Etiqueta: Ken Wilber

  • Disipando el espejismo de las jerarquías

    “Jerarquía no es coerción: es la ley de las estructuras del mundo. No es una intimidación, sino el llamamiento del corazón y una ardorosa admonición orientada hacia el Bien General. Así, pues, conozcamos la Jerarquía de la Luz.” Signos del Agni Yoga, pág. 10.

    Ken Wilber autor transpersonal, o como él prefiere denominarse: integral, considerado por muchos como el “Einstein de la Conciencia” ha desarrollado un Modelo Integral de la Concienca. Este modelo que ya anteriormente he reseñado [1], es un modelo espiral ascendente que integra de manera lúcida y coherente la sabiduría de Oriente y Occidente.

    Modelo Wilber sobre la Espiral Dinámica de la Conciencia
    Estadio/
    Ola
    Código
    de Color
    Nombre Común
    Visión
    Manifestaciones
    Culturales y Personales
    9 Coral
    8 Turquesa Holístico Holística individualismo colectivo; espiritualidad cósmica; cambios globales
    7 Amarillo Integrador Ecológica sistemas naturales; autodeterminación;
    visión múltiple del mundo; sabiduría
    6 Verde Yo Sensible Consensuada igualitarismo; sentimentalismo; autenticidad; cooperativismo; cuidado
    mutuo; comunitarismo
    5 Naranja Logro Científico Estratégica materialismo; consumismo; éxito; imagen; estatus; crecimiento
    4 Azul Orden Mítico Autoritaria significado; disciplina; tradiciones; moralidad; reglas; vivir sólo
    para el mañana
    3 Rojo Dioses de Poder Egocéntrica gratificación; conquista; actuación; impulsividad; vivir sólo para
    el presente
    2 Púrpura Mágico Animística ritos; rituales; tabúes;
    supersticiones; tribus; folklore
    1 Beige Arcaico Instintiva alimento; bebida; procreción;
    seguridad; protección; sobrevivencia

    El modelo Wilber [2] nos habla, en parte, de que existen diversos estadios de conciencia a través de los cuales el ser humano transita a lo largo de su existencia y, que conforme los va recorriendo, su visión del mundo va cambiando.

    Podemos simplificar al extremo los diferentes estadios por los que atraviesa el proceso de desarrollo de la conciencia, clasificándolos en 3 estadios generales: egocéntrico, etnocéntrico y mundicéntrico. O, lo que es lo mismo, preconvencional, convencional y postconvencional. Donde en la medida en que el proceso de desarrollo avanza, el peso del narcisismo y del egocentrismo va disminuyendo. La espiral del desarrollo es una espiral de compasión que se expande desde el “yo” al “nosotros” y, posteriormente, al “todos nosotros”.

    Este proceso no es lineal ni implica sólo más luz y positividad, pues nos enfrenta también a problemas nuevos que, al no ser siempre resueltos satisfactoriamente, conducen a nuevas patologías y enfermedades.

    En la tabla de relaciones básicas se muestra correlativamente el modelo Wilber con el equivalente en la Tradición Transhimaláyica, los cuales no deben ser interpretados rígidamente, pues los límites entre niveles
    son difusos y se superponen. Sin embargo, esta correlación nos da una idea general del proceso cíclico ascendente a través del cual el individuo se desenvuelve.

    Relaciones Básicas
    Modelo Wilber
    Tradición Transhimaláyica
    Estadio/
    Ola
    Código
    de Color
    Clasificación
    General
    Pensamiento
    Estado
    de los Vehículos Periódicos
    Senderos
    Acercamientos
    Egóicos
    9 Coral Transpersonal Tercer
    Grado
    Alma-Personalidad
    Monádicamente influida
    Iniciático
    8 Turquesa Personalidad
    completamente fusionada con el Alma
    Tercera Iniciación Toque de Iluminación
    7 Amarillo Segundo
    Grado
    Personalidad
    Egóicamente influida
    Discipular
    6 Verde
    Personal Primer
    Grado
    Personalidad
    integrada
    Probatorio Toque de Aceptación
    5 Naranja
    4 Azul
    Prepersonal Personalidad
    no integrada
    3 Rojo
    2 Púrpura
    1 Beige Toque de Apropiación

    Wilber clasifica como una de las patologías del meme verde, o del Yo Sensible, al pluralismo antijerárquico. Gran parte de esta confusión pluralista se origina en una errónea comprensión del término jerarquía y del papel que desempeña en el proceso de desarrollo natural. Y nos brinda la siguiente categorización, que transcribo por sernos particularmente útil para disipar este espejismo:

    “El meme púrpura (mágico) reconoce la existencia de muy pocas jerarquías porque es preformal y preconvencional. El meme rojo (poder egocéntrico) reconoce las jerarquías que dependen de la fuerza bruta (fundamento de los imperios feudales). El meme azul (orden mítico) reconoce numerosas y muy rígidas jerarquías sociales, como el sistema de castas hereditarias, las jerarquías de la Iglesia medieval y la marcada estratificación social de los imperios feudales y las naciones tempranas. El meme naranja (logro individual) erosiona decisivamente las jerarquías azules en nombre de la libertad individual y de la igualdad de oportunidades (las jerarquías naranja difieren de las azules en que sustituyen la herencia y el privilegio por la meritocracia y la excelencia).

    Al llegar al meme verde, sin embargo, el yo sensible empieza a condenar y atacar casi todo tipo de jerarquía –muy a menudo, por otra parte, aliadas a la opresión social–, hasta el punto de que su rasgo distintivo es la antijerarquía.”

    Si, como observamos en la tabla de relaciones básicas, el Sendero Probatorio termina cuando el ahora discípulo está firmemente posicionado en la ola verde del desarrollo, es fácil intuir el porqué tanto el
    liderazgo como la libertad, son dos de los conceptos mas tergiversados de la experiencia discipular.

    Cuando el discípulo ha madurado ya su experiencia en la ola verde, entonces las jerarquías resurgen de nuevo, con la peculiaridad de que no son más jerarquías de dominio sino de actualización (también conocidas como jerarquías anidadas o de desarrollo), como la que va desde los átomos hasta las moléculas, las células, los organismos, los ecosistemas, la biosfera y el universo. En ellas, cada ola es más inclusiva, más abarcadora y más integral y, simultáneamente, menos marginadora, menos exclusivista y menos opresiva. Pues cada ola sucesiva trasciende a la vez que incluye a sus predecesoras.

    Las jerarquías de dominio son rígidas jerarquías sociales que constituyen instrumentos de opresión. Mientras que las jerarquías de actualización son jerarquías de desarrollo absolutamente necesarias para la autorealización de los individuos y de las culturas (y también de casi todos los sistemas biológicos); son herramientas de crecimiento, porque unifican los elementos anteriormente separados y fragmentados. Las jerarquías de desarrollo integran los fragmentos, convierten los montones en totalidades y transforman la alienación en cooperación.

    Solo reconociendo estas jerarquías de desarrollo podremos (re)conocer a la Jerarquía de la Luz y exclamar
    conscientemente:

    ¡Jerarquía no es coerción: es la ley de las estructuras del mundo. No es una intimidación, sino el llamamiento del corazón y una ardorosa admonición orientada hacia el Bien General!

    ——————————————————————————–

    [1]

    • Véase “Minorías
      Raciales: Modelo Wilber
      ” en nuestro website.
    • Véase “EEUU
      bajo ataque: colisión de paradigmas
      ” en nuestro website.
    • Comentarios sobre “La neurosis del lucro, el individualismo egoísta y la pornográfica
      riqueza”
      [HTML]
    • Comentarios sobre “¿Corte internacional?”[HTML]

    [2] El presente comentario se basa en las ideas vertidas por Wilber en el libro: “A Theory of Everything: An Integral Vision for Business, Politics, Science, and Spirituality”. [HTML]. Shambhala Publications, Colorado, EU: 2000. [Existe traducción al español con título: “Una Teoría de Todo: una visión integral de la ciencia, la política, la empresa y la espiritualidad”. Editorial Kariós, Barcelona, España: 2001.]

  • Estados Unidos bajo ataque: colisión de paradigmas

    Es verdad, que en algún sentido, los Estados Unidos de Norteamérica (EUA) son responsables por el mal que sobre ellos acecha. Ya hemos comentado anteriormente que no siempre han logrado desempeñar el rol espiritual que les corresponde, lo cual ha ocasionado resentimiento de algunos países hacia ellos.

    Si observamos el conflicto desde esta perspectiva nacionalista, podemos caer en una bienintencionada neutralidad, que desde una perspectiva discipular no es deseable.

    Sin embargo, desde una visión más abarcante, podemos observar el conflicto como un choque de paradigmas entre dos civilizaciones diferentes, cada una de ellas situada en su propio estadio de desarrollo. El cual está caracterizado por el nivel de desarrollo imperante en la mayoría de la población que la compone.

    Desde este punto de vista, este fue un ataque de los representantes de una civilización estacionada en el estadio [1] de los “dioses de poder” o de “orden mítico” donde la vida tiene un sentido, una dirección, un objetivo y un orden impuesto por otro todopoderoso. Este orden impone un código de conducta basado en principios absolutistas y fijos acerca de lo que está “bien” y de lo que está “mal”. Es el fundamento de las antiguas naciones, donde las jerarquías sociales rígidas abundan y sólo hay un modo correcto de pensar. Se obedece a una ley impuesta por un Otro fuertemente convencional y conformista. A menudo asume un aspecto “religioso” o “mítico” aunque también puede asumir el aspecto de un Orden o de una misión secular o atea. Contra otra situada en el estadio del “logro científico” donde el yo “escapa” de la “mentalidad de rebaño del estado anterior” y busca la verdad y el significado en términos individuales. Es un nivel hipotético-deductivo, experimental, objetivo, mecánico y operativo (o, lo que es lo mismo, científico).

    Ambos niveles tienen características propias, no necesariamente buenas o malas sino diferentes. Lo que ninguno de estos estadios puede hacer, no obstante, es darse plena cuenta de la existencia del otro. En consecuencia, cada uno considera que su visión del mundo es la única adecuada y, por tanto, reacciona negativamente cada vez que se siente amenazado. [2]

    Esto lo podemos comprobar empíricamente haciendo un recuento de la participación mundial de ambas civilizaciones y de la forma que tienen para relacionarse entre ellas y con el resto de las civilizaciones mundiales. Los bloques de poder en los que se agrupan y sus motivaciones para ello.

    Nosotros como miembros del NGSM tenemos la responsabilidad de precipitar los cimientos de la nueva civilización y cultura mundiales, lo que necesariamente implica tamizar las civilizaciones contemporáneas preservando lo positivo y desechando lo negativo (Positivo en este contexto implicaría lo tendiente a una visión del mundo más abarcante y descentrada, y lo negativo lo opuesto).

    Aplicando este principio, el ataque a los EU siendo un “acto premeditado de maldad a la población civil de una nación soberana por fanáticos religiosos foráneos” es un hecho condenable, por ser el resultado de una visión autocentrada, limitada y fuertemente egoísta. Lo mismo que sería condenable una respuesta impulsiva, unilateral y vengativa de los EU hacia la civilización responsable del ataque terrorista.

    El dolor es el maestro más efectivo cuando el mensaje del amor no es aceptado, reconocido o puesto en práctica. En este sentido, EU está sufriendo las consecuencias del Karma acumulado. Sin embargo, como miembro del NGSM, invoco para que “el dolor traiga la debida recompensa de luz y amor” y “el alma controle la forma externa, la vida y todos los acontecimientos”. EU tiene la oportunidad de aprender de esta experiencia y actuar desde el rol discipular que le corresponde, y la comunidad internacional, tiene la responsabilidad de hacérselo saber y respaldarlo cuando actúe en tal dirección.

    Nuestra tarea como discípulos es también la de ayudar a los EU a asumir tal rol y la de apoyar a toda las almas involucradas en el conflicto, tanto norteamericanas como extranjeras, cuando el sufrimiento se les presente. “¡Que así sea y que cumplamos cada quien con nuestra parte!”


    [1] Para una descripción más detallada de estos estadios véase:

    • Minorías raciales: Modelo Wilber
    • Disipando el Espejismo de las Jerarquías

    [2] Como ya se mencionó, el estadio de desarrollo primario de una civilización no indica que toda la población componente actúe dentro de tal nivel, sino tan sólo que la mayoría de los miembros que la componen así lo hacen. Por ejemplo, aún cuando la civilización islámica principalmente está situada en el estadio de “los dioses de poder”, ha desarrollado una de las más exquisitas tradiciones espirituales que ha conocido el mundo: el sufismo. Lo mismo sucede con la civilización norteamericana que a pesar de ser el principal exponente del estadio del “logro científico” también es la principal exponente del movimiento transpersonal.

  • Minorías Raciales: Modelo Wilber

    Podríamos incluir dentro del problema de las “Minorías Raciales” el del nacionalismo exacerbado, sobre los cuales nos dice AAB/DK tienen su origen en “La Gran Herejía de la Separatividad”.

    Algunos ejemplos claros de cómo se ha manifestado este problema a través del tiempo los tenemos en:

    Las grandes empresas de colonización de los imperios antiguos a través de todas las edades, siendo algunas de las últimas empresas las que produjeron:

    El proceso conocido como Descubrimiento de América (que más que “un encuentro de dos mundos” fue un “choque de dos civilizaciones”) que produjo el exterminio físico y cultural de la mayoría de las naciones indias de antaño, y la consecuente occidentalización de los escasos sobrevivientes.

    La explotación y segregación de la raza negra en su conjunto desde la esclavitud hasta el appartheid moderno.

    La dominación de gran parte del hemisferio oriental por parte de Inglaterra, lo que ocasionó una de las revoluciones más paradigmáticas del pasado siglo: la revolución hindú.

    Los diferentes tipos modernos de discriminación racial, sexual, clasista, etc., en todas nuestras civilizaciones y culturas contemporáneas.

    En todos ellos está presente una facción dominante que considera actuar justamente y con derecho, y una facción dominada que sufre las consecuencias del atropello de la primera. La cual se impone generalmente por la fuerza, destruyendo la cultura e identidad de la facción dominada, algunas veces con intenciones de rescatar a esta última del atraso en el cual se encuentran, o en otras muchas simplemente por no considerarla siquiera suficientemente humana desde su particular punto de vista.

    Y es precisamente la incapacidad empática de la facción dominante con respecto a la dominada, la que le impide tratarla como un igual, segregándola al reino de lo inferior y por tanto al reino de lo “conquistable”.

    Pero, ¿en realidad la humanidad es intrínsicamente mala y separatista?, ¿capaz de ultimar al hermano para su propio beneficio?, o ¿ha sido una humanidad esencialmente sana pero inmadura la que ha actuado así, precisamente por su escaso desarrollo?

    Para responder a esta pregunta deberemos observar un proceso de desarrollo progresivo dentro de un contexto evolutivo, el cual en última instancia determina la visión que cada facción involucrada en un problema de segregación y dominio presenta en tal momento. La cual facilita la gestación y desarrollo del conflicto en sí.

    AAB/DK nos presenta un modelo de desarrollo que involucra siete estados principales de conciencia los cuales progresivamente ascienden desde lo menos hasta lo más inclusivo.[1] Cada uno de estos estados es un holón, es decir una totalidad/parte que trasciende pero incluye a sus predecesores. Desde esta perspectiva el Kosmos está compuesto de holones que se hallan ubicados en distintos niveles de organización (holones físicos, holones emocionales, holones mentales, holones psíquicos -referentes al alma o psique-, holones espirituales, etc.). En este sentido, cada nivel holónico superior tiene cualidades emergentes que no pueden derivarse ni reducirse completamente a los niveles precedentes.

    Cuanto más bajo es el nivel de organización de un determinado holón, más fundamental es, y cuanto más elevado, por el contrario, más significativo. Con ello quiero decir que un holón es muy fundamental, porque forma parte de muchos otros holones, mientras que otro es más significativo porque, al hallarse en un nivel superior de la escala organizativa, contiene (o significa) a muchos otros holones en su propia estructura compositiva. Así pues, los holones inferiores son más fundamentales, mientras que los más elevados son significativos. Los holones inferiores son elementos constitutivos necesarios –pero no suficientes— de los holones más elevados, lo cual, a su vez, confiere significado e importancia a los holones inferiores. Los holones superiores, por su parte, contienen más ser, porque engloban a muchos otros holones en su estructura.

    Los siete estados de conciencia que maneja AAB/DK son: sensorial (físico), emocional, mental, causal, búdico (intuicional), átmico (espiritual) y monádico (divino). Cada uno de los cuales abarca 4 dimensiones diferentes: la subjetiva (yo), la objetiva (ello), la intersubjetiva (nosotros – social) y la interobjetiva (ellos – cultural). Es decir que cada estado de conciencia subjetivo (junto con su particular manera de adquirir conocimiento) tiene su contraparte objetiva como las formas, estructuras o vehículos que la sustentan; su parte intersubjetiva como las visión del mundo y la jerarquía de valores desde donde opera; y su parte interobjetiva como las instituciones sociales que sustentan tal visión particular del mundo y expresan los valores particulares de ese estado.

    Los primeros tres niveles (físico, emocional y mental) son prepersonales, es decir que atañen a los niveles inferiores del ser, a las estructuras básicas que permiten el contacto con los tres mundo del esfuerzo humano. Las cuales posteriormente se integrarán en la estructura que AAB/DK denomina personalidad. Estos estados de conciencia integran lo que algunos teóricos integrales [2] denominan “pensamiento de primer grado” y culminan con lo que AAB/DK denomina “la personalidad integrada”; estado particularmente importante del desarrollo que es la antesala de los estados superiores del Ser.

    Luego tiene lugar una revolucionaria transformación de la conciencia que implica la emergencia del “pensamiento de segundo grado” –asociado con la utilización de los niveles físico, emocional y mental de manera integrada y el surgimiento del primer nivel transpersonal: el nivel causal. Este segundo grado de pensamiento se corresponde con los diversos niveles donde el Alma toma ya cierto control sobre “la personalidad integrada”. Es decir que el “pensamiento de segundo grado” es desde donde opera una “personalidad integrada” ya influida en cierto grado por el Alma.

    Los siguientes tres estados (intuicional, espiritual y divino) –en ocasiones denominados transpersonales (los cuales también incluyen al nivel causal) por encontrarse en esferas más allá de la mera personalidad– se relacionan con el surgimiento del “pensamiento de tercer grado”, que es desde donde se opera hasta que la conciencia se funde con el Fundamento Espiritual y adquiere la percepción No-Dual que caracteriza al estado divino.

    No debemos considerar estas clasificaciones como algo rígido, sino como estados que se mezclan sutilmente y se desarrollan a través de una espiral dinámica con relaciones múltiples entre ellos. Estudios recientes han logrado identificar el porcentaje de la población mundial perteneciente a cada estado así como su porcentaje de poder y distribución geográfica. Veamos ahora una breve descripción de estos siete estados, del porcentaje aproximado de población mundial que se halla en cada uno de ellos y de la tasa de poder social de la que gozan.[3]

    1. Físico (Sensorial): Arcaico-instintivo. También denominado lemúrico, se trata del nivel de la supervivencia básica, un nivel en el que resultan prioritarios el alimento, el agua, el calor, el sexo y la seguridad y en el que la supervivencia depende de los hábitos y de los instintos. Apenas si existe yo diferenciado y la perpetuación de la vida requiere de la agrupación en hordas de supervivencia.
    (Porcentaje aprox. de la población adulta que se halla en este nivel: 0.1%. Tasa de poder que posee: 0%)

    2. Emocional (Mágico Animístico): También denominado atlante, está determinado por el pensamiento animista y por una extrema polarización entre el bien y el mal. Los espíritus mágicos pueblan la tierra y a ellos hay que supeditarse apelando a todo tipo de bendiciones, maldiciones y hechizos. Se agrupa en tribus étnicas.

    (Porcentaje aprox. de la población adulta que se halla en este nivel: 10%. Tasa de poder que posee: 1%)

    En una manifestación posterior de este estado, la mente comienza a jugar un rol importante pero todavía muy primario. En este estado de los Dioses de Poder, comienza la emergencia de un yo ajeno a la tribu; poderoso, impulsivo, egocéntrico y heroico. Es el fundamento de los imperios feudales.

    (Porcentaje aprox. de la población adulta que se halla en este nivel: 10%. Tasa de poder que posee: 1%)
    Existe un estado intermedio entre el estado emocional y el mental denominado en los textos teosóficos Kama-manásico donde la mente toma un lugar activo en la percepción del mundo, pero todavía está subordinada al aspecto emocional.

    En el estado Kama-manásico o de Orden mítico la vida tiene un sentido, una dirección, un objetivo y un orden impuesto por otro todopoderoso. Este orden impone un código de conducta basado en principios absolutistas y fijos acerca de lo que está “bien” y de lo que está “mal”. Es el fundamento de las antiguas naciones, donde las jerarquías sociales rígidas abundan y sólo hay un modo correcto de pensar. Se obedece a una ley impuesta por un Otro fuertemente convencional y conformista. A menudo asume un aspecto “religioso” o “mítico” aunque también puede asumir el aspecto de un Orden o de una misión secular o atea.

    (Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 40%. Tasa de poder que posee: 30%)

    3. Mental/Causal: (Logro Científico). También denominado ario, en este estado, el yo “escapa” de la “mentalidad de rebaño del estado anterior” y busca la verdad y el significado en términos individuales. Es un nivel hipotético-deductivo, experimental, objetivo, mecánico y operativo (o, lo que es lo mismo, científico). Es el fundamento de las sociedades de estados.

    (Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 30%. Tasa de poder que posee: 50%)

    4. Causal/Intuicional(temprano): (El yo sensible). Centrado en la comunidad, en la relación entre los seres humanos, en las redes y en la sensibilidad ecológica. El espíritu humano debe ser liberado de la codicia, del dogma y la división; el respeto y la atención a los demás reemplaza a la fría razón; respeto y cuidado por la tierra, Gaia y la vida. Establece vínculos y uniones laterales y es contrario a las jearquías. Yo permeable y relacional centrado en redes. Énfasis en el diálogo y las relaciones. Fundamento de las comunidades de valor (agrupaciones libremente elegidas basadas en sentimientos compartidos). Toma de decisiones sustentada en la conciliación y el consenso (lo cual tiene su desventaja: dilación “interminable” del proceso de toma de decisiones). Presta atención a la espiritualidad, la armonía y el enriquecimiento del potencial humano. Fuertemente igualitario, antijerárquico, centrado en valores plurales, en la construcción social de la realidad, en la diversidad, el multiculturalismo y la relativización de los valores, una visión del mundo a la que habitualmente se le conoce con el nombre de relativismo pluralista. Subjetivo y centrado en el pensamiento no lineal; fomenta la cordialidad, la sensibilidad, el respeto y el cuidado por la Tierra y por todos sus habitantes.

    (Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 10%. Tasa de poder que posee: 15%)

    Con la actualización del estado intuicional (cuando la “personalidad integrada” comienza a sentir el influjo del Alma), la conciencia humana experimenta un verdadero salto cuántico hacia “el pensamiento de segundo grado”, un salto que ha sido calificado de “avance trascendental” pues permite “llegar a profundidades de significado anteriormente insondables”. Dicho en dos palabras, con la emergencia de la conciencia del segundo grado, el ser humano puede pensar tanto vertical como horizontalmente (utilizando tanto las jerarquías como las heterarquías), con lo cual puede abarcar, por primera vez, el espectro completo del desarrollo interno y advertir la importancia crucial que tiene cada nivel en la salud global de todo el proceso espiral del desarrollo.

    Así pues, cada estado superior “trasciende e incluye” a sus predecesores, lo cual quiere decir que va más allá de ellos (los trasciende), al tiempo que las engloba en su misma estructura (los incluye).

    Además cada uno de los diversos estados puede verse activado o reactivado en respuesta a las distintas circunstancias que nos depara la vida. Así, las situaciones de emergencia estimulan los impulsos emocionales de poder (Dioses de poder); el caos reactiva el estado kama-manásico del orden (Orden mítico); la búsqueda de un trabajo nuevo incentiva los impulsos mentales de logro (Logro Científico), y el matrimonio y la amistad pone en marcha el estado intucional (El yo sensible) de la intimidad. Todos los estados, pues, apartan algo sumamente importante.

    Lo que ninguno de esos estados puede hacer, no obstante, es darse plena cuenta de la existencia del resto de los estados. En consecuencia, cada uno de los estados del primer grado considera que su visión del mundo es la única adecuada y, por tanto, reacciona negativamente cada vez que se siente amenazado. Por ello también, el estado kama-manáisco se siente muy incómodo con la impulsividad emocional (propia del primer estado emocional) y con el individualismo mental; que el estado mental del logro considera que el orden kama-manásico es cosa de personas muy rígidas y que la vinculación propia del estado intuicional es cuestión de gente muy blanda. El igualitarismo del estado intuicional, por su parte, no admite fácilmente la excelencia, el ordenamiento jerárquico de valores, las grandes imágenes ni nada que pueda parecer autoritario y por ello también suele reaccionar con mucha virulencia en contra del estado kama-manásico, en contra del mental y en contra de cualquier otro estado posterior a sí mismo.[4]

    Este estado de cosas comienza a cambiar con la emergencia del “pensamiento de segundo grado”, una modalidad plenamente consciente de los estadios interiores del desarrollo que permite –aunque no lo haga de un modo claramente articulado- dar un paso atrás y asumir una visión más global. Por ello el pensamiento de segundo grado reconoce y comprende el papel que desempeñan – y, en consecuencia, la necesidad- del resto de los estados. Por esta razón la conciencia de segundo grado no sólo piensa en términos de un determinado nivel sino de la espiral completa de la existencia.

    Así, cuando el estado intuicional comienza a aprehender los muchos y muy diversos sistemas y contextos que existen en las diferentes culturas, el pensamiento de segundo grado va un paso más allá y, al advertir los ricos contextos que vinculan estos sistemas plurales, comienzan a integrar los sistemas separados en espirales y holarquias ingegrales y holísitcas. El pensamiento de segundo grado, dicho en otras palabras, resulta útil para pasar del relativismo al holismo o, lo que es lo mismo, del pluralismo al integralismo.

    1. La conciencia integral de segundo grado se despliega, al menos, a través de dos grandes olas (o etapas):

    Intuicional (medio): (Integrador). Donde la vida se presenta como un caleidoscopio de jerarquías [holoarquías], sistemas y formas naturales cuya prioridad principal gira en torno a la flexibilidad, la espontaneidad y la funcionalidad. Las diferencias y las pluralidades pueden integrarse naturalmente en corrientes interdependientes. El igualitarismo puede complementarse, cuando es necesario, con grados naturales de ordenamiento y excelencia, con lo cual el rango, el poder, el estado y la dependencia del grupo se ven reemplazados por el conocimiento y la idoneidad. El orden mundial prevaleciente es el resultado de la existencia de diferentes niveles de realidad (estados) y de las inexorables pautas de movimiento de ascenso y descenso en la espiral dinámica.

    (Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 1%. Tasa de poder que posee: 5%)

    Intuicional (tardío): (Holístico). Sistema holístico universal, holones/olas de energías integrativas; integra el sentimiento en el conocimiento; múltiples niveles entrelazados en un sistema consciente. Orden universal consciente y vivo que no se basa en reglas externas (kama-manásico) ni en lazos grupales (intuicional temprano). Tanto teórica como prácticamente, es posible una “gran unificación”. El pensamiento intuicional tardío utiliza todos los niveles de la espiral, advierte la interacción existente entre múltiples niveles y detecta los armónicos, las fuerzas místicas y los estados de flujo que impregnan cualquier organización.

    Porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel: 1%. Tasa de poder que posee: 1%)

    Los últimos dos estados: el espiritual y el divino constituyen el “pensamiento de tercer grado” cuya principal característica es la utilización de arquetipos universales en una primera etapa, la trascendencia de todo pensamiento con forma en una etapa media y la conciencia No-Dual en una etapa final. Sin embargo como el porcentaje de la población adulta que se halla en este nivel es mínima comparada con el total no es posible presentar resultados concluyentes sobre este tercer estadio de pensamiento. De este modo tenemos que con menos del 2% de la población en el pensamiento de segundo grado (y tan sólo un 1% en el estado intuicional tardío), el pensamiento de segundo grado es relativamente raro hoy en día y constituye una auténtica vanguardia de la evolución colectiva del ser humano.

    Y como el grueso de la población está repartida entre los estados kama-manásico y mental (70% = 40% + 30%) las instituciones sociales encargadas de mantener su visión propia del mundo (civilización) a través de su cultura son mayoría también (80% = 30% + 50%). Entonces, una solución real al problema de las minorías raciales estriba en un proceso múltiple de educación, encaminado a transformar la conciencia masiva de la humanidad conduciéndola a dar ese salto del pensamiento de primer grado al de segundo grado.

    Esto no es sencillo pues los únicos capaces de organizar este proceso son minoría (menos del 2%), pero tampoco imposible. Seguramente lento, pero inevitable. Implica la utilización inteligente tanto del Principio de Buena Voluntad como de la Ley de Correctas Relaciones Humanas. Sin embargo hay indicios claros de que esto ya está sucediendo a través de los exponente del NGSM en todo el mundo. Y desde la concepción de la noosfera de Teilhard de Chardin hasta la emergencia y expansión de la psicología transpersonal, las teorías del caos y la complejidad, el pensamiento sistémico integral-holístico, etc. se pone de manifiesto con toda claridad que se halla en marcha un proceso de actualización de los estados superiores, lo cual conllevará a la solución real de los problemas planteados.


    [1] A continuación presentaré un modelo del mapa de conciencia jerárquico que AAB/DK presenta en sus libros, adaptándolo a la más reciente investigación sobre “teorías integrales del todo” o (TOE’s por sus siglas en inglés), esto no debe confundir al lector, pues conforme la lectura prosiga se podrá apreciar que aún cuando algunos términos se reexpresen, el significado original es mantenido, y un estudiante de las enseñanzas arcanas de AAB/DK no tendrá problema es descubrir el Hilo de Ariadna que lo guíe por el eje central de la exposición, el cual es en esencia, el mismo de la enseñanza original.

    [2] Para mayor referencia a este tema sería útil consultar: Ken Wilber . “A Theory of Everything: An Integral Vision for Business, Politics, Science, and Spirituality”. Shambhala Publications, Colorado, EU: 2000. [Existe traducción al español con título: “Una Teoría de Todo: una visión integral de la ciencia, la política, la empresa y la espiritualidad”. Editorial Kariós, Barcelona, España: 2001.]

    [3] Muchas de las siguientes descripciones consisten en citas o paráfrasis de “Una Teoría del Todo”.

    [4] Esta afirmación podría parecer contradictoria, pues todo grado de contacto con el Alma revela campos de experiencia mayores y amplía la visión. Sin embargo, la energía que el Alma proyecta sobre su reflejo al no ser todavía integrada de manera estable. Además de ampliar la visión en algunos campos, potencia el espejismo en muchos otros.

    16 de Julio de 2001

  • La Gran Cadena del Ser

    La siguiente tabla muestra una síntesis de la Gran Cadena del Ser según ha sido propuesta por Ken Wilber: [download id=”58″ format=”1″]