Autor: Grupo de Servicio

  • Dedicación del NGSM

    El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo ( NGSM ) es un grupo organizado subjetivamente e integrado por hombres y mujeres de todas las razas, clases y credos que sirven al Plan, a la humanidad, a la Jerarquía y al Cristo, cada cual a su manera y en su propio meido ambiente. El NGSM no cuenta con organización externa alguna, y ningún grupo ni organización es responsable de sus actividades.

    Entre estos servidores del Plan existe una estrecha relación subjetiva. Este grupo coherente e integrado está transmitiendo energía espiriutal por todos los ámbitos del pensamiento y la acción humanos para fortalecer la unidad mundial y las rectas relaciones humanas. Los hombres y mujeres de buena voluntad se vinculan en el pensamiento todos los días a las cinco en punto de la tarde con este grupo mundial de servidores, empleando en silencio y con enfocada atención la siguiente breve dedicación:

    Que el Poder de la Vida Una afluya a través de todos los grupos de verdaderos servidores.

    Que el Amor del Alma Una caracterice la vida de todos los que tratan de ayudar a los Grandes Seres.

    Que cumpla mi parte en el Trabajo Uno, mediante el olvido de mí mismo, la inofensividad y la correcta palabra.

    Este servicio puede realizarse en unos segundos dondequiera que uno se encuentre.

  • Afirmación del Medio Día

    Los grupos de meditación realizan un servicio sumamente valioso. ¿Qué más se puede hacer durante la actual emergencia mundial? Conmovamos de nuevo con amor a todos los corazones humanos, a fin de que amen y den. Demos amor nosotros mismos. Unámonos en la tarea común de conducir a la humanidad hacia los campos de la paz.

    Conozco, oh Señor de Vida y Amor, la necesidad.
    Conmueve nuevamente con amor mi corazón
    Para que también yo pueda amar y dar.

  • Las siete nuevas enseñanzas espirituales

    Ciertas fases de la enseñanza y conocimientos que he dado al mundo, son relativamente nuevos -nuevos para los modernos esoteristas y estudiantes de ocultismo, aunque no para los discípulos e iniciados. Sería de valor mencionar uno o dos de estos nuevos aspectos de la Verdad fundamental que he dado al público. […]

    ¿Cuáles son estas verdades más nuevas de que me he responsabilizado como agente transmisor, ante el mundo, de los estudiantes de ocultismo? Las expondré en forma abreviada y en el orden de su relativa importancia:

    1. La Enseñanza respecto a Shamballa. Muy poco se había divulgado sobre este tema. Sólo el nombre era conocido. La enseñanza incluye:

    a. Información concerniente a la naturaleza del aspecto voluntad.

    b. Indicaciones respecto a los subyacentes propósitos de Sanat Kumara.

    c. Instrucciones para la construcción del antakarana, primer paso para obtener la conciencia monádica, el primero hacia el Camino de Evolución Superior.

    2. La Enseñanza sobre el Nuevo Discipulado. Ha sido de carácter revolucionaria, en lo que concierne a las otras y antiguas escuelas de ocultismo. Dicha enseñanza incluye: [e212]

    a. Presentación de la nueva actitud de los Maestros para con Sus discípulos, debido al rápido desenvolvimiento del principio mente y al acrecentamiento del principio del “libre albedrío” Este cambio de técnica niega las antiguas actitudes aparecidas en la literatura teosófica; cuando H.P.B. reconoció las dificultades inherentes a la corrección de la errónea impresión que había dado, se vio obligada a manifestar, en una comunicación destinada a la Sección Esotérica, su pesar por haber mencionado Sus nombres. Esa primera presentación fue de valor, pero ya cumplió [i252] su propósito. A no ser que las escuelas basadas en los antiguos métodos cambien sus técnicas y acercamiento a la verdad, desaparecerán.

    b. Información respecto a la constitución de la Jerarquía y de los distintos ashramas que la componen. He presentado a la Jerarquía como el Ashrama de Sanat Kumara en Su séptuple forma, vinculando así la voluntad con el amor.

    c. Presentación de un nuevo tipo de meditaciones, con su insistencia sobre la visualización y el empleo de la imaginación creadora; he ofrecido un sistema de meditación que eliminó la atención puesta hasta ahora sobre los problemas personales y la intensa concentración anterior, respecto a la relación entre el discípulo y el Maestro. La fusión y el servicio grupales, subyacen como nota clave en la nueva fórmula de meditación, y no el poderoso énfasis puesto sobre la relación personal entre el discípulo y el Maestro y la realización del aspirante individual, lo cual degeneraba en una especie de egoísmo y separatividad espirituales.

    3. La Enseñanza respecto a los Siete Rayos. La realidad de los siete rayos era bien conocida por los dirigentes de la Sociedad Teosófica, realidad mencionada en forma muy abstracta y vaga en La Doctrina Secreta, y constituyó, en forma elemental, parte de la enseñanza impartida en la Sección Esotérica ; se proporcionó el nombre de los rayos y alguna información acerca de sus cualidades, y también se dijo algo sobre los Maestros que pertenecen a los distintos rayos, y nada más. Mucho he impartido sobre el tema y me he esforzado por demostrar la importancia de esta enseñanza desde el ángulo sicológico, porque la nueva sicología está en formación. Si la enseñanza esotérica es eventualmente presentada al público, se impartirá en líneas psicológicas, porque dicha enseñanza, en su sentido más pleno y profundo, concierne al aspecto conciencia del hombre y de Dios.

    4. La Enseñanza sobre la nueva Astrología. Fue asignada a un escaso centenar de estudiantes, antes de publicarse. Hasta ahora ha sido [i253] ignorada por los astrólogos que la leyeron y (a excepción de cuatro astrólogos, que la valorizaron profundamente, aunque [e213] desearían que hubiera sido más explícito) poco de valor ven en ella. Mucho he dado para establecer la futura astrología sobre una base sólida, si lo comprendiera el astrólogo de mente abierta; en el transcurso de los años será corroborada cuando los astrólogos, al confeccionar los horóscopos de las personas evolucionadas y de los discípulos, empleen los planetas esotéricos tal como yo los he dado y no la forma ortodoxa generalmente empleada. La exactitud de sus deducciones, cuando emprendan la confección de su horóscopo, dependerá, lógicamente, de su propia etapa de desarrollo y también de su habilidad para reconocer a una persona evolucionada, discípulo o iniciado. Si ellos mismos son discípulos avanzados, quizás estén propensos a establecer una norma demasiado rígida para quienes buscan la deducción astrológica, de manera que no podrán reconocer a un discípulo; si no lo son, se inclinarán a considerar como personas evolucionadas a quienes no llegan ni siquiera a ser verdaderos aspirantes. En cada caso el horóscopo será inexacto. De nada vale utilizar los planetas esotéricos en relación con el hombre común.

    5. La información acerca del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y su trabajo, incluye:

    a. El reconocimiento de este grupo como intermediario entre la Jerarquía y la Humanidad.

    b. La naturaleza de su trabajo, a medida que influye al alma humana cuando, por mediación de los hombres y mujeres de buena voluntad, trata de determinar el período en que vivimos.

    c. El trabajo de Triángulos, que personifica dos aspectos de su trabajo, es decir, formación de una red de luz, como canal de comunicación entre la Jerarquía y la Humanidad y el establecimiento simultáneo de una red de buena voluntad, expresión objetiva de la influencia subjetiva de la luz. Reflexionen sobre este enunciado.

    6. La tentativa de formar una rama exotérica de los ashramas internos, evidenciada en el trabajo que he realizado con un [i254] grupo especial de aspirantes y discípulos aceptados, cuyas instrucciones emanadas de mi ashrama, han sido publicadas en el libro El Discipulado en la Nueva Era, Tomos I y II .

    7. La enseñanza sobre la nueva religión mundial, con su énfasis puesto sobre los tres principales períodos de Luna llena (Aries. Tauro y Géminis, que por lo general caen en abril, mayo y junio, respectivamente), y los nueve (ocasionalmente diez) períodos menores de plenilunio de cada año, lo cual conduce a que se establezca la consiguiente relación entre el trabajo del Cristo y del Buda, en las mentes de las personas de tendencia espiritual, de todas partes, dando por resultado una gran expansión de la [e214] aspiración humana. Este trabajo está aún en su aspecto embrionario y debería recibir una acrecentada atención. Eventualmente demostrará ser la principal unidad vinculadora de Oriente y Occidente, especialmente si se presenta a Shri Krishna como una encarnación anterior del Señor de Amor, el Cristo. De esta manera tres grandes religiones mundiales -cristiana, hinduista y budista- se relacionarán íntimamente, mientras tanto se descubrirá que la fe mahometana está vinculada a la cristiana, porque personifica el trabajo hecho por Jesús, cuando influyó sobre uno de Sus discípulos avanzados, un iniciado muy avanzado, Mahoma.

    Un cuidadoso estudio de todo lo antedicho indicará las líneas sobre las cuales quisiera ver expandirse el trabajo en los años futuros. Les pido que analicen con esmero estas palabras, pues estimo que esto es una instrucción importante que podría considerarse como el esbozo del trabajo que deseo ver realizado. Implicará la intensificación del trabajo en la sección avanzada de la Escuela Arcana, poner mayor énfasis sobre las reuniones de plenilunio, organizar cuidadosamente el trabajo de Triángulos y de Buena Voluntad, como un esfuerzo extra para ayudar en el trabajo del nuevo grupo de servidores del mundo, además del reconocimiento de los miembros de dicho grupo, donde y cuando entren en contacto con ellos. Esta tarea no será fácil, hermanos míos, si esperan únicamente encontrar a quienes piensan y trabajan y reconocen a la Jerarquía de igual manera que ustedes, o si excluyen a quienes trabajan en la religión y en otros campos, en forma distinta [i255] de la de ustedes. Recuerden, como ejemplo de ello, que el gran Movimiento Laborista del mundo fue iniciado por uno de los Maestros, y en la actualidad está complementado por Su ashrama.

    […] En las páginas que anteceden he definido algunos amplios principios y delineado un nuevo aspecto del trabajo que emprendí para la humanidad -bajo instrucciones de la Jerarquía. La enseñanza que impartí es muy abstrusa; poco será de verdadero valor para la mayoría de los estudiantes, pero una idea amplia y general podrá tomar forma y proporcionar el trasfondo inamovible para la enseñanza posterior. Recuerden que la enseñanza dada por mí es de carácter intermedio; así como la proporcionada por H.P.B., bajo mis instrucciones, fue preparatoria. La enseñanza programada por la Jerarquía para que preceda y condicione a la nueva era de Acuario, es de tres categorías:

    1. Preparatoria, dada en 1875-1890 escrita por H.P.B.

    2. Intermedia, dada en 1919-1949 escrita por A.A.B.

    3. Reveladora, surgirá después de 1975 será dada en amplia escala a través de la radio.

    [e215] A principios del próximo siglo aparecerá un iniciado que continuará esta enseñanza. Enseñanza que provendrá de la misma fuente de “Impresión”, pues mi tarea no ha terminado, y esta serie de tratados, vinculadores del conocimiento materialista del hombre y de la ciencia de los iniciados, todavía debe recorrer otra fase. Lo que queda del siglo actual, como ya he dicho en otra parte (El Destino de las Naciones), debe dedicarse a la reedificación del santuario en que vive el hombre, a la reconstrucción de la forma en que vive la humanidad, a la reconstrucción de la nueva civilización sobre los cimientos de la antigua, y a la reorganización de las estructuras del pensamiento y la política mundiales, más la redistribución de los recursos del mundo de acuerdo al propósito divino. Sólo entonces será posible ampliar la revelación.

    AAB. Los Rayos y las Iniciaciones. pp.211-21

  • Los 6 Puntos del Trabajo

    En Cristo, a Quien yo sirvo como discípulo, y la Jerarquía espiritual, de la cual soy miembro, se están acercando más firmemente a la humanidad; en el pasado he afirmado para alentarlos, que “la Jerarquía permanece”; hoy les digo, “la Jerarquía está cerca”.

    El trabajo que debe realizarse en las dos décadas venideras es el siguiente, y no me extenderé sobre el mismo porque han sido [i641] entrenados para realizarlo; saben lo que debe hacerse y la responsabilidad es de ustedes –como lo será mi infalible ayuda:

    1. Preparar a los hombres para la reaparición de Cristo. Este es el primer y mayor deber. La parte más importante de ese trabajo es enseñar a los hombres -en amplia escala- a emplear la Invocación para que llegue a ser una plegaria mundial, y a enfocar la demanda invocadora de la humanidad.
    2. Ampliar el trabajo de Triángulos, de manera que, subjetiva y etéricamente, la luz y la buena voluntad puedan abarcar la Tierra.
    3. Promover incesantemente el trabajo de Buena Voluntad [e528] Mundial, para que cada nación pueda tener su grupo de hombres y mujeres dedicados al establecimiento de rectas relaciones humanas. El núcleo lo poseen, deben por lo tanto iniciar la expansión. Tienen el principio de la buena voluntad presente en todo el mundo; la tarea será realmente pesada, pero está lejos de ser imposible.
    4. Emprender la constante distribución de mis libros, que contienen mucha enseñanza para la nueva era. En último análisis, los libros son para ustedes las herramientas de trabajo y los instrumentos por los cuales entrenarán a sus trabajadores. Traten de que circulen constantemente.
    5. Esfuércense por hacer del Festival de Wesak (en el momento de la Luna llena de Tauro) un festival universal, que sea reconocido como de valor para todos los credos. En este Festival dos Guías divinos, de Oriente y de Occidente, colaboran juntos y trabajan en la más estrecha unión espiritual; el Cristo y el Buda emplean este festival cada año como punto de inspiración para el trabajo del año próximo. Traten de hacer lo mismo. Entonces, las energías espirituales estarán excepcionalmente disponibles.
    6. Descubran a los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo donde sea posible, y fortalezcan sus manos. Búsquenlos en todas las naciones y en todas las expresiones de las distintas líneas de pensamiento y puntos de vista. Recuerden siempre que en doctrina y dogma y en técnicas y métodos, podrán diferir ampliamente de ustedes, pero en el amor a sus semejantes, en la buena voluntad práctica y en la devoción para el establecimiento de rectas relaciones humanas, están con ustedes, son sus iguales y probablemente puedan enseñarles mucho.

    [i642] Y ahora, ¿qué les diré para terminar, compañeros, hermanos y condiscípulos míos? Les he dicho tanto durante los últimos años que poco queda por decir; tienen todo lo que necesitan para llevar adelante el trabajo y recibir el impulso de la Jerarquía, a través de lo que he intentado hacer. Sólo puedo decir que confío en ustedes y espero que no disminuyan sus esfuerzos. Se han dedicado y consagrado y seguirán haciéndolo, porque el acercamiento de la Jerarquía y la proximidad del Cristo demostraron ser crecientes fuentes de fortaleza.

    Que la bendición de Aquel a Quien todos servimos se derrame sobre ustedes y los discípulos de todas partes, y que se dediquen plenamente a ayudar a los hombres a pasar de la oscuridad a la luz y de la muerte a la inmortalidad.

    El Maestro Tibetano DK. Mensaje de Wesak. Abril de 1948
    AAB. “La Exteriorización de la Jerarquía”, pp. 527-528

  • Resumen del Trabajo del Tibetano (1919-1943)

    En el mes de noviembre de 1919 me puse en contacto con Alice A. Bailey, y le pedí que escribiera y publicara algunos libros que debían aparecer, con el fin de impartir la verdad en forma correlativa. Rehusó de inmediato, argumentando que no simpatizaba con la denominada literatura ocultista, difundida entre el público por los diversos grupos de esa índole; que nunca había escrito para el público, y además que le desagradaba profundamente toda clase de trabajos y escritos psíquicos. Cambió de parecer al explicarle que la relación telepática era algo ya comprobado y un asunto de interés científico, que ella no era clarividente ni clariaudiente, y que nunca lo sería y, sobre todo, que la prueba de la verdad es la verdad misma. Le dije que si aceptaba escribir durante un mes, el material transcrito le demostraría contener la verdad, pues enfocaba reconocimiento y comprensión intuitiva y abarcaba cuanto fuera de valor para la nueva e inminente era espiritual. Esto contribuyó a superar su aversión a tal tipo de trabajo, como también a las diversas e imperantes presentaciones ocultistas de la verdad; entonces estipulé que los escritos fueran publicados sin pretensiones de ninguna especie, y que las enseñanzas demostrarían o no su valor, de acuerdo a sus propios méritos.

    Los Libros

    El primer libro publicado fue Iniciación Humana y Solar, resultado de su primer esfuerzo en este tipo de trabajo, base de los demás libros. Escribió para mí durante casi veinticinco años. Los libros se publicaron de acuerdo a un propósito profundo y subyacente que quizás deseen conocer, y han tenido amplia aceptación mundial.

    En Iniciación Humana y Solar se trató de dar a conocer la realidad de la existencia de la Jerarquía, que H. P. B. ya había difundido mediante insinuaciones y enunciados, pero no en forma ordenada. La Sociedad Teosófica había enseñado la existencia de los Maestros, a pesar de que H. P. B. manifestara a la sección esotérica que lamentaba profundamente haberlo hecho. Estas enseñanzas fueron erróneamente interpretadas por los posteriores dirigentes teosóficos, quienes cometieron varios errores fundamentales.

    La descripción que daban de los Maestros se caracterizaba por una imposible infalibilidad, olvidando que Ellos también evolucionan. La enseñanza impartida fomentó un creciente interés por el autodesarrollo y un intenso enfoque sobre la liberación y el desenvolvimiento personales, pues las personas consideradas como iniciados y discípulos avanzados, eran mediocres y sin mayor influencia fuera de la Sociedad Teosófica, exigiendo total devoción a los Maestros y a Sus personalidades. Decían que estos Maestros interferían en la organización de esos grupos esotéricos que afirmaban trabajar bajo Su dirección. Se Les hacia responsables de los errores cometidos por los dirigentes, de los grupos, los cuales se escudaban detrás de las siguientes declaraciones: “el Maestro me dio instrucciones para que dijera…”, “el Maestro desea que se haga el siguiente trabajo” o “el Maestro quiere que los miembros hagan esto o aquello”. Quienes obedecían, eran considerados buenos, y a los que no se interesaban ni obedecían, se los consideraba como renegados. Se infringía constantemente la libertad individual y se justificaban las debilidades y ambiciones de los dirigentes. A. A. B., en conocimiento de esto, rehusó tomar parte en tales actividades, pues ésta es la historia de la generalidad de todos los grupos esotéricos que atraen al público. Aunque yo hubiera querido trabajar en esas condiciones —algo que ningún miembro de la Jerarquía hace— ella no habría colaborado conmigo.

    Luego escribió Cartas sobre Meditación Ocultista. Estas cartas proporcionaron, en cierta medida, un nuevo acercamiento a la meditación, basada en el reconocimiento del alma en cada persona y no en la devoción a los Maestros. A éste siguió Tratado sobre Fuego Cósmico. Este libro constituye una ampliación (ampliación esperada) de las enseñanzas difundidas en el libro La Doctrina Secreta sobre los tres fuegos —fuego eléctrico, fuego solar y fuego por fricción; también presenta la clave psicológica de La Doctrina Secreta y deberá ser estudiado por los discípulos e iniciados al finalizar este siglo y comenzar el próximo, hasta el año 2025.

    Después A. A. B. pensó que sería de valor para mí y el trabajo, escribir libros útiles para los estudiantes, además de la transcripción de mis escritos y apuntes, en el idioma original inglés, e ideamos hacerlo juntos, lo cual me incitó a pensar y trasmitir ideas, que constituyó mi deber hacer públicas. El promedio general de los psíquicos y médium no poseen mayormente un alto grado de inteligencia; A. A. B. deseaba demostrar (para ayudar al trabajo del futuro) que puede hacerse un trabajo netamente psíquico e inteligente al mismo tiempo. Por esta razón escribió cuatro libros que son el producto de su propio esfuerzo:

    • La Conciencia del Átomo,
    • El Alma y su Mecanismo,
    • Del Intelecto a la Intuición,
    • De Belén al Calvario.

    También escribió, con mi colaboración, un libro titulado La Luz del Alma, donde doy una paráfrasis en inglés, de los Aforismos sánscritos de la Yoga de Patanjali, colaborando ella en los comentarios y consultándome ocasionalmente para estar segura del significado.

    A éste siguió Tratado sobre Magia Blanca, escrito hace unos años, que en forma de capítulos enviaba a los estudiantes avanzados de la Escuela Arcana, únicamente como material de lectura. Es el primer libro publicado que trata del entrenamiento y control del cuerpo astral o emocional. Se han escrito muchos libros ocultistas sobre el tema del cuerpo físico y su purificación; también sobre el vehículo etérico o vital, y la mayoría es recopilación de otros libros, antiguos y modernos. En este libro se intenta entrenar, al aspirante moderno, en el control de su cuerpo astral, con ayuda de la mente, a medida que es iluminada por el alma.

    El siguiente fue Tratado sobre los Siete Rayos; es un libro muy extenso y aún no ha sido terminado. Consta hasta ahora de cuatro tomos, dos de los cuales ya fueron publicados; el tercero está por publicarse y el último está en preparación.(N.E. En la actualidad ya está completa la serie de cinco tomos de este tratado.) Los tomos I y II tratan sobre los siete rayos y sus siete tipos psicológicos, poniendo los cimientos para la nueva psicología, pues la psicología moderna, por más que sea materialista, ha establecido bases sólidas. El tomo III está íntegramente dedicado al tema de la astrología esotérica y constituye en sí una unidad completa. Está destinado a difundir la nueva astrología, basada en el alma, no en la personalidad. El horóscopo confeccionado por la astrología ortodoxa predice la suerte y el destino de la personalidad, y cuando dicha personalidad está poco evolucionada o medianamente desarrollada, puede ser y con frecuencia es asombrosamente correcto. Sin embargo, en los casos de personas muy evolucionadas, aspirantes, discípulos e iniciados, que comienzan a controlar sus estrellas y por consiguiente sus acciones, no resulta tan exacto. Los sucesos y acontecimientos de sus vidas son impredecibles. La nueva y futura astrología se esfuerza por dar la clave del horóscopo del alma, condicionado por el rayo del alma y no por el rayo de la personalidad. He impartido bastante como para capacitar a los astrólogos, que tengan interés y posean una nueva inclinación, a predecir el futuro desde el ángulo de este nuevo acercamiento. La astrología es una ciencia fundamental y necesaria. A. A. B. no es versada en ello ni sabe confeccionar un horóscopo, tampoco conoce los nombres de los planetas ni las casas que rigen. Por lo tanto, soy absolutamente responsable de lo que aparece en él y en todos mis libros, excepto, como ya he explicado, el libro La Luz del Alma.

    El tomo IV versa sobre el tema de la curación y la construcción del puente, el antakarana, que elimina la separatividad existente entre la mónada y la personalidad. También se dan las Catorce Reglas [1] que deben dominar quienes se preparan para la iniciación. (Posteriormente, El Tibetano y A. A. B. decidieron publicar estas reglas en un tomo aparte. Por lo tanto, dentro de breve tiempo aparecerá el tomo V de Tratado sobre los Siete Rayos). Quisiera llamar la atención acerca de este último tema, recordándoles que A. A. B. nunca hizo la menor alusión, pública o privada, de que es un iniciado. Sabe que ello es contrario a la Ley, y oyó a muchas personas de escasa luz espiritual o capacidad intelectual, hacer tal afirmación, produciendo el consiguiente daño, menoscabando la idea de la Jerarquía y la naturaleza del adepto, ante los ojos del público observador. Soy absolutamente responsable de las Catorce Reglas y de su elucidación y aplicación. A. A. B. nunca pretendió ser más que un discípulo activo ocupado en el trabajo mundial (lo cual no se puede negar), y ha reiterado constantemente que la legítima palabra “discípulo” no admite controversia, así como también es la más exacta para ser aplicada a las distintas categorías de trabajadores de la Jerarquía, desde el discípulo probacionista, apenas afiliado a algunos discípulos de la Jerarquía, hasta la influencia misma de Cristo, el Maestro de Maestros e Instructor de ángeles y hombres. Constantemente se opone, con mi total aprobación a la malsana curiosidad respecto de títulos y categorías, lo cual constituye una plaga en muchos grupos esotéricos, y conduce a la competencia desmedida, envidia, críticas y pretensiones, que caracterizan a la generalidad de esos grupos ocultistas, inutilizando la mayoría de sus publicaciones e impidiendo al público recibir las enseñanzas en toda su pureza y sencillez. Estado y título, categoría y posición, nada significan. Lo que vale es la enseñanza, es decir, su verdad y su llamado intuitivo. Esto debe tenerse constantemente presente. Los discípulos aceptados, reconocen al Maestro internamente —lo cual puede ser corroborado por sus discípulos y utilizado por el Maestro como condición real—, lo conocen, aceptan Sus enseñanzas y es considerado por ellos como su Maestro, pero no lo hacen con el mundo externo.

    Mis libros han sido publicados constantemente durante años. Cuando haya terminado el Tratado sobre los Siete Rayos y editado un pequeño libro titulado Espejismo (Glamour) y también El Discipulado en la Nueva Era, A. A. B. habrá terminado su trabajo en colaboración conmigo, entonces podrá reasumir su tarea como discípulo en el Ashrama de su propio Maestro.

    La Escuela

    La siguiente fase del trabajo que procuraré ver realizado, funciona ordenadamente. Mi deseo (como también el de muchos que están asociados con la Jerarquía) fue establecer una escuela esotérica cuyos miembros tuvieran libertad, no se vieran obligados a hacer juramentos ni a contraer compromisos; se les proporcionara meditación, estudios y enseñanza esotérica, dándoles libertad para hacer sus propios ajustes e interpretar la verdad de acuerdo a su capacidad; presentándoles diversos puntos de vista y al mismo tiempo trasmitirles esas verdades esotéricas más profundas que podrían reconocer, si en ellos despertara la idea de los misterios y, aunque leyeran u oyeran algo acerca de los mismos, no los perjudicara aunque carecieran de percepción para reconocer la verdad tal como es. Dicha escuela fue establecida en 1923 por Alice A. Bailey, con ayuda de Foster Bailey y de algunos estudiantes con comprensión y visión espirituales. A. A. B. estableció como condición, que yo no interviniera en la Escuela Arcana ni controlara sus planes y programas de estudio. En esto A. A. B. actuó en forma inteligente y correcta y apruebo plenamente su actitud Tampoco fueron usados mis libros como texto. Sólo, durante los últimos años, uno de ellos, Tratado sobre Magia Blanca, fue adoptado como texto de estudio, ante los continuos requerimientos de muchos estudiantes. También fue utilizada durante dos años, en una sección del cuarto grado, la enseñanza sobre el antakarana (que aparecerá en el tomo V del Tratado sobre los Siete Rayos). Además se dio en otra sección, como material de lectura, enseñanza sobre el Espejismo (Glamour).

    En la Escuela Arcana no se exige obediencia a nadie, ni tampoco “obediencia al Maestro”, pues ningún Maestro dirige la Escuela. En cambio se recalca la existencia del Maestro en el corazón, el alma, que es el verdadero hombre espiritual dentro de cada ser humano; tampoco se enseña teología ni se obliga al estudiante aceptar determinada interpretación o presentación de la verdad; un miembro de la Escuela puede aceptar o rechazar la existencia de los Maestros, de la Jerarquía, de la reencarnación o del alma, y continuar siendo miembro de la misma. No se exige ni se pide lealtad a la Escuela ni a A. A. B. Los estudiantes pueden trabajar en cualquier grupo ortodoxo, ocultista, esotérico, metafísico o iglesia, y ser no obstante miembro de la Escuela Arcana. Sólo se les pide considerar dichas actividades como campo de servicio, donde puedan proporcionar ayuda espiritual, obtenida a través de los estudios de la Escuela. Los dirigentes y colaboradores avanzados de muchos grupos esotéricos, también trabajan en la Escuela Arcana y, sin embargo son totalmente libres para poder dedicar su tiempo, lealtad y servicio a sus propios grupos.

    Después de veinte años, la Escuela Arcana [1] [2] entra ahora en un nuevo ciclo de crecimiento y utilidad —conjuntamente con toda la humanidad—, para lo cual se están haciendo los debidos preparativos. El principio fundamental es servicio basado en el amor a la humanidad. El trabajo de meditación está equilibrado y va paralelo al estudio y al esfuerzo de enseñar a los estudiantes a prestar servicio.

    El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo

    Otro aspecto de mi trabajo se concretó hace más de diez años, cuando comencé a escribir ciertos folletos para el público, en los cuales llamaba la atención sobre la situación mundial y el nuevo grupo de servidores del mundo. Traté de introducir en la Tierra —si puedo utilizar tal expresión— una exteriorización o símbolo del trabajo de la Jerarquía. Esto constituyó un esfuerzo para unir, hasta donde fuera posible subjetiva y objetivamente, a todas las personas de propósitos espirituales y de profundo amor a la humanidad, o a quienes trabajaban activamente en muchas naciones, ya sea en organizaciones o individualmente. Éstos son legión. Unos pocos son conocidos por los trabajadores de la Escuela, por A. A. B. y F. B. Conozco a miles de éstos, pero ellos no los conocen. Todos trabajan bajo la inspiración de la Jerarquía y, consciente o inconscientemente, cumplen con sus funciones como agentes de los Maestros. Forman un grupo íntimamente unido en el aspecto interno, por la intención y el amor espirituales. Algunos son ocultistas que trabajan en diferentes grupos esotéricos; otros, místicos que trabajan con visión y amor; muchos pertenecen a religiones ortodoxas, y aún otros no reconocen en absoluto a ninguno de los llamados grupos espiritualistas. Sin embargo, a todos los anima el sentido de responsabilidad por el bienestar humano y se han comprometido internamente a ayudar a sus semejantes. Este grupo es actualmente el Salvador del mundo, y salvará al mundo e inaugurará la nueva era después de la guerra. Los folletos que he escrito (el primero de los cuales se titula «Los Próximos Tres años», editado en 1932 con el título de «El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo»), explican sus planes y propósitos y sugieren los modos y métodos para colaborar con dicho grupo, ya existente y activo en muchos campos.

    Quienes son influidos por el nuevo grupo de servidores del mundo, y tratan de trabajar con él como agentes del mismo, se denominan hombres y mujeres de buena voluntad. En 1936 hice un gran esfuerzo para ponerme en contacto con tales personas, cuando aún había una pequeña posibilidad de evitar la guerra. Muchos recordaron esta campaña y su relativo éxito. La palabra escrita y hablada, a través de la radio, llegó a millones de personas, pero no hubo un número suficiente que se interesara espiritualmente por dar los pasos necesarios y detener el odio, el mal y la agresión, que amenazaban envolver el mundo. La guerra estalló en 1939, a pesar de todos los esfuerzos de la Jerarquía y Sus trabajadores, paralizando el trabajo de buena voluntad. Esa parte del trabajo, en la que habían tratado de servir los miembros de la Escuela Arcana, y que trajo como resultado la formación de diecinueve centros de servicio, en diversas naciones, fue temporalmente abandonada —pero sólo temporalmente, hermanos míos, porque la buena voluntad y la expresión de la voluntad al bien es la “fuerza salvadora” que anima al nuevo grupo de servidores del mundo.

    Quisiera puntualizar el hecho de que la tarea de introducir al nuevo grupo de servidores del mundo y organizar el trabajo de buena voluntad, no tiene en absoluto nada que ver con la Escuela Arcana, excepto en lo que se refiere a la oportunidad que se les dio a los miembros de la Escuela para ayudar en ese movimiento. Se les otorgó plena libertad de hacerlo o no. Un sinnúmero de ellos no hizo esfuerzo alguno, demostrando así que se valieron de la libertad que se les otorgó y enseñó.

    Cuando estalló la guerra y el mundo estuvo envuelto en el consiguiente caos, horror, desastre, muerte y agonía, numerosas personas, espiritualmente orientadas, optaron por permanecer alejadas de la lucha. No era la mayoría, pero sí una poderosa y ruidosa minoría. Consideraban cualquier actitud partidaria como una violación a la ley de fraternidad, y estaban dispuestas a sacrificar el bien de toda la humanidad por el sentimental anhelo de amar a la humanidad, en forma tal que no implicaba acción ni decisión de su parte. En vez de decir “defenderé a mi patria, tenga razón o no”, decían “defenderé a la humanidad, tenga o no razón”.

    Cuando escribí el folleto titulado «La Actual Crisis Mundial» y sucesivamente artículos sobre la situación del mundo, expresé que la Jerarquía apoyaba la actitud y los objetivos de las naciones aliadas, que luchaban por la liberación de toda la humanidad y por el alivio de los pueblos sufrientes. Esto, lógicamente, obligó a la Jerarquía a no apoyar en forma alguna al Eje. Muchos de los colaboradores, en el trabajo de buena voluntad, y algunos miembros de la Escuela, interpretaron tal declaración como de carácter político y creyeron que la absoluta neutralidad, en lo que concierne al bien y al mal, era la actitud que debían mantener las personas con inclinaciones espirituales. No pensaron con claridad, y confundieron el amor fraternal con el hecho de abstenerse de tomar partido a favor de uno de los bandos, olvidando las palabras de Cristo: “El que no está conmigo, está contra mí”. Repetiré lo que he dicho con frecuencia: La Jerarquía y Sus miembros, incluyéndome, aman a la humanidad pero no desean apoyar el mal, la agresión, la crueldad y el aprisionamiento del alma humana. Con el fin de que todos avancen en el camino hacia la luz, defienden la libertad, la oportunidad, el bienestar del género humano y, sin discriminación, la bondad y el derecho de pensar, hablar y trabajar libremente, que cada hombre posee. Por lo tanto, no pueden apoyar a las naciones o a los habitantes de cualquier nación que vaya en contra de la libertad y la felicidad humanas. Saben que en su amor y comprensión de las circunstancias, en una vida o en vidas posteriores, la mayoría de quienes ahora son enemigos de la libertad humana, serán a su vez libres y hollarán el Camino Iluminado. Mientras tanto, toda la fuerza de la Jerarquía está de parte de las naciones que luchan por liberar a la humanidad y de aquellos que en cualquier nación trabajan en ese sentido. Si fuera en detrimento de los valores espirituales el estar a favor del bien y de la libertad, entonces la Jerarquía trabajaría para cambiar la actitud de los pueblos, respecto a lo que es espiritual.

    Por ser responsable Alice A. Bailey de trascribir los folletos, y F. B. de su publicación y distribución, se ha encontrado ante la difícil posición de ser el blanco de la crítica y ataques. Sin embargo, ella sabe que el tiempo reajusta todas las cosas, y que el trabajo realizado, si está correctamente motivado, oportunamente probará su propio valor.

    Por consiguiente, me he interesado en tres aspectos del trabajo: los libros, la Escuela Arcana y el nuevo grupo de servidores del mundo. Los impactos mundiales hechos por estos tres aspectos del trabajo, fueron efectivos y útiles. La parte útil del trabajo realizado es lo que interesa, no la crítica e incomprensión de quienes pertenecen al viejo orden y a la era pisceana, pues son incapaces de ver el surgimiento de las nuevas formas de vida y los nuevos acercamientos a la verdad.

    Todo este tiempo he permanecido detrás de la escena. Soy responsable de los libros y folletos, que llevan la autoridad de la verdad —si la verdad existe en ellos—, pero no la autoridad de mi nombre, ni la categoría que puedan adjudicarme o que me otorgan los curiosos, los investigadores y los devotos. No he dictado ninguno de los programas de la Escuela Arcana ni he interferido en sus planes de estudio, y de ellos es responsable A. A. B. Mis libros y folletos fueron puestos a disposición de los estudiantes de la Escuela y del público.

    He tratado de ayudar en el trabajo de buena voluntad, del cual es responsable Foster Bailey, sugiriendo e indicando cuál es la tarea que el nuevo grupo de servidores del mundo está tratando de realizar, pero no lo he hecho en forma autoritaria, ni jamás lo haré. Los resultados de estas actividades fueron buenos; ha habido poca incomprensión pues ella es inherente a las facultades y actitudes personales de quienes critican. La crítica es sana mientras no se torne destructiva.

    El Entrenamiento Personal

    Paralelamente a estas principales actividades, desde el año 1931 he estado entrenando a un grupo de hombres y mujeres, dispersos por todo el mundo, en la técnica del discipulado aceptado, entendido académicamente. De entre un grupo de muchos y posibles neófitos, señalé aproximadamente a 45 personas —algunas conocidas personalmente por A. A. B., y otras totalmente desconocidas— que habían demostrado disposición para el entrenamiento, y podía ser probada su aptitud para el trabajo grupal del nuevo discipulado. Estas personas recibieron directamente mis instrucciones personales y ciertas enseñanzas generales, aunque basadas lógicamente en las antiguas reglas, que involucraban el nuevo acercamiento a la Jerarquía y a la vida espiritual. Estas instrucciones estarán en breve a disposición del público, pero no se darán indicaciones acerca de las personas así entrenadas, ni se impartirá información al respecto; nombres, fechas y lugares serán cambiados, aunque las instrucciones permanecerán tal como fueron dadas. [Las instrucciones están disponibles en los Tomos I y II de El Discipulado en la Nueva Era.]

    Estas personas comprobarán mi identidad, por haber mantenido contacto directo conmigo. Saben quien soy desde hace años, pero han conservado mi anonimato con gran cuidado y verdaderas dificultades, debido a que centenares de personas en el mundo han hecho conjeturas respecto a mi identidad y algunas han acertado quien soy. Actualmente, y a pesar de todo lo que A. A. B. y mis discípulos hicieron, se admite generalmente que soy un Maestro, y a tal efecto se me ha dado un nombre. Lo afirmé a mi grupo de aspirantes especialmente elegidos, cuando lo descubrieron internamente por sí mismos. Hubiera sido torpe e inútil no hacerlo, y al comunicarme con ellos y escribir instrucciones sobre el nuevo discipulado, ocupé lógicamente el lugar que me correspondía. Algunas de estas instrucciones fueron consideradas, por mí y A. A. B., como apropiadas y útiles para un uso más general, y luego incorporadas en una serie de escritos intitulados: «Etapas del Discipulado», editados bajo mi nombre en la revista «The Beacon». Fueron cuidadosamente revisados antes de su publicación, excepto uno, en el que A. A. B., bajo la presión del excesivo trabajo, omitió la supresión de un párrafo en el cual se refería a mí como Maestro. Este párrafo apareció en «The Beacon» en julio de 1943 y le produjo un gran disgusto. Cometió este descuido después de tantos años de ocultar mi identidad como Maestro, quedando así públicamente reconocida.

    En relación con esto, hay tres puntos sobre los cuales deseo llamar la atención.

    Hace años, manifesté en Tratado sobre Magia Blanca que era un iniciado de cierta categoría, pero que se debía mantener mi anonimato. Años más tarde, debido a aquel error de A. A. B., aparentemente me vi en la posición de contradecirme, y por lo tanto cambiar mi actitud, pero en realidad no hice tal cosa. La difusión de las enseñanzas alteran las circunstancias, y las necesidades de la demanda humana exigen a veces un cambio en el acercamiento. No hay nada estático en la evolución de la verdad. Desde hace tiempo intento hacer lo necesario para presentar al público, en forma más definida y atrayente, la existencia de la Jerarquía y Sus miembros.

    Manifesté claramente a A. A. B., hace unos años (como lo hizo su propio Maestro), que su deber principal como discípulo era familiarizar al público con la verdadera naturaleza de los Maestros de Sabiduría, para contrarrestar la impresión errónea que el público había recibido. Lo logró hasta cierto grado, pero no en la amplitud esperada. A. A. B. se sintió cohibida ante esta tarea por el desprestigio en que había caído el tema debido a las falsas presentaciones de los diferentes introductores y grupos ocultistas, además de las ridículas explicaciones que daban los ignorantes acerca de nuestra identidad. H. P. B., su predecesora, manifestó en ciertas instrucciones enviadas a la sección esotérica de la Sociedad Teosófica, que lamentaba amargamente haber mencionado a los Maestros, dando Sus nombres y Sus funciones. La misma opinión sostuvo A. A. B. Los Maestros, tal como son presentados por la Sociedad Teosófica, tienen una vaga semejanza con la realidad. Ha traído mucho bien este testimonio de Su existencia, pero hicieron gran daño los torpes detalles a veces impartidos. Ellos no son como se Los describe: no dan órdenes a Sus seguidores (o mejor dicho devotos) para hacer esto o aquello o para formar ésta u otra organización; tampoco señalan a nadie como la encarnación de un personaje de suprema importancia, pues saben muy bien que los discípulos, iniciados y Maestros, son conocidos por su trabajo, sus obras y actos y no por sus palabras, y tienen que demostrar su categoría por el trabajo realizado.

    Los Maestros trabajan en muchas organizaciones por medio de Sus discípulos; pero no exigen, por su intermedio, la total obediencia de los miembros de determinada organización, ni excluyen de las enseñanzas a quienes están en desacuerdo con las actividades de la organización o las interpretaciones de sus dirigentes. No son separatistas ni antagonizan con los grupos que trabajan bajo la dirección de distintos discípulos o Maestros. Cualquier organización por la que Ellos se interesen será incluyente y no excluyente. Tampoco promueven cuestiones respecto a las personalidades, apoyando a una y rechazando a otra, simplemente porque las opiniones de un líder sean o no apoyadas. No son personas extravagantes ni mal educadas, tal como las describen los dirigentes mediocres de muchos grupos; tampoco eligen, como discípulos consagrados y trabajadores prominentes, a hombres y mujeres de evidente inferioridad, desde el punto de vista mundano, ocupados en reivindicaciones y en el arte de atraer la atención sobre sí mismos. El discípulo en probación podrá ser un devoto, pero debe poner el énfasis sobre la purificación y la adquisición de una comprensión inteligente, respecto a la fraternidad y necesidad humana. Para ser un discípulo aceptado, que actúe directamente bajo la dirección de un Maestro y esté activo en el trabajo mundial, ejerciendo una creciente influencia, se requiere polarización mental, desarrollo del corazón y sentido de los verdaderos valores.

    Los Maestros presentados al público por algunos movimientos como el “Yo soy”, constituyen una tergiversación de la realidad. Los distintos movimientos teosóficos (desde la época de H. P. B.) no han demostrado inteligencia ni buen criterio en la elección de quienes la organización proclama como iniciados o importantes miembros de la Jerarquía.

    Habiendo conocido todo lo dicho y observado los malos efectos causados por la enseñanza impartida acerca de los Maestros, A. A. B. extremó sus esfuerzos a fin de presentar la verdadera naturaleza de la Jerarquía, Sus metas y Sus miembros; procuró poner el énfasis —como lo hace la Jerarquía— sobre la humanidad y el servicio prestado al mundo, y no sobre un grupo de instructores, que aunque trascendieron los habituales problemas y experiencias de la personalidad en los tres mundos, están aún en proceso de entrenamiento, preparándose (bajo la dirección de Cristo) para hollar “el Sendero de la Evolución Superior” tal como se lo denomina. El nombre con que nos conocen algunos discípulos en el Tíbet, da un indicio de nuestra etapa de realización. Denominan a la Jerarquía la “Sociedad de Mentes Iluminadas y Organizadas” —iluminadas por el amor y la comprensión, por una profunda compasión e inclusividad, por el conocimiento del plan, a fin de captar el propósito, sacrificando su propio progreso inmediato para ayudar a la humanidad. Eso es un Maestro.

    El segundo punto a tratar, lo expondré en forma interrogativa: ¿Qué daño puede ocasionar el hecho de señalar con el dedo a un Maestro y reconocerlo como tal, siempre y cuando su comportamiento corrobore esta declaración y su influencia sea mundial?

    ¿Ha producido algún daño este inadvertido descuido de A.A.B., evidenciándome como Maestro? Mis libros, portadores de mi influencia, han llegado a los más lejanos lugares de la tierra y estimulan y ayudan. El trabajo de buena voluntad que he sugerido, y que F.B. está llevando a cabo voluntariamente, ha llegado literalmente a millares de personas por medio de folletos, la radio, el uso de la Invocación, los Triángulos, y mediante la palabra y el ejemplo de los hombres y mujeres de buena voluntad.

    Durante los veinticinco años que A.A.B. trabajó conmigo en el campo esotérico, nunca trató de beneficiarse por el hecho de que yo soy uno de los numerosos Maestros, reconocido hoy por millares de personas. No se ha respaldado en mí, ni en su propio Maestro; no nos ha hecho responsables por lo que ella ha realizado; tampoco inició ni emprendió su trabajo sobre la base de que el Maestro “lo ordenó”. Sabe que la tarea del Maestro consiste en poner al discípulo en contacto con el Plan, y que por propia iniciativa y cierta medida de sabiduría y de amor, el discípulo se esfuerza inteligentemente para hacerse cargo de la parte que le corresponde en la materialización del Plan. Comete errores, y aunque no presenta quejas al Maestro, paga el precio, aprendiendo la lección. Cuando tiene éxito no acude al Maestro para que lo alabe, pues sabe que no lo hará. Lucha contra la mala salud, la envidia y el antagonismo de quienes tienen menos éxito o temen la competencia, y no acude al Maestro para recibir fuerza a fin de mantenerse firme. Trata de caminar a la luz de su propia alma y permanecer fuerte en su propio Ser espiritual, y así aprende a ser Maestro, aprendiendo.

    El tercer punto sobre el que quisiera llamar la atención es, que el nuevo ciclo que vendrá al finalizar la guerra —la realidad de la existencia de la Jerarquía y el trabajo de los Maestros por intermedio de Sus discípulos—, debe ser llevado a conocimiento del público. Los discípulos de todas partes presentarán al mundo, acrecentadamente, el plan jerárquico para lograr la fraternidad, la vida y la inclusividad espirituales. Esto no lo realizarán apoyándose en las frases (tan prevalecientes entre los tontos), “el Maestro me ha elegido a mí”, o “el Maestro apoya mis esfuerzos”, o “soy el representante de la Jerarquía” sino mediante una vida de servicio, recalcando que los Maestros existen y que son conocidos por muchas personas; que el Plan consiste en el desarrollo evolutivo y el progreso educativo hacia una meta espiritual inteligente; que la humanidad no está sola y que la Jerarquía existe; que Cristo está con Su pueblo; que el mundo está lleno de discípulos ignorados, debido a que trabajan silenciosamente; que existe el nuevo grupo de servidores del mundo; que los hombres y mujeres de buena voluntad se hallan en todas partes; que a los Maestros no les interesa absolutamente las personalidades, sino que utilizan a hombres y mujeres pertenecientes a todas las tendencias, creencias y nacionalidades, siempre que los aliente el amor, sean inteligentes, tengan mentes entrenadas y posean además influencia magnética y radiante, lo cual atraerá a las personas hacia la verdad y la bondad, pero no hacia el individuo, ya sea Maestro o discípulo. Los Maestros no se preocupan, en absoluto, por la lealtad personal; están exclusivamente dedicados a aliviar el sufrimiento, a promover la evolución de la humanidad y a indicar los objetivos espirituales. Ellos no esperan el reconocimiento de Su trabajo ni la alabanza de Sus contemporáneos, sino sólo el acrecentamiento de la luz en el mundo y el desenvolvimiento de la conciencia humana.

    El Tibetano

    [AAB.Discipulado en la Nueva Era I. pp. 711-720.]

    Artículo externo relacionado:  El Trabajo del Maestro Tibetano (Lucis Trust)

  • Afirmación del discípulo

    Existe un Mántram esotérico que personifica esa actitud del discípulo que se esfuerza, en una labor cooperativa con otros, para vincular la intención jerárquica con la aspiración humana y así acercar a la humanidad a su meta. La intención de la Jerarquía consiste en aumentar la capacidad de libertad de la Humanidad a fin de que funcione más eficazmente con esa “vida más abundante” que traerá el Cristo y que exige que el espíritu del hombre sea libre -libre para acercarse a la divinidad y libre también para elegir el Sendero del acercamiento. Ese Mántram es el siguiente:

    Soy un punto de luz dentro de una luz mayor.
    Soy una corriente de energía amorosa dentro de la corriente de Amor divino.
    Soy un punto de fuego de sacrificio enfocado dentro de la ardiente Voluntad de Dios.
    Y así permanezco.

    Soy un camino por el cual los hombres pueden llegar a la realización.
    Soy una fuente de fuerza que les permite permanecer.
    Soy un rayo de luz que ilumina su camino.
    Y así permanezco

    Y permaneciendo así, me vuelvo,
    Y huello los caminos de los hombres
    y conozco los caminos de Dios.
    Y así permanezco

    Esta afirmación “y así permanezco” es una declaración de una meta. Pocos son los que ahora permanecen como se enuncia aquí. Los Maestros en la Jerarquía permanecen así y todos nosotros, si así lo elegimos, podemos algún día permanecer así. Mientras tanto, todos podemos usarla legítimamente como una afirmación de nuestra meta. Su uso correcto abre la puerta a través de la cual podemos pasar, sorprendentemente pronto, al logro parcial. Su uso correcto requiere una debida humildad. Su llamada inspirada da alas a nuestros pies y trae la magia de Mercurio. Manteniéndola en nuestra conciencia trae la alegría de nuestra meta de discipulado mundial y acelera nuestro camino.

    La primera parte es la declaración de nuestra alma. La segunda parte es una declaración del programa de cada servidor mundial. La tercera parte es expresión del ser que está en este mundo pero que no es de él, evidenciando el conocimiento conjugado del alma y de la personalidad. Nos recuerda que la personalidad no será destruida sino que será utilizada. En la cuarta iniciación la personalidad se rinde completamente al alma sin reserva alguna.

    Aquéllos que se atreven a enfrentar las consecuencias pueden usar debidamente este mantram de primer rayo. Y así permanezco.

  • Sexagésimo aniversario luctuoso de Alice A. Bailey

    Todos sabemos que sin su hercúleo trabajo, ninguno de nosotros tendría acceso a los tesoros de Sabiduría Divina dados por el Maestro D. K. Nos encontramos profundamente en deuda con ella y Él. Nuestras vidas han sido tremendamente enriquecidas por su mutua colaboración que dio como resultado los 24 libros de Filosofía y Sabiduría Esotéricas.

    Si tenemos un momento, ofrezcamos un pensamiento de gratitud a Alice Bailey por todo su esfuerzo hacia la humaindad y la Jerarquía. ¡Qué gran ejemplo de servicio!

    ¡Ojalá todos podamos seguir sus pasos!

    MDR

    A continuación la carta que Foster Bailey dirigió sobre tal acontecimiento:

    Estimado amigo,

    A través de esta carta me permito comunicarte el fin de un ciclo y el comienzo de otro más productivo y menos restrictivo para nuestra auténtica amiga Alice A. Bailey. Ella ha fallecido, pacífica y felizmente, la tarde de ayer jueves 15 de diciembre de 1949.

    Mientras platicábamos la tarde de ayer ella mencionó: “Tengo mucho por lo cual estar agradecida. He tenido una vida rica y plena. Tantas personas de todo el mundo han sido tan amables conmigo.”

    Por mucho, mucho tiempo, ella deseó partir y tan sólo se mantuvo entre nosotros por su fuerte determinación a terminar el Trabajo y su ardiente deseo de finalizar ciertos arreglos sobre el futuro de la Escuela Arcana que quizás nos ayude a usted y a mí a ser mejores servidores de nuestros semejantes.

    Ella diseñó y modeló el esquema de trabajo de nuestra Escuela a través de los años con la precisión de su aguda mente y la llenó con la potencia magnética de su gran corazón por tan largo tiempo sufriente.

    Algunos han preguntado por qué ella ha tenido que sufrir, pues así ha sido, tanto mental, como emocional y físicamente. Yo sólo puedo hablar de cuán triunfantemente ella abrió su corazón a recibir el impacto de las muy diversas fuerzas destructivas tan extendidas en este momento de agitación mundial y de cómo sorprendentemente pudo transmutarlas, salvaguardando a todos los altamente presionados y esforzados aspirantes y discípulos más jóvenes que han recurrido a ella y a su Escuela a través de los años.

    Durante una gran parte de su vida su trabajo fue siempre subjetivo. Nosotros hemos visto los efectos exteriores de su trabajo, contemplado sus idas y venidas externas, ayudándola y amándola, a veces criticándola y en otras quejándonos, pero siempre avanzando —con ella y debido a ella— un poco más y un poco mejor que de cualquier otra forma. Todos nosotros somos muy humanos, así como ella también lo fue.

    ¿Por qué sufrió? Porque su sendero escogido está en la línea de los Salvadores Mundiales. Ella ha regresado con su propio Maestro K. H. para realizar un trabajo más desafiante con Él para servicio de Cristo.

    Nos pidió que mantuviéramos la Escuela Arcana tan brillante y pulida como lo está hoy día, que la mantuviéramos llena con el poder salvador de una asamblea mundial de corazones amorosos, pues eso es, y para velar por que realmente sirva.

    Sinceramente suyo,

    Foster Bailey

    Nueva York

    16 de diciembre de 1949

  • No vale la pena poseer lo que no se ha merecido ni se ha necesitado y en consecuencia no nos pertenece

    Faro

    Bolivia y Chile ponen fin a una disputa histórica por un río fronterizo

    Chile y Bolivia llegaron a un acuerdo sobre el uso de las aguas del río Silala, situado en la zona fronteriza, y acordaron una próxima habilitación del puerto de Iquique para el libre flujo del comercio del país altiplánico. […] Estos avances reflejan las buenas relaciones que actualmente mantienen los dos países suramericanos, que durante el siglo XIX se enfrentaron en dos guerras, en una de las cuales Bolivia perdió territorio y su salida al mar. Al buen estado de la relación bilateral han contribuido los lazos de simpatía y amistad entre los presidentes Michelle Bachelet, de Chile y Evo Morales, de Bolivia, además de las numerosas reuniones entre autoridades de ambos países.

    * * *


    [CE, 178-179] La raza –a medida que se polariza más mentalmente– podrá encarar el problema desde el ángulo del sentido común, y decidirá que el pecado físico exige un castigo demasiado severo y que no vale la pena poseer lo que no se ha merecido ni se ha necesitado y en consecuencia no le pertenece.

    Alrededor de estas ideas básicas se libró la guerra mundial (1914-1945). A la posesión ilegal de las tierras, territorios, bienes y pertenencias, denominamos agresión; pero en principio es lo mismo que violar, hurtar, robar. Hoy estos males no constituyen faltas y pecados individuales, sino que pueden ser características nacionales; la guerra mundial ha hecho surgir este problema a la superficie de la conciencia humana y la antigua lucha atlante se está librando amargamente con la probabilidad de que esta vez la Gran Logia Blanca triunfe. Esto no fue así en el primer conflicto. En ese entonces la guerra finalizó por la intervención del Logos planetario y esa antigua civilización descendió a las profundidades y fue sepultada por las aguas -símbolo de pureza, salubridad y universalidad, y por lo tanto un final apropiado para “una raza tuberculosamente orientada”, como los Maestros la han llamado. La muerte producida por inmersión y la muerte por confusas causas físicas, las cuales no se me permite describir, han sido probadas en el esfuerzo por salvar a la humanidad.

    Hoy se aplica la técnica de la muerte por el fuego, y promete ser exitosa. En contradicción con las grandes crisis de Lemuria y Atlántida, la humanidad ya posee una mentalidad más alerta, reconoce las causas de las dificultades, ve con más claridad los móviles, y la voluntad al bien y el anhelo de cambiar las condiciones malignas del pasado es más fuerte que nunca. Lo que la conciencia pública está comenzando a manifestar hoy es algo totalmente bueno y nuevo.

  • La Festividad de San Juan (Bautista) y el Trabajo del NGSM

    http://www.elrelojdesol.com/leonardo-da-vinci/imagenes/album-pinturas/images/san-juan-bautista.jpg

    San Juan Bautista

    * * *


    [DNE II, 211] Anteriormente en esta instrucción empleé las palabras, “Un grupo mundial unido dedicado a la meditación unánime y simultánea… para la jurisdicción de Cristo”. Quisiera llamar particularmente la atención sobre esta última frase que introduce un nuevo concepto en el trabajo preparatorio que debe realizar el nuevo grupo de servidores del mundo. La tarea consiste en establecer por la meditación: el conocimiento y el funcionamiento de las leyes y principios que controlarán a la era venidera, a la nueva civilización y a la futura cultura mundial. Mientras no esté por lo menos sentada la base para la “jurisdicción” venidera, el Cristo no puede reaparecer; si viniera sin la debida preparación, se perdería mucho tiempo, esfuerzo y energía espiritual. Por lo tanto, debemos suponer (si estas premisas son aceptadas) que deberá organizarse en cada país -en el futuro inmediato- un grupo de hombres y mujeres que bajo la debida y apropiada organización, medite “simultánea y unánimemente” sobre estas medidas jurídicas y esas leyes básicas sobre las cuales estará fundado el gobierno de Cristo y que son esencialmente las leyes del reino de Dios, el quinto reino en los procesos evolutivos y naturales del desarrollo planetario.

    Se han hecho tantas consideraciones relacionadas con estas leyes desde el ángulo místico y estrictamente cristiano, que los términos empleados nada significan en esencia; todo el tema necesita ser revitalizado, dotado de una fresca y nueva presentación y terminología más adecuada, para la creciente captación de la mente científica y moderna. Se habla incesantemente sobre la Hermandad y el establecimiento del principio de que todos somos hijos de Dios, y esto poco ha hecho para cambiar el acercamiento mutuo entre los hombres y para compartir los problemas humanos.

    El nuevo grupo de servidores del mundo hablará en otros términos y su énfasis estará puesto sobre:

    1. La Ley de las Rectas Relaciones Humanas.
    2. El Principio de la Buena Voluntad.
    3. La Ley del Esfuerzo Grupal.
    4. El Principio de la Unanimidad.
    5. La Ley del Acercamiento Espiritual.
    6. El Principio de la Divinidad Esencial.

    [LAHR:] Anteriormente nos hemos referido ya a los significados solsticiales y equinocciales. El pasado 21 de Junio, día del solsticio de Verano (Géminis-Cáncer), la tradición occidental celebra la Festividad de la Noche de San Juan, quien preparó el primer advenimiento. El Maestro Tibetano nos ha indicado que el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo puede ser considerado como el nuevo San Juan Bautista grupal que deberá sentar las bases para el segundo advenimiento. Recordemos hoy el trabajo de este grupo que es nuestro propio trabajo discipular.

  • Solsticio Géminis-Cáncer 2009: Principio de Vida

    Solsticio Géminis-Cáncer 2009
    Re: http://ar.groups.yahoo.com/group/TRIANGULOS/message/4522

    Un ángel constructor, presidiendo el acto de nacimiento de una criatura humana

    [VBA] Los actos cíclicos que presagian o anuncian un nuevo nacimiento en la vida de cualquier alma humana son cuidadosamente cronometrados, por decirlo de alguna manera, por el Ángel de los Registros Akhásicos, el cual somete la panorámica completa de la vida individual a la atención infinita del Ángel de la Justicia, y éste contemplando el pasado del Alma y habiendo pesado convenientemente su corazón, tal como rezan los Misterios de Osiris, y extraído del mismo las tres energías resultantes del proceso de recapitulación del Alma, efectuado durante el proceso cíclico de la muerte del cuerpo de manifestación, emite su justo veredicto y pronuncia el mántram sagrado: “Hágase”, un mántram al que responden los devas cuyo pasado —no me atrevo a decir karma— viene entretejido de muchos y muy estrechos contactos con el alma que va a encarnar, y a partir de este momento suceden cinco cosas: Primera, se le muestran al alma que va a encarnar, en un momento de mística iluminación, las condiciones que deberá enfrentar en su nueva existencia física, esta iluminación le viene transmitida por el Ángel Solar; segunda, le son confiados los tres mántrams, o las tres místicas voces —tal como esotéricamente se dice— le han de confiar el secreto de su nuevo nacimiento: una voz para el cuerpo mental, otra para el cuerpo emocional y la tercera y última para el cuerpo físico.  La pronunciación de estos tres mántrams abren los éteres del espacio y de su inmaculado seno surgen tres devas, los Tres Elementales Constructores de gran evolución espiritual que deberán construir los tres cuerpos de manifestación del Alma; tercera, una voz resuena entonces procedente del Plano Cósmico emitida por el Señor de la Liberación proyectándola sobre el cuerpo causal del Alma, el Ángel Solar o el Yo Superior, a su vez, y al conjuro de este mántram, emite otro muy directo y particular y lo transmite al Alma en proceso de encarnación física. Cuarto, el Alma oye esta llamada y, a igual que sucede en la creación de un nuevo Universo, pronuncia un mántram de mística aquiescencia: “Cúmplase, Señor Tu Voluntad”; simultáneamente, corrientes etéricas de tres tipos vibratorios se arremolinan alrededor de los tres átomos permanentes y se inicia el proceso de substanciación del éter correspondiente a cada uno de los tres vehículos de manifestación, teniendo lugar entonces lo que, en términos místicos, llamamos el Misterio de la Concepción. A partir de este momento, el Alma entra en un estado definido de quietud y se sumerge en un mundo de incomprensible silencio, una especie de sueño del Alma, y deja que los Tres Elementales Constructores vayan realizando su obra. El elemental físico se introduce entonces en las entrañas de la mujer que va a ser la madre física del Alma que va a encarnar, llevando consigo el tesoro inapreciable del átomo permanente físico que el Señor de los Registros Akhásicos le había confiado, y alrededor de este centro de energía cósmica conteniendo todas las memorias del Alma empieza su obra de construcción del cuerpo físico utilizando los éteres  más convenientes para la propia evolución del Alma.  Quinto, una vez que el cuerpo físico ha sido convenientemente estructurado, al final del ciclo normal de nueve meses, la voz del Ángel Solar resuena nuevamente desde el Plano Causal, despierta al Alma sumida en sueño y le indica el momento exacto y trascendente del nacimiento, éste se efectúa bajo la dirección del Ángel Liberador, el cual contempla el espacio sideral, ve la posición de las estrellas y, con una sabiduría infinita que está más allá de la comprensión humana, pronuncia el último y definitivo Mántram: “Hágase la luz”, y a este conjuro mágico una misteriosa corriente de vida divina impulsa Cuerpo y Alma hacia el exterior, se produce el alumbramiento y un nuevo ser nace a la vida de la experiencia en los tres mundos del esfuerzo humano, y el tiempo y el espacio y su obra mancomunada, la conciencia, se han fundido de nuevo para revelar el íntimo secreto de la Vida de Dios, latente en lo más profundo del corazón de toda existencia manifestada.