Autor: Grupo de Servicio

  • Catolicismo y Masonería

    Difícilmente entre las instituciones humanas dos que se combatan con más saña y encono que las dos grandes instituciones que conocemos con los nombres de Catolicismo y Masonería. En esta lucha legendaria sin cuartel se consideran buenas todas las armas. La historia nos dice que los combatientes no se detienen a considerar los medios que utilizan para combatir a su adversario; para ellos todos son buenos: la calumnia, la mentira, la delación, la intriga, el asesinato, han sido empleados por uno y otro bando, aunque casi siempre la Masonería ha sido más castigada y perseguida. No me haré eco, ni hay para qué, de todo lo que se ha dicho y dice en desprestigio de cada una de estas dos instituciones; sólo diré que uno se maravilla a veces de la ingenuidad de algunas gentes; de que personas medianamente inteligentes, digan, propaguen o crean ciertas cosas, que el más ligero análisis les haría ver que son un insulto a la inteligencia humana. No otra cosa son ciertas patrañas que algunos católicos hacen circular en contra de la Masonería y lo que algunos Masones dicen del catolicismo.

    Ante este estado de cosas, creo que ha de interesar el análisis, necesariamente incompleto y breve, que voy a intentar hacer del objeto y finalidad esencial de estas dos instituciones; de los fundamentos que pueda tener el antagonismo, al parecer irreductible, que las caracteriza; y finalmente trataremos de ver si es que no existe alguna relación íntima entre ellas, que a la vez que nos dé una posible explicación de tal antagonismo, nos permita vislumbrar un porvenir, más o menos lejano, en que la humanidad presencie el hecho, para las actuales generaciones insólito e inexplicable, de que estas dos grandes instituciones actúen en su propia esfera, pero dentro de la más perfecta armonía, por el progreso de la humanidad.

    Antes de entrar de lleno a explicar en qué fundo la posibilidad de la armonía de estas dos instituciones es conveniente hacer resaltar el hecho muy significativo de que el antagonismo existe exclusivamente entre la iglesia católica de Roma y la Masonería, y que las demás iglesias de la religión cristiana, (de la cual la iglesia romana no es más que una rama) no sólo no participan de tal antagonismo, sino que por el contrario existe una cooperación bastante íntima, al punto de que muchos sacerdotes ele las diferentes denominaciones cristianas son a la vez miembros activos y distinguidos de la fraternidad de la escuadra y el compás.

    Es interesante notar asimismo que la feroz lucha entre la iglesia romana y la orden masónica en ninguna parte ha llegado al carácter enconado y destructivo que ha alcanzado entre nosotros y en otros países de la raza latina, donde la iglesia católica ha tenido y tiene todavía el monopolio de las conciencias. En los países sajones donde la libertad de conciencia es legendaria, no sólo no existe este antagonismo, ni siquiera de parte de la iglesia romana, sino que el ser masón es un título que abre muchas puertas porque es idea general que el hecho de ser masón abona el buen carácter de quien tal título ostenta.

    Nadie puede ser masón si no es libre, tolerante, leal y honrado. Podrían mencionarse por centenares los hechos que demuestran el alto prestigio que la Masonería ha alcanzado en países en que la iglesia. romana no tiene las prerrogativas de que disfruta en algunos paIses de nuestra raza y que tuvo !lasta hace poco en España. En todos aquellos está considerada como constitución de bien público y no es raro ver cómo los esfuerzos de masones, cristianos, judíos, budistas y de otras religiones, sin excluir representantes de la católica, se aúnen para fines de beneficencia social u otros de bien común. En Nueva York puede presenciar quienquiera en determinada fecha del año una solemne ceremonia religiosa que se celebra en la Catedral de San Juan el Teólogo, a la que asisten en corporación las organizaciones masónicas con todas sus insignias. Lo cual pone de manifiesto que la Masonería no sólo no es una institución antireligiosa sino que en su esencia es tan religiosa como el cristianismo más depurado y más sublime.

    Quien se tome la molestia de analizar desapasionadamente la institución masónica, lo mismo que la institución católica, irá descubriendo que a pesar de los mutuos enconos y antagonismos que ponen de manifiesto en sus prédicas y en sus actos, su finalidad esencial, el propósito que persiguen es idéntico. Su antagonismo no está, no puede estar, en sus doctrinas respectivas, ni siquiera en su forma de exponerlas, ni mucho menos en los medios de inculcarlas en sus miembros. Su antagonismo surge cuando olvidando su verdadera misión se salen de la esfera que les corresponde e invaden un campo que no es el suyo y en el que jamás debían haber entrado.

    La finalidad de toda religión y, por lo tanto, de la cristiana es desarrollar el ser espiritual que cada individuo lleva dentro de sí o sea elevar el hombre a Dios; la finalidad de la Masonería es exactamente la misma aunque para ello empleen diferentes expresiones; pues sea que llamemos a Dios Gran Arquitecto del Universo o con otro nombre El es uno y el mismo. La iglesia ha establecido un cierto camino para conducir al hombre a la meta de sus aspiraciones; camino que no difiere sino en detalles sin importancia real del camino que la Masonería señala a su miembros. Quizás la mejor manera de expresar la respectiva posición de las instituciones de que tratamos, es decir que sus caminos hacia la divinidad son paralelos; pero en manera alguna opuestos o antagónicos. Pero cuando una de ellas trata de sobreponerse a la otra, o se mezcla en cuestiones políticas o busca poderes temporales con la idea de imponer sus doctrinas, dogmas o principios, se sale de su esfera y despierta necesariamente el sentimiento antagónico de la otra. No es otra la causa de la batalla que ambas instituciones vienen librando desde tiempo inmemorial.

    Recorramos la historia y veremos que las fraternidades de constructores, herederas de las instituciones esotéricas de la más remota antigüedad y de las cuales la Masonería moderna es la continuación, se unieron en gran número al cristianismo en los primeros siglos de nuestra era. Ellas transformaron las catacumbas en iglesias; ellas fueron las que construyeron los grandes templos de que tanto se enorgullece el cristianismo. La historia nos dice también que tales fraternidades fueron en un tiempo dirigidas y presididas por dignidades de la iglesia y sólo cuando Roma, celosa y temerosa del prestigio e influencia de las hermanda· des, empezó a perseguirlas, se inició esta guerra sin cuartel que todavía perdura. Es en realidad una guerra entre hermanos, y quizás por eso mismo es tan fiera y tan enconada.

    Dije que la Masonería y el Catolicismo en su esencia no son ni pueden ser antagónicos y que en realidad son dos caminos paralelos que buscan conducir al hombre a Dios. Yo me atrevo a afirmar además que lejos de ser antagónicas y mutuamente excluyentes son complementarias, en el sentido de que cada una de ellas tiene la misión de servir a una parte de la humanidad en su evolución. Veamos en qué fundo esta afirmación. Del análisis de los medios de que cada una de ellas se vale para ayudar a sus afiliados en su evolución, se infiere que cada una atrae a una clase diferente de temperamentos. En líneas generales podemos decir que la Iglesia atrae al temperamento místico, a aquellos que evolucionan por el sendero del corazón, como se dice en ocultismo. La Masonería, por otra parte, atrae con preferencia al intelectual, al que busca la espiritualidad apoyándose en la mente. El religioso se esfuerza en alcanzar el estado de unión con Dios, sublimizando sus emociones; mientras que el masón trata  de desarrollar su espiritualidad por el estudio del significado abstracto de símbolos concretos; el uno es sentimiento; el otro mente. Esto no quiere decir que el masón no cultive sus emociones, ni el religioso su inteligencia; sino que cada uno tiene una línea diferente de acercamiento y de desarrollo. Día llegará, sin embargo, en que las líneas paralelas se unan y refundan en una y entonces tendremos una religión científica en colaboración con una ciencia religiosa. Las últimas clasificaciones que la moderna psicología ha hecho de los principales temperamentos humanos arroja bastante luz sobre el tema que estamos tratando, puesto que de tal clasificación se desprende claramente la necesidad de diferentes sistemas religiosos lo mismo que educativos. Pone de manifiesto la sabiduría que ha presidido la fundación de las diversas religiones, las que teniendo un origen común en la Verdad Única e inmutable, se han diversificado a fin de que sirvieran a la humanidad en sus diversos grados de desarrollo y en las diferentes etapas de la evolución.

    La clasificación más reciente y la que mejor se adapta a las enseñanzas ocultistas es la que divide a la humanidad en tres grandes grupos; a saber: introversos, extraversos y ambiversos y cada uno de estos grandes grupos en cuatro clases de temperamentos: el sensual, el sentimental, el mental y el intuitivo. El temperamento sensual es aquel cuya conciencia está centrada en lo físico; el sentimental tiene centrada su conciencia en lo emocional, el mental en la mente y el intuicional en lo espiritual.

    El grupo de introversos comprende a todos los individuos con tendencia al retraimento, los concentrados en si mismos, en general, los que buscan el conocimiento estudiándose a sí mismos y a sus reacciones. El extra verso es el temperamento opuesto, es expansivo y estudia con preferencia el mundo que le rodea. El ambiverso es una mezcla equilibrada de los dos anteriores.

    La humanidad en su actual estado de evolución, podemos decir, que tiene centrada la conciencia una parteen lo emocional y la otra parte en lo mental; pasando por alto el temperamento sensual a quien seguramente no interesa ni la Iglesia ni la Masonería, llegamos al temperamento sentimental y por poco que lo analicemos llegaremos a la conclusión de que el método de desarrollo que mejor le cuadra es el que le proporciona la religión, especialmente la iglesia católica. De manera similar. un temperamento centrado en lo mental, que trata de desarrollar su espiritualidad, encontrará un método adecuado en el profundo simbolismo, del cual la institución masónica es el custodio desde tiempo inmemorial. El tiempo y el carácter de este artículo no permiten desarrollar esta tesis como merecería; pero el objeto que se busca quedará bien servido si los que lo lean obtienen algo que les induzca a seguir esta línea de estudio e investigación, pues pueden estar seguros de que sus esfuerzos en este sentido quedarán más que recompensados.

    Grande será el día en que el Catolicismo y la Masonería, estas dos grandes instituciones guías de la humanidad, tan grandes que a pesar de sus errores, de sus luchas y odio recíproco no se han podido destruir ni se podrán destruir jamás, reconozcan la unidad de su origen y de su misión y procuren cultivar como es debido la porción de campo que se les ha señalado. Para llegar a esto ambas tendrán que modificar grandemente sus procedimientos; tendrán que arrojar gran parte del bagaje e impedimenta que han acumulado en el transcurso de los siglos y bajo cuya mole se encuentran enterradas las sencillas y sublimes enseñanzas que son la luz que ellas están llamadas a hacer brillar en todo su esplendor.

    El proceso de transformación se está operando lenta pero seguramente. Quizás no podamos notarlo los que residimos en países como el nuestro en que la intransigencia parece tener carta de naturaleza. Pero sí se ve claramente tal transformación en otros países de temperamento menos pasional que el nuestro. El catolicismo de Inglaterra y de Norte América no es ni con mucho el catolicismo español, ni tampoco la institución masónica de allá trabaja en las mismas líneas que la de acá.

    Diversos son los movimientos que tienden a esta transformación. Me limitaré a reseñar dos bien conocidos entre los teósofos y los cuales muchos creemos que están llamados a devolver al Catolicismo y a la Masonería el prestigio y fuerza espiritual que han perdido en buena parte. Es claro que el proceso será lento y probablemente tardará bastantes años en dar fruto. Pero, ¿que son algunos años y aun siglos en el proceso de evolución?

    Los dos movimientos a que me refiero son: la Co-masonería o Masonería mixta y la llamada Iglesia Católica Liberal. Las diferencias principales que existen entre la Co-masonería y la Masonería oficial son: que la primera admite a las mujeres con las mismas prerrogativas y deberes que a los hombres, cosa que la oficial no hace; pues excluye a las mujeres. Pero la distinción más importante es que la labor de las Logias co-masónicas es estrictamente espiritual y oculta, sin excluir naturalmente las ciencias ni las artes; pero su tónica en todas las ramas del saber es la espiritualidad. La Co-masonería fue fundada en 1893 en París y desde  entonces se ha extendido por todo el mundo. Todos los co-masones del mundo pertenecen a una sola obediencia cuyo Supremo Consejo está en París.

    En cuanto a la I. C. L. es una iglesia católica independiente de la Sede de Roma y de toda otra sede. Administra los siete sacramentos, 10 mismo que las otras iglesias católicas; pero no impone otros dogmas ni doctrinas ni obligaciones, que el de acercarse a sus altares con la reverencia y el respeto que se debe exigir de toda persona bien educada. Deja a sus fieles en libertad de creer las doctrinas que juzguen conveniente, pues considera que la fe ha de ser el resultado de su raciocinio y no el antecedente. No impone restricciones en la administración de los sacramentos, porque cree que éstos fueron instituidos por Cristo como medios de gracia para auxiliar a la humanidad sin otras restricciones que el deseo de participar de ellos con fe en su gracia. Así la I. C. L. administra la comunión sin exigir la confesión oral; aunque sí recomienda el acto de contrición y la absolución, que se imparte siempre antes de administrar la comunión. La I. C. L. fue fundada en 1916 a base de un grupo que se separó de la Iglesia Católica arcaica de Inglaterra. Cuenta con varios obispos en di versos países y tiene iglesias en casi todos los de Europa, América y Asia, y el número de congregaciones crece constantemente.

    Estos dos movimientos, si es verdad que han adoptado las formas externas de las instituciones originales, el espíritu que las anima es otro, más en armonía con el primitivo y seguramente están llamadas a ejercer una influencia decisiva en la transformación de las instituciones de que proceden.

    El dogma y la autoridad han sido siempre
    la maldición humana y lo que más ha apagado la luz y la verdad.

    [Henry Durville]

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. II, Agosto de 1933, N.° 8.

  • Arte y Ocultismo

    El arte en todas sus formas tiene por principal misión hacernos sentir uno de los tres atributos del Logos, o sea la belleza, la armonía; la que, aunque seamos muchas veces incapaces de discernirla, existe manifiesta o latente en todo el universo. Por tanto, toda obra de arte debería ser una expresión de este aspecto, con lo cual tendería a elevar la conciencia del individuo a un plano más elevado ya desarrollar su intuición. En otras palabras, la obra de arte debe contribuir a expandir la conciencia de quien la crea y de quien las contempla, si se trata de la pintura, la escultura y la arquitectura, o la escuche si es composición musical.

    Toda obra que se limite a reproducir la naturaleza o los objetos tal cual son, sin una sugerencia de algo más elevado o más perfecto es una obra incompleta y por lo tanto imperfecta. Es simplemente una imitación fría y sin alma, por muy perfecta que sea en factura o trazado. Es cómo una música sin expresión, aunque de técnica maravillosa. Así mismo, toda obra de arte que se limite a presentarnos el aspecto sórdido y triste de la vida material, o los vicios de la sociedad, sin contener nada que eleve el espíritu es una aberración y demuestra un espíritu decadente, que se goza en esos aspectos de la vida o que se siente incapaz de percibir una vida mejor. El verismo en el arte está muy bien cuando es meramente un punto de apoyo para algo elevado; pero en sí mismo lo considero pernicioso además de imperfecto; puesto que si es la reproducción de la vida tal como se desenvuelve en la tierra tiene que ser imperfecto, porque reproduce lo que es de por si imperfecto. La vida es evolución y el individuo tiende siempre a algo mejor; de consiguiente el arte debe ayudarle a alcanzar ese mundo mejor, en vez de deprimirlo con visiones de lo que ya conoce de sobra.

    Lo mismo podríamos decir con respecto a la literatura, que también es un arte. Toda obra literaria debería tender a guiar al lector a un mundo mejor que aquel en el que vive. El autor de novelas que se limita a pintarnos la vida en sus aspectos sórdidos e indeseables, es decir, el llamado verismo de la vida y que finalmente permite en que su protagonista salga vencido en la lucha con la vida, falsea su verdadera misión. Se dirá que ellos simplemente pintan la vida tal cual es; es posible que así sea en gran número de casos; pero basta que se haya dado un sólo caso en que el hombre haya salido triunfante en esta lucha de todos los días, para que esté justificada la sugerencia de que todos podamos triunfar. El escritor tiene que darnos una solución que puede ser; aunque en la infinita mayoría de los casos no sea. El efecto psicológico de esta posibilidad, bastará en muchos casos para dar al que lucha nuevos bríos y nuevas esperanzas. De ahí la necesidad y la gran utilidad de la literatura optimista.

    En música tenemos igualmente composiciones que deprimen y otras que elevan. En este arte, sin embargo, el ejecutante y el oyente tienen más margen para dar la propia interpretación.

    Estamos entrando en una época en cada vez va a ser más difícil destacarse en el arte, debido a que las nuevas generaciones son cada vez más intuitivas y ya no responden a las viejas formas. Esto es cierto tanto en el arte como en la literatura, en religión como en filosofía. Por lo tanto habrá que buscar nuevas formas de expresión y el artista tendrá él mismo que desarrollar la intuición en alto grado. Quizás algunos ejemplos harán más clara la idea que tratamos de expresar. Tenemos, por ejemplo, la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.
    En mi concepto, la nota dominante de esta famosa obra de arte es la expresión de serenidad. Uno al contemplarla no puede menos de imaginarse y hasta sentir tal cual es esa paz interna, esa seguridad que es patrimonio de los justos y de los que saben. En nuestro concepto es obra altamente sugestiva y elevadora. Al contemplarla uno sabe lo que significa paz y serenidad.

    Un pintor altamente sugestivo, en el mismo sentido, es Nicolás Roerich, el pintor ocultista por excelencia. Los cuadros de este pintor se distinguen por su elevado simbolismo y sugieren elevados estados de conciencia. Una de las características de este pintor es la luminosidad de los colores. Más que colores parecen luz adherida al lienzo.

    En el arte que podríamos llamar popular, en esas holografías que encontramos en las casas de modesta condición se encuentran cuadros finamente sugestivos. Entre ellos recordamos uno que podréis ver en cualquier tienda de cuadros baratos. Aparece un niño en su cunita y sobre él inclinado un ángel con las alas ligeramente extendidas como en volviendo al niño y a su cunita. Según dicen los clarividentes, los ángeles no tienen alas. Posiblemente las alas con que los representa quieren sugerir al aura del ángel con la cual ellos protegen. Esta clase de pinturas despiertan siempre un sentimiento dulce y elevador.

    En escultura recordamos dos obras de arte, que nos puede servir de ejemplo. Una el pensador de Rodín y la otra el monumento de la colonia española ofreciendo a la Argentina en conmemoración del Centenario de 1910.

    El pensador del famoso escultor Rodín expresa todo lo contrario de la Mona Lisa de da Vinci. Expresa un estado de tensión que ha de ser agotador. Es un pensador que piensa hasta con las uñas de los pies; las cejas fruncidas, los nervios contraídos; todo él piensa; que es precisamente la manera en que no se debe pensar. El pensador ha de parecerse más a la Mona Lisa, que a la escultura de Rodín. Ahora bien, en nuestro concepto la estatua de Rodín es una obra maestra de anatomía de técnica escultural.

    Como estatua es todo lo que se puede pedir; pero desde el punto de vista psicológico sugiere algo negativo, de consiguiente no eleva.

    El notro ejemplo, o sea el monumento de los españoles a la Argentina obra de Querol, o de Blay, no recordamos bien, tiene por lema un párrafo del preámbulo de la constitución argentina que dice más o menos así: «Esta constitución es para asegurar la libertad para nosotros, para nuestros descendientes y para todos los hombres de buena voluntad que vengan a habitar nuestro suelo.» El momento consiste en una columna coronada con una figura de mujer con los brazos extendidos hacia adelante y las manos abiertas y varios grupos escultóricos en la columna y al pie del monumento, representando multitudes acudiendo a la invitación desde los cuatro puntos cardinales. El monumento sugiere la promesa de una vida mejor y más completa.

    En arquitectura cabe también las mismas observaciones y si os fijáis encontrareis edificios que elevan y otros que deprimen el ánimo.

    En música tenemos también arte elevador y arte deprimente.

    No hay que decir que las marchas fúnebres tienden a deprimir, aunque algunas de ellas son susceptibles de convertirse en himnos de triunfo. Ejemplo de estas últimas es La Muerte de As de Peer Gint, obra de Grieg. Hemos oído esta composición con ambas interpretaciones y nuestra impresión es que el compositor quiso darle más el aspecto triunfal que el fúnebre. Describe la liberación de un espíritu altamente avanzado de la envoltura carnal después de una vida llena de sufrimientos y de miserias. El espíritu va desprendiéndose y remontándose gradualmente hasta que finalmente se libera. La música describe admirablemente el tránsito y al oírla el corazón del oyente parece como si quisiera desprenderse y remontarse también.

    Composición completa en todo sentido es, por ejemplo, la quinta sinfonía de Beethoven. Es además altamente sugestiva desde el punto de vista oculto. Beethoven nos describe sus luchas con el destino, desde los tres primeros acordes que representan los golpes de llamada del destino, que se repiten con variaciones en el transcurso de la obra, hasta las notas finales que representan el triunfo del alma sobre ese mismo destino. En el primer movimiento, el alma se siente agobiada por los infortunios que el destino acumula sobre ella; solo se dejan vislumbrar fugaces destellos de esperanza; destellos de los cuales el compositor extrae las memorias de sus tiempos felices, de sus alegrías, que tan dulce y magistralmente, nos describe en el segundo movimiento. Este recuerdo fortalece el alma y cuando la tempestad retorna en el tercer movimiento, el alma fortalecida es capaz de luchar con ventaja y por fin vencer en toda la línea: ¿No es esto alentador para aquellos de nosotros que tenemos un ideal y que tropezamos con las asperezas del camino que algunas veces nos hacen desfallecer?

    Otro ejemplo digno de análisis es la marcha fúnebre de Sigfrido. Wagner ha descrito de manera magistral la desesperación de una madre que se niega a ser consolada. Los sollozos y los gritos de desesperación se suceden y se alternan oprimiendo el alma, hasta que casi al final, se deja oír en la lejanía la melodía simbólica del alma de Sigfrido y la madre va poco a poco moderando su dolor, al comprender que su hijo es inmortal. La marcha termina suavemente sugeriendo la paz y tranquilidad de un mundo mejor.

    La moraleja que deseamos desprender de todo lo dicho es que, para que el arte, en cualquiera de sus formas, llene cumplida y debidamente su misión, ha de procurar contribuir al progreso del mundo, despertando en la humanidad la aspiración a un estado mejor. Se nos ha dicho que la meta, que la humanidad ha de alcanzar en el actual ciclo de manifestación es el desarrollo del sexto sentido, la intuición; lo cual equivale a transferir nuestra conciencia al plano del alma, donde la fraternidad de todo lo viviente deja de ser un concepto intelectual, más o menos sentido, para convertirse en un hecho real y efectivo en la naturaleza.

    El arte tiene un gran papel y puede hacer mucho para acelerar este ascenso.

    Ahora contestando directamente la pregunta diré que el arte en su expresión ha de sugerirnos un progreso constante; nos ha de decir que las imperfecciones presentes no son más que etapas hacia una perfección cada vez más gloriosa. El artista por su parte debe ser capaz de elevarse sobre todas las miserias de la vida y desde este plano superior ha de mostrar el camino, aunque sea tomando como punto de partida las mismas miserias; pero cuidando de no dar la idea de que son lo único que el hombre puede esperar. En una palabra, parafraseando a nuestro inolvidable amigo Don Attilio Bruschetti hemos de recordar, artistas y no artistas, que somos Dioses que tratamos de perfeccionar y refinar nuestros vehículos; o sea, las herramientas que tenemos para poder expresar mejor la Vida divina que nos anima a todos.

    Este pensamiento debería ser el inspirador de todo arte.

    Tomado de “Teosofía”, revista española de Abril 1933, pág. 154.

  • Resumen de una declaración hecha por El Tibetano

    Publicada en agosto de 1934

    Solamente diré que soy un discípulo tibetano de cierto grado; esto puede significar muy poco para ustedes, porque todos son discípulos, desde el aspirante más humilde hasta más allá del Cristo Mismo. Tengo cuerpo físico lo mismo que todos los hombres; resido en los confines del Tíbet, y a veces (desde el punto de vista exotérico), cuando me lo permiten mis obligaciones, presido un grupo numeroso de Lamas tibetanos. A esto se debe la difusión de que soy un abad de ese Monasterio Lamásico. Aquellos que están asociados conmigo en el trabajo de la Jerarquía (todos los verdaderos discípulos están unidos en este trabajo), me conocen también con otro nombre y cargo. A.A.B. conoce dos de mis nombres.

    Soy un hermano que ha andado un poco más por el sendero y, por consiguiente, tengo más responsabilidades que el estudiante común. He luchado y he abierto un camino hacia la luz y logré mayor cantidad de luz que el aspirante común que leerá este artículo, por lo tanto, tengo que actuar como transmisor de luz, cueste lo que costare. No soy un hombre viejo con respecto a lo que la edad puede significar en un instructor, y tampoco soy joven e inexperto. Mi trabajo consiste en enseñar y difundir el conocimiento de la Sabiduría Eterna donde quiera que encuentre respuesta, y esto lo he estado haciendo durante muchos años. Trato también de ayudar a los Maestros M. y K.H. en todo momento, porque estoy relacionado con Ellos y Su trabajo. Lo expuesto hasta aquí encierra mucho, pero tampoco les digo nada que pueda inducirles a ofrecerme esa ciega obediencia y tonta devoción que el aspirante emocional brinda al Gurú o Maestro, con el cual aún no está en condiciones de tomar contacto, ni puede lograrlo hasta tanto no haya trasmutado la devoción emocional en desinteresado servicio a la humanidad, no al Maestro.

    No espero que sean aceptados los libros que he escrito. Pueden o no ser exactos, correctos y útiles. El lector puede comprobar su verdad mediante la práctica y el ejercicio de la intuición. Ni A.A.B. ni yo, tenemos interés en que se los considere como que han sido inspirados, tampoco que se diga misteriosamente que son el trabajo de uno de los Maestros.

    Si estos libros presentan la verdad de tal manera que pueda considerarse como la continuación de las enseñanzas impartidas en el mundo, y si la instrucción suministrada eleva la aspiración y la voluntad de servir desde el plano de las emociones al plano mental (el plano donde se encuentran los maestros), entonces estos libros habrán cumplido con su propósito. Si la enseñanza impartida encuentra eco en la mente iluminada del trabajador mundial, y si despierta su intuición, entonces acéptense tales enseñanzas.

    Si estas afirmaciones son comprobadas oportunamente y consideradas como verdaderas bajo la prueba de la Ley de Correspondencia, muy bien, pero si esto no es así, no se acepte lo expuesto.

  • Mántram de Fuego


    Busco el Camino; ansío saber. Veo visiones, y fugaces impresiones profundas. Detrás del portal, al otro lado, está lo que llamo hogar, porque el círculo casi ha sido hollado en su totalidad y el fin se aproxima al principio.

    Busco el Camino. Mis pies han hollado todos los caminos. El Camino de Fuego me llama con irresistible atracción. Nada en mí busca el camino de la paz; nada en mí ansía la tierra.

    Que el fuego ruja; que las llamas devoren; que se queme toda la escoria; que se me permita trasponer ese Portal, y hollar el Camino del Fuego.

    A. Bailey: La Luz del Alma, Libro II, af. 43

  • Invocación de Luz

    Somos radiación y poder. Permaneceremos por siempre con las manos extendidas, vinculando los Cielos con la tierra, el mundo interno de significado y el sutil mundo del espejismo.

    Permanecemos en la Luz y la hacemos descender para satisfacer la necesidad. Permanecemos en el lugar silencioso y desde allí ofrecemos el regalo del entendimiento. Así, trabajamos con la Luz y convertimos la obscuridad en día.

  • Fusión grupal

    La unidad existe. La vida es una. Esparcidos a través de todas las épocas, los grandes intuitivos han dado testimonio, repetidas veces, de la unidad subyacente en las diversidad de formas.

    La diversidad debe ser reconocida por lo que es: lo original que cada persona puede ofrecer para el mayor bien de la totalidad.

    Siendo la separtividad y el egoísmo los impedimentos radicales del desarrollo del nuevo orden planetario, deben ser quitados, y el nuevo orden mundial debe ser promovido a través del pensar y del actuar en términos de la humanidad una. En cada nivel el individuo debe subordinar sus intereses para el mayor bien de la totalidad.

    El individuo puede contribuir a la emergencia de la unidad mundial observando su propia vida y viendo como actúa separativamente. Promoviendo su propio reconocimiento de la unidad y practicando los resultantes valores de la cooperación, participación, responsabilidad y servicio al bien común, su separatividad será transmutada en la inclusividad.

    El individuo puede también ayudar a crear la correcta atmósfera para la emergencia de la humanidad una a través del uso del poder del pensamiento en el servicio mundial, y utilizando diariamente el Mántram de Unificación:

    Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos.
    Trato de amar y no de odiar;
    trato de servir y no de exigir servicio;
    trato de curar y no de herir.

    Que el dolor traiga la debida recompensa de luz y amor.
    Que el alma controle la forma externa,
    la vida y todos los acontecimientos,
    y traiga a la luz el Amor
    que subyace en todo cuanto ocurre en esta época.

    Que venga la visión y la percepción interna.
    Que el porvenir quede revelado.
    Que la unión interna sea demostrada.
    Que cesen todas las divisiones externas.
    Que prevalezca el Amor.
    Que todos los hombre amen.

    Este servicio puede realizarse en unos segundos dondequiera que uno se encuentre.

  • Antiguo Mántram

    Condúceme de la obscuridad a la Luz.
    Condúceme de lo irreal a lo Real.
    Condúceme de la muerte a la Inmortalidad.

    (Brihadâranyaka Upanishad, I.iii.28)

  • Gozo

    La alegría se instala en el corazón,
    pero ha encontrado su camino volando
    desde el lugar secreto dentro de la cabeza.

    Yo soy ese pájaro de la alegría,
    por tanto, sirvo con la alegría.

  • Interpretación esotérica del “Libro de Job”

    En el Antiguo Testamento hay una dramática historia de profundo interés para la época actual; contiene una visión y una probabilidad de tal naturaleza, que sólo el presente ciclo mundial verá salir del reino de lo probable y entrar en el reino de la realidad.

    Esta historia la han comprendido muy pocos hasta ahora; lleva oculto un mensaje que, correctamente interpretado, indicará a la raza su estado actual y su futura realización inmediata. Esta antigua escritura judía, considerada mucho más antigua que otras escrituras del Antiguo Testamento, probablemente anterior al “Pentateuco”, y cuyo autor es desconocido, resume en sus cuarenta y dos capítulos, la historia del alma de la raza judía y de la humanidad, como también la historia del alma individual.

    Es la historia de todo hombre cuando ve el fin desde el principio y, en ese sentido, es siempre nueva y fresca en su aplicación, y también poderosa para inspirar y elevar a un nuevo nivel de conciencia y de vida al hombre sincero.

    Comprendido esotéricamente y aclarado su significado espiritual, “El Libro de Job” ocupará un lugar más destacado en el entrenamiento del aspirante, y su aplicación singular y correcta, a las necesidades de los hombres del siglo XXI, se convertirá en tema de estudio para los pensadores e instructores de todas partes.

    La generación actual enfrenta un problema nuevo y complejo. La civilización moderna ha dotado a la raza de enormes bienes materiales, y el entrenamiento y desarollo moral que actualmente ha establecido una norma ética y un correcto vivir, aunque no está todavía completamente expresado por la raza, fundamenta la estructura de nuestra vida diaria.

    La naturaleza del hombre y su constitución en el aspecto externo ha sido expuesta para que la conozcamos y nos reconozcamos en ella como seres complejos, provistos de cuerpo físico, emocional y mental, y poseyendo algo que no es fácil demostrar: la conciencia vital a la que cada uno podemos referirnos como “yo mismo”; y para que también reconozcamos la frecuente voz del regente interno que nos impulsa a vivir en forma más elevada desplegando ante nuestros ojos lo que parece ser una quimera inalcanzable, al hablarnos de realidades espirituales.

    Así era también la constitución y el equipo de Job, y trataré de demostrarlo. Este pensamiento fundamenta la historia de Job, y permite aplicar los episodios de su historia a cada uno de nosotros, porque la consumación gloriosa de su drama, se transforma en una posibilidad para todo ser humano y la humanidad entera.

    Su historia nos describe el despertar del individuo a las cosas del espíritu; representa la experiencia a la que están sometidos todos los aspirantes, y nos da el mensaje y la palabra que nos permitirá pasar de la oscuridad la luz y del mundo de la irrealidad a ese reino verdadero y espiritual donde el hombre ve correctamente y se conoce por lo que es.

    Job representa el típico hombre avanzado de los que hay muchos en nuestro siglo XX. Es el pensador, el altruista, el ciudadano controlado e influyente, quien tiene autoridad entre sus semejantes, y sin embargo, “camina humildemente” ante su Dios. Es el hombre de negocios y sin embargo se ocupa al mismo tiempo de las cosas del Reino de los Cielos y vive una intensa vida interna espiritual, conocida sólo por él y por Dios. “El Libro de Job” indica el posible desenvolvimiento y desarollo para tal individuo. Se supone que Job fue judío o que la raza judía se adueñó de esa nación misteriosa cuya función quizás sea tipificar la humanidad, o constituir un símbolo en la historia de la familia Humana.

    El misterio del judío siempre ha intrigado a los pensadores, historiadores y esoteristas. La época del judío como nación, aparentemente ha terminado, y también su gloria, pero esa gloria existió y su recuerdo es herencia de la Humanidad, no sólo del judío.

    La coherencia nacional de los judíos parece haber desaparecido [1], pero donde quiera se encuentre, reconoce su unidad racial. Los judíos están diseminados por todo el mundo; (incorporados a determinada forma racial) y aún conservando sus características, tipo y mentalidad nacionales. En las mentes de los hombres, representan la gran búsqueda de los beneficios materiales, las riquezas y posesiones que dieron como resultado la acumulación de la mayor parte del oro del mundo y despertaron la envidia y, por lo tanto, la antipatía de sus semejantes.

    No obstante, otra búsqueda y aspiración los impulsa constantemente. El retorno del judío a su propia tierra, la Tierra Santa, y el restablecimiento de las antiguas fronteras, son temas de un anhelo profundamente arraigado y la meta de la mayor parte de sus esfuerzos. Es el símbolo del divino Hijo Pródigo, tras él queda la antigua gloria.

    A su alrededor, el campo de su búsqueda; delante, la visión de esas probabilidades gloriosas que desarrolla su resistencia y nutre esa vida interna subjetiva, que distingue e individualiza a su raza. En consecuencia, es el gran símbolo de toda la humanidad y de su pasado, presente y futuro. “El Libro de Job” describe un desarrollo individual y racial que, una vez consumado, será el tema de la gran historia de la humanidad.

    La historia de Job representa para nosotros, la historia del hombre, tal como es hoy; la historia de Jesús, el Cristo, representa al hombre tal como puede llegar ser. Ambos son símbolos de la vieja dispensación, bajo la cual se encuentra aún la mayoría, y ese nuevo estado de conciencia y liberación que van alcanzando constantemente los individuos. Esta realización divina caracterizará a toda la raza cuando haya aprendido la lección en “El Libro de Job” y viva la vida del Cristo.

    “El Libro de Job” se divide en cinco partes [2]. La primera relata la prosperidad y bienestar material de Job. Esto corresponde a la edad de oro de la humanidad y de la raza judía, y al estado infantil (protegido y cuidado) del individuo común.

    Luego viene el derrumbe de los negocios de Job, cuando es despojado de toda su prosperidad material, luego pierde sus posesiones y es desposeído de todo aquello que significa éxito y abundancia en el plano físico. Pierde sus bienes, su familia, excepto su mujer que es calculadora y de mal carácter. Hasta su cuerpo físico le causa trastorno, pues sufre una dolorosa enfermedad. Este período corresponde en la simbología racial a la diáspora de los judíos, al cautiverio y pérdida de las posesiones materiales, de la vida y el prestigio, análogamente la condición de la humanidad misma, errando en un país lejano, despojada de toda posesión espiritual, sin poder asociarse con los espíritus puros que permanecen en el Hogar del Padre, y su cuerpo físico es aparentemente el heredero de todos los males.

    Últimamente, el mundo has pasado por una crisis análoga a la que atravesó Job. En las guerras [3] hemos tenido la culminación del desastre, dejando la familia humana exhausta, enferma y sin lo esencial para su bienestar.

    Esto ha producido en el alma del mundo esa duda y confusión mental, derivada de la adaptación de la vida a las nuevas condiciones, sí como Job, debido al desastre de su vida, llegó a una percepción mas exacta de la realidad, y se permitió revisar su norma de valores y penetrar en una nueva y superior conciencia, así también el mundo se está readaptando, y del caos surgirá una nueva estructura de la verdad, un nuevo revivir de la aspiración espiritual y el establecimiento de una conciencia racial que será universal y no individual, pasando de la satisfacción propia al conocimiento divino.

    Estas tres interpretaciones, la individual, la social, tipificada por la raza judía, y la universal, tipificada por nuestra civilización moderna, deben tenerse muy en cuenta. Aunque el énfasis de esta exposición está en lo personal e individual, sin embargo, no debe olvidarse la interpretación que hace de la raza judía un símbolo del divino Hijo Pródigo aplicable a toda la familia humana.

    Otro acontecimiento en la historia es la discusión que tiene Job con sus tres amigos íntimos. Hay tres ciclos de seis alocusiones cada uno, y en ellas se dilucida toda la situación, se analiza la relación de Job con su Dios, y se considera cuidadosamente su problema. Finalmente, Job llega a la conclusión de que no han logrado ninguna solución verdadera y que su problema permanece sin solución. Se da cuenta de que sus amigos no le son útiles y se vuelve contra ellos y los repudia.

    Esto significa para Job, una crisis de desamparo y desesperación, que trata de enfrentar en forma muy humana y normal. Enumera todas sus buenas acciones y esas cualidades del corazón y de la mente que lo hacen aceptable ante Dios y sus semejantes. Desafía Dios a rebatir sus palabras y le pide que lo reivindique. Y habiendo agotado sus justificaciones y glorificación propias, entra en el silencio.

    ¿Qué más le queda por decir? Ha sido un hombre bueno y fiel, impulsado en todas sus cosas por la bondad y la generosidad; ha sido un devoto y fiel seguidor de Dios y, sin embargo, a pesar de todo, han caído sobre Él todos los males. Está obligado a caminar en la oscuridad y no puede ver la luz.

    Luego interviene un cuarto participante en la controversia que presenta un aspecto completamente nuevo de la situación.

    Trasmite un mensaje que eleva su drama a un nuevo nivel y lo conduce hasta esa entrevista culminante, que hace de Job un nuevo hombre, recuperando su fortuna y todo lo perdido. Este es un breve resumen de esa antigua narración.

    Job ha sido presentado bajo tres aspectos: primero, Job como hombre inteligente, bueno, influyente y útil, representativo del hombre común de nuestros días; luego, Job como Aspirante, el discípulo aparentemente abandonado y abatido por el sufrimiento y las congojas; finalmente Job, el Iniciado, el Conocedor, victorioso, iluminado y reivindicado, capaz de permanecer ente la presencia de Dios.

    La clave de la enseñanza y la solución del misterio y de la historia del problema, se halla en el significado de los nombres dados a los personajes. Una vez comprendido su significado, se aclaran los valores espirituales del libro. Es una alegoría simple y llana, escrita en forma que todos la puedan comprender. Presenta las leyes del desenvolvimiento espiritual y los procesos que rigen la evolución de un alma en el Sendero de Retorno al Hogar del Padre, para que todos la puedan captar.

    Por lo tanto, consideremos el drama de un alma, aplicándolo en forma personal, de acuerdo a las verdades involucradas, y a nuestra necesidad, y dividamos nuestros pensamientos respecto a esto, en dos partes:

    1. Consideración de Job y sus tres amigos.
    2. Una exposición de las enseñanzas dadas por el cuarto amigo, conjuntamente con los resultados de esa entrevista y la revolución que produjo en Job, y también sus ideas anteriores.

    Primera etapa

    El significado del nombre de Job es textualmente “Aquel que no se lamentará ni se quejará”. Estas palabras indican la exacta posición de Job en la escala de la evolución, y aclaran su estado espiritual, aspirando a la vida de realización espiritual, alcanzando ese estado a través de una larga experiencia en la escuela de la vida, y el reconocimiento de dos grandes Leyes del Ser. Son Leyes que la vida misma nos presenta, no podemos eludir y finalmente, debemos acatar.

    Tenemos en primer término la Ley de Causa y Efecto, muy bien expresada por las Palabras de San Pablo: “No os dejéis enganar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.” (Ga, 6: 7) Esta es la primera Ley del Ser. Todo efecto en el plano físico tiene una causa interna, subjetiva, y todo lo que experimentamos y sufrimos es el resultado de actividades iniciadas por nosotros mismos, o imputables a nuestros propios errores, esfuerzos correctos y acciones buenas o malas. La segunda Ley, ha sido llamada la Ley de Atracción y concierne a las fuerzas que atraen al hombre hacia el aspecto forma de la experiencia, sin vida, o en dirección opuesta, hacia el alma y su desenvolvimiento vital. Al aspirante, en el Sendero de Retorno, no le atrae el lejano país, porque, no le interesa ni le satisface la naturaleza forma.

    El recuerdo del Hogar del Padre comienza a atraerlo con dolor, pero con alegría y sin queja, corta todas las ataduras que tratan de retenerlo. Tal era la situación de Job y por eso se lo denomina “el que no se queja”.

    “El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor. ¶ ¿Aceptaremos el bien de Dios y no aceptaremos el mal? ¶ Aunque Él me mate, en Él esperaré. ¶ Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo, Y después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Dios.” (Job, 1: 21, 2: 10, 13: 15, 19: 25-26.)

    La aceptación de estas condiciones y al comprensión de la actuación de la Ley con caracterísisticas de las grandes almas: San Pablo expresa la misma actitud fundamental cuando dice:

    “Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos… Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación.” (2 Cor, 4: 8-9, 16-17)

    En otro lugar dice, que en cualquier situación en que se encuentre, “estará contento”. Todos los verdaderos discípulos manifiestan esta característica y atraviesan la misma experiencia. La transferencia del centro de atención, de lo que atrae y sostiene la forma, a aquello que constituye la vida libre del alma, que siempre lleva la marca del sufrimiento y de la dificultad, de la tensión y el esfuerzo, la prueba y el ensayo.

    Una vez comprendida la situación se ha ganado la mitad de la batalla, pero Job, igual que Arjuna en el Bhagavad Gītā, actuaba en la oscuridad, no podía comprender, y al comienzo de la experiencia trató de justificarse y culpar a todo el mundo, menos al que correspondía, al aspecto forma de su naturaleza compleja.

    Podríamos imaginarnos que Job, después de la catástrofe que descendió sobre él, buscó luz y ayuda en su hogar, tipificado por su mujer, y no encontró en él, nada que pudiera satisfacer su necesidad. Tenía que aprender la lección de la soledad, mantenerse sobre sus propios pies y caminar a ciegas en la oscuridad, saber que en ninguna parte de la tierra existía para él, comprensión y verdadera camaradería. Así elevaría sus ojos a las alturas de donde proviene su salvación, y se vería obligado a orientar sus pasos hacia el Monte de la Iniciación e Iluminación, desde cuya cumbre puede pasar a ese estado de conciencia llamado “la Comunión de los Santos”. Esto pone fin a sus días de aislamiento, y es aceptado por quienes constituyen “la nube de testigos”.

    Habiéndole fallado su mujer, su hogar y su medio ambiente, se dirige después a sus tres amigos más íntimos: Elifaz, el temanita, Bildad, el suhita, Sofar, el naamatita, que trataron de consolarlo, darle explicaciones, discurrir sus problemas y hablar detalladamente aceran de sus preocupaciones; sin embargo, no hallaron ninguna solución.

    Job argumentó con cada uno de ellos, y los detalles son tan claros que sería de valor considerarlos extensamente. Estos tres amigos representan las tres partes de la naturaleza del hombre, reconocidas universalmente hoy, como que constituyen los tres modos con que él se expresa. El hombre no es simplemente un ser físico, sino una compleja entidad: La suma total de estados emocionales, temperamento, sentimientos y deseos, y también un conglomerado de estados mentales, además de una reacción ocasional que no deriva de ninguno de ellos. En estos ocasionales intervalos, la naturaleza se manifiesta en un destello de iluminación, o en la visión de un mundo real y bello, que por lo común desconoce.

    Elifaz puede ser considerado como símbolo de la naturaleza emocional con todo lo que incluye ese término, mientras que Bildad tipifica la mente con su poder de razonar, concretizar y relacionar, Sofar representa la intuición o la mente superior abstracta, con su poder de elevar al hombre temporalmente a una conciencia más pura y espiritual, e incitarlo así a un nuevo esfuerzo, induciéndolo a que salga del mundo de las cosas materiales y entre en la esfera espiritual.

    Segunda etapa

    El mensaje de Eliú constituye la segunda etapa. Hemos visto cómo todas las voces inferiores eran acalladas, y las pretensiones guerreras del yo inferior personal de Job desaparecían en silencio. La futilidad de la personalidad para aportar paz y luz se hicieron evidentes, y en el silencio, que más adelante se podrá reconocer como sonido, se oye una Voz.

    Las voces son reemplazadas por la Voz. El oído interno de Job se abre al mensaje que sólo puede darse cuando el discípulo ha llegado a eliminarse totalmente como tal. Ha llegado el momento en que puede ver las cosas en su verdadera perspectiva y donde se evidencia la distinción entre lo Real y lo irreal, entre el Yo y el no-yo. El objetivo del proceso evolutivo es conducir al hombre precisamente a ese punto.

    Aunque el Legislador de la antigüedad declare: “He puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida.” (Dt, 30: 19), o Job, que al recapitular su vida pasada halla que todas sus riquezas, posesiones, ambiente y amigos, de nada le sirven en su búsqueda por la verdadera paz y felicidad; o el Vidente de India que exclama: “Condúceme de la oscuridad a la Luz, de lo irreal a lo Real, de la muerte a la Inmortalidad.” (Brihadâranyaka Upanishad, I.iii.28); es la misma historia basada en la misma necesidad fundamental. El resultado de la vida en los tres mundos de la forma –mental, emocional y física– es invariablemente uniforme: insatisfacción, desastre, desesperación y muerte.

    Por lo tanto, Job se hallaba en la encrucijada.

    Cuando su intuición despierte, podrá conducirlo hacia ese camino recto y estrecho, que culmina en el séptuple portal de la Iniciación, o al no escuchar la Voz que habla en el silencio, puede elegir ese camino más fácil y amplio que conduce al Hijo Pródigo, a internarse más en el lejano país. Sin embargo, el reconocimiento de vacuidad y futilidad, y el sentimiento que emerge de un distinto conjunto de valores, puede observarse en algunas de sus manifestaciones posteriores, por ejemplo:

    “¡Quién me diera volver a ser como en meses pasados, como en los días en que Dios velaba sobre mí; cuando su lámpara resplandecía sobre mi cabeza, y a su luz caminaba yo en las tinieblas; como era yo en los días de mi juventud, cuando el favor de Dios estaba sobre mi tienda. ¶ Entonces pensaba: ‘En mi nido moriré, y multiplicaré mis días como la arena.’ ¶ ‘Conmigo es siempre nueva mi gloria, y mi arco en mi mano se renueva.’ Me escuchaban y esperaban, y guardaban silencio para oír mi consejo. Después de mis palabras no hablaban de nuevo, y sobre ellos caía gota a gota mi discurso. Me esperaban como a la lluvia, y abrían su boca como a lluvia de primavera. Yo les sonreía cuando ellos no creían, y no abatían la luz de mi rostro. Les escogía el camino y me sentaba como jefe, y moraba como rey entre las tropas, como el que consuela a los que lloran. ¶ Pero ahora se burlan de mí los que son más jóvenes que yo, a cuyos padres no consideraba yo dignos de poner con los perros de mi ganado. ¶ Contra mí se vuelven los terrores, como el viento persiguen mi honor, y como nube se ha disipado mi prosperidad. ¶ Mas la sabiduría, ¿dónde se hallará? ¿Y dónde está el lugar de la inteligencia?” (Job, 29: 2-4, 18, 20-25, 30: 1, 15, 28: 12)

    Tal como hemos visto, elevó un llamado a Dios y justificándose ante sus propias ojos, pedía más luz y sabiduría. Entonces el silencio, que marca el intermedio entre la vida del mundo y la vida del alma, se hacia cada vez más profundo en él. El silencio es quebrado por el Hablante de cuádruple nombre, con voz de autoridad, dando un mensaje claro y divinamente simple. En este cuádruple nombre está oculto el origen, la herencia y la meta del alma de todo ser humano; es el nuevo nombre que todo aspirante a los Misterios debe descubrir.

    Job tiene que reconocerse en el futuro como Eliú, el hijo de Dios, y no como Job, el hombre mundano que no se queja.

    Eliú significa literalmente “Él es mi Dios”. Así somos puestos inmediatamente frente a frente con la divinidad. Job permanece en silencio ante su interno Yo divino. El Ángel de la Presencia le habla y le revela el camino que debe seguir y la causa de sus actuales circunstancias. El divino Hijo de Dios, oculto en el corazón, que en el transcurso de largas edades ha conducido a Job, el hombre de la etapa de salvaje ignorancia a la de ciudadano respetado y útil, se le revela y emprende la tarea de instruirlo, sobre aquello que lo conducirá basta la próxima etapa de desenvolvimiento, la etapa de aspirante a la de discípulo, y oportunamente a la de iniciado liberado.

    La luz de la pura comprensión brilla e indica el camino.

    Baraquel significa “Aquél que bendice a Dios”. Recordemos que el Yo Interno divino en nosotros, es el que hace posible el reconocimiento de Dios, tanto en cada ser humano como en el mundo circundante.

    Es el aspecto divino que nos capacita para adquirir esas condiciones y actitud hacia la vida que se manifiestan como felicidad y alegría; también se demuestra como la capacidad de ser agradecidos y el poder de bendecir a Dios y a otros. La sincera pronunciación de la palabra tan común “gracias”, indica que somos Hijos de Baraquel, y que somos algo más que cuerpo y alma. Somos Espíritus, Hijos del Padre.

    El nombre Buz brinda, bajo el símbolo de una sola palabra, una idea de nuestro estado y condición. Significa “Aquél a quien le han robado su libertad”. Job se enfrenta con el hecho de que es divino, que es un hijo del Padre y, sin embargo, al mismo tiempo, un prisionero en cautiverio. Se le ha robado su herencia, y es un errante en el lejano país. Por lo tanto, Eliú era un buzita, miembro de esa gran Jerarquía de Almas que, habiendo abandonado su elevado estado, están ahora prisioneras en cuerpos humanos y, de esta manera, limitadas a adquirir la experiencia que sólo se alcanza cuando se está cautivo en los tres mundos.

    H. P. Blavatsky, se ocupa en La Doctrina Secreta, de esta Jerarquía de Almas en forma muy interesante. Se dice que estas Almas son las que dotan al hombre con su ego consciente inmortal, y que el nombre esotérico de estos Ángeles Solares literalmente es: “Señores de incesante y perseverante devoción”.

    Son los “Yoguis celestiales que se ofrecen como víctimas voluntarias para redimir a la humanidad” (Doctrina Secreta ii, 257; iii, 116). Su naturaleza es sabiduría y amor, y encarnan ese aspecto de la divinidad a la que se refiere Pablo cuando dice: “Cristo en nosotros, esperanza es de Gloria” (Col, 1: 27).

    Este Señor de Sabiduría y Amor es para cada uno de nosotros el Ángel guardián, la radiante luz interna, el Yo superior, el Alma, y es Ese viviente e inteligente Hijo de Dios que hace oír Su voz cuando “las palabras de Job terminan” y guarda un prolongado silencio. Es interesante que los estudiantes observen la descripción del alma, dada en Ezequiel, antes de que cayera de su estado elevado y (de acuerdo al gran plan de redención mundial) se convirtiera en el mediador entre el Espíritu superior y la materia inferior, entre el aspecto forma y la esencia de la vida.

    “Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura. En el Edén estabas, en el huerto de Dios; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados. Tú, querubín protector de alas desplegadas, yo te puse allí. Estabas en el santo monte de Dios, andabas en medio de las piedras de fuego. Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que la iniquidad se halló en ti. A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste de violencia, y pecaste; yo, pues, te he expulsado por profano del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura; corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Te arrojé en tierra…” (Ez, 28: 12-17)

    Estos hijos de Dios fueron arrojados al mundo de la forma, para redimir esas formas que se encuentran en un peldaño más abajo en la escala de evolución.

    Mediante este servicio se liberarán y finalmente podrán caminar en el huerto del Señor, pues han utilizado su esplendor y sabiduría para ayudar al Plan y no para satisfacción propia. Ram significa “lugares elevados”. En la terminología esotérica “un lugar elevado” o una montaña, es siempre el lugar de iluminación e iniciación. Sería interesante que los estudiantes busquen los hechos simbólicos fundamentales que tuvieron lugar en las cumbres de las montañas, desde que el Arca de Noé se asentó en el Monte Ararat, hasta que se dio la Ley en el Monte Sinaí; y así continuar a través de La Biblia hasta esos fundamentalísimos momentos en el Monte Carmelo, el Monte de la Transfiguración, y en el Calvario, el escenario de la Crucifixión. Cierta iluminación, de gran aplicación práctica en la vida diaria, puede extraerse de algunas las palabras de “El Libro de Isaías”. Estas tienen un significado exotérico y esotérico.

    “¿Quién de nosotros habitará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? El que anda en justicia y habla con sinceridad, el que rehúsa la ganancia injusta,y se sacude las manos para que no retengan soborno; el que se tapa los oídos para no oír de derramamiento de sangre, y cierra los ojos para no ver el mal; ése morará en las alturas, en la pena inexpugnable estará su refugio; se le dará su pan, y tendrá segura su agua. Tus ojos contemplarán al Rey en su hermosura, verán una tierra muy lejana.” (Is, 33:14-17)

    Así Eliú, hijo de Baraquel el buzita de la estirpe de Ram, es el iniciado que surge del elevado lugar de la revelación. Está frente a Job pronunciando palabras que lo separarán para siempre del pasado y de la común experiencia humana, y lo transferirán a un nuevo reino de manifestación divina, con sus propios estados de conciencia, de vida y de ser.

    Primeramente enuncia ciertas verdades fundamentales. Son tres, y tan simples, que por lo general no se reconocen. Si solo hubiera alguna forma nueva y poco común de presentar estas viejas verdades ¡Que asombrosa sería la respuesta!

    Tenemos que volver a la etapa inicial, al estado infantil, pues en ese estado, el relatar repetidas veces una antigua historia, trae consigo la habitual emoción, y la concentración de la atención, que permiten una intensa experiencia interna y conducen a básicos desarrollos. Dijo Cristo “si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mat, 18: 3)

    Estas tres verdades son:

    1. Existe un Espíritu divino en el hombre.
    2. Hay un Camino de Liberación.
    3. El gran obstáculo es el orgullo.

    Eliú comienza diciéndole e Job quién es y qué es él: “Pero hay un espíritu en el hombre, y el soplo del Todopoderoso le da entendimiento. ¶ El Espíritu de Dios me ha hecho, y el aliento del Todopoderoso me da vida.”. (Job, 32: 8, 33: 4) No pierde tiempo en esforzarse para demostrar su razón, pues no puede ser comprobada y sólo puede ser conocida. Por lo tanto señala el camino hacia este conocimiento y la liberación que otorga. En un maravilloso capítulo se indica el camino y se delinea sus diferentes etapas. Primero –dice Eliú– se oye la voz de Dios y mediante el oído se capta plenamente este conocimiento –y agrega–:

    “Ciertamente Dios habla una vez, y otra vez, pero nadie se da cuenta de ello. En un sueno, en una visión nocturna, cuando un sueno profundo cae sobre los hombres, mientras dormitan en sus lechos, entonces Él abre el oído de los hombres, y sella su instrucción,  para apartar al hombre de sus obras, y del orgullo guardarlo.” (Job, 33: 14–17)

    Por medio de la voz de la conciencia y de las circunstancias, a través de los numerosos voceros de la expresión divina y por la enseñanza recibida en la niñez, Dios trata de apartar al hombre de los propósitos destructivos. Cuando eso fracasa, Eliú dice: Dios ensaya el proceso del castigo. El dolor y el sufrimiento aparecen y la espada del desastre es aplicada a la vida.

    “El hombre es castigado también con dolor en su lecho, y con queja continua en sus huesos, para que su vida aborrezca el pan, y su alma el alimento favorito.” (Job, 33: 19-20)

    Estas palabras simbólicas representan el bien conocido ciclo del sufrimiento, al que estamos sometidos. El propósito de todo dolor y sufrimiento es apartar al hombre de su amor por el mundo, atraer su atención a lo permanente e intransitorio y hacia esas condiciones que traen alegría duradera, en lugar de felicidad temporaria. Este ciclo, en toda su fuerza, fue soportado por Job, sufriendo las más profundas penas y dolores.

    Tercera etapa

    Ahora nos ocuparemos de la tercera etapa, donde Eliú proclama la venida del Instructor, la cual contiene el mensaje de que existen aquellos que conocen y han alcanzado la meta, pues los que han triunfado están preparados para ayudar a otros aspirantes a alcanzar el mismo elevado lugar:

    “Si hay un ángel que sea su mediador, uno entre mil, para declarar al hombre lo que es bueno para él, y que tenga piedad de él, y diga: ‘Líbralo de descender a la fosa, he hallado su rescate’.” (Job, 33: 23-24).

    Es interesante observar aquí algo que frecuentemente se pasa por alto. Job debió enfrentar a su propia alma antes de que un Maestro o Instructor pudiera revelársele. Tenía que hacer contacto con su propia divinidad interna, su Ego espiritual o Yo, para que un Instructor divino se ocupara de él y lo ayudara. Este punto nunca es suficientemente recalcado, pues el esfuerzo de todo aspirante debe ser la búsqueda de su alma, ajustándose a cierto modo de vivir, a fin de poder triunfar en ella. Así sabrán que son divinos y procurarán vivir divinamente.

    Este es el primordial requisito para cualquier hombre individual y también para toda la familia humana. Cuando se ha logrado este primer contacto, entonces el individuo hallará al Maestro, y el Salvador del mundo será conocido y reconocido por toda la humanidad.

    Cuarta etapa

    Eliú se ocupa después de la cuarta etapa. Job ha alcanzado el punto donde reconoce la dualidad de la manifestación, reconociéndose como Job, el hombre, la forma, el triple yo personal, suma total de los estados mentales, las reacciones emocionales y el cuerpo físico. Pero también ha enfrentado a su alma, ha oído de que él es divino y que nunca le ha faltado la guía, (a través de la voz de Dios o de la conciencia, por las circunstancias o la aplicación silenciosa del sufrimiento y del dolor).

    Se le ha dicho que hay una forma de escapar de la prisión del mundo, y que existen quienes están preparados para ayudar. Luego se le asigna la primera parte práctica de la instrucción, y se lo dice que esta dualidad de forma y alma, puede ser unificada, y que existe la posibilidad de la “unificación”.

    En consecuencia, la unión con el alma y con la Jerarquía de almas es su próximo paso “para crear en sí mismo de los dos un nuevo hombre, estableciendo así la paz” (Ef, 2:15). Si puede dar este paso y lograr la unificación, habrá reconquistado la belleza y sabiduría, la libertad y la alegría de esos días en que era miembro del Hogar del Padre, como lo describe Ezequiel.

    “Que su carne se vuelva más tierna que en su juventud, que regrese a los días de su vigor juvenil.” (Job, 33: 25)

    El plano físico también florecerá y el estado infantil se renovará. Los resultados de esta unificación también le son explicados claramente a Job, y Eliú no lo deja en la ignorancia acerca de estos puntos. Sería conveniente enumerarlos:

    Tendrá poder en Dios:

    “Entonces orará a Dios, y El lo aceptará”. (Job, 33: 26)

    Mirará la faz de la divinidad y conocerá el significado de esa alegría que proviene la diaria práctica de la presencia de Dios:

    “Y verá con gozo su rostro”. (Job, 33: 26)

    Demostrará los frutos de la rectitud, y las cualidades del alma se manifestarán:

    “Y restaurará su justicia al hombre.” (Job, 33: 26)

    Atestiguará estas verdades ante los hombres, el testimonio de una vida de servicio y de un mensaje dado:

    “Cantará él a los hombres y dirá: ‘He pecado y pervertido lo que es justo, y no es apropiado para mí. Él ha redimido mi alma de descender a la fosa, y mi vida verá la luz.’” (Job, 33: 27-28)

    Entonces llega el anuncio triunfante del alma que ha traído bienestar y fortaleza a las multitudes en el transcurso de los siglos, y ayudado a muchos a mantenerse firmes:

    “He aquí, Dios hace todo esto a menudo con los hombres, para rescatar su alma de la fosa, para que sea iluminado con la luz de la vida.” (Job, 33: 29-30)

    Luego siguen dos capítulos, donde Eliú indica a Job la estupidez de su primitiva posición auto sostenida y el orgullo y presunción que hizo brotar las palabras con que trató de justificarse a sí mismo y resumir su posición.

    Job, permaneciendo en la luz que afluía de su propia alma, se vio como realmente era, y se dio cuenta de la debilidad y pequeñez de su esfuerzo. Léase el capítulo 35 con atención y tómese nota de las comparaciones que sirvieron para presentarle a Job un amplio panorama, pues se creyó muy grande e importante. Eliú termina diciendo:

    “Job abre vanamente su boca, multiplica palabras sin sabiduría.” (Job, 35:16)

    Sin embargo, Job había exclamado, anteriormente:

    “Me escuchaban y esperaban, y guardaban silencio para oír mi consejo.” (Job, 29: 21)

    Luego Eliú sigue sus comentarios con un magnífico discurso sobre la sabiduría y el poder de Dios en los capítulos 36 y 37, y termina con estas líricas y maravillosas palabras:

    “Escucha esto, Job, detente y considera las maravillas de Dios.  ¿Sabes tú cómo Dios las establece, y hace resplandecer el relámpago de su nube? ¿Sabes tú la posición de las densas nubes, maravillas del perfecto en conocimiento? ¶ ¿ Puedes con Él extender el firmamento, fuerte como espejo de metal fundido? Ensénanos qué le hemos de decir a Dios; no podemos ordenar nuestro argumento a causa de las tinieblas.” (Job, 37: 14-16, 18-19)

    La Voz del Silencio cesa y las palabras de Eliú terminan, Job recibió la instrucción necesaria, y nunca se da más que eso. No se dijo que pasó en la mente de Job, ni qué ocurrió durante su vida en el plano físico, en esa etapa.

    De los posteriores acontecimientos, se puso en evidencia que se hicieron ajustes y se cultivó un nuevo punto de vista, debido a que al finalizar el libro se encuentra ante el Único Iniciador, permitiéndosele oír la voz del Hierofante de los misterios, pues aprendió su lección y ya no vio la vida y los acontecimientos como en el pasado.

    Por humillación externa y controversia interna descubrió su alma. Por el silenciamiento de las voces inferiores, escuchó la Voz que le trajo el mensaje de la unión con el alma. Aprendió cuál era el obstáculo para su progreso y cómo su orgullo le ocultó la verdad y la realidad. Ahora está ante el portal del Sendero, enfrentando la realidad.

    Lo que es verdad respecto a Job, también lo es respecto a la humanidad como un todo, en esta era de la historia del mundo. El valle de la humillación fue atravesado. El orgullo por nuestra tan jactada civilización recibió un severo golpe con la Guerra Mundial.

    El aspecto personalidad del reino humano, desde el punto de vista emocional, mental y físico, no satisface el deseo de la humanidad por una norma de vida más amplia, grande y espiritual. La humanidad se halla ante la Presencia, El Ángel todavía no habló, pero los hombres escuchan y esperan. Cuando surjan las palabras, seguramente encarnarán las mismas ideas y traerán la misma enseñanza que le sirvió a Job.

    “Hombres, vosotros sois divinos. Existe un camino de liberación. Que el orgullo y el razonamiento no les impide el reconocimiento de esta realidad divina.”

    El drama de “El libro de Job” llega ahora a su culminación. Un nuevo e irrevocable paso fue dado por Job, emergiendo el hombre nuevo con una nueva visión y un nuevo modo de vivir con un conjunto de valores totalmente nuevos.

    Fue reorientado y transformado. Pasó a través de las etapas de la humillación externa y de la controversia interna. Oyó la voz de su propia alma y silenció toda satisfacción por sus posesiones e influencia mundanas, y también su posterior rebelión contra las aparentes medidas injustas del destino.

    Se le explicó que obstáculos le impidieron participar plenamente de la bendición de la herencia de todos los Hijos de Baraquel, el buzita de la estirpe de Ram. Además se lo otorgó una vislumbre de la naturaleza del Camino y prestó atención a la voz de su Instructor. Ahora se encuentra ente el Portal de la Iluminación, y espera oír lo que el Señor le dirá.

    El gran Ser, ante el que permanece humildemente, es el Hierofante de los Misterios. Aquel que abre el Portal a través del cual tienen que pasar quienes tratan de hollar el Camino. Es nombrado muchas veces en la Biblia, y siempre aparece cuando se abre un nuevo campo de servicio y se inicia una nueva empresa.

    El discípulo hace contacto con Él cuando está preparado para someterse e una nueva expansión de conciencia, que lo iniciará en un nuevo ciclo de vida espiritual. También se le apareció a Moisés en Egipto, y le ordenó guiar a los hijos de Israel al país de Canaán (Ex, 3: 2-7). Lo reemplazó Josué ante los muros de Jericó, y como capitán de las huestes del Señor, condujo al pueblo a la victoria (Job, 13-15).

    Isaías lo vio elevado y ascendido, y exclamó al verlo: “¡Ay de mí! Porque perdido estoy, … porque han visto mis ojos al Rey, el Señor de los ejércitos.” (Is, 6: 5)

    Pero a Él le fue dado un mensaje y una profecía que han dirigido y ayudado a millares a través de los siglos. Jeremías tuvo una experiencia similar (1: 4-9) y Daniel (10) también, mientras que en la era cristiana tanto Pablo como Juan, los discípulos amados, enfrentaron a su Señor, que los inició en el Reino del Espíritu y entraron en la experiencia que llamamos “la vida de servicio”. (Cfr. Hch, 15 y Apoc, 1: 10-19).

    Job, libre del yo y de la mezquindad, llega ente la Presencia y recibe de labios del iniciador, una enseñanza e instrucción que –en cuatro maravillosos capítulos– abarca toda la verdad oculta.

    La mayor parte de “El Libro de Job” trata sobre sus sentimientos, emociones y reacciones, y del mundo de los efectos y las consecuencias.

    Pero ahora somos conducidos al mundo de las causas. El Señor proclama la inmutabilidad de la Ley y el hecho de que la naturaleza está regida por esa ley, y progresa en su debido orden.

    Fundamentos, medidas, divisiones y fuerzas pasan ante nosotros, y el gran todo está pictóricamente descrito en un lienzo planetario. Entonces se sabe que el hombre no es más que un átomo y sólo parte de esa gran forma.

    El contraste entre el insignificante conocimiento del hombre y la majestad, el poder y la inexplicable sabiduría de Dios, es puesto de relieve en las palabras que surgen de un gran órgano, como sonidos.

    Final

    El capítulo siguiente (cap. 40) trata de los procesos misteriosos de la naturaleza y acentúa el fracaso del hombre por comprender las causas más evidentes de la actuación de la naturaleza. A pasar de que el hombre cree ser independiente, ocupa su lugar en el gran espectáculo de las cosas vivientes, los cielos giran, las estaciones pasan, la fertilidad de la naturaleza y los ciclos de las generaciones se despliegan ante sus ojos, pero todo es vasto y grandioso. Se da cuenta que su comprensión finita y que su mente finita lucha por captar lo infinito; se detiene atónito por el envolvente alcance de la mente cósmica y permanece perplejo ante la magnitud del Plan evolutivo, y los misterios do la astronomía, la zoología y la biología –que tratan estos maravillosos capítulos–no encuentran en sí la solución ni poseen la capacidad para explicarlo.

    Después el Hierofante la fórmula a Job la pregunta:

    “¿Es sabiduría contender con el Omnipotente?” (Job, 40: 2)

    Y Job responde con las siguientes palabras, tan diferentes de sus arrogantes afirmaciones anteriores:

    “Entonces Job respondió al Señor y dijo: He aquí, yo soy insignificante; ¿qué puedo yo responderte? Mi mano pongo sobre la boca. Una vez he hablado, y no responderé; aun dos veces, y no anadiré más.” (Job, 40:  3-5)

    El Hierofante formula a Job mas de cincuenta preguntas que tratan del mundo material tangible y no puede responder ni a una. Se le da una visión del amplio campo de Conocimiento que está a su alrededor, y comprendiendo su ignorancia responde: “Mi mano pongo sobre la boca”.

    Ahora cambia la actitud del Iniciador con respecto a Job. Se dirige a él y dice: “ciñe ahora tus lomos como un hombre”. (Job, 40: 7)

    El discípulo en esta etapa debe erguirse, atravesar el Portal y pasar al Hierofante con la fuerza de su propia Alma. Debe encarar la nueva situación con el poder de su propia naturaleza divina y, comprendiendo las limitaciones de la mente inferior razonadora, debe reclamar, como parte de su divina herencia, el poder de conocer y comprender. Ahora brota de los labios del Iniciador, una proclamación con respecto al Camino de la Sabiduría bajo el símbolo de Behemot, el elefante (Job, 40: 15), “la cabeza de los caminos de Dios” (Job, 40: 19) y del Leviatán, el gran pez (Job, 41: 1).

    En este artículo no hay lugar para una exégesis del simbolismo del elefante, con el que se representa tan frecuentemente la fortaleza del poder de Dios, ni puedo extenderme sobre el empleo universal del pez para describir el segundo aspecto, amor sabiduría, de la manifestación divina.

    Desde el avatar en forma de pez de Vishnú en el Panteón hindú, hasta la utilización del pez en La Biblia cristiana, se ve la misma concepción fundamental. Con estos dos símbolos, el elefante y el pez, representando el primero y el segundo aspecto de la divinidad, será interesante que los estudiantes escudriñen a través de las Escrituras, templos y arquitecturas del mundo.

    Obsérvese lo que se dice, en relación con el gran pez, en el capítulo 41 del “El Libro de Job”:

    “Cuanto existe debajo de todo el cielo es suyo. ¶ Sus estornudos dan destellos de luz, y sus ojos son como los párpados del alba. ¶ De su boca salen antorchas, chispas de fuego saltan. ¶ En su cuello reside el poder, y salta el desaliento delante de él. ¶ De su grandeza tienen temor los fuertes, y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse. ¶ Detrás de sí hace brillar una estela. ¶ Desafía a todo ser altivo.” (Job, 41:11, 18-19, 22, 25, 32)

    Entonces, si el símbolo del pez representa el Segundo aspecto divino, si es el Velo bajo el cual los misterios ocultan la gran realidad de esa vida interna subjetiva que anima a toda forma, y que llamamos principio crístico y si el mensaje es que en cada uno de nosotros está oculto el Cristo, y es la esperanza y garantía de nuestra final glorificación, entonces las palabras del Hierofante pueden ser interpretadas de la siguiente manera:

    Mediante la comprensión del Cristo en vuestro corazón, el dolor, el resultado de la identificación con el aspecto forma de la vida, puede trasformarse en alegría y alcanzarse la pureza. Entonces la luz brillará en vuestro camino, porque Cristo es la luz de la Vida misma y el Sendero quedará revelado por Su intermedio. El es el Camino, la Verdad y la Vida, y por intermedio de Él todas las cosas elevadas pueden ser percibidas. Lo que haya bajo los cielos es de él, y por su intermedio “todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios”. (1 Cor, 3: 22-23)

    La futilidad y vacuidad de la vida material para el hombre que ha llegado a la etapa de discípulo ha sido experimentada por Job. Ahora se le dice que acepte su herencia, como un hijo de Dios, y, volviendo la espalda al mundo del esfuerzo humano, busque primero el reino de Dios.

    Entonces Job “ciñe ahora tus lomos como un hombre” (Job, 40: 7) y responde al Señor. Resume lo aprendido en las palabras siguientes:

    “Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¶ He declarado lo que no comprendía. ¶ He sabido de ti sólo de oídas, pero ahora mis ojos te ven.” (Job, 42: 1, 3, 5)

    El no-yo está revelado en la luz del Yo, el poder divino de realizar es reconocido, y Job ve su naturaleza inferior en su verdadera perspectiva; se hace evidente en las afirmaciones de Job, que ha logrado la unificación de las dos partes de su naturaleza, a la cual se refirió Eliú hablando como Alma. Ha llegado a ser conciente de su naturaleza divina y también del instrumento humano mediante el cual debe expresarse.

    En la parte final de la ceremonia de Iniciación, en la que participa Job, el Hijo de Dios, hallamos que la naturaleza inferior personal es ofrendada como sacrificio ardiente, mientras que Job es aceptado e ingresa en las filas de los Conocedores de Dios (Job, 42: 7-10).

    Así terminan las tribulaciones de Job, y a través de gran sufrimiento obtiene la alegría, pues desde la oscuridad ha pasado al reino de la luz. Se ha abierto canino, luchando hasta los pies del Hierofante de los Misterios, y ha pasado por el Portal de la lniciación. Como resultado de su experiencia, su naturaleza inferior es ofrendada como sacrificio a la naturaleza superior. Ha visto a Dios frente a frente y, en consecuencia, entra en un nuevo estado de conciencia y un nuevo ciclo de existencia.

    El simbolismo contenido en los detalles finales del drama, quizás es el más significativo e interesante de todo el Libro. El primor episodio que se relata después de terminado el proceso de la Iniciación, demuestra que todo iniciado, por naturaleza e instinto, es un servidor.

    Leemos que Job oraba por sus amigos. (Job, 42:10)  Otro punto que debe observarse es que se convierte en un centro de energía magnética o atractiva: “todos los que le habían conocido antes, vinieron a él” (Job, 42:11) y en su grado y lugar cumplió las palabras del más grande de todos les iniciadas cuando dijo : “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traeré a mí mismo.” (Jn, 12: 32). Actuar como mediador y, por medio de la fuerza de atracción de una vida espiritual, atraer a los hombres al reino de Dios es función de todas las verdaderas almas, y estas dos características pueden verse manifestadas en la vida de Job.

    También en interesante observar que sus asuntos terrenales se reajustaron de igual manara. Donde existe armonía con la ley, y un ejemplo de vida amorosa y servicio altruista, deben satisfacerse inevitablemente cada una y todas las necesidades. La afluencia de la vida espiritual debe producir una afluencia similar de cosan materiales, porque la afirmación ocultista de “lo que está arriba es como lo que está abajo” (Tabula Smaragdina, af. ii), que ha dirigido los pensamientos de los estudiantes del esoterismo durante edades, es la formulación de una gran Ley natural.

    Esto lo demostró la vida de Job. Vemos finalmente que, en vez de los tres amigos, Job tuvo tres hijas. Ellas encarnan en sí los tres aspectos del Alma, así como sus tres amigos simbolizan los tres aspectos de la naturaleza forma.

    A través de sus nombres, las tres expresan las cualidades de la vida divina:

    Tenemos, en primer término, a Jemina, que significa paloma. En el simbolismo de la Biblia la paloma es siempre el símbolo del espíritu, se recordará que en el bautismo de Jesús, en el río Jordán, la Paloma descendió y moró con Él. Por lo tanto, Jemina simboliza el primero y más elevado aspecto de la naturaleza divina, representa el espíritu o la energía que trae todas las cosas al ser, y mantiene todas las cosas en existencia.

    Luego viene Cesia, cuyo nombre significa “la mas preciosa de todas”. Representa lo que es mencionado en La Biblia como “de mayor valor que los rubíes” (Pr, 31: 10), el segundo gran aspecto de la naturaleza divina: Amor-Sabiduría. Espíritu y Alma juntos, poder y amor unidos, para que Job pueda demostrar su divinidad en el mundo de los hombres por medio de la manifestación de la energía divina, o inteligencia sabia y amorosa.

    Job tenía que expresar estas cualidades en el lugar en que había amado y sufrido. Siendo esto así, se evidencia el significado del nombre de la tercera hija. Se llamaba Keren-hapuc que significa “esplendor de color” y simboliza la demostración radiante de la vida del alma, tal como se ve en el mundo del diario vivir.

    Poder, sabiduría y belleza . Éstas son las cualidades que debe irradiar todo ser humano que ha pasado por muchas tribulaciones y ha alcanzado finalmente una meta. Las dificultades han sido superadas, el mundo, la carne y el demonio han sido vencidos, y el iniciado expresa su naturaleza divina por medio del aspecto forma de la personalidad. Cuando ello sucede tenemos una encarnación divina, y la meta que cada ser humano puede alcanzar.


    [1] El presente documento fue escrito después de la terminación de la Segunda Guerra Mundial el 2 de septiembre de 1945 y antes de la creación del actual Estado de Israel el 14 de mayo de 1948.

    [2] Un prólogo en prosa (capítulos 1 y 2); una serie de discursos dramáticos que tienen lugar entre Job y tres de sus amigos, Elifaz, Bildad y Sofar (caps. 3-31); un diálogo entre Job y Elihú, un cuarto amigo (caps. 32-37); d iscursos de Dios “desde el seno de la tempestad” (caps. 38-41); un breve epílogo en prosa (cap. 42).

    [3] Primera y Segunda Guerras Mundiales.

  • Tabulaciones de los Siete Rayos

    Planetas, Colores, Chacras y Minerales de los Siete Rayos

    Rayos Regentes Planetarios Color Chakra/Glandula Mineral
    RAYO
    1- Voluntad – Poder
    Plutón/Vulcano Rojo Coronario/Pineal Diamante
    RAYO
    2 – Amor Sabiduría
    Sol/Júpiter Indigo Corazón/Timo Zafiro
    RAYO 3 – Inteligencia Activa

    Tierra/Saturno

    Verde

    Garganta/Tiroide

    Esmeralda

    RAYO
    4 – Armonía/conflicto
    Luna/Mercurio Amarillo Básico/Adrenales Jaspe
    RAYO5
    – Conocimiento concreto
    Venus Naranja Ajna/Pituitaria Topacio
    RAYO
    6 – Idealismo, Devoción
    Marte/Neptuno Azul Cielo Plexo Solar/Páncreas Rubí
    RAYO
    7 – Orden Ceremonial
    Urano Violeta Sacro/Gónadas Amatista

    Los Colores varían según el punto de vista exotérico o esotérico, de ahí los diferentes armónicos de vibración. No es preocupéis mucho con las contradicciones que podáis encontrar en algunos de los textos. Seguid vuestra intuición.

    Las asignaciones de los Chacras varían: en la humanidad ‘común’ el regente de los planetas no-sagrados excepto para Venus y Urano y para ‘discípulos e iniciados’ los regentes de los planetas sagrados excepto para Plutón quién rige el centro básico. El tema entero es extremadamente intrincado.

    Virtudes y Vicios de los Siete Rayos

    Rayo 1 – Voluntad y Poder.
    Virtudes: Fuerza, coraje, firmeza, veraz, intrépido, digno de
    confianza, abierto.

    Vicios: Despiadado, duro, frío, orgulloso, arrogante, ambicioso,
    tirano, cruel, controlador.

    Rayo 2 – Amor-sabiduría
    Virtudes: Calma, fuerza, resistencia, paciencia, amor a la verdad,
    intuición, serenidad.

    Vicios: frialdad, indiferencia, auto-lástima, miedo, ama siendo
    amado, sabiduría personal.

    Rayo 3 – Inteligencia Activa.
    Virtudes: Visiones Abstractas, sinceridad, claridad de discernimiento,
    paciencia, precaución, planificación.

    Vicios: Orgullo Mental, calculador, inexacto, obstinado, critico,
    muy activo.

    Rayo 4 – Armonía/Conflicto
    Virtudes: Afecto, simpatía, coraje, devoción, generoso, discernimiento rápido.

    Vicios: Preocupación, inexactitud, egocentrismo, cobardía,
    extravagancia, temperamental.

    Rayo 5 – Conocimiento Concreto.
    Virtudes: Perseverante, sentido común, exactitud, racional, rectitud,
    discernimiento agudo.

    Vicios: Estrecho de miras, crítica severa, antipático, arrogante,
    orgulloso, prejuicioso, frío.

    Rayo 6 – Devoción/Idealismo.
    Virtudes: Devoción, tenaz, ternura,
    intuitivo, leal, reverencia, amante.

    Vicios: Egoísta, celoso, sentimental, engañoso, furioso, estrechez, fanático.

    Rayo 7 – Orden Ceremonial.
    Virtudes: Fuerza, perseverancia, coraje, cortesía, detallista,
    autosuficiente, práctico.

    Vicios: Formal, intolerancia, orgullo, siempre
    opina, juicios superficiales, estrechez.

    Espejismos de los Siete Rayos

    RAYO I

    El espejismo de fuerza física.

    El espejismo de magnetismo personal.

    El espejismo de egocentrismo y potencia personal.

    El espejismo de “uno en el centro”.

    El espejismo de ambición personal egoísta.

    El espejismo de gobierno, de dictadura y amplio control.

    El espejismo de complejo de Mesías en el campo de los políticos.

    El espejismo de destino egoísta, el derecho divino de los Reyes exigido
    personalmente.

    El espejismo de destrucción.

    El espejismo de aislamiento, de soledad, de ermitaño.

    El espejismo de la superimpuesta voluntad sobre otros y sobre grupos

    RAYO II

    El espejismo de amor de
    ser amado.

    El espejismo de popularidad.

    El espejismo de sabiduría personal.

    El espejismo de responsabilidad egoísta.

    El espejismo de una tan completa comprensión, que niega la acción
    correcta.

    El espejismo de autolástima, un básico glamour de este rayo.

    El espejismo de complejo de Mesías, en el mundo de la religión y el
    mundo de la necesidad.

    El espejismo del miedo, basado en una honda sensitividad.

    El espejismo de autosacrificio.

    El espejismo de altruismo egoísta.

    El espejismo de autosatisfacción.

    El espejismo de servicio egoísta.

    RAYO III

    El espejismo de ser activo.

    El espejismo de cooperación con el Plan en una vía individual y no
    grupal.

    El espejismo de calculador activo

    El espejismo de trabajo creativo—sin verdadero motivo.

    El espejismo de buenas intenciones, cuyas básicamente son egoístas.

    El espejismo de “la araña en el centro.”

    El espejismo de “Dios en la máquina.”

    El espejismo de taimada y continua manipulación.

    El espejismo de auto-importancia, desde el punto de vista conocimiento
    propio y eficiencia.

    RAYO IV

    El espejismo de armonía, dirigiéndolo a un confort personal
    y satisfacción.

    El espejismo de guerra.

    El espejismo de conflicto, con el objetivo de imponer bonanza y paz.

    El espejismo de una vaga percepción artística.

    El espejismo de percepción psíquica en lugar de intuición.

    El espejismo de percepción musical.

    El espejismo del par de opuestos, en el sentido más elevado.

    RAYO V

    El espejismo de materialismo, o sobre-énfasis de la forma.

    El espejismo del intelecto.

    El espejismo del conocimiento y de definición.

    El espejismo de seguridad, basado en un estrecho punto de vista.

    El espejismo de la forma que esconde la realidad.

    El espejismo de organización

    El espejismo del exterior, el cual esconde el interior.

    RAYO VI

    El espejismo de devoción.

    El espejismo de adherencia de las formas y las personas.

    El espejismo de idealismo.

    El espejismo de lealtades, de credos.

    El espejismo de respuesta emocional.

    El espejismo de sentimentalismo.

    El espejismo de interferencia.

    El espejismo de la ley del par de opuestos.

    El espejismo de Salvadores del Mundo y Maestros.

    El espejismo de visión estrecha.

    El espejismo de fanatismo.

    RAYO VII

    El espejismo de trabajo mágico.

    El espejismo de la relación en los opuestos.

    El espejismo de los poderes subterráneos.

    El espejismo del que reúne.

    El espejismo de cuerpo físico

    El espejismo del misterio y el secreto.

    El espejismo de sexo mágico.

    El espejismo de la emergencia manifestada de fuerzas.

    Expresión Dual de los Siete Rayos

    Rayo
    1 – Voluntad-Poder.
    Propósito. Destrucción.
    Tipo A: Persistente. Nunca cede. Dependiente de otros. 
    Tipo B: Destruye las condiciones que impiden la libertad de expresión
    de la fuerza de la vida.
    Rayo
    2 – Amor-Sabiduría.
    Coherencia Inclusiva. Magnetismo. 
    Tipo A: Magnético, radiante, el compartir, compasivo, empatía,
    comprensión cariñosa.
    Tipo B: Énfasis en la sabiduría, no conocimiento, comprensión
    desapasionada.
    Rayo
    3 – Inteligencia Activa.
    Adaptabilidad. Creatividad. 
    Tipo A: Filósofo, teórico. Énfasis en las ideas abstractas. 
    Tipo B: Perspicacia de negocio. Extremadamente práctico. Manipulador.
    Rayo
    4 – Armonía a través del Conflicto.
    Belleza. Unidad. Sensibilidad. 
    Tipo A: Habilidad en llevar la armonía desde el conflicto. Sensible
    a la discordia. Mediador.
    Tipo B: Carácter pintoresco. De contrastes fuertes. Artístico.
    Volátil. Tiende a forzar.
    Rayo
    5 – Conocimiento Concreto.
    Ciencia. Análisis. Mente.   
    Tipo A: Investigador. Intelectual. Exactitud y documentación descriptivas.
    Claridad.

    Tipo B: Técnico. Aplica inteligencia técnica. Práctico en usos.

    Rayo
    6 – Devoción o Idealismo abstracto.
    Persistente. 
    Tipo A: Receptivo. Pasivo. Leal. Tranquilo. Reverente. Influencia
    suave. 
    Tipo B: Fervor ardiente. Devoto hacia los ideales. Fuertes aspiraciones.
    Agresivo.
    Rayo
    7 – Orden Ceremonial.
    Grupo mágico. Organización. 
    Tipo A: Muy organizado. Juega con las reglas. Meticuloso en acción. 
    Tipo B: Énfasis en proceso creativo. Manifiesta ideas en formas.
    Creativo.

    Miscelánea Siete Rayos

    Rayo Plano Sentido Religión Animal Maestro
    Rayo
    1
    Logóico Tacto Hindú Elefante 2/1 Morya
    Rayo
    2
    Monádico Intuición Budista 6/2 Perro Koot Hoomi
    Rayo
    3
    Átmico Vista Caldeana Gato Venetian
    Rayo
    4
    Búdico Olfato Egipcia Gato Serapis
    Rayo
    5
    Mental Vista Hilarión
    Rayo
    6
    Astral Gusto Cristian. Islam. Caballo-perro Jesús
    Rayo
    7
    Físico Oído Religión Ritualística Rayo 7 Chohan

    Vocaciones de los Siete Rayos

    Rayo
    1 – Voluntad-Poder.

    Político, ocultista, líder, explorador, ejecutivo, manager, dictador

    Rayo
    2 – Amor Sabiduría.

    Maestro, sanador, sabio, servidor, erudito, humanista, filántropo.

    Rayo
    3 – Inteligencia Activa.

    Filósofo, organizador, astrólogo, economista, historiador, empresario.

    Rayo
    4 – Armonía a través del Conflicto.

    Artista, mediador, arquitecto, poeta, psicólogo, músico.

    Rayo
    5 – Conocimiento Concreto.

    Científico, investigador, químico, ingeniero, analista, inventor,
    técnico.

    Rayo
    6 – Devoción.

    Ministros, místicos, misionarios, devotos, oradores, cruzados, fanático.

    Rayo
    7 – Orden Ceremonial.

    Constructor, administrador, diseñador, revolucionario, mago, esotérico

    Los Siete Rayos en Naciones y Ciudades

    Rayo
    1
    India
    1/4, Alemania 4/1, China 1/3, Gran Bretaña 2/1, Japón 1/6, Génova
    1/2.
    Rayo
    2
    Gran
    Bretaña 2/1, USA 2/6,  Occidente 2/4, Nueva York 2/3, Darjeeling
    2/5.
    Rayo
    3

    China 1/3, Francia 5/3, Oriente 4/3, Raza Judía 1/3, Nueva York 2/3,
    Rayo
    4

    Alemania 4/1, Austria 4/5, Brasil 4/2, Italia 6/4, España 6/7, Rusia
    7/6,Tokio 6/4.
    Rayo
    5

    Austria 4/5, Francia 5/3,  Londres 5/7, Darjeeling 2/5.
    Rayo
    6

    España 6/7, Rusia 7/6, USA 2/6, Italia 6/4, Japón 1/6, Tokio 6/4,
    Rayo
    7

    España 6/7, Rusia 7/6, Londres 5/7.

    Los Siete Rayos corresponden a muchos “septenarios”, los cuáles proporcionan los bloques básicos del edificio del ocultismo. Planetas “rigen” rayos, similar a las relaciones entre los regentes astrológicos, por lo tanto el interfaz entre rayos, planetas y signos zodiacales. Recordad sin embargo, no cometer el error intentando acertar los Rayos desde el horóscopo ; determinando los Rayos, y después interpretar el horóscopo en función de los Rayos, es el procedimiento ideal y correcto.

    Los Siete Rayos en Literatura, Música y Arte

    Rayo1
    Literatura: Fuerte, incisivo. Poco cuidado en el estilo o el
    final. Dramático, enfático. Preciso.

    Música
    :
    Placeres en grandes orquestales.  A veces no tiene oído.

    Arte: Ama el contraste y muchos colores. Raramente un artista. A
    veces daltónico.

    Rayo
    2

    Literatura: Instructivo, comprensivo, tranquilo. Inclusivo.
    Da el cuadro entero detalladamente.

    Música: Relacionado de cerca
    de este rayo, tan bien como el cuarto rayo. Canción de Krishna. Sonido
    cósmico.

    Arte: Búsquedas contínuas para enseñar con arte.  Los
    cuadros tienen significado.

    Rayo
    3

    Literatura: Abstracto, intelectual, prolijo, complejo, vago,
    brillante con los rayos 1,4,5,7.

    Música: Ama la música pero no quiere producirla al menos que
    esté influenciado por el 4º rayo.

    Arte: Considerado, temas interesantes, sin embargo técnica no buena.

    Rayo
    4

    Literatura: Poético, dramático, pintoresco, exagerado, “pintor
    de la palabra”, pesimista, lleno de color.

    Música: Melodioso. Mercurio inventor de la lira y la música.
    Devas. Toquecitos en el búdico.

    Arte: Color estupendo, dibujo defectuoso a menos que esté influido
    por el rayo 7.

    Rayo
    5

    Literatura: Técnico, claro, preciso, pedante, lúcido, prolijo,
    explicativo.

    Música: Sin interés, sin embargo buen técnico. Escultura sin
    vida.

    Arte: Raro al menos que los rayos 4º y 7º influyan. Color apagado.

    Rayo
    6

    Literatura: Poeta de la emoción. Inspirado, entusiasta, ideal,
    sentimental, religioso.

    Música: compositor melodioso de la música sagrada, cantos devocionales,
    himnos.

    Arte: Devoto de la belleza, color, amorosidad, no mucha habilidad
    sin los rayos 4 y 7.

    Rayo
    7

    Literatura: Ultra pulido, formal, fluído, propio, correcto.
    Manera más bien que material.

    Música: Formal o innovador. Rayos 4 y 2 necesitado. Suave,
    estilo ordenado. Caótico a veces.

    Arte: Escultor perfecto. Con el rayo 4 el tipo más grande de
    artista. Gran expresión de color y forma.

    Los Siete Rayos en Personajes Históricos

    Rayos especulativos alma/personalidad .

    Adaptado desde Tapestry of the Gods del Dr. Michael D. Robbins

    1/2 Ghandi 1/3 LBJ 1/4 Hitler 1/5 Truman 1/6 Castro 1/7 Stalin
    Gorbachev Cleopatra Churchill Henry Ford Garibaldi Thatcher
    Abe  Lincoln Julius Caesar Napoleón Gordon Liddy Moisés Kitchener
    FD Roosevelt Disraeli Gurdjieff Alfred Nobel Annie Besant Washington
    H.  Roerich Odysseus Alexander Edgar Hoover Lenin Jefferson
    JFK Arafat Lor.  Medici Martin Luther Franco
    2/1 Freud 2/3 Plato 2/4 Jung 2/5 Patanjali 2/6 Maslow 2/7 Confucius
    Pythagoras Socrates Dostoyevsky Fritzjof Capra Leadbeater Dalai Lama
    Schweitzer Eckhardt Rudhyar Hippocrates Yogananda Manly P. Hall
    Alice Bailey Origen Assagioli Chris. Hills Benj. Spock Swedenborg
    3/1 Karl Marx 3/2 Spinoza 3/4 Sartres 3/5 Asimov 3/6 Trotsky 3/7 Euclides
    J. Rockefeller Einstein Woody Allen Archimedes Machiavelli James Baker
    Bert. Russell Aquinas James Joyce Aristotle Giord.  Bruno Marc E. Jones
    Voltaire Lewis Carroll Spielberg Isaac Newton Carnegie Kepler
    Gertrude Stein Copernicus Jules Verne David Bohm Pascal Henry George
    Shylock Ed. Gibbon Mark Twain Von Neuman Goebbels Kant
    4/1 Picasso 4/2 Mozart 4/3 Berlioz 4/5 Goethe 4/6 Byron 4/7 Raphael
    Wagner Robert Burns Debussey Varese Van Gogh Mendelssohn
    Isad.  Duncan Schubert Rossini Da Vinci Shelley Anna Pavlova
    Beethoven G. F. Watts Mercutio Steiner Edgar A. Poe Alban Berg
    5/1 Pasteur 5/2 Darwin 5/3 Marconi 5/4 Steiner 5/6 Haeckel 5/7 Galileo
    Thom. Huxley Jonas Salk Alex. Bell Tycho Brahe Lister Nikola Tesla
    Thom. Edison Luth Burbank Robert Fulton Mendel Pavlov Plank
    6/1 Jesus 6/2 Geo. Fox 6/3 Bob Dylan 6/4 Tolstoy 6/5 J. Carter 6/7 St Francis
    Juana de Arco Ron. Reagan St Augustine John Bunyan Mary Eddy Don Quijote
    Juan Bautista Martin l. King Zig Ziglar Johnny Cash Torquemada William Booth
    7/1 Merlin 7/2 Disney 7/3 John Dee 7/4 WB Yeats 7/5 Curie 7/6 Queen Vic
    Crowley O. W. Holmes Francis Bacon Baudelaire Roger Bacon Eliphas Levi
    Paracelsus Alvar Alto Ben. Franklin Beardsley Mesmer Israel Regardie
    Albert Pike Bucky Fuller Oscar Wilde Tolkien Lindbergh

    Rayos en Manifestación

    Rayo Uno No está en manifestación.

    Rayo Dos En manifestación desde 1575 D.C.

    Rayo Tres En manifestación desde 1425 D.C.

    Rayo Cuatro Volverá poco a poco a la manifestación a partir del 2025
    D.C.

    Rayo Cinco En manifestación desde 1775 D.C.

    Rayo Seis Pasando rápidamente fuera de manifestación. Empezó a ocurrir
    en 1625 D.C

    Rayo Siete En manifestación desde 1675 A.D.

    Aquí están por supuesto todos los pequeños ciclos dentro de la influencia del signo de Piscis. Podéis ver que cuatro rayos están en manifestación en este momento—“el segundo, tercero, quinto y séptimo.” (Psicología Esotérica 1 – p.26)

    Astrología Esotérica

    Regentes Zodiacales : Exotéricos y Esotéricos

    Exotéricos/Esotéricos Exotéricos/Esotéricos
    Aries
    – Marte Mercurio
    Libra
    – Venus Urano
    Tauro
    – Venus Vulcano
    Escorpio
    – Marte/Plutón Marte
    Géminis – Mercurio Venus Sagitario
    – Júpiter Tierra
    Cáncer
    – Luna Neptuno
    Capricornio
    – Saturno Saturno
    Leo – Sol Sol/Neptuno Acuario
    – Urano Júpiter
    Virgo
    – Mercurio Luna
    Piscis
    – Júpiter Plutón

    Septenarios

    7 Sistemas Solares 7 rayos 7 Chacras Humanos
    7 Estrellas en la Osa Mayor 7 Planetas Sagrados 7 Colores
    7 Estrellas en Las Pléyades 7 Chacras Planetarios 7 Notas Musicales
    7 Planos de Percepción 7 Glándulas Endocrinas 7 Maestros/Chohanes

    Trinidades

    Rayo 1 Rayo 2 Rayo 3
    Voluntad-Poder Amor-Sabiduría Inteligencia Activa
    Mónada Alma Personalidad
    Vida Calidad Aspecto
    Chacra Coronario Chacra Corazón Chacra Garganta
    Shamballa Jerarquia Humanidad
    Sol Ascendente Luna
    Rajas Sattvas Tamas
    Actividad Armonia Inercia
    A U M
    Manu Maitreya/Cristo Mahachohan
    Osa Mayor Sirio Pléyades
    Regente Jerárquico Regente Esotérico Regente Exotérico
    Padre Hijo Madre
    Shiva Krishna Brahma
    Osiris Horus Isis
    Nadi Sushumna Nadi Ida Nadi Pingala
    Pétalos del Sacrificio Pétalos del Amor Pétalos del Conocimiento
    Fuego Eléctrico Fuego Solar Fuego por Fricción
    Buddha Dharma Sangha
    Dharmakaya Sambhogakaya Nirmanakaya

    Glosario

    Adepto Un maestro de Sabiduría. Ha tenido 5 iniciaciones y pasado al 5º reino espiritual desde el 4º reino
    humano.

    Agni Señor del Fuego y uno de los más viejos y venerados Dioses en los Vedas. Símbolo del Plano Mental – los fuegos de la mente o manas.

    Akasha Sánscrito raíz “kas” – irradiar o brillar. La correspondencia más alta del éter que se relaciona
    con la sustancia que es Budi.

    Alma Ni ningún espíritu ni materia, pero la relación entre ellos. Es el intermedio o principio amor que reencarna en diferentes cuerpos.

    Angel de la Presencia El aspecto dévico del “cuerpo causal” de una persona.

    Angel Ver “Deva”.

    Antahkarana Camino o Puente entre la mente superior y la inferior, sirviendo como medio de comunicación entre las dos. Se construye a través de la meditación/visualización, servicio a la humanidad
    y el estudio del ocultismo.

    Ashram Un centro en el cual el Maestro recoge aspirantes y discípulos para la instrucción personal.

    Atlantis Continente ahora sumergido en el Océano Atlántico, según la enseñanza oculta y según Platón. Hogar de los Atlantes o de la 4º raza raíz.

    Atma Espíritu universal. La mónada divina. El 7º principio.

    Átomos Permanentes Pequeños centros de fuerza en cada uno de los planos los cuales llevan a cabo la memoria de todas las encarnaciones, y sobre los cuales el alma que reencarna dibuja una nueva construcción
    de cuerpos en manifestación.

    Aura Sutil o invisible esencia o fluido el cual emana de los cuerpos humano y animal. Efluvio psíquico, participación de la mente y el cuerpo. Es electro-vital y electro-mental. Cuerpos etérico, astral, mental.

    Avatar Especial emisario de Luz y Amor que encarna para el beneficio de la humanidad, no teniendo técnicamente ninguna obligación kármica para encarnar. Hay muchos tipos de avatares, desde lo terrenal hasta lo cósmico.

    Bodhisattva Uno cuyo sentido fue convertido en inteligencia o budi. Nombre otorgado a Lord Maitreya, conocido en occidente como el Cristo. El Maestro del Mundo es el Maestro de los Maestros e instructor
    de los ángeles y de la humanidad.

    Brahma Tercer Aspecto de la Trinidad Indú – Siva (padre/rayo 1- voluntad), Krishna (hijo/rayo 2 – amor) y Brahma (madre/rayo 3 – inteligencia)

    Budi Alma Universal o mente. Es el 4º plano de percepción de pura intuición, y es el estado hacia el que
    toda la humanidad se está desarrollando.

    Cadena Siete ‘cadenas’ de evolución dentro del ‘esquema’ planetario. Hay siete ‘globos’ de evolución dentro de una cadena planetaria.

    Chakra Sánscrito – “rueda o disco”. Un centro energético dentro de uno de los cuerpos sutiles, formado por la intersección de varios nadis o hebras de sustáncia etérica, formando los siete principales chacras del ser humano y los 22 chacras menores. Hay además 343 “puntos de luz” que corresponden a los puntos de acupuntura. Los chacras pueden ser centros energéticos en el sistema solar o en el cosmos o en el ser humano.

    Chela Un ‘discípulo’ o estudiante de un instructor o maestro espiritual.

    Chohan Lord, Maestro, Jefe. Un iniciado de 6º grado. Un custodio de uno de los siete rayos.

    Cristo El Maestro del Mundo de la humanidad semejante a un angel. El Maestro de Maestros. Manifestador del 2º aspecto o aspecto Amor de la Deidad. Conocido como Maitreya en Oriente. Poner en manifestación
    el “reaparecer” .Su misión empezó hace 2000 años.

    Cuerpo Astral Cuerpo emocional o sentimental. Acuoso por naturaleza y asiento de nuestros deseos. Uno de los cuerpos más difíciles de controlar.

    Cuerpo Causal No es realmente un cuerpo, objetivamente o subjetivamente, pero es el centro egóico o conciencia de , formado por la conjunción de budi y manas. Es relativamente permanente a lo largo de series de encarnaciones pero destruído después de alcanzar la 4º iniciación y habiendo logrado la maestría en los tres mundos.

    Cuerpo Etérico La parte sutil del cuerpo físico. El plano físico está dividido en 7 subplanos (como en todos los planos). Los 3 subplanos menores representan el cuerpo físico, y los 4 subplanos mayores representan el cuerpo etérico.

    Deva (Angel) En sánscrito, una resplandeciente deidad. Responsable de la construcción de las formas, desde
    la naturaleza del sistema solar, cuya conciencia usa como vehículo –desde una flor, a un ser humano, a un planeta. De ahí, que tanto los constructores menores como los constructores mayores remiten a diferentes grupos de devas.

    Dharma Lo que uno debe satisfacer como ser encarnado. Su deber como comprensión de la ley. Doctrina Ética –justicia, armonía, virtud.

    Dhyani Budas Los 5 Budas – Vairocana, Aksobhya, Ratnasambhava, Amitabha and Amoghasiddhi.
    Igual que Kumaras. Ver “Kumara”.

    Dios Deidad o causa originaria. Ver “Logos”.

    Ego El alma como unidad individualizada de conciencia dentro del gran océano de conciencia.

    El Morador en el Umbral La “sombra” o aspecto irredimido de la personalidad fortalecido por el curso de la vida – puede asumir la silueta de una grotesca forma-pensamiento. El alma entra en batalla con el morador hasta un estado crítico de su evolución del que evidentemente sale triunfante. El proceso podría llevar varias vidas.

    Elementales Los espíritus de los elementos de tierra, agua, fuego y aire. Ellos son los ‘constructores’ o ‘devas’ menores. Ellos pueden habitar en los cuerpos etereo/astrales residuales de los humanos que todavía están en descomposición después de la muerte, como un escarabajo ermitaño habita en una cáscara.

    Esotérico Que es oculto o velado. Es una sabiduría subjetiva que puede sólo ser percibida con los sentidos sutiles desarrollados.

    Esquema El “sistema de mundos” que constituye la evolución de un Logos Planetario – tierra, venus etc. Este sistema incluye cadenas, globos y rondas u ondas periódicas de vida moviéndose a través del mismo.

    Fohat Electricidad cósmica. Luz Primordial. La fuerza de vida de propulsión universal. Energía incesante,
    destructiva y constructiva.

    Glamour Ilusión o maya, especialmente en el plano astral. El primero se refiere a los planos mental y físico respectivamente. Glamour es energía astral coloreando energía mental por lo tanto distorsiona la realidad.

    Globo Una evolución dentro del periodo de una “cadena” : siete globos en una cadena. La Tierra está actualmente en el periodo de su cuarto “globo”.

    Gnosis Conocimiento de Dios. Los Misterios del Ser. Sabiduría. Sofía.

    Grupos Egoicos Los cuerpos “causales” de hombres y de mujeres individuales, existentes en el plano mental, como expresión del ego. Se juntan en grupos según afinidad de rayo.

    Gunas (3) Las tres divisiones de la materia : Tamas (inercia), rajas (actividad) y Sattva (Armonía).

    Gurú Maestro espiritual. Un maestro en doctrina metafísica y ética.

    Individualización El momento cuando “la chispa de la mente” fue implantada en la humanidad, hace unos 18 millones de años, con el estímulo de los “señores de la llama”, forma la “cadena” Venus del “esquema” de la Tierra.

    Iniciaciones Sucesivas expansiones de conciencia que marcan estadios vitales del viaje del Alma.
    Cuando uno está “iniciado”, éste ya ha sido autoiniciado porque “iniciar” significa empezar alguna cosa que finalmente llevará a una alta expansión de conciencia. Hay ceremonias de iniciación que confieren iniciación y dan al candidato una experiencia desarrollada que nunca olvidará, inspirándole hacia adelante en su evolución.

    Intuición “La comprensión sintética que es la prerrogativa del alma”. El que está más allá de las sensaciones
    y el pensamiento – conciencia búdica.

    Jerarquía Grupo de seres espirituales en los planos internos del sistema solar quienes poseen fuerzas inteligentes de la naturaleza y quienes controlan el proceso de evolución. Dividido en 12 jerarquías. La jerarquía oculta o maestros de sabiduría, discípulos e iniciados son un reflejo.

    Kalachakra La Rueda del Tiempo. Kalachakra tantra el mayor Mahayana esotérico Budista de la enseñanza dada por “Los Señores de Shamballa”.

    Kali Diosa Indú de la vida y la muerte. Kali Yuga (edad/ciclo) es la edad actual de la muerte y la destrucción
    – un periodo de 432,000 años.

    Kama-manas Mente deseo. La combinación entre el astral y la energía mental inferior. Fuente de todos nuestros “glamoures”.

    Karma La ley de Causa y Efecto. Acción Física. La ley de Retribución. Karma de debe/haber. Todo el universo está condicionado por esta ley. El efecto Moral cuyo acto confiado gratifica el deseo personal.

    Kumaras Indú por “Los Hijos de Brahma nacidos de la Mente”. Los siete mayores seres auto-concientes
    de nuestro esquema planetario. Hay 3 “exotéricos” y 3 “esotéricos” y Sanat Kumara es “Uno” quien refleja entre el uniformado reino (arupa) y el formado reino (rupa). Estos Kumaras originalmente vienen a la Tierra desde la “cadena” Venus del esquema de la Tierra.

    Kundalini El poder de Vida – una de las fuerzas de la naturaleza (femenina) que tiende a enrollarse como la serpiente en la base de la espina. Crea el fundamento de la materia en el que el espíritu encarna. Despertar natural a través de la evolución, pero puede tener efectos muy destructivos si se activa prematuramente a través de meditaciones o prácticas de yoga erróneas.

    La Madre del Mundo Gran “señor deva” quien encarna la sustancia de todos los planos de percepción. Ella es responsable de la Ley del Karma resolviendo a través de algunos de sus devas “agentes”.

    Lemuria Continente que precedió Atlantis, los últimos vestigios de los cuales hay en Australia, Borneo, Madagascar e Isla de Pascua. En esta raza/continente fué implantada la “chispa de la mente” a la humanidad.

    Logos “Dios” en un sentido relativo. Hay el Logos Planetario y el Logos Solar. Logos = palabra ; la palabra
    creativa (mantram) lleva todas las formas a la manifestación, tanto si es un sistema solar o un ser humano.

    Logos Planetario La entidad de un esquema planetario compuesto de otros globos y cadenas – el planeta físico ha sido justamente una expresión de la gran vida encarnada en un esquema. Los Kumaras o Sanat Kumara son sencillamente la expresión de personalidad de este gran ser.

    Logos Solar La Gran Entidad encarnada como nuestro sistema solar. Los planetas en este cuerpo de Seidad representan sus ‘chacras’ mayores.

    Los Señores de la Llama Una de las grandes Jerarquías de seres espirituales que guían el sistema solar. Muy estrechamente relacionado con los Kumaras.

    Loto Descripción de algún centro de energía, humano o cósmico. Los pétalos del loto representa diferentes cualidades, colores y estados de evolución. Pueden estar plegados y no despiertos, o desplegados y despiertos.

    Loto Egoico Las 3 hileras de pétalos (conocimiento, amor y sacrificio) están abiertas por un inmenso período de tiempo que es el viaje del Alma. Finalmente los tres pétalos centrales (la joya del loto) se abren cuando el individuo alcanza la “Liberación”.

    Macrocosmos El mayor cuerpo de manifestación en el que nosotros (microcosmos) vivimos.

    Magia Blanca Conciente cooperación con la ley espiritual y las fuerzas dévicas que traen un cambio manifestado, como motivo de servicio a la humanidad.

    Magia Negra El uso de poder y manipulación de la materia para fines egoístas. Foco materialista de las fuerzas que niegan el impulso evolutivo.

    Mahachohan Señor de la Civilización. Cabeza del tercer gran departamento de la Jerarquía. Encarnación del 3er rayo o 3er aspecto de la Deidad – inteligencia Activa, el cual da nacimiento a los 4 rayos de cualidad.

    Mahamanvantara Gran ciclo de manifestación para el sistema solar. Un “manvantara” es el ciclo menor en el gran ciclo, pero todavía de vasta duración para los principios humanos – 308,448,000 años.

    Maitreya Buda Próximo venidero de Buda de Compasión. El Cristo.

    Manas Mente, facultad mental. Principio de Individualización. Dividido en dos partes – mente superior/mente inferior.

    Mandala Mísitico diagrama en el que están dibujados símbolos representando aspectos de Deidad. Y usados para invocar esa energía.

    Mantrams Una forma de palabras o sílabas rítmicamente ordenadas, que cuando suenan, ciertas vibraciones son generadas. “La palabra hizo la carne”.

    Manu El nombre representativo del gran Ser quien es gobernador o primer progenitor de la raza humana. “Manu” y “Manas” viene de la raíz sánscrita “man” – “para pensar”.

    Manvantara Periodo de actividad como opuesto al periodo de descanso. Frecuentemente usado para expresar un periodo de actividad planetaria y sus siete razas.

    Masonería Antigua tradición esotérica por la que se hacía una tentativa de alineación con las fuerzas de la Deidad, a través de un ritual, alegoría y símbolo, de tal modo que se anclaran esas fuerzas en el plano físico. Los “Constructores” de la Masonería son una alegoría para la construcción, a través del alma, del cuerpo causal. Algunas órdenes modernas admiten mujeres.

    Maya Ilusión en el plano físico. Del que todo el planeta está inmerso. Ver “Glamour”.

    Mayavi Rupa Sánscrito “forma ilusoria”. Cuerpo de manifestación creado por un Maestro a través de un acto de voluntad, para usar en los tres mundos.

    Microcosmos Pequeño universo, o manifestación humana a través de su cuerpo, el cuerpo físico.

    Mónada El Uno. El triple espíritu en su antiguo plano. La tríada unificada de atma, budi y manas. La esencia
    inmortal de nosotros mismos la cual usa el alma para encarnar a través de ella, justo como el alma encarna a través de nuestra personalidad.

    Nadi Un canal para la transportación de prana en el vehículo etérico.

    Nirmanakaya Seres perfeccionados que renuncian al nirvana (el mayor estado espiritual de felicidad) y eligen una vida de auto-sacrificio, convirtiéndose en miembros de aquel anfitrión invisible el cual siempre protege a la humanidad dentro de los límites kármicos.

    Personalidad La suma total de las 3 envolturas bajo uno mismo : física, astral y mental.

    Plano de Percepción Hay siete planos de percepción en el plano “físico cósmico” – físico, astral, mental, búdico, átmico, monádico y ádico. Estos planos estan subdivididos a su vez en siete subplanos cada uno, formando 49 subplanos en total. Una parte esencial de los “septenarios” en ocultismo que puede ser aplicada a los 7 rayos para ampliar conocimiento.

    Prakriti El que hizo que el universo se manifestara.

    Prana Principio de vida, aliento de vida.

    Pranayama La ciencia de la respiración rítimica aplicada a la meditación.

    Quinto Principio Mente – el principio de pensamiento inteligente que diferencia el reino humano del
    reino animal.

    Raja Yoga Verdadero sistema de desarrollo psíquico y poderes espirituales y unión con el alma. Implica el ejercicio, la regulación y concentración del pensamiento. Es la “ciencia Real”.

    Rayo Una de las siete corrientes de fuerza de fuente cósmica que entran en nuestro sistema solar y condicionan toda vida en él, incluyendo todos los reinos de la naturaleza de la tierra. Los planetas en el sistema solar son realmente los “vehículos” por donde pasan estas energías. Cada individuo tiene su propia “forma de rayo”Raza Raíz Una de las siete razas mayores que evocan sobre un planeta durante un “periodo
    mundial”. La mayoría de las razas asiáticas pertenecen a la 4ª raza raíz Atlante, y la mayoría del oeste son de la 5ª o Ariana raza raíz. Hay 7 subrazas por cada raza raíz justo como hay 7 subplanos en cada plano.

    Reencarnación Doctrina del ciclo de renacimiento por la implicación de la conciencia a través de todos los tipos de circunstancias de acuerdo con la Ley del Karma.

    Registros Akáshicos Registros de toda la acción kármica “imprimida” sobre los éteres. La mayoría
    de los psíquicos perciben los reflejos distorsionados en el plano astral.

    Ronda Una periódica vida-onda que se vierte a través de un globo, cadena y esquema.

    Sangha Comunidad de monges. Una de 3 joyas preciosas que debe ser adquirida por uno deseando pisar el camino de Liberación.

    Sánscrito Antigua lengua India, la cual textos sagrados han sido escritos.

    Senzar Lenguage secreto o “idioma misterioso” de inicados adeptos en todas partes del mundo. Es muy antiguo y precede al sánscrito.

    Señor del Raja Angel que encarna y es la inteligencia que controla un plano.

    Shamballa La Ciudad de los Dioses. “Shangri-La”. Está situado en el desierto de Gobi, y dónde Sanat Kumara está “anclado” en sustancia etérica.

    Siddhis Poderes psíquicos desarrollados a través de prácticas de yoga. Varios tipos.

    Sirius Estrella de la cual este sistema solar emanó – importante para la Tierra en este ciclo.

    Sustancia La materia densa subyacente del principio.

    Sutratma El hilo de “vida” anclado en el corazón – conectando espíritu, alma y cuerpo via “átomos permanentes”.

    Tantra La unión de las fuerzas macho/hembra en el cuerpo que evoca el principio sabiduría por lo tanto la
    más alta conciencia espiritual. A menudo distorsionado entre las prácticas de yoga y sexo.

    Tríada Atma, budi, manas – expresión de la Mónada.

    Vedas La más sagrada y antigua palabra Sánscrita escrita en forma de hymno.

    Wesak Un festival que ocurre en la luna llena de Tauro de cada año celebrando el nacimiento de Buda, y
    donde la Jerarquía se reúne para recibir nuevamente fuerzas dirigidas al planeta. Un momento para la iniciación.

    Yoga Sánscrito “unidad”. Hatha (físico). Bhakti (devocional – astral). Karma (yoga de acción). Raja
    (“Real” – mental) Agni (fuego – intuitivo/búdico)

    Libros del Mestro Tibetano Djwhal Khul, a través de su amanuense, Alice A. Bailey:

    Bailey, Alice A., El Destino de Las Naciones, Lucis Publishing Company, New York, 1949.

    Bailey, Alice A., El Discípulado en la Nueva Era Vol. 1, Lucis Publishing Company, New York, 1944.

    Bailey, Alice A., El Discipulado en la Nueva Era Vol. 2 , Lucis Publishing Company, New York, 1955.

    Bailey, Alice A., Educación en la Nueva Era, Lucis Publishing Company, New York, 1954.

    Bailey, Alice A., Astrología Eotérica, Lucis Publishing Company, New York, 1951.

    Bailey, Alice A., Curación Esotérica, Lucis Publishing Company, New York, 1953.

    Bailey, Alice A., Sicología Esotérica Vol. 1, Lucis Publishing Company, New York, 1936

    Bailey, Alice A., Sicología Esotérica Vol. 2, Lucis Publishing Company, New York, 1942.

    Bailey, Alice A., La Exteriorización de la Jerarquía, Lucis Publishing Company, New York, 1957.

    Bailey, Alice A., De Belén al Calvario, Lucis Publishing Company, New York.

    Bailey, Alice A., Espejismo: Un Problema Mundial, Lucis Publishing Company, New York, 1950.

    Bailey, Alice A., Iniciación Humana y Solar, Lucis Publishing Company, New York, 1922.

    Bailey, Alice A., Los Trabajos de Hércules, Lucis Publishing Company, New York, 1974.

    Bailey, Alice A., Cartas sobre Meditación Ocultista, Lucis Publishing Company, New York, 1922.

    Bailey, Alice A., Luz del Alma, Lucis Publishing Company, New York, 1927.

    Bailey, Alice A., Los Problemas de la Humanidad, Lucis Publishing Company, New York.

    Bailey, Alice A., Los Rayos y Las Iniciaciones, Lucis Publishing Company, New York, 1960.

    Bailey, Alice A., La Reaparición de Cristo, Lucis Publishing Company, New York, 1948.

    Bailey, Alice A., Telepatía y el Vehículo Etérico, Lucis Publishing Company, New York, 1959.

    Bailey, Alice A., Tratado sobre Fuego Cósmico, Lucis Publishing Company, New York, 1925.

    Bailey, Alice A., Tratado sobre Magia Blanca, Lucis Publishing Company, New York, 1934.