Categoría: La Gran Invocación

La Gran Invocación es una plegaria mundial, traducida en más de 70 idiomas y dialectos. Es un instrumento de poder para ayudar a que el Plan de Dios se exprese plenamente en la Tierra y para emplearlo como un acto de servicio a la humanidad y el Cristo.

  • Virgo, Isis y la Gran Invocación

    [JB] Nos ha llegado la noticia que nuestro colega y amigo John Berges hizo su transición el pasado 30 de agosto. John fue el autor del libro Sacred Vessels of the Mysteries, un profundo estudio numerológico sobre la Gran Invocación (GI).

    John y yo coincidimos cuando presentó su libro en la Conferencia Wesak de la Escuela Arcana en Nueva York en el 1998. El había leído mi artículo en la revista Beacon sobre La Electricidad y la Gran Invocación (1994), le interesaba añadir esa perspectiva a su trabajo y le intrigaba mi nom de plume THOTH, ya que había dedicado un esfuerzo extraordinario a investigar la relación numerológica de la GI con la tradición hermética (el Cap. X sobre Hermes y el Cap. VII sobre Isis). Cuando nos vimos en NY, ya yo había leído su libro y pudimos profundizar extensamente sobre el tema. El me regaló su autógrafo; yo le prometí recrear en castellano parte de su trabajo numerológico sobre la GI, promesa que cumplí en el 2003 con la publicación de mi ensayo La Gran Invocación: Análisis Numerológico.

    Durante el presente plenilunio en el signo de Virgo parece oportuno celebrar el trabajo de John Berges, particularmente el capítulo de su libro que le dedica a Isis. Nos dice John en la p. 150: “… el punto central de la Gran Invocación nos está diciendo que “Dios es conocido” (God is known) mediante alguna relación con la “Reina del Cielo” quien es Isis o Sirio”, aludiendo al hecho de que la palabra Isis se compone de dos palabras “is” (yuxtapuestas, en inglés) y que la palabra “is” ocupa la posicion 57 de las 113 palabras de la GI, el centro o corazón mismo de la GI.

     

    La Gran Invocación Revela a Isis

    En el Corazón de la Cruz Siriana Piramidal

    http://aleph.ngsm.org/LGI_Isis.htm

     

     

     

    VBA: Y todo esto, la comprensión de esto tiene que ser una llamada a nuestra mente, a nuestro corazón, porque aunque estemos suministrando misterios menores hay que comprender que la acumulación de misterios menores trae como consecuencia la percepción del misterio mayor, y con la percepción –cuando se levanta el Velo de Isis del misterio, del misterio mayor– entonces sucede la Iniciación.

    VBA: Ennoblecer los sentidos, estabilizar las emociones y rasgar los Velos de Isis en la mente que ocultan la verdad. He ahí la tarea del discípulo en esta nueva era de oportunidades.

     

  • La Fuerza Salvadora

    La buena voluntad y la expresión de la voluntad al bien es la “fuerza salvadora” que anima al nuevo grupo de servidores del mundo. [DINA I, p. 715]

    Que el rayo de su alma domine al hombre cotidiano y se convierta en un radiante centro de fuerza salvadora. [DINA II, p. 596]

     

    Las Grandes Invocaciones

    Nicholas Roerich. The Coming One (The Great Rider)
    N. Roerich. Aquél que Viene. (El Gran Jinete.) 1927.

    Primera Estrofa

    Que las Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.
    Que el Espíritu de Paz se difunda por el mundo.
    Que el espíritu de colaboración una a los hombres de buena voluntad dondequiera que estén.
    Que el olvido de agravios, por parte de todos los hombres, sea la tónica de esta época.
    Que el poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres.
    Que así sea y cumplamos nuestra parte.

    1936.

    * * * * *

    Nicholas Roerich. Warrior of Light
    N. Roerich. Guerrero de Luz. 1933.

    Segunda Estrofa

    Que surjan los Señores de la Liberación.
    Que traigan ayuda a los hijos de los hombres.
    Que aparezca el Jinete del Lugar secreto,
    Y con Su venida, salve.
    Ven, oh Todopoderoso.

    Que las almas de los hombres despierten a la Luz.
    Que permanezcan con intención masiva.
    Que el Señor pronuncie el fiat:
    ¡ Ha llegado a su fin el dolor!
    Ven, oh Todopoderoso.
    Ha llegado, para la Fuerza Salvadora, la hora de servir.
    Que se difunda por el mundo, oh Todopoderoso.

    Que la Luz, el Amor, el Poder y la Muerte,
    Cumplan el propósito de Aquel Que Viene.
    La VOLUNTAD de salvar está presente.
    El AMOR, para llevar a cabo la tarea, está ampliamente difundido.
    La AYUDA ACTIVA de quienes conocen la verdad también está presente.
    Ven, oh Todopoderoso, y fusiona a los tres.
    Construye una muralla protectora.
    El imperio del mal debe terminar ahora.

    1940.

    * * * * *

    Nicholas Roerich. Battle in the Heavens
    N. Roerich. Batalla en los Cielos. 1912.

    Tercera Estrofa

    Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
    Que afluya luz a las mentes de los hombres;
    Que la luz descienda a la Tierra.

    Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
    Que afluya amor a los corazones de los hombres;
    Que Cristo retorne a la Tierra.

    Desde el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
    Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
    El propósito que los Maestros conocen y sirven.

    Desde el Centro que llamamos la raza de los hombres,
    Que se realice el Plan de Amor y de Luz
    Y selle la puerta donde se halla el mal.

    Que la Luz, el Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra.

    1945.

    AAB/DK. La Exteriorización de la Jerarquía.

    ¿Hay suficientes mentes intensamente enfocadas y corazones atentos para llegar a los dos centros donde esperan quienes pueden ayudar en este momento? He aquí el interrogante. Sucederá cuando los tres centros -la humanidad, la Jerarquía espiritual del planeta y el “lugar donde la voluntad de Dios está oculta” (denominado Shamballa en las antiguas escrituras)- estén alineados y en mutua armonía. Entonces se establecerá una relación directa entre los tres y también un canal directo para la afluencia de la fuerza liberadora. Esto ha sucedido sólo una vez en la historia de la raza. […]

    En el trabajo conjunto de estos Tres, si la humanidad lograra evocarlos, vendrá el alineamiento y la relación correcta de tres grandes centros espirituales del planeta, algo que no ha sucedido nunca. Entonces: [i275]

    1. Los Señores de la Liberación recibirán y trasmitirán a la Jerarquía, energía desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida y cumplida.
    2. El Jinete recibirá esta energía y emprenderá la acción que la expresará, más la energía motivadora desde el centro donde el Amor de Dios es expresado.
    3. El Señor de la Civilización estimulará y preparará el Centro denominado humanidad, para la debida recepción de esta fuerza revitalizadora, estimuladora y liberadora.

    Así Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad estarán conscientemente relacionadas y dinámicamente en mutuo contacto. La Voluntad de Dios, el Amor de Dios y la Inteligencia de Dios, se fusionarán y mezclarán sobre la Tierra, en relación con los problemas humanos. Se crearán condiciones y se pondrán en movimiento energías que darán fin al gobierno del mal y a la guerra, por medio de la victoria de las Fuerzas de la Luz, reconocidas y ayudadas por la Humanidad.

    A esta síntesis de las tres energías, evocadas por la invocación y la respuesta de ciertas Potestades divinas, se le otorga esotéricamente el nombre de “Fuerza Salvadora”. No sabemos prácticamente nada de su exacta naturaleza y efectos intencionados. Nunca ha actuado en el plano físico, aunque lo ha hecho durante algún tiempo en el plano mental. Aunque es una mezcla de las energías de los tres centros referidos anteriormente, es principalmente la energía de la Voluntad divina, la cual será su destacada característica. Haré aquí una insinuación. Así como la exteriorización de la logia materialista de siete hombres, a la cual ya me referí, se estableció y debe ser considerada antes de la futura [e231] exteriorización de la logia de Vidas espirituales (la aparición del reino de Dios en la Tierra), denominada la Jerarquía planetaria, así ha aparecido en la Tierra la voluntad al poder de las fuerzas agresoras, y han tratado de obtener el control sobre la humanidad. Observen este objetivo. Esta ansia de poder puede ser disipada sólo cuando, entre los hijos de los hombres, se le dé rienda suelta al aspecto más elevado de la misma energía. La Voluntad [i276] divina y espiritual, llevada sobre el impulso del amor altruista, puede y debe ser evocada para destruir la egoísta y maligna ansia de poder, prevaleciente ahora en la Tierra, dirigida por los siete hombres enfocados en Alemania.

    Por lo tanto, “la fuerza salvadora” debe ser difundida por todo el mundo. Durante largas edades los hombres han orado con las palabras de San Pablo: “Que el amor de Dios se difunda en nuestros corazones“. Hoy es necesario que la difusión de “la fuerza salvadora” se posesione de nuestras mentes y controle desde ese centro directriz, pues personifica en este momento la salvación necesaria. Para que esto sea posible se necesitarán los esfuerzos conjuntos de los tres puntos focales de la expresión divina en nuestro planeta, y ello será factible. [EJ, p. 226-231]

    Nicholas Roerich. The Chalice of Christ
    N. Roerich. El Cáliz de Cristo. 1925.

    Los tres Aspectos de la Personalidad, el Alma y el Espíritu simbolizados por la Montaña, la Cruz y el Rayo en el pictograma de “Sat”, la Seidad, son esencialmente “tres en uno”. No existen independientemente sino que son la triple forma de una sola realidad. Algo subyace tras la triplicidad de la Mónada, el Alma y la Personaldiad, tal como la cuarta cualidad de la divinidad subyace tras las tres Cualidades reveladas (manifiestas) de la Voluntad, el Amor y la Actividad. Esta Cuarta Cualidad o Energía Sintética que se expresa a través de las otras Tres, a nivel planetario es “la Fuerza Salvadora” que opera a través de los Tres Centros Planetarios de Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad una vez que han sido puestos en mutua relación funcionante. Aquello es revelado “después” de que los Tres Centros han sido puestos en relación, pero existe “antes” de su formación. Eso es tanto la causa como el resultado de su evolución [la de los Tres Centros]. Es el Alfa y el Omega del proceso creativo mismo. [AAB/DK. Documentos inéditos.]

    AAB/DK. La Exteriorización de la Jerarquía.

    La necesidad de dar un curso constructivo y enfocar las energías invocadas me indujo, bajo la instrucción de la Jerarquía, a impartir en lapsos muy separados dos estrofas o partes, de un mántram oculto; la primera, para ayudar a enfocar a los aspirantes que respondieron plenamente; la segunda, fue ofrecida también a las masas, pero estaba destinada a ser una prueba y una “decisión en un momento de crisis”, por lo tanto, atrajo a los aspirantes y discípulos mentalmente enfocados.

    Explico esto porque en la actualidad las condiciones mundiales justifican el empleo de ambas estrofas. La Gran Invocación, tal como fue empleada anteriormente, debería estar también disponible para las masas. La segunda estrofa debería ser empleada por pensadores, esoteristas y discípulos, y por todos los que responden a su nota. Al hacerlo, necesitarán tener una gran “habilidad en la acción”, de manera de poder, correcta e inteligentemente, distribuir las dos Invocaciones. Una invocará al Jinete del Lugar Secreto y ayudará a ser evocado, porque se refiere y se invoca al Jinete del Lugar Secreto en la primera Invocación; la otra invocará a los Señores de la Liberación.

    La invocación combinada y el llamado unido desde distintos niveles de la conciencia humana, constituirá un poderoso llamado para influir sobre los Centros ocultos de la “Fuerza Salvadora”. Este llamado conjunto debe ser organizado ahora. Así, la masa humana será estimulada a avanzar ;hacia la luz, y el nuevo ciclo mundial, que comienza en Acuario, quedará definitivamente inaugurado por la humanidad misma. [EJ, p. 283]

    AAB/DK. La Exteriorización de la Jerarquía.

    En este proceso de iniciación planetaria, la humanidad ha llevado su trabajo como salvador del mundo, al mundo de la sustancia, afectando a esas unidades primarias de vida, de las que están constituidas todas las formas.

    1. Ahora comprenderán el significado de las palabras de la segunda Gran Invocación que muchos de ustedes emplean, donde dice: Ha llegado la hora de servir para la fuerza salvadora. Esta “fuerza salvadora” es la energía que la ciencia ha liberado en el mundo para destruir, primero de todo, a quienes continúan (si lo hacen) desafiando a las Fuerzas de la Luz que trabajan por intermedio de las Naciones Aliadas. Luego -a medida que transcurre el tiempo- esta energía liberada introducirá la nueva civilización, el nuevo y mejor mundo y condiciones espirituales más sutiles. Los sueños más elevados de quienes aman a sus semejantes pueden llegar a ser posibilidades prácticas, por el correcto empleo de esta energía liberada, si los valores reales son enseñados, acrecentados y aplicados a la vida diaria. La ciencia ha [e412] hecho que esté disponible esta “fuerza salvadora”, corroborando mi anterior profecía.*

    [i498] Como ya he dicho, el primer empleo de esta energía ha sido para la destrucción material; fue inevitable y deseable; las antiguas formas (que obstruían el bien) tuvieron que ser destruidas; la destrucción y desaparición de lo malo e indeseable debe preceder siempre a la construcción de lo bueno y deseable y al anhelado surgimiento de lo nuevo y mejor.

    El empleo constructivo de esta energía y su control, para el mejoramiento de la humanidad, es su verdadero propósito; esta energía viviente de la sustancia misma, hasta ahora encerrada dentro del átomo y aprisionada en estas máximas formas de vida, puede ser dirigida totalmente hacia lo bueno y dar lugar a métodos tan revolucionarios en la experiencia humana que (desde un sólo ángulo) será necesaria la creación de una estructura mundial económica totalmente nueva.

    A las Naciones Unidas les corresponde proteger esta energía liberada, para que no sea mal empleada ni prostituida para fines egoístas y propósitos puramente materiales. Es “fuerza salvadora” que contiene en sí el poder de reconstruir, rehabilitar y restaurar. Su correcto empleo puede abolir la indigencia y traer bienestar civilizado (y no lujo inútil) a quienes habitan el planeta; su expresión en las formas del correcto vivir, si están motivadas por rectas relaciones humanas, producirá belleza, calor, color y la eliminación de la enfermedad existente, el abandono, por el género humano, de todas las actividades que involucran vivir o trabajar bajo tierra, lo cual dará fin a toda esclavitud humana, a [e413] toda necesidad de trabajar o luchar por posesiones y cosas, y hará posible una condición de vida que dará al hombre libertad para alcanzar los objetivos superiores del espíritu. También evitará la necesidad de dedicar la vida únicamente a satisfacer las necesidades primordiales o para [i499] que las personas ricas o privilegiadas tengan demasiado, mientras otras nada posean. Los hombres de todas partes se habrán liberado, alcanzando un modo de vida que les proporcionará la ocasión y el tiempo para seguir objetivos espirituales, realizar una vida cultural más plena y alcanzar una perspectiva mental más amplia.

    Pero, hermanos míos, los hombres lucharán para impedirlo; los grupos reaccionarios de todos los países no reconocerán la necesidad ni desearán este nuevo orden mundial que la liberación de la energía cósmica (aún en esta ínfima escala inicial) hará posible; los intereses invertidos, los grandes carteles, los fondos y monopolios, que controlaron durante las últimas décadas que precedieron a esta guerra mundial, movilizarán sus recursos y lucharán a muerte por impedir la extinción de sus fuentes de enriquecimiento; tampoco permitirán, mientras puedan evitarlo, transferir el control de este poder ilimitado a manos de las masas a quienes les pertenece por derecho. Los intereses egoístas entre los grandes accionistas, las firmas bancarias y las acaudaladas iglesias organizadas, se opondrán al cambio, excepto en lo que pueda beneficiarlos y traerles más ganancias a sus arcas.

    Los signos de esta oposición pueden verse en las declaraciones de ciertos hombres poderosos que alientan actualmente una oscura perspectiva en Londres, en Washington y en otra parte; el Vaticano, esa organización eclesiástica opulenta y reaccionaria, ha expresado ya su disconformidad, porque la iglesia sabe que sus días están contados -como los de todos los intereses monetarios adjudicados-, siempre que la humanidad rija sus decisiones durante los próximos cincuenta años, con la idea del mayor bien para el mayor número. Por lo tanto, en el futuro, las decisiones mundiales deben estar basadas en una firme determinación de llevar adelante las rectas relaciones humanas e impedir el control egoísta, financiero o eclesiástico, por un grupo de hombres provenientes de cualquier parte y en cualquier país. Creemos que la determinación de Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, que poseen los secretos, está de acuerdo con estas líneas.

    Estas pocas sugerencias dará mucho material para reflexionar y una base real para un pensar confiado y progresista. [i500] Organícense ahora para el trabajo de buena voluntad. El futuro del mundo está en las manos de los hombres de buena voluntad y de todos los que tienen un propósito altruista. Esta liberación de la energía hará oportunamente que el dinero, tal como lo [e414] conocemos, no tenga importancia; el dinero (debido a las limitaciones del hombre) ha producido el mal y sembrado la discordia y el desconcierto en el mundo. Esta nueva energía liberada puede resultar una “fuerza salvadora” para todo el género humano, liberándolo de la pobreza, la fealdad, la degradación, la esclavitud y la desesperación; destruirá los grandes monopolios, acabará con la maldición del trabajo y abrirá la puerta hacia la edad de oro que todos los hombres esperan. Nivelará todas las capas artificiales de la sociedad moderna y emancipará a los hombres de la constante ansiedad y del arduo trabajo, que fueron los responsables de tanta enfermedad y muerte. Cuando estas condiciones nuevas y mejores se hayan establecido, entonces los hombres serán libres de disfrutar de las bellezas de la vida y de buscar el “Camino Iluminado”. [EJ, pp. 411-414]

    * Vease Tratado sobre Magia Blanca, pp. 243-244:

    AAB/DK. Tratado Sobre Magia Blanca.

    “Podría decirse aquí que tres grandes descubrimientos son inminentes, y durante las dos generaciones venideras revolucionarán el pensar y la vida modernos.

    Uno ya se presiente, y es tema de experimento e investigación: la liberación de la energía del átomo. Esto cambiará totalmente la situación económica y política del mundo, porque esta última depende principalmente de la primera. Se simplificará nuestra civilización mecánica, vendrá una era en que estaremos [i334] libres de la pesadilla del dinero (poseerlo o no), y la familia humana reconocerá universalmente su categoría como reino de enlace entre los tres reinos inferiores de la naturaleza y el quinto reino o espiritual. Se tendrá tiempo y libertad para cultivar el alma, que reemplazará nuestros métodos modernos de educación, y la significación de los poderes del alma y el desarrollo de la conciencia superhumana absorberán en todas partes la atención de educadores y estudiantes.”

    AAB/DK. La Astrología Esotérica.

    Esta invocación fue dada a las masas durante esta prueba, pero estaba principalmente destinada a ser empleada por esos aspirantes y discípulos que no sólo son místicos, sino que han logrado por lo menos un pequeño progreso en su tentativa de hollar el camino oculto; están mentalmente enfocados y reconocen el camino superior; han visto la visión y están ya preparados para algo más cercano y real. Por lo tanto, la última estrofa está destinada principalmente a los que han ascendido o están en proceso de ascender a la Cruz Fija.

    Por eso fue relativamente limitado el empleo de la segunda parte de [i572] la Gran Invocación, repudiada (a veces casi violentamente) por las personas de tipo emocional que no pueden ver más allá de la belleza de la paz -expresión de la meta en el plano astral. Su visión del todo mayor y la evocación de la [e425] voluntad al bien (que no es voluntad por la paz) estaba extremadamente limitada, aunque no por su culpa. Simplemente indicaba el lugar que ocupaba en la escala de la evolución, y marcaba un punto relativamente útil de servicio, pero en proceso de ser trascendido. Los pueblos del mundo ya están comprendiendo (por medio del sufrimiento y su consiguiente reflejo) que existe algo más grande que la paz, y es el bien de la totalidad, y no únicamente pacíficas condiciones individuales o paz nacional. Esta reorientación de la conciencia humana es creada por la actitud determinada de las almas de los hombres en forma masiva y fusionada, organizada y enfocada por la visión del bienestar general de la humanidad.

    Sin embargo, fue esencial que las diferenciaciones en las actitudes aparecieran con toda claridad y, por lo tanto, dimos las dos estrofas de la Gran Invocación, en forma separada y en distintos momentos. Así aprendieron a apreciar la diferencia entre las actitudes de la masa de personas bien intencionadas del mundo y las actitudes correctamente orientadas de los aspirantes y discípulos inteligentes. Esto fue necesario antes de que pudiera tener lugar una acción más amplia. Hago una pausa aquí para recordarles que ambos grupos son necesarios: el primero -emocional e idealista- tiene que desempeñar su parte para enfocar la masiva aspiración fluida, cuya responsabilidad es hacia el público en general. El otro grupo de pensadores entrenados y personas que están principalmente animadas por la voluntad al bien (que es de mayor importancia en este ciclo mundial que la voluntad para la paz) tienen la función de evocar respuesta jerárquica, [i573] contestando a la aspiración del primer grupo. Enfoca su aspiración en el plano mental, creando una forma mental que personifica el objetivo y proyecta el “llamado” que puede llegar a oídos de los Señores de la Liberación.

    La invocación fusionada y el llamado unido, elevará una poderosa demanda desde los distintos niveles de la conciencia humana hasta los Centros ocultos de la “Fuerza Salvadora”. Tal el llamado unido que deben ahora organizar. Así la masa de la humanidad será estimulada para pasar de la Cruz Mutable a la Cruz Fija, y el nuevo ciclo mundial que empieza en Acuario (un brazo de la Cruz Fija), será definitivamente inaugurado por la humanidad misma.

    Por lo tanto, podría decirse que la Gran Invocación, tal como fue dada la primera vez, es para que la empleen aquellos que están crucificados en la Cruz Mutable, la Cruz del cambio, mientras que la Segunda Invocación es para quienes están [e426] crucificados en la Cruz Fija, la Cruz de la correcta orientación, y también para que la empleen esos hombres y mujeres cuya finalidad es expresar la voluntad al bien, y pensar en términos de servicio mundial, porque están orientados hacia la luz -la luz del conocimiento, la luz de la sabiduría y de la comprensión y la luz de la vida misma.

    En la Cruz Fija, la influencia unida de sus cuatro corrientes de energía, cuando se expresan plenamente por intermedio de un discípulo individual y de la Jerarquía, produce también tres condiciones emergentes:

    1. Hay una vasta experiencia de vida, actividad y percepción grupales. El hombre autoconsciente en Leo, se convierte en el hombre consciente del grupo en Acuario.
    2. Surge en la conciencia del discípulo una visión del “Camino interminable, del cual el Nirvana no es más que el principio”. [i574]
    3. Reconoce su trabajo mediador, tarea principal de la Jerarquía, que media entre Shamballa y la Humanidad. Sabe que debe llevar adelante simultáneamente, la tarea dual de invocación y evocación -la evocación (por medio de la correcta invocación) de la voluntad al bien de los pensadores y aspirantes del mundo y, además, la voluntad de salvar de los Señores de Shamballa, por conducto de la Jerarquía, pues él está en posición de acercarse directamente. Señalo grandes misterios.

    Por lo tanto, al principio se despierta en él una vaga determinación que cede su lugar, con el tiempo, a la evocación de la voluntad en sí mismo. Esto oportunamente lo relaciona con el aspecto voluntad de la Deidad cuando emana y desciende aminorado, desde Shamballa, por conducto de la Jerarquía, en cuya organización espiritual está siendo gradualmente integrado, mediante la experiencia de la Cruz Fija. Aquí debería observarse que:

    1. La experiencia en la Cruz Mutable íntegra a un hombre en el centro denominado Humanidad.
    2. La experiencia en la Cruz Fija íntegra al discípulo en el segundo centro planetario denominado la Jerarquía.
    3. La experiencia en la Cruz Cardinal integra al iniciado en el principal Centro planetario que denominamos Shamballa.

    Oportunamente, se convierte en un radiante centro de voluntad espiritual que afecta a la humanidad y evoca su voluntad al [e427] bien, la fusiona con la de la Jerarquía hasta donde puede, y a su vez fusiona esta voluntad humana con la actividad jerár­quica, en un esfuerzo por evocar respuesta desde Shamballa. [i575] [AE, pp. 424-427]

    AAB/DK. Los Rayos y las Iniciaciones.

    Una de las primeras tareas consiste en lograr la libre afluencia de energía y su correcta relación con los tres centros mayores de nuestro planeta, correspondientes a los centros coronario, cardíaco y [e140] laríngeo del hombre. Dichos centros mayores se ocupan de la circulación de energía entre Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad. Esta circulación que, por primera vez en la historia planetaria, incluye al centro más elevado, Shamballa, aún no ha sido establecida totalmente. Shamballa, mediante el impacto, se ha puesto en contacto varias veces, durante la historia de la raza, con el centro denominado Humanidad, pero no ha habido acción recíproca ni libre afluencia. La humanidad ha recibido el impacto de la energía que produjo cambios en la actividad del centro, aunque no hubo “respuesta de retorno”, como se dice esotéricamente, por eso no se produjo la circulación. La fuerza de Shamballa fue trasmitida hasta ahora por conducto de la Jerarquía. En este siglo y por primera vez, ha habido impacto directo. El diagrama aclara esto.

    Con el tiempo habrá una libre afluencia y se establecerá un verdadero vórtice de fuerza entre los tres centros; se acrecentará en tal forma su actividad radiatoria que –moviéndose en ambas direcciones alrededor de los tres centros– oportunamente se hará contacto con las radiaciones que emanan de los otros cuatro centros [e141] de la Vida planetaria, completando la interacción e interrelación entre los siete. Los cuatro incluyen los tres reinos inferiores de la naturaleza, y cierto centro básico (correspondiente al centro que se halla en la base de la columna vertebral del hombre) del cual nada se sabe ni se sabrá durante muchas épocas.

    [i160] Por lo tanto, es evidente la importancia que tiene el centro denominado Humanidad. En La Doctrina Secreta se enseña que el género humano tiene la función especial de salvar y regenerar a la naturaleza. La “fuerza salvadora” -combinación circulatoria de tres energías mayores- es irradiada por la humanidad como impulso creador grupal que gradualmente atrae a todas las formas de vida hacia el campo de su potencia magnética, relacionándolas a todas ellas (o más bien, el alma de cada reino) con la Jerarquía y Shamballa. Esto encierra un gran misterio estrechamente vinculado -por poco que lo comprendan- con la doctrina de los Avatares o de los Salvadores del Mundo. [RI, pp. 139-141]

    AAB/DK. Los Rayos y las Iniciaciones.

    La Jerarquía misma se halla también en un punto de crisis espiritual. Sus iniciados permanecen ante el Portal que conduce al [e278] Camino de Evolución Superior, y todo el personal de la Jerarquía espera avanzar en conjunto, e ir -en Su propio nivel- paralelamente al progreso que la humanidad está también destinada a realizar.
    Pero, hermanos míos, aquí está lo interesante. De acuerdo a la gran ley de expresión sintética (denominada por nosotros la Ley de Síntesis, que rige al primer aspecto divino) la Jerarquía debe avanzar de tal manera que el esfuerzo abarque el plano físico y también los planos superiores. La actividad ideada debe abarcar los tres mundos de la evolución humana, así como los tres mundos de la Tríada espiritual. Recuerden que la superposición de estos dos mundos tiene lugar en el plano mental y justifica la bien conocida frase “los cinco mundos de la evolución superhumana”. De allí la necesidad de la exteriorización de la Jerarquía y la demostración de Su capacidad conjunta para trabajar desde el plano físico hasta el más elevado, a fin de avanzar conjuntamente a través de este Portal y penetrar en el Camino. Hablando simbólicamente, esta exteriorización es, para los Miembros de la Jerarquía, un acto de sacrificado servicio, pero también un gesto simbólico. La Jerarquía vuelve a encarnar sobre la tierra y por primera vez desde su última encarnación en los días atlantes. Sin embargo la encarnación de los Miembros de la Jerarquía es grupal, no individual; éste es probablemente para ustedes un punto sutil demasiado difícil de comprender.

    Por lo tanto, la exteriorización de la Jerarquía y el restablecimiento de los Misterios no es algo hecho para la humanidad o simplemente llevado a cabo porque los hombres han merecido un contacto más estrecho, tienen el derecho de recibir alguna recompensa o son ahora tan espirituales que la Jerarquía puede gozosa y útilmente [i335] ayudarlos. El cuadro es completamente distinto. Lo que en realidad parece de tanta importancia en la conciencia de los hombres es totalmente secundario en relación con la crisis jerárquica que estamos considerando. Esta reaparición en el plano físico y la consiguiente vida de servicio (que involucra factores de profundo significado para los hombres) son una expresión del impulso espiritual inherente que está impeliendo la acción jerárquica en dos direcciones, pero involucra un movimiento unificado que abarca los cinco planos de la evolución superhumana y necesita una recapitulación grupal en el proceso de la encarnación.

    La Jerarquía tiene Su propia vida, metas y objetivos. Su propio ritmo evolutivo y Sus propias expansiones espirituales, no siendo los mismos que los del reino humano. Estas metas y ritmos se harán más familiares a los hombres reflexivos a medida que la Jerarquía se va acercando al plano físico.

    [e279] Esta actividad incluyente y planeada de la Jerarquía está relacionada con los incentivos espirituales, que tienen sus raíces en Shamballa. Allí el aspecto vida es casi violentamente estimulado por la acción de los Señores de la Liberación, que se han lanzado a la actividad planetaria debido al empleo de la segunda estrofa de la Gran Invocación, utilizada potentemente por los Miembros de la Jerarquía. Repito, ésta no fue empleada por Ellos únicamente en beneficio de la humanidad, o para la liberación del género humano; tenía también implicaciones jerárquicas y era en parte una demanda de la Jerarquía para permitírsele continuar por el Camino. La liberación de la “fuerza salvadora”, debido a que la hora de servir había llegado, permitió (al mismo tiempo) la afluencia de un aspecto de la energía que nunca había llegado a la humanidad ni estaba destinada a ser utilizada exclusivamente por ella, sino que fue retenida por la Jerarquía para vitalizar, hacia una renovada vivencia, los siete ashramas principales, permitiendo al Ashrama de Cristo elevarse a un nivel espiritual superior y más cerca del portal que conduce a la Vida.

    Estos enunciados velan profundos misterios jerárquicos y no están de manera alguna relacionados con los Misterios que concernirán [i336] a la humanidad cuando la Jerarquía se exteriorice, y esos misterios no serán revelados a los hombres. Sólo es permitido un enunciado general de los efectos producidos sobre la Jerarquía, por ciertas actividades misteriosas. Sirven para demostrar la firme pulsación del ritmo evolutivo que compenetra cada átomo, forma, grupo y centro, sobre nuestro planeta, produciendo efectos sobre las formas inferiores de existencia, ascendiendo hasta las más elevadas. En todas partes no existe más que progresión y un firme avance hacia una luz más clara y una vivencia mayor. [RI, pp. 277-279]

  • The Great Invocation – 1945

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  • La Gran Invocación de 1945

    ¿Qué es?

    a) Una antigua y poderosa fórmula Jerárquica Solar entonada por primera vez durante el Solilunio de Géminis de 1945 con dos objetivos principales:

    • Uno secundario que podría definirse como “sellar la puerta donde mora el mal”, contribuyendo así con la derrota de las fuerzas del Eje durante la II Guerra Mundial.

    • Y uno primario que es la preparación del camino para el “Retorno de Aquel-Que-Viene”.

    Vea el artículo completo en PDF:

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  • La Gran Invocación (Segunda estrofa-1940)

    Que surjan los Señores de la Liberación.

    Que traigan ayuda a los hijos de los hombres.

    Que aparezca el Jinete del Lugar secreto,

    y con Su venida, salve.

    Ven, oh Todopoderoso.

    Que las almas de los hombres despierten a la Luz.

    Que permanezcan con intención masiva.

    Que el Señor pronuncie el fíat:

    ¡Ha llegado a su fin el dolor!

    Ven, oh Todopoderoso.

    Ha llegado, para la Fuerza Salvadora, la hora de servir.

    Que se difunda por el mundo, oh Todopoderoso.

    Que la Luz, el Amor, el Poder y la Muerte,

    Cumplan el propósito de Aquel Que Viene.

    La Voluntad de salvar está presente.

    El Amor para llevar a cabo la tarea, está ampliamente difundido.

    La Ayuda activa de quienes conocen la verdad también está presente.

    Ven, oh Todopoderoso, y fusiona a los tres.

    Construye una muralla protectora.

    El imperio del mal debe terminar ahora.

  • La Gran Invocación (Primera estrofa-1935)

    Que las Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.

    Que el Espíritu de Paz se difunda por el mundo.

    Que el espíritu de colaboración una a los hombres de buena voluntad, dondequiera que estén.

    Que el olvido de agravios, por parte de todos los hombres, sea la tónica de esta época.

    Que el poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres.

    Que así sea, y cumplamos nuestra parte.

  • La Gran Invocación

    Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
    Que afluya luz a las mentes humanas
    Que la Luz descienda a la Tierra.

    Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios
    Que afluya amor a los corazones humanos
    Que Cristo retorne a la Tierra.

    Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida
    Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades humanas
    El propósito que los Maestros conocen y sirven.

    Desde el centro que llamamos la raza humana
    Que se realice el Plan de Amor y de Luz
    Y selle la puerta donde se halla el mal.

    Que la Luz, el Amor y el Poder
    restablezcan el Plan en la Tierra.

    OM        OM         OM

  • La Gran Invocación

    La Gran Invocación es una plegaria mundial, traducida en más de 70 idiomas y dialectos. Es un instrumento de poder para ayudar a que el Plan de Dios se exprese plenamente en la Tierra y para emplearlo como un acto de servicio a la humanidad y el Cristo. Expresa ciertas verdades esenciales que todos los hombres aceptan innata y normalmente:

    • Que existe una inteligencia básica a la cual damos el nombre de Dios.
    • Que hay un plan divino evolutivo, en el universo, cuyo poder motivador es el amor.
    • Que una gran individualidad llamada Cristo -El Instructor del Mundo- por el cristianimso, vino a la Tierra y personificó ese amor a fin de que pudiéramos comprender que el amor y la inteligencia son efectos del propósito, la voluntad y el Plan de Dios. Muchas religiones creen en un Instructor del Mundo, conociéndolo como el Señor Maitreya, el Iman Mahdi y el Mesías.

    La verdad de que el Plan Divino sólo puede ser desarrollado por la humanidad.

    A través de la invocación, la plegaria y la meditación, las energías divinas pueden ser liberadas y llevadas a la actividad. Hombres y mujeres de buena voluntad de muchas creencias y naciones, pueden unirse en este servicio mundial, llevando valor y fortaleza espirituales a un mundo perturbado. Los hombres, por la invocación unida y enfocada, tienen el poder de afectar los acontecimientos mundiales. El conocimiento de este hecho, científicamente aplicado, puede ser uno de los grandes factores liberadores, dentro de la humanidad.

    Nadie puede emplear esta invocación o plegaria, para la iluminación y el amor, sin causar cambios poderosos en sus propias actitudes e intención en la vida. “Como un hombre piensa en su corazón, así es él.” ¿Quisiera usted emlear esta invocación todos los días, con reflexión y dedicación?

    El efecto de la plegaria y de la invocación individuales, por la luz y el amor, puede aumentar inconmensurablemente cuando existe un reconocimiento y una relación consciente mental con quienes emplean diariamente la Gran Invocación. Muchas personas piden unirse cada una a dos amigos, todos los días, para pronunciar esta plegaria mundial, con el fin de crear un iluminado triángulo de relación. La fuerza de muchos individuos y la de pequeños grupos dedicados pude ser enfocada, mediante esta poderosa invocación, y construirse una “red” de luz y amor alrededor de la orbe.

    Esta invocación es:

    La Gran Invocación

    Su Empleo y Significado

    La belleza y la fuerza de esta Invocación reside en su sencillez y en que expresa ciertas verdades esenciales, que todos los hombres aceptan innata y normalmente —la verdad de la existencia de una Inteligencia básica a la que vagamente damos el nombre de Dios; la verdad de que detrás de todas las apariencias externas, el Amor es el poder motivador del Universo; la verdad de que vino a la tierra una gran individualidad, llamada Cristo por los cristianos, que encarnó ese amor para que pudiéramos comprenderlo; la verdad de que el amor y la inteligencia son, ambos, efectos de la Voluntad de Dios; y que finalmente la verdad evidente de que el plan divino sólo puede desarrollarse a través de la humanidad misma.

    Toda la Invocación se refiere a ese inminente, influyente y revelador depósito de esa energía, causa inmediata de todos los acontecimientos sobre la Tierra, que indican el surgimiento de algo nuevo y mejor; esto acontecimientos muestran el avance de la conciencia humana hacia una mayor luz.

    Por lo general el llamado invocador a sido hasta ahora de naturaleza egoísta y formulado momentáneamente. Los hombres oraron para sí mismos; invocaron la ayuda divina para quienes ellos amaron, y dieron a sus necesidades fundamentales una interpretación material. Esta Invocación es una plegaria mundial, no contiene ninguna demanda personal ni anhelo invocador transitorio; expresa la necesidad de la humanidad y supera todas las dificultades, dudas e interrogantes, llegando directamente a la Mente y al Corazón de Aquel en quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser —Aquel que permanecerá con nosotros hasta el fin de los tiempos y “hasta que el último cansado peregrino haya encontrado su camino al hogar”.

    Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
    Que afluya luz a las mentes de los hombres;
    Que la Luz descienda a la tierra.

    Las primeras tres líneas se refieren a la Mente de Dios como punto focal para obtener la luz divina. Esto concierne al alma de todas las cosas. El término alma con su máximo atributo de iluminación, incluye al alma humana y a ese punto culminante que consideramos como el alma “influyente” de la humanidad, que aporta luz y difunde la iluminación. Es necesario tener presente que la luz es energía activa.

    Cuando invocamos la Mente de Dios y decimos: “Que afluya luz a las mentes de los hombres que la luz descienda a la tierra”, expresamos una de las grandes necesidades de la humanidad y —si la oración y la plegaria encierran un significado— la respuesta vendrá con toda seguridad y certeza. Cuando los pueblos, en todo momento, en todas las circunstancias y en todas las épocas, sienten la necesidad de implorar a un Centro espiritual invisible, podemos tener la seguridad de que dicho centro existe. La invocación es tan antigua como la humanidad misma.

    Cristo dijo que los hombres “prefieren la oscuridad a la luz, porque sus obras son malas”. Sin embargo, la gran belleza incipiente del momento actual reside en que la luz llega a todo lugar oscuro, y nada de lo que está oculto quedará sin revelar. Los pueblos reconocen la oscuridad y la miseria actuales, y por consiguiente dan la bienvenida a la luz. Una de las mayores necesidades actuales consiste en iluminar las mentes humanas a fin de que se vean las cosas tal cual son y comprendan los correctos móviles y la forma de establecer rectas relaciones humanas. En la luz que trae la iluminación, eventualmente veremos la luz, y llegará el día en que millares de los hijos de los hombres e innumerables grupos, podrán decir con Hermes y con Cristo “ Yo soy (o somos) la luz del mundo”.

    Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
    Que afluya amor a los corazones de los hombres;
    Que Cristo retorne a la Tierra.

    Las tres líneas de la segunda estrofa conciernen al Corazón de Dios y se refieren a punto focal del amor. El “corazón” del mundo manifestado es la Jerarquía espiritual —ese gran agente que trasmite amor a todas las formas de la manifestación divina.

    Amor es una energía que debe llegar a los corazones de los hombres y fecundar a la humanidad con la cualidad de la comprensión amorosa; cuando el amor y la inteligencia se unen se dicen que expresan eso.

    Cuando los discípulos estén activos y sean reconocidos por Cristo llegará el momento en que nuevamente Él podrá caminar abiertamente entre los hombres; podrá ser reconocido públicamente y realizar así Su tarea en los niveles externos e internos de la vida. Al despedirse de sus discípulos, Cristo les dijo: “Estaré siempre con vosotros, aún hasta en fin de la era”.

    Cuando Cristo venga florecerá activamente la conciencia crítica entre los hombres; liberará en el mundo de los hombres la potencia y la energía del amor intuitivo. La distribución de esta energía de amor traerá dos resultados:

    Primero, la energía activa de la comprensión amorosa iniciará una enorme reacción contra el poder del odio. El odio, la separatividad y la exclusión, serán considerados como el único pecado, pues se reconocerá que los denominados pecados derivan del odio o de su consecuencia, la conciencia antisocial. Segundo, innumerables hombres y mujeres de todos los países, se unirán en grupos para promover la buena voluntad y establecer rectas relaciones humanas. Su número será tan grande que, de una minoría pequeña y relativamente importante, se trasformará en la más grande e influyente fuerza en el mundo.

    Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
    Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de hombres;
    El propósito que los Maestros conocen y sirven.

    En las tres líneas de la tercer estrofa tenemos una plegaria para que la voluntad humana pueda estar de acuerdo con la voluntad divina, aunque no sea comprendida. Estas tres líneas indican que la humanidad no puede captar todavía el propósito de Dios, ese aspecto de la voluntad divina que busca inmediata expresión en la tierra. Debido a que el propósito de la Voluntad de Dios trata de ejercer influencia sobre la voluntad humana, indudablemente se expresa en términos humanos de buena voluntad, viviente determinación o firme intensión de establecer rectas relaciones humanas.

    La voluntad divina, tal como esencialmente es, sigue siendo el gran misterio. Aún Cristo Mismo luchó con el problema de la voluntad divina, y se dirigió al Padre en el preciso momento que comprendió, por primera vez, la extensión y complejidad de Su misión como Salvador del mundo. Entonces exclamó: “Padre, no mi voluntad sino la tuya sea hecha”. Estas palabras significaron el abandono de los medios por los cuales Él trataba de salvar a la humanidad; Le señalaron lo que pudo aparentar en esos momento un evidente fracaso, y que Su misión no fuera cumplida. Esperó casi dos mil años para llevar a la fructificación esa misión. Él no puede proseguir con Su misión asignada sin la acción recíproca de la humanidad.

    Esta invocación es, peculiar y esencialmente, el propio mántram de Cristo que, al ser pronunciado por Él y utilizado por la Jerarquía espiritual, su “sonido” se ha difundido por el mundo. Sus palabras deben ser difundidas ahora en el mundo, mediante su pronunciación, por los hombres de todas partes, y su significado debe ser expresado por las masas, a su debido tiempo. Entonces Cristo podrá “descender a la tierra” nuevamente y “ver los afanes de Su alma y quedar satisfecho”.

    Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
    Que se realice el Plan de Amor y de Luz;
    Y selle la puerta sonde se halla el mal.

    En las tres líneas de la cuarta estrofa, se invocan los tres aspectos o potencias de la Mente, el Amor y la Voluntad, indicando que estos poderes se han introducido en la humanidad, en “el centro que llamamos la raza de los hombres”. Sólo en él pueden expresarse, en tiempo y espacio, las tres cualidades divinas y hallar su realización; sólo en él puede nacer verdaderamente el amor, actuar correctamente la inteligencia y la Voluntad de Dios demostrar su efectiva voluntad al bien. Por medio de la humanidad, sola y sin ayuda (excepto la que brinda el espíritu divino en cada ser humano), puede ser sellada “ la puerta donde se halla el mal”.

    La última línea de la cuarta estrofa quizás necesite una explicación. Es una manera simbólica de expresar la idea de hacer inactivos e ineficaces los malos propósitos. No existe un lugar especial donde reside el mal; el Libro de las Revelaciones del Nuevo Testamento habla del mal, de la destrucción del demonio y de hacer impotente a Satanás.

    La humanidad mantiene abierta “la puerta donde se halla el mal” por sus deseos egoístas, odio y por su separatividad, por su codicia y sus barreras raciales y nacionales, por susbajas ambiciones personales y por su afición al poder y a la crueldad. A medida que la buena voluntad y la luz afluyan a las mentes y corazones de hombres, las malas cualidades y energías que mantienen abierta la puerta del mal, cederán su hogar al anhelo de establecer rectas relaciones humanas, a la determinación de crear un mundo mejor y más pacífico y a la expresión mundial de la voluntad al bien. A medida que estas cualidades sustituyan las viejas e indeseables, la puerta donde se halla el mal, lenta y simbólicamente, se cerrará por el simple peso de la opinión pública y el correcto deseo humano. Nada podrá evitarlo.

    Así se restaurará el Plan original sobre la Tierra. Simultáneamente, se abrirá ante la humanidad, la puerta al mundo de la realidad espiritual y se cerrará aquella donde se halla el mal. Así, mediante “el centro que llamamos la raza de los hombres”, el Plan de Amor y de Luz se restablecerá y asestará el golpe final al mal, al egoísmo y a la separatividad, quedando sepultados para siempre en una tumba sellada; así también el propósito de Todo Creador será cumplido.

    Que la luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

    Es evidente que las tres primeras estrofas o versículos invocan, demandan o apelan a los tres aspectos universalmente reconocidos de la vida divina —la mente de Dios, el amor de Dios y la voluntad o propósito de Dios; la cuarta estrofa señala la relación de la humanidad con estas tres energías de inteligencia, amor y voluntad, y la profunda responsabilidad de la raza humana de complementar la difusión del amor y la luz sobre la Tierra a fin de restaurar el Plan. Este Plan exhorta a la humanidad a manifestar Amor e insta a los hombres a “dejar brillar su luz”. Luego viene la solemne y final demanda de que este “Plan de Amor y Luz”, desarrollándose a través de la humanidad, puede “sellar la puerta donde se halla el mal”.

    La última línea contiene la idea de restauración, e indica la tónica para el futuro; que llegará el día en que la idea original de Dios y Su intención inicial ya no serán frustradas por la maldad y el libre albedrío humanos —materialismo y egoísmo puros; entonces, debido a los cambios producidos en los corazones y metas de la humanidad, el propósito divino será cumplido.

    Un significado Más Profundo

    Si se divulga ampliamente esta Gran Invocación, podrá ser para la nueva religión mundial lo que el Padre Nuestro ha sido para la cristiandad, y el Salmo 23 para el judío espiritual. Existen tres tipos de acercamientos a esta gran Plegaria o Invocación:

    • El público en general.
    • Los esoteristas o los aspirantes y/o discípulos del mundo.
    • Los miembros de la Jerarquía.

    Primero, el público en general, la considerará como plegaría a Dios Trascendente, aunque no Lo reconozca como Inmanente en Su creación, y la elevará en las alas de la esperanza —esperanza de luz, amor, y de paz que todos anhelan incesantemente. También será considerada como plegaria para iluminar a los gobernantes y dirigentes de todos los grupos que manejan los asuntos mundiales; como ruego para que haya amor y comprensión entre los hombres y vivan mutuamente en paz; como demanda para cumplir la voluntad de Dios —sobre la cual la gente nada sabe y considera tan inescrutable y omnincluyente que se resigna a esperar y creer; como invocación para fortalecer el sentido de responsabilidad humana, a fin de que los males actuales —que tanto angustian y confunden a la humanidad— puedan ser eliminados y refrenada esa indefinida fuente del mal; finalmente será considerada como oración primordial, también indefinida, de beatífica felicidad y desaparición de todo sufrimiento y dolor en la Tierra. Todo esto es bueno y útil para los pueblos y es lo único que puede efectuarse en forma inmediata.

    Segundo, los esoteristas, los aspirantes y quienes están espiritualmente orientados, lograrán un acercamiento más profundo y comprensivo. Reconocerán el mundo de las causas y a quienes se hallan subjetivamente detrás de los asuntos mundiales, los Dirigentes espirituales de nuestra vida. Ellos están preparados para alentar e indicar, a quienes poseen verdadera visión, no sólo la razón de los acontecimientos suscitados en los distintos sectores de la vida humana, sino también revelarles aquello que permitirá a la humanidad pasar de la oscuridad a la luz. Si se adopta esta actitud fundamental, será evidente la necesidad de difundir ampliamente los hechos subyacentes, iniciándose una era de divulgación espiritual, ideada por los discípulos y llevada a cabo por los esoteristas. Esta era comenzó en 1875 cuando se proclamó la realidad de la existencia de los Maestros de Sabiduría, prosperando a pesar del escarnio, la negación y las erróneas interpretaciones de dicha realidad. Ha sido de gran utilidad el reconocimiento de la naturaleza sustancial de lo que puede ser corroborado y la respuesta intuitiva de los estudiantes esotéricos y de muchos intelectuales de todo el mundo.

    Un nuevo tipo de místico está surgiendo; difiere de los místicos del pasado porque se interesa en forma práctica por los acontecimientos mundiales y no únicamente por las cuestiones religiosas y eclesiásticas; se caracteriza por la falta de interés en su desarrollo personal, por su capacidad para ver a Dios Inmanente en todo credo, no sólo en su propia creencia religiosa, y también por la capacidad de vivir su vida a luz de la divina Presencia. Todos los místicos han podido hacerlo en mayor o menor grado, pero el místico moderno es capaz de indicar a los demás, con toda claridad, las técnicas a seguir en el Sendero; combina mente y corazón, inteligencia y sentimiento, más una percepción intuitiva de que hasta ahora carecía. No sólo la luz de su propia alma sino también la clara luz de la Jerarquía espiritual, iluminan ahora el camino del místico moderno, y esto irá acrecentándose.

    Tercero, los pueblos y los aspirantes mundiales en sus diversos grados, tienen, entre ellos, quienes se destacan de lo común porque poseen una profunda visión y comprensión; ocupan la “ tierra de nadie” entre las masas y los esoterístas por un lado, y los esoterístas y los miembros de la Jerarquía por otro, los cuales emplean también La Gran Invocación, pues no pasa día sin que Cristo Mismo la recite.

    El empleo de esta Invocación o Plegaria más la acrecentada expectativa por la vencida de Cristo, ofrecen hoy la máxima esperanza para la humanidad. Egregios Hijos de Dios siempre han venido en respuesta a la demanda de la humanidad y siempre vendrán, y Aquel a quien todos los hombres esperan está en camino.

    Invocación y Oración

    La ciencia de la invocación constituye, en realidad, la organización inteligente de la energía espiritual y de las fuerzas del amor, y éstas, al ser efectivas, evocarán la respuesta de Seres espirituales que pueden trabajar abiertamente entre los hombres y establecer así una estrecha relación y constante comunicación entre la humanidad y la Jerarquía espiritual.

    Podría decirse que la invocación es de tres tipos. Tenemos la demanda masiva, expresada inconscientemente, y el angustioso llamado, proveniente de los corazones de los hombres, en los momentos de crisis como el actual. Este grito invocador se eleva incesantemente de todos los que viven en medio del desastre; va dirigido a ese poder, fuera de sí mismos, y sienten que puede y debería venir en su ayuda en los momentos de aguda necesidad. Esta gran y silenciosa invocación se eleva hoy en todas partes. Tenemos luego el espíritu invocador, evidenciado por los hombres sinceros que participan en los ritos de su religión y aprovechan la oportunidad de la adoración y la oración unidas, para presentar ante Dios sus demandas de ayuda. Este grupo, sumado a la masa, crea un gran grupo de invocadores, que en la actualidad evidencia grandemente su intención masiva y eleva su invocación hasta el Altísimo. Tenemos finalmente los discípulos entrenados y los aspirantes del mundo que, al utilizar ciertas combinaciones de palabras, algunas invocaciones cuidadosamente definidas, enfocan el grito y el llamado invocador de los otros dos grupos, proporcionándoles correcta dirección y poder. Estos tres grupos están, consciente o inconscientemente, entrando actualmente en actividad, y su esfuerzo unido garantiza la resultante evocación.

    Por la oración invocadora o aspiración —no importa qué palabras se empleen— son extraídas y puestas en actividad las energías espirituales, y, mediante el claro pensar, el pensamiento dirigido y la percepción mental, pueden trasformarse en objetivos del deseo humano. Esta Invocación es esencialmente una plegaria que sintetiza el deseo más elevado, la aspiración y la demanda espiritual del alma misma de la humanidad, debiendo utilizarse así.

    Cuando la emplea el discípulo entrenado o el aspirante en entrenamiento, asume la actitud de meditación, es decir, una actitud de concentración, dirección y receptividad espiritual. Entonces ora. Asume la actitud de meditación (actitud mental, interna y de firme confianza), pero emplea el método de la oración, medio potente para establecer y mantener correctas relaciones humanas y espirituales. Cuando se halla en actitud de meditación y utiliza la herramienta de la oración (mediante la invocación), establece una relación con toda la humanidad, que de otro modo no sería posible, y complementa su reconocida aunque inexpresada necesidad, uniedose también con la Jerarquía espiritual, evocada por el deseo de la masa humana.

    Una gigantesca meditación grupal se está llevando a cabo en numerosos y distintos sectores de nuestro planeta. Todos aquellos que meditan y los grupos que reflexionan, están relacionados mutuamente por la unidad del móvil espiritual; buscan una estrecha colaboración y se esfuerzan por llevar a cabo su trabajo de meditación, consciente o inconscientemente, a un estado de tranquilidad universal positiva, a fin de que el deseo espiritual sea llevado exitosamente adelante, y la recepción de la energía espiritual sea una recepción unida. Se está realizando un gran esfuerzo para obtener ese alineamiento mediante la plegaria, la meditación y la invocación individuales, que, a medida que se va fortaleciendo, puede servir a toda la humanidad.

    Cada uno debe prestar ayuda, regular sus pensamientos y conceptos, cultivar un espíritu amoroso y emplear la Gran Invocación, mediante la cual estas energías y fuerzas espirituales —extremadamente necesarias— pueden ser invocadas.

    Deben concentrarse sobre la invocación, teniendo en cuenta de que personifica la intención divina y resume las conclusiones del pensamiento de Dios. Concentrar sobre ello el pensamiento mediativo y su poder reflexivo. Descubrir la idea abstracta subyacente en toda Invocación. Esta allí. Utilizar sus frases como escalones para llegar a ciertos niveles mentales no alcanzados hasta ahora.

    Su Origen

    El hombre invoca el acercamiento divino de diferentes maneras: por el llamado incipiente, inexpresado e invocador de las masas, y también por la invocación planeada y definida de los aspirantes de ideas y orientación espirituales y del trabajador inteligente y convencido.

    Poca atención se ha puesto sobre el factor invocación, como lo expresan los pueblos del mundo; no obstante, en el transcurso de las edades, el llamado invocador de la humanidad se ha elevado hasta la Jerarquía y ha traído respuesta. Lo ilustra la declaración espiritual de Shri Krishna, expuesta en el Canto del Señor, el Baghavad Gita; fue la enunciación que previno la venida de Cristo. En ese Canto Él dice:

    “Siempre que halla un quebrantamiento de la Ley y un surgimiento de la ilegalidad en todas partes, entonces Yo me manifiesto. Para la salvación de los justos y la destrucción de los que hacen el mal, para el firme establecimiento de la Ley, Yo vuelvo a nacer edad tras edad.” En la época licenciosa y en el maligno período del Imperio Romano, vino Cristo.

    Otro ejemplo de una invocación notable y muy antigua lo tenemos en el Gayatri, donde la gente invoca al Sol con las siguientes palabras: “Descúbrenos la Faz del verdadero Sol espiritual, oculta por un disco de luz dorada, para que conozcamos la Verdad y cumplamos con nuestro deber, a medida que nos acercamos a Tus sagrados pies.”

    Agreguemos también a ello las Cuatro Nobles Verdades enunciadas por Buda, conocidas por todos nosotros, puesto que sintetizan las causas y fuentes de todas las dificultades que preocupan a la humanidad. Existen muchas traducciones de estas verdades; todas indican el mismo anhelo, llamado y significado. Durante la Dispensación Judía se hizo una declaración referente a la conducta humana en las palabras de loa Diez Mandamientos; sobre estos se ha basado la ley humana y también se han fundado las leyes que rigen las relaciones de los pueblos occidentales. Luego vino Cristo y nos dio la ley fundamental del universo, la ley del amor y también la oración del Señor (el Padre Nuestro) con su énfasis sobre la Paternidad de Dios, el advenimiento de su reino y el establecimiento de rectas relaciones humanas.

    La humanidad se encuentra hoy en un particular y excepcional punto medio entre un pasado desventurado y un futuro lleno de promesas, siempre que se reconozca la reaparición de Cristo y se lleve a cabo la preparación para Su venida. El presente esta lleno de promesas y también de dificultades; actualmente y en el presente inmediato la humanidad tiene en sus manos el destino del mundo o —si puede expresarse así, con toda reverencia— la actividad inmediata de Cristo. La agonía de la guerra y la angustia de todo el género humano condujo a Cristo en 1945, a tomar una gran decisión, manifestada en dos declaraciones importantes. Anunció a la Jerarquía espiritual y a todos Sus servidores y discípulos en la Tierra, Su decisión de surgir nuevamente y establecer contacto físico con la humanidad, si llevaba a cabo las etapas iniciales para el establecimiento de rectas relaciones humanas; luego dio al mundo (para ser recitada por el hombre de la calle) una de las más antiguas plegarias conocidas, pero hasta ahora sólo se la ha permitido utilizar a los seres más excelsos. Se dice que Él Mismo la recitó por primera vez en 1945 durante la Luna llena de Junio, conocida como la Luna llena de Cristo, así como la Luna llena de mayo es la de Buda. No fue fácil traducir estas frases antiguas (tan antiguas que no tienen fecha ni antecedente alguno) en palabras modernas, pero ello se ha hecho, y la Gran Invocación eventualmente será una plegaria mundial.

    El pensamiento humano es tan reaccionario que, evocará la crítica, la afirmación de que constituye una de las más grandes plegarias mundiales, a la par de otras expresiones verbales del deseo y de la intención espirituales. Ello no tiene importancia. Solamente unos pocos —muy pocos— emplearon el Padre Nuestro en los primeros días del cristianismo, porque era necesario registrarlo y expresarlo en términos comprensibles, y traducirlo adecuadamente antes de ser utilizado ampliamente. Este esfuerzo llevó siglos. Tenemos hoy todos los medios para una rápida distribución, y han sido empleados para divulgar la Gran Invocación.

    El Destino de la Humanidad

    Estos pocos conceptos podrán servir para que la Invocación reviva en sus mentes y adquiera una nueva y vital vivencia. Está relacionada excepcionalmente con todas las creencias antiguas y verdaderas. Brinda esperanzas para el futuro y tiene suma importancia práctica para el presente. No se expresa en forma vana y nebulosa. Expresa las necesidades fundamentales de la humanidad actual: necesidad de luz y amor, comprender la voluntad divina y terminar con el mal. Demanda triunfalmente: “Que la luz descienda a la Tierra; que Cristo retorne a la Tierra; que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres; que el Plan… selle la puerta donde se halla el mal.” Luego resume todo en estas vibrantes palabras: “Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra”. El énfasis siempre recae en el lugar de aparición y manifestación: la Tierra.

    Habrán notado —al estudiar la Invocación— una estrecha relación entre la primera estrofa y la última; el destino de la humanidad consiste en ser exponente de la mente de Dios, expresando por lo tanto inteligencia activa, motivada por el amor y complementada por la voluntad. El momento no ha llegado aún, pero si el sentido humano del tiempo es correcto y el adecuado deseo es suficientemente poderoso, por primera vez en la historia humana este destino puede ser reconocido públicamente e impeler a los pueblos, en forma creciente y voluntaria hacia una actividad que es específicamente su propio destino. Éste constituye también uno de los objetivos primordiales de la Invocación; su empleo constante producirá el incluyente concepto del desarrollo espiritual e impartirá la síntesis del pensar humano, de que hasta ahora había carecido. A medida “que la luz afluya a las mente de los hombres” el Plan divino será percibido con mayor amplitud y la voluntad al bien será más generalmente deseada e invocada.

    Este gran llamado invocador es triple. Constituye la demanda de que afluya luz en el camino y en los lugares oscuros de la tierra; también demanda más amor en el mundo, tal como lo expresan los hombres de buena voluntad y las actitudes humanitarias; finalmente es el llamado intuitivo, de los aspirantes y discípulos del mundo, para expresar la Voluntad de Dios. La humanidad común instintiva, los hombres y mujeres de buena voluntad y los discípulos del mundo, están todos implicados en esta invocación, que introduce los atributos del instinto, de la inteligencia y de la intuición, incluidos todos en la Gran Invocación. Además se ha de recordar constantemente esta fusión básica, la cual se está expresando ahora oralmente, y se ha de extraer aliento del acercamiento masivo a la Fuente de toda vida, amor y luz. Nada puede resistir la demanda unida de los hombres, en graduadas y apretadas filas, de todas partes.

    El trascendental significado de esta presentación de un ejercicio de alineamiento, plegaria o invocación, cósmico, planetario e individual, consiste en que provoca, como resultado de su correcto empleo, una afluencia espiritual directamente al corazón de la humanidad, proveniente de las fuentes más elevadas.

    Lo excepcional de esta Invocación estriba en que realmente es un gran método de integración. Vincula al Padre, al Cristo y a la humanidad en una gran relación. Cristo puso siempre énfasis en la paternidad de Dios, en sustitución del cruel, celoso y tribal Jehovah. En el capítulo 17 del Evangelio de San Juan (otra de las más grandes declaraciones espirituales del mundo), Cristo puso de relieve la relación de la consciencia crística con la consciencia de la Deidad misma. Vinculó el concepto del espíritu con el hombre, plenamente desarrollado e inspirado por su alma, y la unidad subyacente que existe en todos los seres, en todas las formas y en el Padre. La Gran Invocación relaciona la voluntad del Padre, el amor de la Jerarquía espiritual y el servicio que presta la humanidad, en un gran Triángulo de Energías. Este triángulo tendrá dos resultados fundamentales: “sellar la puerta donde se halla el mal” y la realización del Plan de Amor y de Luz, mediante el poder de Dios liberado sobre la Tierra, a través de la Invocación.

    Esta Invocación también es única, en el sentido que invoca simultáneamente los tres aspectos divinos. Nadie puede emplear esta invocación u oración, para la iluminación y el amor, sin causar poderosos cambios en sus propias actitudes e intención en la vida; además modificará el carácter y las metas y alterará la vida, haciéndola espiritualmente útil. “Como el hombre piensa en su corazón, así es él”, constituye una ley básica de la naturaleza; la constante dirección de los pensamientos hacia esa necesidad de luz y perspectiva de iluminación, no puede ser ineficaz ni lo será.

    Lo único que le preocupa a la Jerarquía espiritual del planeta es que toda la humanidad aproveche la oportunidad espiritual, la cual se halla presente hoy en forma más destacada que nunca. Se nos ha dado la Gran Invocación, en estos momentos de oportunidad, para que la utilicemos en colaboración con Aquellos que la emplean en bien de la humanidad.

    La Invocación no es propiedad de ningún individuo o grupo. Pertenece toda la humanidad. Miles de personas de buena voluntad en el mundo la recitan todos los días.

    La culminación de esta continua demanda invocadora tiene lugar el día de la Luna llena de Junio (el plenilunio de Géminis a veces cae en mayo). Todo el mundo reconoce el momento del plenilunio, no siendo afectado por las diferencias del calendario. En ese día se recita simultánea y mundialmente la Invocación, como un gran llamado invocador en bien de toda la humanidad.

    El festival de junio, tan característico de Cristo y que hace resaltar Su relación con la humanidad, en realidad abarca tres días, teniendo cada uno una nota clave distinta:

    La nota clave del Amor, en su sentido jerárquico —libre de todo sentimiento, emoción y énfasis personal—, un amor que se sacrifica y comprende, que actúa con fuerza y decisión en bien de la totalidad y no en favor de algún grupo o individuo.

    La nota clave de la Resurrección, que acentúa la nueva de la vivencia, del Cristo viviente y de esa “vida más abundante” que la guerra ha hecho posible, obligando a retornar a los verdaderos valores.

    La nota clave del Contacto, de una relación más estrecha entre Cristo y Su pueblo, entre la Jerarquía y la Humanidad.

    Las palabras “nota clave” se han elegido deliberadamente y significan el sonido que precede a cada una de las principales afluencias del festival de mayo; dichas energías serán liberadas en una solemne ceremonia, en cada uno de los tres días. En esas ceremonias Cristo recitará, Él solo, la Invocación; luego la Jerarquía, en conjunto, entonará esa estrofa que invoca luz, amor y voluntad al bien (en cada uno de los tres días). El resultado de esta solemne invocación, durante tres días, será seguido por un día culminante, donde la Jerarquía, en forma unida y conducida por Cristo, pronunciará la Invocación, precediéndola cada estrofa su nota clave apropiada, entonada también al unísono.

    Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.