Prof. Tyndall o a alguna otra persona que no fuese de su agrado, con su crítica porra. De cualquier modo, como un arroyo incesante, cada párrafo completo continuaba viniendo, y podía ser cortado sin daño alguno del posterior o el precedente. Incluso como está ahora, después de todas sus numerosas revisiones, un examen del maravilloso libro mostrará que éste es el caso.

    Si ella, a pesar de su conocimiento, carecía de plan de trabajo alguno, ¿no sirve eso para probar que ese trabajo no fue concebido por ella, sino que ella fue un canal por el cual esa oleada de fresca esencia vital se derramó sobre las estancadas aguas del pensamiento espiritual moderno?

    Como parte de mi adiestramiento educacional, H. P. B. solía pedirme que le escribiera algo sobre un tema especial, y acaso me sugería los puntos más sobresalientes que debía contener, o me dejaba que yo hiciera lo mejor que pudiera con mis propias intuiciones. Cuando terminaba, si no le servía, usualmente imprecaba, y me soltaba unos cuantos improperios de esos que casi provocan un impulso homicida. Pero si yo estaba listo para romper mi desafortunada composición, ella me la quitaba de las manos y la dejaba a un lado para un posterior uso cualquiera después de acortarla un poco, y yo volvía a tratar de escribir algo de nuevo.

    Su propio manuscrito con frecuencia era algo digno de ver. Estaba cortado, pegado, vuelto a recortar y a pegar de nuevo, de tal forma, que si uno lo miraba a trasluz, podía ver que tenía quizás seis, u ocho, o diez pedazos de papel cortados de otras páginas y pegados todos juntos, con el texto unido por palabras u oraciones interlineadas. Tan hábil se convirtió en hacer este trabajo, que con frecuencia se jactaba humorísticamente de esta capacidad suya ante los amigos presentes. Nuestros libros de referencia algunas veces sufrían igualmente en este proceso, porque el emplane de los textos se hacía sobre sus propias páginas, y hay volúmenes en las bibliotecas de la sede de Adyar y de Londres que aún portan las huellas.

    Desde que hizo su primera aparición en el Daily Graphics en 1874, a través de su carrera americana, H. P. B. siempre estuvo rodeada de visitantes, y si entre ellos por casualidad había alguno que tuviera algún conocimiento especial de cualquier cosa conocida dentro de su campo de trabajo, invariablemente lo buscaba y, si era posible, hacía que escribiera sus puntos de vista o sus recuerdos para insertarlos en su libro.

    Algunos ejemplos de esta clase son el recuento del Sr. O´Sullivan sobre un trance mágico que tuvo lugar en París; un interesante dibujo del Sr. Rawson de las iniciaciones secretas de los drusas del Líbano; las numerosas notas del Dr. Alexander Wilder con párrafos de texto en la Introducción y en ambos volúmenes, y otras más que añadieron valor e interés a la obra.

    Conocí a un rabino judío que pasaba horas y noches enteras en compañía de H. P. B. discutiendo sobre la Cábala, y le escuché decir que, aunque él había estudiado la ciencia secreta de su religión durante treinta años, ella le había enseñado cosas con las que él ni siquiera soñaba, y le había dado una clara luz sobre pasajes que ni siquiera sus mejores maestros habían comprendido.

    ¿De dónde obtuvo ella este conocimiento? De que lo poseía no había duda alguna, ¿pero dónde lo obtuvo? No fue de sus institutrices en Rusia, ni de ninguna otra fuente conocida de su familia o sus amigos más íntimos, ni tampoco de los trenes o los barcos de vapor donde viajó cuando empezó a vagar por el mundo después de sus 15 años, ni de ninguna universidad porque jamás se matriculó en alguna, ni de las grandes bibliotecas del mundo.

    A juzgar por sus conversaciones y sus hábitos antes de emprender esta enorme obra literaria, ella no había aprendido nada de esto, ni de una fuente ni de otra, pero cuando necesitaba la información la tenía a mano, e incluso en sus mejores momentos de inspiración –si el término es admisible– ella asombraba a los más eruditos por su conocimiento, como mismo asombraba a todos los presentes con su elocuencia y los deleitaba con su alegría y su burlón humorismo.

    Uno creería, viendo las numerosas citas de Isis Sin Velo, que ella las escribió en una alcoba del Museo Británico o de la Biblioteca Astor en Nueva York. La realidad es, sin embargo, que nuestra biblioteca completa contenía escasamente unos 100 libros de referencia.

    De vez en cuando, el Sr. Sotheran, el Sr. Marble, u otros amigos le traían un libro, y posteriormente ella le pidió prestado algunos más al Sr. Bouton. De algunos libros hizo gran uso, por ejemplo, Gnostics, de King; Rosicrucians, de Jennings; Sod and Spirit History of Man, de Dunlop; Hindu Pantheon, de Moor; de los furiosos ataques contra la magia, el mesmerismo, el espiritualismo, etcétera hechos por Mousseaux, todos los cuales él denunció como obra del diablo; de varios trabajos de Eliphas Levi; de los 27 volúmenes de Jacolliot, y de las obras de Max Müller, Huxley, Tyndall, Herbet Spencer, y otros grandes autores de más o menos fama, pero que no pasaban de un centenar, diría yo.

    Entonces, ¿qué libros consultó, y a qué biblioteca tuvo acceso? El Sr. W. H. Burr le preguntó al Dr. Wilder en una carta abierta enviada a la publicación Truth-Seeker, si el rumor que corría era cierto de que él había escrito Isis para H. P. B., a lo cual nuestro querido y viejo amigo respondió que ese rumor era realmente falso, y que él había hecho tanto por H. P. B. como yo había indicado anteriormente, que le había dado muchos buenos consejos, y que, por consideración, había preparado el enorme Índice, de unas 50 páginas, a partir de las pruebas de plana que le enviaron para tal finalidad. Eso fue todo.

    Y también carece de fundamento alguno la historia, frecuentemente repetida, de que fui yo quien escribió el libro y ella fue quien le dio el toque final. Fue exactamente lo opuesto. Yo corregí cada página del manuscrito varias veces, e incluso revisé las pruebas. Escribí muchos párrafos para ella, que con frecuencia contenían solamente sus propias ideas, ya que ella incluso entonces (unos 15 años antes de su muerte, al igual que antes de su completa carrera como escritora de literatura inglesa) no podía a veces estructurar las ideas en inglés de una forma que fuese de su agrado. Yo la ayudaba a encontrar las citas y realizaba otros trabajos puramente auxiliares. Pero el libro es de ella sola en lo que a personalidades en este plano de manifestación se refiere, y ella debe recibir todos los elogios y todas las culpas que por ello merezca.

    Ella hizo época con su libro y, durante su preparación, me convirtió a mí en su alumno y ayudante, tan adecuado como haya podido hallárseme realizando el trabajo teosófico durante estos pasados veinte años.

    Entonces, ¿de dónde H. P. B. sacó los materiales con los cuales compuso Isis, que no pueden acreditarse a las fuentes literarias que ella tenía a su alcance para sacar las citas?

    De la Luz Astral, a través de su intuición, y de sus Maestros, los “Hermanos”, “Adeptos”, “Sabios”, “Maestros”, todas las diversas maneras en que han sido llamados. ¿Cómo lo sé? Porque trabajé dos años con ella en Isis, y muchos más en otros trabajos literarios.

    Verla trabajar era una experiencia insólita e inolvidable. Usualmente nos sentábamos en lados opuestos de una gran mesa, desde donde yo observaba todos sus movimientos. Su pluma iba volando sobre las páginas cuando de pronto ella paraba, se quedaba mirando al espacio con esa vaga mirada del clarividente, enfocaba su vista como para ver algo invisible que estuviera flotando en el aire delante de ella, y comenzaba a copiar en el papel lo que veía. Cuando la cita terminaba, sus ojos asumían de nuevo su expresión natural, y luego ella continuaba escribiendo hasta que de nuevo se detenía para realizar otra interrupción similar.

    Recuerdo dos ocasiones en que también yo pude ver, e incluso tocar, libros de cuyos duplicados astrales ella había copiado citas para su manuscrito, cuando H. P. B. se vio obligada a “materializarlos” para mí, para yo poder corroborar las referencias cuando estuviera leyendo las pruebas, y rehusé aprobar las páginas tal y como estuvieran, a menos que mis dudas sobre la exactitud de su copia quedasen satisfechas. Uno de ellos era un trabajo francés sobre fisiología y psicología. El otro, también de un autor francés, era sobre una rama de la neurología. El primero estaba escrito en dos volúmenes, encuadernado en piel, y el otro en papel. Por entonces, vivíamos en el 302 West 47th Street, la famosa “lamasería” y sede ejecutiva de la Sociedad Teosófica.

    Le dije: “No puedo dejar pasar esta cita así, porque estoy seguro de que no puede ser como está escrita.” Ella me contestó: “Ah, no te preocupes, así está bien, déjala pasar”. Rehusé hacerlo, hasta que finalmente me dijo: “Bueno, espérate un minuto y trataré de buscarla”. La mirada distante vino de nuevo a sus ojos, y al momento ella me señaló una esquina lejana de la habitación donde había un estante con algunos adornos, y con una voz hueca me dijo: “¡Allí!”, y entonces volvió a ser ella misma.

    “¡Ve allí, ve a buscarla allí” Fui hasta allí y encontré los dos volúmenes que quería, a pesar de que yo, hasta ese momento, no tenía conocimiento alguno de que los mismos estuviesen en la casa.

    Comparé el texto con la cita de H. P. B., y le mostré que yo estaba en lo cierto respecto de mi sospecha de que había un error, hice la corrección en la prueba y entonces, a petición suya, volví a colocar los dos volúmenes en el mismo sitio sobre el estante del cual los había tomado. Regresé a mi asiento a trabajar, y al poco rato, cuando volví a mirar hacia allí, ¡los libros habían desaparecido! Después de narrar esta historia (absolutamente cierta), los escépticos e ignorantes pueden sentirse en completa libertad para dudar de mi salud mental. Espero que les asiente. Lo mismo pasó en el caso de otro aporte de otro libro, pero éste no desapareció, sino que se encuentra en posesión nuestra en estos momentos.

    La “copia” de H. P. B. presentaba las más marcadas faltas de parecido en distintos momentos. Pese a que la escritura en general tenía una característica peculiar que hacía que quienes estuvieran familiarizados con ella la reconocieran siempre como una página escrita por H. P. B., cuando uno examinaba las hojas cuidadosamente, descubría por lo menos tres o cuatro variaciones en el estilo, y cada una de ellas se mantenía a lo largo de varias páginas, dando paso luego a otras variantes caligráficas. Vale decir que casi nunca –o nunca, según ahora recuerdo—había más de dos estilos en una misma página, e incluso dos solamente cuando un mismo estilo prevalecía a lo largo del trabajo de una noche, o quizás de la mitad de la noche, y luego cedía el paso súbitamente a otro, que continuaba durante el resto de la noche, o durante la noche entera, o hasta la “copia” de la mañana.

    Una de estas letras de H. P. B. era muy pequeña, pero plana; otra era fuerte y libre; otra, plana y de mediano tamaño, pero muy legible, y otra eran unos garabatos muy difíciles de leer, con extrañas letras a, x y e. También había una enorme diferencia en el inglés utilizado en estos diversos estilos. Algunas veces yo tenía que hacer varias correcciones en cada línea, mientras que otras veces podía pasar varias páginas sin que hubiera una falta idiomática o gramatical que necesitara corrección. Los manuscritos más perfectos de todos eran los que se escribían mientras ella dormía. El comienzo del capítulo sobre la civilización del Antiguo Egipto (vol. I, cap. XIV) es una ilustración.

    Habíamos parado de trabajar allí la noche antes alrededor de las 2:00 a.m., como era lo usual, y ambos estábamos demasiado cansados para pararnos a fumar y conversar antes de separarnos. Ella prácticamente se quedó dormida en su silla cuando yo le estaba dando las buenas noches, conque me apresuré a irme a mi habitación. A la mañana siguiente, cuando bajé luego de tomar mi desayuno, ella me mostró una pila de por lo menos treinta o cuarenta páginas bellamente escritas para el manuscrito de H. P. B. que, según me dijo, fueron escritas para ella por… bueno, por un Maestro, cuyo nombre nunca ha sido tan degradado como los de otros. Eran perfectas en todo sentido y se fueron a la imprenta sin más revisión.

    Ahora, un hecho curioso era que cada cambio en el manuscrito de H. P. B. estaba precedido por la salida de ella de la habitación un momento, o por la entrada en ese estado de trance o abstracción, cuando su mirada se tornaba inexpresiva y parecía mirar al espacio que estaba más allá de mí, y luego regresar casi de inmediato a su estado normal. Después había un evidente cambio de personalidad, o más bien de rasgos personales en su forma de andar, en la voz, en la vivacidad de sus maneras y, sobre todo, en su temperamento.

    El lector de su libro Caves and Jungles of Hindustan (Las Cuevas y Selvas de Indostán) recordará cómo la pitonisa salía a cada rato y regresaba bajo el control, como alegaba, de una diosa diferente. Así mismo ocurría con H. P. B. Salía de una habitación como una persona y regresaba a ella como otra. No es que fuese otra en algún cambio visible de su cuerpo físico, sino en cuanto a su forma de moverse, de hablar y a sus maneras, con una distinta agudeza mental, con diferentes puntos de vista, con un distinto dominio de la ortografía en inglés, del idioma y la gramática, y un control muy distinto de su temperamento, que en sus momentos más alegres era casi angelical, y en otros era lo contrario. Algunas veces, mi estúpida incapacidad para redactar las ideas como ella deseaba que yo las escribiera, las tomaba con paciente benevolencia.

    Otras veces, quizás ante errores más ligeros, ¡parecía estar lista para estallar de furia y aniquilarme en el acto! Esos accesos de ira eran, sin duda, explicables a veces por su estado de salud y de aquí que fuesen normales. Pero esta teoría no sería suficiente para explicar algunas de sus crisis.

    A. P. Sinnett la describe admirablemente en una carta privada como una mística combinación de diosa y tártara, y observando sus cambios de conducta dice al respecto:

    “Ella no tenía ciertamente ninguno de los atributos superficiales que uno puede esperar de un maestro espiritual. Y el hecho de cómo ella podía ser tan filosófica como para dar el mundo entero a cambio del avance espiritual, y ser al mismo tiempo igualmente capaz de entrar en un apasionado frenesí por cualquier molestia común, constituyó un profundo misterio para nosotros durante largo tiempo…” (174). (1)

    Pero con la teoría de que, cuando su cuerpo era ocupado por un sabio ella tenía que actuar con la tranquilidad del sabio, y cuando no, pues no, el rompecabezas queda resuelto. Su bien amada tía, la señora N. A. F., quien la quería mucho y a quien ella quiso con pasión hasta el día de su muerte, le escribió al Sr. Sinnett que su extraño temperamento excitable –una de sus más marcadas características–siempre se hizo evidente desde su juventud.

    Incluso por entonces le daban arrebatos ingobernables, y mostraba una enorme tendencia a rebelarse contra cualquier clase de autoridad o control.

    H. P. B., hablando sobre sí misma en una carta familiar (Op. Cit., p. 157), se refirió a su experiencia física cuando escribía su libro:

    “Cuando escribía Isis, la escribía muy fácilmente, tanto que ciertamente no era trabajo alguno, sino un verdadero placer. ¿Por qué he de ser elogiada por ello? Cuando me dicen que escriba, me siento y obedezco, y puedo escribir fácilmente de casi cualquier cosa: metafísica, psicología, filosofía, religiones antiguas, zoología, ciencias naturales, y de qué no. Nunca me pregunto: “¿podré escribir sobre este tema?” o “¿estoy apta para esta tarea?”, sino que simplemente me siento y escribo. ¿Por qué? Porque alguien que lo sabe todo me lo dicta: mi Maestro, y ocasionalmente otros a quienes conocí en mis viajes hace años.

    Por favor no se imaginen que he perdido mis facultades. Ya les he hablado con anterioridad ligeramente sobre ellos…, y les digo sinceramente que cuando escribo sobre un tema, sé muy poco o nada del mismo. Yo simplemente me entrego a Ellos y uno de Ellos me inspira, o por ejemplo, me permite sencillamente copiar lo que escribo de otros manuscritos, e incluso de materiales impresos que pasan en el aire por delante de mis ojos, durante un proceso en el cual nunca he estado inconsciente ni un solo instante.”

    Una vez le escribió a su hermana Vera sobre el mismo asunto: su forma de escribir.

    “Podrás no creerme, pero te aseguro que al decirte esto estoy diciéndote la verdad. Yo estoy ocupada, no sólo con la escritura de Isis, sino con Isis misma. ¡Vivo en una especie de encantamiento permanente, una vida de visiones y visitaciones con los ojos abiertos, y sin posibilidad alguna de ser engañada por mis sentidos!

    Me siento y observo a la clara diosa constantemente, y según ella despliega ante mí el significado oculto de sus secretos, largo tiempo perdidos, y el velo se torna más fino cada hora y más transparente, éste gradualmente se cae ante mis ojos y yo contengo el aliento y difícilmente puedo dar crédito a mis sentidos!

    Durante varios años, para no olvidarme de lo que aprendí en otros sitios, me hacían tener permanentemente delante de mis ojos todo lo que necesitaba ver. Así, noche y día, las imágenes del pasado siempre están desfilando ante mi ojo interno. Lentamente, y deslizándose en silencio como las imágenes de un panorama encantado, siglo tras siglo aparece ante mí… Y yo tengo que conectar esas épocas con ciertos sucesos históricos, y yo sé que no habrá error. Razas y naciones, países y ciudades, emergen en siglos pasados, luego se desvanecen y desaparecen durante otro, y luego me dicen la fecha precisa…

    Las mayor antigüedad da paso a períodos históricos, los mitos se explican con hechos reales y personajes que existieron en la realidad, y cada acontecimiento importante o no importante, cada revolución, es una nueva hoja que se pasa en el libro de la vida de las naciones, con su incipiente curso y consecuencias naturales, y permanecen fotografiados en mi mente como si se hubiesen quedado impresos en colores indelebles… Cuando veo y observo mis pensamientos, éstos aparecen ante mí como si fuesen pequeños trozos de madera de varias formas y colores de un rompecabezas.

    Voy cogiendo las piezas, una por una, y las voy poniendo a un lado hasta que encuentro la pieza que encaja con la otra, y al final siempre aparece algo geométricamente correcto… Yo ciertamente rehúso atribuir eso a mi propio conocimiento o a mi memoria, porque yo nunca podría llegar sola a ninguna de esas premisas o conclusiones. Te digo muy seriamente que estoy siendo ayudada. Y quien me ayuda es mi gurú.” (Op. Cit., 157-8).

    Los lectores a quienes les gusta comprobar estos asuntos psíquicos tan únicos llevándolos hasta el final, no dejarán de comparar las explicaciones anteriores que ella da sobre sus estados de conciencia, con una serie de cartas enviadas a su familia que comenzaron a imprimirse en la revista Path (N.Y., 144 Madison Ave.), en diciembre de 1894. En ellas, H. P. B. admite francamente que su cuerpo era ocupado en esos momentos, y el trabajo literario era hecho por otras entidades que me enseñaron a través de sus labios y que entregaron un conocimiento que ella misma no poseía en modo alguno en su estado normal.

    Tomada en forma literal, tal y como se lee, esta explicación difícilmente sea satisfactoria, pero si los pensamientos disgregados de su rompecabezas psíquico siempre encajaban juntos como para hacer el mapa de su rompecabezas estrictamente geométrico, entonces su trabajo literario debería estar libre de errores, y sus materiales seguir un esquema ordenado de lógica y secuencia literaria. Ni falta hace decir lo opuesto en este caso, que incluso cuando Isis Sin Velo salía de la prensa de Trow, después que Bouton gastó más de $ 600 en hacer las correcciones y los cambios requeridos en las pruebas de galera, en las páginas, y en las pruebas de las placas (2), eso era, y sigue siendo hasta hoy día, algo sin un definido plan literario.

    El volumen I dice estar dedicado a asuntos de Ciencia. El volumen II, al tema de la Religión, pero hay muchas partes dentro de cada volumen que corresponden a otro sitio, y la Srta. Kislingbury, quien hizo un esquema del Índice del volumen II la misma noche en que yo estaba haciendo el del volumen I, puede dar testimonio de las dificultades que ambos confrontamos tratando de determinar características que nos permitieran trazar un plan concreto para cada uno de nuestros volúmenes.

    Entonces, de nuevo, cuando el editor se negó rotundamente a invertir más capital en esta aventura, ya habíamos preparado suficiente material para hacer un tercer volumen, pero éste fue rudamente destruido antes de que abandonáramos América. H. P. B. ni soñaba que pudiera llegar a utilizarlo en la India, en momentos en que el Theosophist, La Doctrina Secreta y otras posteriores producciones literarias ni siquiera habían sido pensadas. ¡Con cuánta frecuencia ella, y también yo, nos lamentamos por todo aquel valioso material que desperdiciamos sin pensarlo!

    Habíamos trabajado en el libro durante varios meses y ella ya había entregado las 870 páginas del manuscrito, cuando una noche me preguntó si yo estaría dispuesto y de acuerdo (para complacer a nuestro Paramagurú), ¡en empezarlo todo de nuevo!

    Recuerdo bien la impresión que me llevé al pensar que todas esas semanas de ardua labor, de tormentas psíquicas y de enredos arqueológicos que le rompían a uno la cabeza, debían contar –como yo, en mi tremenda e ignorante ceguera imaginaba– para nada. Sin embargo, como mi amor, reverencia y gratitud hacia este Maestro, y hacia todos los Maestros por darme el privilegio de compartir este trabajo suyo no tenía límites, consentí en ello y pusimos manos a la obra.

    Fue bueno para mí que así lo hice, porque habiendo probado mi firmeza de propósito y mi lealtad a H. P. B., obtuve una amplia recompensa espiritual. Los principios me fueron explicados, me dieron numerosas ilustraciones de la forma en que operan los fenómenos psíquicos, y recibí ayuda para experimentar por mí mismo.

    Se me permitió conocer y beneficiarme del haber conocido a varios Adeptos hasta donde estaba apto para ello –tanto como mi enorme terquedad y autosuficiencia mundana práctica me lo permitían– para el entonces insospechado futuro trabajo público que desde entonces fue historia.

    Muchas personas con frecuencia han pensado que era muy extraño, de hecho incomprensible, que de todos aquellos que ayudaron al movimiento teosófico, con frecuencia a costa de sus mayores sacrificios, yo fuese el único más favorecido con experiencias personales con los Mahatmas, y el hecho de que su existencia sea para mí tan real como la de mis propios parientes o amigos más íntimos. La razón no sabría explicarla. Yo sé lo que sé, pero no por qué muchos de mis colegas no saben lo mismo.

    Pero, por lo visto, muchas personas me dicen que su fe en los Mahatmas comenzó después de mi testimonio firme y resuelto, que complementa las declaraciones de H. P. B. Probablemente fui tan bendecido porque tenía que impulsar esa nave llamada “Teosofía” con H. P. B. y los Maestros de H. P. B. adentro, y guiarla a través de muchos remolinos y ciclones, cuando nada menos que el actual conocimiento de la sólida base de nuestro movimiento, me habría impulsado a mantenerme firme en mi puesto.

    “…La muerte no existe, y el hombre jamás

    sale de la vida Universal. Aquellos a quienes

    creemos muertos, viven todavía en nosotros,

    como nosotros vivimos en ellos…Cuanto más

    uno vive por sus semejantes, tanto menos temor

    debe tener en morir. El que vive por la humanidad

    hace más aún que aquel que por ella muere.”

    (H. P. Blavatsky – Isis sin Velo)

    Publicado en Old Diary Leaves, Vol. I, 1895

    Traducción y Redacción: Eulalia M. Díaz

  • La Alquimia y la Ciencia de la Purificación Aplicada

    [manuscrito finalizado por VBA bajo el signo de Tauro de 1988]

    ***

    La Ciencia Mágica de la Alquimia y las Leyes de Transmutación
    (extractos inéditos)

    [AAB-DK] Tauro y Piscis, por medio de Vulcano y Plutón, se relacio­nan con el 1er. Rayo. Transmutación del deseo en sacrificio y de la voluntad individual en voluntad divina. -AE 63

    [AAB-DK] El estudio de la Ciencia de la Purificación Aplicada está absorbiendo hoy la atención de todos los ashramas; los discípulos en los ashramas de primero, segundo y séptimo rayos, están particularmente activos en estas líneas, porque la destrucción del mal es el trabajo del primer rayo y, destruyendo así sus efectos, se logra la pureza. Entonces podrá fomentarse el bien, que es el trabajo del segundo rayo, el de los Constructores; poner la energía espiritual en contacto con la sustancia, en consecuencia [e570] con la materia, es el excepcional trabajo del séptimo rayo, por estar ahora en manifestación. Los rayos activos y en manifestación en este momento y ciclo, lo están de acuerdo al Plan y en preparación para la exteriorización de la Jerarquía y la reaparición de Cristo. Estos rayos se hallan particularmente involucrados y, por lo tanto, los iniciados y discípulos en los ashramas de los Maestros también están particularmente implicados. – EJ

    [LAHR] Si se nos preguntara sobre cuál es el Corazón de las Enseñanzas Budistas, algunos contestaríamos inmediatamente que Las Cuatro Nobles Verdades (el sufrimiento, su causa, su extinción, y el sendero que nos conduce a ello).

    Otros, sin embargo, podríamos decir que son las ideas sobre La Vacuidad de todos los Fenómenos (la impermanencia, la no-substancialidad y la carencia de identidad inherente).

    Y algunos más podríamos afirmar que el Corazón del Buddha Dharma se encuentra resumido en el siguiente verso conocido como el Sabba papassa akaranam:

    “Cesa de hacer el mal,
    comienza a hacer el bien,
    purifica tu mente y tu corazón,
    esta es la Enseñanza de todos los Buddhas.”
    -[Digha Nikaya Mahavagga. 42]

    Que nos invita de una forma sencilla a trabajar interior y exteriormente sobre nosotros y nuestro entorno. Expresando sólo aquello que puede surgir de un corazón y una mente puros y atentos. Transformando activamente nuestras limitaciones en acciones virtuosas, expresando sólo estas últimas en el mundo cotidiano. Recordándonos así el camino de los Bodhisattvas como un deber social.

    Que en este Wesak podamos volver a asumir como grupo la Promesa de los Bodhisattvas:

    “Que mientras exista el espacio y haya seres sintientes en el Samsara, permanezca entre ellos para liberarlos del sufrimiento”. -[Bodisattvacharyavatara (Shantideva). 10.55]

  • La Luna llena de Géminis está sobre nosotros

    Triángulos

    [EJ, 529] La Luna llena [LAHR: de Géminis] está sobre nosotros, y los pensamientos del mundo (mucho más de lo que se imaginan) se dirigen hacia el Cristo. Hoy les hablaré sobre Sus preocupaciones, porque están inextricablemente ligadas con las preocupaciones de la humanidad y Lo ha hecho por Propia decisión. Muchas personas en todos los países dirigen hoy conscientemente sus pensamientos hacia Él; otras son conscientes de que existe una vaga orientación hacia alguna Potestad o Poder divino, que en su hora de necesidad debe ayudar al género humano. Hay una elevación, una ascensión del espíritu del hombre en todas partes, que nosotros conocemos más que ustedes, cuyos valores y reacciones no son muy espirituales. La fortaleza, el poder y las energías especiales que Él recibió en ese momento dramático en que el Cristo, el Buda y el Señor del Mundo formaron un Triángulo de Luz en el momento del Festival de Wesak, serán liberados por el Cristo en el momento de la Luna llena de Géminis. Esta Luz se ha concentrado sobre el “centro que llamamos la raza de los hombres”, pero aún no ha sido liberada. En este plenilunio será derramada sobre toda la Tierra. Durante el intervalo entre la recepción y la distribución, se ha trasformado en energía de buena voluntad y en la luz que iluminará las mentes de los hombres.

    [LAHR:] DK nos habla de la importante tarea que debe realizarse durante este intervalo entre la recepción de “la fortaleza, el poder y las energías especiales” que el Cristo recibió durante el pasado Festival de Wesak y el momento de su distribución durante el próximo plenilunio de Géminis. Estas energías enmarcadas por la Luz Iluminadora del Buda, y el Amor y la Voluntad Divina canalizados a través del Cristo (velando al Espíritu de la Paz y al Avatar de Síntesis) deberán llegar a la entera familia humana. A través del trabajo de Triángulos, como grupo discipular, podemos contribuir a que tales energías expresadas como buena voluntad y luz lleguen a todo el mundo.

  • Los Misterios Masónicos y los Tres Festivales Espirituales Mayores

    Faro

    [LAHR:] ¿Se han dado cuenta cuanto simbolismo masónico utilizan AAB y DK en sus libros? En todos los Libros Azules hay referencias directas o veladas a los Misterios Masónicos. Quizás debiéramos preguntarnos por qué si el mismo Tibetano e incluso VBA nos han hablado de la crisis masónica.

    [RI, 276:] Las Iglesias y la Masonería se hallan en el banquillo de los acusados, ante la mente crítica de la humanidad, y el mensaje ha surgido de la mente masiva, como que ambas han fracasado en sus tareas divinamente asignadas. Se comprende en todas partes que la nueva vida debe afluir y que grandes cambios deben efectuarse en el conocimiento y el entrenamiento de quienes trabajan a través de estos dos medios de difusión de la verdad. Dichos cambios no han sido aún realizados, pues es necesario una nueva visión y un nuevo acercamiento a la experiencia de la vida, y sólo la generación venidera es capaz de proporcionarlo; sólo ella podrá realizar las alteraciones y revitalización necesarias, y eso puede ser hecho y se hará.

    [VBA:] Dentro de las escuelas esotéricas del mundo, ¿cuántas hay que estén realmente enlazadas con algún Ashrama de la Jerarquía, donde existen realmente discípulos preparados para dar a conocer la ley y el orden que rigen el Universo?, ¿conocemos algunas de estas Escuelas? ¿Ha cumplido por ejemplo, la Orden Rosacruz, la Masonería o cualquier Orden más o menos secreta, el dictado de las estrellas en el corazón? Si hubiesen cumplido las leyes tal como fueron escritas por el propio Logos al principio del Universo, no habría dificultades en el mundo.

    Es claro que DK rechaza toda ortodoxia anquilosada, ya sea esta cristiana, judía, masónica o de cualquier otro tipo, pero así mismo acepta la realidad Mistérica de estas Tradiciones. Es por ello que dedicó parte de su valioso tiempo en brindar instrucciones particulares a un grupo de masones iluminados para restaurar la Masonería hacia lo que considera será el antecedente de la Nueva Religión Mundial y la Exteriorización de los Misterios.

    [RC, 107-108:] Estos antiguos Misterios fueron originalmente dados a la humanidad por la Jerarquía y contienen la clave del proceso evolutivo, oculto en los números, rituales, palabras y símbolos, que velan el enigma del destino y origen del hombre, presentándole, por medio del rito y del ritual, el largo sendero que deben hollar para retornar a la luz, proporcionando además (cuando se los interpreta y representa correctamente) la enseñanza que la humanidad necesita para poder pasar de la oscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real y de la muerte a la Inmortalidad. […]

    Tales son los Misterios que restablecerá el Cristo cuando reaparezca, revivificando en forma nueva a las iglesias y restaurando el Misterio oculto que ellas han perdido hace mucho tiempo, debido a su materialismo. La Masonería también, ha perdido la verdadera vivencia que poseía en un tiempo pero, tanto en sus formas como en su ritual, la verdad ha sido conservada y podrá ser recuperada, y esto lo hará el Cristo. Además hará revivir dichos Misterios de varias maneras; no todos acudirán a la Iglesia o a la Masonería para revitalizar su vida espiritual. Los verdaderos Misterios se revelarán a sí mismos por medio de la ciencia, y el Cristo proporcionará el incentivo para su búsqueda.

    VBA también reconoce el valor de la auténtica Masonería a pesar de ser crítico con su forma institucionalizada:

    [VBA:] En el Aula de los Conocedores el trabajo es más intenso, hay una perspectiva de conocimiento mucho mas dilatada. El discípulo que allí recibe entrenamiento espiritual empieza por primera vez a controlar a los devas del cuerpo físico y a los devas del cuerpo astral. […] Llega el momento que dentro del Aula del Conocimiento adquiere una posición muy similar a la que en masonería clásica es el grado 33, que es la 3ª Iniciación Jerárquica, y entonces, empieza a distinguir perfectamente al elemental constructor de su cuerpo mental. Ya tiene en su poder el morador del cuerpo físico, el morador del cuerpo astral y el morador del cuerpo mental, y él es el Señor de los tres cuerpos, entonces, pasa a ocupar una misión muy definida dentro del Ashrama dentro del cual se halla ubicado, pues hay que comprender que todo este entrenamiento se está impartiendo en los Ashramas de la Jerarquía.

    Así que ¿por qué traer este tema a nuestra atención justamente ahora momentos antes del Plenilunio de Aries? La respuesta es porque el Tibetano considera que los Tres Festivales Mayores serán las Fiestas principales de la futura Religión, misma que incluirá también a los Misterios Masónicos restaurados.

    DK nos ha dado la clave de los Tres Festivales Mayores (Aries/Pascua, Tauro/Wesak, Géminis/Pentecostés) en términos de Restauración, Iluminación y Reconstrucción, y solicitado que como un solo grupo y una sola humanidad los llevemos a cabo:

    [PH, 170-173] Permítasenos indicar las posibilidades de tal acontecimiento espiritual y profetizar la naturaleza de los futuros Festivales mundiales. Habrá tres Festivales que todos los hombres podrán celebrar fácil y normalmente cada año al unísono, acercamiento que los vinculará muy íntimamente. Estos Festivales se concentran en tres meses consecutivos y conducen, por lo tanto, a un prolongado esfuerzo espiritual anual que producirá su efecto durante todo el año. Dichos Festivales servirán para unir en estrechos vínculos espirituales a los creyentes orientales y occidentales, porque ellos expresan la divinidad manifestada a través del Centro donde la Voluntad de Dios es conocida, mediante la Jerarquía espiritual, la cual expresa también plenamente el amor de Dios a través de la humanidad, cuya tarea es llevar a cabo inteligentemente el Plan de Dios, con amor y buena voluntad hacia todos los hombres.

    1. El Festival de Pascua. Es el Festival del Cristo resucitado y viviente, el Guía de la Jerarquía espiritual; el Inaugurador del Reino de Dios y la Expresión del Amor de Dios. En ese día se reconocerá universalmente a la Jerarquía espiritual que Él guía y dirige, se pondrá el énfasis sobre la relación del hombre con Ella y se registrará la naturaleza del Amor de Dios. Los hombres de todas partes invocarán ese amor y su poder para la resurrección y vivencia espiritual. Este Festival se determina anualmente de acuerdo con la primera Luna llena de Aries. La mirada y los pensamientos de los hombres estarán fijos sobre la vida, no sobre la muerte. El Viernes Santo ya no será un factor en la vida de las iglesias. La Pascua será el gran Festival de Occidente.

    2. El Festival de Wesak o Vaisakha. Es el Festival del Buddha, el gran intermediario espiritual entre el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida y la Jerarquía espiritual. El Buddha es la expresión de la Voluntad de Dios, la Personificación de la Luz y el que señala el propósito divino. Los hombres de todas partes evocarán sabiduría y comprensión y la afluencia de luz a la mente de los hombres de todo el mundo. Dicho Festival se determina por la Luna llena de Tauro. Es el gran Festival de Oriente, que ya empieza a conocerse en Occidente; millares de cristianos celebran hoy este Festival del Buddha.

    3. El Festival de la Humanidad, o de la Buena Voluntad. Será el Festival del espíritu de la humanidad que aspira acercarse más a Dios, tratando de adaptarse a la voluntad divina, sobre la que el Buddha llamó la atención. Está dedicado a expresar la buena voluntad, el aspecto más inferior del amor, sobre el que el Cristo llamó la atención y fue Su expresión perfecta. Será preeminentemente un día en que se reconocerá la naturaleza divina del hombre y su poder para expresar buena voluntad y establecer correctas relaciones humanas -en virtud de su divinidad. Se dice que en este Festival el Cristo ha representado a la humanidad durante casi dos mil años y se ha mantenido ante la Jerarquía como el Hombre-Dios, el Guía de Su pueblo y “el Primogénito de una gran familia de hermanos”. Por lo tanto será un Festival de profunda invocación y demanda; expresará la aspiración fundamental hacia la fraternidad y la unidad humana y espiritual; representará el efecto producido en la conciencia humana, debido al trabajo del Buddha y del Cristo, y se celebrará en la Luna llena de Géminis.

    Si en los primeros días de restauración e inauguración de la nueva civilización y del nuevo mundo, los hombres de todos los credos y religiones, de todos los cultos y grupos esotéricos, celebrarán simultáneamente estos tres grandes Festivales de Invocación con plena comprensión de su significado, e invocaran unidos a la Jerarquía espiritual y trataran de ponerse en contacto consciente con Su Guía, se producirla una afluencia general de luz y amor espirituales; si todos juntos decidieran con constancia y comprensión acercarse a Dios, ¿quién pondría en duda los maravillosos resultados que con el tiempo se obtendrían? No sólo se alcanzaría una unidad verdadera entre los hombres de todos los credos, se reconocería la hermandad como un hecho, se comprendería nuestra unicidad de origen, de meta y de vida, sino que lo que sería evocado cambiaría todos los aspectos del vivir humano, condicionando nuestra civilización, modificando nuestro modo de vivir y haciendo del mundo espiritual una realidad predominante en la conciencia humana.

    Dios, en la persona del Cristo y de Su Jerarquía, se acercaría más a Su pueblo; Dios, por medio del Buddha, como Su instrumento, revelaría Su Luz eterna y evocaría nuestra colaboración inteligente; Dios, por medio de la Jerarquía espiritual y de ese Centro donde la Voluntad de Dios es conocida, llevaría a la humanidad a la etapa de resurrección y a una percepción espiritual que traería esa buena voluntad entre los hombres y paz en la tierra. La voluntad de Dios trascendente se cumpliría por medio de Dios inmanente en el hombre; se expresaría en amor, como respuesta al trabajo del Cristo, y sería presentada en forma inteligente en la tierra, porque las mentes de los hombres estarían iluminadas como resultado de su Invocación conjunta, de la unidad de su esfuerzo y de la unicidad de su comprensión.

    Esto es lo que la humanidad espera; para todo esto deben trabajar las iglesias. Tales cualidades y características condicionarán la Nueva Religión Mundial.

    Los principios de la Masonería podrían resumirse sucintamente como:

    1. La existencia de un Dios impersonal y trascendente que es el Creador de todo cuanto existe y que recibe el nombre del G.A.D.U.
    2. La realidad de la Fraternidad como verdad esencial que nos vincula a todos y cada uno con este Principio Universal del cual hemos emanado.
    3. El esfuerzo individual y grupal para iniciarnos bajo la supervisión y el cuidado del Venerable Maestro de la Logia (y sus Vigilantes) reflejos tan sólo del Gran Maestro y su Logia en lo Alto.
    4. El reconocimiento de que esta iniciación implica tres pasos consecutivos que nos conducen de la obscuridad a la
    5. Luz, de la ignorancia a la Sabiduría y de la muerte a la Inmortalidad.
    6. El testimonio de este Sendero de autoconocimiento y servicio grupal como la el Camino Regio o Sendero Iniciático que permite al hombre elevarse revelando así su esencial naturaleza divina.
    7. El reverente cuidado que todo masón debe tener para así preservar el Camino hacia la Unidad para todos sus hermanos.
    8. La necesidad de un esfuerzo consciente y conjunto para la restauración del Plan Divino y la consecución de la Magna Obra del Señor en la Tierra.

    Así, la esencia de los Tres Festivales Mayores está dignamente representada en los Misterios Masónicos:

    Aries/Pascua – Restauración – La Resurrección – La enseñanza del 3er Grado
    Tauro/Wesak – Iluminación – La Gnosis – La enseñanza del 2do Grado
    Géminis/Pascua – Reconstrucción – La Rectificación – La enseñanza del 1er Grado

    Que como grupo podamos juntos permitir que la Mente Universal rija y precipitar desde lo alto la Vida Una Espiritual:

    Oh Vida Oculta que vibras en cada átomo;

    Oh Luz Oculta que brillas en cada criatura;

    Oh Amor Oculto que todo lo abarcas en la Unidad;

    Que cada ser que se sienta uno Contigo,

    Sepa, que por lo tanto es uno con todos los demás.

    A. Besant

  • Los esfuerzos de las Naciones Unidas fructificarán

    Naciones Unidas

    <h2>El G-20 alumbra un nuevo sistema financiero</h2>

    El G-20 alumbra un nuevo sistema financiero

    [DN, 152:] Con el tiempo, los objetivos expresados y los esfuerzos de las Naciones Unidas fructificarán, y una nueva iglesia de Dios, formada por todas las religiones y grupos espirituales, pondrán fin, en forma unida, a la gran herejía de la separatividad. El amor, la unidad y el Cristo Resucitado, estarán presentes y Él nos demostrará la vida perfecta.