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  • Sobre la presunta fuente tibetana de los escritos de Alice Bailey

    El Maestro Tibetano Djwhal Khul
    El Maestro Tibetano Djwhal Khul

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    Una nueva revista llamada Fohat ha sido lanzada para promover la búsqueda de la verdad. Mientras tanto, mi investigación del Libro de Dzyan continúa con la búsqueda del término fohat en él. El término fohat no ha sido localizado aún en los Textos Budistas tibetanos en los que los enunciados de H. P. Blavatsky nos conducen a pensar pudiera ser localizado. Así que deberé posponer cualquier afirmación sobre fohat para futuras ocasiones. Mi investigación sobre los Textos Budistas tibetanos, sin embargo, me permite hacer algunas observaciones sobre la presunta fuente tibetana de los escritos de Alice Bailey que pudieran ser de interés para los lectores de una revista descrita por sus editores como “dedicada a promover una actitud vigilante entre sus lectores a través del amor a la Verdad”.

    Para tener una imagen exacta de aquello que se está investigando debemos evaluarlo en términos de totalidades generales, es decir, en términos de lo que lo caracteriza en todas sus partes, en lugar de en términos de algunos hechos aislados, ya que esto nos puede llevar a conclusiones falsas. Los escritos de Alice Bailey consisten en dieciocho libros que afirma haber recibido a través de telepatía mental de un Maestro Tibetano. Lo que caracteriza a estos escritos desde el primer volumen hasta el último es la enseñanza sobre el servicio a la humanidad. Esto, por supuesto, está de acuerdo con el ideal del Bodhisattva de dedicar la vida en beneficio de los demás en lugar de buscar la liberación de uno mismo, lo que es característico de todos los escritos budistas tibetanos. Esta enseñanza, sin embargo, también caracteriza a la Teosofía. Por lo tanto, podría haber sido tomada por Bailey, de la Teosofía, o podría de hecho haberle llegado desde el presunto autor tibetano de sus escritos.

    Existe un estilo peculiar que caracteriza los escritos de la Sra. Bailey que usualmente no encontramos en los escritos en lengua inglesa. Esta es la presentación habitual de las enseñanzas a través de una estructura delineadora compuesta por temas divididos en subtemas a su vez subdivididos en subsubtemas, y así sucesivamente; por ejemplo: “Dividiremos nuestro tema de estudio en tres apartados según nuestra costumbre”. [1] Esta es una característica bien conocida de los escritos tibetanos. De hecho, es tan característica de los escritos tibetanos que el respetado investigador de Estudios Budistas el Prof. Ernst Steinkellner de la Universidad de Viena la utiliza como criterio para determinar si ciertos libros fueron escritos por indos o tibetanos. “Steinkellner observa que estos dos tratados despliegan el sistema analítico utilizado por los eruditos tibetanos de todas las épocas para estructurar sus textos, las “divisiones” o “secciones” (sa bcad), una técnica que no puede ser encontrada en los tratados de origen hinduísta […]” [2]. Ciertamente esta evidencia estilística es tan convincente como lo es el análisis de la escritura manuscrita a cargo del Dr. Vernon Harrison en su artículo de 1986 sobre el famoso “Informe Hodgson” para demostrar que fueron los Mahatmas, y no Blavatsky, quienes escribieron las Cartas Mahatma. [3] Los teosofistas que se alegran de aceptar dicho análisis como prueba de la autenticidad de la autoría mahátmica de las cartas Cartas Mahatma deben, bajo la misma norma, aceptar el criterio estilístico como prueba en apoyo de la autenticidad de la autoría del Maestro Tibetano de los los escritos de Bailey.

    Una de las enseñanzas más definitorias en los escritos de la Sra. Bailey es aquella sobre las cinco iniciaciones brindada en su primer libro, Iniciación Humana y Solar, de 1922, misma que continuó utilizando durante todos sus escritos hasta su elaboración final en su último libro, Los Rayos y las Iniciaciones, en 1960. A pesar de que algo de este material fue originalmente publicado en The Theosophist, incluyendo un artículo en tres partes escrito bajo su nombre de soltera, Alice Evans, en 1921, estas enseñanzas fueron conocidas ampliamente dentro del Movimiento Teosófico a través del libro de C. W. Leadbeater Los Maestros y el Sendero de 1925. Mientras que la idea de la Iniciación no es nueva, estas enseñanzas sobre la Iniciación no pueden ser encontradas en los escritos teosóficos tempranos de Blavatsky, por lo que son condieradas por muchos como originales de Alice Bailey.

    Por otro lado, una de las enseñanzas más definitorias del Budismo Tibetano es la enseñanza sobre el quíntuple Sendero de la Budeidad. Estas enseñanzas se encuentran en el Abhisamayālaṇkāra el tratado individual más ampliamente estudiado en el Tíbet. Este libro se dice fue recibido de Maitreya el Buddha del futuro por Asanga, quien después de haber desarrollado la Gran Compasión fue capaz de visitarlo en el paraíso Tuṣita donde reside. Este tratado era memorizado por todos los monjes de virtualmente todos los monasterios; y la mayoría de los más grades maestros tibetanos escribieron comentarios sobre el mismo, incluyendo a Bu-ston, Dol-popa, Tsong-kha-pa, etcétera. Este libro nunca alcanzó China, el otro gran receptáculo temprano del Budismo Mahāyāna desde la India, así que por el último milenio ha sido una enseñanza particular de Tíbet. Las cinco divisiones del Sendero de la Budeidad enseñadas en el Abhisamayālaṇkāra son: el sendero de la acumulación [del mérito a través del servicio a los demás] (saṃbhāra-mārga), el sendero de la aplicación [a la práctica meditativa] (prayoga-mārga), el sendero de la visión [cuando por primera vez uno es capaz de contemplar la verdad directamente] (darśana-mārga), el sendero del cultivo de la meditación [superior] (bhāvanā-mārga), y el sendero de no-más entrenamiento (aśaikṣā-mārga).

    Estos cinco senderos no son llamados iniciaciones, y no parece haber una conección obvia entre estos senderos budistas y las iniciaciones de Bailey, a menos que se considere meramente el número cinco. Sin embargo, mientras estudiaba este tema me encontré con algunas inusuales coincidencias entre ambos esquemas. Por ejemplo, en el esquema de Bailey, la tercera iniciación se corresponde con la primera iniciación mayor:  “Como se ha dicho, las primeras dos iniciaciones —las del Nacimiento y del Bautismo— no son consideradas por la Jerarquía como iniciaciones mayores, porque pertenecen a la categoría de iniciaciones del umbral y son meras fases de la tercera iniciación (como la llaman los estudiantes de ocultismo) o preparatorias para aquella, que en realidad es la primera iniciación mayor.” [4] Similarmente, el tercer sendero del esquema budista es denominado el primer sendero mayor: “Aquí comienza el Sendero propiamente dicho, el Sendero de la Santidad.” [5] “Los tresúltimos [senderos] representan ‘El sendero de la Santidad’ (āryamārga), mientras que los dos primeros son considerados grados inferiores.” [6] Así cuando estos paralelos parecieran ser todavía muy laxos para establecer conclusiones válidas existe, empero, una enseñanza relativa a la cuarta iniciación del esquema de Bailey que no puede ser encontrada ni siquiera en las enseñanzas de Leadbeater, y que es tan suficientemente rica y peculiar que ha generado controversia y ha sido incluso ridiculizada. Es la enseñanza de que “en la cuarta iniciación los vehículos inferiores desaparecen y el adepto permanece en su cuerpo intuitivo. Creando allí su cuerpo de manifestación.” [7]

    En el Abhisamayālaṇkāra (2.30) se establecen relaciones entre los cinco senderos y los diez fundamentos [o niveles] (bhūmi) que fueron enseñandos en el temprano Daśabhumika-sūtra. Todos menos el primero de estos diez bhūmis se alcanzan en el cuarto sendero. Lo que ocurre en este cuarto sendero se describe así, en palabras de Étienne Lamotte, quizás el más grande traductor de los textos budistas de nuestro tiempo: “Ahora, del octavo bhūmi en adelante, un bodhisattva abandona su cuerpo material (māmsakāya) nacido de su padre y de su madre, producido por sus acciones kármicas, y sujeto a la vida y a la muerte, a manera de investirse con un cuerpo nacido del Absoluto (dharmadhātujakāya).” [8] Con este paralelismo, desde mi punto de vista, hemos dejado atrás el reino de las coincidencias.

    El acceso al Abhisamayālaṇkāra se dió en Occidente sólo hasta 1929 con la publicación de la edición sánscrito-tibetana del mismo por T. Stcherbatsky y E. Obermiller en la serie Bibliotheca Buddhica de Leningrado. Seguida por el estudio en inglés que hizo Obermiller del mismo titulado “The Doctrine of Prajṇā-pāramitā as exposed in the Abhisamayālaṇkāra of Maitreya” publicado en Acta Orientalia en 1932. Dado que tales estudios son generalmente accesibles sólo a los eruditos, reimprimimos este último texto en 1984 con la esperanza de que fuera más accesible a otros. De cualquier forma, ni Bailey ni nadie más en Occidente tenía acceso a dicho material en 1922 cuando Iniciación Humana y Solar fue publicado. Por lo que la información brindada por la Sra. Bailey no pudo haber sido tomada de los escritos teosóficos tempranos, dado que no puede ser encontrada allí; ni pudo haber sido tomada de alguna traducción de antiguos textos budistas porque tales no eran accesibles entonces. Los textos budistas disponibles en tal momento, e incluso en la época de Blavatsky, tales como Eastern Monachism de R. Spence Hardy o Buddhism in Tibet de Emil Schlagintweit ofrecen sólo el esquema cuádruple propio del Hīnayāna, las cuatro etapas a la iluminación, esto es: ingreso-en-la-corriente (srota-āpanna), un-sólo-retorno (sakṛd-āgāmin), no-retorno (anāgāmin), y arhat. A Leadbeater se le debe otorgar el crédito de investigar estas fuentes y tratar de correlacionar estas cuatro etapas con la enseñanza sobre las Iniciación. Sin embargo, este esquema cuádruple no es compatible con el esquema quíntuple del Mahāyāna enseñando en el Abhisamayālaṇkāra. A pesar de que el esquema cuádruple puede de hecho ser encontrado en los textos de la “Perfección de la Sabiduría” de los cuales el Abhisamayālaṇkāra es un comentario, éste último texto no utiliza tal esquema. Esto es porque, de acuerdo con la tradición tibetana, el Abhisamayālaṇkāra brinda el sentido secreto (sbas don) de los textos de la “Perfección de la Sabiduría”. [9] Este esquema quíntuple que ofrece el significado esotérico se dice que fue recibido de Maitreya, figura no conocida fuera del Tíbet y Mongolia sino hasta la publicación del trabajo de Stcherbatsky y Obermiller. Todos estos puntos parecen indicar que la Sra. Bailey en realidad contactó con un instructor tibetano.

    Quizás la objeción más grande mantenida por los teosofistas contra el origen tibetano de los escritos de Bailey es el tan frecuente uso de la palabra “Dios”. Los tibetanos, como los budistas de todas partes, no creen en Dios. Para los teosofistas sin embargo, esta es una espada de doble filo, porque los budistas tampoco creen en ātman. De hecho, no es la negación de Dios lo que caracteriza al budismo como conjunto de creencias religiosas contrapuestas a todas las demás, sino precisamente la negación de ātman. Como la enseñanza sobre ātman proviene de los escritos de Blavatsky que argumentan por origen los Mahatmas Tibetanos, ¿ello significa que los escritos de Blavatsky no pueden tener un origen tibetano? Si esto no aplica para los teosofistas, estos no pueden afirmar que la utilización de la palabra “Dios” elimina la posibilidad de que los escritos de la Sra. Bailey tengan un origen tibetano.

    Resta por considerar todavía la cuestión de si un tibetano, y no meramente cualquier tibetano sino un Mahatma Tibetano, pudiera ser la fuente de ciertas enseñanzas que hacen uso constante del concepto de “Dios”. A pesar de que la mayoría de los teosofistas son creyentes de un Dios, muchos de ellos, lo estudiantes más serios, aceptan las siguientes palabras de K. H. en las Cartas Mahatma como un firme principio: “Ni nuestra filosofía ni nosotros mismos creemos en Dios y menos que nada en uno cuyo pronombre necesita de una ‘E’ mayúscula (la inicial de “Él”) […] Por lo tanto, nosotros negamos a Dios como filósofos y como buddhistas.” [11] Rājani Kant Brahmachārin, un indo creyente en Dios en peregrinación por Tíbet, nos relata su encuentro con el Mahatma K. H.: “Durante todo el tiempo que permanecí con el mencionado Lama, nunca me persuadió de aceptar el budismo o ninguna otra religión, sino que tan sólo dijo, ‘El Hinduísmo es la mejor religión, continúe creyendo en el Señor Mahādeva, le hará mucho bien.’ ” [12]

    Si aceptamos este relato como genuino, y Blavatsky ciertamente lo consideraba así al imprimirlo como prueba de la existencia de los Mahatmas, ya sea que el encuentro haya sido con K. H. o con cualquier otro de los Mahatmas Tibetanos, observaremos que se trata de un Mahatma exhortando la fe de un creyente en Dios. ¿Debemos concluir entonces que tales Mahatmas son, en el mejor de los casos, inconsistentes, o en el peor de ellos, una mera invención de Blavatsky? La mayoría de nosotros, me atrevo a pensar, preferimos mantener un punto de vista más inclusivo que nos permite afirmar que un Mahatma Tibetano puede sostener distintos enfoques sobre la no existencia de Dios, y aún así brindar ciertas enseñanzas a determinados individuos que les permitan mantener, o incrementar, su creencia en Él. Para que una investigación sea válida no se pueden utilizar dos conjuntos de normas. Si nosotros sostenemos un punto de vista inclusivo sobre nuestros propios instructores, para ser consistentes debemos también permitir la posibilidad de que un Mahatma Tibetano quien no cree en Dios, cuando se dirige a una población quien sí cree en Él, elija escoger una presentación de la verdad que permita, e incluso fomente, tal creencia.

    Es difícil que los estudiantes de Bailey, en su mayoría cristianos, emprendan el estudio de un libro budista que tiene por lo menos 1,500 años de antigüedad aunque haya sido escrito por Maitreya. Así que escribo este artículo para los teosofistas quienes en su búsqueda de la verdad es posible que quieran estudiar el mismo libro utilizado en Tíbet, el Abhisamayālaṇkāra. El libro es extremadamente conciso y difícil, plagado de términos técnicos uno tras otro, y requiere de una extensa explicación. Así, el comentario de Tsong-kha-pa de sus 273 versos cubre unos 710 folios, o, 1,420 páginas. Debido a su complejidad, aún con el florecimiento del Budismo Tibetano en Occidente en las últimas dos décadas, ningún nuevo libro sobre este tratado ha sido publicado aún, empero del abundante material nuevo que ha estado disponible para la comunidad académica desde los años treintas; lo que me ha permitido utilizar dicho material en la preparación de una nueva edición sánscrito-tibetana del mismo, corrigiendo los errores encontrados en la edición de 1929, para el beneficio de aquellos quienes quieran estudiarlo en su original.

     

    NOTAS

    1. Cartas sobre Meditación Ocultista, de Alice Bailey, 1922, p. 236.

    2. De śālistamba Sūtra and Its Indian Commentaries, por Jeffrey D. Schoening, Wien: Arbeitskreis fr Tibetische und Buddhistische Studien, University Wien, 1995, vol. 1, p. 26, que hace referencia a: “Who is Byan chub rdzu ‘phrul? Tibetan and non-Tibetan Commentaries on the Samdhinirmocanasūtra — A Survey of the Literature”, por Ernst Steinkellner, Berliner Indologische Studien, vol. 4/5, 1989, p. 235.

    3. “J’Accuse: An Examination of the Hodgson Report of 1885,” Journal of the Society for Psychical Research, vol. 53, 1986.

    4. Los Rayos y las Iniciaciones, de Alice Bailey, 1960, p. 543.

    5. “The Doctrine of Prajnā-pāramitā as exposed in the Abhisamayālaṇkāra of Maitreya,” Acta Orientalia, vol. XI, 1932, reprint, Talent, Oregon: Canon Publications, 1984, p. 21.

    6. Ibid., p. 15.

    7. Cartas sobre Meditación Ocultista, de Alice Bailey, 1922, pp. 245-246. Nótese que este libro, al igual que Iniciación Humana y Solar, fue publicado en 1922; y que ambos consisten según Bailey en material que ella comenzó a recibir (a través de la telepatía mental) durante el Otoño de 1919.

    8. Del prefacio de Lamotte a Karmasiddhiprakaraña: The Treatise on Action por Vasubandhu, de Étienne Lamotte, Traducción inglesa de Leo M. Pruden, Berkeley: Asian Humanities Press, 1988, p. 10.

    9. Doctrine of Prajnā-pāramitā as exposed in the Abhisamayālaṇkāra of Maitreya, p. 7.

    10. Cfr. What the Buddha Taught, de Walpola Rahula, cap. VI, “The Doctrine of No-Soul: Anatta.”

    11. The Mahatma Letters to A. P. Sinnett, edición cronológica, pp. 269-270.

    12. “Interview with a Mahātmā”, originalmente publicado en The Theosophist, Ago. 1884, luego reimpreso en Five Years of Theosophy, 1885.

     

    [El presente artículo fue escrito por David Reigle, y publicado en Fohat, vol. I, no. 1, Primavera de 1997, pp. 9-11, 22; reimpreso en The High Country Theosophist, vol. 12, no. 5, May 1997, pp. 14-19. Esta edición electrónica es publicada por el Eastern Tradition Research Institute , © 2005. La traducción al español fue realizada por LAHR.]

  • El final del Trabajo del Tibetano con Alice A. Bailey

    El trabajo de las décadas venideras

    Abril de 1948

    Éste es el último Mensaje de Wesak que pienso darles. En 1949, habré completado treinta años de trabajo cuidadosamente planeado y meticulosamente delineado; emprendí esta tarea de acuerdo a la ley cíclica (relacionada con la periódica divulgación de la enseñanza esotérica) a fin de ayudar a la humanidad y al trabajo de la Jerarquía, pues pertenezco a ambas.

    El 19 de noviembre de 1919, hice mi primer contacto con A.A.B. (a pesar de su preocupación y consternación) y, desde entonces trabajé con ella firmemente. Los libros proyectados casi los hemos terminado; los diferentes aspectos del trabajo que eran parte de la preparación para la reaparición de [i632] Cristo, han tomado forma y deben seguir adelante con acrecentado impulso, durante los próximos veinte años.

    Las dos ideas principales que constituía mi tarea llevar a la atención de la humanidad de todas partes del mundo, estuvieron bien arraigadas (si se me permite emplear tal término) y constituyen el aspecto más importante del trabajo que realicé. Estas ideas son:

    1.- La notificación de la existencia (hasta ahora no reconocida) del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, grupo efectivo de trabajadores, intermediario entre la Humanidad y la Jerarquía espiritual del planeta.

    2.- La afirmación hecha, últimamente, en relación con la Reaparición de Cristo y para la inmediata consolidación del trabajo de preparación.

    Todo lo que hice para la Jerarquía es de importancia secundaria ante estas dos enunciaciones de realidad espiritual.

    El Tomo V del Tratado sobre los Siete Rayos queda por terminar, así como el Tomo II de Discipulado en la Nueva Era, es todo lo que hay; por lo tanto lo que queda puede ser fácilmente realizado antes de que llegue a su fin mi plazo de treinta años.

    Otro trabajo me espera según la reorganización de los esfuerzos jerárquicos incidentales a la reaparición de Cristo y una más estrecha relación que será entonces establecida entre la humanidad y la Jerarquía. El trabajo de reorganización jerárquica es en la actualidad mayormente interno, y no concierne actualmente a la humanidad.

    [e521] He aclarado a todos ustedes el trabajo que deben hacer y no tengo la intención en este mensaje final, de rogarles para que lo realicen -fuera de pedirles que continúen donde yo dejo. Lógicamente me refiero a mi trabajo exotérico.

    A. A. B. desconocía totalmente que el trabajo que estoy haciendo ahora debía terminar definitivamente [i633] en 1949, y nada tiene que ver con su salud precaria. Sin embargo, tiene alguna relación con el hecho de que ella haya reasumido un trabajo más activo como discípulo en el Ashrama de su propio Maestro, después de veintiocho años de servicio en el mío. Antes de que comenzara el trabajo de las últimas tres décadas, sabía exactamente el tiempo de que disponía para obtener los resultados deseados por la Jerarquía, y todo fue meticulosamente llevado a cabo bajo un plan muy claramente visualizado.

    Primero, fue necesario encontrar el núcleo de personas por intermedio de las cuales yo debía trabajar; por lo tanto, el primer paso era escribir ciertos libros que contuvieran la nueva enseñanza y actuaran, en consecuencia, como agentes selectivos para descubrir a quienes trabajarían en el nuevo y emergente ciclo.

    El comienzo de la Escuela Arcana por A.A.B. fue solo incidental a este objetivo; su meta consiste en entrenar a esos discípulos que pueden complementar el Plan y prepararse para la reaparición de Cristo y, por lo tanto, la Escuela Arcana puede proporcionar un grupo entrenado de trabajadores.

    Diez años después, empecé a expandir la serie de contactos; la enseñanza comenzó a llegar hasta los pensadores, en otros continentes. Como resultado empecé a formar mí propio ashrama y a buscar personas calificadas como discípulos en todos los países, pero que necesitaban el impacto de la influencia de un ashrama de segundo rayo. Cuando lo logré, fue posible la parte principal de la segunda década de mi trabajo y, por lo tanto, escribí un folleto titulado El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, donde llamaba la atención sobre el hecho de que existían en la Tierra y en cada nación, hombres y mujeres que (de alguna manera) reconocían a la Jerarquía espiritual del planeta, poseían o estaban desarrollando rápidamente la cualidad de no separatividad, y no se hallaban limitados por una organización, sino principalmente por la misma tendencia de sus ideas y por sus actividades comunes. Constituían un grupo que creaban subjetiva, espiritual, práctica y abiertamente, una nueva forma de relación humana. Esta nueva relación dio por resultado mutua comprensión y colaboración mental, que no [i634] reconocen barrera ni limitaciones nacionales. En el aspecto interno del incentivo y del esfuerzo espirituales, actualmente trabajan como un solo grupo; en el aspecto externo [e522] de los asuntos mundiales, quizá no se conozcan entre sí físicamente, ni lleguen abiertamente a hacer contacto, sin embargo están animados por los mismos principios y llevan adelante -en todas las naciones y en cada gran sector del pensamiento y del planeamiento humano- un trabajo similar.

    En esta década de mi trabajo, se inauguraron dos actividades principales: la creación del movimiento de Triángulos y la formación de Hombres de Buena Voluntad, que están en víspera de un mayor actividad creadora. Constituyen un esfuerzo para energetizar y relacionar a los miembros y adherentes del nuevo grupo de servidores del mundo (particularmente organizar a las personas de buena voluntad), descubrir y movilizar a los grupos formados por el nuevo grupo de servidores del mundo en todo el mundo, a fin de fortalecerlos, iniciando un esfuerzo masivo de quienes oran, tienen buenas intenciones y creen en la divina voluntad al bien, más aquellos que la complementan por medio del amor -sin importarles lo que significa ese vago término. Así se creó el núcleo de una gran síntesis en esta segunda década y tendrá efectos duraderos en la vida y designios humanos. Debido a la frustración planetaria y a la acrecentada actividad de las Fuerzas del Mal, el trabajo de Triángulos y de los hombres de buena voluntad ha sido formulado con más lentitud de lo que se esperaba originalmente, pero no fue por culpa de ellos; este período de frustración termina dentro de poco tiempo y el resultado será un impulso grandemente acrecentado. Deberían ahora hacer sus planes para una creciente respuesta, en lo que al público respecta.

    En la tercera y última década de mi trabajo, llegó el momento y la oportunidad de anunciar, en forma nueva y más enfática, lo que todas las religiones mundiales han proclamado, que -con la debida preparación y el establecimiento de una pronunciada tendencia hacia las rectas relaciones humanas- llegó el momento en que Cristo podría reaparecer y ocupar el lugar que le corresponde como Instructor del Mundo. Nunca antes había [i635] puesto el énfasis sobre el necesario trabajo de preparación. Los resultados de este pronunciamiento no han tenido tiempo todavía de hacerse sentir, pero los primeros diez años revelarán toda la importancia de lo realizado.

    Con el mencionado pronunciamiento terminó mi trabajo designado; el libro que indicará la proximidad de este acontecimiento y las líneas por las que se promoverá la nueva religión mundial, está ahora en prensa. Llamaré la atención sobre el hecho de que el concepto general de un Salvador del Mundo (siempre [e523] ligado a la función del Cristo, no importa el nombre con que se designe al excelso Hijo de Dios, en cualquier ciclo mundial) está en realidad estrechamente relacionado con la función mucho más importante como Instructor del Mundo. Las personas quieren ser salvadas, porque ignoran su propia responsabilidad inmediata, destacada definidamente por la enseñanza. Debe recordarse que la muerte simbólica en la cruz, no trae la salvación sino la enseñanza dada por Cristo. Los hombres deben salvarse a sí mismos, reaccionando y respondiendo a la enseñanza dada en toda su pureza por Cristo, algo que ustedes deberían inculcar enérgicamente; no son las interpretaciones humanas lo que salvan al hombre, sino la forma con que inicia y aplica lo que él comprende de la enseñanza. Los seguidores de Cristo deben llevar lo antedicho a la conciencia de todos los seres humanos con quienes establecen contacto.

    Ésta es una breve reseña del trabajo que emprendí en nombre de la Jerarquía y del Cristo, a Quien muy reverentemente considero mi Maestro. El trabajo fue llevado a cabo con éxito; muchos de los que leen estas palabras hicieron lo posible para ayudar y esto yo no lo olvido ni la Jerarquía es desagradecida. Quizás -poseyendo una visión mental más clara- descubran que aún pueden hacer mucho más.

    Pienso indicar (también brevemente) lo que deberá realizarse en las próximas dos décadas, pero primero me referiré a la situación del mundo y su condición, porque ambas obstaculizaron el esfuerzo jerárquico y particularmente lo que yo traté de hacer (llevar a cabo una gran empresa [i636] jerárquica), allanando al mismo tiempo, en forma extraordinaria, el camino para la reaparición de Cristo.

    Cuando comencé el trabajo exotérico en 1919, no creí verme frustrado por la segunda guerra mundial, o más bien por la fase final de la Primera Guerra Mundial. La Jerarquía abrigaba la esperanza de que la lección fuera suficientemente severa como para forzar los cambios esenciales para el futuro del género humano. Pero la humanidad no aprendió las necesarias lecciones. Como he dicho a menudo, la Jerarquía -debido al divino principio del libre albedrío en la humanidad- no puede predecir cómo actuarán los hombres en momentos de crisis, ni puede obligar a seguir la buena senda de la vida contra el deseo normal humano, porque las buenas acciones deben llegar desde lo más profundo del pensamiento y sentimientos humanos y surgir como un esfuerzo libre y no dirigido; la Jerarquía no puede dar los pasos que impidan a los hombres cometer errores, pues los hombres por los errores cometidos se dan cuenta “a través del mal, que es mejor el bien”, según lo expresó un gran poeta iniciado. Todo lo [e524] que la Jerarquía puede hacer es presentar la enseñanza necesaria que dirigirá el pensamiento del hombre por líneas correctas; también señalar el camino hacia las verdaderas relaciones y, al mismo tiempo, demostrar objetivamente la índole del mal camino. La Jerarquía siempre Lo hizo. Como grupo espiritual, Sus miembros pueden estar y están contra el egoísmo, la codicia y todo lo que trata de aprisionar al espíritu humano y coartar su libertad.

    Para ilustrar diré que la Jerarquía se declaró en contra del totalitarismo, que expresaron las dos grandes potencias, Alemania y Japón, cuando precipitaron la segunda guerra mundial. La Jerarquía es y seguirá siendo contraria a todo aspecto de codicia y agresividad totalitarias, de cualquier tipo (sutil, no declarado o abierto), que limite la libertad del individuo, del hombre espiritual libre, cualquiera sea su etapa en la evolución.

    Hacia el final de la segunda década de mi trabajo, el totalitarismo alzó nuevamente su maligna cabeza, y la Jerarquía forzosamente se opuso a este primordial principio del mal, pero nunca en contra de un grupo de seres humanos. Observen [i637] esta frase. El punto que trata de señalar es que la Jerarquía está inflexiblemente en contra de cualquier demostración del principio de no libertad, sin tener en cuenta la forma que adopte, pero está siempre de parte de la humanidad. El espíritu del mal que animaba a las acciones alemanas evocó toda posible oposición de las Fuerzas de la Luz y de su fuente, la Jerarquía. Actualmente este mal totalitario se está expresando por intermedio de la planificación de la oligarquía rusa, por intermedio del movimiento sionista y de todos los grupos que tratan de encadenar y aprisionar al espíritu del hombre; pero a los pueblos dominados por esta mala influencia y a los proyectos de estos malignos grupos nunca se los considera bajo una luz distinta del resto del género humano, sino como afectados por el espejismo, o como débiles e ignorantes (que indudablemente lo son), pero jamás se los separa, en los pensamientos y planes de la Jerarquía, del resto de la humanidad. Al mal no se lo debe permitir ni consentir que triunfe, sino que debe amarse a estos desdichados e ilusos exponentes del mal, al igual que al resto de la humanidad. Esto es algo difícil de comprender para el pensador ilógico, pero expresa más verdaderamente la actitud del Cristo y de todos los que sirven Su causa.

    Al introducirse la codicia y el despiadado totalitarismo en la palestra mundial, se frustró mucho de lo que yo había planeado y de lo que todos trataron de realizar; fue grandemente impedido y obstaculizado de muchas maneras el trabajo de los discípulos, pero no por la visión de largo alcance sino por la acción de corto alcance. Les pediría que no olviden esto. La visión persiste aunque esté bloqueada la acción inmediata.

    [e525] Es evidente que por las indicaciones dadas y las predominantes tendencias mundiales, la codicia prevalece innegablemente en algunas de las más poderosas naciones, por lo tanto, enfrentamos otro período de frustración y de mayor dificultad mundial.

    El sentimiento contra Rusia es muy fuerte entre las potencias occidentales y es mayormente por su culpa, aunque se base primordialmente en dos factores principales -uno de ellos malo y el otro bueno.

    La errónea reacción se basa en la misma antigua triplicidad de [i638] temor, codicia y envidia, y desde el ángulo de esas tres fases del egoísmo, es totalmente justificable. El hecho en sí constituye una dificultad mayor. Reflexionen sobre esto.

    La correcta reacción se basa en la frustración de la idea o del concepto de desarrollar un mundo pacífico y unificado -un mundo en el cual no habría guerra y donde los hombres pudieran vivir mutuamente en paz y seguridad y trabajar en todas partes sin oposición alguna para establecer rectas relaciones humanas. Este supermundo y esta humanidad unificada es un verdadero ideal, pero no un proyecto factible.

    Los trabajadores espirituales deberán enfrentar diversas alternativas mundiales:

    1.- Un total predominio de Rusia, cuyo régimen abarcaría el planeta, imponiendo su interpretación totalitaria de la doctrina comunista (porque tiene una interpretación correcta y verdadera) negando la libertad al individuo en interés del estado y -debido a la baja opinión que se tienen de las masas humanas- regimentando en todas partes su interpretación de la democracia.

    2.- Un mundo en donde todas las naciones vivan en un armisticio armado, prevalezca eternamente la desconfianza, y la ciencia se dedique al arte de la destrucción. En un mundo así deberá y se producirá oportunamente una explosión, que destruirá a la humanidad, tal como fue destruida anteriormente, según La Biblia, y otras Escrituras mundiales y los registros jerárquicos.

    3.- Un mundo en el que los Estados Unidos lleguen a ser factor controlador, después de haber arrasado a Rusia, lo cual puede hacerlo si actúa ahora. Será un mundo predominantemente capitalista, regido por varias naciones, pero encabezadas por Estados Unidos. Una nación capitalista no es necesariamente mala; el capital tiene su lugar, y Rusia (el enemigo del capitalismo) de ninguna manera está libre de la tendencia capitalista. Los móviles de Estados Unidos están muy mezclados; avidez de dinero o su equivalente, tal como el petróleo y, al mismo tiempo, sinceras buenas intenciones de establecer la libertad humana en un mundo democrático -modelado, lógicamente, de acuerdo a la democracia [e526] americana. Otro de los móviles son el respeto al puño armado y [i639] al mismo tiempo el anhelo de compartir los recursos económicos, y la bondad esencial que es una fuerte característica americana -característica masiva. Esta mezcolanza de móviles producirán oportunamente un mundo muy confuso, en el cual se verá que la humanidad ha aprendido muy poco como resultado de la Guerra Mundial (1914-1945), favoreciendo el ciclo del control monetario bien intencionado.

    4.- Un mundo dividido en “bloques” para la ayuda mutua y la participación económica. El tratado propuesto entre Gran Bretaña, Francia y los países del Benelux, es un ensayo, aunque contaminado por móviles objetables, desde el ángulo de la Jerarquía. El principal factor que ha inducido a este tratado, es el temor, no obstante contener las simientes de la esperanza. Nada hay intrínsecamente erróneo en el hecho de que las naciones se agrupen para ayuda mutua y colaboración económica. El factor erróneo se introduce cuando se unen contra cualquier otro grupo de naciones y, por lo tanto, contra cualquier grupo de seres humanos. Esta actitud, ideada y sostenida por Rusia, ha conducido al concepto relativamente nuevo de bloques opositores. En esta línea y con esta actitud de agrupaciones antagónicas, sólo puede producirse un desastre.

    Los bloques en sí pueden ser buenos y apropiados si siguen líneas de separaciones naturales, de diferencias de idioma y de distintas culturas. Pueden ser esencialmente correctos si se formaron para alcanzar metas económicas, educativas, religiosas y sociales y, por consiguiente, no deben causar alarma. Tales bloques podrían ser culturales y no militaristas, económicos y no codiciosos, y proporcionarían un movimiento normal y progresivo, lejos del nacionalismo separatista del pasado, que lleve hacia la lejana creación del Mundo Uno y de la Humanidad Una. Esto se verá algún día, después que la creación y el funcionamiento de los blono está preparado para un supergobierno, ni puede proporcionar todavía los estadistas altruistas y entrenados que tal gobierno requeriría. Hasta ahora este concepto contiene más simientes peligrosas que útiles. No obstante, es un sueño que se materializará algún día, después que la creación y el funcionamiento de los bloques hayan probado cómo los hombres deberían trabajar y vivir juntos.

    [i640] Las Naciones Unidas siguen siendo la esperanza del mundo y pueden continuar siéndolo; es un gran campo de experimentación, pero hoy están sufriendo las consecuencias de un error inicial. Ese error consistió en admitir una potencia totalitaria en su seno. Durante siete largos y terribles años las Fuerzas de la Luz combatieron al totalitarismo. En los primeros días del [e527] período de posguerra las naciones llegaron a una componenda de principios y admitieron a Rusia en las Naciones Unidas. Si hubieran tratado de unir a las otras naciones del mundo sobre la sólida base de una reforma económica, de la necesaria reorganización nacional y de los grupos regionales (término más apropiado que “bloques”), Rusia se habría visto obligada a adaptarse, porque hubiera estado en juego su propia existencia. Un error inicial puede conducir a muchas dificultades y esto es lo que enfrentan actualmente las Naciones Unidas.

    He expuesto aquí las posibilidades que pueden desafiar y enfrentar el trabajo y nuevamente me niego a predecir lo que sucederá. No se me permite hacerlo. He juzgado necesario resumir la situación, porque en este mundo ustedes y todos los hombres de buena voluntad tendrán que trabajar durante los próximos veinte años; este período de estabilización, en el cual los discípulos del Cristo deben prepararse para Su reaparición, no será fácil. Durante las dos décadas venideras ustedes deberán hacer fructificar las simientes que he sembrado. Aunque no estaré trabajando activa ni externamente con ustedes y tampoco me comunicaré como lo he hecho durante los últimos treinta años, tendrán mis libros (que entonces estarán terminados) y la relación que ahora mantengo con ustedes y con todas las actividades que he ayudado a inaugurar, permanecerán básicamente las mismas; eso será más subjetivo, pero hay muchas personas en el mundo que conocen los medios para llegar hasta mi.

    En Cristo, a Quien yo sirvo como discípulo, y la Jerarquía espiritual, de la cual soy miembro, se están acercando más firmemente a la humanidad; en el pasado he afirmado para alentarlos, que “la Jerarquía permanece”; hoy les digo, “la Jerarquía está cerca”.
    El trabajo que debe realizarse en las dos décadas venideras es el siguiente, y no me extenderé sobre el mismo porque han sido [i641] entrenados para realizarlo; saben lo que debe hacerse y la responsabilidad es de ustedes -como lo será mi infalible ayuda:

    1.- Preparar a los hombres para la reaparición de Cristo. Este es el primer y mayor deber. La parte más importante de ese trabajo es enseñar a los hombres -en amplia escala- a emplear la Invocación para que llegue a ser una plegaria mundial, y a enfocar la demanda invocadora de la humanidad.

    2.- Ampliar el trabajo de Triángulos, de manera que, subjetiva y etéricamente, la luz y la buena voluntad puedan abarcar la Tierra.

    3.- Promover incesantemente el trabajo de Buena Voluntad Mundial, [e528] para que cada nación pueda tener su grupo de hombres y mujeres dedicados al establecimiento de rectas relaciones humanas. El núcleo lo poseen, deben por lo tanto iniciar la expansión. Tienen el principio de la buena voluntad presente en todo el mundo; la tarea será realmente pesada, pero está lejos de ser imposible.

    4.- Emprender la constante distribución de mis libros, que contienen mucha enseñanza para la nueva era. En último análisis, los libros son para ustedes las herramientas de trabajo y los instrumentos por los cuales entrenarán a sus trabajadores. Traten de que circulen constantemente.

    5.- Esfuércense por hacer del Festival de Wesak (en el momento de la Luna llena de Tauro) un festival universal, que sea reconocido como de valor para todos los credos. En este Festival dos Guías divinos, de Oriente y de Occidente, colaboran juntos y trabajan en la más estrecha unión espiritual; el Cristo y el Buda emplean este festival cada año como punto de inspiración para el trabajo del año próximo. Traten de hacer lo mismo. Entonces, las energías espirituales estarán excepcionalmente disponibles.

    6.- Descubran a los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo donde sea posible, y fortalezcan sus manos. Búsquenlos en todas las naciones y en todas las expresiones de las distintas líneas de pensamiento y puntos de vista. Recuerden siempre que en doctrina y dogma y en técnicas y métodos, podrán diferir ampliamente de ustedes, pero en el amor a sus semejantes, en la buena voluntad práctica y en la devoción para el establecimiento de rectas relaciones humanas, están con ustedes, son sus iguales y probablemente puedan enseñarles mucho.

    [i642] Y ahora, ¿qué les diré para terminar, compañeros, hermanos y condiscípulos míos? Les he dicho tanto durante los últimos años que poco queda por decir; tienen todo lo que necesitan para llevar adelante el trabajo y recibir el impulso de la Jerarquía, a través de lo que he intentado hacer. Sólo puedo decir que confío en ustedes y espero que no disminuyan sus esfuerzos. Se han dedicado y consagrado y seguirán haciéndolo, porque el acercamiento de la Jerarquía y la proximidad del Cristo demostraron ser crecientes fuentes de fortaleza.

    Que la bendición de Aquel a Quien todos servimos se derrame sobre ustedes y los discípulos de todas partes, y que se dediquen plenamente a ayudar a los hombres a pasar de la oscuridad a la luz y de la muerte a la inmortalidad.

  • El Mundo Dévico en la Obra de El Maestro Tibetano

    [VBA:] Atraer la atención de los aspirantes espirituales del mundo y muy especialmente de los científicos con mente amplia y progresista, sobre aquella misteriosa corriente de vida logoica definida esotéricamente como “dévica” o angélica, considerándola la Energía potencial de la Creación, cósmica, solar, planetaria, humana y atómica.

    La Energía Dévica

    Con respecto a la exposición científica de la evolución dévica como la Energía potencial de la Creación, podemos decir que éste es un reto muy actual y en el curso de las tres últimas décadas se han publicado en diversas partes del mundo muchos libros sobre este interesante tema, escritos por distintos y muy cualificados discípulos espirituales, de manera tal que su conocimiento ha logrado penetrar en muchas áreas del saber humano, hasta el punto que las elevadas jerarquías de una de las más poderosas organizaciones religiosas del mundo, ante la evidencia de que unos seres celestiales considerados hasta aquí poco menos que como un patrimonio casi exclusivo de sus doctrinas religiosas, pasaban al dominio público de lo natural e intelectual, no tuvieron otra opción bajo riesgo de quedar rezagados en materia tan importante, de pronunciarse abiertamente sobre la existencia de los Ángeles y sus influencias espirituales en la vida de los seres humanos, así como sobre las virtudes operativas del Espíritu Santo en la vida social de la humanidad. [VBA]

    2010: 30 Aniversario del Tríptico (1980)

    Un Tratado Esotérico Sobre los Ángeles

    ..

    En este 2010 que se celebra el trigésimo aniversario del Tríptico sobre los Ángeles (1980-2101), nos sumamos a la celebración a través de la publicación en línea de la compilación realizada años atrás (2001) sobre “El Mundo Dévico en la Obra de El Maestro Tibetano”.

    Documento PDF de 100 páginas:

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  • Los libros azules

    Los Libros Azules


    [ Resumen de una Declaración hecha por el Tibetano | [download id=”36″ format=”1″] |
    Índices de los librosLos Libros Azules on-line ]


    Por el Maestro Tibetano y AAB:

    — Iniciación Humana y Solar — 1922

    — Cartas Sobre Meditación Ocultista — 1922

    — Tratado Sobre el Fuego Cósmico — 1925

    — La Luz del Alma: Los Yoga Sutras de Patanjali — 1927 (parafraseados por el MT y comentados por AAB)

    — Tratado Sobre Magia Blanca — 1934

    — Discipulado en la Nueva Era, Vol. I — 1944

    — Discipulado en la Nueva Era, Vol. II — 1955

    — Los Problemas de la Humanidad — 1947

    — La Reaparición de Cristo — 1948

    — El Destino de las Naciones — 1949

    — Glamor (Espejismo) – Un Problema Mundial — 1950

    — Telepatía y el Vehículo Etérico — 1950

    — Educación en la Nueva Era — 1954

    — La Exteriorización de la Jerarquía — 1957

    — Tratado Sobre los Siete Rayos:

    o Vol. 1: Psicología Esotérica, Vol. I — 1936

    o Vol. 2: Psicología Esotérica, Vol. II — 1942

    o Vol. 3: Astrología Esotérica — 1951

    o Vol. 4: Curación Esotérica — 1953

    o Vol. 5: Los Rayos y las Iniciaciones — 1960

    Por Alice A. Bailey:

    — La Conciencia del Átomo — 1922

    — El Alma y su Mecanismo — 1930

    — Del Intelecto a la Intuicón — 1932

    — De Belén al Calvario — 1937

    — Autobiografía Inconclusa — 1951

    — Los Trabajos de Hércules — 1974