Autor: Grupo de Servicio

  • Estudio sobre la “Doctrina Secreta” (Parte 2: Materia)

    La Materia, su naturaleza y divisiones

    ¿Qué es la materia?

    I) Existe un Elemento Universal, que es infinito, innato e imperecedero. Todo lo demás, como
    en el mundo de los fenómenos, son tan sólo aspectos diferenciados de ese único Elemento. (D. S., t. I, pág. 174).

    1) Existe un elemento universal con su diferenciación :

    a) El Uno es el Anillo y también los Anillos que están dentro del Anillo (D. S., t. I, pág. 74).

    b) El Uno es el origen de los Elementos (D. S., t. I, pág. 75).

    c) El método se describe en D. S., t. I, pág 438.

    2) El elemento único está diferenciado en siete (D. S., t. I. p. 158).

    a) Véase D. S., t. I, pág. 74.

    b) Los Elementos son las envolturas.

    c) Se denomina fuego (D. S., t. I, págs. 210-211).

    3) Únicamente hay cuatro Elementos preparados.

    a) El quinto se manifestará en la próxima ronda (D. S., t. I, pág. 452).

    4) Materia es…la Raiz de todo…las radiaciones de ésta son agrupadas periódicamente en formas
    graduadas desde Espiritu puro hasta la materia grosera (D. S., t. V, págs. 314 y 315) Véase D. S., t. II, pág. 6465.

    a) Espíritu y Materia son los dos polos de la misma Substancia Homogénea; el Principio-Raíz del
    Universo (D. S., t. I, p. 436).

    1. Esto es dualidad.

    2. Son los pares de opuestos,

    3. Esto es: Padre y Madre.  Resumen en D. S., t. I, pág. 80.

    b) El primero y fundamental dogma del ocultismo es Unidad Universal, balo tres aspectos (D.S., t. I, pág. 147).

    1. Esto es triplicidad.

    2. Son las tres personas de la Trinidad en la naturaleza.

    3. Esto es: Padre Madre-Hijo.

    c) Del Uno trino emanaron Siete Dioses primordiales Auto-Nacidos (D. S., t. I, pág. 366).

    1. Este es el Septenario.

    2. Cada uno fue, es o se prepara a ser un hombre (D. S, t. 1, pág.479).

    3. Véase y estúdiese detenidamente D. S., t. 1, págs. 500 a 504.

    II) Espíritu, o Ideación Cósmica, y Substancja Cósmica… son uno e incluyeu los elementos (D. S., t. II, p. 64).

    1) Espíritu es la materia del séptimo plano; matería es espíritu en su punto más bajo de activídad cíclíca, y ambos son Maya (D. S., t. 11, pág.. 572).

    2) ldeación Cósmica se enfoca en un principio y produce consciencia (D. S., t. II, pág. 48).

    3) Véase resumen en D. S., t. 11, pág.. 274.

    4) Espíritu y Matería son dos facetas de la Unidad incognoscible (D. S., t. II, pág-. 417).

    III) La Materia, después de todo, no es otra cosa que la serle de nuestros propios estados de
    conciencia; y Espíritu una idea de intuición psíquica. (D. S., t. II, pág”. 415)

    1) La capacidad de percepción existe en siete aspectos diferentes, de acuerdo con las siete
    condiciones de la materia (D. S., t. I, pág”. 268).

    2) El hombre mismo es el separador del uno en varios aspectos en contraposición (D. S., t. III,
    pág.. 456) Véase también el Proemio, t. I, págs. 7879).

    IV) Materia… es la totalidad de existencia en el Cosmos que entra en cualquiera de los planos de posible percepción (D. S., t. II, pág”. 366).

    1) Esta es la Teoría Hylozoista.

    Nótese las definiciones :

    Entidad: Del latín «ens, esse», Ser. Lo que es. Siendo. El nombre abstracto, que corresponde a las cosas concretas o “ens”.

    Divíno: Del latín «divis», deidad. Aquello que preconoce, vaticina o profetiza.

    Hylozoísmo: Del griego «ule», materia; «zoon», animal, e «ismo», sufijo que encierra la doctrina o idea abstracta del sustantivo al que se aglega. Hylozoismo es la doctrina de que toda materia está dotada de vida. «Cuando hayamos alcanzado el concepto del Hylozoismo de un universo material viviente, el misterio de la naturaleza quedará resuelto» (Diccionario Standard e la lengua inglesa).

    2) ¿Quiénes son esas existencias? (D. S., t. II, pág. 565).

    Las entidades son de tres clases (D. S., t. II, pág. 231 y t. I, págs.251-252).

    a) Cósmicas, externas al sistema (D. S., t. 1 II, pág 386 y t. I, pág. 199). Ejemplos de éstas son: Los tres Logos; Los Lipikas; Los siete hombres celestiales.

    b) Solares o pertenecientes al sistema. Los Ejércitos de la Voz (D. S., t. I, págs. 201-202).

    c) Lunares o interplanetarios. Los progenitores de la humanidad.

    3) El Absoluto, Parabrahma (D, S., 1, IV, pág. 259). El gran total de todos los estados de conciencia.

    4) El Espacio mismo (D. S., t. II, pág’s. 403404). La Cualidad encarnada del Sonido.

    5) Los tres logos (D. S., t. I, págs 182184).

    Fuego – El primer Logos – Fuego Eléctrico

    Luz – El segundo Logos – Fuego Solar «Yo soy la Luz»

    Llama– El tercer Logos – Fuego por fricción.

    6) Los cuatro Lipikas. Separan el plano del Espíritu puro del de la Materia (D. S., t. I, pág. 250).

    a) Pueden pasar el Círculo «No se pasa» (D. S., t.l, pág. 256).

    b) Están relacionados con Karma (D. S., t. I, pág. 253).

    c) Están relacionados con el Más Allá (D. S., t. I, pág. 249).

    d) Existen en tres grupos (D. S., t. I, pág. 251).

    e) Son los espíritus del Universo. (D. S., t. I, pág. 253).

    7) Fohat, o electricidad, es una entidad.

    a) Es la Entidad eléctrica Primordial (D. S., t. I, pag. 174).

    Es…Inteligencia Activa (D. S., t. I, pág. 225).

    Es… Amor-Sabiduría (D. S.. t. I pág.238).

    b) Es…Voluntad (D. S., t. I, pág. 225).

    De consiguiente es Dios (D. S., t. I, pág. 275).

    Es la suma total de la energía de los Siete Espíritus, quienes son la suma total del Logos (D. S., t. I, pág. 279).

    8) Los siete Hombres Celestiales. En su totalidad, componen el Gran Hombre de los cielos, el Logos. Otros nombres para estos seres, son:

    a) Los siete Logos, o Espíritus Planetarios.

    b) Los Prajapatis.

    c) Los siete señores de los Rayos.

    d) Los Dyhan Chohans.

    e) Los siete Espíritus ante el Trono.

    f) Los siete Arcángeles.

    g) Los siete Logos.

    h) Los siete Constructores.

    Son las Entidades exponentes del Rayo Divino, el Rayo del segundo Logos, de la misma manera que
    Fohat y sus siete Hermanos constituyen la totalidad del Rayo Primordial. (Véase D.S., t. I, págs. 179-167-255).

    9) Hombres, las Mónadas, las Unidades de Conciencia.

    Éstas, en su totalidad, componen los Cuerpos de los Siete Hombres Celestiales. Cada Mónada se encuentra en uno de los siete Rayos (Véase D. S., t. I, págs. 323 y 463; t. II, pág. 464; t. III, págs. 131, 278 y 309).

    10) Devas (D. S., t. I, pág. 498; t. Ill, pág. 166).

    Por ejemplo:

    a) El deva Señor de un plano. La esfera de su Cuerpo es el entero plano.

    b) Grupos de devas constructores.

    11) Entidades envueltas en los reinos mineral, vegetal y animal.  (D. S., t. I, págs. 342 y 483).

    a) La vida del tercer Logos : el átomo de materia.

    b) La vida del segundo Logos : Grupos de átomos organizados en formas. Plantas y animales.

    c) La vida del primer Logos : Las formas habitadas por el espíritu más elevado.

    12) El espíritu de un planeta (D. S., t. I, pág. 289 y siguientes; t. III, pág. 399 y t. IV, pág. 49). Es la suma total de las muchas vidas involucionantes sobre el planeta.

    13). El átomo (D. S., t. II, pag. 364, 456461).

    Resumiendo:

    El objeto y la meta que se persigue es (Véase D. S., t. I, págs. 116 y 219):

    La obra que ejecutan esas entidades (D. S., t. I, pág. 374).

    a) Guían al universo desde adentro a fuera;

    b) Son Seres que sienten;

    c) Son, han sido y serán hombres;

    d) Son los que manipulan las fuerzas de la Naturaleza (D. S., t. I, págs. 169, 170).

    e) Son existencias reales. (D. S., t. I, pág. 218).

    f) Compenetran a todas las formas (D. S., t.II, págs,301, 302 y 521).

    V) …existen siete creaciones primarias y siete secundarias; las primeras son las fuerzas autoevolventes de la fuerza Una sin cunsa; las segundas son las que traen el universo a la manifestación y emanan de los elementos divinos ya diferenciados. (D.S., t. II, pág. 249).

    1) Léase con cuidado D. S. , t. II, págs. 328, 320 y 255.

    2) Estos dos grupos están definidos en D. S., t. I, págs. 192 y 193.

    3) Los primeros grupos son las fuerzas, las entidades espirituales responsables de la Creación. Ellas son :

    a) Los siete Espíritus ante el Trono;

    b) Los siete Prajapatis;

    c) Los siete Rayos;

    d) Los siete Shaktis, o fuerzas;

    e) Los siete Logos Planetarios;

    f) Los siete Constructores Mayores;

    g) Los siete Angeles de la Presencia.

    4) El primer grupo forma el conjunto del Rayo Divino, el Hijo en manifestación, el Cristo Cósmico. El segundo grupo es el Rayo Primordial, que proporciona el vehiculo para el primero. Es el Espíritu Santo y la Virgen María. (D. S., t. I, págs. 180 y 181).

    5) Cada principio en el hombre tiene su raíz en la naturaleza de esos grandes seres. (D. S., t. 1, 260).

    El hombre es un compuesto de todas las esencias de esas Jerarguías celestiales. (D. S., t. I, pág. 481).

    Compendio de la entera teoría. (D. S., t. I. pág. 483).

    Los seis son las 6 fuerzas de la Naturaleza

    6) ¿Que son estas seis fuerzas? (Véase D. S., t. I, pág.505).

    a) Son modalidades de energía;

    b) Son cualidad dinámica, o característica, de un Logos Planetario.

    c) Son la vida de Hombre Celeste, dirigida en cierta dirección. Los “Shaktis” son los siguientes :

    1) Parashakti: Literalmente, la fuerza, energía y radiación supremas en y de la substancia. Quizás la energía del Logos del segundo Rayo, o Amor-Sabiduría.

    2) Jnanashakti: La fuerza del intelecto, o mente. El sintético aspecto manásico. Quizás la energia del Logos del tercer Rayo, que sintetiza los cuatro rayos menores, el Rayo de la Inteligencia Activa.

    3) Ichchhashakti: El poder de la voluntad, o fuerza, al producir manifestación. Quizás la energía del Logos del quinto Rayo, del Conocimiento Concreto.

    4) Kriyashakti: La fuerza que materializa el ideal. Quizás la energía del Logos del sexto Raya, el de la Devoción o Idealismo.

    5) Kundalini Shakti : La fuerza que ajusta las relaciones internas a las externas. Quizás la energía del Logos del séptimo Rayo, el de la Magia Ceremonial, que adapta una a otra, la forma y la esencia en el plano físico.

    6) Mantricashakti : La fuerza latente en el sonido, la palabra y la música. Quizás la energía del Logos del cuarto Rayo, el de la Armonía, arte, etc.

    7) Estos seis están sintetizados por su Primario, el Séptimo. (D. S., t. II, pág. 56).

    a) El Logos es la suma total de todos Sus Principios.

    b) La mónada es la síntesis de los siete principios.

    8) Cada una de estas fuerzas tiene a su cabeza una entidad viviente y consciente, de la cual Entidad es una emanación. (D. S. t. I, pág. 506).

    a) El Es una radiación magnética;

    b) Es el interés vida;

    c) Es la actividad inteligente.

    Todos vistos desde el punto de vista del efecto de la emanación sobre otras unidades y sobre otros cuerpos.

    Subba Rao, dice en «Cinco Años de Teosofía»:

    «Por regla general, siempre que se mencionen siete entidades en la antigua ciencia oculta de la India, en cualquier sentido que sea, se ha de suponer que esas siete entidades vinieron a la existencia procedentes de tres entidades primarias, y que a su vez, esas tres entidades proceden de una sola entidad o mónada. Tenemos un ejemplo conocido: los siete rayos de color de la luz solar proceden de los tres primeros rayos de color primarios; y los otros
    tres colores primarios coexisten con los cuatro colores secundarios en el rayo solar. Similarmente, las tres entidades primarias que trajeron al Hombre a la existencia coexisten en él con las cuatro entidades secundarias que provienen de diferentes combinaciones de las tres entidades primarias.» (Léanse las págs. 311, 312, 313 y 314, t. I de la D. S.)

    9) Fuerza es una cualidad; y toda cualidad ha de pertenecer a algo a a alguien. (D. S., t. II) (Resumen en D. S., t. I, pág. 357).

    ¿CUÁLES SON SUS DIVISIONES?

    I) Toda la ciencia del ocultismo tiene por fundamento la llusoria naturaleza de la materia y la
    infinita divisibilidad del átomo. (D. S., t. II, pág. 376).

    1) La Deidad encubierta se llama Anu, el Atomo. (D. S., t. I, pág. 95).

    2) La materia se encuentra dividida en tres grupos: Éter, Materia y Energía. (D. S., t. II, pág. 631).

    3) La materia está dividida en siete divisiones. (D. S., t. I, pág.501).

    a) Fohat endurece y disemina los siete hermanos. (D. S., t. I, págs. 268-269 y t. II, págs. 45-46) .

    b) Fohat es una entidad.

    c) Los siete hermanos son los siete planos de manifestación .

    d) Fohat actúa por mediación de Akasha.

    1.-Plano de vida divina. | Mar de fuego. | Padre-Voluntad.
    2.-Plano de vida monádica. | Akasha. | Hijo-Amor.
    3.-Plano del espíritu (Atma).| Éter.| Espíritu Santo, Inteligencia.
    4.-Plano de buddhi.| Aire. | Intuición-Unificación.
    5.-Plano mental.| Fuego.| Manas-Mentalidad.
    6.-Plano del deseo. | Luz astral.| Kama-Emoción.
    7.-Plano del hombre físico.| Éter.| Prana-Vitalidad.
    (D. S., t. I, págs. 174, 175, 176, 177 y 224)

    4) El método por el cual se produce la división:

    a) Por la acción del Fohat. (D. S., t. I, pág. 224).
    b) Por autogeneración. (D. S., t. II, pág. 166).
    c) Por los factores de la Luz, Sonido, Número. (D. S., t. II, págs. 224-225, 385-386).

    ¿CUALES SON SUS NOMBRES?

    II) EI Elemento Único, indifereuciado. El Homogéneo se hace Hetereogéneo. El Uno se hace los muchos. La Unidad se hace diversidad.

    Substancia indiferenciada | Substancia diferenciada
    1. Substancia cósmica indiferenciada | Los aspectos diferenciados.
    2. El Akasha. | Luz Astral.
    3. Aether. | Éter.
    4. Mulaprakriti. | Prakriti.
    5. Eter primordial. | Mar de Fuego.
    6. Entidad eléctrica primordial. | Electricidad.
    7. Luz Superastral. | Materia atómica.
    8. Serpiente Ignea. | Serpiente del Mal.
    9. Materia Pregenética. | Eter con sus 4 divisiones.
    10. Purusa. Espíritu. | Prakriti. Materia.
    (Véase D. S., t, I, pág. 174, sobre el Fuego)

    Los nombres del fuego se indican a continuación :
    a) Luz es materia y oscuridad espíritu puro.

    (1) Deseo cósmico se transforma en Luz Absoluta. (D. S. , t. I, pág.363).
    (2) Luz Primordial es el séptimo, o principio superior. (D. S., t. I, pág.385).

    b) La Esencia Absoluta. (D. S., t. I, pág. 477).
    c) Eter es la quinta esencia de la energía. (D. S., t. II, pág.356).  La Luz Astral. (D. S., t. 1, pág. 171 y 357).
    d) Akasha es la síntesis del éter. (D. S., t. II, pág. 52).
    e) El Mar de Fuego es el Super Astral. (D. S., t. 1, pág. 174).
    f) Entidad primordial. (D. S. t. I, pág. 174).
    g) Fuego es una deidad que preside sobre el tiempo. (D. S., t. I, pág. 109). .
    h) Eter es el alma de la materia. (D. S., t. I, págs. 145 y 146).
    i) Electricidad. (D. S., t. I, pág. 182).
    j) Anima Mundi o Alma Universal. (D. S., t. II, pág. 275).

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. I, Septiembre y Octubre de 1932, Nums. 9 y 10.

  • Estudio sobre la “Doctrina Secreta” (Parte 1: Sonido y Lenguaje)

    Parte 1: Sonido y Lenguaje

    Idea clave

    «Yo soy tu pensamiento, tu Dios,… La Luz que irradia en las tinieblas, y la palabra resplandeciente de Dios es el Hijo de la Deidad.» (D. S., t. III, pág. 175.)

    • El Sonido es la expresión del Macrocosmos, Dios.
    • Sonido…unidad…divino…la suma total.
    • El Lenguaje es la expresión del Microcosmos; hombre.
    • Lenguaje…diversidad…humano…la suma total de los cuatro reinos.

    I) Macrocosmos. El Sonido, Verbo, Logos. Palabra.

    «En el principio era el Verbo; el Verbo era con Dios, el Verbo era Dios… sin Él nada se hizo de lo que estaba hecho.»

    • Vishnu es llamado «la Voz» porque reside en lenguaje. Es el revelador .
    • El gran Cantor ha construido los mundos, y el universo es Su canto.
    • Sonido y el Logos son términos sinónimos. (D. S. , t. II, pág. 406 y t. I, pág. 449.)
    • El mundo surgió del caos por el sonido. (D. S., t. II, pág.226.)
    • El punto en el círculo corresponde a la Vida Absoluta y Sonido Absoluto. (D. S., t. VI, pág. 168.)
    La Triplicidad Creadora
    1. Fuego; luz y sonido son los tres aspectos de la divinidad. (D. S., t. IV, pág. 318.)
    2. Únicamente por mediación del Verbo nos damos cuenta de Dios.
    3. La Fuerza Creadora produce color, sonido y números. (D. S., t. VI, pág. 149.)
    4. Según la Kábala, luz, sonido y número son los tres factores de la creación. (D. S., t. II, pág. 225.)
    5. El significado esotérico de la palabra Logos -lenguaje, o palabra, o verbo-es rendir en expresión objetiva, como en una fotografía, un pensamiento encubierto. (D. S., t. I., pág. 266.)
    6. Cada sonido corresponde a un color, y a un número (una potencia espiritual, psíquica o física) y a una sensación en algún plano. (D. S., t. VI, pág. 130.)
    El Septenario Creador
    1. Color y sonido son dos de los siete aspectos correlativos, en nuestro plano, de una y la misma cosa: la primera substancia diferenciada de la naturaleza. (D. S., t. VI., pág. 213.)
    2. Sonido es un producto de una de las siete modalidades del magnetismo cósmico. (D.S., t. I., 279.)
    3. El sonido es séptuple. (D. S., t. IV, pág. 199 y IV, 308).
    4. Existen siete misterios primordiales de acuerdo con: a) Las siete emanaciones secretas; b) Los siete sonidos;
    5. Los modelos espiritual y sideral de las 7.000 veces 7 copias de ellos en eónes posteriores. (D. S., t. IV, pág. 284.)
    El medio de Sonido
    1. La causa del sonido es substancia. (D. S., t. II, pág-. 367.)
    2. El éter es el medio del sonido. (D. S. , t. II, pág-. 405 y t. I, pág.510.) a) Sonido es la característica del éter. (D. S. , t. II, pág. 492 y t. III, pág. 175.) b) Sonido y ritmo están íntimamente relacionados con los cuatro elementos. (D. S., t. II, pág. 8.)
    3. Akasha es la raíz de la manifestación de todos los sonidos. a) Sonido es la… manifestación de todo lo subyacente tras él. b) Toda la naturaleza es una caja acústica. c) Akasha es la caja sonora de la
      naturaleza. d) El sonido puede no tener fin. (D. S., t. VI, pág. 272.) e) El sonido es una fuerza tremenda. (D. S., t. II, pág. 436.)
    4. Las Pléyades están relacionadas con el sonido y otros principios místicos de la naturaleza. (D. S.,t. II., Nota, pág. 600).
    5. De consiguiente, el estudiante debe tener presente los siguientes puntos : a) Los colores son psíquicos y los sonidos espirituales. (D. S., t. VI, pág.. 272.) b) En la esfera de las fuerzas ocultas, un sonido audible es un color subjetivo, y un color perceptible es un sonido inaudible. (D. S., t. VI, pág. 213.) c) La mente superior tiene una correspondencia con el sonido. (D. S., t. VI, pág. 296.) d) Los sentidos sexto y séptimo se refundirán en sonido akáshico. (D. S., t. VI, pág. 273.)

    II) Microcosmos… Lenguaje. Palabras.

    1. El origen del lenguaje. (D. S., t. III, págs. 330 a 334.)
    2. El lenguaje humano no se ha desarrollado de los diversos sonidos animales. (D. S., t. IV, pág. 362.)
    3. Pronunciar una palabra es evocar una idea y hacerla presente. La potencia magnética del lenguaje humano es el comienzo de toda manifestación en el mundo oculto. (D.S., t.I, pág. 200.)
    4. El lenguaje se hace comprensivo y objetivo a nuestros sentidos físicos y puede ser sometido a las leyes de la percepción. (D.S., t.II, pág.224.)
    5. El lenguaje de los hombres de la tierra no puede llegar a los Señores….. porque la magia consiste en dirigirse a los Dioses en su propio lenguaje. (D. S., t. II, pág. 280 y 281 y Nota pág. 367.)
    6. Lenguaje místico mediante el cual el conocimiento y la sabiduría se comunican al hombre: (D. S., t. II, págs. 221 y 222.) a) El conocimiento de ciertas cosas secretas e invisibles, perceptibles únicamente para la mente espiritual, el sexto sentido; las que no pueden ser expresadas por el lenguaje ruidoso o audible. (D. S., t. I, pág. 203.) b) La voz tenue y queda que habla al aspirante. (D. S., t. I, pág. 487.) c) Existe la «divina voz del alma, la voz que habla audiblemente al Iniciado. (D. S., t. II, pág. 223. a)
    7. Ida… La Diosa del lenguaje. (D. S., t. IlI, pág. 245.)
    8. Mantrikashakti… la fuerza o poder de las letras; el lenguaje o la música. (D. S., t. I, pág.506.)
    9. Esta es una de los siete shaktis, o fuerzas.
    10. El problema del aspirante es cesar de usar lenguaje y aprender a hablar en el sentido oculto.

    III) El lenguaje oculto significa :

    1. El poder de comunicación divina. a) El ignorante dice: «Yo sé». b) El discípulo dice: «Así lo he aprendido». c) El Maestro dice: «Así dice la ley».
    2. Los dones que acompañan al conocimiento y al poder. a) El poder de hacer preguntas. Este es un principio esencial de la enseñanza esotérica. «Pide y recibirás». Esto exige que :

    a) La mente se libere de toda autoridad. El aspirante responde a sus propias preguntas.

    b) Utilización consciente de los procesos mentales. «El Adepto es una florescencia de una generación de ingenios». (Cartas de los Mahatmas.) b) El poder de contestar las preguntas:

    i) De uno mismo.

    ii) Del Maestro.

    iii) De sus semejantes.

    IV) ¿Cuándo es posible el lenguaje correcto?

    1. Cuando el discípulo ha aprendido a callar.
    2. Cuando ha perdido el poder de lastimar. «Antes que la voz pueda hablar en la Presencia del Maestro, debe haber perdido el poder de lastimar» (Luz en el Sendero). Este poder de lastimar está basado : a) En el instinto de propia defensa. b) En la crítica y condenación. c) En la crueldad. d) En el amor propio. e) En la precipitación. f) En la falta de verdad.
    3. Cuando sus palabras no tienen efectos kármicos.
    4. Ninguna voz discordante puede llegar al Maestro.
    5. Cuando canta el Canto de Vida.
    6. Cuando no se queja.

    V) ¿En qué está basado el lenguaje correcto?

    1. Basado en oír la Voz del silencio. «Dame el oído del que aprende para que sepa cómo hablar.»
    2. Basado en la meditación. «Por medio de la meditación corregimos los errores del mal canto».
    3. Basado en la verdad, o de conformidad con la realidad.

    VI) ¿Quién oye la voz que emitimos o nuestros sonidos?

    1. «El lenguaje de los hombres de la tierra no puede llegar a los Señores. La Magia consiste en dirigirse a los Dioses en su propio lenguaje.» (Patanjali, III, 17.)
    2. El Gran Ser predominante en el Rayo de Conocimiento en que el hombre ha entrado.
    3. Los Maestros.
    4. Nuestra propia Mónada.
    5. La Humanidad. «La primera tarea del Alma que habla, es hacer saber a los hombres que la rodean que ha hablado.»

    Algunas notas sobre la voz.

    1. «El aliento, Voz, Yo, o Verbo es la síntesis de los siete sentidos.» (D. S., t. I, pág. 205.)
    2. La voz que el aspirante trata de oir es: a) La voz del silencio. b) La voz que habla desde las nubes. c) La
      tenue y queda voz.
    3. Habrá que desarrollar el sentido oculto del oído. a) El oído es el primer sentido oculto que se desarrolla. b) Corresponde a la primera actividad de Dios. «Dios dijo». c) Precede a la visión. «He oído de Ti, por audición del oído; pero ahora mi ojo Te ve». (Job) «Si tu no oyes, no puedes ver» .
    4. Si las voces no se aquietan, la Voz no puede ser oída. a) Las voces del mundo que nos rodea. Los sonidos del plano físico. b) Las voces de nuestros deseos. c) Las voces de otros hombres.

    a) «Dicen. ¿Qué dicen? ¡Deja que digan!
    b) La voz de la opinión y de la doctrina en la esfera de la religión o de la filosofía.
    c) La voz de nuestros propios pensamientos.

    Por consiguiente:

    El lenguaje se ha de convertir en SONIDO.

    Las palabras se han de transformar en la PALABRA.

    El destino está guiado por la voz celestial del prototipo invisible….. o por nuestro íntimo hombre astral.» (D.S., t. II, pág. 584.)

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. I, Noviembre de 1932, N.° 11.

  • Introducción al estudio de la “Doctrina Secreta”

    Uno de los hechos, a nuestro juicio, más auspiciosos que nos ha sido dado observar recientemente es el creciente interés que se está despertando entre los pensadores por el estudio de la Doctrina Secreta, la obra maestra y el compendio de las verdades ocultas, escrita por la Sra. H. P. Blavatsky en las postrimerías del siglo pasado. En vista de ese interés y con objeto de contribuir a facilitar ese estudio, creemos que será útil perfilar varios extremos en relación con dicha obra, a saber:

    I. ¿Para quién fue escrita la obra?

    II. ¿Qué cuestiones abarca?

    III. ¿Qué dijo la misma Sra. Blavatsky acerca de la obra?

    IV. ¿Cuál debe ser la actitud de quien la estudie?

    V. Algunos métodos para su estudio.

    Al tratar de los cuatro primeros puntos, nos vamos a limitar a transcribir las propias palabras de la autora, tomadas de la misma obra o de otros escritos. (Todas las referencias corresponden a la última edición española disponible en 1932.)

    I) ¿Para quién fue escrita la obra?

    Según se deduce de la misma, la Doctrina Secreta, fue escrita para satisfacer la demanda de tres clases de estudiantes :

    1) Estudiantes de Ocultismo.

    Como esta obra se escribe para la instrucción de los estudiantes de ocultismo y no en beneficio de los filólogos, evitaremos términos extranjeros semejantes, siempre que sea posible. (D. S., tomo I, pág. 90)

    Los “amables infieles y cumplidos calaveras” de la sociedad de que habla Greeley, se interesan bien poco por la renovación de las ciencias muertas del pasado; pero existe una noble minoría de estudiantes entusiastas, que tienen derecho a aprender las pocas verdades que pueden serles dadas hoy. (D. S. t. I, pág. 19).

    2) Para el público en general.

    Deben darse a conocer al público los esfuerzos de muchos adeptos que ha habido en el mundo, de poetas y de escritores clásicos, iniciados de todas las épocas, para conservar en los anales de la humanidad el conocimiento, por lo menos, de tal filosofía, ya que no de sus verdaderos principios. (D. S., t. I, pág. 4).

    H. P. B. manifiesta en la misma página y en la siguiente, que el propósito fue:

    a) Poner de manifiesto una Doctrina origen de las demás.

    b) Familiarizar al público con la obra de los adeptos.

    c) Demostrar que el conocimiento y poderes ocultos no son ficciones. Más adelante, H. P. B. manifiesta que otra de las intenciones fue presentar el aspecto que difiere del punto de vista de los teólogos y de los cientistas. (D. S. t. IV, pág. 589).

    3) Para los teósofos y estudiantes de misticismo :

    La publicación de muchos de los hechos que se citan, ha sido necesaria por razón de las extrañas y fantásticas especulaciones en que han dado muchos teósofos y estudiantes de misticismo, durante estos últimos años, en su afán de construir un sistema completo, deducido de los pocos hechos que les habían sido comunicados. (D. S. t. I, págs. b y 7).

    II) ¿Qué cuestiones abarca la Doctrina Secreta?

    1) Trata únicamente de la Cosmogonía de nuestro Sistema solar.

    “Debe tener presente el lector, que las Estanzas tratan únicamente de la cosmogonía de nuestro sistema planetario, y de lo que es visible alrededor suyo, después de un Pralaya Solar. Las enseñanzas secretas referentes a la evolución del Kosmos Universal, no se pueden dar, pues no serían comprendidas ni aun por las inteligencias superiores de esta época; y al parecer hay muy pocos iniciados, aun entre los más grandes, a quienes sea permitido especular acerca de este punto.” (D. S., t. I, pág. 76).

    2) Establece tres principios fundamentales.

    “La Doctrina Secreta establece tres proposiciones fundamentales:

    I) Un PRINCIPIO Omnipresente, Eterno, Sin Límites, e Inmutable.

    II) La Eternidad del Universo in totum, como plano sin límites: periódicamente “escenario de Universos innumerables, manifestándose y desapareciendo incesantemente”, llamados “las Estrellas que se manifiestan”, y las “Chispas de la Eternidad” (la absoluta universalidad de la ley de periodicidad).

    III) La identidad fundamental de todas las Almas con el Alma Suprema Universal.” (D. S. t. I, pág. 77,81 y 82).

    3) Enseña el desarrollo progresivo de todas las cosas.

    “La Doctrina Secreta enseña el desenvolvimiento progresivo de cada una de las cosas, lo mismo mundos que átomos; y este maravilloso desenvolvimiento no tiene ni principio concebible ni fin imaginable.” (D. S., t. I, pág. 123).

    4) Es una tentativa para dilucidar algunos misterios.

    “En la presente obra se exponen detalladamente la cosmogonía y la evolución de las cuatro razas que han precedido a nuestra quinta Raza humana… Por lo tanto, la tentativa presente para aclarar algunos misterios de la filosofía esotérica no tiene a la verdad, nada que ver con la obra Isis sin Velo anterior.” (D. S., t. I, pág. 50).

    Algunos de los misterios a que se hace referencia, los especifica H. P. B. más adelante, como sigue:

    “Inútil es intentar la explicación completa del misterio. Los materialistas y los modernos hombres de ciencia jamás lo comprenderán, desde el momento en que, para obtener una percepción clara de ello, ha de admitirse, ante todo, el postulado de una Deidad universalmente difundida, omnipotente y eterna en la Naturaleza; en segundo lugar, ha de profundizarse el misterio de la electricidad en su verdadera esencia; y en tercer término, conceder que el hombre es el símbolo septenario, en el plano terrestre, de la Gran Unidad, el Logos…” (D. S., t. I, pág. 178).

    5) Enseña la Sabiduría Eterna.

    “La Doctrina Secreta, enseña la Sabiduría acumulada de las Edades”. (D. S., t. I, pág. 475).

    H. P. B. Sintetiza el objeto de la Doctrina Secreta en las siguientes palabras :

    “La aspiración de esta obra puede expresarse del modo siguiente: demostrar que la naturaleza no es una ‘aglomeración fortuita de átomos’, y asignar al hombre el lugar que de derecho le corresponde en el plan del Universo; rescatar de la degradación las verdades arcaicas que constituyen la base de todas las religiones; descubrir hasta cierto punto la unidad fundamental de que todas ellas han sabido demostrar finalmente que jamás se ha aproximado la ciencia de la civilización moderna, al aspecto oculto de la naturaleza.” (D. S., t. I, pág. 8).

    III) ¿Qué dijo H.P.B. acerca de la obra?

    “No son estas verdades presentadas en manera alguna como una revelación, ni pretende la autora tomar la posición de un revelador de conocimientos místicos, dados a luz ahora por primera vez en la historia. Porque lo que se halla contenido en esta obra, puede encontrarse esparcido en millares de volúmenes que encierran las Escrituras de las grandes religiones asiáticas y primitivas europeas, oculto bajo jeroglíficos y símbolos y hasta la fecha inadvertido a causa de este velo. Lo que ahora se pretende, es reunir las más antiguas doctrinas, y constituir con ellas un conjunto armónico y continuo. La única ventaja que tengo sobre mis predecesores, es la de no tener que recurrir a especulaciones o teorías personales. Porque esta obra no es más que una exposición parcial de lo que me han enseñado estudiantes más adelantados, con sólo el aditamento en cuanto a algunos detalles, de los resultados de mi propio estudio y observación.” (D. S., t. I, pág. 6).

    “Estas enseñanzas tienen que ser aceptadas o rechazadas por mérito propio, ya sea completa o parcialmente; pero no antes de haber sido cuidadosamente comparadas con los correspondientes dogmas teológicos y las teorías y especulaciones científicas modernas.” (D. S., t. IV, pág. 2).

    “Aunque las doctrinas esotéricas que nuestra Sociedad Teosófica ha expuesto y expone, no son impresiones mentales o espirituales de algún ‘desconocido venido de lo alto’ sino el fruto de enseñanzas que nos han dado hombres vivos, no obstante, (salvo lo que fue dictado y escrito por los Maestros de Sabiduría) estas doctrinas podrán ser en muchos casos tan incompletas y deficientes, como algunos de sus adversarios deseen. La Doctrina Secreta, obra que revela todo cuanto puede decirse en el curso de este siglo, es una tentativa para descubrir en parte el fundamento y la herencia comunes a todas las religiones y esquemas filosóficos mayores y menores.” (¿Es la Teosofía una religión?, en: “Lucifer”, III, Noviembre de 1888. Pág. 184).

    “Sí los Maestros de Sabiduría tienen una historia completa y consecutiva de nuestra especie desde su estado incipiente hasta nuestros días, y si poseen los anales no interrumpidos del hombre, desde que se desarrolló su ser físico completo, convirtiéndose así en el rey de los animales y dueño de esta tierra, no puede decirlo la autora. Lo más probable es que sea así y tal es nuestra convicción personal. Pero si es así, este conocimiento es sólo para los más superiores Iniciados, quienes no confían estas cosas a sus discípulos. La autora no puede, por tanto, exponer sino lo que le han enseñado, y no más, y aun esto le parecerá al lector profano, un sueño extraño y fantástico, más bien que una verdad posible. Esto es natural que suceda, pues durante años esta fue la impresión de la misma humilde autora de estas páginas. Nacida y educada en países europeos, que presumen de civilizados y de positivos, se asimilaba lo que se ha expuesto, con gran dificultad. Pero hay pruebas de cierto carácter que son irrefutables e innegables a la larga, para cualquier mente deseosa de saber y libre de prejuicios. Durante una serie de años tales pruebas le fueron presentadas, y ahora tiene la completa convicción de que nuestro presente globo y sus razas humanas han debido nacer, crecer y desarrollarse de este modo y no de ningún otro. Pero esta es la opinión personal de la autora, y su ortodoxia no puede esperarse que tenga más peso que cualquier otra ‘doxia’ a los ojos de aquellos para quienes toda teoría nueva es heterodoxa hasta que se llegue a probar lo contrario. Por tanto, nosotros los ocultistas estamos prevenidos a preguntas como las siguientes: ¿Cómo podemos saber que la autora no ha inventado todo el esquema? Y, suponiendo que ella no sea la inventora, ¿cómo puede asegurarse que todo lo que se ha expuesto –según se ha presentado en las Estanzas– no sea producto de la imaginación de los antiguos? ¿Cómo se han podido conservar los anales de una antigüedad tan inmensa e increíble?” (D. S., tomo III, páginas 726 y 727).

    “Todos los libros de teosofía deben ser aceptados por sus méritos propios y no por la autoridad que pretendan tener sus autores. ¿Estaba la Sra. Blavatsky dispuesta a que se aplicara el mismo criterio a sus propias obras, por ejempo? Ciertamente; ella manifiesta expresamente en el prefacio, que da las enseñanzas que ha aprendido de los Maestros, pero no pretende que le haya sido inspirado lo que ha escrito últimamente.” (La clave de la Teosofía)

    “Todas las glosas sobre la traducción del texto de las Estanzas y comentarios, son de la autora. En algunos pasajes estarán incompletas y hasta inadecuadas, desde el punto de vista indo; pero son correctas en el sentido que se les da en el esoterismo transhimalayo. En todos los casos, la autora asume la responsabilidad. Como nunca ha pretendido ser personalmente infalible, lo que se da bajo su propia autoridad puede dejar mucho que desear, particularmente en los casos en extremo abstrusos que envuelven metafísica demasiado profunda. La enseñanza se ofrece tal como se comprende; y teniendo en cuenta que hay siete claves de interpretación para cada símbolo y alegoría, resulta que un significado que no puede responder, por ejemplo, al aspecto psicológico o astronómico, se encontrará, sin embargo, perfectamente exacto en el físico o metafísico.” (D. S., t. III, nota al pie de la pág. 35).

    “Estamos perfectamente dispuestos a confesar que la obra última (la Doctrina Secreta) particularmente aventaja en estos aspectos a todas las otras obras teosóficas. Estamos completamente dispuestos a reconocer los defectos que le atribuyen sus críticos –que está malamente arreglada, discursiva, sobrecargada de disgresiones sobre cuestiones secundarias de mitología, etc–. Pero, después de todo, no es ni un sistema filosófico ni la Doctrina llamada secreta o esotérica, sino la recopilación de unos pocos de los hechos de esta última y un testimonio de la misma. Jamás se ha pretendido que sea una exposición completa del sistema que recomienda en su totalidad : a) Porque, como la autora no pretende ser un gran Iniciado, nunca hubiese podido emprender tan gigantesca tarea. b) Porque si hubiese sido tal iniciado, menos hubiera podido divulgar. […] La Doctrina Secreta meramente afirma que un sistema conocido, como la Religión de la Sabiduría, la obra de generaciones de Adeptos y videntes, la herencia sagrada de tiempos prehistóricos, existe en realidad; aunque hasta ahora mantenida en el mayor secreto por los Iniciados actuales… La obra es esencialmente fragmentaria, haciendo declaraciones de variados hechos enseñados en escuelas esotéricas –mantenidas hasta ahora en secreto– mediante los cuales se interpreta el antiguo simbolismo de varias naciones. Ni siquiera da las claves para ellos, sino que meramente abre unos pocos de los compartimientos hasta ahora cerrados.” (“Lucifer”, febrero 15 de 1891).

    “Es, sobre todo importante, tener siempre presente que ninguna obra teosófica adquiere el menor aumento de valor por razón de pretendida autoridad.” (D. S., t. I, pág. 14).

    “También los ama la que escribe estas líneas, y cree, por tanto, en los antiguos y en los modernos herederos de su Sabiduría. Y creyendo en ambos, transmite ahora lo que ha recibido y aprendido por sí misma a todos aquellos que quieran aceptarlo.” (D. S., t. I, pág. 42).

    “Al público en general y a los lectores de la Doctrina Secreta puedo repetirles lo que he venido diciendo durante todo este tiempo y sintetizo ahora en palabras de Montaigne : ‘Señores: Aquí tengo un ramillete de flores escogidas; nada hay en él mío, sino el cordón que las ata’. (D. S, t. I, pág. 55)

    “Al cerrar esta sección de nuestro estudio deseamos llamar la atención de los estudiantes sobre las palabras de uno de los Maestros de Sabiduría, en una carta al coronel Olcott, en agosto del año 1883: ‘He notado todas tus ideas acerca de la Doctrina Secreta. Ten la seguridad de que ella no ha tomado las notas de las obras científicas o de otra clase, sino que se las hemos dado o sugerido nosotros. Cada error, o concepto erróneo, corregido o explicado por ella, de otros teósofos, fué corregido por Mi o bajo Mis instrucciones.’ ” –K. H.

    La misma Sra. Blavatsky dijo también en 1890, y sus palabras se reprodujeron en el “Theosophist”, de enero de 1922:

    “Uno de los factores principales en el redespertamiento de Aryavarta, que ha sido parte en la obra de la Sociedad Teosófica, fue el ideal de los Maestros. Pero por falta de criterio, discreción y discernimiento y de las libertades tomadas con sus nombres y Personalidades, se han formado conceptos muy erróneos acerca de Ellos. Yo estaba bajo el juramento y compromiso más solemne de no revelar la verdad completa a nadie, excepto a aquellos que, como Damodar, hubiesen sido elegidos y llamados por Ellos. Todo lo que estaba autorizada a revelar es que tales hombres existían en alguna parte; que algunos de ellos eran indos; que estaban versados, como ninguno, en la antigua sabiduría Gupta Vidya y que habían adquirido todos los Siddhis, no como los presentaba la tradicción y los velaban las escrituras antiguas, sino tal como son de hecho y en la naturaleza; y también que yo era un Chela de Uno de Ellos.”

    IV) Actitud del Estudiante con respecto a la Doctrina Secreta.

    1) El estudiante debe cultivar su intuición.

    “No puede transmitirse toda la esencia de la verdad de la boca al oído. Ni tampoco puede la pluma describirla; ni aun la del Ángel Registrador, a menos que se encuentre la contestacíón en el santuario del propio corazón, en las profundidades más recónditas de la intuinión divina.” (D. S., t. IV, p. 117).

    “Sin embargo, puesto que, como se ha declarado antes, la presente obra reserva mucho más que lo expone, se invita al estudiante a que emplee su propia intuición. Nuestro principal deseo es dilucidar lo que ya ha sido dado, y muy incorrectamente en ocasiones, lo cual deploramos; suplir con materias adiccionales, cuándo y cómo sea posible, los conocimientos sugeridos antes, y proteger nuestras doctrinas de los ataques demasiado violentos del sectarismo moderno…” (D. S, t. I, p. 485).

    2) El Estudiante debe reservar su opinión porque :

    a) La explicación completa es sólo para iniciados.

    b) Únicamente los adeptos puede hablar autorizadamente de estas cosas. (D. S., t. I, p. 309).

    H. P. B. repetidas veces rechazó la idea de que ella fuese un iniciado o un Adepto:

    “La Sra. Elavatsky no hace la más mínima objeción a que sus enemigos la presenten como un triple Adepto, o un Mahatma, o ambos. Pero no está dispuesta a aparecer ante sus propios ojos, como gallo adornado con plumas de pavo real y ésto la obliga a insistir hasta hoy en la verdad.” (La Clave de la Teosofía).

    “Se ha supuesto también que el Presidente Fundador (Coronel Olcott), y la Secretaria corresponsal (H. P. B.), especialmente la última, son, si no Yoguis y Mahatmas, a lo menos personas de costumbres ascetas que se atribuyen superioridad moral. Ninguna de esas suposiciones es correcta y ambas son decididamente absurdas”. “Modern Panarium”, p. 351, enero de 1881).

    c) Unicamente se da una parte fragmentaria de enseñanza esotérica. (D. S., t. III, p. 82).

    3) El estudiante debe tener en cuenta las dificultades del idioma.

    “Atrevida es la tentativa de expresar en una lengua europea el gran panorama de la Ley, que eterna y periódicamente se manifiesta; porque ningún lenguaje humano, salvo el sánscrito, que es el de los Dioses, puede hacerlo con algún grado de exactitud. Pero teniendo en cuenta la intención, deben perdonarse a nuestra obra sus deficiencias.” (D.S., t. I, p. 470).

    4) El estudiante ha de tener en cuenta que la obra se presenta como una síntesis.

    “Esta divergencia entre los hombres de ciencia… da valor a la autora de la presente obra, para presentar otras y más antiguas enseñanzas, aunque só1o sea como hipótesis para una apreciación científica futura.” (D. S., t. IV, p. 343).

    “Nunca se recordará al lector demasiado; que como lo prueban gran número de citas de varias Escrituras antiguas, estas enseñanzas son tan viejas como el mundo, y que la presente obra no es más que una tentativa para expresar en lenguaje moderno, y en la fraseología familiar a los hombres cultos y científicos estudiosos, el Génesis y la Historia Arcaicos, según se enseñan en ciertos centros asiáticos de enseñanza esotérica. Ellos tienen que ser aceptados o rechazados por mérito propio ya sea completa o parcialmente; pero no sin antes haberlos comparado cuidadosamente con los correspondientes dogmas teológicos, y las teorías y especulaciones científicas modernas.” (D. S., t. IV, ps. 1 y2).

    5) El estudiante ha de vivir la vida del Espíritu.

    “Llevad la vida necesaria para la adquisición de semejante conocimiento y poderes, y la Sabiduría vendrá a vosotros naturalmente.” (D. S., t. I, p. 312).

    6) El estudiante ha de desarrollar los necesarios poderes.

    “…el Ocultista…declara que el explorador atrevido deseoso de sondear los más recónditos secretos de la naturaleza debe traspasar los estrechos límites de los sentidos y transferir su conciencia a la región de los Nóumenos y a la esfera de las Causas Primeras. Para efectuar esto tiene que desarrollar facultades que, salvo en unos cuantos casos raros y excepcionales, se hallan por completo dormidas…” (D. S., t. II, p. 300).

    7) El estudiante ha de tener en cuenta que H. P. B. no pretende ser infalible.

    “Hablo con absoluta certeza únicamente de cuanto se refiere a mi propia experiencia personal. Los que no tengan para sus creencias la misma garantía que yo tengo, serán muy crédulos y tontos si lo aceptan con fe ciega, Quien esto escribe, igual que su corresponsal y sus amigos no cree en autoridad alguna y mucho menos en divina revelación. Más favorecida que ellos, no necesito apoyarme en mi intuición como ellos tienen que apoyarse en la suya; pues que no existe intuición infalible. Pero lo que si creo es:

    1.- En la ininterrumpida enseñanza oral revelada por hombres divinos vivientes, durante la infancia de la humanidad, a los elegidos de entre los hombres.

    2.- Que esa enseñanza nos ha llegado inalterada.

    3.- Que los Maestros están extensamente versados en la ciencia basada en esa enseñanza ininterrumpida”. (“Contestaciones a cartas”. “Lucifer”, V, p. 157, octubre 1889).

    “Es muy probable que se encuentren en la Doctrina Secreta errores que tienen su origen en un deseo diametralmente opuesto. ¿Cómo puede ninguno de nosotros, aun los que más conocimientos poseen sobre ocultismo entre los teósofos, pretender infalibilidad? Reconozcamos con Sócrates que todo lo que sabemos es, que no sabemos nada; de todos modos nada en comparación de todo lo que todavía tenemos que aprender.” (“Lucifer”, III, noviembre 15 de 1888, p. 250).

    “Y en este punto se nos permitirá una última observación. Ningún verdadero teósofo, desde el más ignorante al más instruido, debe pretender la infalibilidad en lo que pueda decir o escribir sobre materias ocultas. Es punto capital admitir que en muchos conceptos, al clasificar los principios cósmicos o humanos, además de errores en el orden de la evolución, y especialmente en cuestiones metafísica, aquellos de entre nosotros que pretenden enseñar otros más ignorantes, pueden todos equivocarse. De modo que se han cometido errores en Isis sin velo, en Buddhismo Esotérico, en “El Hombre”, en “Magia blanca y negra”, etcétera, y más de un error se encontrará probablemente en esta obra. Esto no puede evitarse. Para que una obra extensa, y hasta pequeña, sobre semejantes abstrusos asuntos, esté por completo exenta de todo error y equivocación, tendría que ser escrita desde la primera a la última página por un gran Adepto, sino por un Avatara. Sólo entonces, podríamos decir: ‘Esta es verdaderamente una obra sin pecado ni tacha alguna’. Pero mientras el artista sea imperfecto, ¿como puede ser perfecta una obra? La investigación de la verdad no tiene fin. Amémosla y aspiremos a ella por sí misma y no por la gloria o beneficio que la revelación de una pequeñísima parte de ella pueda proporcionarnos, Pues ¿quien de nosotros puede pretender que tiene toda la verdad en la punta de los dedos, ni aún siquiera por lo que respecta a una de las enseñanzas menores del Ocultismo?” (D. S. , t. IV, págs. 328 y 329).

    “Por tanto la autora de estas afirmaciones ha de prepararse de antemano para la gran oposición, y aun a la denegación de lo que presenta esta obra. No es que exista pretensión alguna a la infalibilidad o a la exactitud perfecta, en todos los detalles, de cuanto se dice en ella. Los hechos a la vista están, y difícilmente pueden ser negados. Pero debido a las dificultades intrínsecas de las materias que se tratan ya las limitaciones casi insuperables del idioma inglés; como de todos los demás idiomas europeos, para lo expresión de ciertas ideas, es más que probable que la autora no haya logrado presentar las explicaciones en su forma mejor y más clara: aunque todo cuanto podía hacerse, bajo las más adversas circunstancias, ha sido hecho, y esto es lo más que puede exigirse a cualquier escritor.” (O. S., t. I, págs. 474 y 475).

    V) Métodos para el estudio de la Doctrina Secreta.

    Aunque brevemente, por no permitir los límites de este artículo una exposición más detallada, trataremos de los diversos métodos por los cuales los estudiantes de la Doctrina Secreta pueden familiarizarse con su contenido. Cinco son los medios por los cuales el lector puede llevar a cabo su propósito, a saber :

    1) El estudio por materias.

    Este es el método más útil para el principiante y uno de los que más frecuentemente recomendaba la Sra. Blavatsky. En este método el estudiante utiliza el Indice general alfabético y tomando el tópico que le interese lo sigue en todo el libro. Por ejemplo: Se quiere estudiar el Hombre, Evolución, Principios, Manas, Ocultismo, etc. Como en el índice se indican a continuación de cada una de esas palabras, las páginas en que ocurren, es relativamente fácil seguir la materia en toda la obra. El estudiante que sigue este método, debe ir anotando las ideas más importantes y así gradualmente acumulará una gran masa de datos e informes.

    2) Estudio de los principios fundamentales.

    Diseminados por toda la obra se encuentran ciertas afirmaciones básicas, acerca de los principios fundamentales de la Sabiduría Antigua. El estudiante da una lectura rápida a la obra y reune esas afirmaciones a medida que las encuentra y de esa manera descubre la completa estructura alrededor de la cual está construida toda la enseñanza oculta. Esto es de un valor incalculable e inmenso para el estudiante; pues adquiere un conocimiento completo de los elementos esenciales.

    3) Estudio consecutivo.

    Este es de mucho más valor y utilidad para el estudiante avanzado, que para el principiante. Consiste en la lectura de toda la obra párrafo por párrafo, tratando de sintetizar el conocimiento así adquirido. Para sacar provecho de este método, el estudiante ha de estar algo familiarizado con los términos empleados y con el delineamiento general de la enseñanza; de lo contrario, la misma complejidad de la materia le confundirá.

    4) Estudio comparativo.

    Este método es de profunda importancia; puesto que el estudio de la Ley de Correspondencias y de Analogías, subyacente en el proceso cósmico, proporciona la clave del proceso de la evolución. El hombre es el Microcosmos del Macrocosmos y, a su vez, es el Macrocosmos para los reinos subhumanos inferiores. En la correcta apreciación de esta verdad se encuentra la clave de las ciencias esotéricas.

    5) Estudio meditativo.

    En este método de estudio, el estudiante toma ciertas frases o párrafos como “pensamientos simientes” y busca iluminación sobre los problemas que contengan. Al cerrar este breve estudio detenido, no puedo menos de citar las propias palabras de H.P.B. que se encuentran en el tomo I, página 43, a saber:

    “…el repudio de estas enseñanzas es cosa que puede esperarse, y aun debe esperarse de antemano. Ninguno de los que se llaman a sí mismos «eruditos», en cualquiera de las ramas de la ciencia exacta, se permitirá mirar estas enseñanzas seriamente. Durante este siglo serán escarnecidas y rechazadas a priori, pero en este siglo solamente, porque en el siglo XX de nuestra Era, comenzarán a saber los eruditos que la Doctrina Secreta no ha sido inventada ni exagerada, sino al contrario, tan sólo bosquejada; y finalmente, que sus enseñanzas son anteriores a los Vedas. No es esto una pretensión de profetizar, sino una sencilla afirmación fundada en el conocimiento de los hechos. En cada siglo tiene lugar una tentativa para demostrar al mundo que el Ocultismo no es una superstición vana. Una vez que la puerta quede algo entreabierta, se irá abriendo más y más en los siglos sucesivos. Los tiempos son a propósito para conocimientos más serios que los hasta la fecha permitidos, si bien tienen que ser todavía muy limitados.”

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. I, Diciembre de 1932, N.° 12.

  • Notras sobre el Gita con referencias Bíblicas

    1) Carácter de la obra:

    a) El Bhagavad Gita es un compendio de filosofía.

    b) Atrae al poeta por la belleza de expresión y de sus imágenes.

    c) Para el historiador es una síntesis de filosofía; la fusión de lo mejor de muchas escuelas de pensamiento, compendiando la evolución racial.

    d) Para el metafísico representa la más elevada aspiración de la humanidad para descubrir los misterios del ser.

    e) Para el individuo es un manantial de sabiduría, guía y consuelo.

    2) Esquema de la obra:

    a) La obra consta de 18 Discursos.

    b) En la gran guerra en la que Arjuna tomó parte había 18 cuerpos de ejército.

    c) La batalla duró 18 días.

    d) Según la numerología el título de la obra representa 18.

    e) Se dice que el número 18 representa el aspecto Krishná (Vishnú o Cristo) del Logos.

    (T. Subba Rao sobre el Gita)

    El número 18 tiene un profundo significado:

    a) Sumando 1 y 8 tenemos nueve. Este es el número de la iniciación, que es la recompensa que
    espera a Arjuna.

    b) En la Cábala, el 18 es el número de equilibrio; que es una de las lecciones principales que Arjuna
    tiene que aprender.

    c) Según Eliphas Levi, el número 18 está asociado con brillo, o la ilusión, de la materia. A Arjuna se
    le enseña a diferenciar entre lo real y lo irreal y así se libra de la ilusión.

    d) Según la Biblia cristiana, el Ángel en “El Libro de las Revelaciones” mide el muro y encuentra 144, que es 1, 4 y 4 que suman también 9. A Arjuna se le enseña que mida los muros que aprisionan al Espíritu o Yo Superior, para conocer el Yo y el No-Yo.

    3) La Batalla y el Campo de Batalla:

    a) La guerra tuvo lugar hace unos 5000 años,

    b) Fue la consecuencia del egoísmo, como todas las guerras.

    Se dice que “los hombres se convierten en Rakshasas (destructores) a la causa de la decadencia de la doctrina del dharma.” Olvidando sus deberes para con el yo de todos los yos –para la colectividad– se hacen destructores.

    Los hinduístas dicen: “Cada ciclo empieza con un deva (un constructor de formas)”. ¿Cual es el proceso para cada ciclo?

    1) La construcción de la forma.

    2) La utilización de la forma.

    3) La adaptación de la forma.

    4) La gradual cristalización de la forma.

    5) La consecuente inadaptabilidad de la forma.

    6) La final destrucción de la forma.

    c) La batalla que se describe en el Bhagavad Gita se puede interpretar de tres maneras :

    1) La batalla cósmica entre Lucifer, el Hijo de la mañana, el Espíritu universal, o Purusha, y Satán, Prakriti, o materia.

    2) La batalla sobre nuestro planeta.

    “Los globos de la cadena terrestre, se dice, existen en cuatro planos. Los globos 1 y 7 se encuentran en el plano 1; los globos 2 y 6, en el p1ano 2; los globos 3 y 5, en el plano 3. El globo 4 es el equilibrio entre 1 y 7; de consiguiente es el campo de batalla entre la divino y los elementos groseros en la constituci6n del hombre. Estos cuatro planos representan los principios del cuaternario inferior, el etérico, prana, kama y el punto de transición manas. Debido a que manas es el punto de transición, se le considera el campo de batalla de las fuerzas contenidas en el microcosmos.” (Pensamientos sobre el Gita)

    (Compárese lo que antecede con la Biblia, (“Génesis”, 3).

    3) La batalla individual que se desarrolla en todo hombre, entre el yo inferior y el superior. (Véase “Epístola de San Pablo a los Romanos”, 7: 15-24).

    4) El campo de batalla es sagrado. (Discurso I, 1). (Compárése con el “Libro de Josué”, 5: 13-15).

    4) Personalidades que tomaron parte:

    a) Arjuna, el luchador desesperado… (Discursos: I, 21, 23 y 47, II, 1) (Compárese con la segunda “Epístola de San Pablo a Timoteo”, 2: 34 y primera “Epístola a Timoteo”, 6: 11-12.)

    Arjuna representa a la Mónada humana en evolución. (Véase la “Epístola de San Pablo a los Corintios”: 2da 3: 18 y 1ra, 6: 19-20.)

    Es el hombre en la batalla de la vida sobre el plano fisico. Es cada uno de nosotros y todo aspirante.

    ¿Cómo puede uno saber lo que es recto? (Disc. II, 54.)

    «Es durante el proceso de desprenderse de los elementos personales, cuando se presenta la situación descrita en el Gita. Surgen numerosas afecciones… Todo el porvenir se presenta como una inmensa desolación… La entidad piensa como se le indica desde arriba pero gustosa retrocedería al lado de sus parientes… Renunciaría a toda lucha si no recibiera instrucciones y alientos de más elevadas fuentes. (“Libro de Isaías”, 33:  20-21.)

    b) El Auriga de Arjuna. (Discurso I, 2 y Disc. II, 1.)

    ¿Quien es él?

    1) Es el Espíritu en el hombre. (Compárese con la “Epístola de S. Pablo a los Corintios”, 15: 44-48)

    2) Es el Combatiente verdadero; el guía. (Compárese con “Libro 2 de los Reyes”, 6: 11-18.)

    3) Es el Auriga tratando de guiar y estimular al Yo inferior. (Compárese con: Salmo 73: 23-26 y “Libro de Isaías”, 33: 20-21)

    En sentido más amplio él es :

    a) El Maestro, enseñando al aspirante. (San Juan, 15: 15-17)

    b) El Avatar, viniendo a diferentes períodos para ayudar al hombre. (Disc. IV, Vers. 6 y 7) Esto es, en sentido planetario. (Compárese con “Libro de Isaías”, 6: 9)

    c) Vishnú, el segundo aspecto, o aspecto Cristo. Sabiduría encarnada. Esto es en sentido cósmico. (Compárese con “Libro de los Proverbios” : 8, y San Juan, 1: 1-5.)

    ¿Qué es lo que enseña?

    a) Prepara a Arjuna para la iniciación. (Véase “Revelaciones”: 1 y 2y “Libro de Job” : 32, 42)

    b) Enseña el aislamiento mental y no el aislamiento físico. (Disc. XII, 15.) (Compárese con San Juan, 17.)

    c) Demuestra a Arjuna que “hay un espíritu en el hombre.” (Compárese con “Libro de Job”, 32: 8; 33: 4 y 1era “Epíst. a los Corintios”, 3: 16)

    d) Enseña la unidad esencial del Yo, el Espíritu y el Logos. (Compárese “Epíst. 1era a los Corintios”,11-12 y “Epíst. a los Romanos”, 8: 16, 28, 31; Salmo 82: 6 y San Juan 10: 30-34.)

    e) Hace resaltar la relación entre el espíritu y la materia. (Compárese con “1era Epístola de San Juan”, 4: 4, 11, 16-17.)

    5) El objeto perseguido:

    a) Consecución del desapasionamiento. (Disc. XII, 15 al 20)

    Definición : Procede de dos palabras latinas que significan: “libertad de todo sufrimiento”. El desapasionamiento debe tener por base la comprensión de:

    1) Lo impermanente de todos los convenios. (Disc. II, 14 y 15.) (Compárese “1era a los Corintios”, 8: 31 y “1era de S. Juan”, 2: 17.)

    2) La naturaleza transitoria de todas las formas. (Disc. II,22.) (Compárese “1era Epístola a los Corintios” 7: 36, 58.)

    3) La ilusión del tiempo. (Disc. VIII, 16 a 19.) (Compárese “Epíst. de Santiago”, 4: 14-15; y Eclesiastés, 3.)

    4) Conocimiento (Disc. V, 26.) (“Epíst. a los Filipenses”, 3: 7-11)

    b) El cumplimiento del deber. (Disc. I, 2 : Nota II, 7.) (Compárese con San Lucas, XVII, 10.)

    Definición de «deber». Procede de una palabra latina que significa «lo que se debe». De consiguiente relacionado con obligación kármica.

    1) La utilidad de cumplir con el deber, (Disc. 111,35.)

    2) La inclusividad del deber. (Disc. IX, 27.)

    3) Sacrificio es deber. (Disc. XVII, 11.)

    4) El deber ha de ser trascendido (Disc. XVIII, 66.)

    c) La liberación de Arjuna… (Disc. IX, 34.) (Compárese “2da Epíst. a los Corintios”, 3: 17; “Epíst. a los Romanos”, 8:1-2, y Salmo 66: 9-12.)

    6 -El problema de Arjuna :

    a) Su condición:

    1) La decepción y el desaliento lo atacan. (Disc. II, 2.) Estos dos marcan todos los períodos de transición. Lo viejo no satisface; lo futuro aparece oscuro y lo presente no ofrece más que lucha y controversia. Este es el Guardián del Umbral.

    2) Arjuna está en un período crítico, que llega a todo aspirante. Marca el momento en que ha de:

    a) Evolucionar fuera del plano de los sentidos y de la mente.

    b) Establecer el enlace con el Yo Superior.

    c) Preparar el canal para el Servicio.

    d) Se da cuenta de que él no es sus vehículos; no obstante no tiene el dominio de los mismos.

    e) Es una individualidad bien definida; sin embargo su naturaleza inferior no ha muerto.

    f) Posee la teoría, pero no la experiencia.

    3) Arjuna pregunta :

    a) ¿He de destruir todo cuanto amo? (Disc. I, 31.) (Compárese con “Génesis”, 22 y “San Mateo”, 10, 32 , 139.)

    b) ¿Sería recompensa la realeza en los tres reinos? (Disc. I, 35.) (Compárese con las tentaciones de Cristo, “S. Mateo”, 4: 1-11.)

    c) ¿No es pecado el guerrear? (Disc. I, 36, 39, 45.) (Salmo 144, 1.) (Nótese la confusión que existe en la mente de Arjuna con respecto al móvil y a la acción.)

    d) ¿Cómo puede uno saber cual es su deber? (Disc. 11, 7). (Compárese con la “Epístola a Timoteo”, 6: 12.)

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. I, Diciembre de 1932, N.° 12.

  • Notas sobre el primer capítulo del Gita

    1) Arjuna representa al aspirante, el hombre que se ha puesto definitivamente bajo el dirección de su Yo Superior.

    2) Krishna, el conductor del carro, es el Yo Superior, el Ego, el Señor Solar, el Logos del hombre inferior personal. (Compárese en la Biblia con el “Libro de Josué”, Cap. 8.)

    3) El campo de batalla es la vida cotidiana de tentación, de prueba y de experiencias.

    4) Los parientes y amigos son todas aquellas formas que han sido amadas durante tanto tiempo y a las que está aferrado el hombre del mundo después do muchas vidas. Su cuerpo físico, su naturaleza emocional, su mente; así como los amigos terrenos y todas las cosas materiales que se empeñan en hacerle volver atrás de la vida del Espíritu. Esta enseñanza es análoga a la de Cristo.

    5) La época es ese momento en la evolución del ser humano en que todo el deseo de su naturaleza va hacia las cosas superiores; aun cuando las inferiores todavía le atraen y le son caras. Arjuna, por tanto, está en el punto preciso en que uno so pregunta si todo ello vale la pena; y si la consiguiente victoria será adecuada recompensa por tanto sufrimiento y dolor.

    6) La pregunta preliminar la formula el ciego rey Dhritarashtra, el cual personifica a la masa de la humanidad ciega e ignorante; consciente de que hay dos aspectos en la cuestión de la existencia y de su finalidad; consciente también de que hay que reñir una batalla; pero hasta entonces, tan sólo interesado como espectador .

    7) Al campo de batalla se lo llama de dos maneras, a saber :

    a) Dharmakshetra, (campo del dharma, o sea: del deber de uno, tal como lo reconocemos intelectualmente y tal como nos lo ha impuesto karma, valiéndose de nuestro medio ambiente particular, la herencia, los deberes y nuestro lugar en la evolución.

    b) Kurukshetra, (campo de acción) el lugar de la actividad terrena, donde cada uno de nosotros tiene que reñir la batalla.

    8) Sanjaya significa literalmente el que ha vencido bien y representa a buddhi (la intuición) que ha logrado el dominio sobre el cuerpo físico y sobre los sentidos y no se nubla con las groseras impresiones de estos. El rey ciego, después de formular la pregunta, tiene como una percepción intuitiva de la respuesta.

    9) El levantamiento de los Pandavas y el debilitamiento de los Kauravas simboliza el desarrollo de la virtud y su victoria sobre el vicio con el avance del yo humano hacia la subjetividad.

    10) El tumulto promovido por los Kauravas es la violenta afirmación que hace la naturaleza inferior, cuando el aspirante busca los impulsos más elevados y se esfuerza en negar lo inferior. Este tumulto es dominado por la clara nota de Krishná (1-14 y 15). La caracola en que sopló es quíntuple, lo que indica su identidad con un Divino Manasaputra, o Señor Solar, que es la personificación del quinto principio. Los Kauravas afirman su ruidoso “yo soy” ; Krishná replica con la nota del Ego, que significa: “Yo soy Eso.”

    11) Arjuna indica al conductor del carro, Krishná, que lo sitúe en un punto equidistante entre las fuerzas del mal y las fuerzas del bien; de modo que pueda apreciar la posición de los mismos. Esta es una posición valiosísima que ha de tomar todo aspirante . El punto importante que se ha de tener presente es que Arjuna se sitúa a mitad de camino y que tiene que abstraerse de ambas fuerzas y tiene que independizarse de ambos paros do opuestos. Ha trascendido el vicio y el mal; igualmente tendrá que hacer desaparecer el orgullo (o satisfacción personal) desarrollado al formar un buen carácter y adquirir la virtud. Ha de estar libre en su divina naturaleza, sin que nada de los tres mundos le retenga. Dice Chhaganlal G. Kaji, en su luminoso comentario (Philosophy of the Bhagavad Gita, en 2 vols.):

    “Una vez llegado al centro, sin que le quede nada más que su ‘Yo’ mas sutil, que es la experiencia […] del que persigue felicidad perdurable, se encuentre lleno de virtud, con todas las objetividades subyugadas, salvo una única que se mantiene en toda su fuerza: la objetividad de su propia existencia, como Yo individualizado.

    La idea del Yo se aferra a Arjuna. Esta tiene también que desaparecer antes de que alcance la felicidad que busca. Este sacrificio del Yo que está más allá de su comprensión, lo considera Arjuna como matar a aquellos que él llama los suyos.”

    12) Arjuna decide, por tanto, no luchar. Ha considerado lo que cuesta y su corazón desfallece.

    13) Así termina el capítulo I, llamado “Yoga del desaliento de Arjuna”; el desaliento que es tan familiar a todas las almas fervorosas .

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. III, Enero de 1934, N.° 1.

  • El discipulado de Alice Bailey

    Alice Bailey es hoy un discípulo mundial activo y un miembro avanzado del ashrama de su Maestro, K.H. Ella falleció 22 años atrás del pasado diciembre (escrito en enero de 1971) y hoy se encuentra libre de sus vehículos etérico y astral. Ahora ella actúa en el plano mental con el cuerpo mental que tenía cuando murió, pero dicho cuerpo ha crecido desde entonces. A.A.B. en algunas ocasiones actúa como secretaria personal de K.H. Esto nos brinda una idea, aunque inadecuada, de su relación con él. Ella se está preparando activamente para su próxima encarnación, que será muy pronto y está siendo cuidadosamente planeada.

    Los años anteriores al surgimiento de su trabajo discipular han sido descritos en su autobiografía; pero muchos aspectos significantes y útiles de su entrenamiento como discípulo nunca han sido contados. Yo estuve cerca de la mayoría de ellos, pero son muy pocos aquellos de los cuales les puedo hablar.

    La información que hago pública la presento tan sólo como una ayuda para la comprensión de ciertos aspectos del trabajo discipular en determinada etapa. La personalidad de de A.A.B., tal como la conocimos, poco importa ahora. Ella siempre se opuso a cualquier tipo de pretensión espiritual, y aún lo hace, pero el registro de su vida discipular puede ser útil a otros discípulos en muchos lugares. El próximo mes alcanzaré los 83 años de edad y ciertamente creo que muy pronto pasaré a los planos sutiles. (F.B. murió el 3 de Junio de 1977 a la edad de 89 años.– M.B.)

    Lo que escribo ahora podrá ser publicado si Mary lo considera apropiado. Ningún discípulo debiera tomar una decisión unilateral sobre su trabajo si ésta afectara la vida discipular de algún otro discípulo.

    Por muchas centurias la Jerarquía oculta ha permanecido retirada del plano físico viviendo como un grupo, pero ciertos Maestros han vivido siempre en cuerpo físico pasando desapercibidos entre los hijos de los hombres. Durante este tiempo de ocultamiento, próximo a terminarse, tales Maestros actuaron ampliamente a través de sus discípulos en entrenamiento, quienes en muchos casos, eran iniciados de algún grado. A.A.B. es uno de tales casos.

    La última encarnación de A.A.B. estuvo dominada por dos objetivos, uno de los cuales era particularmente suyo, mientras que el otro fue la colaboración al trabajo de D.K. en su pesada tarea de brindar las enseñanzas puente que vincularían la antigua Era Pisceana con al emergente Era Acuariana.

    Ella vino a la encarnación con el firme propósito de crear una nueva escuela esotérica para el discipulado. Había un número creciente de aspirantes al discipulado con algún tipo de conocimiento esotérico, número que fue considerablemente aumentado por el trabajo de ese discípulo H. P. Blavatsky; pero había aún muy pocos entrenados y efectivos, discípulos aceptados. De haber existido más, la crisis de la Guerra Mundial pudo haber sido llevada a cabo en los planos mentales, sin necesidad de su precipitación en el plano físico. La Escuela Arcana fue su contribución elegida al trabajo Jerárquico y fue aprobada por su Maestro. Sin embargo, debe saberse que ni K.H. ni D.K. le mandaron la creación de la Escuela Arcana. Ese fue su privilegio, ganara o perdiera en el intento.

    Su cooperación con D.K. en la producción de sus enseñanzas fue un asunto muy distinto. En ello, ella no fue libre. Ella escribió lo que Él escogió enseñar, no lo que ella consideró útil. En la Escuela Arcana ella escribió y enseñó de acuerdo a su propia sabiduría. En los últimos años, conforme se fue saturando de las enseñanzas de DK, su contenido mental se fue alargando e inevitablemente lo que ella enseñó en su Escuela fue profundamente afectado por ello. Ya que se dio al más extraordinaria y única mezcla del cuerpo mental de A.A.B. y el cuerpo mental ahora utilizado por D.K. Como ella indicó, los dos pilares que mantuvieron todo su trabajo fueron los libros y la Escuela.

    En todo esto, mi función fue, tan bien como pude, ayudarla a llevar a cabo todo su trabajo exitosamente. Yo fui prestado por el Maestro M. a D.K. por treinta años. Ese fue un tremendo proceso equilibrante para mí, que neutralizó mis excesivas características de primer rayo y abrió mi centro cardíaco, por la pertenencia a un ashrama de segundo rayo. He aprendido más en esta encarnación que en todas las precedentes. La mayoría de ello me llegó a través de A.A.B. Tan sólo la convivencia diaria de muchísimas horas era un gran estimulante mental de gran valor. Ella tuvo un alma de segundo rayo y una Etwa der schon jetzt kultige Southpark book-of-ra-kostenlos.com slot oder auch Eggomatic und naturlich auch der ein oder andere Fruchteslot. personalidad de primero. Yo tengo un alma de primer rayo y una personalidad de segundo. Eso sentó las bases de un trabajo balanceado.

    En retrospectiva, es claro que el mayor servicio de A.A.B. fue subjetivo. Aquellos que mejor la conocieron y aquellos cercanos a su nivel de desarrollo espiritual, lo sabían muy bien. Otros, forzosamente, la reconocieron por sus múltiples idas y venidas como conferencista y por la evidencia de su actividad física. Esta potencia subjetiva es una capacidad natural de todo discípulo avanzado, pero todos podemos incrementar nuestro efecto constructivo en el mundo si utilizamos nuestras auras más conscientemente y nuestras voluntades más definidamente para conocer las necesidades subjetivas de aquellos que se acercan a nuestras vidas. He visto a Alice tomar una y otra vez fuerzas antagónicas al trabajo de la Escuela Arcana, algunas veces dejando que se agotaran callada y serenamente en contra de su equilibrio e integridad, y otras transmutándolas conscientemente. Sin embargo, también dejó en algunas ocasiones que el grupo las padeciera hasta cierto punto, para el beneficio de algún condiscípulo o por su potencial como desarrolladoras de cualidades discipulares en él. La construcción de un grupo esotérico demanda mucho discernimiento espiritual y un tipo de impersonalidad que frecuentemente es mal entendido.

    Una de las más destacadas características de Alice fue la ausencia total del deseo de controlar la forma de pensar de nadie. Ella persistentemente comunicó la verdad tal como ella la entendía, pero siempre oponiéndose a la creación de un “culto al Tibetano”. Ella practicó la repetición, no porque fuera conveniente, sino porque es necesaria para activar las células cerebrales aletargadas. Esta ausencia de deseo de control le permitió mantenerse incólume cuando los estudiantes dejaban la Escuela.

    Siempre he tenido periodos de desánimo, contra los que he luchado tenazmente. Para ayudarme, D.K. me prometió hace mucho tiempo que mis últimos años iban a ser los mejores, lo cual ha probado ser cierto. En otro momento, durante la Segunda Guerra Mundial, estaba desanimado con respecto al futuro del trabajo. D.K. entonces me aseguró que los cimientos ya establecidos serían lo suficientemente fuertes para el progreso del trabajo en la posguerra. Y eso también ha probado ser cierto. Soy sin duda el hombre más online casinos afortunado.

    La integración subjetiva de los estudiantes en la Escuela Arcana se ha ido incrementando rápidamente en los últimos diez años. Nuestra utilidad como grupo ahora online pokies es mucho más real así como nuestro apoyo a la Jerarquía. El reconocimiento de los valores espirituales se ha profundizado y está mucho más presente en el grupo que nunca antes. La aceptación consciente del grado de responsabilidad individual en el desarrollo de la humanidad ha emergido bellamente. La luz en el cuerpo grupal se ha incrementado sustancialmente. Muchos más estudiantes en la Escuela conocen de los asuntos mundiales que los que lo hacían en años recientes. Nuestra utilidad al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo está ahora emergiendo. Más estudiantes están haciendo progresos rápidos en el discipulado consciente que en la época que Alice falleció. Esto es porque muchos de nosotros estamos siendo capaces de ir más allá de nuestra separatividad en el servicio. Nuestro trabajo meditativo es constante y firme. Nuestros estudios espirituales están enriqueciendo nuestras mentes. Entre los miles de viejas almas hoy día encarnadas entre los más jóvenes muchas se están afiliando a la Escuela. Los heroicos esfuerzos de A.A.B. están dando frutos.

    A pesar de toda la brillantez del relato anterior, el grupo no siempre ha navegado en aguas tranquilas con vientos favorables. Este es todavía un mundo difícil en el cual trabajar, sin embargo existe una real promesa de un mejor futuro para todos nosotros.

    Los Trabajadores pueden llegar a ser puntos de bloqueo en el flujo de las energías espirituales que pueden ser convocadas a través del grupo y, en muchos de los casos como los Sett deg ordentlig inn i Откройте эту игру в разделе casino beste-norske-casinos.com Red, где вас будут ждать бесплатные спины!Ежедневные бесплатные спины раздаются каждый день с 10 утра до 12 дня. blackjack online reglene, og sorg for a lese pa regler og vilkar der du spiller. ya ocurridos en el pasado, lo son sin ser conscientes de ello. La crítica personal es el más potente veneno de la vida grupal. Con frecuencia pensamos que nuestra actitud crítica está justificada. Los persistentes esfuerzos para imponer su punto de online casino vista individual al trabajo grupal ha echado a perder las relaciones de más de un joven discípulo con el grupo en el que debe trabajar y con el cual debe fundir su consciencia discipular. Es muy difícil ser tan impersonal como para ser capaz de apoyar y trabajar por aquello con lo que uno no está de acuerdo, pero el éxito del grupo y el incremento en la utilidad del grupo es mucho más importante que las opiniones individuales. Esto es lo que yo tuve que aprender de manera difícil en esta vida.

    Aún cuando estaba desesperada por dar alimento a sus hijas, Alice pasó muchas horas por las noches leyendo y meditando atentamente sobre lo leído. Ella estudió los Puranas y las Upanishads de la India y las enseñanzas del Bhagavad Gita y de Patañjali. Ella llegó a tener una colección de veintiséis traducciones del Gita. D.K. estuvo de acuerdo en producir junto con ella un libro sobre el Gita, similar a aquél sobre los Yoga Sutras de Patañjali. (Tal libro es La Luz del Alma.) Pero su abundante trabajo editorial les impidió hacerlo.

    Llevó a cabo también un profundo estudio de los escritos de Blavatsky y dominó las enseñanzas esenciales de la Doctrina Secreta. Sus clases sobre la Doctrina Secreta e Isis sin Velo son verdaderas joyas pues su entendimiento de estos dos libros fue fenomenal. Ella profundizó en la corriente de escritos teosóficos, incluyendo no sólo a Annie Besant sino también a Steiner, Tingly, Heindel, Bhagavan Das, y muchos otros. Así construyó fuertes principios mentales y se entrenó en el pensamiento claro y el discernimiento que le permitió brindar una mente de excepcional calidad al trabajo de D.K. Sus relación con la Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica le enseñó mucho del trabajo esotérico, particularmente algunos factores inadecuados de repetir. Los esfuerzos de A.A.B. para extender el movimiento teosófico hacia un campo más útil y de incrementar los elementos esotéricos en tal organización fueron Jerárquicamente inspirados y una preparación fina para su posterior trabajo con D.K. De este modo, el trabajo de D.K. con Alice fue mucho más fácil que Su trabajo con H. P. Blavatsky.

    Con todo, ella se empeñó en ser una verdadera madre con sus tres hijas, y mostró una extraordinaria paciencia conmigo. Yo aprendía constantemente mucho de ella. A.A.B. no tenía una mente de quinto rayo, pero ella estuvo interesada en la exploración científica y en el campo de la física teórica. Fue entonces natural que ella brindara siete conferencias en Nueva York sobre el átomo. Como siempre, ella tenía fundamentos para decir lo en ellas dicho. Ella conoció un poco de los trabajos de científicos tales como Niels Bohr y Rutherford. El libro de sus conferencias, bajo el título, La Conciencia del Átomo, ha sido uno de los más vendidos por muchos años.

    El verdadero trabajo práctico de fundar y organizar su Escuela Arcana no fue posible realmente sino hasta que ella se mudó a Nueva York en 1920. Ella ya había comenzado su trabajo con D.K. a quien contactó por primera vez en Noviembre de 1919.

    En aquellos días, A.A.B. había alcanzado una relación discipular con su Maestro K.H. conocida como “Chela que está en el Sutratma o Hilo”. Esto es que ella tenía el privilegio de pedir audiencia con Él. Para conseguir y obtener así una entrevista que su cerebro físico podía recordar, que por lo general toma varios días. Así consiguió una entrevista con K.H. para preguntar si debía o no trabajar con D.K. Esto le permitió trascender sus dudas y temores. Más adelante, estas entrevistas fueron sustituidas por una relación aún más estrecha.

    Alice definió el miedo como la principal falta de su personalidad. Ella dijo temer al fracaso, a tener fallas, a lo que la gente pudiera pensar de ella, de ser juzgada, e incluso de la obscuridad. Este fue un real impedimento, que ella dejó atrás por completo. Su cuerpo astral fue por completo destruido y reconstruido en su última vida, y todos sus centros sobre la espina fueron abiertos y se mantuvieron funcionales. La actividad de su centro cardíaco fue tremendamente incrementada. Pero ella literalmente dejó de preocuparse de su vehículo físico, que al final sólo se mantuvo vivo, para finalizar su período de treinta años de trabajo con D.K., con transfusiones mensuales de sangre. De las cuales yo me encargué bajo la supervisión de un médico, por supuesto. Fue un gran alivio cuando finalizó su trabajo y pudo partir en diciembre de 1949.

    Nueva York
    Febrero de 1971

  • Un año de viaje por América Latina

    Palabras previas

    Hace cinco siglos que Colón partió de estas costas para descubrir las Indias. Hace tres meses que yo, hijo de la India, emprendí un viaje para conocer las gentes que habitan ahora en esas indias que él descubrió. Mi propósito en esta conferencia es deciros lo que encontré en aquellos pueblos, descendientes de vuestra raza, pero que tienen en sus venas algo de sangre atlante. Ante todo debo rogaros me dispenséis por usar el pronombre personal yo. En mis conferencias teosóficas procuro exponer, tan impersonalmente como me es posible, lo que es esa filosofía; me ocupo entonces de principios y leyes que pueden ser enunciados fuera de todo personalismo. Pero en esta conferencia, como os llevaré conmigo de país en país, tengo que ser personal necesariamente, si os he de interesar con mis impresiones. Esa es la causa por la que haré mención de continuo de lo que vi y pensé en los diez y siete países que visité de la América Latina. Mencionaré los países en el orden en que los visité, y así os daréis cuenta de que debo haber visto y observado muchas cosas, en caso de que haya sido buen observador. Creo que puedo decir que en un aspecto he sido buen observador, ya que era teósofo, y por consiguiente, en mi actitud de amigo y no de crítico, adonde quiera que fui. Los países que he visitado, han sido Brasil, Uruguay, Argentina, Paraguay, Chile, Bolivia y Perú, en la América del Sur; Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, en América Central; México; Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana, en las Antillas. No me fue posible visitar El Ecuador, Colombia y Venezuela. Excepto en Panamá, donde estuve esperando durante una semana el vapor que había de llevarme a Costa Rica, di conferencias teosóficas en todos los demás países visitados.

    Enero de 1930

    Cuando partí de Londres, hace trece meses, hablaba italiano y francés, pero entendía hasta cierto punto el español y el portugués. En el Brasil mis conferencias fueron traducidas al portugués, y leidas por un amigo. A las preguntas en portugués de los que me visitaban, contestaba yo en italiano. Pero en todos los países de habla española, empezando por el Uruguay, yo mismo leía mis conferencias en español (las cuales habían sido traducidas por amigos), pero mi conversación tenía que ser en italiano. Sin embargo, gracias a mi italiano cogí el español relativamente pronto, y después de seis meses hablaba este idioma, aunque mi gramática era deficiente. Aún lo es, porque no he tenido tiempo de estudiarla entre mis conferencias y viajes.

    Etnología Sudamericana e inicios de una nueva subraza

    Comencé mi excursión por América del Sur con un concepto erróneo que es frecuente en Europa entre los anglosajones que conceptúan la América del Sur como si fuera un solo país, muy grande si, pero sólo otro país. Mas pronto me dí cuenta de que era un inmenso continente, no de un pueblo, sino de muchos. Cierto que sólo se hablan allí dos lenguas, y lo mismo en América Central, México y las Antillas; portugués en el Brasil y español en los demás países. (Omito las tres Guayanas, francesa, holandesa y británica, donde presumo que se hablan estas lenguas, porque las Guayanas significan poco en lo que se refiere a la influencia cultural en América del Sur). Pero cada pueblo sudamericano tiene su propio carácter bien definido, que lo distingue de sus vecinos. Las diferencias no son tan grandes como las que existen entre españoles y franceses, entre ingleses y holandeses, mas, sin embargo, hay diferencias. Lo mismo sucede en las repúblicas de Centroamérica, aunque son pequeñas. América del Sur no se compone de un pueblo, sino de muchos. Este es el primer hecho que se observa claramente. Por más que todos ellos pertenecen a la raza latina, descendientes en su mayoría de españoles y portugueses, y posteriormente también de italianos, en el transcurso de unas cuantas generaciones han cesado de ser españoles, portugueses o italianos, y se han convertido en argentinos, chilenos o brasileños. Esto se debe en parte a la mezcla de sangre india, de los descendientes de los atlantes. Y este hecho de que se estén creando nuevos pueblos en la América Latina, es de supremo interés para el teósofo, de mucho mayor interés para él que para el público en general, ya que el teósofo cree que la Raza Aria, a la cual nosotros pertenecemos, está originando nuevos brotes, nuevas variantes de sí misma en los Estados Unidos y en América del Sur. El sistema teosófico declara que varias grandes razas llamadas «Razas Raíces» aparecen en la humanidad conforme avanza la civilización; cada Raza Raíz tiene alguna peculiaridad en su organización nerviosa, y por tanto, ciertas posibilidades culturales características, que faltan en las otras Razas Raíces. Además, cada Raza Raíz, conforme crece y se desarrolla, se segrega en variantes llamadas ‘Subrazas’. Entre los pueblos del mundo actual existen representantes de tres Razas Raíces, denominadas por el teósofo: Lemuriana, Atlante y Aria. En términos generales, los lemurianos son negros y tienen el pelo ensortijado; los atlantes son amarillos o cobrizos, como los mongoles y los pieles rojas de América, y tienen el pelo laso; y los arios son morenos o blancos, como los hindúes y los europeos, y tienen el cabello ondulado con tendencia a rizarse. Hubo otras dos Razas Raíces antes de que apareciera la Lemuriana, pero todos sus descendientes han sido absorbidos por los pueblos negros. El sistema teosófico declara que la raza Lemuriana es la tercera Raza Raíz, la Atlante la cuarta, y la Aria la quinta. Esta Raza Raíz quinta o Aria tiene sus variantes llamadas Subrazas, y el teósofo las clasifica en el orden de su aparición, de este modo: la primera subraza, la hindú; la segunda, la árabe; la tercera la persa; la cuarta, la celta, cuyos brillantes representantes fueron los griegos y los romanos; y por último la teutónica, a la que pertenecen los teutones, los anglosajones y los escandinavos. Todos los pueblos latinos de Europa españoles, portugueses, franceses, italianos, griegos, rumanos son celtas y pertenecen a la cuarta subraza. Permitidme que os indique de paso, que el orden de aparición no implica superioridad o inferioridad. Un indú culto de la primera subraza, o un español culto de la cuarta, no es menos culto que un inglés o un alemán culto de la quinta subraza de hoy. Pero cada uno tiene una cultura diferente, y todas estas diferencias se necesitan en el Plan Divino que guía la evolución. Pero la quinta subraza, la Teutónica, no es la final de la serie; hay una sexta subraza, y hasta una séptima. La sexta subraza está apareciendo ya en los Estados Unidos de América, y también en Australia. Y aunque la fecha de la aparición de la séptima subraza tardará todavía siglos, hay indicios de sus comienzos en América del Sur. Y he aquí por qué Sud América es tan interesante para el teósofo; es la cuna de la séptima subraza de la Raza Aria.

    Brasil

    El primer país que visité fue el Brasil, y aunque recorrí después diez y seis más, mi impresión del Brasil es más vívida que la que conservo de los otros. No es porque el Brasil sea mayor que ningún otro país de América del Sur; no es que Río Janeiro sea el segundo, por no decir el más bello puerto del mundo. Es porque hay una cualidad exquisita en el carácter brasileño. El brasileño de Río es tan educado y tan europeo como un parisiense, pero tiene una cualidad de amistad y fraternidad que le distingue de los demás sudamericanos, si no de todo el mundo. Observé esta característica de dos maneras. Ante todo, el Brasil como nación, rinde culto a la fraternidad. En su Constitución hay tres fiestas nacionales de Fraternidad. El día de Año Nuevo es el día de la Fraternidad Universal, fraternidad entre todos los pueblos de la tierra; el trece de mayo, en que la esclavitud fue abolida en el Brasil, es el día de la Fraternidad entre todos los brasileños; el catorce de julio, día en que se celebra la libertad de todos los pueblos americanos, es el día de la Fraternidad entre los pueblos del Sur, Centro y Norteamérica. Tiene además el día de la Bandera Nacional, el diez y nueve de noviembre, que es naturalmente, un día de Fraternidad entre los brasileños. Como la Constitución prohíbe toda expedición de conquista de otros pueblos, el Día de la Bandera carece de matiz de imperialismo. Es un día en que los niños, ataviados con trajes nacionales, cantan y bailan las canciones y danzas nacionales, y conmemoran a los héroes del país. El hecho extraño es que todo este idealismo de fraternidad fue incluido en la Constitución, principalmente como resultado de la labor de un pequeño grupo de positivistas, secuaces de Augusto Comte. El resultado es hermoso, especialmente en la actitud del brasileño hacia el negro. Para explicar esto, permitidme decir que yo he visitado numerosas veces los Estados Unidos, y conozco cuál es allí la actitud del blanco hacia el negro. El negro allí puede ser por la ley ciudadano americano, pero siempre es «un hombre de color»; está excluido, si no por la ley, por la fuerza, de los privilegios de la cultura más elevada que el blanco puede alcanzar. Ahora bien, en el Brasil hay una gran cantidad de habitantes negros y mulatos; en su pobreza, falta de educación y de cultura, son probablemente iguales a los negros de los Estados del Sur de Norteamérica. Pero en el Brasil son radicalmente diferentes, porque no están bajo ningún yugo social, y, por tanto, están más dignificados como seres humanos. Porque el brasileño no los considera como negros, es decir, como una raza no asimilable. No olvida la diferencia entre él, el brasileño blanco, y el negro. Pero mira al negro como un hermano más joven, como un «brasilero» al que hay que educar para que viva como perfecto ciudadano. Los pensamientos de diferencia de color, que implican diferencia de privilegio o de responsabilidad, no existen. El tipo de vida y de costumbres del hombre blanco se pone de modelo ante el negro, y éste procura en verdad vivir con arreglo a él.

    Esto es ciertamente un éxito maravilloso; los norteamericanos afirman que eso es imposible. En la India, las personas de casta, cuya actitud hacia los parias o gentes «intocables» es semejante a la de los norteamericanos con el negro, rechazan igualmente con desdén la idea de igualdad de trato entre un individuo de casta y el paria. Pero se ha realizado en el Brasil, y he aquí porqué  Brasil sobresale en mi mente entre todos los pueblos. Nosotros los teósofos tenemos como primer objeto: «Formar un núcleo de fraternidad universal de la humanidad, sin distinción de raza credo, sexo, casta o color». Me encanta ver que los brasileños tuvieron la intuición de este gran ideal, antes de que los teósofos comenzaran su labor en el Brasil. Este encanto de fraternidad se expresa de otra forma en el Brasil. Si veis dos niños paseando por la calle, llevarán el brazo rodeando el cuello del otro; y lo mismo si se trata de una muchacha y una señora mayor. El brasileño instintivamente quiere mostrar su afecto. Existe otro hecho que ha grabado profundamente el Brasil en mi memoria; en ninguna otra parte he visto niños tan hermosos, no sólo entre los brasileños de buena posición, sino también entre los pobres. Una mezcla de negro y blanco va verificándose lentamente en el Brasil, lo que horrorizaría a un norteamericano. Pero en el Brasil, lo que tiene valor es la conducta, no la raza. Nadie considera que la civilización se compromete si un blanco se casa con una mujer «de color»; nadie sueña con el ostracismo social, ya que el brasileño es muy patriota y está muy orgulloso del porvenir de su gran país; para él, por tanto, el hecho de que un hombre o una mujer sean buenos «brasileros» pesa más que cualquier cuestión de color. Y cosa extraña, no obstante esta absorción, la raza no degenera. ¡No se oye la afirmación expresada como parte de las leyes eternas de Dios, de que cuando se mezclan dos razas, una superior y otra inferior, la descendencia muestra invariablemente las peores características de ambas! Por el contrario, el carácter portugués ha ganado en resistencia con la mezcla de sangre atlante, y en sensibilidad con la africana. Un profundo observador como lord Bryce, hombre de gran cultura que viajó por todas partes, estadista conocedor de hombres y costumbres, no apreció indicios de degeneración en la raza blanca del Brasil, a pesar de su mezcla.

    Uruguay

    Al Sur del Brasil está el Uruguay, pequeño país, pero que desempeña un papel único en Sud América. Es considerado por los otros países como el amigo de todos, y nadie lo critica con hostilidad. He preguntado en varios países: «Suponed que algún día se acordara celebrar un Congreso para la Federación de toda la América del Sur, ¿qué lugar creéis que proporcionaría una atmósfera favorable?» Invariablemente la contestación era: «el Uruguay». Con dos hechos me impresionó el Uruguay: el primero, que allí el dólar americano se cotiza por debajo de la par, y por tanto, el país está muy próspero; y en segundo lugar, que Montevideo y al decir Montevideo se dice Uruguay no habla de su prosperidad, sino de que es «una pequeña Atenas». Los naturales del país os muestran con orgullo su playa la mejor de cuantas he visto para los bañistas y los numerosos parques especiales que tiene para niños, todos bien provistos para juegos. Uno de los más hermosos monumentos de la ciudad, todo de mármol blanco, es el erigido a un hombre que fue maestro de escuela, y que siendo Ministro de Instrucción Pública, fomentó la educación. Esto es alentador, ya que generalmente los políticos y los generales son los que tienen estatuas, y al maestro de escuela, que se sacrifica, y quien forma realmente el buen ciudadano, no se le considera bastante patriota para merecer una estatua. El Uruguay es amante de la educación, y gusta de hacer experimentos para conseguir lo mejor. Cuando me encontraba allí, el ministro de Instrucción pública, quien hizo mi presentación en mi primera conferencia en la Universidad, me habló de un proyecto que pensaba realizar, que consistía en trasladar todas las escuelas d la ciudad a las afueras, donde los niños podrían estudiar y jugar lejos del ruido y la confusión de la ciudad. Desde luego, esto significa que un servicio especial de ómnibus tendría que recoger a los niños por la mañana y volverlos a llevar por la tarde un proyecto costoso, pero eso no importa, siempre que signifique mejores resultados para los niños. Montevideo, como una «pequeña Atenas», está naturalmente, en contra de todo fanatismo. Tanto en América del Sur como en Centro América, especialmente donde la educación está poco difundida, la influencia de la Iglesia Católica es poderosa; pero  en el Uruguay la corriente se dirige de manera notoria hacia toda forma de pensamiento liberal. En varias de mis conferencias hago uso frecuente de la frase «el plan de Dios»; mis amigos me manifestaron que a los naturales de Montevideo no les gusta mucho el uso excesivo de la palabra «Dios» y que era preferible decir el Plan Divino» mejor que «el plan de Dios». Hay un periódico en Montevideo que siempre que en un artículo aparece la palabra Dios, la escribe con d  minúscula. Realmente esto es ir demasiado lejos. Permitidme aquí mencionar un hecho que al principio me impresionó grandemente en el Uruguay, pero que es característico de toda la América Latina según vi después. En el Brasil unas cuantas personas me habían regalado libros y folletos que habían escrito, conteniendo poemas y ensayos. Pero fue desde el Uruguay cuando realmente comenzó la avalancha. A dondequiera que iba, desde Montevideo a Santo Domingo, era igual. Muchos habían escrito poemas, ensayos, bosquejos, dramas, y los habían impreso a su costa; y como una muestra de aprecio de mis servicios en pro de la cultura, me obsequiaban con las creaciones de su imaginación. Cuando regrese a la India, encontraré una habitación casi llena hasta el techo con estos regalos; ¡que tantos eran! Desde luego no he tenido tiempo de leerlos antes de mandarlos a la India, pero los recibí con una profunda satisfacción no porque me halagara el reconocimiento de mi labor, sino porque el instinto creador seguía vivo en la América Latina. Todo está fundamentalmente bien en un país cuando sus ciudadanos se inclinan a las artes, aun en el caso de que su cambio de moneda sea desfavorable por el momento. Acogí por doquiera con deleite estas manifestaciones del espíritu creador del hombre en poemas, ensayos y dramas. ¿Qué importa que muchos de ellos sean de segundo orden, y a menudo improvisados por mera vanidad? En todo caso mostraban que los pueblos latinos aún estaban al corriente del mensaje de Grecia, que el papel del hombre es crear algo bello en la vida, algo que descubra algún destello de esa gloria oculta en el hombre que llamamos el alma.

    Argentina

    La Argentina da otra nota en la vida de Sud  América. Entre las ciudades de los países latinos, en Europa y América, Buenos Aires sigue a París en tamaño. Todas las naciones del mundo están allí representadas, y no recuerdo cuantos periódicos se publican en idiomas extranjeros para sus residentes extranjeros. El desarrollo comercial ocupa el primer lugar en el pensamiento de la gente. Dos millones de italianos viven en la Argentina, y su industria es un factor de importancia en el progreso del país.

    La Argentina influye hondamente en toda la América del Sur; lo que piensa Buenos Aires es lo que guía a las naciones más pequeñas, no sólo en América del Sur, sino también en Centro América. Buenos Aires tiene dos grandes periódicos: La Prensa y La Nación, tan serios y de tanto peso como el Times de Londres; pero justamente por eso, sus noticias son de confianza, y sus juicios no son precipitados. Lo que dicen esos dos periódicos se lee cuidadosamente por los editores de periódicos de otros países. Esos dos periódicos, así como todos los demás de la ciudad, se entrevistaron conmigo, dándome la bienvenida más amistosa. Desde entonces, a dondequiera que iba, en América del Sur y Central, México y Cuba, me encontraba con que los periodistas ya me conocían y estaban enterados de los entusiastas auditorios que me habían escuchado en el teatro Cervantes. La Argentina es el reconocido campeón del espíritu latino, en oposición al espíritu de los Estados Unidos, Esto, unido a su posición financiera, hace de ella un factor importante en la vida de toda la América Latina. He de hacer notar de paso que Mussolini no agrada en la Argentina, ni tampoco en toda la América del Sur y Central. Me di cuenta de ello de un modo muy curioso. En una de mis conferencias sobre la civilización de la India, menciono sus dos notas fundamentales, primero el Deber y segundo, cada cual en su sitio contribuyendo al Plan de Dios; y relato casualmente que en una entrevista que tuve con Mussolini, le regalé mi traducción italiana del Bhagavad Gita, diciéndole que encontraría en aquel libro sus ideales fascistas del deber y de la jerarquía. Mis amigos argentinos me pidieron que omitiera esa referencia a Mussolini. Lo hice, desde luego, puesto que no era esencial para mi conferencia, y no se gana nada con irritar a un auditorio. Más tarde comprendí por qué Mussolini, que a mí personalmente me es un carácter simpático, no es querido en la América Latina. Todas las plazas de sus ciudades tienen estatuas de sus libertadores, y aun viven algunos que lucharon por la libertad de su tierra. En una atmósfera tal, la gente no tiene la menor inclinación a contemplar desapasionadamente el experimento de Italia con el fascismo, que ha producido ya una organización administrativa mejor que la que se encuentra en otros muchos países. De todos modos, es una forma de organización que la América Latina no quiere; y su opinión en este asunto es franca y decidida. Los auditorios que tuve en el Uruguay fueron muy entusiastas, pero fue en Buenos Aires donde por vez primera sentí lo que después había de sentir en todos los demás países; la urgente necesidad que el pueblo tiene de Idealismo. Mi presencia era un acontecimiento en la vida de la ciudad, porque en cierto modo ofrecía a las gentes un vislumbre de él. Sentían que no les llevaba a la Argentina un producto extranjero, la Sabiduría Oriental, sino que más bien les revelaba el idealismo latente de sus propios caractares. Se sentían de corazón uno conmigo, porque de corazón yo era uno de ellos. Porque no hay más que un sólo mundo de Ideales, y poco importa que se dirija uno a él desde Benarés o Buenos Aires, porque la meta es la misma. Fue en la. Argentina donde vi la sed de ideales que tenía el pueblo; no de ideales que sólo pueden contemplarse en las iglesias, sino de aquellos ideales que le acompañan a uno en las más mínimas acciones de su vida. Ahora, en estos días de educación y fraternización entre pueblos y culturas, la libertad de pensamiento y de creencias nos es tan necesaria como el aire que respiramos. Y la gente vino a mi en oleadas a escucharme, porque yo proclamé con entusiasmo sin límites que el mundo del Idealismo estaba siempre muy cerca de nosotros, donde quiera que estemos, en la oficina o en la tienda, en la escuela o en el campo de juego.

    Chile

    Chile es el vecino de la Argentina, pero la cordillera de los Andes separa a los dos países. El clima de Chile es fundamentalmente diferente del de la Argentina; lo cual es debido a una corriente de agua fría que procede del Circulo Antártico y recorre las costas del Pacífico hasta los trópicos. Esta corriente reduce la temperatura del agua y del aire; aunque el sol es muy caliente, la evaporación del mar es muy pequeña. A todo lo largo del Pacifico hay mucha niebla y cielo nublado, y excepto muy al Sur de Chile, muy poca lluvia. Los vientos llevan las nubes hacia los Andes, donde cae mucha nieve; pero en la costa llueve muy poco o nada. Esta temperatura más fría de Chile, con menos sol, hace, según creo, que el temperamento chileno mire más a lo interior. Mientras el argentino siente más rápidamente con las emociones y piensa con menos rapidez con la mente, yo diría que ocurre exactamente lo contrario con el chileno. No es menos entusiasta que el argentino, pero está menos dispuesto a expresarlo. Observé que los auditorios de Santiago y Valparaíso veían pronto con sus mentes detalles de mis conferencias que no habían producido ningún efecto especial en las mentes de los auditorios de Buenos Aires o Rosario. Chile se enorgullece de que tiene algunos indios que nunca se han sometido al hombre blanco. Son los indios araucanos, que derrotaron muchas veces a los conquistadores españoles. Naturalmente, ahora son chilenos. Repetidas veces observé en los varios países visitados, que el latino-americano no había apreciado la significación del indio, ya porque se extinga, ya porque sea absorbido poco a poco por el castellano. El indio puede ser tardo en inteligencia, pero su raza le da cualidades de resistencia. Muchos le llaman a esto apatía, porque un indio prefiere vivir y morir tal como está, antes que cambiar. Pero de todos modos, a mi parecer, está añadiendo a la séptima sub-raza que aparecerá en América del Sur, una cualidad de perseverancia que equilibrará el voluble emocionalismo del latino. Uno de los hombres más grandes de México, su libertador Benito Juárez, era indio puro. Cuando se pasa Bolivia, Perú y más al norte, se da uno cuenta por vez primera de la sombra de la garra de los Estados Unidos que se cierne sobre América del Sur y Central. La situación es complicada; pues todos esos países necesitan urgentemente capital para su desarrollo, y los Estados Unidos no desea otra cosa que proporcionárselo. Entonces vienen las consecuencias inevitables; ineptitud y despilfarro por parte de los políticos, y el clamor de los capitalistas extranjeros por la salvaguardia de sus intereses. El resultado final es el dominio financiero y la intervención, llevada en algunos casos a extremos que en nada se diferencian del imperialismo. He vivido varios años en los Estados Unidos y puedo declarar con certeza que el yanqui medio representativo es completamente opuesto a cualquier forma de imperialismo. Pero es igualmente innegable que su Gobierno ha cometido actos que sólo pueden calificarse de imperialistas. Prueba de ello es, por ejemplo, el forzar a Nicaragua en 1916 a conceder un arriendo de su territorio en el golfo de Fonseca para establecer una base naval. Pero en este mismo golfo de Fonseca están los territorios de Honduras, Guatemala y El Salvador. La súbita aparición de los Estados Unidos con una base naval en el golfo, no puede por menos de interpretarse como una amenaza a la libertad de acción de esas Repúblicas. Es cierto que la base naval no se ha comenzado aún, pero de todos modos, los Estados Unidos están ahí, invisibles, en el golfo, precisamente en medio de los territorios de Honduras, Guatemala y El Salvador. Claro que los tres países protestaron contra este atentado a su soberanía, ante el Tribunal de Justicia Internacional de Centro América, creado recientemente. El Tribunal falló en su favor, pero los Estados Unidos no aceptaron el fallo. Eso, naturalmente, fue un golpe fatal para el prestigio del Tribunal, y este fue disuelto. Dudo que uno por cada medio millón esté enterado en los Estados Unidos de estos hechos.

    Paraguay y Bolivia

    El Paraguay y Bolivia están ligados en mi mente, porque los visité poco después de sus diferencias de fronteras, y como es natural, había mucha animosidad por ambas partes. Los dos países necesitan hasta el último peso que puedan obtener, para mejorar las carreteras, para aumentar las escuelas y para sanidad; pero ambos se creen obligados a gastar millones para mantener sus ejércitos. Paraguay parece necesitar más territorio, porque hoy es el Estado más pequeño de América del Sur. Bolivia es tres veces más grande, pero la mayor parte del suelo está a unos 3,000 metros sobre el nivel del mar, y es muy improductivo, por lo que desea más terreno en la faja tropical. Saqué la impresión de que Paraguay no quería luchar, pero estaba perfectamente dispuesto a hacerlo; el paraguayo se precia mucho de ser un excelente guerrero, y varias otras naciones de América del Sur también lo consideran como tal. Bolivia es una gran meseta a una gran altura sobre el nivel del mar; su ciudad principal, La Paz, tiene una altitud de 3,665 metros. Di una conferencia en Potosí, cuya altitud es de 4,040 metros. Mientras daba la conferencia mi corazón latía a una velocidad de ciento diez pulsaciones, y menos mal que había a mi lado una mesa resistente por si acaso. Desde luego el boliviano está acostumbrado a estas alturas. Lo mismo los paraguayos que los bolivianos me acogieron cordialmente, e hice un viaje especial a Sucre, la antigua capital de Bolivia, para dar seis conferencias en la Universidad, invitado por el Rector. En La Paz, los sacerdotes católicos denunciaron abiertamente mis conferencias, y como es natural, eso hizo que viniera más gente que nunca a escucharlas. Dondequiera que los sacerdotes prohibieron a los fieles que viniesen a oír mis conferencias, todos los periódicos extremaron su consideración para conmigo y publicaron largas reseñas de ellas. En Bolivia encontré por todas partes una impresión de tristeza, porque el país está cercado por completo y no tiene salida al mar. Hubo una época en que Bolivia se extendía hasta el Pacífico, pero Chile venció a Bolivia y se apoderó de toda su costa. Claro que ahora Bolivia sufre la traición a sus intereses de varias generaciones de políticos, pero de todos modos, considera que el mundo en general debiera hacerle justicia y concederle un pasillo al Pacífico o al Atlántico, o a los dos sitios, porque necesita de tales salidas. Por qué razón el mundo se detiene para dar pasillos a Bolivia, no está muy claro, pero esa es la actitud de Bolivia. Desde luego una cosa está clara para mí, aunque todavía no lo está para el resto de Sudamérica, y es, que no habrá condición de estabilidad en América del Sur, que asegure un estado de paz para todos, en tanto que Bolivia no tenga un pasillo satisfactorio. ¿Quién es el que va a regalar a Bolivia un pasillo al Pacífico? Es una pregunta a la cual no veo respuesta, porque la justicia abstracta no es todavía norma de conducta para las naciones.

    Perú

    Perú se destaca de mi mente por sus entusiastas auditorios en Arequipa, Cuzco y Lima. En cuanto di mi primera conferencia en Lima, dos de los periódicos comenzaron a publicar diariamente la conferencia íntegra de la tarde anterior. Antes de terminar mi visita, un tercer periódico hacía lo mismo. Yo llevaba pronunciadas cuatro conferencias con el teatro atestado, cuando en la mañana de la quinta y última conferencia, el arzobispo de Lima publicó en todos los periódicos un manifiesto contra la Teosofía, y en este manifiesto, fulminó la excomunión contra todos los católicos que asistieran a mis conferencias. Como podéis imaginar fue la nota sensacional del día. Aquella noche el teatro estaba lleno hasta asfixiarse, centenares de personas estaban de pie apretadas en los pasillos, y llegaban hasta el mismo borde del escenario. Naturalmente, me dieron formidables ovaciones al empezar y al terminar mi conferencia. Entonces sucedió una cosa inesperada; la multitud exigió una manifestación pública y me obligó a marchar con ella hasta el hotel más de un kilómetro aplaudiendo y vitoreando con frenesí. Tan densa era la multitud, que varios guardias ayudados por mis amigos, tuvieron que formar un círculo a mi alrededor para evitar que fuese derribado. Al llegar al hotel Bolívar, sus grandes puertas tuvieron que cerrarse para contener a la muchedumbre. Aún entonces la manifestación no terminó, pues dos mil personas permanecieron en la plaza donde está el hotel hasta que tuve que salir a un balcón a recibir sus últimos vítores.

    Panamá y Costa Rica

    Desde el Perú fui a Costa Rica, pero tuve que esperar una semana en Panamá por el vapor. Esto me dio la oportunidad de visitar la antigua ciudad de Panamá y la Estación Experimental  de los Estados Unidos en Summit, en la zona del Canal, donde obtuve semillas de plantas y árboles que aumentarán la belleza de la Sede Central de la Sociedad Teosófica en la India. Desde todos los países que he visitado que tuviesen clima tropical, he mandado a la India semillas de cuanto nuevo pude encontrar de plantas y flores, legumbres, frutas y árboles. Cuando yo vuelva a este mundo en otra encarnación, quizá me habrán olvidado en la India como conferenciante teosófico, pero me recordarán con gratitud como introductor de agradables frutas, magníficos árboles y hermosas flores. En Costa Rica la influencia católica es muy poderosa. Mis conferencias se dieron en el Teatro Nacional, que fue cedido gratuitamente, pero me pidieron que no mencionase la palabra Teosofía. De modo que cada vez que surgía la palabra Teosofía, la sustituía por «idealismo». Personalmente prefiero la palabra Teosofía, que significa la sabiduría de Dios. Sin embargo, la palabra idealismo describe bien la Teosofía. En los países latinos, tanto en el viejo mundo como en el nuevo, la influencia de la mujer, como todos sabéis, es pequeñísima como factor de la vida pública. Pero en los países de la América Latina es un factor importante que la señora del Presidente de la República sea profundamente o superficialmente religiosa. Claro que todos están conformes en que su influencia sólo puede obrar una dirección en apoyo de la Iglesia; de todos modos me alegra que haya por lo menos una mujer que cuente en los asuntos públicos, aun que sea como portavoz de otros.

    Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala

    Yo tenía intención de ir de Costa Rica directamente a México, pero como no había vapor hasta después de cinco semanas, tuve oportunidad de visitar las Ramas teosóficas de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala. En Nicaragua sentí agudamente el factor de violencia de los países latino-americanos; me refiero a la política de partido. Nunca había yo estado en un país donde los odios políticos fuesen tan profundos como en Nicaragua. Los liberales odian a los conservadores, y a su vez son odiados con la misma intensidad. La mayoría de mis amigos eran liberales, y precisamente por eso quise tener una reunión con un grupo de conservadores conspicuos, para conocer su punto de vista. A los dos partidos les hice la misma pregunta: «No queréis que se vayan los norteamericanos?» Y los dos contestaron sin vacilar: «No» Yo entonces les pregunté la razón, y la respuesta fue que si los yanquis se retiraran, los liberales, que ahora están en el poder, encarcelarían o asesinarían a los conservadores con acusaciones falsas; y los liberales me dijeron exactamente lo mismo respeto a los conservadores. Algunos meses más tarde, en Yucatán, en México, hablé con el Jefe rebelde Sandino, y escuché de sus labios una historia completamente diferente concerniente a liberales y conservadores. Creo que ahora puedo presumir de estar bien enterado de los asuntos de Nicaragua. La razón de este encarnizamiento se me dio en México. Refiriéndose a la propensión del mexicano a tomar las armas para defender sus derechos políticos, en vez de recurrir a medios constitucionales, un mexicano me dijo: “Vea usted, un mexicano se confía en un yanqui mucho antes que en un mexicano.” Y ésta es aproximadamente la verdad, en la mayoría de las naciones de América del Sur; se tiene más confianza en el extranjero que en uno de su propia sangre. No hay más que una solución a este agudo problema: la propagación de la Teosofía. Cuando en toda pequeña villa o pueblecito de Nicaragua haya una Rama Teosófica, donde los miembros procuren darse cuenta del significado de la divina verdad, que todos somos hijos de Dios, y por lo tanto siempre hermanos, que lo sepamos o no, todo el país estará impregnado de un espíritu de buena voluntad, y los liberales y conservadores se darán cuenta del bello hecho de que primero son nicaragüenses y hermanos, y sólo después de eso, liberales o conservadores.

    En Honduras la libertad de pensamiento es muy grande; y se me acogió con toda cordialidad. El mismo Presidente de la república estuvo presente en una de mis conferencias. Tuve ocasión de dar una conferencia especialmente organizada por los obreros.

    Los masones forman allí un cuerpo muy fuerte y muy respetado el Presidente de la República es masón, y estuvo presente en una «Tenida blanca», en la cual hablé a los masones y a los visitadores acerca de los ideales de la Francmasonería». En Guatemala la influencia religiosa fue lo suficientemente poderosa para forzar al empresario del teatro donde habían de darse mis conferencias a negar el teatro en el último momento, después de haber dado su palabra, y de publicarse los anuncios. (Pero afortunadamente se pudo conseguir otro local, y se dieron las conferencias.) En Guatemala, especialmente en los alrededores de Quelizaltenango, en las montañas, vi indios de una hermosura notable, con narices delicadamente formadas y sin pómulos salientes. Los tejidos de estos indios de Guatemala son quizá, por su valor artístico, los más hermosos que vi en toda la América del Sur. El Salvador es la más pequeña de las Repúblicas, pero también la más poblada. Está floreciente, y quizá su prosperidad se deba a que sus rivalidades políticas son ínfimas; y sus habitantes consideran completamente anticuada la idea de que la revolución sea el único medio capaz de lograr un cambio de administración. Las Ramas Teosóficas de las Repúblicas de Centro América, más una en Colombia, forman ahora la Sociedad Teosófica de Centro América. Nuestro reglamento exige a lo menos siete Ramas en un país para poder fundar una Sociedad Nacional. Hasta ahora no existen las siete Ramas indispensables en ninguno de estos países, pero dentro de dos o tres años espero que Costa Rica Nicaragua y el Salvador tengan el número suficiente para que puedan formar cada una su propia Sociedad Nacional.

    México

    Un viaje de cinco días por vapor bastó para trasladarme desde Guatemala a Manzanillo, en México, e inmediatamente en aquella costa del Pacífico encontré las huellas de revoluciones. Hace tres años la jerarquía católica se rebeló contra el Estado, y muchos católicos de los Estados mexicanos a orillas del Pacífico tomaron las armas, algunas veces acaudillados por sacerdotes, y en un caso por un obispo. A mi llegada se había ya concertado un acuerdo para el regreso de los sacerdotes, pero algunos de los rebeldes no se habían sometido todavía. De manera que cada tren iba provisto de un vagón blindado y una escolta militar. A los cristianos rebeldes se los denomina «cristeros» porque adoptaron como grito de guerra ¡Viva Cristo Rey! ¿Podéis imaginar un país católico en el cual durante dos años y medio, no existiesen la Misa, los bautizos, ni los sacerdotes para solemnizar matrimonios o enterrar a los muertos? Ese fue el caso de México, porque los sacerdotes preferían marcharse antes de someterse a aceptar reglas que nada tenían que ver con sus funciones espirituales. El país no parece haber sufrido desde el punto de vista general, aunque no dudo que miles de personas sintiesen hondamente la falta de los servicios religiosos. Ahora que los sacerdotes han transigido, y por lo tanto se les ha permitido volver, las masas, especialmente las mujeres, están contentas. Mas no todos los mexicanos. Estuve en el Estado de Tabasco, donde las Iglesias se han convertido en escuelas, ostentando cada una la designación de Escuela Racionalista, seguida del nombre de algún racionalista conspicuo. En dicho Estado, un gran número de personas han decidido que jamás vuelvan los sacerdotes, y están armados de fusiles para hacer valer su amenaza. Como sabéis, México padece a menudo revoluciones. En Inglaterra y en los Estados Unidos se dice jocosamente, refiriéndose a México y a la América Central, que cuando la gente está aburrida y no tiene nada que la estimule, hace una revolución para divertirse. Por supuesto que esto es completamente erróneo. Sin embargo, hay en este espíritu revolucionario un elemento que Europa no puede comprender, pero que yo admiro; y es que cuando menos, el hombre está dispuesto a sacrificar su vida por una idea. La industria y la acumulación de una fortuna no son para el mexicano las únicas cosas de la vida. El campesino va a la guerra alegremente, en pos de su caudillo, que representa para él un ideal de mejoramiento nacional y de servicio. En la mayoría de los casos, dudo que el caudillo se haga acreedor a la devoción del campesino; no obstante, aunque éste se desilusione respeto a su caudillo, siente algo grande en su vida, y el sufrimiento y la muerte son cosas secundarias en comparación de lo que representa ser fiel a la deslumbrante visión que ve ante sí. Como indiqué a los periódicos de México, parece que el mexicano tiene un sentimiento intuitivo de la Reencarnación, de que él vuelve a la tierra otra vez, ya que tan dispuesto se halla a renunciar a su vida, al parecer por nada.

    Cuba

    Cuba es el último país de la América latina que se emancipó de España, y conserva todavía el recuerdo de la guerra de la independencia —de las guerras de la independencia— diría con más propiedad. En cuanto desembarqué en la Habana, me llevaron mis amigos a depositar una corona de flores en el monumento a Martí, apóstol y mártir de la independencia cubana. Lo mismo me sucedió en otro lugar en el que la banda municipal estaba presente y tocó el himno nacional cubano. Cuba es como los demás países que visité. La gente es, desde luego, española, y su pronunciación al hablar es suave y original, por lo que resulta al principio un poco difícil para el extranjero. En Cuba, así como en México y en América Central, los trabajadores formaban parte del auditorio en mis conferencias. El trabajador de estos países se interesa por los problemas de idealismo. En México especialmente, la influencia de los gremios es poderosa. El último Presidente, el general Calles, ha hecho mucho para mejorar la condición del trabajador. Evidentemente la influencia católica es poderosa en Cuba, pues dos diarios de la Habana dedican una página especial, que edita un sacerdote, a noticias de religión. Sin embargo, la Iglesia no se mezcla en política, por lo menos abiertamente, y los dos diarios a que me refiero se ocuparon bastante de mi labor. En las demás ciudades de Cuba, los diarios fueron sumamente atentos para mí, pues comprendieron que no había ido a convertir a nadie, sino a despertar entusiasmo por los ideales. Cuba llama la atención por un experimento social característico. Hay dos o tres sociedades importantes, como son el Centro Asturiano y el Centro Gallego; el primero tiene veinte mil socios en la capital y en las principales ciudades. En la Habana tiene un magnífico edificio social donde di mi última conferencia; y Centros en las principales ciudades. Respecto al Centro Asturiano, no es solamente un Círculo que ofrece salas (le lectura y recreo), sino que además facilita a sus socios, que pagan solamente dos dólares al mes, la asistencia médica y el material necesario en caso de enfermedad; tiene muy buenos hospitales y sanatorios y un cuerpo de médicos y enfermeros. Sostiene también escuelas para los niños de sus socios. Estos Centros han establecido un sistema de socialismo que es digno de estudiarse; y creo firmemente que siguiendo esta orientación pueden proporcionarse muchas facilidades y bienestar a todos, sin tener que recurrir a los extremos del comunismo.

    Puerto Rico y República Dominicana

    Desde Cuba hay cinco días por vía marítima hasta Puerto Rico, pero yo hice el trayecto en ocho horas en aeroplano. El país a primera vista y desde el aire, demuestra la gran diferencia entre Puerto Rico y los otros países que visité. Bajo la dirección de los norteamericanos, el país está altamente organizado, con agricultura científica, magníficas carreteras y proyectos de riego. Tocante a organización material, Puerto Rico tiene contraída una deuda de gratitud con los Estados Unidos, por los métodos de desarrollo introducidos, y por la prosperidad que estos métodos han proporcionado. Desde los últimos años, los puertorriqueños han sido declarados ciudadanos americanos, y la bandera yanqui ondea por todas partes. La bandera ocupa un lugar prominente en todas las aulas de enseñanza. Desde luego que ningún puertorriqueño, niño, hombre ni mujer, se siente lo más mínimo otra cosa que español, tanto en pensamiento como en sentimiento. Todo el tiempo que estuve en Puerto Rico, mientras admiraba la excelente organización del país, no podía menos de pensar: Qué estarán haciendo aquí los Estados Unidos? Porque los puertorriqueños no piensan ser jamás norteamericanos; sus inclinaciones están todas con la América Latina. Me parece que la única solución para los Estados Unidos es retirarse oportunamente, dando su bendición a los portorriqueños, y para los portorriqueños, en gratitud los servicios recibidos en el pasado, jurarse los eternos aliados de los Estados Unidos. Puerto Rico ha imitado con gran desacierto a los norteamericanos en una cosa: en la manera de colocar anuncios en parques y carreteras. Lamento tener que dar cuenta de una impresión de fealdad que perdurará en mi, y es que las plazas principales se han convertido en centros antiestéticos, pues los asientos de piedra tienen grabados anuncios con grandes letras. Puerto Rico es un pequeño y lindo país; sus montañas y sus campos son hermosos, pero las plazas de sus ciudades, que constituyen los centros de recreo de sus ciudadanos, son ahora centros de propaganda comercial. Son tocante a esto, como toda la América Latina. Por eso mismo lamenté profundamente su falta de previsión, que ha dado lugar a que el sentimiento comercial estropee la belleza de sus ciudades. El último país que visité fue Santo Domingo, capital de la República Dominicana, siéndome grato recordar aquellas caras numerosas y atentas escuchaban. Mi primera conferencia sobre educación, tuvo lugar en la Universidad; el salón resultaba demasiado pequeño para los cientos de personas que deseaban irme; felizmente la conferencia se radió, pudiéndola escuchar un millar de personas más que se hallaban fuera de la plaza. Las otras conferencias se celebraron en un teatro ante auditorios de más de mil personas, y ese entusiasmo demuestra que los dominicanos son iguales que el resto de la América Latina, por la sinceridad con que responden a cualquier mensaje idealista.

    El despertar de América Latina

    Os he descrito la América Latina con un sólo propósito: demostrar que allá en el Nuevo Mundo está surgiendo una nueva raza que habla el español, pero que dentro de poco poseerá un temperamento distinto del de las razas latinas de Europa. ¿En qué ha de consistir esa diferencia? Permitidme, antes de contestar, leer el conocido poema de Rubén Darío sobre Roosevelt. Darío era natural de Nicaragua, pero vivía en Argentina y en otros países, y su poema es la contestación de la América Latina a Norte América. Describe gráficamente las fuerzas que moldean el nuevo carácter latino que se va formando, efecto de la infusión de la vieja sangre atlante en la española.

    Oda a Roosvelt

    Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
    que habría que llegar hasta ti, Cazador,
    primitivo y moderno, sencillo y complicado,
    con un algo de Washington y cuatro de Nemrod.
    Eres los Estados Unidos,
    eres el futuro invasor
    de la América ingenua que tiene sangre indígena,
    que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.
    Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
    eres culto, eres hábil, te opones a Tolstoy.
    Y domando caballos, o asesinando tigres,
    eres un Alejandro-Nabucodonosor.
    (Eres un profesor de Energía
    como dicen los locos de hoy.)
    Crees que la vida es incendio,
    que el progreso es erupción,
    que donde pones la bala
    el porvenir pones.
    No.

    Los Estados Unidos son potentes y grandes.
    Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
    que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
    Si clamáis, se oye como el rugir del león.
    Ya Hugo a Grant le dijo: Las estrellas son vuestras.
    (Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
    y la estrella chilena se levanta…) Sois ricos.
    Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
    y alumbrando el camino de la fácil conquista,
    la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.
    Mas la América nuestra, que tenía poetas
    desde los viejos tiempos de Nezahualcóyolt,
    que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
    que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
    que consultó los astros, que conoció la Atlántida
    cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
    que desde los remotos momentos de su vida
    vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
    la América del grande Moctezuma, del Inca,
    la América fragante de Cristóbal Colón,
    la América católica, la América española
    la América en que dijo el noble Cuauhtémoc:
    “Yo no estoy en un lecho de rosas; esa América
    que tiembla de huracanes y que vive de amor,
    hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
    Y sueña. Y ama, y vibra, y es la hija del Sol.
    Tened cuidado. ¡Vive la América española!
    Hay mil cachorros sueltos del León Español.
    Se necesitaría, Roosevelt, ser, por Dios mismo,
    el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
    para poder tenernos en vuestras férreas garras.

    Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!

    Cantos de Vida y Esperanza.
    Ruben Dario – 1905.

    Si es cierto que «falta Dios» en los Estados Unidos, no lo es menos en la América Latina, a pesar de sus muchas iglesias. Y no sé que en la América Latina se rece más sinceramente a Jesucristo que en Norte América. Pero la América Latina responde más al idealismo, y, por tanto, en cierto modo está más cerca de Dios. Este Dios que ayudará a la nueva raza, no es el Dios ofrecido por la Iglesia Católica actualmente. El nuevo Dios debe ser el Dios interno, no el externo, a quien hay que rezar en iglesias o de rodillas. Será un nuevo Cristo el que llevará a la América Latina más cerca de Dios, ese Cristo de quien San Pablo predicó cuando dijo: «Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria». Y porque yo prediqué el Evangelio del Dios interno que habita en el corazón de todo hombre un Evangelio que socava la base de toda autoridad eclesiástica en toda religión —los sacerdotes me acusaron de tratar de resucitar el Panteísmo–. Cuando la América Latina descubra el Dios interno que habita en los corazones de los hombres, aun en los pecadores más empedernidos, cuando aprenda a encontrar en los rostros de sus niños la inspiración que necesita, entonces surgirán entre sus niños nuevas religiones, nuevas filosofías, nuevas artes y ciencias. Un maravilloso destino le espera cuando sus muchos pueblos se hayan moldeado con el tiempo en una sola raza sensitiva, intuitiva, ardiendo en idealismo, y creando nuevos aspectos de belleza, bondad y grandeza. Y voy a terminar leyendo el mensaje que envié a todos los teósofos de los países que acabo de visitar.

    Santo Domingo República Dominicana

    12 octubre 1929

    Queridos hermanos:

    Antes de dejar estos países, quiero indicaros algunas impresiones que he obtenido de los diez y seis pueblos donde he trabajado. En este continente de América hay dos corrientes representadas respectivamente por los países de habla española y por los Estados Unidos. Como teósofos, sabemos que cada pueblo tiene que dar su contribución particular para con el Plan Divino, y que así, ninguna cultura es más necesaria que otra. Las civilizaciones de la India y de Grecia, por un lado, no son más importantes en el Plan Divino que las civilizaciones de Inglaterra y los Estados Unidos, por otro. Los hombres nacidos en cada nación cooperan con el Plan Divino desarrollando la cultura propia de su pueblo. Ahora bien, vosotros que vivís en los países de habla española sois los representantes en el mundo nuevo de la vieja cultura de Grecia y Roma. Quiero que vosotros nunca renunciéis a esta cultura que viene a través de vuestros antepasados de España, Portugal, Italia y Francia. Sé muy bien cómo las Américas Latinas sienten la presión económica de los Estados Unidos. Los norteamericanos están construyendo la sexta sub-raza de la quinta raza Aria; ellos tienen sus propios trabajos, y en su desarrollo están dando una contribución muy especial de bienestar material y de individualismo. Es muy necesario que todos acepten su evangelio de desarrollo y organización material, y del bienestar del hogar; soy un ferviente admirador de los Estados Unidos, excepto de aquel lado de su desarrollo que implica que cada hombre de negocios anuncie sus mercancías poniendo tableros en todos lados, en las plazas y en los caminos, robando así la hermosura de la naturaleza de nuestras ciudades y campos. Pero si vosotros imitáis a los Estados Unidos en el desarrollo de vuestros negocios, espero que nunca olvidaréis el mensaje particular de la raza latina, que es: en la vida hay algo más que los negocios. No se vive sólo de pan; el hombre es un alma que siempre clama por manifestarse en creaciones artísticas. En modo muy especial, vosotros, los teósofos latinoamericanos, debéis predicar e intensificar el evangelio de Belleza, porque este lado creador del carácter, que se desarrolla con las artes, es muy importante para la manifestación de la séptima sub-raza. Hallé en Puerto Rico un bello soneto de Enrique Torres Rivera, que describe gráficamente el carácter latinoamericano.

    La Raza Hispanoamericana

    En su “YO” nuestra raza es una y trina:
    Hija de los pecados capitales,
    forjada con aceros de puñales,
    en un zarpazo de pasión caína.

    Surgió de una sangrienta sarracina
    que originaron odios ancestrales,
    entre hispanos leones imperiales
    y los cóndores de la cresta andina.

    Le dió su estirpe la Nación Ibérica,
    sus perjuicios, su sangre, su pujanza,
    sus tradiciones y su lucha homérica.

    Y por eso –ya en guerra. ya en bonanza–
    aún se ve caminando por la América
    a Dn. Juan, Dn. Quijote y Sancho Panza.

    Pero vosotros que sois teósofos debéis despertar un nuevo aspecto en el carácter que llamaré «Don Teósofo», quien poseerá la sensibilidad emocional de Don Juan, el sacrificio propio de Don Quijote, la agudeza de Sancho, y además un idealismo de tal suerte, que siempre está haciendo reformas en el mundo hasta que cada acontecimiento aquí abajo sea un reflejo fiel del acontecimiento hermoso en la mente Divina. Todo el porvenir de la América Latina está en las manos de vosotros los teósofos. Con este último pensamiento quiero despedirme de vosotros, hermanos míos, quedándoos agradecido por el cariño con que me habéis recibido.

    Aquí en España

    También es este mi mensaje a todos vosotros, Vivid con toda plenitud las nuevas corrientes idealistas que se extienden por el mundo. Como latinos, todavía tenéis que desempeñar un gran papel en el porvenir. Vuestro deber es mantener ardiendo la antorcha que os dieran Grecia y Roma; su luz proclama al mundo occidental, que los hombres son más que hombres, los descendientes de los Dioses del Olímpo, cuya herencia es en verdad, como dice un poeta: «luz, fuego, perfume y amor».

    C. Jinarajadasa
    A bordo del “Oroya” Océano Atlántico, octubre de 1929.

    Agradecemos al autor, Dr. C. Jinarajadasa, el expreso envío de estas sus recientes impresiones de la América Latina, para su publicidad en las páginas de El Loto Blanco. Sea su oculta vinculación entre todos los idealistas de España y de América el alma del nuevo día de esplendor anunciado.

  • El destino de los pueblos latinos

    Durante un viaje que efectué hace cinco años por la América Española encontré en Puerto Rico un soneto  escrito por Enrique Torres Rivera, un poeta de ese país, que me hizo profunda impresión. Porque en unas líneas daba el poeta una gráfica descripción del temperamento de aquellos pueblos. He aquí el soneto:

    La Raza Hispanoamericana

    En su “YO” nuestra raza es una y trina:
    Hija de los pecados capitales,
    forjada con aceros de puñales,
    en un zarpazo de pasión caína.

    Surgió de una sangrienta sarracina
    que originaron odios ancestrales,
    entre hispanos leones imperiales
    y los cóndores de la cresta andina.

    Le dió su estirpe la Nación Ibérica,
    sus perjuicios, su sangre, su pujanza,
    sus tradiciones y su lucha homérica.

    Y por eso –ya en guerra. ya en bonanza–
    aún se ve caminando por la América
    a Dn. Juan, Dn. Quijote y Sancho Panza.

    Ahora bien, es frecuente pensar que Don Juan es un hombre sensual y sin escrúpulos, Don Quijote un caballero lunático, y Sancho Panza un divertido bufón. Pero estos no pueden ser los tres únicos aspectos del carácter latino, sin virtudes que los compensen.

    Estos hombres tienen también sus virtudes. En Don Juan hay una extrema sensibilidad a la belleza representada por la mujer; en Don Quijote un ardiente deseo de servir a sus semejantes; en Sancho Panza un gran sentido común. Suponed que hubiera un hombre con estas virtudes: ¿No tendría un nobilísimo carácter? Esas tres virtudes estarán en la futura raza Ibero Americana.

    Los pueblos, teutónicos se consideran ahora como la vanguardia de la civilización porque dominan los mercados del mundo. Pero el éxito en el comercio es sólo un aspecto de la grandeza nacional y no preeminente. En Palestina se hizo observar que debemos ocuparnos de dos clases de cosas: las del César y las de otro Legislador. Con esta norma de Palestina, resulta que la raza latina domina en la cultura de Europa y América.

    Europa vive aún de la herencia griega. Y en religión, Europa se basa en Roma. Igualmente en arte, administración, filosofía se siguen las normas de Grecia y Rema. Aún en ciencia los comienzos estuvieron en Grecia. La raza latina no está “agotada” como creen los teutones.

    Además de los tres elementos que señala el poeta portorriqueño yo veo otro elemento en el temperamento latino que por manifestarse con más claridad en la raza francesa lo llamo “Don Francisco”.

    Don Francisco tiene profundo interés por las ideas en sí  mismo sin fijarse en su aplicación inmediata, como hacen los ingleses. Con esta sensibilidad a las ideas va es rasgo de la claridad que es característica de los mejores escritores franceses. Y a esta lucidez mental la acompaña el sentido de “lo justo”.

    Estas grandes cualidades de la mente y el corazón, que simbolizan Don Juan, Don Quijote, Sancho Panza y Don Francisco, se necesitan, más que nunca en el mundo de hoy. Los financieros son los que dominan en nuestra civilización, y nos están quitando los anteriores signos de cultura. La falta de gusto del plutócrata se manifiesta en todos los órdenes de la vida. La juventud se está moldeando bajo ideales plutocráticos. En Europa y América se advierten indicios de una rápida decadencia.

    La falta de rumbo para buscar la verdad es otro elemento que infecta hasta el Oriente. La ciencia parece haber conmovido los cimientos de la Religión; nos dá un conjunto de convencimientos que nos hace creer en la materia, pero no en el espíritu. Pero la ciencia no puede decirnos cuál es el fin de nuestra vida individual, ni cual es el significado de la evolución.

    En esta situación del mundo, los pueblos latinos, europeos y americanos, tienen que desempeñar un gran papel. Su futuro excederá en brillantez en todo lo alcanzado por los pueblos de Europa.

    El que viaja por los pueblos iberoamericanos encuentra en ellos una reencarnación de la raza latina. Hay dos elementos sorprendentes, el más importante es la infiltración de sangre india en los pueblos conquistadores; el cruce de razas entre indios y españoles y portugueses ha dado al carácter latino un elemento de fuerza y de resistencia, de perseverancia que faltaba en los conquistadores.

    La mezcla de sangre negra le dá a la raza una condición de sensibilidad al sentimiento, que es un factor importante en el destino de la raza. Por no haberse despreciado la sangre negra existe hoy en la América Latina un concepto de la fraternidad que demuestra que este ideal se ha reflejado ya en parte en algunas naciones.

    Así como en los Estados Unidos la mezcla de pueblos del norte produce la raza norteamericana, en América del Sur se efectúa una mezcla de razas mediterráneas y además, vascos, sirios, turcos, japoneses. En ese crisol se forma la séptima subraza de la raza aria. Su característica ha de ser la que recogerá la antorcha de Grecia.

    Difícil es imaginar el futuro del Brasil, por ejemplo, hoy con cuarenta millones de habitantes, en una tierra que pueden mantener cuatrocientos. Pero hay un factor ya evidente, y es que ni el Brasil ni la Argentina, las dos principales naciones de América del Sur, tendrán jamás el deseo de conquistar otras naciones. Se celebra el día de la Fraternidad Americana y en el Brasil hay además la fiesta de la Fraternidad entre los brasileños, y la de Fraternidad del mundo entero. La característica dominante en la futura mentalidad latina será la cualidad creadora. Cuando yo viajé por América del Sur, hombres y mujeres me regalaban poemas, dramas, cuentos, ensayos que habían creado. Hay algo en el ambiente que les impulsa crear.

    Esta facultad creadora conducirá a la raza a grandes alturas. Aquí os hablaré de lo que se entiende por creación.

    ¿Que queremos expresar al decir que un artista ha creado una obra de arte? Expresamos que el artista nos presenta una relación de la vida que nos rodea pero glorificada. Si imaginamos lo que llamamos “vida” como una corriente de metal fundido, entonces la obra del artista consiste en crear moldes en los que corra esa vida. Esto es lo que hacen el poeta y todos los artistas.

    Aquí he de hacer una afirmación que os sorprenderá y es que cada uno de nosotros, cultos o ignorantes, está creando nuevos moldes para la vida. Este acto de creación nos distingue de los animales. Estos y nosotros vivimos en el mismo mundo; ambos tenemos hambre y enfermedades, y sufrimos. Pero la diferencia entre ellos y nosotros está en la diferente reacción de esta lucha por la vida. El animal reacciona con odio y furia, como hacen algunos hombres. Pero también observareis a hombres y mujeres que reaccionan con paciencia y resignación. Eso crea un nuevo molde para la vida. Con esta reacción nuestra a la vida diaria podemos agregar algo al tesoro de nobleza del mundo, pues al reaccionar noblemente, aumentamos el sentimiento de nobleza en los hombres. Lo mismo sucede cuando estamos alegres o admiramos una puesta del sol. Por eso todos podemos crear. Todo el que lleva una vida noble es un creador. Por eso la virtud es un atributo artístico y hay otras formas de arte que no son las usuales de poesía, pintura, música, etcétera y por eso también hay una estrecha relación entre ética y arte.

    Nos convertimos en artistas por un proceso que tiene dos etapas: primero nos unimos con la vida, y después permanecemos apartados de la vida.

    He hablado de la relación entre el arte y la virtud, porque se refiere a mi tema; ¿qué creará el temperamento latino? A ese temperamento le agrada pensar con claridad, como el francés típico; busca también las razones para una reacción justa a la vida, y trata de comprender directamente por la experiencia de la vida. El escepticismo francés se debe parcialmente al afán de averiguar dónde hay que encontrar la verdad. El buscar una síntesis era característico de la mentalidad griega, y como los mejores escritores franceses son reencarnaciones de antiguos griegos, encontramos en ellos el deseo de pensar con claridad y de llegar al “centro”.

    He dicho que para la creación artística hay que identificarse con la vida y luego desapegarse de ella. El temperamento latino tiene ya el hábito de este desapego. Pero ese desapego no debe llegar a la negación. La negación no es la verdad.

    Tenemos hoy una acumulación de conocimientos, que llega de todas las partes, pero no nos dice el significado de los hechos. El teólogo tampoco puede ayudarnos. La mentalidad latina ayudará a descubrir dónde existe la verdad.

    Para crear el fuego de la mente se necesita la intuición, y esta nace cuando la imaginación crea. La mente latina está dispuesta para que surjan de ella grandes intuiciones.

    Yo veo el destino de la raza latina en sintetizar todos los conocimientos por brillantes intuiciones. Su labor es tomar la antorcha de Grecia.

    Hay actualmente una tendencia en el individuo a subordinarse al conjunto, al estado; es indudable que por lo que se refiere a las necesidades materiales, el individuo tiene que subordinarse a la colectividad, y por eso debe darse importancia a la unidad espiritual del individuo. Todos deben mirar a la vida desde su propio centro. Pero llegamos a nuestro centro sólo creando nuevos moldes para la fundida corriente de la vida.

    El gran don de los pueblos latinos será el mostrar dónde está la verdad, y que el individuo debe encontrarla como síntesis de su genio creador.

    Pero debo deciros que hay un hecho que cierra el paso a este gran destino. Es la deplorable actitud de los hombres latinos hacia la mujer. La han convertido en una muñeca, en un juguete, en un campo de experiencias sexuales, y ella lo ha consentido. El hombre no se ha dado cuenta de que la mujer es una gran revelación de la energía creadora de la vida, como él, la mujer no ha comprendido que es más que un conjunto de encantos femeninos. Cuando la mujer comprenda su propia grandeza y el hombre la reverencie, entonces tendremos una civilización realmente grande.

    Creo que en este punto combiarán los pueblos latinos, como deben hacerlo los teutónicos. Pueden cambiar pronto, ya que pueden comprender el problema.

    Decía al comienzo que un poeta de Puerto Rico había sugerido que el carácter latino-americano se revelaba en los atributos de Don Juan, Don Quijote y Sancho Panza. Sacando de ellos su mejor aspecto, yo agregué un cuarto que llamé Don Francisco. Estos cuatro aspectos se desarrollan gradualmente y se tienden a una unidad de temperamento, en particular en la América Latina. Hace años llamé a esta unidad “Don Teósofo”, pues el teósofo es el que busca comprender “la sabiduría de Dios”. No sólo es un estudiante, sino procura cooperar con el plan Divino para llevar el Universo a la perfección. Como la Teosofía influirá profundamente en la nueva raza latina particularmente en América, llamo al hombre típico de ella “Don Teósofo”.

    Levantar nuevamente la antorcha de Grecia, llevar nuevamente al hombre al centro; enseñarle el gozo de la creación, he ahí el destino de la Raza Latina.

    Resumen de la Conferencia pública pronunciada en el Congreso Teosófico Internacional de Barcelona el 1° de Abril de 1934.

  • El sentimiento religioso y su expresión

    EL sentimiento religioso, innato en todos nosotros, es ese algo   de muy difícil definición que nos impele a buscar siempre   algo más elevado, más perfecto, mejor, en todo, incluso en   nosotros mismos. Es, a mi modo de ver, la manifestación  de los esfuerzos que nuestro ser interno hace para expresarse y  reflejarse en toda nuestra vida. Siendo esto así, su desarrollo y expresión  ha de ser una cuestión puramente individual y las formas  religiosas sólo pueden servirle de vehículo muy imperfecto.

    Tal como hoy se practica la religión, sus fórmulas son meras  manifestaciones externas de dicho sentimiento, manifestaciones  que el individuo exterioriza sin comprender, en la mayoría de los  casos, su objeto, su razón, ni sus efectos. Son algo que practica  por puro convencionalismo y por tanto sin sinceridad.

    Se ha dicho que las fórmulas y ceremonias religiosas no solamente  no ayudan a quien las practica, sino que por el contrario  tienden a desviarlo de su verdadero camino. Esto es únicamente  cierto, cuando tales fórmulas y ceremonias se toman como un fin  en sí mismas; pero no lo es, si se las considera por lo que verdaderamente  son; a saber: medios para un fin.

    La finalidad de toda verdadera religión y de sus fórmulas respectivas  es ayudar al individuo a establecer la unión con la divinidad  de la que procede. Las ceremonias religiosas tienen por objeto  elevar la conciencia del individuo a fin de que tal unión sea  posible. El mismo objeto y finalidad tiene la práctica de la meditación.

    Como sabe todo teósofo, el hombre es un ser compuesto de tres  elementos principales, a saber: Una personalidad formada por su  parte física, sus emociones, sentimientos y pasiones y su mente,  como elemento que llamaremos inferior; un Ego o alma, que llamaremos  elemento intermedio, y un Espíritu, Mónada o chispa divina,  el Dios latente en todos nosotros, que llamaremos ele mento Superior. Dichos tres elementos, según leemos en los libros  teosóficos, se descomponen en siete principios; pero este es un  punto que no podemos elucidar aquí. Para la inteligencia de mi  exposición nos basta recordar los tres elementos mencionados o  sea: Personalidad, Ego o Alma y Espíritu o Mónada.

    Ahora bien, la infinita mayoría de los mortales estamos normalmente identificados y vivimos como personalidades. Nuestras  vidas diarias se desenvuelven alrededor de esta personalidad y  nuestras actividades tienden a satisfacer sus exigencias. La religión,  al despertar el sentimiento de que hemos hablado, nos hace  dar el primer paso para desviar nuestra atención de nuestros intereses  personales y la dirijamos a algo más elevado, que es nuestro Ego o Alma, y esta es la primera expresión del sentimiento  religioso. Poco a poco, guiados por la religión, ese sentimiento va  avivándose, hasta que la misma rigidez de las fórmulas y las  erróneas interpretaciones de los encargados de difundir sus enseñanzas nos obliguen a buscar en otros campos fórmulas de expresión  más satisfactorias. Pero la búsqueda es, por así decirlo,  hacia afuera, y a causa de esto nos encontramos durante algún  tiempo en un estado de conciencia en que no hay religión ni fórmula  religiosa que nos satisfaga. Hemos tenido un vislumbre de  nuestra Alma, pero no encontramos fórmula religiosa que nos la  descubra. Es que toda fórmula religiosa que no nos conduzca, si  se me permite la frase, a dentro de nosotros mismos, no tiene valor  alguno. Porque el sentimiento religioso es algo interno, es la  palpitación del alma que pugna por expresarse en nuestras vidas  cotidianas, no es adoración ante un altar o ante una imagen.

    Así el verdadero sentimiento religioso no puede expresarse en  fórmulas religiosas en el sentido de dirigirse a una divinidad intangible. En el mejor de los casos, la fórmula religiosa no puede  hacer más que avivarlo; pero su expresión, es decir, sus efectos  deben ponerse de manifiesto en los actos de nuestra vida. El artista  lo expresará en su arte, el cientista en su laboratorio, el filósofo  en sus escritos, el educador en sus enseñanzas, etc. Y aunque  ninguno de ellos quiera admitir el carácter religioso de su actividad  peculiar, cuando tal actividad esté ejercida desinteresadamente  por puro amor al prójimo, es más religiosa y más aceptable  a la Divinidad que una vida entera de oración y contemplación.

    De todas las manifestaciones del sentimiento religioso las que  mejor lo expresan son las que implican el sacrificio personal en  bien de nuestros semejantes. Aquellas en que, olvidándonos de  nosotros mismos, tratamos de auxiliar a otros. Ningún placer es  comparable al derivado del bien que hacemos a otros. Es el único  en el fondo de cuya copa no encontramos el poso amargo que dejan  todos los otros placeres del mundo. Es posible que antes de  realizar un sacrificio personal tengamos que reñir una fiera batalla  contra nuestro egoísmo y nuestra inercia; pero una vez realizada, sentimos una satisfacción íntima, una sensación placentera, libre de amargores, cuyo recuerdo, sobre todo si sabemos mantenerla  en el secreto de nuestro corazón, nos acompaña por mucho  tiempo. Y es que el sacrificio es una de las leyes fundamentales  del universo. Desde el mineral al Lagos, todo responde a esta Ley;  el mineral cediendo sus elementos a la planta. El Lagos limitándose  a sí mismo para que el universo pueda subsistir. De ahí que  el servicio de la humanidad y el sacrificio de un individuo en bien  de la ‘colectividad hayan sido siempre las expresiones más elevadas  del sentimiento religioso. El más glorioso ejemplo, que de  ello tenemos, nos lo dio aproximadamente hace dos mil años el  gran Maestro de Nazaret, el Cristo, el inspirador de la Gran Religión  cristiana a la que, nominalmente al menos, todos nosotros  pertenecemos.

    El sacrificio a que me refiero no es el sacrificio cruento de su  cuerpo físico en la Cruz, sino el otro sacrificio más sublime y más  completo, realizado unas horas antes en Su última cena con los  Apóstoles; el acto en que instituyó la sagrada Eucaristía y que  la cristiandad reproduce diariamente en miles de altares. Aquel  sacrificio voluntario, gozoso y absoluto, ofrecido y realizado sin  reservas, es el que está redimiendo al mundo. Es el ejemplo perenne  que el Gran Maestro de la Sabiduría, Señor de Amor y de  Compasión, quiso dejarnos a fin de que el hombre, siguiendo Sus  pasos, pudiera llegar un día a reconocerse a sí mismo por quien  es: un Hijo de Dios, un Alma, una chispa divina desprendida del  Padre, al que volverá algún día.

    Remontémonos, si podemos, a dos mil años hace, y tratemos de  imaginarnos la escena de la última cena, tal como debió desarrollarse.  El Maestro, desde hacía algún tiempo, venía haciendo  a sus discípulos indicaciones acerca de su próxima separación.  Podemos imaginarnos a los doce, reunidos en el Cenáculo, al dar Él la noticia definitiva de la calamidad que les amenazaba.  Cuán profundo debió ser el dolor de aquellos pobres pescadores,  cuán grande su ansiedad, cuán inmenso el sentimiento de abandono,  ante la terrible idea de su desamparo! No nos ha de ser  difícil imaginarnos la tierna compasión del Maestro hacia aquellos  humildes pescadores, que Él había elevado hasta Él y a quiénes  había designado para propagar sus enseñanzas. ¡Con qué amor,  con qué ternura trataría de animarlos y fortalecerlos a fin de que  pudiesen realizar la grandiosa obra a que Él los había destinado!  Porque el discípulo nunca ha de pensar en sí mismo, sino que ha  de tener constantemente ante sí las necesidades del mundo. Les  hablaría del amor y de la preocupación que sentía hacia ellos; de  Su poder que les había de sostener y fortalecer en sus dificultades. Finalmente debió explicarles el significado del Acto que iba   a realizar, el Plan que Él ha ideado, el rito por el cual Su propio   propio Ser, Su Presencia Viviente quedada permanentemente en   sus corazones y los mantendría unidos unos a otros en su común   devoción a Él.

    La solemnidad de aquellos momentos no es para descrita; pero  uno se imagina que debió producirse un gran silencio en todo el  universo, una quietud, una paz que transciende a toda comprensión;  y en aquel silencio, en aquella paz y quietud, debieron resonar  en toda su sublime dulzura las palabras del Maestro al bendecir  el pan y el vino ofreciéndolos y repartiéndolos a sus fieles discípulos,  como Su propio Cuerpo y Sangre.

    Este acto de sacrificio, que las iglesias reproducen diariamente  en miles de altares es una de las fuerzas espirituales que sostienen  a la humanidad en el largo peregrinaje que llamamos evolución.  Esta misma institución de la Sagrada Eucaristía explica quizás la  razón de que haya podido subsistir la gran religión cristiana, a  pesar de los desmanes, crímenes, atropellos de todo género que  en nombre de ella se han cometido durante los veinte siglos de su  existencia. El sacrificio de amor realizado por el Maestro subsiste  y subsistirá hasta que el hombre, siguiendo el noble ejemplo  que le fue dado y comprendiendo que no podrá ser completamente  feliz mientras exista un solo ser desgraciado en los ámbitos de la  tierra, reconozca que todos somos hermanos y esté dispuesto a  sacrificar su interés personal al bienestar común, dando de esta  manera la expresión más perfecta del sentimiento religioso.

    Si consideramos la religión como un proceso por medio del  cual nuestra personalidad trata de someterse a los dictados del  Guía Interno, l1egaremos a la conclusión de que la expresión del  sentimiento religioso no es cuestión de determinadas fórmulas o  actitudes, ni ha de limitarse a ciertas horas o días de la semana,  sino que ha de manifestarse en todos los actos de nuestra vida.  Todo aquél que aspira a orientar su vida en sentido espiritual  tropieza con la dificultad de que la educación que ha recibido en  el hogar, en la escuela y en la iglesia no le ayuda a traducir o  aplicar las verdades religiosas a la vida practica. Estamos acostumbrados  a considerar el aspecto religioso de nuestra vida como  distinto del de la vida del mundo, cuando en realidad no debiera  ser así. Nuestra actitud con respecto a nuestra vida, sea en el terreno  que sea, debería ser verdaderamente religiosa en el sentido  de que deberíamos considerar como un deber verdaderamente sagrado  el vivirla de manera que sea realmente útil para nuestros  semejantes.

    Ahora algunas palabras acerca de las ceremonias religiosas,  Su finalidad y sus efectos.

    El concepto que generalmente se tiene ele las ceremonias y de  su finalidad es erróneo, y el error nace del prejuicio predominante  acerca ele ellas, aun de parte de aquellos que deberían estar mejor  enterados. Como este concepto erróneo es muy corriente entre los  teósofos; creo que no estarán de más algunas consideraciones al  respecto. Por otra parte, los estudiantes ele teosofía que aceptan  la existencia de los Devas o Ángeles, una clase ele seres cuya evolución  se desarrolla paralelamente a la humana, y que en un futuro  no muy lejano ambas evoluciones, la angélica y la humana,  han de cooperar mutuamente para acelerar el plan general de  evolución del universo, deben tener muy en cuenta que las ceremonias,  tanto religiosa como masónica, tal como la entendemos  los que hemos estudiado un poco el asunto, son en sí mismas actos  en el que esa colaboración está ya realizada.

    ¿Qué es una ceremonia? Es un acto en que ciertos pensamientos,  palabras y acciones se combinan y coordinan para producir  un efecto determinado, efecto que ordinariamente se produce en  el plano de las fuerzas ya su tiempo en el plano objetivo. Si analizamos  esta definición veremos que es aplicable a todas las actividades  de la vida; por cuanto la esencia de la ceremonia es el  orden y coordinación entre elementos disimilares. De manera,  pues, que definiendo la ceremonia en términos corrientes diremos  que es un proceso de creación, desarrollado de acuerdo con un  plan determinado de antemano, es decir, de acuerdo con un cierto  ritual. Si equiparamos «ritual» a «plan» y «ceremonia» al «desarrollo  del plan» obtendremos una comprensión más exacta y práctica  de lo que es una ceremonia.

    Toda obra ele creación, sea en el plano que sea, para llegar a  realizarse exige un plan y el desarrollo de este plan. Ya se trate  de un edificio, de una estatua, de un cuadro, de un producto manufacturado,  de una explotación industrial, agrícola o comercial,  su perfección depende enteramente de la fidelidad con que el plan  de ejecución se haya seguido y de lo bien combinados y coordinados  que estén los elementos (materiales, mano de obra, concepción  artística, administración, etc.) que entran en su ejecución.

    El principio es el mismo tanto si la ceremonia es religiosa,  como militar, cívica o de cualquier otra naturaleza. Su efecto y  resultados dependen de la precisión y coordinación de sus diversos elementos.

    La ceremonia religiosa tiene por objeto principal el crear un centro de energía espiritual destinado a ayudar al mundo en su  evolución. Como objeto secundario tiene el de inducir, como la  meditación, elevados estados de conciencia en quienes toman  parte en ellos. Pocos de los estudiantes de teosofía necesitarán  que se les demuestre la potencia del pensamiento inteligentemente  dirigido. Si aceptamos esta potencia para el pensamiento individual,  podemos imaginarnos cuánto más potente será el pensamiento  colectivo proyectado en una sola dirección. De esta acción  mental depende el mayor o menor efecto de una ceremonia. Los  pensamientos, las palabras y las acciones de un grupo de personas  combinados y coordinados han de ser necesariamente más  potentes que los de un sólo individuo. Si admitimos que en ello  cooperan los miembros de la evolución angélica, podremos imaginarnos  el extraordinario poder para el bien de una ceremonia  bien realizada.

    Quienes hayan asistido a una ceremonia militar, la jura de la  bandera, por ejemplo, cualquiera que sea la opinión que tengan  sobre estas cosas, no habrán podido dejar de sentir un cierto algo  interno difícil de definir al presenciarla. La formación de la tropa  en el patio del cuartel, las voces de mando y la presentación de  armas al aparecer la bandera, mientras la banda entona el himno  nacional Todo esto nos impresiona a pesar nuestro y nos indica  que algo indefinible e invisible ocurre; que alguna fuerza no medida  todavía por la ciencia está actuando en nosotros.

    Algo por el estilo, aunque de orden más elevado, ocurre a quien,  sin prejuicio ni en pro ni en contra, asiste a la celebración de la  Misa, la ceremonia más importante de la iglesia cristiana.

    En resumen, las ceremonias religiosas, más que dar expresión  al sentimiento religioso, tienen por objeto inducir en el individuo  elevados estados de conciencia que vigoricen este sentimiento  para que el individuo le dé expresión en los actos de su vida, que  es de la única manera en que se puede expresar cumplidamente.

    El egoísmo es una mala yerba que el hombre no ha  podido nunca desarraigar del jardín de la civilización.  Si el botánico ha conquistado las puas del cactus, ¿por  qué la humanidad no ha de poder conquistar al Egoísmo,  con un poco más de experiencia?

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. II, Junio de 1933, N.° 6.

  • Castidad, matrimonio y celibato

    Existen, en relación con el sexo, dos conceptos muy generalizados, que, en nuestra opinión, son fundamentalmente erróneos. Su aparente verdad proviene de que están basados en lo que podríamos llamar verdades a medias. El primero de dichos conceptos, que vamos a considerar, es la idea muy corriente de que hay algo malo y vergonzoso en el cuerpo físico y en algunas de sus funciones, como la sexual, por ejemplo. Este concepto ha sido apoyado, fomentado y difundido por las iglesias, especialmente la cristiana; pero como veremos, se trata de una verdad sólo relativa.

    Si consideramos el cuerpo desde el punto de vista puramente físico, en sus funciones nada hay puro o impuro; sino que son procesos naturales que tienen por objeto su nutrición, conservación y reproducción; es decir que están dentro de la naturaleza de las cosas y, por lo tanto, no cabe clasificarlos desde el punto de
    vista moral. El hecho de que la naturaleza haya dotado al hombre de órganos de generación es, a prima face, una prueba de que tales órganos tienen un objeto bien determinado en la economía fisiológica.

    No hemos de olvidar que la Ley de Economía es una de las leyes fundamentales del Universo. Según esta ley la naturaleza no malgasta sus fuerzas, ni hace nada inútil. Como todas las leyes del universo la de Economía es aplicable a todos los reinos: mineral, vegetal, animal y humano.

    Así pues, la función sexual, desde el punto de vista físico, no es pura ni impura, es sencillamente una función fisiológica. El concepto de pureza o impureza entra cuando la relacionamos con la esfera de las emociones y del pensamiento. Si el pensamiento y la emoción son elevados y puros, desde el punto de vista del Alma, es decir, que el acto físico se realiza como la concreción, o manifestación, en el plano físico de un propósito o idea que es en sí pura y elevada, es un acto de creación coordinado en los tres mundos de manifestación, mental, emocional y físico y como tal es santo.

    La función sexual tiene un papel importante en la economía del universo. En el estado actual de la evolución de la humanidad, la unión sexual tiene por objeto proveer cuerpos físicos para los egos que buscan reencarnación. Tales cuerpos físicos serán tanto más refinados cuanto más evolucionados o desarrollados sean los progenitores; así los cuerpos procreados por progenitores de alta espiritualidad podrán ser utilizados por egos también más evolucionados, con lo cual se acelerará grandemente el proceso de la evolución humana.

    Las personas espiritualmente inclinadas que, por un falso concepto sobre estas cosas, se mantienen célibes, pierden de vista que al hacerlo obran egoísticamente, pues el móvil de la abstención no es otro que la creencia de que con ello su propio progreso espiritual será más rápido, lo cual es discutible; mientras tanto no tienen en cuenta el interés de la raza, que debe estar muy por encima del interés y del progreso personales. No olvidemos la Ley de Sacrificio que es otra de las leyes fundamentales del universo.

    Por otra parte, la actitud de dichas personas no está justificada, puesto que como hemos dicho está basada en un concepto parcial mente falso. Vamos a suponer dos seres, un hombre y una mujer, de gustos refinados, de elevada espiritualidad; dos personas de cuerpo sano, de sentimientos altruistas, emociones equilibradas y alta mentalidad. Dos almas, en una palabra, armonizadas en lo físico, en lo moral yen 10 mental y que atraídos uno al otro llegan a la consumación de la unión sexual. Tal unión realizada sin falsos escrúpulos y con la idea de llenar la función natural indispensable para proveer de un cuerpo a un ego reencarnante, será una unión pura, casta, que puede considerarse como un acto de sacrificio en el más elevado significado del concepto. Su pureza no puede ser empañada por el acto físico; porque tal acto es absolutamente indispensable para la consumación del propósito que se persigue dentro de la economía del universo. Esto nos da la clave del misterio de la Encarnación, misterio que si aceptáramos el concepto vulgar no tendría explicación lógica.

    Un cuerpo como el del Maestro Jesús, destinado a albergar una tan elevada Entidad como el Instructor del Mundo, debió ser concebido por seres de la más avanzada espiritualidad; por iniciados que debieron prestarse sabiendo por 10 menos intuitivamente la alta misión que tenían el privilegio de llenar. Y la encarnación fue inmaculada y pura porque el pensamiento y la emoción que la acompañaron fueron altamente puros. Toda concepción será más o menos pura e inmaculada en relación con la pureza del pensamiento y de la emoción bajo cuyo impulso se efectúe. La Iglesia explica el misterio de la Encarnación diciendo que fue por «obra y gracia del Espíritu Santo». El ocultista sabe que todas las fuer zas creadoras de la naturaleza en cualquiera de sus reinos son manifestaciones del tercer aspecto del Logos, el aspecto «actividad Inteligente», Dios Espíritu Santo. Nada hay pues intrínsecamente malo, vergonzoso o inmoral en el cuerpo ni en ninguna de sus funciones. El concepto de lujuria se refiere únicamente a la degradación de la mente, cuando ésta, abdicando de su prerrogativa, consiente en la realización del acto sexual con el sólo objeto de satisfacer una pasión de los sentidos. por esto la Iglesia lo clasifica como pecado mortal, contra el Espíritu Santo el aspecto «actividad inteligente del Logos»; por cuanto es un. desperdicio de fuerza sin provecho alguno y causante de la desvitalización del vehículo que el Alma ha de utilizar.

    Hemos considerado la cuestión sexual en su aspecto moral y religioso. Vamos ahora a considerarla desde el punto de vista psicológico y ocultista. El segundo concepto muy generalizado es que la función sexual es una función fisiológica indispensable para la conservación del cuerpo físico en las debidas condiciones de salud. Los numerosos libros pseudo científicos que pretenden vulgarizar las cuestiones relacionadas con la fuerza sexual son los responsables de la gran difusión que han alcanzado éste y otros parecidos conceptos. Algunos intérpretes de una de las ramas de la psicología moderna, la escuela psicoanalítica, fundada por el sabio médico austriaco Dr. Sigmund Freud, han hecho mucho para reforzar este concepto en la masa de personas de mediana cultura, a causa de la importancia exagerada que dan al sexo en la vida del individuo y a las consecuencias que atribuyen a.lo que llaman la «represión sexual». No es este el momento de discutir las teorías ele Freud; sólo nos permitiremos decir que consideramos un error el considerar como sexual toda la fuerza vital del cuerpo físico, según afirman algunos que pretenden aplicar las teorías de Freud. La energía tal como nuestro cuerpo la recibe del Sol, es neutra y sólo es sexual la porción que después de pasar por el plexo solar se dirige a los órganos de generación.

    Pero, como veremos luego, el individuo puede controlar y regular esta energía. Volviendo al concepto expuesto diremos que es también una verdad a medias, y fundamentalmente erróneo. La energía solar al recibirse en el cuerpo humano por el bazo es neutra, según dijimos. De ahí pasa al plexo solar, de donde se distribuye a los diversos centros vitales del cuerpo, que los teósofos conocen con el nombre de chakras, o centros etéreos.

    No podemos negar que en la gran mayoría de los humanos los centros etéreos, situados bajo el diafragma, los órganos de generación, son los más potentes y los más activos; pero este no es el caso con los que han alcanzado un grado de evolución más elevado, sea intelectual o espiritualmente. En el caso de la masa, la fuerza vital sigue la tendencia natural de nutrir los centros relacionados con la generación y crecimiento del cuerpo físico; tendencia que se le imprimió en edades pasadas cuando el principal objeto de la vida era construir cuerpos físicos vigorosos; cuando la mente estaba todavía en estado embrionario y recibía una porción insignificante de la energía vital. Esto era en la época lemuriana. Los métodos más avanzados que nuestros antepasados de aquella época practicaron fueron por el estilo de los que ahora conocemos como «hatha yoga».

    La humanidad actual está más avanzada; posee un cuerpo físico que es una maravilla de refinamiento, y la fuerza vital ha de emplearse ahora en su mayor parte en nutrir el cerebro, el órgano de la mente, que puede controlar y decidir cómo va a utilizar la energía vital que recibe, gran parte de la cual se malgasta todavía en los centros situados bajo el diafragma.

    Es bien sabido que cuando una porción excesiva de la fuerza vital se dirige hacia abajo y se desperdicia en los órganos de generación, sin otra finalidad que la satisfacción del instinto animal, el resultado es un debilitamiento de las facultades mentales; el cerebro se paraliza, produciendo varios grados de idiotez, los desarreglos mentales y nerviosos, etc. En cambio en un individuo de alta espiritualidad o de gran actividad mental creadora el im pulso sexual es casi nulo. El hombre que ha subyugado su naturaleza inferior es capaz de transmutar la fuerza creadora y decidir qué destino ha de darle y utilizarla para otros fines que no sean la procreación. Esto implica la reorientación de la fuerza vital, (no la «supresión» ni la «represión» de la misma) de manera que cese de dirigirse a los centros situados bajo el diafragma y vaya a activar los centros superiores, especialmente el corazón y el cerebro, a fin de desarrollar las actividades características de estos órganos. De esta manera nuestras energías creadoras se emplearán en la esfera del pensamiento, del arte, de la ciencia, o simplemente en bien de nuestros semejantes.

    Sentado que nada hay intrínsecamente malo ni vergonzoso en el cuerpo físico ni en sus funciones; que nuestras energías creadoras pueden emplearse en otros fines que no sean la procreación y que el hombre puede dirigirlas a voluntad, podemos considerar la cuestión del matrimonio y del celibato y determinar, si podemos, cual es mejor.

    Es claro que en esta discusión hemos de considerar los dos términos opuestos, matrimonio y celibato, desde un punto de vista lo más elevado posible, como cuadra a estudiantes de teosofía y ocultismo, y prescindiendo en absoluto de sus aspectos incidentales, tales como el legal y religioso.

    El matrimonio desde nuestro punto de vista es el acuerdo de dos almas que deciden unirse para convivir, ayudarse mutuamente en su evolución y desenvolvimiento espiritual (que es la finalidad de toda nuestra existencia) y para cumplir el mandato bíblico de «creced y multiplicaos». Los principales factores que influyen en una unión de esta naturaleza están todos relacionados con el Alma. Es una unión de almas, en que la unión de los cuerpos es circunstancial y complementaria. No podemos ahora entrar a enumerar las cualidades y condiciones que debe reunir un matrimonio ideal; baste decir que cuando un mayor número de los humanos consideren la cuestión del matrimonio, o la unión de los sexos si se prefiere, desde el punto de vista del alma, la solución de los problemas inherentes a la institución del matrimonio tendrán rápida solución. Alguien podrá argüir que tales condiciones rara vez concurren; lo cual debemos admitir; pero esto no dice nada contra el matrimonio como institución, sino que pone de manifiesto la imperfección de los elementos que la integran. No hay, pues, que suprimir la institución sino perfeccionar sus elementos.

    Aparte de las razones económicas, físicas o de orden social que impidan a uno contraer matrimonio, la razón que decide a muchas personas de tendencia espiritual a mantenerse célibes es la repugnancia que sienten por la función sexual, basados principalmente en el concepto acerca de la maldad de la carne, a que nos hemos referido antes, porque consideran que de esta manera su desenvolvimiento espiritual será más rápido y por lo tanto su utilidad para la obra del Maestro será mucho mayor. No tenemos derecho a dudar de la sinceridad de los que así piensan; pero si analizaran a fondo el móvil que los impulsa a pensar así, quizás descubrirían que hay en ello un egoísmo muy sutil y el temor a las responsabilidades inherentes al estado matrimonial y quizás también el temor a la tentación demasiada cercana. Sabido es que muchos de los que se dedicaron a la vida monástica lo hicieron más que por inclinación a ella para alejarse de las tentaciones del mundo, pues creian que así salvaban el alma. Es bien sabido también que no todos consiguieron el fin buscado y que sus mentes se encargaron de hacerles ver el error en que habían caído. Por otra parte, la moderna psicología ha puesto de manifiesto que la «represión» no es el mejor medio para librarnos de los instintos carnales, pues podrán ser acallados por un tiempo, pero resurgirán con más fuerza cuando uno menos lo piense. El único remedio es su transmutación. Son fuerzas creadoras que no se pueden suprimir y que no conviene reprimir sino que hay que darles otra dirección y otro destino; pero esto es un proceso lento y no muy fácil. Los que aspiran a la vida espiritual deben tener sumo cuidado en esto, pues puede ocurrir que consigan desarrollar poderes del alma sin haber antes subyugado a su naturaleza inferior, y en tal caso corren el riesgo de que la energía espiritual vaya a reforzar los mismos centros que se trata de debilitar.

    Ahora cabe preguntar qué es más recomendable para el ocultista, el matrimonio o el celibato. Es imposible contestar en términos absolutos. Es un problema altamente individual. Podemos decir, sin embargo, que el verdadero celibato sólo es posible ‘cuando el individuo ha aVélllzado tanto en la evolución, que ha conseguido dominar su naturaleza inferior y es capaz de dirigir a voluntad y con entera seguridad sus energías creadoras de manera que se empleen en otras actividades, en la esfera del pensamiento, por ejemplo.

    Admitamos con toda modestia que son muy contados los que han alcanzado tal grado de progreso; por tanto, salvando algún impedimento físico, el estado más natural del hombre es el del matrimonio, donde además de cumplir su parte en la economía del universo, tiene oportunidad de efectuar la transmutación de fuerzas a que nos hemos referido sin forzar a la naturaleza. Además, no debemos perder de vista que el hecho de haber alcanzado una comprensión intelectual de algunas leyes ocultas, no nos pone fuera ni por encima de tales leyes ni tampoco nos exime de cumplir las leyes de la ética y reglas sociales de moralidad y decencia. Por el contrario, nuestros más amplios conocimientos nos imponen el doble deber de cumplir las leyes que rigen para el común de los mortales, con más las leyes superiores de la vida del Espíritu a que aspiramos.

    Publicado originalmente en la revista Teosofía, vol. II, Julio de 1933, N.° 7.