Autor: Grupo de Servicio

  • Aries 2012: Cusco, Peru: Hogar del Dios Sol. Jesús y la Iglesia Católica Romana

    Aries 2012

    Descripción: http://www.esotericastrologer.org/Newsletters/76%20Aries%202012%20Cusco%20Sun%20Jesus%20Resurrection_files/image001.jpg

    http://www.patriciaballentine.com/

    (Luna Llena:6 de  Abril, 2012. 3.18.39 pm Nueva York, NY.)

    “Surgo y desde el plano de la mente, Rijo.”

    Boletín mensual sobre Astrología Esotérica

    Tabla de Contenido

    Cusco, Peru: Hogar del Dios Sol

    Semana Santa , Cusco.

    Señor de los Temblores: Cristo de los Temblores

    Jesús y la Iglesia Católica Romana

    Exaltación del Sol en Aries

    La Cuarta Iniciación de Jesús: Lo que la Humanidad puede ser

    Resurrección and Ascensión

    Conferencia Anual: Universidad de los Siete Rayos

    Nuevos Libros

  • Las siete palabras (segunda parte)

    [AAB-DK] No necesito entrar en detalles simbólicos respecto a esta iniciación. Todo el tema está adecuadamente tratado en el libro de A.A.B. De Belén al Calvario -que he aprobado y endosado, porque presenta el tema de las cinco iniciaciones en forma apropiada para el cristiano occidental. –Maestro Tibetano, RI 562

     

     

    Las Siete Palabras

    por Alice A. Bailey
    [extaído del Capítulo 4 del libro De Belén al Calvario]

    1. “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.79
    2. “De cierto os digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso”.80
    3. “Mujer, he ahí a tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí a tu madre”.81
    4. “Dios, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”82 [i214]
    5.  “Tengo Sed”.83
    6. “Consumado es”.84
    7. “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.85

    El pensamiento del reino matizó todo Lo que dijo en la Cruz. La Palabra de Poder que emanó de la Cruz fue pronunciada por Jesucristo Mismo y no esta vez por el Padre. Cristo emitió una séptuple palabra y en ella resumió la Palabra que inauguraba el reino de Dios. Cada una de Sus enunciaciones se relacionaron con ese reino y carecen del significado mezquino, individual o egoísta, que con harta frecuencia le adjudicamos. ¿Cuáles son esas siete palabras? Considerémoslas, y al hacerlo, comprenderemos que las causas que le dieron origen, produjeron la manifestación del reino de Dios en la tierra.

    En todos los casos las siete palabras han sido interpretadas como que tenían aplicación individual con relación a la persona a quien supuestamente se dirigían, o una significación personal pa­ra Cristo Mismo. Siempre se ha leído La Biblia de esta manera, con la significación personal en la mente. Pero las palabras de Cristo son demasiado importantes para ser interpretadas así. Tienen un significado mucho más amplio del que se les atribuye [e220] generalmente. Lo asombroso de lo que dijo Cristo (lo más mara­villoso de todas las escrituras del mundo), es que esas palabras tienen diferentes significados. Ha llegado el momento en que el significado que Cristo les diera, debe ser mejor comprendido por nosotros a la luz del reino de Dios y no con un más amplio signi­ficado que el individual. Fueron Palabras de Poder, evocadoras e invocadoras, potentes y dinámicas, y debemos recordar que:

    “…como todas las palabras que Cristo pronunciara, estaban inspiradas por un amor que abarcaba a todo el género humano; ese amor debe acelerar el nacimiento del niño en la matriz de la humanidad e imbuirlo de un espíritu más grande que el hasta ahora experimentado en la tierra, para que nazca a una nueva vida. Pero al mismo tiempo ese amor debe poseer el poder de separar por completo a los hombres del propio yo. Así como el más grande amor, conocido por nosotros, los humanos, ex­cluye todo lo demás de la mente del que ama, de igual modo el amor por todo el género humano nunca alcanzará el poder de ‘acelerar’ el nuevo nacimiento, si el yo no se fusiona en el bienamado y cesan todas las con­diciones y consideraciones terrenas. ‘Y será la vida eterna para los que reconozcan en Ti al único Dios verdadero’…; ‘porque Dios es Amor y aquel que mora en el amor mora en Dios y Dios en él’.” 86

    Una de las primeras cosas que surgen en nuestra conciencia, cuando estudiamos la primera palabra de la Cruz, es que Jesús pidió a Su Padre que perdonara a quienes Lo crucificaron. Evi­dentemente, en ese momento, no consideró Su muerte en la Cruz como adecuada a esa necesidad. No había [i215] expiación de los pecados por el derramamiento de sangre, pero había necesidad de pedir perdón a Dios por el pecado cometido. Los dos hechos que se destacan en esta palabra son: la paternidad de Dios y el hecho de que la ignorancia, si es productora del mal, no hace culpable al hom­bre y por lo tanto no es pasible de castigo. Pecado e ignorancia son frecuentemente términos sinónimos, pero el pecado es reco­nocido como tal por quienes saben y por quienes no son ignorantes. Donde hay ignorancia, no existe pecado. Con esta palabra Cristo desde la Cruz, nos dice dos cosas:

    1. Que Dios es nuestro Padre, y que llegamos a Él por Su intermedio. Es el hombre oculto en lo profundo del corazón, el Cristo aún no conocido, que puede acercarse al Padre. Cristo ha­bía logrado este derecho por la divinidad que demostró y por haber recibido la tercera iniciación, la Transfiguración. Cuando nos hayamos transfigurado (porque sólo el Cristo transfigurado pue­de ser crucificado), entonces podremos invocar al Padre y pedir al espíritu, que es Dios, la vida de todas las formas, para reajustar las relaciones y otorgar ese perdón, que es la propia esencia de la vida misma.[e221]
    2. Que el perdón es la consecuencia de la vida. Ésta es una verdad difícil de ser aceptada por el creyente occidental. Estamos muy habituados a respaldamos en la actividad que Cristo desple­gara en el pasado distante. El perdón es el resultado de los pro­cesos vivientes que equilibran, restituyen y provocan esa actitud donde el hombre ya no es ignorante, y en consecuencia no nece­sita el perdón. La vida y la experiencia lo hacen por nosotros y nada puede detener el proceso. No es una creencia teológica la que nos reconcilia con Dios, sino una actitud hacia la vida y hacia el Cristo que mora en el corazón humano. Aprendemos por el dolor y el sufrimiento (es decir, por la experiencia) a no pecar. Pa­gamos el precio de nuestros pecados y errores, y cesamos de co­meterlos. Eventualmente llegamos a un punto en que ya no come­temos más errores y pecados primitivos. Porque sufrimos y agonizamos, aprendemos que el pecado trae retribución y causa sufrimiento. Pero el sufrimiento [i216] tiene su valor y Cristo lo sabía. Su Persona no fue sólo el Jesús histórico, que conocemos y a; amamos, sino también el símbolo del Cristo cósmico, el Dios, sufriendo por los sufrimientos de Sus seres creados.

    “El dolor de la creación inferior es parte del gran sacrificio cósmico por el cual Dios eterno da Su vida para poder tomarla nuevamente. En el altar del universo material se ha ofrendado esa vida sagrada desde el comienzo de los tiempos y aunque ahora sólo podemos vislumbrar aquello por lo que se hace ese sacrificio, justifica la creencia de que ninguna vida que alcanzó la dignidad de poder sufrir, está ausente de la gran consumación.” 87

    La justicia puede constituir el perdón cuando se comprenden equitativamente los pormenores del caso, y en esta demanda del Salvador crucificado, reconocemos la Ley de la Justicia y no la de la Retribución, en un acto al que todo el mundo contempla es­tupefacto. Esta obra del perdón es la obra eterna del alma en la materia o forma. El creyente oriental lo denomina karma. El creyente occidental habla de la Ley de Causa y Efecto. Sin em­bargo, ambos se refieren a la tarea del hombre por la salvación de su alma y por el pago constante del precio que el ignorante debe pagar por los errores y los así llamados pecados cometidos. Un hombre que peca deliberadamente contra la luz y el conoci­miento, es raro. La mayoría de los “pecadores” son simplemente ignorantes. “No saben lo que hacen”.

    Cristo se dirigió a un pecador, un hombre que había sido con­denado, según el mundo, por haber obrado mal, y él reconoció la validez del juicio y el castigo. También aceptó haber recibido [e222] la debida condena por sus pecados, pero en lo que a Jesús respecta, había cierta cualidad que Le llamó la atención y Le hizo admitir que este tercer malhechor “ningún mal había hecho”. El factor que le permitió el acceso al paraíso era doble. El pecador reco­noció la divinidad de Cristo. “Señor”, dijo el malhechor, compren­diendo al mismo tiempo la misión de Cristo —fundar un reino—, “acuérdate de mí cuando entres en Tu reino”. La significación de tales palabras es eterna y universal, porque el hombre que reconoce la divinidad y al mismo tiempo es sensible al reino, está dis­puesto a beneficiarse por las palabras: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.

    En la primera palabra de la Cruz, Jesús tuvo en cuenta la ignorancia y debilidad del hombre. Se hallaba tan desvalido como un niño, y en Sus palabras testimonió la realidad de la primera iniciación y la época en que Él era “un niño en [i217] Cristo”. La simi­litud entre ambos episodios es significativa. La ignorancia, el desamparo y la consiguiente desarmonía de los seres humanos, evocó en Jesús el perdón. Pero cuando la experiencia de la vida ha desempeñado su parte, tenemos otra vez el “niño en Cristo”, que ignora las leyes del reino espiritual, aunque se ha liberado de la tiniebla y la ignorancia del reino humano.

    En la segunda palabra de la Cruz encontramos el reconoci­miento del episodio del Bautismo, que significó la pureza y libe­ración por la purificación de las aguas de la vida. Las aguas del Bautismo de Juan liberaban de la esclavitud de la vida de la personalidad. Pero el Bautismo a que Cristo fue sometido, por el poder de Su propia vida y al que estamos sujetos por la vida de Cristo que mora en nosotros, fue el Bautismo del fuego y el sufrimiento, que llega a culminar con el dolor en la Cruz. Esa culmi­nación del sufrimiento, para quien pudiera resistir hasta el fin, sería la entrada en el “paraíso” —que significa bienaventuranza. Tres palabras se emplean para expresar este poder: felicidad, goce y bienaventuranza. Felicidad tiene un sentido puramente fí­sico y se relaciona con nuestra vida física y sus relaciones; el goce es de la naturaleza del alma y se refleja en la felicidad. Pero la bienaventuranza, que es de la naturaleza de Dios Mismo, es una expresión de la divinidad y del espíritu. La felicidad puede ser considerada como la recompensa del nuevo nacimiento, pues tiene una significación física y estamos seguros de que Cristo conoció la felicidad, aunque fue “varón de dolores”. El goce, que corresponde más especialmente al alma, alcanza su consumación en la Transfiguración. Aunque Cristo estuvo “en contacto con el dolor”, conoció el goce en su esencia, porque el “gozo del Señor [e223] es nuestra fortaleza”, y el alma, el Cristo en todo ser humano, es nuestra fortaleza, goce y amor. Cristo conoció también la biena­venturanza porque la obtuvo en la Crucifixión, la recompensa del triunfo del alma.

    Por lo tanto, en esas dos frases de poder: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” y “Hoy estarás conmigo en el pa­raíso”, tenemos sintetizadas las significaciones de las dos prime­ras iniciaciones. En un libro ya citado, encontramos el siguiente párrafo que tiene relación con la bienaventuranza del paraíso que Cristo ofreció al ladrón que tenía conciencia de la divinidad y del llamado del reino:

    “Este ideal de la ‘bienaventuranza’ personal del yo, puede unirse con el ideal complementario de la compasión (compatior): esa espontánea y expiatoria participación del sufrimiento de los demás, mediante la sutil simpatía, en su desarrollo hacia la perfección. En esto se recalca la verdad de que la realización del yo sólo es posible gracias a la virtud complementaria del sacrificio del yo (el yo, hecho sagrado), para bienaventuranza de los demás, acto que constituye la más elevada característica de la fe cristiana y también, cuando está totalmente iluminada por su propia y profunda sabiduría, es la del budismo y el culto a Orfeo.”88

    [i218] Llegamos ahora al extraordinario episodio, tan debatido, que tuvo lugar entre Cristo y Su madre, resumido en la frase: “Mu­jer, he ahí tu hijo”, y a continuación lo dicho al apóstol bienamado: “He ahí tu madre”. ¿Qué significan esas palabras? De pie ante Cristo, en un nivel más bajo, estaban las dos personas que eran todo para Él, y desde la agonía de la Cruz, Les dirigió un mensaje especial, relacionándolas entre sí. Si consideramos las anteriores iniciaciones, quizá lo aclare. Juan representa la perso­nalidad que está alcanzando la perfección, cuya naturaleza co­mienza a ser impregnada por el amor divino, la característica primordial de la segunda Persona de la Divina triplicidad: el alma, el hijo de Dios, cuya naturaleza es amor. Como vimos, María re­presenta la tercera Persona de la Trinidad, el aspecto material de la naturaleza, que ama y nutre al hijo y lo da a luz en Belén. En esas palabras, Cristo, empleando el simbolismo de las dos personas, las relaciona entre sí, y dice prácticamente: “Hijo, re­conoce a quien debe darte a luz en Belén, la que cobija y protege la vida crística”. A Su madre Le dice: Reconoce que en la perso­nalidad desarrollada está latente el Cristo niño. La materia o Virgen María, se glorifica por medio de su hijo. En consecuencia, las palabras de Cristo se refieren definidamente a la tercera ini­ciación, la Transfiguración.

    [e224] En las tres primeras Palabras pronunciadas en la Cruz, Cristo hace referencia a las tres primeras Iniciaciones y nos recuerda la síntesis que Él revela y las etapas que debemos alcanzar si que­remos seguir Sus pasos. Posiblemente, el Salvador crucificado creyera también que la materia misma, por ser divina, era capaz de sufrir infinitamente, y esas palabras fueron la expresión de Su reconocimiento de que aunque Dios sufre en la Persona de Su Hijo, Él también sufre con análoga y aguda agonía en la persona de la madre de ese Hijo —la forma material que le dio nacimiento. “Todo problema, como Cristo Lo vio, es individual y toda la agonía del mundo puede estar contenida en una sola alma”.89 Cristo está entre los dos: la madre y el Padre. Ahí reside Su problema, [i219] problema de todo ser humano. Cristo une a los dos: el aspecto materia y el aspecto espíritu, y la unión de los dos produce al hijo. Éste es el problema de la humanidad y también su oportunidad.

    La cuarta Palabra pronunciada en la Cruz nos introduce en uno de los momentos más íntimos de la vida de Cristo —el que tiene una relación definida con el reino, como la tuvieron las Tres Palabras anteriores. Siempre hay vacilación al inmiscuirse en este episodio de Su vida, porque es una de Sus fases más profundas, secretas y quizá sagradas en la tierra. Leemos que hubo “tinieblas en la faz de la tierra”, durante tres horas. Este inter­valo es muy significativo. Cristo solo en la Cruz y en las tinieblas, simbolizó todo lo que estaba personificado en esta Palabra trágica y agonizante. El tres es lógicamente el más importante y sagrado de los números. Representa a la divinidad y también a la huma­nidad perfeccionada. Cristo, el hombre perfecto, pendió de la Cruz durante “tres horas” y en ese tiempo, cada uno de los tres aspectos de Su naturaleza fue ascendido al punto más elevado de Su capacidad de realización, con el consiguiente sufrimiento. Al final, esta triple personalidad dio origen a la exclamación: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”

    Cristo había pasado por todos los episodios culminantes de reajuste. Recién acababa de tener lugar la experiencia de la Transfiguración. No lo olvidemos. En esa experiencia, Dios Se había acercado y el Cristo, transfigurado, había vinculado, al parecer, a Dios y al hombre. Acababa de pronunciar la Palabra que testimonió la relación de la naturaleza corporal, el aspecto María, con la personalidad, en la persona de Juan, símbolo de una persona­lidad llevada a un altísimo grado de perfección y realización. Luego, durante tres largas horas, luchó en las tinieblas con el [e225] problema de la relación de Dios y el alma. El espíritu y el alma tenían que fusionarse en una gran unidad, como Él ya había fusionado el alma y el cuerpo, testimoniando esa consumación en la Transfiguración. Descubrió, repentinamente, [i220] que todo lo que había logrado y hecho en el pasado, sólo era el preludio de otra expiación que debía realizar como ser humano; allí, en la Cruz, a la vista de toda la muchedumbre, tuvo que renunciar a Su alma, lo que hasta entonces había retenido, percibiendo, en un instante, que en esta renunciación todo estaba en juego. Hasta la conciencia de ser el Hijo de Dios, el alma encarnada en la carne (por la cual había luchado y sacrificado), tenía que desaparecer, y debía permanecer despojado de todo contacto. Toda sensación y toda reacción posibles no pudieron llenar el vacío sentido. Parecía aban­donado, no solamente por la humanidad, sino por Dios. Descubrió que aquello en lo que Él había confiado, la divinidad, de la cual estaba seguro, se relacionaba con el sentimiento. Ese sentimiento debía también trascenderlo y, por lo tanto, abandonarlo todo.

    Por medio de esta experiencia, Cristo abrió la senda hasta el propio corazón de Dios. Únicamente cuando el alma ha aprendido a estar sola, segura de su divinidad, sin ningún reconocimiento externo de esa divinidad, puede reconocerse el centro de la vida espiritual como estable y eterno. Con esta experiencia Cristo Se adaptó para la iniciación de la Resurrección, y de esta manera comprobó para Sí Mismo y para nosotros, que Dios existe y que la inmortalidad de la divinidad es un hecho establecido e inalte­rable. La experiencia de la soledad, de sentirnos despojados de todo lo que nos protege, de todo lo que hasta el momento ha sido considerado esencial para nuestra existencia, es el sello de la realización. Los discípulos tienden a olvidarlo, y al escuchar a Cristo velando así Su agonía, nos preguntamos si no fue nueva­mente “tentado en toda manera como nosotros”, y si en este momento no descendió a lo más recóndito del valle y experimentó esa total soledad que es la recompensa de quienes ascienden a la Cruz del Gólgota.

    “Hasta que el hombre no haya sentido su total soledad en el mundo, una soledad que lo aparte, no sólo de sus amigos sino de su familia, de las posesiones, del orgullo y de todas las minucias de la existencia, no habrá llegado realmente hasta su propio yo. Sólo así puede sentir el significado interno y espiritual del universo que lo rodea, y diferen­ciarlo de las simples menudencias externas. Sólo así puede concebirse a sí mismo como perteneciendo al mundo más profundo de significacio­nes, en la relación de extremos. Sólo así puede sentir, paradójicamente, su parentesco con sus semejantes, de los cuales se ha apartado externa­mente, y, sin embargo, ha encarnado en cada uno de ellos, profunda, [e226] aunque inconscientemente, el mismo impulso interno hacia alguna es­pecie de unión con la unicidad de todas las cosas.

    “El individuo maduro sabe que debe aferrarse a este mundo interno de significado. Sólo aquí puede encontrar su verdadero yo. Sólo aquí se halla esa inmortalidad que no es una simple continuación ‘ad infinitum’ de una especie de conciencia efímera, sino, más bien, el establecimiento imperecedero de una significación esencialmente eterna.”90

    Aunque todo hijo de Dios en las distintas etapas de su camino a la iniciación se prepara para esta soledad final, mediante fases de total negación, cuando llega la crisis postrera debe experimen­tar [i221] momentos de soledad, que no puede concebir previamente. El hombre sigue los pasos de su Maestro, es crucificado ante los hombres y abandonado por sus semejantes y por la presencia reconfortante del Yo divino, en quien ha aprendido a confiar. Sin embargo, porque Cristo penetró en el lugar de la tiniebla externa, sintiéndose enteramente abandonado por todos los que hasta ese momento habían significado mucho para Él, desde el ángulo hu­mano y del divino, nos es posible apreciar el valor de la expe­riencia, mostrándonos que solamente penetrando en el lugar de la tiniebla externa, que los místicos con toda razón denominan “la noche oscura del alma”, podemos entrar realmente en el bendito compañerismo del reino. Se han escrito muchos libros acerca de esta experiencia, pero es muy rara, mucho más de lo que la lite­ratura de los místicos quiera hacer creer. Se hará más frecuente a medida que un mayor número de seres entren en el reino por los portales del sufrimiento y de la muerte. Cristo estuvo pen­diendo entre el cielo y la tierra y aunque estaba rodeado por una multitud y a Sus plantas permanecían aquellos que Él amaba, Se hallaba completamente solo. La soledad, cuando se está acompa­ñado, el sentirnos absolutamente abandonados mientras nos ro­dean quienes tratan de comprender y ayudarnos, constituye la tiniebla. La luz de la Transfiguración se apaga súbitamente, y por la misma intensidad de esa luz, la noche parece más tenebrosa. Un místico, refiriéndose a esta experiencia, dice:

    “Después de este despliegue de luz vuelve otra vez la oscuridad. Fuimos peregrinos, fuimos pastores. Algo más debemos mostrar al rebaño: ‘El que pierde su vida por mí, la encontrará’. El Calvario.

    “Hemos recorrido nuestro tramo y nos estamos acercando al fin de nuestro ciclo. Hemos de ascender a la cruz y someternos a la dolorosa muerte del yo; hemos de entrar en la tiniebla para que pueda nacer la sabiduría mayor. ‘Tonto de ti, lo que siembras no fructifica, excepto que muera’.”91

    [e227] En las tinieblas conocemos a Dios. El autor anteriormente citado, agrega: “Ahora conozco el significado de algunas palabras que una vez leí: ‘Cuando San Pablo no vio nada, vio a Dios’. Creo que esta oscuridad es una ilusión. Quizá sea verdaderamente la luz”. Otro escritor al tratar el mismo tema, dice:

    “Nadie puede convertirse en Salvador de hombres, ni simpatizar perfectamente con todo el sufrimiento humano, excepto por la ayuda que puede obtenerse del Dios que mora en su interior si no ha enfrentado y vencido por sí solo al dolor, al temor y a la misma muerte. Resulta fácil sufrir cuando existe una conciencia ininterrumpida entre lo superior y lo Inferior; más aún, no existe sufrimiento mientras esa conciencia no se interrumpa, porque la luz de lo superior imposibilita la oscuridad de lo inferior, y el dolor no es tal cuando se soporta bajo el aliciente de Dios. Existe un sufrimiento que los hombres deben enfrentar, que todo Salvador de hombres debe encarar, cuando la oscuridad se hace en la conciencia humana, sin que ni un resquicio de luz la atraviese; el hombre debe conocer la congoja de la desesperación que siente el alma humana, cuando la oscuridad la rodea y la conciencia no encuentra una sola ma­no donde asirse. Todo Hijo del Hombre debe sumirse en esas tinieblas antes de remontarse triunfante; esa experiencia amarguísima debe ser realizada por todo Cristo, antes de poder ‘salvar hasta el último’ de quienes buscan lo Divino, por su mediación.”92

    Cuatro Palabras de Poder había pronunciado Cristo. Había pronunciado la Palabra para el plano de la vida cotidiana, la Pa­labra del perdón, indicando en ella el principio sobre el que Dios actúa en relación con el mal que hacen los hombres. Donde hay ignorancia y no existe desafío o intención errónea, el perdón está asegurado, porque el pecado es una acción definida ante la adver­tencia de la voz de la conciencia. Cristo había enunciado la Pa­labra que llevó la paz al ladrón moribundo, diciéndole que tenía asegurado no sólo el perdón, sino también la paz y la felicidad. Había pronunciado la Palabra que reunía los dos aspectos que estaban siendo crucificados simbólicamente [i222] en la Cruz —materia y alma, la materia de la forma y la perfeccionada naturaleza in­ferior. Son las tres Palabras de los planos físico, emocional y mental, en los que el hombre mora habitualmente. Se había com­pletado el sacrificio de la naturaleza inferior en su totalidad y hubo silencio y oscuridad durante tres horas. Entonces fue pro­nunciada una maravillosa Palabra que indicó la llegada de Cristo a la etapa del sacrificio final, y que hasta la conciencia de la divi­nidad, la del alma misma, con su fortaleza y poder, su luz y com­prensión, también debía ofrendarse en el altar. Cristo tenía que pasar la experiencia de la total renunciación a todo lo que había [e228] constituido Su propio ser. Esto fue lo que arrancó ese grito de protesta y de duda: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has des­amparado?”

    Luego le siguieron otras tres Palabras de una cualidad total­mente distinta. En las palabras: “Tengo sed”, expresó el poder motivador de todo Salvador. Esto fue mal interpretado por los espectadores que dieron a esas palabras, lógicamente, un sentido físico; sin lugar a dudas, tenía un significado mucho más pro­fundo y debieron referirse a la divina sed que se manifiesta en la conciencia de todo hijo de Dios que ha alcanzado la divinidad, indicando su determinación de emprender la tarea del Salvador. Constituye la característica de todos los que alcanzaron esa etapa, que no pueden quedar satisfechos con lo que realizaron y le pro­porcionaron liberación y libertad, reorientándose inmediatamente hacia el mundo de los hombres y permaneciendo con la humanidad, trabajando por la salvación de los seres humanos, hasta que todos los hijos de Dios hayan encontrado su camino de regreso al hogar del Padre. Esta sed por las almas de los hombres, obligó a Cristo a abrir la puerta del reino, manteniéndola abierta Él Mismo, de modo que Su mano y Su ayuda nos hiciera trasponer el umbral. Ésta es la redención, de la cual todos compartimos, no desde el punto de vista egoísta de nuestra salvación individual, sino desde el ángulo de la conciencia, pues a medida que redimamos, seremos redimidos, a medida que salvemos, seremos salvados, y a medida que ayudemos a otros a realizarse, seremos también [i223] admitidos como ciudadanos del reino. Éste es el camino de la Crucifixión. Solamente cuando seamos capaces de pronunciar las cinco Pala­bras de Poder, comprenderemos verdaderamente el significado de Dios y de Su amor. El camino del Salvador se convierte entonces en nuestro camino. La vida y el propósito de Dios quedan revelados.

    “De modo que la muerte ‘estoy crucificado con Cristo, sin embargo, vivo’, por lo tanto, la muerte —es decir el sacrificio del yo— equivale a la vida. Esto se apoya en una profunda verdad. La muerte de Cristo representó la vida de Dios. Para mí, una de las más profundas de todas las verdades, es que toda la vida de Dios constituye el sacrificio del yo. Dios es Amor. El amor es sacrificio —dar, más bien que recibir—, la bendición de darse a sí mismo. Si así no fuera la vida de Dios, sería falso decir que Dios es amor; porque hasta en nuestra humana natura­leza, lo que busca disfrutarlo todo, en vez de darlo, es conocido por un nombre distinto del vocablo amor. Toda la vida de Dios es el fluir de esta divina caridad que se prodiga a sí misma. La propia creación es sacrificio —impartir uno mismo el Ser divino. También es sacrificio la redención, de lo contrario no sería amor. Por eso no debemos ceder [e229] ni un punto de la verdad de que la muerte de Cristo ¡ fue el sacrificio de Dios!”.93

    Esta sed que compartimos con el Salvador y las necesidades del mundo (del cual lo nuestro es una parte relativamente inci­dental) es lo que nos une a Él. Nos exhorta a alcanzar la “frater­nidad de Sus sufrimientos”, y es la demanda que oímos conjun­tamente con Él. Este aspecto de la Cruz y esta lección, han sido resumidos en el párrafo siguiente, lo que justifica nuestra más cuidadosa consideración y consiguiente consagración al servicio de la Cruz, que es el servicio a la humanidad:

    “Cuando… me aparté de ese espectáculo que enternece al mundo entero, Cristo crucificado por nosotros, y contemplé las penosas y anonadantes contradicciones de la vida, no enfrenté, en el intercambio con mis semejantes, las frías trivialidades que dejan oír con tanta ligereza los labios de aquellos cuyos corazones jamás conocieron la verdadera congoja, ni cuyas vidas sufrieron un golpe aplastante. No se me dijo que todas las cosas fueron ordenadas para bien, ni se me aseguró que las abrumadoras disparidades de la vida eran sólo aparentes, ni fue re­velado por los ojos y el ceño de Aquel que realmente conocía el dolor, ni por una mirada de solemne reconocimiento, como la que se cruza entre amigos que, tolerando un extraño y secreto dolor, les une un lazo indi­soluble.”94

    De pronto irrumpió en la conciencia de Cristo la maravilla de la realización. Había triunfado, de modo que con la total com­prensión de la significación de lo enunciado, pudo decir: “Con­sumado es”. Hizo Lo que había venido a hacer en Su encarnación. El portal del reino estaba abierto. El límite entre el mundo y el reino estaba claramente definido. Nos dio ejemplo de servicio, sin paralelo en la historia. Nos mostró el camino que debíamos re­correr. Nos demostró la naturaleza de la perfección. Ya [i224] no pudo hacer más, por eso escuchamos el grito triunfante: “Consu­mado es”.

    Otra Palabra de Poder surgió de la tiniebla que amortajaba al Cristo moribundo. El momento de Su muerte estuvo precedido por las palabras: “Padre, en Tus manos encomiendo mi espíritu”. Su primera y Su última palabra comenzaron con Su llamado: “Padre” —porque siempre somos los hijos de Dios, y “si hijos, también herederos de Dios y coherederos de Cristo, si es que padecemos conjuntamente con Él, para que juntamente con Él sea­mos glorificados”.95 Coherederos de la gloria, pero también cohe­rederos del sufrimiento que debe ser nuestro, si el mundo debe ser salvo y la humanidad en conjunto puede entrar en el reino.

    [e230] El reino existe. Por obra de Cristo y Su Presencia viviente en todos nosotros, existe hoy ese reino, todavía subjetivo, pero que espera la expresión inmediata y tangible…

    “Un cuerpo y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación. Un señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por todos y en todos”.96

    Por otra parte, con palabras de Cristo, dice el salmista: “En tu mano encomiendo mi espíritu, porque Tú me has redimi­do… “.97 Resulta aquí muy clara la implicancia. Es el espíritu de vida en Cristo y en nosotros, lo que nos hace hijos de Dios, y es esta filiación (con su carácter divino) la que garantiza nuestra realización final y entrada en el reino del espíritu. El signo dado está expresado en las palabras de San Mateo: “Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba ahajo”.98 Quedó establecido el acceso a Dios y las fuerzas internas espirituales pudieron exte­riorizarse sin obstáculos en la manifestación. Éste fue un acto de Dios, el estupendo reconocimiento del Padre de lo que [i225] había hecho Su Hijo. Espíritu y materia eran ahora uno solo. Todas las barre­ras separatistas fueron abolidas, y Dios y el hombre pudieron en­contrarse y sostener un intercambio.

    En una antiquísima escritura hindú, encontramos palabras dichas hace miles de años, pero que pueden aplicarse en forma muy significativa a este acto realizado por Cristo, que no Lo vinculó sólo con nosotros y los creyentes anteriores a Su adveni­miento, sino también con el Cristo Cósmico, al cual se hace referencia, en forma inconfundible, en el párrafo siguiente:

    “Brahma, el resplandeciente, pensaba… Permítanme sacrificarme en las cosas vivientes y en todas las cosas que viven en Mí Mismo… Así adquirió la grandeza, el fulgor, el señorío y la maestría”.

    Al terminar este capítulo acerca de la Crucifixión, considere­mos cuál fue realmente el propósito del sacrificio de Cristo. ¿Por qué murió? Está dicho con toda claridad en el evangelio de San Juan y, sin embargo, se ha hecho muy poco hincapié en esa decla­ración. Recién hoy empezamos a comprender el significado de lo que hizo Cristo. Recién ahora la maravilla de Su sacrificio empieza a alborear en la mente de quienes despertaron la intuición. Cristo vino principalmente a hacer dos cosas, a las cuales nos hemos re­ferido: ante todo, vino a fundar o a materializar en la Tierra el reino de Dios. También vino a mostrarnos lo que significaba el [e231] amor de Dios y cómo se expresaba en el servicio y en el eterno sacrificio de la divinidad sobre la cruz de la materia. Cristo fue un símbolo y también un ejemplo. Nos reveló la Mente de Dios y nos mostró el canon sobre el que deberíamos moldear nuestras vidas.

    “El cristianismo, respaldándose en la doble base del valor infinito del alma individual y en el organismo del cuerpo místico de Cristo, re­presenta una síntesis de individualismo y socialismo. Pero en el orden político y social, esa síntesis resulta un ideal que aún debe alcanzarse, ya que la Iglesia está condicionada en parte por las imperfectas con­diciones sociales de su medio ambiente. Ciertamente esta síntesis no ha encontrado un encaje perfecto ni aún en la esfera religiosa. Debemos siempre tener esto en cuenta y no dejarnos tentar por la atracción de la eficiencia, para ceder a un socialismo que reduce al individuo a una mera herramienta de la sociedad o del estado, o por el cebo de la liber­tad, al consentir un individualismo vacío y meramente formal, sin un contenido de propósitos comunes o sin una masa social orgánica. Si en la práctica tuviéramos que elegir entre ambos extremos, debe preferirse la libertad a toda costa. De tal modo valorizó Dios el libre servicio del hombre, que ha preferido una humanidad pecadora pero libre, a una humanidad de obligada rectitud. Sin lugar a dudas, la ‘bendita libertad de no pecar’, es mejor que la libertad de hacer el mal o abstenerse de hacerlo. Pero mejor aún para las criaturas es centrar la voluntad en el bien, como recompensa y coronación por haber elegido el bien, cuando era posible elegir el mal.”99

    ¡El reino y el servicio! Éstas son las notas claves que llevan en sí ese poder atractivo que demandan los creyentes del mundo. Cristo compartió con nosotros, como ser humano, el sendero de la experiencia mundana. Ascendió a la Cruz y nos mostró, con Su sacrificio y ejemplo, lo que debíamos hacer. Compartió con nosotros el camino de la vida porque no podía hacer otra cosa, pues era como cualquier ser [i226] humano. Pero arrojó sobre esta expe­riencia de la vida la luz radiante de la divinidad misma, pidién­donos también que “dejásemos brillar nuestra luz”.100 Se pro­clamó Hombre y nos dijo que éramos hijos de Dios. Estuvo en­tonces con nosotros como lo está ahora, porque se halla siempre en nosotros, aunque con suma frecuencia no Lo reconozcamos ni nos acerquemos a. Él.

    “La característica de la enseñanza personificada en la tradición cris­tiana, es que Dios no constituye un ser apartado del mundo común de nuestra experiencia, sino que está presente en todas partes de ese mundo, con su maldad, ignorancia y dolor. En lenguaje simbólico, Dios ha tomado sobre Sí los pecados y dolores del mundo y sufre con nosotros, de modo que no estamos separados de Él por nuestros fracasos e imperfecciones [e232] o por la muerte. Su reino está dentro nuestro, mientras nos esforzamos por lograr lo que internamente reconocemos como divino.

    “Dicho en lenguaje más directo, la manifestación de Dios no es al­canzar la realización de un bien imaginario, ahora o en el futuro, sino en el esfuerzo por lograr lo mejor. Dios vive y actúa en este esfuerzo consciente. Al experimentar este esfuerzo en nosotros y percibirlo en los demás y en la naturaleza, de la cual somos parte, sentimos la pre­sencia y el amor de Dios.”101

    La relevante lección que nos espera es la realidad de que “… la naturaleza humana tal como la conocemos, no puede pro­porcionarnos felicidad sin sufrimiento, ni perfección sin el sacri­ficio de sí misma”.102 Para nosotros el reino constituye la visión, pero para Cristo fue una realidad. El servicio al reino es nuestro deber y también es el método para liberarnos de la esclavitud de la experiencia humana. Esto es lo que debemos captar, llegar al convencimiento de que sólo hallaremos la liberación sirviendo al reino. Estuvimos demasiado tiempo sujetos por los dogmas del pasado, y vemos hoy una natural rebelión contra la idea de la salvación individual por el sacrificio de la sangre de Cristo, que constituye la enseñanza externa y más evidente, pero lo que real­mente nos concierne es el significado interno, que sólo podemos experimentar cuando enfrentamos lo que mora en nuestro inte­rior. A medida que las formas externas pierden su poder, con frecuencia surge el verdadero significado. Prestemos atención a esas palabras que nos dicen:

    “… que los dogmas cristianos tienen dos aspectos, el exotérico y el esotérico, y la decadencia de los dogmas, pretendidos o reales, es el acercamiento gradual a su significado más espiritual… Que los hechos, tal como los conocimos una vez, están perdiendo terreno como las palabras, y desde que Dios es Todo en el Todo, la lucha entre la interpretación espiritual y material del universo, se debilitará a medida que la unidad de ambos elementos se perciba y compruebe.

    Cada uno debe comprobar eso por sí mismo. A menudo el te­mor nos impide ser veraces y enfrentar las realidades. Hoy es fundamental que encaremos el problema de la relación de Cristo con el mundo moderno y nos atrevamos a ver la verdad sin ningún prejuicio teológico. Nuestra experiencia personal en Cristo no su­frirá en este proceso. Ningún argumento moderno ni teología, podrán arrancar a Cristo del alma, una vez que ésta Lo ha reco­nocido, pues está fuera de toda posibilidad. Pero también es muy posible que encontremos errónea la interpretación teológica orto­doxa y que Cristo sea más incluyente de lo que se nos ha hecho [e233] creer, y que el corazón de Dios Padre sea más compasivo [i227] que el de quienes trataron de interpretarlo. Hemos predicado sobre un Dios de amor y defendido una doctrina de odio. Hemos enseñado que Cristo murió para salvar al mundo, tratando de demostrar que solamente los creyentes pueden ser salvos, y hay millones de seres que viven y mueren sin haber oído jamás hablar de Cristo. Vivimos en un mundo caótico, tratando de construir un reino de Dios, divorciado de la actual vida cotidiana y de la situación eco­nómica general, y al mismo tiempo, postulamos un cielo lejano que podremos alcanzar algún día. Pero Cristo fundó un reino en la Tierra, en el que todos los hijos de Dios tendrán igual oportu­nidad de expresarse como hijos del Padre. Muchos cristianos en­cuentran imposible aceptarlo y algunos de los mejores pensadores de la época repudiaron la idea. Las siguientes palabras constituyen un ejemplo:

    “Soy incapaz de aceptar el concepto teológico de Dios como un ser perfecto, separado de todo mal, sufrimiento y desorden de nuestro uni­verso. Esta concepción me parece idólatra, semejante al reconocimiento de algo definido e independiente de Dios. En el actual universo de nues­tra experiencia y no en ninguna otra parte, hallaremos a Dios. El Dios que hallamos, vive y está activo, creando constantemente o poniendo orden en el caos indefinido, presente en nosotros, en nuestra lucha por la verdad, la justicia y la belleza, así como también cuando abandonamos esa lucha, incurriendo en la desarmonía interna que experimentamos en­tonces. Si no fuera por el caos no podríamos concebir un Dios activa­mente creador y viviente. Debemos considerar el caos como el trasfondo indefinido de la historia definida, la manifestación progresiva de Dios. Si consideramos la concepción de un Dios fuera de todo sufrimiento e imperfección, hallaremos que carece de sentido real en el mundo de nuestra experiencia. Sólo en la lucha, el Dios de la religión se nos revela como un Dios de Amor, Verdad y Belleza.”104

    La salvación individual es, sin duda, egoísta en su interés y en su origen. Debemos servir para ser salvos, y sólo podemos servir inteligentemente si creemos en la divinidad de todos los hombres y en el incomparable servicio de Cristo a la raza. El reino es un reino de servidores, porque cada alma salvada debe, sin compromiso alguno, plegarse a las filas de los que sirven incesantemente a sus semejantes. El Dr. Albert Schweitzer,105 cuya visión del reino de Dios es tan extraordinaria y real, señala esta verdad y sus grados de reconocimiento, en los siguientes términos:

    “Las etapas descendentes del servicio corresponden a las etapas ascendentes de la regla:

    1. El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor. Mr., 10:43 [e234]
    2. El que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos (los demás). Mr., 10:44.
    3. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos. Mr., 10:45.

    “La culminación es doble. El servicio de los Discípulos se extendía solamente a su círculo; el servicio de Jesús a un número ilimitado, es decir, a todos los que pudieran beneficiarse con Su muerte y sufrimiento. En el caso de los discípulos, fue simplemente una cuestión de [i228] someti­miento altruista; en el caso de Jesús significó el amargo sufrimiento de la muerte. Ambos casos se cuentan como servicio, porque establecen un derecho a una posición de mando en el Reino.”105

    El amor es el principio y el fin, y en el amor servimos y traba­jamos. La larga jornada termina en la gloria de la renunciación del deseo personal y en la dedicación al servicio viviente.

     

    Notas:

    1. Lc. 23:34.

    2. Lc. 23:43.

    3. Jn. 19:26.

    4. Mt. 27:46.

    5. Jn. 19:28.

    6. Jn. 19:30.

    7. Lc. 23:46.

    8. The World Breath, de L. C. Beckett, pág. 252.

    9. Extraído del sermón The Divine Justice, de R. J. Campbell.

    10. Eros and Psyche, de Benchara Branford, pág. 87.

    11. The Fool Hath Said, de Beverley Nichols, pág. 253.

    12. Reality and Illusion, de Richard Rothschild, pág. 221.

    13. Splendour in the Night, de A. Pilgrim, págs. 61, 62.

    14. Cristianismo Esotérico, de Annie Besant, págs. 119, 120.

    15. Sermons, 3ª serie, de F. W. Robertson, pág. 100.

    16. Colloquia Crucis, de Dora Greenwell, pág. 14 f.

    17. Ro. 8:17.

    18. Ef. 4:4, 5, 6.

    19. Sal. 31:5.

    20. Mt. 27:51.

    21. A Philosophy of Form, de E. I. Witkins, págs. 178, 179.

    22. Mt. 5:16.

    23. Materialism, de J. S. Haldane, pág. 152.

    24. Mirage and Truth, de M. B. D’Arcy, S. J., pág. 179.

    25. Think for Youself, de T. Sharper Knowlson, pág. 186.

    26. Materialism, de J. S. Haldane, págs. 174, 175.

    27. The Mystery of the Kingdom of God, pág. 75.

     

    El Centro de Estudios VBA es una Comunidad espiritual dedicada a honrar la vida y obra de Vicente Beltrán Anglada a través de la meditación, el estudio y el servicio relacionados a: i) la praxis del Agni Yoga, conducente a Shamballa; ii) la colaboración Humano-Dévica; y iii) la Magia Organizada planetaria.

    Mantram Acuariano de Síntesis

    Que la Luz liberadora de Buda,

    el Amor infinito del Espíritu de la Paz

    y el Poder indescriptible del Avatar de Síntesis

    restablezcan el Plan en la Tierra.

     

  • Viernes Santo 2012: siete palabras para disipar la ilusión

    AAB-DK: “… esa oración tan familiar, el Padre Nuestro. Tiene muchos significados, pero el trillado y común significado cristiano no es para ustedes. Reflexionen sobre esta antigua fórmula de la verdad e interprétenla totalmente como una fórmula para disipar la ilusión. Escriban una exégesis, basada desde este ángulo, tomando frase por frase y considerándolas como que nos proporcionan las siete llaves para desentrañar el secreto de la eliminación del espejismo. La fórmula (que no es esencialmente una oración) puede ser dividida de la manera siguiente:

    a. Invocación al Señor solar.

    b. Siete frases que constituyen las siete llaves para disipar la ilusión.

    c. Afirmación definitiva de la divinidad.

    Utilicen la intuición y apliquen lo antedicho al tema del espejismo, viendo qué conocimiento pueden llegar a obtener. Luego formúlenlo por escrito, en forma de artículo o interpretación, y quizás podrán llegar a algo de mucho valor.” -Espejismo 27

     

    Nicholas Roerich. The Chalice of Christ
    N. Roerich. El Cáliz de Cristo. 1925.

    Padrenuestro

    I. Invocación al Señor Solar

    Padre nuestro que estás en los Cielos”: Busco ascender hasta la Mónada y morar en Ella.

    II. Siete frases-clave para disipar la ilusión.

    1. “Santificado sea tu nombre”: Busco aprehender tu Voluntad, reconocer tu Propósito.

    2. “Venga a nosotros tu Reino”: Busco colaborar para realizar el Divino Esquema en la Tierra.

    3. Hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo: Busco realizar tu Voluntad y no la mía.

    4. Danos hoy nuestro pan de cada día: Busco morar en la Unidad y al no desear nada para el yo separado liberarme del Espejismo.

    5. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden: Busco comprendr la dualidad causa-efecto y liberarme de la Ilusión.

    6. No nos dejes caer en tentación: Busco trascender al Morador del Umbral y unirme a las Huestes de la Luz.

    7. Y líbranos del mal: Y así, cerrar la puerta donde se halla el mal.

    III. Afirmación definitiva de la divinidad (doxología)

    “Tuyo es el reino (3R) , el poder (1R) y la gloria (2R) por siempre, Señor, Amén.”

     

     

    [CE-VBA] Reflexiones durante la Semana Santa …

    El Padre Nuestro

    A. Invocación a SHAMBALLA (donde la Voluntad del Logos SOLAR es conocida).

     

    B. Siete claves:

    1. El Sonido Original: la Palabra perdida (el nombre del Logos Solar)

    [VBA: Mundo Dévico ==> Sonido-Luz-Forma]

    2. Restablecimiento del Plan en la Tierra (y en el sistema solar).

    3. El Propósito que los Maestros (de la JERARQUÍA) conocen y sirven.

    4. La comunión de las correctas relaciones humanas (y dévicas): sin el correcto compartir del PAN no es posible la PAZ.

    5. Per-DONAR (sacrificio, altruismo): la Voluntad-al-Bien expresada como Buena Voluntad

    6. La Práctica de la PRESENCIA (Agni Yoga): Magia blanca. Las “tentaciones” como “distracciones” (ausencia de ATENCIÓN)

    7. Las “pequeñas voluntades humanas” guiadas por el Propósito sellan la puerta al “mal” (ILUSIÓN de la SEPARATIVIDAD)

    [VBA: Magia Organizada Planetaria ==> arte creativo de la destrucción mística]

     

    C. Evocación de la Luz, el Amor y el Poder (antakarana planetario-solar).

     

    –oOo–

     

    Pregunta: Por favor nos podría hablar de la palabra mántrica, ¿cuándo la dice el ser humano?

    Respuesta: Bueno, hay muchos mántrams. El Padre Nuestro es un mántram. La Gran Invocación es un mántram. El OM es un mántram. El AUM es un mántram y la palabra humana es un mántram, porque obedece a la Ley del Verbo, de Revelación. Sucede sin embargo, que no hemos desarrollado todavía completamente el centro laríngeo que es el asiento del Verbo. Y nuestra laringe no está acostumbrada a emitir sonidos mágicos, en el sentido de que las palabras que surgen a través de este centro todavía son imperfectas, porque el verbo es imperfecto. Entonces todo cuanto surge del ego, del Alma o de la Conciencia es imperfecto en su manifestación y los mántrams que surgen del centro laríngeo están matizados por esta imperfección del ego. Pero, cuando la persona se va integrando, cuando los cuerpos responden no sólo a una necesidad humana, sino también a una necesidad de tipo cósmico, entonces de desarrolla el centro cardíaco, se desarrolla el centro ajna y en el centro del corazón y de la mente surge la palabra, el verbo. Entonces lo que se precisa es: primero desarrollar la mente a un punto en que puede contener valores sagrados, lo cual significa que va a dejar a un lado los pensamientos intelectuales y habrá otra fuerza, otra energía, llamemos la energía de la intuición. Por otra parte, el aspecto de la conciencia se habrá sublimado tanto que habrá desarrollado los pétalos del corazón. El corazón ya no será el asiento sólo de la vida física del cuerpo sino que será el centro de la vida espiritual y cuando existe una correlación, una sintonía entre el centro ajna y el centro cardíaco, entonces se desarrolla el centro laríngeo. Entonces la persona puede pronunciar el Verbo, cada palabra será un mántram porque tendrá el poder de afirmación del Verbo. De ahí la importancia de que las palabras que surjan de nuestra boca sean correctas porque liberamos un impulso instintivo a través de las palabras; pero a través de las palabras podemos comunicar aquella vida sublime que procede del Reino de Dios. Hay en nosotros dos cosas a considerar muy importantes: el cáliz, es el resultado de la coordinación de la mente, el cuerpo astral y el cuerpo físico con el Verbo que es el Alma. Cuando el cuerpo está purificado el Verbo se introduce dentro del cáliz. El cáliz formado por la mente, el cuerpo emocional y el vehículo físico. Entonces todo cuanto surge de esta divina trinidad del cáliz es el asiento del Verbo, entonces no hay necesidad, tanto como ahora de pronunciar mántrams específicos. Cada una de nuestras palabras será un mántram de atracción y convencerá sin atar y atraerá aún sin convencer. Esta es la Ley del Verbo.

     

    Vicente Beltran Anglada

    Sociedad Teosofica, 20-10-85

    Buenos Aires

  • Aries 2012: Magia Blanca

    [CE-VBA] Cada retorno al signo de Aries representa una nueva oportunidad para revitalizar “puntos de tensión” (resoluciones espirituales) que desde el plano mental inspiran nuestro servicio discipular a través del año zodiacal (Aries – Piscis).

    Cuando afirmamos “Yo surjo y desde el plano de la mente gobierno” estamos invocando a nuestro Ser superior, a Ese que una vez todo se ha consumado (en Piscis) siempre queda (Aries) y que desde el plano mental “gobierna”.

    Las Reglas de la Magia Blanca resumen los principios de gobierno espiritual que deben regir la vida de servicio de todo discípulo en los planos mental (Aries), astral (Tauro), etérico (Géminis) y físico (Cáncer).

     

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    VBA: Teurgia y Taumaturgia

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    Teurgia de la luz febea

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    El Ashrama se ubica en el plano búdico, el plano de los Arquetipos universales. Desde allí los Arquetipos se precipitan en Ideas abstractas hasta convertirse en Ideales concretos.

    Como buenos arquitectos, imitando al G:. A:. D:. U:., estudiemos y apliquemos estas Reglas de Diseño de nuestra “casa iluminada”. En esa casa, renovada cada año, entonces podemos meditar (Cinco Etapas de Meditación: Leo a Sagitario) y colaborar en la construcción del Antakarana planetario (Tres Signos de Síntesis: Capricornio a Piscis).

    Que así sea.

    PD: Este año, la síntesis antakaránica coincide con la observacion del Festival del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo (21-28 diciembre, 2012). Enhorabuena.

     

     — o O o —

     

    Meditación grupal iberoamericana

    Plenilunio Aries 2012: Viernes Santo (6 abril)

     

    http://ngsm.org/invocacion/meditacion.htm

    Pétalo del CORAZÓN: Resolución

    Cualidad: Vitalidad

    Nota Clave: Yo surjo y desde el plano de la mente gobierno

    La virtud del pétalo del corazón correspondiente al signo de Aries (Pascua) es la RESOLUCIÓN,

    así como la ILUMINACIÓN corresponde a Tauro (Wesak)

    y la RELACIÓN corresponde a Géminis (Buena Voluntad).

    — o O o —

     

    Aries: Humana-mente

    Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,

    Que afluya luz a las mentes humanas,

    Que la Luz descienda a la Tierra.

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    Reglas de la Magia Blanca: Plano Mental

    Regla 1: El Ángel Solar [JB: el Alma, el Yo Superior o Trascendente] se recoge en sí mismo, no disipa su fuerza, sino que en profunda meditación se comunica con su reflejo.

    Regla 2: Cuando la sombra [JB: la Personalidad, el yo consciente compuesto de intelecto, emoción e instinto] ha respondido, el trabajo prosigue en profunda meditación. La luz inferior es proyectada hacia arriba; la luz superior ilumina a los tres [JB: mental, emocional y fisico] y el trabajo de los cuatro prosigue.

    Regla 3: La Energía circula. El punto de luz [JB: la idea sobre la que se medita para eventualmente materializarla], producto de la labor de los cuatro, crece y aumenta. Miríadas se reúnen en torno de su calor resplandeciente, hasta que merma su luz y su fuego disminuye. Después será emitido el segundo sonido.

    Regla 4: El sonido, la luz, la vibración y la forma [JB: ese orden es MUY importante] se entremezclan y fusionan, y así el trabajo es uno. Prosigue de acuerdo a la ley, y nada puede impedir que avance el trabajo. El hombre respira profundamente. Concentra sus fuerzas y arroja de sí la forma mental.

    Regla 5: Tres cosas preocupan al Ángel Solar antes de que la envoltura creada descienda; la condición de las aguas [JB: el plano astral o emocional], la seguridad de aquél que así crea y la constante contemplación. De ese modo están aliados para el triple servicio, el corazón, la garganta y el ojo.

    Regla 6: Cuando el ojo [JB: el tercer ojo o el chakra del entrecejo] se abre,los devas de los cuatro inferiores [JB: fuego, tierra, aire y agua] sienten la fuerza, son expulsados y pierden a su amo.

    http://agni-yoga.org/presencia.htm

  • Lo que debe decirse

    [PS] No es nada fácil pensar asuntos (es decir: estudiar, investigar, analizar, discernir, escribir, hablar) que son delicados, polémicos, de fuerte raigambres ideológicas —en política, religión, ciencia, cultura– y que se prestan a las ambigüedades, confusiones y distorsiones de quienes no saben o no quieren pensar esos asuntos con el temple y ánimo de [los] discípulos cuya misión es, precisamente, la práctica asidua del discipulado en estos nuevos tiempos a la hora de enseñar y testimoniar los aprendizajes… me parece ver estos rasgos en esos hermanos y hermanas: ecuanimidad emocional, serenidad mental, equilibrio de juicio, estudio sistemático y riguroso de las fuentes esotéricas, domestican el ego, más un altruismo radical de compasión y amor del que sabe dar sin esperar “recibir” materialidades del servicio.

     

     

    Lo que hay que decir

    El poeta alemán se opone a un ataque israelí contra Irán

    ¿Por qué solo ahora lo digo,

    envejecido y con mi última tinta:

    Israel, potencia nuclear, pone en peligro

    una paz mundial ya de por sí quebradiza?

    Porque hay que decir

    lo que mañana podría ser demasiado tarde,

    y porque —suficientemente incriminados como alemanes—

    podríamos ser cómplices de un crimen

    que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa

    no podría extinguirse

    con ninguna de las excusas habituales.

    [Extracto del poema “Lo que debe decirse” de Gunter Grass]

    Israel y grupos judíos rechazan el nuevo poema de Gunter Grass

    En sus versos el premio nobel de Literatura compara las no oficialmente reconocidas armas nucleares de Israel con le programa atómico de Irán y afirma que las amenazas de Tel Aviv contra Teherán como una amenaza a la paz mundial.

    Poema de un alemán

    Grass marca un punto de inflexión en su mirada a la realidad internacional

    Israel declara al escritor Günter Grass persona non grata por un poema crítico

    El historiador israelí Tom Segev criticó en una entrevista con el semanario alemán Der Spiegel la decisión del Gobierno israelí. “Esta es una decisión absolutamente cínica y ridícula por parte del ministro de Interior. Lo verdaderamente terrible es que sitúa a Israel en la proximidad de regímenes fanáticos, como por ejemplo Irán, países a los que no queremos pertenecer en absoluto”. Segev agregó que ”preguntar a la gente sobre su opinión política antes de entrar a un país es censura”.

     

     

    [AAB-DK] Estados Unidos, Gran Bretaña, Rusia y también Francia, tienen en sus manos el destino del discípulo mundial, la Humanidad, la cual ha pasado por las pruebas preparatorias de la primera iniciación; pruebas muy duras y crueles que aún no han terminado. Los cuatro Señores del Karma actúan hoy por intermedio de estas cuatro Grandes Potencias. Éste, como todo karma, es liberador. Probablemente la humanidad obtenga en la crisis venidera una verdadera visión, una nueva liberación y un horizonte espiritual más amplio. Si es encarada correctamente dicha crisis quizás no se llegue esta vez a otra horrorosa culminación.

    La zona actual de dificultad –como bien saben– es el Cercano Oriente y Palestina. Los judíos, por sus actividades ilegales y terroristas, han sentado bases de grandes dificultades para quienes tratan de promover la paz mundial. Como lo señaló un miembro judío de mi ashrama (y lo felicito por su visión egoica), los judíos han abierto parcialmente la puerta [i430] a las Fuerzas del Mal que actuaron originalmente por intermedio de Hitler y sus secuaces. No han logrado “sellar” exitosamente esa puerta y sería inteligente que lo descubrieran a tiempo. Estas Fuerzas del Mal actúan por intermedio de un triángulo maligno, un vórtice se encuentra en el Movimiento Sionista, en los Estados Unidos, otro en Europa Central y el tercero en Palestina, que ya no es la Tierra Santa ni debería ser considerada así.

    Quisiera que tuvieran en cuenta esto mientras investigan el cuadro mundial, el cual está tomando forma y merece ser reconocido. Involucra a los judíos (que no son una nación sino un grupo religioso), al Cercano Oriente y a Rusia. En los mapas que figuran en los Archivos de la Jerarquía espiritual, toda la zona del Cercano Oriente y Europa –Grecia, Yugoslavia, Turquía, Palestina, los Estados Arabes, Egipto y Rusia– está bajo una densa e influyente nube. ¿El correcto pensar y la planificación de Gran Bretaña, Estados Unidos y la mayoría de las naciones aliadas, podrán disipar esa nube, o se precipitará desastrosamente sobre el mundo? ¿Constituirá una tarea demasiado ardua para ser manejada correctamente por el inexperto discípulo –la Humanidad?

    Aquí –en lo que acabo de decir– tienen el cuadro de la actual situación; la verdadera situación que encuentra a Gran Bretaña temporariamente debilitada e ineficaz (excepto en el claro pensar de su pueblo y su madurez política); a Estados Unidos, [e356] aún no acostumbrada al poder, algo arrogante, con un fuerte complejo de superioridad, inexperta y, sin embargo, al mismo tiempo excesivamente bien intencionada y fundamentalmente sana. La masa del pueblo es sana en su modo de pensar, no así sus representantes en el Congreso.

    No me corresponde decir lo que sucederá, aunque la Jerarquía lo sabe. A la humanidad (como a todos los discípulos) debe dejársela totalmente libre para fijar su propio destino. La humanidad no ha aprendido aún la difícil lección que deben dominar todos los discípulos, la de la vida dual del hombre cuya alma está activa y cuyo cerebro físico es constantemente consciente de esa realidad.

     

     

    [JB] Para mí, como para muchos de nosotros, el NGSM no es algo abstracto que se lee en los libros AAB-DK. Colaboro personalmente con muchos de estos miembros del NGSM cada día. Conozco de primera instancia su gran capacidad intelectual y su compromiso sincero y profundo al servicio de la humanidad. Y debo admitir que, en comparación con los discípulos de “las sedes”, he podido constatar que existe al menos tanta inteligencia y sabiduría entre estos “trabajadores del campo” tan bien enfocados en la necesidad humana y en la planificación estratégica para solucionarlos, evidencia de su sensibilidad y alineamiento con las energías de la Voluntad-al-Bien que emanan desde Shamballa.

    Pienso que muchos de nosotros, los estudiantes esotéricos, padecemos de una afección sobre la cual escuché a Mary Bailey hablar por primera vez durante mis años de estudios formales en la Escuela Arcana. Fue ella, o quizás fue Perry Coles, quien me alertó respecto al “síndrome de la sede”. Esto es, en las sedes hay quienes se sienten superiores y menosprecian el trabajo de campo. Se olvidan de que a veces es realmente lo contario, siendo los discípulos más avanzados quienes son enviados al trabajo de campo. De hecho, bajo ciertas circunstancias, puede realmente ser lo opuesto: ¡algunos discípulos son citados al Ashrama para remediar sus defectos! [risas] Ser reprobados y devueltos al Ashrama es muy distinto a avanzar hacia la plena conciencia de su existencia.

    Esto podría explicar por qué el verdadero trabajo grupal –muy distinto al complejo de rebaño– ha resultado ser mucho más difícil entre los aspirantes espirituales que se precian de estar en o cerca de las “sedes de poder” que entre los “trabajadores de campo”. Estos últimos son mucho más razonables, saben la ventaja de un plan estratégico consensuado, por sobre las pugnas personales de poder, y practican –no sólo hablan de– la genuina buena voluntad. Me refiero a entidades como el Centro Carter en Atlanta (EE.UU.); a discípulos consagrados como Martin Luther King, particularmente este año que conmemoramos el 40 aniversario de la prematura muerte de este discípulo capricorniano que supo brindarnos tan buen ejemplo de cómo se “gira en la cima de la montaña” para servir a la humanidad.

    Es como si existieran varios departamentos dentro de una organización, o mejor dicho, diversos sistemas dentro de un organismo. El “Departamento de Investigación y Desarrollo” dentro del NGSM se encarga de la función de servir de “canales de relación”. El MT define así esta función: “Las ideas son simplemente canales para las nuevas y deseadas energías divinas; los ideales son estas ideas cambiadas o reducidas a formas mentales y presentados como tales al público. Las ideas se convierten telepáticamente en ideales, que es otra manera de expresar la antigua ley, “la energía sigue el pensamiento ” [DNE II, 156] Otra forma de referirse a esta ley es: “El hombre piensa y el ángel construye”… palabras VBA. Este es el propósito de la Práctica REVELADORA de la Presencia o Agni Yoga, según se aplica al primer “Punto de Revelación” (parte de las Enseñanzas Sobre la Iniciación).

    Todo esto se relaciona con la Ciencia de Invocación y Evocación y con el trabajo científico de impresión telepática. Tenemos que ajustar nuestras antenas solares para sintonizar la frecuencia vibratoria del Alma y de la Presencia Monádica.

     

     

    [CE-VBA] Armagedon y la intervencion divina – III

    El Centro Místico de Shamballa

    Concilio Shamballa 1975

    por VBA

    Ahora bien, las excepcionales medidas tomadas por la Gran Fraternidad de SHAMBALLA, revelando aquellas tremendas vinculaciones cósmicas, podrían repetirse de nuevo en nuestra era actual, marcada por el signo del fuego y de la electricidad, si alguna nación del mundo intentara utilizar contra otra este terrible y misterioso artefacto que llamamos bomba atómica. Debe recordarse al efecto que la Gran Fraternidad -mediante Sus múltiples y desconocidos Agentes dévicos Jerárquicos- está ejerciendo un severo control y estrecha vigilancia sobre todas aquellas naciones del mundo que poseen y fabrican ingenios nucleares.

    En uno de los últimos Concilios planetarios celebrados en el Centro de SHAMBALLA en el año 1975, se previó la contingencia de que alguna de tales naciones, llevada por estúpidos intereses económicos o políticos intentara utilizar contra otra este destructivo elemento nuclear. El Consejo de SHAMBALLA decidió entonces que

    “…la primera bomba atómica lanzada por un país contra otro, persiguiendo finalidades bélicas, estallase contra su propio territorio, debiendo sufrir consecuentemente en sus propias carnes el mal que intentaba infligir a otros”.

    Esta decisión tiene que ver, como vimos anteriormente, con el espíritu de supervivencia del gran conjunto planetario vinculado con una indescriptible Sociedad Corporativa de Dioses creadores. En razón de esta cósmica supervivencia, una precipitación ígnea de fuego eléctrico de primer Rayo se abatiría sobre aquella nación destruyéndola por completo, tal como sucedió en el caso de la Atlántida. Veamos lo que con respecto a estas transgresiones de la Ley, se halla escrito en ciertas páginas del “LIBRO DE LOS INICIADOS”:

    “Los espíritus que tan irracionalmente se habían opuesto al destino de Justicia señalado por los Grandes Ejecutores, fueron destruidos por las aguas (la Atlántida). Los espíritus que irracionalmente y siguiendo sórdidos y tortuosos deseos, utilicen el fuego contra sus hermanos, por el fuego serán destruidos y no quedará de sus cuerpos ni las piadosas cenizas con que la madre naturaleza recubre el fin de sus creaciones.” (Una muy gráfica definición de una desintegración física por efecto de una explosión nuclear.)

    Estos escritos, extraídos de uno de los libros más antiguos de la humanidad, constituyen una sutil referencia al peligro que supone utilizar ingenios nucleares como elementos de destrucción. Son también, a la visión de los investigadores esotéricos, un canto de esperanza y optimismo para todas aquellas naciones de la Tierra que hayan decidido vivir al margen de los conflictos bélicos y adoptado la paz como elemento supremo de convivencia social.

    Radio Triángulos, FP 3/4\5

    Vibrando en la Frecuencia Pitagórica, 
    ¡con suprema INDIFERENCIA!

    Nuevo Grupo de Servidores del Mundo en Iberoamérica

    Las relaciones del Ashrama con Shamballa

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    [CE-VBA] Un Ashrama es un laboratorio de investigación y desarrollo que concibe ideas y las gesta en ideales para restablecer el Plan de la Jerarquía planetaria en la Tierra, de acuerdo a la Voluntad de Dios y cumpliendo el Propósito del Señor del Mundo.

  • Creando Nuevas Soluciones para el Planeta Tierra en las Naciones Unidas

    Meditación grupal iberoamericana

     Viernes 6 Abril 2012

    http://www.invocacion.org/meditacion.htm

    El trabajo espiritual de las Naciones Unidas y la liberación de la humanidad

    De las muchas actividades esperanzadoras que están ocurriendo ahora en y alrededor de Naciones Unidas, hay dos que deseamos enfatizar ahora. Ambas podrían proveer posibilidades prometedoras mientras esperamos la creación de nuevos odres en los cuales se vierta la nueva vivencia spiritual, buscando su entrada y expresión en el planeta.

    En este mismo día, en el que se está escribiendo este boletín, como parte de la sesión 66ª de la Asamblea General de Naciones Unidas, se está llevando a cabo un panel de discusión de alto nivel bajo el tema de “Felicidad y Bienestar.” Patrocinado por la Misión Permanente de Bután en las Naciones Unidas y presentado en The New York Times el miércoles pasado en un artículo titulado, “El Proyecto de Felicidad de la ONU,” el Reino de Bután continúa con sus 40 años de búsqueda para establecer Felicidad Interior Bruta (FIB) como modelo alternativo al Producto Interno Bruto (P.I.B.) y como medida de progreso nacional.

    Una segunda actividad que deseamos llamar a su atención y cuyas ideas esperamos que ustedes apoyen y ayuden a fortalecer es la Conferencia del Planeta Bajo Presión (Marzo 26-29) que acaba de llevarse a cabo en Londres. Habiendo reunido unas 3,000 personas para discutir las posibilidades de un mejor manejo de la tierra y tratando de impulsar a la Conferencia de Naciones Unidas en el Desarrollo Sostenible, conocido como Río+20, que se llevará a cabo en Junio 20-22 en Río de Janeiro, esta Conferencia continúa el proceso de colocar a la Tierra en un nuevo sendero.

     

    http://www.aquaac.org/un/elttrs/attach/UNNewsletterAries2012esp.pdf

    En amoroso servicio planetario,

    http://www.aquaac.org/images/aac200px-000099.gif

  • Sanación esotérica (diálogo grupal)

    [BBC] El auge de los curanderos en América Latina, siglo XXI

     

    [JB] La sanación esotérica es una noble vocación. Es lamentable verla prostituida por el comercialismo. Por eso, siempre hemos abogado porque el curador esotérico NUNCA reciba remuneración por su servicio. No significa que sea un servicio gratuito. Quien se beneficie del servicio recibido debe aportar a la vida comunitaria. Pero el incentivo de lucro personal (material o intangible) debe estar ausente de la práctica de la sanación esotérica. Así podrá convertirse en el mayor oficio comunista del mundo, un comunismo sin coerción, respetuoso de la libertad individual, inspirado por el altruismo.

    Inicialmente, sólo los sanyasines podrán ejercer el oficio de sanadores esotéricos. Cuando se elimine el afán de lucro de la práctica de la sanación, ésta ganará aceptación en la profesión médica y se abrirán vías de colaboración y de mutuo reconocimiento. La humildad y la disciplinada observación científica al reclamar mérito por una curación allanará esa vía.

     

    [AAB-DK] La mayor parte de los médicos, especialmente los denominados clínicos, son buenos psicólogos y poseen también un sólido conocimiento de la sintomatología, de la anatomía y las medidas curativas de que usualmente carece el curador metafísico medio. Pero ignoran totalmente un gran campo de conocimiento -el que concierne a las energías que se enfrentan y luchan dentro de la estructura humana y las [i41] potencias que pueden ser puestas en movimiento si [e40] ciertas verdades esotéricas son admitidas. Hasta que no trabajen con el cuerpo etérico y estudien la ciencia de los centros no podrán progresar mucho. El curador esotérico sabe mucho acerca de las fuerzas y energías internas y posee cierta comprensión de las causas básicas de las enfermedades esotéricas, pero es deplorable su ignorancia acerca del mecanismo del hombre, no llegando a comprender dos cosas:

    Primero, que la enfermedad es a veces la aparición de ciertas condiciones subjetivas indeseables. Cuando éstas se exteriorizan y son traídas a la superficie del cuerpo humano, pueden entonces ser conocidas, tratadas y eliminadas. Es bueno recordar también que esta aparición y eliminación puede llevar a la muerte a ese cuerpo. Pero el alma continúa. Una vida breve significa muy poco en el extenso ciclo del alma, y se considera valioso si un periodo de mala salud (aunque produzca la muerte) elimina las erróneas condiciones emocionales y mentales.

    Segundo, la enfermedad es a veces parte incidental del proceso por el cual el alma abandona su morada. A esto le llamamos muerte y puede venir rápida e inesperadamente cuando el alma se retira súbitamente del cuerpo. O la muerte puede durar durante un largo período y el alma demorar meses o años para su lento y gradual desprendimiento del cuerpo, el cual agoniza lentamente.

    Sin embargo los curadores no poseen el suficiente conocimiento que les permita tratar con sabiduría estas cuestiones. Debemos por lo tanto llegar a la conclusión de que: [i42]

    1. La enfermedad es un proceso purificador llevado a cabo para producir una expresión más pura, un aroma vital y una influyente utilidad egoicas. Cuando esto sucede es posible la curación.

    2. La enfermedad puede constituir una muerte gradual y lenta y así liberar al alma. Entonces no será posible la curación, no obstante son necesarias medidas paliativas y sedativas y ciertamente deberán ser aplicadas. La duración de la vida puede prolongarse, pero no es posible una curación permanente y definitiva. Esto no lo comprende el curador mental común. Convierten a la muerte en algo horrible cuando en realidad es una amiga benevolente.

    3. La enfermedad puede ser el súbito y final llamado para que el cuerpo renuncie al alma y la libere para otro servicio.

    En estos casos debe hacerse todo lo posible desde el punto de vista de la moderna ciencia médica y quirúrgica y de sus ciencias afines, tan numerosas hoy. También puede realizarse mucho desde el ángulo de la curación mental y espiritual, con la ayuda de la [e41] ciencia de la Psicología. Algún día habrá mayor colaboración y una sintetización de sus esfuerzos entre estos distintos campos.

     

    Comentarios

    [MR] Estimado JB

    Como siempre, tan preciso, y tengo una opinión igual. Creo que cualquier servicio espiritual y esotérico, debe estar naturalmente desprendido del aspecto material.

    Gracias nuevamente por el servicio que prestas y del que soy beneficiaria hacen varios años ya.

    Soy como muchos una silenciosa receptora de tus envíos que son un precioso aporte a la educación esotérica. Oportunamente expuse los motivos para no ser activa en la lista, pero no por ello dejo de leer y aprehender lo mejor que puedo de todas las enseñanzas que a lo largo del tiempo has ido desarrollando.

    Necesitaba expresar públicamente una vez más mi gratitud y mi aprecio.

    Un abrazo.

     

    [PS] Solidario con las expresiones de M. No es nada fácil pensar asuntos (es decir: estudiar, investigar, analizar, discernir, escribir, hablar) que son delicados, polémicos, de fuerte raigambres ideológicas -en política, religión, ciencia, cultura- y que se prestan a las ambigüedades, confusiones y distorsiones de quienes no saben o no quieren pensar esos asuntos con el temple y ánimo de JB y demás discípulos cuya misión es, precisamente, la práctica asidua del discipulado en estos nuevos tiempos a la hora de enseñar y testimoniar los aprendizajes… me parece ver estos rasgos en esos hermanos y hermanas: ecuanimidad emocional, serenidad mental, equilibrio de juicio, estudio sistemático y riguroso de las fuentes esotéricas, domestican el ego, más un altruismo radical de compasión y amor del que sabe dar sin esperar “recibir” materialidades del servicio. Las observaciones de JB sobre la sanación esotérica abren nuevos horizontes para pensar y vivir un asunto que se ha corrompido por el egoísmo materialista. Agradezco esta sólida reflexión.

     

    — o O o —

     

    El Centro de Estudios VBA es una Comunidad espiritual dedicada a honrar la vida y obra de Vicente Beltrán Anglada a través de la meditación, el estudio y el servicio relacionados a:
    i) la praxis del Agni Yoga, conducente a Shamballa; ii) la colaboración Humano-Dévica; y iii) la Magia Organizada planetaria.

    VicenteBeltranAnglada.org

  • Cuba y el Misterio del Cocodrilo

     

    Traigo a mi Isla debajo del brazo,

    y todos me preguntan:

    ¿Es un cocodrilo verde?

    Yo digo que sí. Y me sonrío.

    Eternamente verde.

    Crucero entre las dos Américas,

    mi Isla es una gota de esmeralda,

    ceñida por los mares,

    y en ella baja a prolongarse el cielo…

    Elogio de un Poeta a su Isla Antillana ]

     

     

    [Benedicto en América. 26 MAR 2012] Benedicto XVI comenzó el viernes su primera visita como cabeza de la Iglesia a México y Cuba. Aunque por razones distintas, no era un viaje fácil en ninguno de los dos países. En México, por la proximidad de las próximas elecciones presidenciales y por el escándalo de los abusos a menores cometidos por el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel. En Cuba, porque la transición política parece estancada en el mismo punto donde se encontraba durante la visita de Juan Pablo II, hace casi tres lustros.

     

    [Yoani Sánchez. La Habana 26 MAR 2012] Benedicto y el cocodrilo dormido… símbolo de que Cuba puede recuperar su lugar en el hábitat mundial, su sitio en el entorno de las naciones democráticas.

    El Gobierno quiere dar una imagen de control y para ello ha practicado una meticulosa “limpieza ideológica” a lo largo de toda la isla. Los métodos empleados para lograrlo van desde los arrestos domiciliarios, el corte de servicio telefónico, las amenazas, las deportaciones de una provincia a otra y las detenciones de los disidentes más activos. Esta oleada represiva ya ha sido bautizada popularmente como la operación “Voto de silencio”. Incluso los mendigos y limosneros que merodeaban por las calles de Santiago de Cuba y de La Habana están recluidos hasta que pase la visita papal. Todo tiene que ajustarse a un guión escrito con anterioridad, y no precisamente en los salones del Vaticano.

    Pero los imprevistos no han parado de sucederse. El 13 de marzo un grupo de trece personas se introdujo en el templo dedicado a la Virgen de la Caridad del Cobre en La Habana y exigió hacerle llegar un pliego de demandas a Benedicto XVI. Dos días después y cerca de la medianoche, la jerarquía religiosa autorizó la entrada al recinto de un comando —no armado— que sacó por la fuerza a los ocupantes. Aunque varios disidentes habían mostrado su desacuerdo con la ocupación de la parroquia con fines políticos, el desenlace final recibió un repudio abrumador. Hasta el punto que muchos aseguran que en ese acto se jugó —y se perdió— el futuro papel de la alta jerarquía de la Iglesia católica en nuestra transición. Las Damas de Blanco, por su parte, le han solicitado al Papa que les dé al menos un minuto de su tiempo para narrarle esa otra Cuba que la versión oficial nunca le enseñará. Hasta ahora no hay ninguna señal de que Su Santidad las reciba. Ni a ellas ni a otros activistas de la sociedad civil.

    De no ocurrir encuentro alguno con ese sector social, el Gobierno de Raúl Castro tratará de presentar el viaje del inquilino del Vaticano como un gesto de validación a su administración. La jerarquía eclesial, por su parte, intentará recuperar algo del terreno social y educativo que le fue arrebatado a partir de 1959. Ya ha logrado que le permitan construir un nuevo seminario y transmitir las más importantes misas a través de la televisión nacional. Atrás han quedado los años de fanatismo antirreligioso en los que la gente era expulsada de su trabajo o de su centro de estudios por tener un cuadro del sagrado Corazón de Jesús en la sala de su casa.

    Sin embargo, todavía la Iglesia está muy lejos de poder disponer aquí de los espacios públicos, escolares y políticos que ostenta en otros países de Latinoamérica. La visita de Benedicto XVI puede ser definitoria para alcanzar ese objetivo. Pero solo podrá lograrlo si el Papa trasciende la escena pastoral y extiende su manto protector sobre la pluralidad que emerge en Cuba, en esta isla con forma de cocodrilo dormido, sedado.

     

     

    [CE-VBA] El cocodrilo, animal anfibio, es un símbolo esotérico que representa la naturaleza dual del hombre en un principio atraído por lo material (agua = deseo, tierra = forma) pero más tarde —cuando éste ha transmutado su naturaleza de deseos— representa al Iniciado triunfante que ha transformado el conocimiento en Sabiduría a través del servicio al género humano, deviniendo así la MA-KA-RA (el cocodrilo) en KU-MA-RA (el Iniciado).

    El Tibetano nos habla del cocodrilo, la cabra y el unicornio como los símbolos de Capricornio:

    “El Cocodrilo, la Cabra y el Unicornio, representan tres etapas del desenvolvimiento del hombre. La Cabra se transforma en el Unicornio, conduciendo a la victoria. El Cocodrilo, la Cabra y el Unicornio, representan tres etapas del desenvolvimiento del hombre.” [AE, 126]

    “Capricornio es el signo de la cabra que busca su sustento en los lugares más rocosos y áridos del mundo, y por lo tanto relaciona al hombre con el reino mineral. [La cabra nos conduce por caminos áridos en busca de alimento y agua, “representa la necesidad de lo verde”; pero la Cabra es también capaz de ascender hasta la cumbre de la montaña. AE, 126] También es el signo de los Cocodrilos, que viven en el agua y en la tierra; espiritualmente es el signo del Unicornio, “la bestia que lucha y triunfa”, de las antiguas mitologías. De acuerdo al simbolismo de estos animales, el signo nos da un cuadro completo del hombre, con sus pies en la tierra, corriendo libremente y ascendiendo las cumbres de la ambición mundana o de la aspiración espiritual, en busca de lo que él comprende (en un momento dado) que es su mayor necesidad. Como la cabra, Capricornio, es el hombre terreno, humano y codicioso, que trata de satisfacer el deseo, o el aspirante egoísta que trata de satisfacer su aspiración. Este signo representa al hombre como un animal ambicioso, en dos sentidos de la palabra: en las primeras etapas de la Cruz Mutable, el hombre, la mezcla del deseo (agua) y de la naturaleza animal (tierra), y en la rueda revertida, el hombre, la fusión del alma y la forma. También nos proporciona un cuadro del iniciado triunfante, el “Unicornio de Dios”, el símbolo del Unicornio con su único cuerno protuberante sobre el testuz, semejante a una lanza, en vez de los dos cuernos de la cabra.” [AE, 123-124]

    El sufrimiento de nuestros hermanos en Cuba los ha forzado a modificar su atracción por la forma y a replantearse las necesidades básicas para la supervivencia (), si podemos hacer su experiencia nuestra y replantearnos nuevos valores por los qué vivir podremos brindarle un nuevo significado a su continuo sacrificio desvitalizador del Maya Planetario.

    ¡Que pronto el Cocodrilo dormido despierte como el Iniciado en cada uno de nosotros!

     

    Árbol Maya de la Vida

    El Árbol Maya de la Vida

  • De Aries a Libra: Atención y Serena Expectación

    Tres siglas, dos en posición vertical (V y A) y una en posición horizontal (B). El trazado recto de la B sirve para demarcar dos ideogramas. [seguir enlace]

    [VBA] Si estamos siempre a la silente espera de acontecimientos cósmicos en nuestro interior, abriremos más rápidamente el Antahkarana que a través de las disciplinas del Raja Yoga. El yoga que sostiene el espíritu de trabajo de los discípulos en la Nueva Era es el Agni Yoga, el Yoga de Fuego, el Yoga de Síntesis o el camino del Corazón Solitario, del corazón que se basta a sí mismo para poder progresar evolutivamente en el tiempo. De manera que, cuando —aunque estemos separados— hay una unidad subjetiva, y esta unidad subjetiva persiste, es porque hemos desarrollado conjuntamente algo de esta serena expectación, serena expectación que no es solamente una expectación mental sino que es la apertura de una esperanza perpetua que se va revelando progresivamente hasta llegar a un punto en que nosotros nos sentimos dentro del mismo proceso, que nos sentimos maestros de nosotros mismos. Cuando estamos bajo el yugo de la mente concreta, siempre hay una serie de inconvenientes de carácter psicológico, porque la mente se nutre de recuerdos del pasado, así que cuando nosotros decimos: “el presente está aquí”, depende de la quietud de la mente. Si la mente está vacía, lo cual significa que está muy despierta, muy atenta, lo que proviene del pasado no llegará a penetrar en el recinto de la mente; hay una evolución, debido a una potente difusión de las energías del plano búdico, para poder expresar sin esfuerzo todo el conglomerado de hechos y de circunstancias kármicas en nuestra vida. Como digo, y hay que tenerlo muy presente, la Serena Expectación, no es nunca estatismo, no es paralizarnos en el tiempo, es abrirnos a la corriente de vida cósmica que debemos inmortalizar en nuestra vida, haciendo surgir —como es de Ley—, el principio único, monádico, que debe transformar constantemente nuestra vida en términos de realización.

    […]

    La liberación es un resultado de la atención que ha provocado una Serena Expectación, y cuando la Serena Expectación medida en términos de energía, llega a un punto determinado, hay un estallido de luz en el hombre y se convierte en un liberado, en un ser que ya no pertenece a ley de los tres mundos, está por encima de estas cosas. Esto solamente para indicaros, que lo que estamos diciendo acerca de la Serena Expectación, tiene caracteres no solamente planetarios, ni tampoco solares, sino que penetran dentro del ambiente cósmico.

     

    [AAB] Aries es el signo del poder que emana del fluir evolutivo de la divina energía, desde la deidad central, Dios, o desde el ser humano, un hijo de Dios. Esta energía fluye hacia afuera en dos direcciones (así el punto se vuelve la línea y el Uno se vuelve el primero): fluye dentro del mundo de las formas y también dentro del mundo del ser o del espíritu. Una corriente de energía expresa el sendero de regreso, el introspectivo, y las dos juntas constituyen los dos arcos del gran círculo de la existencia. En este signo empieza el sendero en el cual se toma la forma y se la domina; en él asimismo empieza la vida del desarrollo interior y la dominación del alma, o del ser subjetivo. Reorganización, reorientación, repolarización y regeneración, son las características de esta etapa, y todas ellas son expresiones de la misma fuerza vital. Los dos usos de esta fuerza dependen de la atención mental del ser, divino y humano, que la está utilizando. Es la misma fuerza, pero usada de dos maneras diferentes, dependiendo de si el divino utilizador ha enfocado su atención sobre si tomar forma, u hollar el sendero de la liberación de la forma.

    […]

    Es el signo, por lo tanto, de los impulsos fuertes y potentes, y de las violentas fluctuaciones y exagerados esfuerzos; a menudo un signo de fracaso, pero siempre de éxito final. En su signo opuesto, Libra, él alcanza su consumación de armonía y de equilibrio, pues la experiencia interviniente y las lecciones aprendidas de los cinco trabajos intermedios, logran esa serenidad y actitud equilibrada […] [LTH: Trabajo 1]

     

  • Equinoccio de Primavera y Novilunio de Aries 2012

    Equinoccio y Novilunio

    Un momento muy oportuno para una transición hacia la VIDA después de la muerte.

    ¡Enhorabuena!

    Abrazos,

    -JB

    –oOo–

    Sol en Aries (en conjunción con Urano)

    Martes, Marzo 20, 7:15 am GMT

    Novilunio en Aries

    Jueves, Marzo 22, 16:38 am GMT

    –oOo–

    La Vida después de la Muerte

    VIDA Y MUERTE NOS PARECEN cosas opuestas, pero la palabra “muerte” es ambigua. Generalmente usamos esta misma palabra tanto para la transición que se produce al finalizar nuestra vida, como para la condición que sigue luego de esa transición. Este uso doble es desafortunado porque confunde un proceso con un estado, y nos lleva a pensar que ambos son lo mismo. Esto implica que una vez que uno ha muerto, ya no hay nada. En contraste, tenemos dos palabras diferentes para el proceso complementario (nacimiento) y el estado que le sigue luego (vida), sugiriendo que el proceso de nacimiento lleva al nuevo estado de vida. Para clarificar esta distinción y evitar las implicaciones de la palabra “muerte”, vamos a utilizar aquí el término morir para el proceso y vida post mórtem o vida después de la muerte para el estado que le sigue.

    ¿Es realmente posible saber qué pasa después del morir físico, e incluso si seguimos existiendo o no? Hamlet se refirió a “aquél país no descubierto de cuyos límites ningún viajero regresa,” pero de hecho tenemos varios reportes sobre qué sucede luego de morir. Estos reportes provienen de las experiencias cercanas a la muerte, las observaciones de los clarividentes, y las tradiciones de las grandes religiones.

    http://www.ngsm.org/algeo05.​htm

    –oOo–

     

    Caminante son tus huellas
    el camino nada más;
    caminante no hay camino
    se hace camino al andar.
    Al andar se hace camino
    y al volver la vista atrás
    se ve la senda que nunca
    se ha de volver a pisar.
    Caminante, no hay camino
    sino estelas sobre el mar.

    –oOo–

     

    Día Mundial de la Poesía

    http://blogs.elpais.com/​papeles-perdidos/2012/03/para-​que-sirve-la-poesia.html