Etiqueta: Libros de Kiu-te

  • D. K. y el Kalachakra

    Mandala Cosmogónico de Kalachakra

    [Descargar artículo en formato PDF]

    Muchos estudiantes de los escritos de Alice Bailey habrán escuchado ya de Kalachakra, dado que «Kalachakra para la Paz Mundial» ha sido el tema de las dos últimas grandes iniciaciones públicas de Kalachakra otorgadas en Occidente por el Dalai Lama del Tíbet. Éstas tomaron lugar en Suiza en Julio de 1985, y los Ángeles, E.E.U.U. en Julio de 1989.

    Existe evidencia considerable, que trataremos más adelante, de que D.K. fue uno de los más destacados maestros de Kalachakra del Tíbet; de que aproximadamente tres quintas partes del sistema de Kalachakra ha sido tratado en sus varios libros en inglés escritos con la ayuda de Alice Bailey; de que mucho del material así expuesto consiste en enseñanzas hasta entonces transmitidas oralmente, con lo que see ha incrementado grandemente el acervo ya existente (pero aún sin traducir) del material escrito del sistema; y de que con la exteriorización de este sistema con todas sus prácticas se nos han brindado herramientas técnicas, secretas hasta ahora, para implementar poderosmente el Plan en la Tierra, que incluye la paz mundial. Algunos observadores de hecho han podido establecer vínculos entre las iniciaciones de Kalachakra, previamente mencionadas, y las transformaciones política de seis países europeo-orientales sucitadas durante un corto período de algunos meses en 1989.

    Kalachakra es conocido en la tradición budista en la que ha sido preservado como la enseñanza de Shambhala. D.K., en su último libro, indica que la enseñanza de Shamballa es la más importante de todas las enseñanzas que transmitió. [1] Kalachakra, que según la leyenda proviene de Shambhala, es considerado históricamente como el último desarrollo de las enseñanzas esotéricas del budismo. Mi propio interés en Kalachakra comenzó hace unos 15 años leyendo las referencias de Nicolás Roerich que lo señalaban como la enseñanza del futuro, igualándolo en importancia con su sistema de «Agni Yoga». En su libro, Shambhala, escribió: «Esta Enseñanza de Kalachakra, esta utilización de la energía primaria, ha sido llamada la Enseñanza del Fuego. El pueblo hindú sabe que la enseñanza sobre el gran Agni, aunque sea antigua, será la nueva enseñanza para Nueva Era venidera. Debemos pensar en el futuro; y sabemos que en la Enseñanza de Kalachakra yace todo el material que puede aplicarse para el mayor de los usos.» [2] Nicolás y Helena Roerich fueron los fundadores de la Sociedad Agni Yoga, y publicaron diversos libros, incluyendo uno titulado Agni Yoga.

    D.K. habla del Agni Yoga como el venidero «yoga de la síntesis», proporcionando así otro nombre para el yoga de Kalachakra, que reemplazará gradualmente al bhakti y raja yogas; pero indica que: «En el libro Agni Yoga parte de la enseñanza dada ha sido depurada, pero únicamente desde el ángulo del aspecto voluntad. No ha aparecido aún el libro que dé en alguna forma la ‘yoga de la síntesis’» [3]

    En 1985 por primera vez, un libro sobre Kalachakra fue publicado en un idioma occidental. No tan sólo uno sino tres libros sobre Kalachakra fueron publicados ese año en concreto, todos en inglés. [4] ¿Acaso alguno de ellos brindó un esquema completo del yoga de la síntesis? El Kalachakra es un sistema de enseñanzas tan vasto e incluyente que un libro de tamaño promedio tan sólo puede tratar algunos aspectos del mismo, como dos o tres de los textos mencionados hacen, o mostrar algunos de sus puntos más destacados materia en la cual el último de ellos se enfoca.

    Kalachakra es un sistema conformado primordialmente por símbolos más que por enunciados claros y racionalmente concretos, tal como en Occidente estamos acostumbrados. Así, que a través de tan sólo esos tres libros, no nos es posible lograr una clara imagen del yoga de Kalachakra, ni comprender en realidad lo que el yoga de Kalachakra es.

    El texto básico del sistema es el Kalachakra Tantra, el primero de los Libros de Kiu-te, de los que recientemente se ha hablado en la literatura teosófica como la fuente de las Stanzas de Dzyan dadas en La Doctrina Secreta. [5] El Kalachakra Tantra es imposible de comprender sin su voluminoso comentario titulado Vimalaprabha. Ambos escritos originalmente en sánscrito pero traducidos más tarde al tibetano. Y aún cuando estos textos están ahora disponbiles, todavía están a la espera de ser traducidos al inglés. Del estudio de los textos se deduce que el yoga de Kalachakra consiste en sentido amplio del estudio general y la práctica del sistema –o más específicamente de la práctica de las etapas de generación y consumación– del Yoga Séxtuple de Kalachakra.

    Desde este punto de vista, el sistema de Kalachakra consiste de tres partes denominadas, externa, interna y alternativa, presentadas en un sistema de detalladas correspondencias. El Kalachakra externo es una detallada descripción del Cosmos, el macrocosmos, que incluye al planeta Tierra. El interno es una detallada presentación del ser humano, el microcosmos, incluyendo sus cuerpos sutiles y sus sistemas de energía. Estos dos grandes apartados en conjunto comprenden la «base que debe ser purificada». El Kalachakra alternativo es una detallada presentación del mandala de Kalachakra, que puede ser utilizado meditativamente una vez que se ha tomado la iniciación, las instrucciones de como visualizarlo correctamente con todos sus símbolos y mántrams asociados. Brevemente, el mandala de Kalachakra es un cosmograma que representa los mundos internos y externos de forma idealizada, esto es, como debieran ser, libres de imperfecciones. El yoga de Kalachakra entonces, a grandes rasgos, es una práctica meditativa basada en las correspondencias establecidas en el sistema que permite al meditador, el microcosmos, identificarse con el macrocosmos, y con su forma idealizada en el mandala de Kalachakra, con el propósito de purificar así el microcosmos y el macrocosmos.

    Sobre el yoga de la síntesis, D.K. nos dice, «Suena a redundancia hablar de la unión mediante la síntesis, pero no es así. Es la unión a través de la identificación con el todo –no la unión por medio de la realización o la visión. Observen bien esta diferencia, porque contiene el secreto del próximo paso que deben dar las personalidades de la raza.»[6] Como hemos visto, esta es la exacta práctica del Kalachakra, y es justo lo que lo distingue de otros sistemas. D.K. nos previene de la dificultad de aprender el nuevo yoga, «El método de entrenamiento no será un atajo fácil para llegar a la meta. Sólo los inteligentes pueden obtenerlo y sólo las personalidades coordinadas serán elegidas para la enseñanza.» [7]

    Entendiendo el yoga de Kalachakra más específicamente como las prácticas de las etapas de consumación del sistema, el Yoga Séxtuple de Kalachakra, puede ser hecha una muy interesente comparación entre éste y las seis etapas de la construcción del Antahkarna brindadas por D.K. Este es un tema muy complejo que requiere mucha investigación dentro de las escrituras sánscritas y tibetanas. D.K. nos ha dicho que, «la verdadera enseñanza sobre la meditación y construcción del puente de luz entre la Tríada y la personalidad, es la enseñanza más avanzada impartida hasta ahora.» [8] Habiendo suficiente interés en esta comparación, quizás los resultados de alguna investigación sobre el tema pudieran ser publicados en un futuro artículo.

    La intención del presente artículo es la de brindar algunos puntos, que al ser considerados en su conjunto, parecieran indicar la conección entre D.K. y el Kalachakra. En uno de los primeros libros de la Sra. Bailey se afirmaba de D.K., «Es muy culto y tiene más conocimiento acerca de los rayos y de las Jerarquías planetarias del sistema solar, que ningún otro Maestro.» [9] Lo que respresenta precisamente la materia de estudio del Kalachakra «externo», la única parte del sistema que puede ser discutida pública y abiertamente, conforme a la tradición tibetana. [Nota del 2005: Esta aseveración no es del todo precisa. No son las Jerarquías planetarias del Sistema Solar la materia de estudio del Kalachakra «externo», sino los movimientos planetarios dentro del Sistema Solar, y otros temas de materia astronómica.] En otro lugar, D.K. pronostica sobre, «Un período muy interesante tendrá lugar cerca del año 1966, y persistirá hasta el fin del siglo», [10] concerniente al esfuerzo que realiza cada cien años la Logia. Quizá no sea una coincidencia que precisamente en el año 1966 se publicara por primera vez el Kalachakra Tantra fuera del Tíbet, volviéndolo accesible así a los estudiosos. [11]

    Recordando el hecho de que D.K. considera las enseñanzas sobre Shamballa las más importantes de todas las nuevas enseñanzas por él transmitidas, unos pocos datos más sobre Shambhala extraídos de la literatura de Kalachakra pudieran ser de interés. La capital del país de Shambhala es el pueblo de Kalapa. Al sur de Kalapa, en un parque de sándalos, el Rey de Shambhala construye un mandala permanente de Kalachakra de gran tamaño. Ahí, Él brinda las enseñanzas de Kalachakra a los sabios de Shambhala y los inicia en su práctica, o sadhana. [12] Similarmente, en siglos recientes los Panchen Lamas de Tíbet han construído cada año –en  el área de retiro privada adjunta a su residencia (que se dice es la sede de la Escuela Secreta de los Maestros de Sabiduría [13])– un gran mandala de Kalachakra, y han llegado a ser conocidos como los principales y más destacados promotores de las enseñanzas del sistema de Kalachakra. Esta tradición ha llegado a nosotros hoy día a través del Dalai Lama y su monasterio privado, Namgyal Datsang.

    El citado material en conjunto con la información sobre Shamballa brindada por D.K. destaca la importancia de las enseñanzas del Kalachakra para el mundo. Si Shamballa es la expresión física (etérica) del Logos Planetario, el mandala de Kalachakra ahí existente es, de hecho, el plano arquitectónico de nuestro planeta. Es por esta razón que los sabios de Shambhala realizan su práctica meditativa, o sadhana, para implementar el Plan en la Tierra. [14] Hoy día, por primera vez en la historia, estas extremadamente sagradas enseñanzas, con todo su poder, han sido exteriorizadas en el mundo.

    Puede percibirse fácilmente el potencial que yace en ello, tanto para el bien como para el mal. Es por ello que este sitema ha sido cuidadosamente protegido. Por favor no intenten su práctica sin recibir primero la iniciación de Kalachakra, un prerequisito absoluto, que salvaguarda tanto a la práctica como al practicante.

    Esto no debe tomarse a la ligera, y la iniciación pública de Kalachakra no debe ser tomada meramente como una ceremonia externa que no es necesaria ya para los practicantes modernos.

    D.K. no pudo brindar los delineamientos meditativos específicos y los mántrams relativos al sistema de Kalachakra antes de que este elemento esencial estuviera funcionando en forma en el mundo. Aún hoy día, las instrucciones detalladas para su práctica permanecen inéditas, y son sólo accesibles para los practicantes que han recibido formalmente la iniciación de Kalachakra.

    NOTAS

    1.    Los Rayos y las Iniciaciones, de Alice Bailey, p. 211.

    2.    Shambhala, de Nicolás Roerich, 1930, p. 28.

    3.    Tratado sobre Magia Blanca, de Alice Bailey, p. 313.

    4.    A Commentary on the Kālacakra Tantra, de Geshe Ngawang Dhargyey, “restringido a quienes han recibido la iniciación de Kālacakra”, sobre la práctica de Kalachakra; The Kālachakra Tantra: Rite of Initiation for the Stage of Generation, de Tenzin Gyatso, el Dalai Lama, sobre la Iniciación de Kalachakra; The Wheel of Time: The Kalachakra in Context, de Geshe Lhundub Sopa, Roger Jackson, y John Newman, una colección de artículos.

    5.    Cfr.: The Books of Kiu-te, or the Tibetan Buddhist Tantras: A Preliminary Analysis, de David Reigle, 1983; y «New Light on the Book of Dzyan», de David Reigle, en Symposium on H. P. Blavatsky’s Secret Doctrine: Proceedings, 1984.

    6.    Tratado sobre Magia Blanca, de Alice Bailey, p. 313.

    1.     Ibid.

    8.    Los Rayos y las Iniciaciones, de Alice Bailey, p. 110.

    9.    Iniciación Humana y Solar, de Alice Bailey, p. 58.

    10.    Tratado Sobre el Fuego Cósmico, de Alice Bailey, p. 604.

    11.    Kālacakra-Tantra and Other Texts, editado en sánscrito, tibetano y mongol, por Raghu Vira y Lokesh Chandra, en 2 partes, Nueva Delhi, 1966. En 1985, el mismo año en que los tres libros en inglés sobre el Kalachakra fueron publicados, una edición sánscrita mejorada del Kalachakra Tantra también salió a la circulación: A Critical Edition of Śrī Kālacakratantra-Rāja, editado por Biswanath Banerjee, Calcuta.

    12.    Véase también: Kālacakra Research Publications, No. 1: The Lost Kālacakra Mūla Tantra on the Kings of Sambhala, de David Reigle, 1986.

    13.    The Secret Doctrine, de H. P. Blavatsky, Adyar ed., vol. 5, p. 391.

    14.    Cfr.: Kālacakra Sādhana and Social Responsibility, de David Reigle, inédito. [Nota de 2005: ya publicado, Santa Fe: Spirit of the Sun Publications, 1996.]

    [El presente artículo fue escrito por David Reigle, y publicado en The Beacon, vol. 54, no. 1, Ene./Feb. 1991, pp. 23-25, con el título ligeramente diferente de «DK y el Kalachakra». Esta edición electrónica es publicada por el Eastern Tradition Research Institute , © 2005. La traducción al español fue realizada por LAHR.]

  • Sobre la presunta fuente tibetana de los escritos de Alice Bailey

    El Maestro Tibetano Djwhal Khul
    El Maestro Tibetano Djwhal Khul

    [Descargar artículo en formato PDF]

    Una nueva revista llamada Fohat ha sido lanzada para promover la búsqueda de la verdad. Mientras tanto, mi investigación del Libro de Dzyan continúa con la búsqueda del término fohat en él. El término fohat no ha sido localizado aún en los Textos Budistas tibetanos en los que los enunciados de H. P. Blavatsky nos conducen a pensar pudiera ser localizado. Así que deberé posponer cualquier afirmación sobre fohat para futuras ocasiones. Mi investigación sobre los Textos Budistas tibetanos, sin embargo, me permite hacer algunas observaciones sobre la presunta fuente tibetana de los escritos de Alice Bailey que pudieran ser de interés para los lectores de una revista descrita por sus editores como “dedicada a promover una actitud vigilante entre sus lectores a través del amor a la Verdad”.

    Para tener una imagen exacta de aquello que se está investigando debemos evaluarlo en términos de totalidades generales, es decir, en términos de lo que lo caracteriza en todas sus partes, en lugar de en términos de algunos hechos aislados, ya que esto nos puede llevar a conclusiones falsas. Los escritos de Alice Bailey consisten en dieciocho libros que afirma haber recibido a través de telepatía mental de un Maestro Tibetano. Lo que caracteriza a estos escritos desde el primer volumen hasta el último es la enseñanza sobre el servicio a la humanidad. Esto, por supuesto, está de acuerdo con el ideal del Bodhisattva de dedicar la vida en beneficio de los demás en lugar de buscar la liberación de uno mismo, lo que es característico de todos los escritos budistas tibetanos. Esta enseñanza, sin embargo, también caracteriza a la Teosofía. Por lo tanto, podría haber sido tomada por Bailey, de la Teosofía, o podría de hecho haberle llegado desde el presunto autor tibetano de sus escritos.

    Existe un estilo peculiar que caracteriza los escritos de la Sra. Bailey que usualmente no encontramos en los escritos en lengua inglesa. Esta es la presentación habitual de las enseñanzas a través de una estructura delineadora compuesta por temas divididos en subtemas a su vez subdivididos en subsubtemas, y así sucesivamente; por ejemplo: “Dividiremos nuestro tema de estudio en tres apartados según nuestra costumbre”. [1] Esta es una característica bien conocida de los escritos tibetanos. De hecho, es tan característica de los escritos tibetanos que el respetado investigador de Estudios Budistas el Prof. Ernst Steinkellner de la Universidad de Viena la utiliza como criterio para determinar si ciertos libros fueron escritos por indos o tibetanos. “Steinkellner observa que estos dos tratados despliegan el sistema analítico utilizado por los eruditos tibetanos de todas las épocas para estructurar sus textos, las “divisiones” o “secciones” (sa bcad), una técnica que no puede ser encontrada en los tratados de origen hinduísta […]” [2]. Ciertamente esta evidencia estilística es tan convincente como lo es el análisis de la escritura manuscrita a cargo del Dr. Vernon Harrison en su artículo de 1986 sobre el famoso “Informe Hodgson” para demostrar que fueron los Mahatmas, y no Blavatsky, quienes escribieron las Cartas Mahatma. [3] Los teosofistas que se alegran de aceptar dicho análisis como prueba de la autenticidad de la autoría mahátmica de las cartas Cartas Mahatma deben, bajo la misma norma, aceptar el criterio estilístico como prueba en apoyo de la autenticidad de la autoría del Maestro Tibetano de los los escritos de Bailey.

    Una de las enseñanzas más definitorias en los escritos de la Sra. Bailey es aquella sobre las cinco iniciaciones brindada en su primer libro, Iniciación Humana y Solar, de 1922, misma que continuó utilizando durante todos sus escritos hasta su elaboración final en su último libro, Los Rayos y las Iniciaciones, en 1960. A pesar de que algo de este material fue originalmente publicado en The Theosophist, incluyendo un artículo en tres partes escrito bajo su nombre de soltera, Alice Evans, en 1921, estas enseñanzas fueron conocidas ampliamente dentro del Movimiento Teosófico a través del libro de C. W. Leadbeater Los Maestros y el Sendero de 1925. Mientras que la idea de la Iniciación no es nueva, estas enseñanzas sobre la Iniciación no pueden ser encontradas en los escritos teosóficos tempranos de Blavatsky, por lo que son condieradas por muchos como originales de Alice Bailey.

    Por otro lado, una de las enseñanzas más definitorias del Budismo Tibetano es la enseñanza sobre el quíntuple Sendero de la Budeidad. Estas enseñanzas se encuentran en el Abhisamayālaṇkāra el tratado individual más ampliamente estudiado en el Tíbet. Este libro se dice fue recibido de Maitreya el Buddha del futuro por Asanga, quien después de haber desarrollado la Gran Compasión fue capaz de visitarlo en el paraíso Tuṣita donde reside. Este tratado era memorizado por todos los monjes de virtualmente todos los monasterios; y la mayoría de los más grades maestros tibetanos escribieron comentarios sobre el mismo, incluyendo a Bu-ston, Dol-popa, Tsong-kha-pa, etcétera. Este libro nunca alcanzó China, el otro gran receptáculo temprano del Budismo Mahāyāna desde la India, así que por el último milenio ha sido una enseñanza particular de Tíbet. Las cinco divisiones del Sendero de la Budeidad enseñadas en el Abhisamayālaṇkāra son: el sendero de la acumulación [del mérito a través del servicio a los demás] (saṃbhāra-mārga), el sendero de la aplicación [a la práctica meditativa] (prayoga-mārga), el sendero de la visión [cuando por primera vez uno es capaz de contemplar la verdad directamente] (darśana-mārga), el sendero del cultivo de la meditación [superior] (bhāvanā-mārga), y el sendero de no-más entrenamiento (aśaikṣā-mārga).

    Estos cinco senderos no son llamados iniciaciones, y no parece haber una conección obvia entre estos senderos budistas y las iniciaciones de Bailey, a menos que se considere meramente el número cinco. Sin embargo, mientras estudiaba este tema me encontré con algunas inusuales coincidencias entre ambos esquemas. Por ejemplo, en el esquema de Bailey, la tercera iniciación se corresponde con la primera iniciación mayor:  “Como se ha dicho, las primeras dos iniciaciones —las del Nacimiento y del Bautismo— no son consideradas por la Jerarquía como iniciaciones mayores, porque pertenecen a la categoría de iniciaciones del umbral y son meras fases de la tercera iniciación (como la llaman los estudiantes de ocultismo) o preparatorias para aquella, que en realidad es la primera iniciación mayor.” [4] Similarmente, el tercer sendero del esquema budista es denominado el primer sendero mayor: “Aquí comienza el Sendero propiamente dicho, el Sendero de la Santidad.” [5] “Los tresúltimos [senderos] representan ‘El sendero de la Santidad’ (āryamārga), mientras que los dos primeros son considerados grados inferiores.” [6] Así cuando estos paralelos parecieran ser todavía muy laxos para establecer conclusiones válidas existe, empero, una enseñanza relativa a la cuarta iniciación del esquema de Bailey que no puede ser encontrada ni siquiera en las enseñanzas de Leadbeater, y que es tan suficientemente rica y peculiar que ha generado controversia y ha sido incluso ridiculizada. Es la enseñanza de que “en la cuarta iniciación los vehículos inferiores desaparecen y el adepto permanece en su cuerpo intuitivo. Creando allí su cuerpo de manifestación.” [7]

    En el Abhisamayālaṇkāra (2.30) se establecen relaciones entre los cinco senderos y los diez fundamentos [o niveles] (bhūmi) que fueron enseñandos en el temprano Daśabhumika-sūtra. Todos menos el primero de estos diez bhūmis se alcanzan en el cuarto sendero. Lo que ocurre en este cuarto sendero se describe así, en palabras de Étienne Lamotte, quizás el más grande traductor de los textos budistas de nuestro tiempo: “Ahora, del octavo bhūmi en adelante, un bodhisattva abandona su cuerpo material (māmsakāya) nacido de su padre y de su madre, producido por sus acciones kármicas, y sujeto a la vida y a la muerte, a manera de investirse con un cuerpo nacido del Absoluto (dharmadhātujakāya).” [8] Con este paralelismo, desde mi punto de vista, hemos dejado atrás el reino de las coincidencias.

    El acceso al Abhisamayālaṇkāra se dió en Occidente sólo hasta 1929 con la publicación de la edición sánscrito-tibetana del mismo por T. Stcherbatsky y E. Obermiller en la serie Bibliotheca Buddhica de Leningrado. Seguida por el estudio en inglés que hizo Obermiller del mismo titulado “The Doctrine of Prajṇā-pāramitā as exposed in the Abhisamayālaṇkāra of Maitreya” publicado en Acta Orientalia en 1932. Dado que tales estudios son generalmente accesibles sólo a los eruditos, reimprimimos este último texto en 1984 con la esperanza de que fuera más accesible a otros. De cualquier forma, ni Bailey ni nadie más en Occidente tenía acceso a dicho material en 1922 cuando Iniciación Humana y Solar fue publicado. Por lo que la información brindada por la Sra. Bailey no pudo haber sido tomada de los escritos teosóficos tempranos, dado que no puede ser encontrada allí; ni pudo haber sido tomada de alguna traducción de antiguos textos budistas porque tales no eran accesibles entonces. Los textos budistas disponibles en tal momento, e incluso en la época de Blavatsky, tales como Eastern Monachism de R. Spence Hardy o Buddhism in Tibet de Emil Schlagintweit ofrecen sólo el esquema cuádruple propio del Hīnayāna, las cuatro etapas a la iluminación, esto es: ingreso-en-la-corriente (srota-āpanna), un-sólo-retorno (sakṛd-āgāmin), no-retorno (anāgāmin), y arhat. A Leadbeater se le debe otorgar el crédito de investigar estas fuentes y tratar de correlacionar estas cuatro etapas con la enseñanza sobre las Iniciación. Sin embargo, este esquema cuádruple no es compatible con el esquema quíntuple del Mahāyāna enseñando en el Abhisamayālaṇkāra. A pesar de que el esquema cuádruple puede de hecho ser encontrado en los textos de la “Perfección de la Sabiduría” de los cuales el Abhisamayālaṇkāra es un comentario, éste último texto no utiliza tal esquema. Esto es porque, de acuerdo con la tradición tibetana, el Abhisamayālaṇkāra brinda el sentido secreto (sbas don) de los textos de la “Perfección de la Sabiduría”. [9] Este esquema quíntuple que ofrece el significado esotérico se dice que fue recibido de Maitreya, figura no conocida fuera del Tíbet y Mongolia sino hasta la publicación del trabajo de Stcherbatsky y Obermiller. Todos estos puntos parecen indicar que la Sra. Bailey en realidad contactó con un instructor tibetano.

    Quizás la objeción más grande mantenida por los teosofistas contra el origen tibetano de los escritos de Bailey es el tan frecuente uso de la palabra “Dios”. Los tibetanos, como los budistas de todas partes, no creen en Dios. Para los teosofistas sin embargo, esta es una espada de doble filo, porque los budistas tampoco creen en ātman. De hecho, no es la negación de Dios lo que caracteriza al budismo como conjunto de creencias religiosas contrapuestas a todas las demás, sino precisamente la negación de ātman. Como la enseñanza sobre ātman proviene de los escritos de Blavatsky que argumentan por origen los Mahatmas Tibetanos, ¿ello significa que los escritos de Blavatsky no pueden tener un origen tibetano? Si esto no aplica para los teosofistas, estos no pueden afirmar que la utilización de la palabra “Dios” elimina la posibilidad de que los escritos de la Sra. Bailey tengan un origen tibetano.

    Resta por considerar todavía la cuestión de si un tibetano, y no meramente cualquier tibetano sino un Mahatma Tibetano, pudiera ser la fuente de ciertas enseñanzas que hacen uso constante del concepto de “Dios”. A pesar de que la mayoría de los teosofistas son creyentes de un Dios, muchos de ellos, lo estudiantes más serios, aceptan las siguientes palabras de K. H. en las Cartas Mahatma como un firme principio: “Ni nuestra filosofía ni nosotros mismos creemos en Dios y menos que nada en uno cuyo pronombre necesita de una ‘E’ mayúscula (la inicial de “Él”) […] Por lo tanto, nosotros negamos a Dios como filósofos y como buddhistas.” [11] Rājani Kant Brahmachārin, un indo creyente en Dios en peregrinación por Tíbet, nos relata su encuentro con el Mahatma K. H.: “Durante todo el tiempo que permanecí con el mencionado Lama, nunca me persuadió de aceptar el budismo o ninguna otra religión, sino que tan sólo dijo, ‘El Hinduísmo es la mejor religión, continúe creyendo en el Señor Mahādeva, le hará mucho bien.’ ” [12]

    Si aceptamos este relato como genuino, y Blavatsky ciertamente lo consideraba así al imprimirlo como prueba de la existencia de los Mahatmas, ya sea que el encuentro haya sido con K. H. o con cualquier otro de los Mahatmas Tibetanos, observaremos que se trata de un Mahatma exhortando la fe de un creyente en Dios. ¿Debemos concluir entonces que tales Mahatmas son, en el mejor de los casos, inconsistentes, o en el peor de ellos, una mera invención de Blavatsky? La mayoría de nosotros, me atrevo a pensar, preferimos mantener un punto de vista más inclusivo que nos permite afirmar que un Mahatma Tibetano puede sostener distintos enfoques sobre la no existencia de Dios, y aún así brindar ciertas enseñanzas a determinados individuos que les permitan mantener, o incrementar, su creencia en Él. Para que una investigación sea válida no se pueden utilizar dos conjuntos de normas. Si nosotros sostenemos un punto de vista inclusivo sobre nuestros propios instructores, para ser consistentes debemos también permitir la posibilidad de que un Mahatma Tibetano quien no cree en Dios, cuando se dirige a una población quien sí cree en Él, elija escoger una presentación de la verdad que permita, e incluso fomente, tal creencia.

    Es difícil que los estudiantes de Bailey, en su mayoría cristianos, emprendan el estudio de un libro budista que tiene por lo menos 1,500 años de antigüedad aunque haya sido escrito por Maitreya. Así que escribo este artículo para los teosofistas quienes en su búsqueda de la verdad es posible que quieran estudiar el mismo libro utilizado en Tíbet, el Abhisamayālaṇkāra. El libro es extremadamente conciso y difícil, plagado de términos técnicos uno tras otro, y requiere de una extensa explicación. Así, el comentario de Tsong-kha-pa de sus 273 versos cubre unos 710 folios, o, 1,420 páginas. Debido a su complejidad, aún con el florecimiento del Budismo Tibetano en Occidente en las últimas dos décadas, ningún nuevo libro sobre este tratado ha sido publicado aún, empero del abundante material nuevo que ha estado disponible para la comunidad académica desde los años treintas; lo que me ha permitido utilizar dicho material en la preparación de una nueva edición sánscrito-tibetana del mismo, corrigiendo los errores encontrados en la edición de 1929, para el beneficio de aquellos quienes quieran estudiarlo en su original.

     

    NOTAS

    1. Cartas sobre Meditación Ocultista, de Alice Bailey, 1922, p. 236.

    2. De śālistamba Sūtra and Its Indian Commentaries, por Jeffrey D. Schoening, Wien: Arbeitskreis fr Tibetische und Buddhistische Studien, University Wien, 1995, vol. 1, p. 26, que hace referencia a: “Who is Byan chub rdzu ‘phrul? Tibetan and non-Tibetan Commentaries on the Samdhinirmocanasūtra — A Survey of the Literature”, por Ernst Steinkellner, Berliner Indologische Studien, vol. 4/5, 1989, p. 235.

    3. “J’Accuse: An Examination of the Hodgson Report of 1885,” Journal of the Society for Psychical Research, vol. 53, 1986.

    4. Los Rayos y las Iniciaciones, de Alice Bailey, 1960, p. 543.

    5. “The Doctrine of Prajnā-pāramitā as exposed in the Abhisamayālaṇkāra of Maitreya,” Acta Orientalia, vol. XI, 1932, reprint, Talent, Oregon: Canon Publications, 1984, p. 21.

    6. Ibid., p. 15.

    7. Cartas sobre Meditación Ocultista, de Alice Bailey, 1922, pp. 245-246. Nótese que este libro, al igual que Iniciación Humana y Solar, fue publicado en 1922; y que ambos consisten según Bailey en material que ella comenzó a recibir (a través de la telepatía mental) durante el Otoño de 1919.

    8. Del prefacio de Lamotte a Karmasiddhiprakaraña: The Treatise on Action por Vasubandhu, de Étienne Lamotte, Traducción inglesa de Leo M. Pruden, Berkeley: Asian Humanities Press, 1988, p. 10.

    9. Doctrine of Prajnā-pāramitā as exposed in the Abhisamayālaṇkāra of Maitreya, p. 7.

    10. Cfr. What the Buddha Taught, de Walpola Rahula, cap. VI, “The Doctrine of No-Soul: Anatta.”

    11. The Mahatma Letters to A. P. Sinnett, edición cronológica, pp. 269-270.

    12. “Interview with a Mahātmā”, originalmente publicado en The Theosophist, Ago. 1884, luego reimpreso en Five Years of Theosophy, 1885.

     

    [El presente artículo fue escrito por David Reigle, y publicado en Fohat, vol. I, no. 1, Primavera de 1997, pp. 9-11, 22; reimpreso en The High Country Theosophist, vol. 12, no. 5, May 1997, pp. 14-19. Esta edición electrónica es publicada por el Eastern Tradition Research Institute , © 2005. La traducción al español fue realizada por LAHR.]

  • La Teosofía en Tíbet: las Enseñanzas de la Escuela Jonangpa

    Tsong-Kha-Pa (Nicholas Röerich - 1924)

    Hace algunos siglos, en Tibet surgió una escuela de enseñanzas que tiene muchos paralelos con la Teosofía: la escuela Jonangpa. Al igual que la Teosofía, la cual intentó restablecer las enseñanzas de la “religión universalmente difundida del mundo antiguo y prehistórico,” dicha escuela trató de recuperar las enseñanzas de la Era Dorada. Análogamente a la Teosofía, que enseña, como su proposición fundamental: “un principio omnipresente, eterno, ilimitado e inmutable, sobre el cual no es posible especular, por trascender el poder de la concepción humana,” la escuela Jonangpa enseña un principio que es permanente, estable, quiescente y eterno, que está vacío de todo, excepto de sí mismo o “vacío de todo lo demás” y, por lo tanto, trasciende, incluso, la conceptualización más sutil. Y, al igual que la Teosofía, fue perseguida por la ortodoxia.

    UNA DOCTRINA SECRETA

    Yumo Mikyo Dorje, un yogi del siglo once-doce, dio origen a las enseñanzas de la escuela de Jonangpa. Fue un estudiante de Soma-natha, el pandit sánscrito y el maestro Kalachakra del Kashmir, quien tradujo el gran comentario Kalachakra, Vimala-prabha, en tibeano. Según se dice: Yumo recibió las enseñanzas Jonangpa mientras practicaba el yoga Kalachakra de los seis miembros en el monte Kailasa de la zona tibetana occidental. Las enseñanzas Jonangpa incluyen, primero, la transmisión del Kalachakra y de la doctrina relativa al “vacío de todo lo demás.” Yumo explicó que estas eran una “doctrina secreta”, pero, como no escribió dichas enseñanzas, no tenemos una obra suya que se titule La Doctrina Secreta, como la de H. P. Blavatsky. Fue el sucesor de Yumo, Dolpopa, quien cumplió con la tarea de ponerlas por escrito.

    LA DOCTRINA DEL CORAZÓN

    Estas enseñanzas fueron transmitidas oralmente a Dolpopa (se escribe también Dolpupa, 1292-1361), el cual transcribió el shentong o la enseñanzas del “vacío de todo lo demás”, en su libro más famoso: La Doctrina de la Montaña, el Océno de Significado Definitivo. A estas enseñanzas se les define como la “doctrina del corazón”, por eso, Dolpopa describe su libro como: “la Lámpara de la Doctrina del Corazón.” En lo referente a la doctrina del corazón, H. P. Blavatsky afirma:

    “La expresión: ‘el Misterio del Ojo’, muestra, a cada estudiante de Esoterismo Budista, la ausencia de todo Esoterismo. Sin en lugar de ojo, estuviese ‘Corazón’, significaría lo que ahora sólo profesa transmitir. La ‘Doctrina del Ojo’ significa dogma y letra muerta, el ritualismo eclesiástico para quienes están satisfechos con las fórmulas exotéricas. ‘La Doctrina del Corazón’ o el ‘Sello del Corazón’, es la única verdadera.”

    LA TRADICIÓN DE LA ERA DORADA

    Dolpopa escribió otro libro famoso, El Cuarto Concilio, en el cual presenta la relación entre los cuatro yugas y el decaimineto de la doctrina. En la Era Dorada (Krta Yuga), las enseñanzas del canon budista sagrado se entendían correctamente, sin embargo, al paso que la tercera edad, la cuarta edad y la edad oscura adelantaban, este entendimiento fue perdiéndose paulatinamente. Así, muchos escritores budistas de las épocas posteriores, que ya no tenían el verdadero entendimiento, escribieron comentarios que no explicaban las enseñanzas correctamente. Es el propósito de Dolpopa el de restablecer la comprensión correcta como lo era ne la Era Dorada. De aquí que define las enseñanzas de Jonangpa como la “Tradición de la Era Dorada.”

    En el artículo: “Enseñanzas Tibetanas”, el corresponsal tibetano de H. P. Blavatsky concuerda con que el canon budista tibetano tiene un sentido dual y que muchos comentadores budistas no entendieron su verdadero significado:

    “No cabe duda que las llamadas escrituras chinas y tibetanas, las obras estandár de China y Japón, contienen una copiosa cantidad de tópicos mitológicos y legendarios, más adecuados para cuentos de hadas que para una exposición de la Religión Sabiduría predicada por nuestro Salvador del mundo. Algunas de ellas fueron escritas por nuestros eruditos más preparados, muchos de los cuales, siendo no iniciados, pero sinceros y piadosos, comentaron sobre lo que nunca comprendieron correctamente. Ninguna de estas escrituras está en el canon; […los textos canónicos] no contienen ficción, sino simplemente información para las generaciones futuras que, por aquel entonces, pueden haber obtenido la clave para interpretarlas correctamnte.”

    Vale la pena notar que los libros de Dolpopa fueron prohibidos en el siglo XVII y fue muy difícil encontrarlos. En 1970 y 1980, se localizaron algunos de sus libros que fueron reimpresos. En 1990, Matthew Kapstein visitó lo que solía ser el Tibet oriental y ahora era la China occidental, donde habían sobrevivido algunos monasterios Jonangpa, obteniendo, para la Biblioteca del Congreso Estadunidense, una serie completa de las Colecciones de Obras de Dolpopa que luego fueron republicadas en Delhi, en 1992.

    LAS ENSEÑANZAS JONANGPA: KALACHAKRA Y MAITREYA

    Las enseñanzas Jonangpa se basan, primariamente, en el Kalachakra y en las obras de Maitreya. En otro lugar he proporcionado pruebas que relacionan “El Libro de Dzyan”, sobre el cual se basa “La Doctrina Secreta” y el mula Tantra Kalachakra perdido. Un pasaje importante de una carta de H. P. Blavatsky a A. P. Sinnett, también conecta el Libro de Dzyan con el trabajo de Maitreya:

    “Acabo de terminar un largo capítulo introductivo o Preámbulo, Prólogo o cualquier nombre que quiera darle, para mostrar al lector que el texto de La Doctrina Secreta no es ficción. Cada sección comienza con una página de traducción del Libro de Dzyan y el Libro Secreto de ‘Maytreya Buda’, Champai chhos Nga (en prosa, no los cinco libros en versos, que son un velo).”

    Blavatsky alude, aquí, a un libro secreto de Maitreya y no a los cinco conocidos. Vale la pena considerar que de la India vinieron al Tibet dos escuelas de interpretación de las obras de Maitreya: una escuela doctrinal o analítica, cuya exégesis textual es todavía vigente y una escuela meditativa o práctica que se consideraba como desaparecida desde hace algunos siglos. Según Leonard van der Kujip, esta escuela no se extinguió, sino que se convirtió en la base de las enseñanzas Jonangpa:

    “Con respecto a esto, las investigaciones futuras podrán mostrar dos cosas, en primer lugar: el precursor de la llamada posición Jo-nang-pa y el ‘Gran madhyamaka’, era la escuela meditativa práctica que creció alrededor de estas enseñanzas de Maitreya[natha]. En el tiempo, otros textos que expresaban sentimientos similares o que se interpretaban como apoyando ideas análogas, fueron agregados al grupo original de los textos en los cuales esta tradición se basaba. En segundo lugar, es posible mostrar que los esfuerzos de Dol-po-pa se podrían caracterizar como una tentativa de restablecer la ‘Escuela Meditativa’ según la metodología normativa de la ‘Escuela Analítica.’”

    El libro específico de Maitreya, en el cual se basa la doctrina fundamental de shen-tong o “vacío de todo lo demás”, es Ratna-gotra-vibhaga, llamado, también, Uttara-tantra. Este libro contiene una sintésis del tathagata-garbha o la enseñanza de la “matriz del Buda.” La enseñanza tathgata-garbha de una matriz universal o naturaleza del Buda, que todos tienen, es tan diferente de las otras enseñanzas budistas, que los escritores budistas desavenían sobre como clasificarla. Algunos escritores tibetanos la consideraron como una enseñanza Madhyamaka y otros, Yogacharya, aunque no se adaptaba bien a ninguna de las dos. Uno de los primeros escritores chinos, Fa-tsang (643-712), la colocó en su categoría separada, más allá de las tres aceptadas: Hinayana, Madhyamaka y Yogacharya. De manera análoga, H. P. Blavatsky habla de una séptima escuela de filosofía inda (darsana), además de las seis aceptadas, la escuela esotérica:

    “Esta es la opinión de cada una de las seis grandes escuelas de filosofía inda: los seis principios de aquel cuerpo unidad de Sabiduría, del cual la ‘gnosis’, el conocimiento oculto, es la séptima.”

    LOS SIETE GRANDES MISTERIOS

    El Mahatma teosófico, conocido con las iniciales K. H., habla de siete grandes misterios de la metafísica budista.
    “En relación con esto, quiero decirle que, como usted parece estar tan interesado al tema, lo mejor que puede hacer es estudiar las dos doctrinas del Karma y del Nirvana lo más profundamente posible. A menos que conozca bien las dos doctrinas: la clave doble de la metafísica de Abhidharma, se encontrará simepre perdido en intentar comprender el resto. Tenemos varios tipos de Karma y Nirvana en sus diferentes aplicaciones al Universo, al mundo, a los Devas, a los Budas, a los Bodhisattvas, a los hombres y a los animales; el segundo incluye sus siete reinos. Karma y Nirvana son sólo dos de los siete grandes misterios de la metafísica budista y los mejores orientalistas sólo conocen cuatro de los siete y de forma muy imperfecta.”

    El Ratna-gotra-vibhaga de Maitreya, el libro del cual procede la enseñanza de tathagata-garbha o la “matriz del Buda”, comienza enumerando siete temas-vajra. Vajra significa diamante y la analogía se encuentra en el comentario de Aryasanga, según el cual, como un diamante es duro de penetrar, así estos temas son difíciles de comprender. Por eso se pueden llamar misterios. He aquí el verso inicial:

    “1. Buda, la doctrina (dharma), la comunidad (gana=sangha), el elemento (dhatu), la iluminación (bodhi=nirvana), las cualidades virtuosas (guna) y, finalmente, la acción-buda (karma); estos siete temas análogos al diamante son, en breve, el cuerpo de todo el texto.” [Notas: Dhatu es, quizá, el término clave en Ratna-gotra-vibhanga. Su significado básico es “Elemento” (Hookham; también “el Germen (del Budado)” (Obermiller); “la Esencia [del Buda]” (Takasaki); la “naturaleza del Buda” (Holmes). Cada uno de los siete vajra-padas (temas) tiene un aspecto convencional (samvrti) y uno último (paramartha). Cuando Dhatu está obscurecido es llamado tathagata-garbha; cuando no lo está, es llamdo dharma-kaya.]

    Este texto presenta dichos siete temas-vajra desde el punto de vista de la sabiduría no-dual (jnana). En otras palabras, los introduce de manera muy poco accesible para la mente. Entonces, en este texto, los lectores no deberían esperar encontrar los siete grandes misterios de manera explícita y clara. Pues, según dice H.P.Blavatsky en lo referente a una de las estancias traducidas de “El Libro de Dzyan”:

    “Su lenguaje es comprensible sólo para quien está profundamente versado en la alegoría oriental y su fraseología intencionalmente poco clara.”

    Sin embargo, algunos de estos siete temas, tales como el karma, se presentan de forma más accesible para la mente (es decir: desde el punto de vista de prajna), en una obra que es parte del currículo monástico, el Abhidharma-kosa de Vasubnadhu.

    EL ELEMENTO UNO

    El término clave en Ratna-gotra-vibhaga de Maitreya es dhatu o elemento. Es descrito en el siguiente verso importante:

    “80. No nace, no muere, no está sujeto a aflicción y no envejece porque es permanente (nitya/rtag-pa), estable, quiescente y eterno.” (Ratna-gotra-vibhaga o Uttara-tantra de Maitreya.

    Como notamos anteriormente, esta cosa única, dhatu o elemento, puede ser llamado tathagata-garbha o la naturaleza del Buda cuando está oscurecido y dharma-kaya o cuerpo de la ley, cuando no lo está.

    El elemento uno es, también, un concepto clave en las enseñanzas teosóficas, según encontramos en las cartas de los Mahatmas:

    “Sin emabrgo, usted debe tener presente que: (a) sólo reconocemos un elemento en la Naturaleza (ya sea espiritual o física), fuera del cual no puede haber Naturaleza alguna, por ser la Naturaleza misma y, al igual que Akasha, compenetra nuestro sistema solar, siendo cada átomo parte de éste, permea el espacio entero y es el espacio … (b) por ende, el espíritu y la materia son uno, siendo sólo diferenciaciones de estados y no de esencias … (c) nuestras nociones de “materia cósmica” son diametralmente opuestas a las de la ciencia moderna.

    Tal vez, si usted recuerda esto, lograremos impartirle, por lo menos, los axiomas elementales de nuestra filosofía esotérica de forma más correcta que anteriormente.

    Sí, según se decribe en mi carta, sólo existe un elemento y es imposible comprender nuestro sistema antes de que se imprima en la mente una comprensión correcta de esto. Por lo tanto debe perdonarme si insisto sobre este tema más de lo que parece necesario. A no ser que este gran hecho primario se comprenda firmemente, el resto aparecerá ininteligible. Entonces, metafísicamente hablando, este elemento es un substrato o la causa permanente de todas las manifestaciones en el universo fenoménico.

    Diremos que es demostrado y lo será por siempre, que: como el movimiento es descanso omnipenetrante y absoluto inconcebible, cualquiera que sea la máscara o la forma bajo la cual el movimiento puede aparecer: luz, calor, magnetismo, afinidad química o electricidad, todos estos sólo deben ser fases de la Fuerza Una, universal y omnipotente un Proteo al cual se inclinan como el Gran ‘Desconocido’ (véase Herbert Spencer) y nosotros lo llamamos, simplemente: ‘la Vida Una’, la ‘Ley Una’ y el ‘Elemento Uno.’”

    Estos tres términos: la “Vida Una”, la “Ley Una” y el “Elemento Uno”, corresponden, respectivamene, a los términos Ratma-gotra-vibhaga, tathagata-garbha, dharma-kaya y dhatu.

    LA CRITICA DE TSONG-KA-PA DE LAS ENSEÑANZAS JONANGPA

    Aparentemente, Tsong-ka-pa, el fundador del orden Gelugpa o el “Casquete Amarillo”, criticó la enseñanza Jonangpa de un dhatu o tathagta-garba o dharma-kaya permanente, estable, quiescente y eterno, “vacío de lo demás” y, por lo tanto, más allá del alcance del pensamiento. Uno de los libros más famosos de Tsong-ka-pa es el Legs bshad snying po o “La Esencia de la Elocuencia”, que escribió después de haber surgido de su experiencia de iluminación más elevada y por ende se considera como expresando sus penetraciones espirituales finales. Aunque nunca mencione los nombres, la exégesis Gelugpa identifica a Dolpopa y a las enseñanzas Jonangpa como el obejto de gran parte de su crítica. Tsong-ka-pa, 1357-1419, vivió inmediatamente después de Dolpopa, 1292-1361. Esta crítica es muy importante para los teósofos dado que Dolpopa enseña, aparentemente, la primera proposición fundamental de La Doctrina Secreta y Tsong-ka-pa, aparentemente la rechaza; sin embargo, los teósofos consideran a Tsong-ka-pa como el “reformador del lamaísmo esotérico y común y también como el fundador de al secta Gelukpa (los casquetes amarillos) y con la Fraternidad mística relacionada con sus jefes”. “Tsong-ka-pa fue el fundador de la Escuela secreta cerca de Shigatse, apegada al retiro privado del Teshu-Lama.”

    En lo referente a esto, podemos comparar los comentarios de un teósofo brahmino sobre una situación análoga entre Gautama Buda y Sankaracharya, teniendo presente que las fuentes teosóficas colocan la muerte del Buda en el 543 antes de Cristo y el nacimiento de Sankaracharya un poco después, en el 510 antes de Cristo:

    “El movimiento del Señor Buda debe haber producido una enorme confusión en esta tierra, como todos ustedes pueden imaginarse; y el gran filósofo que asumió la tarea de restablecer el orden es Sankaracharya. El preservó la esencia de lo que el Buda dijo, hablando de la manera adecuada para las personas de aquel entonces. Por ejemplo, el sustituyó el Parabrahman vedantino con la Nada budista (vacío, sunyata)… El objeto de nuestro gran reformador no era el de enseñar alguna ciencia esotérica sino el de restablecer el oreden en un país que no podía soportar la osadía de aferrar la verdad que el Señor Buda había enseñado y, consecuentemente, cayó en la confusión. Por eso él no utilizó nada que tuviese elementos puránicos para delinear la operación de la ley cósmica que produjo esta maravillosa variación en la manifestación, partiendo de la no-manifestación. El hecho de que el mundo es una ilusión y sólo Parabrahman es real, es una buena protección bajo la cual refugiarse en circunstancias que precisan una revelación de la verdad esotérica para poderlas esclarecer. …Noten, amigos míos, como, aquí, el gran filósofo haya eludido el asunto de presentar las verdades esotéricas, las únicas que sirven de poder unificador para reconciliar las aparentes contradicciones en las antiguas escrituras.

    El Maestro sólo quiso imprimir, en las mentes de los estudiantes, que el universo es uno en su esencia y, aparentemente, muchos en sus manifestación. Esto produjo algunos efectos negativos en las mentes de los estudiantes, por lo menos en los de ahora. La gran mayoría de los estudiantes vedantinos aprenden, en su estudio, sólo la expresión superficial: “Parabrahman, verdad, todo es ilusión.” Ahora no voy a elaborar una diatriba erudita contra nuestros pobres vedantinos, sin embargo diré algunas cosas para beneficiarles y guiarles en el estudio del Bhagavad Guita, desde el punto de vista de los antiguos yajnikas. Para estos filósofos, la Naturaleza no es una ilusión, sino el eterno terreno de la evolución de la existencia una e infinita que, compenetrando todo punto en la infinitud del espacio o tomando el lugar del corazón en todo, intenta obtener una conciencia más y más viva por medio de sus procesos de vida ideales. Este corazón del universo, que existe por todas partes en él, los yajnikas lo llaman el eterno yajna-purusha o el purusha que subyace todas las manifestaciones cósmicas.”

    Tsong-ka-pa, en su experiencia de iluminación más elevada, logró penetrar completamente la operación de la cadena de causación de doce aspectos, viendo los efectos futuros de cualquier enseñanza que impartiera. Pues, según la descripción de H.P.Blavatsky, la iluminación budista es:

    “…El alcance de esa perfección suprema, que conduce al Iniciado a recordar la serie completa de sus vidas pasadas y prever aquella de las futuras por medio del desarrollo completo de aquel ojo interno divino en él, y adquirir el conocimiento que desdobla las causas, (las doce Nidanas, que en tibetano son llamadas Tenbrel Chu-gnyi, que se basan sobre las ‘Cuatro Verdades’), de los ciclos constantemente recurrentes de la existencia.”

    Así, Tsong-ka-pa puede haber escogido divulgar al público enseñanzas que su discernimiento le mostró ser las más eficaces para cumplir con las necesidades espirituales de sus audiencias futuras, manteniendo ocultas, al mismo tiempo, sus enseñanzas esotéricas. Sus enseñanzas públicas transformaron, radicalmente, el budismo tibetano y se comparan, hábilmente, a la revolución copernicana durante la cual los europeos descubrieron que la tierra giraba alrededor del sol y no viceversa. El corresponsal tibetano de H. P. Blavatsky habló sobre las enseñanzas esotéricas de Tsong-ka-pa:

    “Nuestro Tsong-ka-pa, respetado en el mundo entero, al terminar su quinto Dam-ngag, nos recuerda que ‘toda verdad sagrada, que los ignorantes no pueden comprender bajo su verdadera luz, debería esconderse dentro de un contenedor triple, ocultándose como lo hace la tortuga con su cabeza; debería mostrar su cara sólo a quienes desean obtener la condición de Anuttara Samyak Sambodhi’, el corazón más caritativo e iluminado.”

    En nuestro periodo tenemos una situación algo análoga con Helena P. Blavatsky, 1831-1891, la fundadora principal de la Sociedad Teosófica y de Jiddu Krishnamurti, 1895-1986, quien dejó la Sociedad Teosófica en1929, transcurriendo el resto de su vida enseñando a las personas que no debrían confiar en la autoridad. Para los teósofos, él no repudió las enseñanzas teosóficas, sino sólo el papel de la Sociedad Teosófica y las creencias que los teósofos acetaban bajo autoridad, como si condujeran a la verdad. Según su enseñanza: no es posible llegar a la verdad por medio de una organización o creencia. Sin embargo, para la mayoría de los seguidores actuales de las enseñanzas de Krishnamurti, él rechazó, también, las enseñanzas teosóficas tales como la de un principio omnipresente, eterno, ilimitado e inmutable que trasciende el poder de la concepción humana; así como, para sus Gelug-pas, Tsong-ka-pa refutó la enseñanza Jonangpa de un dhatu permanente, estable, quiescente y eterno o tathagata-garbha o dharma-kaya, que está exento de todo, excepto de sí mismo y, por ende, trasciende la conceptualización más trascendente.

    Publicado originalmente por el Eastern Tradition Research Institute.

    Traducido por un grupo de estudiantes de la ULT de Los Angeles, CA.

  • Un Resumen de “Los Libros de Kiu-Te o los Tantras Budistas Tibetanos”

    Los Libros de Kiu-Te

    H.P.Blavatsky, en su obra monumental La Doctrina Secreta, describe a los Libros de Kiu-te como una serie de trabajos altamente ocultos, algunos de las cuales son públicos y otros secretos. Según se dice: los públicos están en las manos de cualquier monasterio tibetano Gelugpa; mientras que las obras secretas incluyen al Libro de Dzyan, del cual fueron traducidas algunas estancias para formar el núcleo de La Doctrina Secreta. Se dice que El Libro de Dzyan es el primer volumen de los comentarios sobre los Libros secretos de Kiu-te y, al mismo tiempo, es un glosario de los Libros públicos de Kiu-te, los cuales son obras altamente ocultas, pues, toda la tradición budista tibetana las considera como la encarnación de las enseñanzas secretas del Buda.

    […] La Doctrina Secreta habla de siete folios secretos de Kiu-te y 14 volúmenes secretos de comentarios al respecto, el primero de los cuales es el Libro de Dzyan. […] Según se dice, ciertos grandes maestros como Aryasanga tuvieron acceso a estos libros y algunos escribieron comentarios citándolos.

    Por ejemplo, el Bodhisattva Vajragarbha, en su única obra conocida, un comentario sobre el Hevajra Tantra, titulado: Hevajrapindarthatika, cita la versión más larga, ahora perdida, del Mula (Raíz) Hevajra Tantra. El Doctor L. Snellgrove observa:

    “Los pasajes que este Bodhisattva cita no proceden de un tantra normal, por ser siempre explicativos y doctrinales y éste es el trabajo al cual él alude con frecuencia cuando busca el significado figurado de un pasaje.”

    No proviene de un “tantra normal” porque estos casi nunca son explicativos, lo cual es muy significativo a la luz de la declaración en La Doctrina Secreta de que los 14 volúmenes secretos de Kiu-te son cometarios y anotaciones que incluyen un glosario de las homólogas obras públicas. Como dice el Bodhisattva Vajragarbha en su comentario:
    “Según se enseña, de esta breve versión se aprende el significado obvio; pero el significado real debe aprenderse del Mula Tantra.”

    La Doctrina Secreta sostiene que en un tiempo, una tradición-sabiduría universal era la herencia de toda la humanidad, sin embargo, gran parte ésta desapareció gradualmente de la vista pública al transcurrir del Kali-Yuga, la Edad Oscura. Aparentemente: se permitió que ciertas obras esotéricas circularan públicamente por ser su simbolismo impenetrable, impidiendo el uso a quienes no estaban preparados. La Doctrina Secreta dice:

    “Los Brahmanas […] son obras preeminentemente ocultas y por eso se usan, intencionalmente, como velos. Se permitió que sobrevivieran para el uso y como propiedad pública sólo por ser absolutamente initeligibles a las masas. De otra manera hubieran desaparecido de la circulación desde los días de Akbar.”

    En algunos casos las obras esotéricas fueron sintetizadas pero sus expresiones permanecían inalteradas, según dice Blavatsky:

    “Los Brhamanes […] sintetizaron, sin alterar una palabra, los textos de los Upanishads que, originalmente, contenían tres veces el material colectivo de los Vedas y los Brahmanas.”

    Queda claro que las versiones breves de los Libros de Kiu-te ahora existentes son verdaderas obras esotéricas y que algunos de los comentarios existentes explican sus significados velados correctamente.

    En esta coyuntura llamamos la atención al relato de Tson-kha-pa acerca de su sendero espiritual, en el cual logra alcanzar una etapa elevada de conciencia basándose en el Guhyasamaja Tantra como existe ahora en el Kanjur, penetrando su simbolismo recurriendo al comentario de Aryadeva: Charyamelapaka Pradipa, también existente en el Tanjur. Este relato es la Narración Personal de Tson-kha-pa, conocida, también, como “Preparación Propicia”:

    “Ahora bien, como guía para el Budado Completo existen: el Profundo Vehículo Diamante (Tantra, Kiu-te, rGyud) y el Vehículo Paramita (Sutra, Do-te, mDo). Es consabido que el sendero Mantra (Tantra) eclipsa al de la Paramita, así como el sol a la luna. Algunos consideran que esto es verdadero, pero no tratan de descubrir lo que es el Vehículo Diamante, al paso que fingen ser sabios. Si de esta manera son sabios: ¿quiénes son los más tontos? Es muy sorprendente que alguien hiciera a un lado esta especie de sendero más elevado, tan difícil de encontrar. Por lo tanto entré y me esforcé mucho en aquel Abismo que es el vehículo superior de Jina e incluso más raro que un Buda, que es el tesoro de los logros ocultos.

    Los gloriosos Tantras Anuttara son lo máximo de toda la enseñanza bien expresada del Muni y entre ellos, el más profondo es Sri-Guhyasamaja-tantra. Eso es lo que dice el ilustre orador Nagarjuna. Lo esencial para el sendero en el Tantra Básico se presenta con el sello de seis alternativas y cuatro modos. Las seis alternativas son: el significado sugerido, el significado evidente, el lenguaje del crepúsculo, el lenguaje que no es del crepúsculo, la terminología estándar y la terminología acuñada. Los cuatro modos de explicación son: un significado constante, un significado compartido, un significado profuso y un significado último. Según se dice: estos se conocen de la instrucción oral del guru, siguiendo el Tantra Explicativo. Al haber tomado ese método como esencial, por largo tiempo me he dedicado a las obras fundamentales como el Caryamelapaka que sintentiza lo esencial de la instrucción oral y los asuntos menores del ciclo Ario de Samaja. Entonces, el Tantra Básico fue esclarecido como una lámpara. Valiéndome de éste, me esforcé profundamente en los cinco grandes Tantras Explicativos y los buenos comentarios. Así obtuve todas las generalidades constitutivas esenciales de las dos etapas (de generación y de culminación) y en particular, lo esencial de esta última.”

    […] (Hay que aclarara) que los mismos Tantras Raíz contienen pasajes que, si interpretados literalmente, serían inmorales y obscenos. Esto se debe a que fueron escritos en el “lenguaje del crepúsculo”, una especie de código secreto y paradójico. Benoyotosh Bhattacharya notó este verso en el capítulo 16 del Tantra Guhyasamaja y lo citó en su introducción inglesa a su edición sánscrita del texto en 1931, los Tantras Explicativos del Kanjur y los comentarios voluminosos sobre los tantras, encontrados primariamente en el Tanjur, ignoran las interpretaciones absurdas adecuadas sólo para los insensatos, dando, entonces, unas explicaciones filosóficas de la terminología tántrica. Alex Wayman nota que el famoso comentario de Chadrakirti sobre el Guyasamaja, el Pradipoddyotana, no comenta sobre los versos citados por haberlos tratado en sus comentarios en el capítulo noveno. De esa sección del Pradipoddyotana Wayman cita estos pasajes relevantes que muestran:

    “Matar a los seres vivos significa sólo verlos como vacíos; decir mentiras significa las operaciones del dharma consideradas como ilusorias; robar significa retirar en sí la sustancia divina de los Tathagatas; unirse libremente con las mujeres significa la trasformación imaginativa de las deidades del mandala en diosas.”

    Algunos de los más grandes maestros religiosos indos y tibetanos practicaban y divulgaban los tantras, demostrando su verdadero sendero mediante sus vidas perfectamente impecables.
    India, Tíbet, su literatura explicativa y las vidas ejemplares de sus más grandes maestros, aclaran que los Tantras budistas no se enfocan en las burdas prácticas físicas sino en la experiencia meditativa interna.

    Entonces: los Libros de Kiu-te forman parte del Kanjur, al paso que sus comentarios se encuentran en el Tanjur. En unión, esto constituyen el Canon sagrado budista tibetano. Las traducciones tibetanas fueron reunidas en dos grandes colecciones: Kanjur, que contiene la palabra del Buda y Tanjur que contiene su explicación. Esta última consta de las obras de los grandes autores indos: Nagarjuna y Aryasanga.

    En un artículo de Blavatsky (en el panfleto: “Enseñanzas Tibetanas”) leemos:

    “El Lama Tashi-lhunpo Rinpoche contesta a ciertas preguntas:

    ‘En nuestro sistema, toda descripción de los lugares es figurada, cada nombre y palabra es velado intencionalmente y antes de dar a un estudiante alguna instrucción ulterior, él debe estudiar la manera de descifrar, comprender y aprender el término secreto equivalente o el sinónimo para casi cada palabra de nuestro lenguaje religioso. El sistema hierático egipcio es un juego de niños si lo comparamos con la decriptación de nuestros enigmas sagrados. Incluso en los textos accesibles para las masas, cada frase tiene un significado dual: uno para el profano y el otro para quienes han recibido la clave de los archivos.”

    […] Según la tradición: Nagarjuna recibió los libros Prajnaparamita: “La Perfección de la Sabiduría” de los Nagas, que fueron sus custodios desde que Buda los enseñó. Pertenecen al segundo giro de la rueda del Dharma, resultando en la filosofía Madhyamika. El Avatamsaka, un único Sutra muy amplio, conocido como la “Guirnalda de Flores” en unión con Ratnakuta “La Joya Culminante”, están incluidos en el tercer giro de la rueda del Dharma, que resultó en la filosofía Yogacharya. El próximo grupo, llamado “Sutra”, consiste en estos Sutras cuya clasificación no existe en otro lugar por tratar, variamente, de todos los tres giros de la rueda del Dharma. La división referente al Nirvana, relata el pasaje al Nirvana del Buda. El último grupo, los tantras, es, por supuesto, Kiu-te.

    Anteriormente se ha mencionado Aryasanga en relación con la larga versión original de los Libros de Kiu-te que existían en lugares como Sambhala. Benoytosh Bhattacharya relata que:

    “Según las tradiciones tibetanas y chinas, Asanga introdujo los Tantras desde el cielo Tushita, donde aprendió el Sastra del Buda Maitreya.”

    H.P.Blavatsky nos informa que el cielo Tushita significa, en este caso, Sambhala:

    “Chagpa-Thog-mad es el nombre tibetano de Aryasanga, el fundador de la Escuela Yogacharya o Narjolchodpa. Según se dice: el mismo Maitreya Buda, el Buda de la Sexta Raza, fue el instructor de este sabio e Iniciado en Tushita (una región celestial sobre la cual Maitreya preside), dando a Aryasanga los cinco libros Champaichhos-nga. Sin embargo, la Doctrina Secreta enseña que Aryasanga vino de Dejung o Shamballa, llamada la ‘fuente de la felicidad’ (‘la sabiduría adquirida’) y que algunos orientalistas declararon ser un lugar ‘fabuloso.’”

    Los cinco libros mencionados no están incluidos en los Libros de Kiu-te, sino son los Cinco Famosos Tratados de Maitreya: Abhisamayalamkara, Sutralankara, Madhyantavibhaga, Dharmadharma tavibhaga y Ratnagotravibhaga (Uttara tantra), que se encuentran en la sección Sutra del tanjur.

    Los tantras están divididos en cuatro grupos principales de los cuales el Anuttrarayoga Tantra se considera como la enseñanza sin paralelo para quienes tienen una naturaleza que tiende hacia las prácticas internas.

    Los Libros de Kiu-te son divididos en “familias” místicas y existen seis familias: una para cada uno de los cinco Dhyani-Budas.

    Antes de considerar estas familias es necesario conocer la división general de los Tantras Anuttarayoga en la variedad “madre” y “padre.” Los Tantras madre tratan de las enseñanzas sobre la “sabiduría” trascendental (prajna) y los Tantras padre enseñan los “medios” (upaya), la compasión activa. Los textos del Kalachakra no son considerados ni padre ni madre por estar en una clase propia: “no dual” (advaya).

    Cada una de estas familias es una especie de corriente subterránea que une cosas diversas, dándoles una aplicación más universal que simplemente la clasificación a estas escrituras.

    Estas familias aparecen por primera vez en la literatura en eso que se considera ser el más antiguo de los Tantras Anuttarayoga: Guhyasamaja. Su capítulo de apertura relata, en términos simbólicos, la emanación del universo de la fuente primordial a lo largo de cinco líneas fundamentales de evolución. A la fuente primordial se le dan varios nombres que, según el comentador Chandrakirti, todos significan Vajradhara y las cinco líneas de evolución son las familias de Dhyani-Buda.

    Es posible relacionar las familias místicas de los cinco Dhyani-Budas y Vajradhara, con los siete rayos aludidos en la literatura oculta moderna. T. Subba Row dice:

    “En la jerarquía de adeptos existen siempre siete clases que corresponden a los siete rayos del Logos. Dos clases de estos Adeptos son tan misteriosas y sus representantes en la tierra tan raros, que raramente se mencionan.”

    Esto podría explicar porque se representan sólo 5 Dhyani Budas en lugar de siete.

    En lo referente a Vajradhara, Blavatsky dice:

    “Vajradhar, también Vajrasattva, es el regente o Presidente de todos los Dhyan Chohans o Dhyani-Budas, el Buda Supremo, en síntesis: el Logos del Budimso.”

    Ahora bien, es evidente el valor de la clasificación de Budon de los tantras budistas en familias místicas de Dhyani-Budas, en otras palabras, en los rayos de sus tipos. Cada persona debe seguir “su estrella” en su camino hacia casa y éste será diferente para cada una de las siete clases de humanidad.

    Por lo tanto, los Tantras Budistas, los manuales ocultos del Tíbet, han sido clasificados según estos varios senderos, permitiendo que cada persona encuentre, más fácilmente, las enseñanzas más apropiadas para su propio camino.
    Hace mucho tiempo que las Escuelas de los Misterios empezaron a desaparecer en Egipto, en Grecia y eventualmente en India hasta que, al final, Tíbet se convirtió en el último lugar del globo donde podían existir con el reconocimiento público. Después de haber completado con éxito el curso de casi 20 años de entrenamiento dado en los monasterios, era posible entrar en las Escuelas de los Misterios que eran los Colegio Tántricos del Tíbet, donde los Libros de Kiu-te eran el curso específico de estudio.
    El sendero hacia los misterios nunca fue un secreto por ser, en primer lugar: el camino del altruismo, del servicio incondicional a los otros. En unión con esto es necesario entrenar la mente, equiparándola con el conocimiento necesario, el cual provee una estructura simbólica sobre la cual es posible construir las enseñanzas de una Escuela de los Misterios particular.
    Los cinco libros de estudio profundo en los monasterios tibetanos tocan 5 aspectos importantes:

    1. La Lógica, Pramanavarttika de Dharmakirti, la cual difiere de la lógica occidental en su propósito que consiste en aprender la verdad espiritual a través de medios lógicos. Por eso se desarrolla ampliamente el arte deductivo: razonando de lo universal al particular.
    2. La Perfección de la Sabiduría, Abhisamayalamkara de Maitreya, que sistematiza las enseñanzas de Prajnaparamita.
    3. El Camino del Medio, Madhyamakavatara de Chandrakirti, basado en el Mulamadhyamaka-karika de Nagarjuna.
    4. La Disciplina: Vinayasutra de Gynaprabha.
    5. La Metafísica: Abhidharmakosa de Vasubandhu.

    Cuando se estudian estos antiguos textos esotéricos, los términos no deberían ser interpretados en su significado literal de los idiomas occidentales. Por ejemplo: la “ofrenda” puede ser interna, externa o secreta y sólo la primera incluiría una ofrenda física real como flores e incienso. Incluso éstas se entienden, simbólicamente, como representaciones de conceptos abstractos tales como la meditación y la ética.

    Queda evidente que los obstáculos para una comunicación significativa sobre estos temas es casi insuperable, dado que en el pensamiento occidental todavía no se ha construido una estructura conceptual necesaria, cuya consecuencia natural es que los idiomas occidentales carecen de una terminología correspondiente. El problema conceptual y lingüístico se refleja exactamente en entender el uso de los manuales ocultos del Tíbet que presuponen un entendimiento de las operaciones internas de la constitución humana. En occidente, los reinos invisibles han sido explorados tan poco que no se tiene idea de lo que existe ahí, por eso toda tentativa de usar nuestro idioma en estas aplicaciones resulta ser inadecuada.

    Además de los Colegios Tántricos, como los de Tashi-lhunpo, existen, todavía, algunas Escuelas de los Misterios de los Gelugpas más elevadas, accesibles después de haber completado el curso en los Colegios Tántricos y por invitación del abad. Estos son los Colegios del Kalachakra que entrenan en el cenit del esfuerzo místico, la práctica del Kalachakra Tantra sin paralelo.

    Según dice La Doctrina Secreta:

    “El Kalachakra Tantra es la obra más importante en la división Gyut (rGyud) del Kanjur, la división del conocimiento místico. Uno de los grandes Maestros del Kalachakra es Dol-po-pa. De entre los Libros de Kiu-te, sólo el Kalachakra vino de Sambhala, en el Norte. Por eso se le conoce, principalmente, como la Enseñanza de Sambhala.”

    El término Kalachakra significa la Rueda (chakra) del Tiempo (Kala) o el Círculo infinito de la Duración, por eso es adecuado que el primer tema tratado en el Kalachakra Tantra sea la cosmología, así como en la Doctrina Secreta de Blavatsky. Dado que la doctrina fundamental del Kalachakra es la correspondencia entre el macrocosmos y el microcosmos, la sección posterior trata del cosmos dentro del ser humano. Estas dos secciones resultaron en sistemas de astrología y medicina esotéricas. La tercera sección es sobre la Iniciación, incluyendo el Yoga Kalachakra de seis miembros. Luego hay una sección llamada “Sadhana” una especie de práctica religiosa común a los Tantras a la cual H.P.Blavatsky alude en el artículo “Ocultismo Práctico” con el nombre tibetano de Dubjed. El libro termina con una sección llamada “Jnana” que significa “conocimiento” o “sabiduría.”

    El ideal del Bodhisattva del Budismo Mahayano es la renuncia a la propia liberación hasta que todos los seres conscientes se hayan liberado. Por lo tanto, los medios (upaya) en el sendero tántrico budista se describe como una compasión activa en lugar de ser meramente empática. Este sendero de altruismo está representado por La Voz del Silencio.

    Entonces, cuando se entiendan correctamente los Tantras Budistas, los Libros de Kiu-te, se constatará que son entre los tratados más altamente ocultos que expresan la Sabiduría Perenne. En particular, las Enseñanzas de Sambhala se presentan en el Kalachakra y el camino hacia Sambhala se encuentra sólo siguiendo la senda del altruismo mostrada en La Voz del Silencio.

    El término Dzyan, que se escribe también “Dhyan”, “Jnana” (sabiduría y conocimiento), “Dan” “Janna” tiene varios sentidos:

    1. Reformarse por medio de la meditación y el conocimiento.
    2. Conocimiento a través de la meditación.
    3. Conocimiento, sabiduría.
    4. Una corrupción del sánscrito Dhyan y Jnana: sabiduría, conocimiento divino.
    5. “Gnana-Vidya” es sinónimo de “Dzyan.”

    En síntesis: “Dzyan” es una corrupción tibetana de una palabra sánscrita que es “dhyana” (meditación) o “jnana” (conocimiento, sabiduría), puesto que ambos términos son aplicables.

    Publicado originalmente en: http://www.easterntradition.org/un%20resumen%20de%20los%20libros%20de%20kiu-te%20o%20los%20tantras%20budistas%20tibetanos.pdf

    Traducido por un grupo de estudiantes de la ULT de Los Angeles, CA.

  • Los Libros de Kiu-te

    Los Libros de Kiu-Te

    Los libros de Kiu-te son los tantras budistas tibetanos, compuestos por más de 100 obras individuales, reunidas en algunos 20 volúmenes. La tradición tibetana los estima sumamente por considerarlos como las más elevadas enseñanzas del Buda, motivo por el cual su acceso estaba limitado y los profanos no conocían sus contenidos.

    Parece obvio que, para leer los Libros secretos de Kiu-Te, hay que poder leer, primero, los Libros públicos con el mismo nombre. Pero ésta no es una tarea insignificante. Hasta recientemente, incluso los volúmenes “públicos” se mantenían secretos para todos quienes no habían sido iniciados en ellos y esto por una buena razón. Cuando leí la parte más esotérica del libro más esotérico entre los libros conocidos, es decir: el capítulo “jnana” o “dzyan” del Kalachakra Tantra, el primero de los Libros de Kiu-te, quedé atónito y un poco desalentado al constatar el mundo extraño que pude entrever y lo poco que podía entender. El enfoque primario del libro parecía ser las letras mantrámicas del alfabeto sánscrito, sus correlaciones con varias familias de deidades y la purificación de estas deidades como constituyentes burdos y sutiles de los mundos externos e internos. En otras palabras: lo que la mayoría de la gente, incluso los lectores simpatizantes, tildarían de palabrería incoherente.

    Entonces: ¿cómo podemos acercarnos a estos libros que, en verdad, a menudo, parecen ser una “jerigonza incoherente”? En algunas escuelas de la tradición budista, un libro atribuido al próximo Buda Maitreya, se emplea como puente para entender los tantras de los libros de Kiu-te, porque proporciona lo que se considera como su base doctrinal o filosófica. Este libro particular es: Ratna-gotra-vibhaga o Uttara Tantra. De manera análoga, H.P.B. comienza La Doctrina Secreta pidiendo a sus lectores que lean, atentamente, las tres proposiciones fundamentales porque forman la base doctrinal y filosófica necesaria para entender las Estancias del Libro de Dzyan. Resulta que la posición doctrinal o filosófica del mencionado libro de Maitreya es la más próxima, entre los libros conocidos, a las proposiciones de la Doctrina Secreta.

    Lo que hace el asunto aún más interesante es un pasaje enigmático de una carta que Blavatsky escribió a Sinnett, relativo a La Doctrina Secreta. Ahí, ella conecta un “libro secreto” de Maitreya Buda con el Libro de Dzyan:

    “Acabo de terminar un enorme capítulo introductivo o Preámbulo, Prólogo, o cualquier nombre que quieras darle, para mostrar al lector que el texto en sí, cada sección, empezando con una página de traducción del Libro de Dzyan y del Libro Secreto de ‘Maytreya Buda’ Champai chhos Nga (en prosa, no los cinco libros en versos conocidos, que son un velo), no es una ficción.”

    Aunque de esto no se deduzca, claramente, cual relación exista entre el Libro de Dzyan y el libro secreto de Maitreya, no es una coincidencia que la posición doctrinal de un libro conocido de Maitreya, coincida con las proposiciones fundamentales de La Doctrina Secreta y que estas enseñanzas se empleen como preliminares necesarios para entender, respectivamente, los Libros públicos de Kiu-te o los tantras tibetanos budistas y el primer volumen de los comentarios secretos sobre Kiu-te o el Libro de Dzyan.

    Publicado originalmente en: http://www.easterntradition.org/los%20libros%20de%20kiu-te.pdf

    Traducido por un grupo de estudiantes de la ULT de Los Angeles, CA.

  • Enseñanzas sobre Shamballa

    Nicholas Roerich. The March of Shambhala

    The March of Shambhala. 1926.
    Nicholas Roerich.

    Shamballa

    i) ¿Qué es? – El Centro donde la Voluntad de Dios es conocida.

    ii) ¿Por qué existe? – El Propósito de Sanat Kumara

    iii) ¿Cómo podemos contribuir a exteriorizar su Propósito adecuadamente? – La Técnica de la Presencia/Agni Yoga – La Simpleza de Vida

    Cesa de hacer el Mal (actuar contra la Unidad que es la Vida),
    Comienza a hacer el Bien
    (expresa la Vida a través de la Voluntad-al-Bien),
    Purifica tu Mente y tu Corazón
    (” La Mente en atención y el Corazón sereno, en perfecta adaptación al Presente eterno”),
    Éste es el Camino de todos los Buddhas
    (“La Simplicidad del Alma abre el Camino hacia Shamballa”).

    i) ¿Qué es? – El Centro donde la Voluntad de Dios es conocida.

    Los primeros textos donde podemos encontrar alguna mención sobre Shambhala son tan antiguos como los Puranas y el Mahabarata hindús, así como los textos buddhistas del Kalachakra Tantra. En todos ellos se utiliza la versión sánskrita de su nombre (Shambhala/S’ambhala/Sambhala). Shamballa aparece por primera vez en el texto Avataras de Annie Besant, que compila 4 conferencias dadas por ella en Diciembre de 1899, publicadas en forma de libro en 1900. Texto que AAB juzga como el más significativo de los escritos por Annie Besant, por considerarlo el más sujestivo. [Iniciación Humana y Solar, p. 43] Ahí se hace referencia a Shamballa, término que posteriormente es utilizado por C. W. Leadbeater, Rudolph Steiner y Alice A. Bailey, entre otros ocultistas modernos, en lugar del sánskrito original Shambhala, el cual sí es utilizado por los Roerich.

    A la tradición del Kalachakra se le ha vinculado a la relativa al reino mítico de Shambhala. HPB cuando habla de Shambhala en La Doctrina Secreta, cita los textos de los primeros misioneros cristianos que estando en Oriente oyeron hablar de este reino mítico, vinculándosele desde entonces ya con la enseñanza del Kalachakra.

    El Kalachakra Tantra es el Tantra Más Elevado (AnuttaraYogaTantra) dentro de la tradición Gelugpa (Gorros Amarillos) del Buddhismo Tibetano, su nombre significa la Rueda del Tiempo y hace referencia a los Grandes Cíclos Kósmicos inciados por el Absoluto. La Tradición de Kalachakra/Shambhala ha estado ligada también al Panchen Lama, el Lama más erudito, que es quien rige el monasterio de Tashilhunpo en Shigatzé.

    El Kalachakra es el más grande de los rituales buddhistas para la Paz Mundial y es conferido con regularidad por SS XIV Dalai Lama. Su ritual es una forma muy especial de bendición, diseñado para promover una ética de paz y armonía para uno mismo y para la humanidad en conjunto. A diferencia de otros mandalas que se utilizan en privado para el autocrecimiento interior, el Mandala de Kalachakra se refiere a la comunidad entera, a la sociedad en general como un todo. El exterior del mandala simboliza las relaciones con el Universo, el interior abarca la interacción con el cuerpo humano, su estructura interna, energías sutiles,  y su desarrollo a través de los Yogas y los Tantras. Existe además la parte denominada secreta que muestra las relaciones entre el Universo y el Hombre, y la forma en que el hombre puede convertirse en un Universo.

    En resumen, el Kalachakra Tantra contiene una cosmología comprensiva y representa un sistema de ejercicios para el desarrollo de la conciencia. Cuyo objetivo es el logro de la claridad interior, un estado espiritual más allá de cualquier dualidad, libra de concepciones mentales erróneas y de cualquier estado relacionado con el Tiempo-Espacio.

    Participar conscientemente de la Iniciación de Kalachakra, como un deber social, así como de su práctica contínua, nos permite contribuir a que el Gran Mandala de Kalachakra, el Sello del Señor del Mundo, pueda convertirse en la guía arquetípica del mundo tal como lo conocemos, permitiéndole acercarse cada vez más a un mundo de síntesis, unidad y paz.

    Se dice que el Kalachakra tiene su fuente directamente en Shambhala y es la esencia de la enseñanza de este Santo Lugar. Tomar la Iniciación de Kalachakra nos vincula ineludiblemente con Shambhala y nos permite experimentar una ética viva, que busca la paz mundial y nos convierte en Guerreros de Shambhala, la Tierra Imperecedera.

    Cuando HPB escribió La Doctrina Secreta y publicó las Stanzas de Dzyan (del sánskrito ‘Dhyâna’, contemplación) , comentó que todo lo vertido en ella fue extraído de los Libros de Khiu-Te, de donde también se extrajo el “Libro de los Preceptos de Oro” que dió vida a La Voz del Silencio. En 1975 H. J. Spierenburg y en 1991 David Reigle, ambos por separado, identificaron efectivamente los Libros de Khiu-Te como los Tantras Buddhistas Tibetanos. El Canon Buddhista Tibetano (la colección de textos sagrados dentro del Buddhismo Tibetano) se divide en dos partes, el Kanjur que contiene las palabras de Buddha, y el Tanjur, que contiene comentarios a los primeros. Reigle sostiene que los Libros de Dzyan pudieran ser los Textos Raíz del Kalachakra Tantra. Lo cual se confirma al estudiar la DS que nos habla de la Cosmogénesis y la Antropogénesis, exactamente los mismos temas tratados en la enseñanza de Kalachakra.

    En La Voz del Silencio se nos incita a convertirnos en Yogis de Kalachakra (“del Círculo del Tiempo” en el original), y las enseñanzas de Shambhala son las que nos permiten hacerlo.

    Para los Roerich, Shambhala representa sobre todo, el símbolo más elevado y el punto ideal de convergencia de todas las tradiciones espirituales. Es un lugar físico, pero también es un lugar místico, donde el Señor del Mundo, Rigden Gyelpo, espera el momento adecuado para actuar y mientras tanto imparte enseñanza a aquellos que están listos para escuchar la llamada de Shambhala: “Kalagiya, kalagiya, kalagiya. ¡Ven a Shambhala!”

    Dentro de la tradición Buddhista de Tibet, Shambhala tiene tres significados:

    1.-Externamente, es un lugar geográfico, el asiento de inspiración donde el Buddha enseñó el Kalachakra Tantra, el Trantra de la Rueda del Tiempo. En la mitología Bön, la religión nativa del Tibet, Shambhala fue un reino del Asia Central, el origen y centro del mundo, del cual surgen todas las energías espirituales.

    2.-Internamente, Shambhala es el dharma chakra, localizado en el corazón de todas las criaturas, es el símbolo de la mente, completando la trinidad de cuerpo, habla y mente.

    3.-El significado esotérico (secreto) del significado de Shambhala es la tathagatagarbha, la naturaleza búddhica, la esencia de todas las cosas. La cual trasciende la existencia y la no-existencia y es el basamento tanto del samsara como el nirvana.

    De acuerdo con el Kalachakra Tantra, el Emperador de Shambhala, Rigden Gyelpo , comandará la guerra en contra de los Tres Señores del Materialismo: el Señor de la Forma, el Señor del Habla y el Señor de la Mente.

    Durante la Edad Obscura, estos Tres Señores extenderán su poderío y seducción, esclavizando a la mente humana con materialismo psicológico y espiritual.

    Cuando Shambhala es reconococida—cuando la naturaleza búddhica brilla a través nuestro—las estrategias de estos Tres Señores resultan irrelevantes y las enseñanzas del Kalachakra Tantra se realizan.

    La Enseñanza de Shambhala nos habla de la VIDA-UNA y el ÍGNEO PODER para entrar en directa relación con Ella. El Kalachakra Tantra enseña al hombre el Yoga de la Energía que vincula lo pequeño con lo grande, y lo pone en relación con el Kosmos en el que vive, permitiéndole entrar en contacto con el Aspecto Vida.

    La enseñanza exotérica de Shambhala ha sido exteriorizada por el Panchen Lama del Tibet, mientras que la enseñanza esotérica de Shambhala ha sido exteriorizada por el Maestro Tibetano DK. Y su obra explica unas tres quintas partes del Kalachakra Tantra en lenguaje moderno y adaptado a nuestra cultura.

    En ellas, Shambhala ha sido denominada “Shamballa: El Centro donde la Voluntad de Dios es conocida”, y ha sido asociada con el Centro Coronario Planetario, desde donde la Voluntad, el Primer Aspecto de la Deidad, se distribuye al Mundo.

    El Maestro D.K. nos ha legado la Técnica de la Presencia, un método vivo para contactar con la Vida Monádica, el Aspecto que expresa Shamballa, y ha declarado que es la simpleza la única forma de llegar hollar el Camino hacia Shamballa.

    Los Roerich por su parte, nos han legado el Agni Yoga, la Ética Viva que permite el contacto con el Sagrado Lugar. Mientras que VBA ha revelado un poco más del Mítico Lugar, así como de la Utilización de la Fuerza de Shamballa, a través del Agni Yoga de 2R.

    Temas sobre los cuales profundizaremos más adelante.

    Por ahora quedémonos con estas plegarias que nos posibilitan el contacto con la energía de Shamballa:

    http://www.ngsm.org/vicenteba/graficos/shamballa.gif

    Bendición de Primer Rayo

    Que los Grandes Seres, de quienes aspiro ser discípulo,

    me puedan mostrar la Luz que busco,

    y brindar la poderosa ayuda de su Compasión y Sabiduría.

    Hay una paz que a toda comprensión trasciende;

    es la que mora en el corazón de quienes viven en lo Eterno;

    hay un poder que todas las cosas renueva;

    es el que vive y se mueve en quienes saben que el YO ES UNO.

    Que esta paz se cierna sobre nosotros,

    que ese poder nos eleve,

    hasta llegar donde el Único Iniciador es invocado,

    hasta ver el fulgor de Su estrella.

    * * *

    Mántram de Identificación

    Oh, Vida oculta, que vibras en cada átomo,

    Oh, Luz oculta, que brillas en cada criatura,

    Oh, Amor oculto, que todo lo abarcas en la Unidad.

    Que cada ser que se sienta UNO Contigo,

    sepa que, por lo tanto, es también UNO con todos los demás.