Categoría: Shamballa

Shamballa es un estado de consciencia o una sensible fase de percepción donde existe una aguda y dinámica respuesta al propósito divino – respuesta posibilitada por la síntesis del propósito y la relación espiritual entre Quienes están asociados a Sanat Kumara. ¶ (Los Rayos y las Iniciaciones, p. 231)

  • The spelling of Shambhala/Shamballa in the early theosophical writings

    Nicholas Roerich. Banners of the Coming One

    Banners of the Coming One. 1926

    Tempera on canvas. 72 x 100.5 cm.

    Nizhnii Novgorod State Art Museum, Russia

    Знамёна грядущего

    Dear Luis,

    Thank you for finding this reference to Shambullah in The Mahatma Letters. It is, of course, possible that Shamballa represents the original Senzar spelling. Without original manuscripts we cannot know. An example of why I question this is found in the following paragraph of The Mahatma Letters, where the word Kiu-ti is written. This word we do know, rgyud sde, and we know that it was spelled Kiu-ti or Kiu-te by Horace della Penna, from whom it was copied in Theosophical writings. It seems that whatever spelling existed at the time was used by Blavatsky and her Teachers. Spellings were not standardized at that time, even by Sanskrit scholars. This occurred later.

    Best wishes,

    David Reigle

    on 2/1/07 7:07 PM, Luis Alejandro Hernandez Rios wrote:
    Dear David,

    […] my own research about “Shamballa” […] found this:

    ML 23B (Oct. 1882)
    – Shambullah/Shamballah wrotten by KH

    SD vol. II (1888)
    – Shamballah (p. 319) quoted from the Commentary
    – Shambalah (p. 400) quoted from one of the Commentaries

    SD vol. III (1897)
    – Shamballa (p. 346) wrotten as Sambhala in CW, vol. XIV, p. 354
    – Shamballa (p. 385) wrotten as S´ambhala in CW, vol. XIV, p. 399
    – Shamballa (p. 427) added in brackets to a quote from Edkins (p. 158).
    – Shamballah (p. 348) quoted altered from Wilson (Shamballah is in fact Sambhala)
    – Sambhala (p. 421) quoted from Schlagintweit
    – Shambhalla (p. 431) wrotten as S´ambhala in CW, vol. XIV, p. 451

    My conclusions are:

    – The first ocurrence of “Shamballa” take place in ML 23B, where KH wrote “Shambullah/Shamballah” (Oct. 1882).
    – In SD v.II we can find Shamballah/Shambalah quoted from the Commentaries (The same Old Commentary from where AAB/DK quoted widely?) (1888).
    – In SD v. III, A Besant replaces Sambhala/S´ambhala from the originals (CW XIV) with Shamballa[h] (the Schlagintweit’s quote is the only exception).
    – In 1899 A Besant wrote Shambhala as Shamballa in “Avataras” (following the old spelling from ML & SD).
    – Since that date CWL, AAB, etc. use the same spelling.
    – N. Roerich used the traditional sanskrit spelling Shambhala learned by Lama Dorzhiev.
    – In AAB’s book we chan find a numerology study of “Shamballa”, not Shambhala/ S´ambhala or any other variant.
    – The only times when Shambhala is spelled Shamballa are the times when a Mahatma (KH in the ML or DK in the AAB papers) used the word or when is quoted from a Senzar source (the Commentaries).

    The open question that you answer (until now) as “No” is: Perhaps Shamballa is the Senzar spelling of Shambhala. But may be is only a fonetic “old-fashion” Mahatmic way to spell it.

    Regards,

    LAHR

  • La Bandera de la Paz

    Madonna Oriflamma. 1932. Tempera on canvas, 172.6 x 99.6 cm.   Nicholas Roerich Museum, New York, New York

    La Bandera de la Paz – Agni Yoga Series

    Jerarquía, 1931

    331. Sin cultura no podrá haber acuerdos internacionales ni entendimiento mutuo. Sin cultura la comprensión de la gente no puede abarcar todas las necesidades de la evolución. Por lo tanto, La bandera de la Paz comprende todos los sutiles conceptos que conducirán a la comprensión de la cultura. La humanidad no entiende como manifestar reverencia por aquello que comprende la inmortalidad del espíritu. La bandera de la Paz traerá la comprensión de esta elevada trascendencia. La humanidad no podrá florecer sin el conocimiento de la grandeza de las culturas. La bandera de la Paz abrirá las puertas a un futuro mejor. Cuando los países estén en camino a la destrucción, entonces aún aquellos que carecen de espiritualidad deberán entender en qué consiste el ascenso. Así, La Bandera de la Paz trae un futuro mejor.

    334. Verdaderamente, la Bandera de la Paz unirá todas las tareas culturales y le dará al Mundo el tan necesitado logro. Por lo tanto, aquellos que portan un esfuerzo hacia la búsqueda responden a todas las afirmaciones. Las naciones se unirán verdaderamente bajo esta Bandera.

    337. No va a ser fácil la época cuando se manifieste el Florecimiento del Fuego. La Bandera de la Paz no será encontrada en un bazar. Así, unámonos en un esfuerzo inconquistable.

    375. Así se regenera el Mundo sobre el principio del Fuego. El fuego de los centros, el fuego del espíritu, el fuego del corazón, el fuego del logro, el fuego de la realización, el fuego de la Jerarquía, el fuego del Servicio – todo esto constituye los principios del Nuevo Mundo. Los arcos mezclados de la conciencia crean así la Voluntad Suprema. Verdaderamente, el Gran Estandarte de la Paz cubrirá al Mundo entero. Verdaderamente, una gran época, la hora de las grandes realizaciones. Así se aproxima la época de la gran acción.

    377. La transformación del Mundo es en verdad afirmada en la tensión más elevada. Todas las perturbaciones, todos los cambios, todas las enfermedades acompañan a esta transformación. Las energías impulsadas muy poderosamente hacen que el fuego se ponga en movimiento. Así, en la Época del Fuego la obscuridad se vuelve densa y todo se intensifica en un esfuerzo ardiente. El mal es creado por la densificación de la obscuridad. La Luz transforma el Mundo. Así, en grandes momentos, la manifestación de la transmutación universal satura el espacio.

    En consecuencia, durante la Época del Fuego, cuando la Luz lucha con la obscuridad, la manifestación de la Bandera de la Paz es aquel signo fundamental que le proporcionará a la humanidad un nuevo paso. Así, tanto la Belleza, el Conocimiento, el Arte y todas las naciones se unirán bajo este signo. Sólo las medidas más elevadas se podrán aplicar a la Bandera. ¡Verdaderamente!

    381. La conciencia que circunscribe sólo el presente, sin ningún pensamiento sobre el futuro, no puede adherirse a la evolución ya que para semejante conciencia la cadena de los siglos desaparecerá. Por lo tanto, cuando la conciencia se expande, ella abarca la gran cadena guiadora de las causas y los efectos. Así, mientras la evolución está siendo establecida, es muy importante la manifestación de las causas. Al momento, cuando el planeta está completando su Karma, ciertamente que la retribución por lo concebido se refleja grandemente en la humanidad. Sin embargo, aquello que ha sido engendrado por el esfuerzo espiritual humano envuelve al planeta. En consecuencia, cada brillante tensión y cada esfuerzo le darán al planeta la afirmación del Nuevo Mundo. Por lo tanto, la insigne Bandera de la Paz porta todos los proyectiles de la Luz y ardientemente impregna las corrientes alrededor de la Tierra como una panacea en contra del mal. Las conciencias amalgamadas por milenios, crean. Así la Luz conquista la obscuridad. Así se cumple un maravilloso paso. Así aquello que ha sido preordenado, se aproxima

    390. ¡Qué estúpidos son todos aquellos que no creen en la esperanza! ¡Qué ciegos son aquellos que creen que las guerras tienen sus ventajas! ¡Son pocas las conciencias que pueden percibir la regeneración del planeta por medio de la cultura! Ciertamente, aquellos que no comprenden la creatividad por medio de medidas superiores perecerán en las mismas agitaciones viejas. Aquellos que no comprenden los nuevos caminos tienen una gran necesidad de comprender la Época de Maitreya. ¡La Bandera de la Paz y la de los Señores abrirán todos los caminos!

    Corazón, 1932

    71. La verdadera solemnidad es construida en la tensión más elevada. La solemnidad no es descanso, no es satisfacción, no es un fin, sino precisamente el comienzo, es determinación y progreso en el camino hacia la Luz. Las adversidades son inevitables, como lo son las ruedas del esfuerzo. Las presiones terribles son inevitables, de otra manera la explosión sería débil. ¿Pero podrá el júbilo provenir de la ligereza? Allí sólo hay lujuria, mas el júbilo está en la victoria del espíritu. La victoria del espíritu está en la afirmación de los principios inalterables. Cuando la Bandera de la Paz esté siendo desplegada uno puede llenarse de solemnidad

  • Escuelas y Disciplinas Esotéricas

    Nuestra segunda pregunta se relaciona con el trabajo de las escuelas o “disciplinas” esotéricas, como a veces se las denomina, y el entrenamiento y la protección de los aspirantes que trabajan en ellas.

    Ante todo, quisiera aclarar un punto. El gran obstáculo para el trabajo de la mayoría de las escuelas esotéricas, en la actualidad, es su sentido de la separatividad y su intolerancia para otras escuelas y métodos. Los conductores de dichas escuelas deben asimilar el hecho siguiente: Todas las escuelas que reconocen la influencia de la Logia Transhimaláyica y cuyos trabajadores están vinculados, consciente o inconscientemente, con los Maestros de Sabiduría, tales como el Maestro Morya o el Maestro K. H., constituyen una escuela y parte de una “disciplina”. Por lo tanto, no existen esencialmente conflictos de intereses, y en [i16] el aspecto interno -si actúan de alguna manera en forma eficaz- las diferentes escuelas y presentaciones son consideradas como una unidad. No hay diferencia básica en la enseñanza, aunque la terminología empleada pueda variar y la técnica del trabajo sea fundamentalmente idéntica. Si el trabajo de los Grandes Seres debe ir adelante, como es de desear en estos días de tensión y necesidad mundiales, es imperativo que los diferentes grupos empiecen a reconocer la verdadera unidad de su meta, guía y técnica, y sus conductores comprendan que el temor hacia los otros conductores y el deseo de que su grupo sea numéricamente el más importante, predispone al frecuente empleo de las palabras, “ésta es una disciplina diferente” o “su trabajo no es el mismo que el nuestro”. Tal actitud obstaculiza el verdadero desarrollo de la vida y la comprensión espirituales, entre los innumerables estudiantes reunidos en las numerosas organizaciones externas, contaminadas en la actualidad por “la gran herejía de la separatividad”. Los conductores y miembros hablan en términos de “nuestra” y “vuestra”, de “esta disciplina” y de “aquella”, que este método es el correcto (generalmente el propio) y el otro quizás sea correcto, pero probablemente dudoso o sino, positivamente erróneo. Cada uno considera que su propio grupo está específicamente consagrado a él y a su método de instrucción, [e20] y amenaza a los miembros con terribles resultados si colaboran con miembros de otros grupos. En cambio, deberían reconocer que los estudiantes de escuelas análogas, que trabajan bajo los mismos impulsos espirituales, son miembros de la escuela una y están vinculados en una unidad subjetiva básica. Llegará el momento en que estos diversos grupos esotéricos, actualmente separatistas, tendrán que proclamar su identificación, cuando los conductores, trabajadores y secretarios, se reúnan y aprendan a conocerse y comprenderse. Algún día tal reconocimiento y comprensión los llevará al punto en que procurarán complementar los esfuerzos de cada uno, intercambiar ideas y constituirán, en verdad y de hecho, una gran escuela de esoterismo en el mundo, con diferentes clases y grados, pero todos ocupados en la tarea de entrenar aspirantes y prepararlos para el discipulado, o en supervisar el trabajo de los discípulos que se preparan [i17] para recibir la iniciación. Entonces cesarán las tentativas actuales de obstaculizarse el trabajo mutuamente, mediante la comparación de métodos y técnicas, la crítica y la difamación, la prevención y el cultivo del temor y la insistencia sobre la exclusividad. Estas actitudes y métodos obstaculizan en la actualidad la entrada de la luz pura de la verdad.

    Los aspirantes de estas escuelas presentan un problema diferente del psiquismo y la mediumnidad comunes. Estos hombres y mujeres se ofrecieron para el entrenamiento intelectual y se sometieron a un proceso forzado, destinado al pleno florecimiento del alma en forma prematura, a fin de servir a la raza, más rápida y eficazmente, y colaborar con el plan de la Jerarquía. Dichos estudiantes se exponen a peligros y dificultades que se hubieran evitado, eligiendo el camino más lento y análogamente más seguro. Este hecho debería ser comprendido por todos los estudiantes de esas escuelas, y el problema cuidadosamente explicado al aspirante que ingresa, para estar alerta y adherirse cuidadosamente a las reglas e instrucciones. No debería permitírsele temer y tampoco negarse él a ser sometido a este proceso forzado; debería ingresar con los ojos totalmente abiertos y aprender a valerse de las protecciones ofrecidas y de la experiencia de los estudiantes más antiguos.

    En todas las escuelas esotéricas, el énfasis es puesto necesaria y correctamente sobre la meditación. Técnicamente hablando, la meditación es el proceso por el cual el centro coronario despierta, se lo controla y utiliza. Cuando esto sucede, el alma y la personalidad se coordinan y fusionan, y tiene lugar la unificación que produce en el aspirante una enorme afluencia de energía espiritual, energetizando todo su ser para que entre en actividad, trayendo a la superficie el bien latente y también el mal. Aquí reside gran [e21] parte del problema y del peligro. Por eso la insistencia de tales escuelas verdaderas, sobre la necesidad de que haya pureza y veracidad. Se ha insistido demasiado en la necesidad de pureza física y no suficientemente en la necesidad de evitar todo fanatismo e intolerancia. Estos dos defectos obstaculizan al estudiante mucho más [i18] que la dieta errónea, y nutren los fuegos de la separatividad más que cualquier otro factor.

    La meditación implica vivir una vida enfocada cada día y siempre. Esto impone forzosamente una indebida tensión a las células del cerebro, porque entran en actividad las células pasivas, y despierta la conciencia cerebral a la luz del alma. Este proceso de meditación ordenada, cuando se lleva a cabo durante un período de años, complementado por la vida meditativa y un servicio concentrado, despertará exitosamente todo el sistema y pondrá al hombre inferior bajo la influencia y el control del hombre espiritual; además despertará los centros de fuerza en el cuerpo etérico y estimulará, para entrar en actividad, esa misteriosa corriente de energía que duerme en la base de la columna vertebral. Cuando este proceso sea llevado adelante con cuidado y con la debida protección y dirección y cuando el proceso se extienda durante un largo lapso, se aminorará el peligro y el despertar tendrá lugar en forma normal y de acuerdo a la ley del ser. No obstante, si la sintonización y el despertar es forzado, o llevado a cabo por ejercicios de distintos tipos, antes de que el estudiante esté preparado y los cuerpos coordinados y desarrollados, entonces el aspirante va directamente al desastre. Los ejercicios de respiración o entrenamiento de pranayama, no deberían emprenderse sin una guía experta y sólo después de años de dedicación, de devoción y servicio espirituales; la concentración sobre los centros que existen en el cuerpo físico (con la intención de despertarlos) debe evitarse siempre, pues provocará el sobreestímulo y abrirá las puertas al plano astral, que el estudiante tendrá dificultad en cerrar. Nunca insistiré demasiado a los aspirantes de todas las escuelas ocultistas que para este período de transición se recomienda la yoga de la intención enfocada, del propósito dirigido, de la constante práctica de la Presencia de Dios y de la meditación regular ordenada, practicada sistemática y constantemente durante años de esfuerzo.

    Cuando esto se efectúa con desapego y va acompañado por una vida de servicio amoroso, el despertar de los centros y la elevación del adormecido fuego kundalínico tendrá lugar sin peligro y con cordura, y todo el sistema será llevado a [i19] la requerida etapa de vivencia. No puedo evitar de precaver suficientemente a los estudiantes contra la práctica de los intensos procesos de meditación durante horas, o contra las prácticas que tienen por objetivo la elevación de los fuegos del cuerpo, el despertar de un centro [e22] determinado y el movimiento del fuego serpentino. El estímulo mundial general es tan grande en este momento y el aspirante común es tan sensible y sutilmente organizado, que la excesiva meditación, la dieta fanática, el cercenamiento, de las horas de sueño o el indebido interés en la experiencia psíquica y su énfasis, romperá el equilibrio mental y producirá a menudo un daño irreparable.

    Que los estudiantes de las escuelas esotéricas se dispongan a realizar un trabajo firme, tranquilo y no emocional. Que se abstengan de horas de estudio y de meditación prolongadas. Sus cuerpos son todavía incapaces de mantener la tensión requerida y sólo se perjudican a sí mismos. Que lleven vidas normales de trabajo y recuerden, en la presión de los deberes y servicios diarios, quiénes son ellos esencialmente y cuáles son sus metas y objetivos. Que mediten regularmente cada mañana, empezando con un período de quince minutos, no excediendo nunca los cuarenta. Que se olviden de sí mismos al servir y que no concentren su interés sobre su propio desarrollo psíquico. Que entrenen sus mentes con una medida normal de estudio y aprendan a pensar inteligentemente, de manera de equilibrar sus emociones y permitirles interpretar correctamente aquello con lo que entran en contacto a medida que aumenta su percepción y se expande su conciencia.

    Los estudiantes deben recordar que no es suficiente tener devoción al Sendero o al Maestro. Los Grandes Seres buscan colaboradores y trabajadores inteligentes, más que devoción a Sus Personalidades, y al estudiante que camina independientemente a la luz de su propia alma lo consideran un instrumento en el cual se puede confiar, más que en un fanático devoto. La luz de su alma le revelará al aspirante serio la unidad que subyace en todos los grupos y le permitirá eliminar el veneno de la intolerancia que contamina y obstaculiza a tantos; le hará reconocer los fundamentos espirituales que guían los pasos de la humanidad; lo obligará [i20] a pasar por alto la intolerancia, el fanatismo y la separatividad que caracterizan a las mentes pequeñas y al principiante en el sendero, y lo ayudará a amar en tal forma que comenzará a ver con más veracidad y ampliará su horizonte; le permitirá estimar en verdad el valor esotérico del servicio y le enseñará sobre todo a practicar esa inofensividad que es la cualidad sobresaliente de todo hijo de Dios. La inofensividad que no pronuncia ninguna palabra que perjudique a otra persona, que no tiene ningún pensamiento que envenene o produzca un malentendido, y que no efectúa ninguna acción que pueda herir al más insignificante de sus hermanos –virtud principal que permitirá al estudiante esotérico hollar sin peligro el difícil sendero del desarrollo. Cuando se acentúa el servicio al semejante y la tendencia de la fuerza vital se exterioriza [e23] hacia el mundo, entonces no existe peligro y el aspirante puede meditar, aspirar y trabajar sin riesgos. Su móvil es puro y trata de descentralizar su personalidad y apartar de sí mismo el foco de su atención, dirigiéndolo al grupo. De esta manera, la vida del alma puede afluir a través suyo y expresarse como amor hacia todos los seres. Sabe que es parte de un todo y la vida de ese todo puede afluir conscientemente a través de él, conduciéndolo a la comprensión de la hermandad y de su unicidad en relación con todas las vidas manifestadas.

    [AAB. La Exteriorización de la Jerarquía. pp. 19-23]

  • La verdadera y única Escuela básica

    Es por lo tanto muy esencial hacer resaltar el hecho de que no importa cuales sean las escuelas subsidiarias. Escuela básica de ocultismo es aquella que tiene sus raíces en el sagrado centro del planeta, Shamballa. En este lugar, custodiada directamente por el Iniciador Uno, que es -aunque pocas veces se comprende- la expresión más elevada del Rayo de la Enseñanza en la tierra, existe lo que podría denominase la oficina central, para la tarea del entrenamiento disciplinario y educativo de la Jerarquía. Allí se halla el Chohan responsable de las distintas empresas, y ante Él son directamente responsables los Maestros que aceptan discípulos y los dirigentes de las diversas escuelas de ocultismo. Todo se desarrolla de acuerdo a una ley y orden.

    [e221] Algo sobre lo que quiero hacer hincapié es que la Fraternidad de la Luz, representada por los Maestros del Himalaya, tiene representantes en otras partes, que realizan un trabajo específico bajo adecuada supervisión. Los teósofos creen ser los únicos depositarios de la Religión de la Sabiduría. Sin embargo no es así. En este momento particular (con el fin de desarrollar y ofrecer la oportunidad a la quinta sub-raza) la Fraternidad del Himalaya es el canal principal del esfuerzo, del poder y de la luz. Pero el trabajo que se realiza con otras razas prosigue simultáneamente, y numerosos proyectos, procedentes de la oficina central en Shamballa, se desarrollan paralelamente con la tarea de la Fraternidad del Himalaya. Tengan esto muy en cuenta porque es importante. La Escuela y la Logia del Himalaya se ocupan principalmente de Occidente, siendo la única escuela sin excepción, que deberá controlar el trabajo y el aporte de los estudiantes de ocultismo en Occidente. No aceptará de los discípulos trabajo competidor o [i303] extemporáneo, ni para beneficio de sus Instructores, sino para seguridad de sus discípulos. El peligro acecha en el sendero del estudiante de ocultismo, y los Adeptos del Himalaya saben cómo proteger adecuadamente a sus discípulos, siempre que se mantengan dentro de la periferia de Sus auras unidas y no se desvíen hacia otras escuelas. Todas las verdaderas escuelas de ocultismo exigen esto a sus discípulos, y los verdaderos Maestros esperan que ellos se abstengan de recibir al mismo tiempo otras instrucciones esotéricas. Los Maestros no dicen: “Nuestro método es el único correcto y verdadero”. Ellos dicen “mientras reciban nuestras instrucciones sería inteligente y prudente abstenerse de recibir entrenamiento de otra escuela o de otro Maestro”. Sí el discípulo lo desea tiene perfecta libertad de buscar otras escuelas y otros Instructores, pero primero tiene que romper sus anteriores conexiones.

    La escuela central fundamental puede ser reconocida por ciertas características sobresalientes:

    El carácter básico de las verdades que enseña, contenidas en los siguientes postulados:

    a. La unidad de toda vida.

    b. Las etapas graduales de desarrollo, reconocidas en el hombre, y las de su programa de estudios, que conducen al hombre de una expansión de conciencia a otra, basta alcanzar lo que llamamos perfección.

    c. La relación que existe entre el micro y el macrocosmos y su séptuple aplicación. d. El método de este desarrollo y el lugar que ocupa el microcosmos dentro del macrocosmos, revelado mediante el [e222] estudio de la periodicidad de toda manifestación y la ley básica de causa y efecto.

    El énfasis puesto en la formación del carácter y en el [i304] desenvolvimiento espiritual, como base para el desarrollo de -todas las facultades inherentes al microcosmos.

    Los requisitos exigidos a todos los discípulos afiliadas sin excepción, a fin de que -la vida de desenvolvimiento y desarrollo internos vaya a la par de una vida de servicio exotérico.

    Las sucesivas expansiones de conciencia, resultantes del entrenamiento impartido, llevando al hombre paso a paso hasta hacer contacto con su Yo superior, su Maestro, su grupo egoico, el Primer Iniciador, el Unico Iniciador Supremo, hasta llegar al Señor de su Rayo y entrar en el seno de su “Padre que está en el cielo”.

    Estas son las características sobresalientes que describen a la verdadera y única escuela fundamental. Dicha escuela tiene tres ramas principales y una cuarta está en proceso de formación, de modo que se constituirán las cuatro ramas de esta cuarta ronda, y son las siguientes:

    1. La rama del Transhimalaya.

    2. La rama de la India meridional (éstas son ramas arias).

    3. La rama que trabaja con la cuarta raza raíz, y tiene como guías a dos adeptos de la cuarta raza raíz.

    4. La rama en proceso de formación, que tendrá su sede central en Occidente, en un lugar aún no revelado. Su objetivo principal es dar instrucción a los individuos vinculados con la venidera sexta raza raíz.

    Estas ramas están y estarán, estrechamente interaliadas y trabajarán en íntima colaboración, estando controladas por el Chohan y enfocadas en Shamballa. Los guías de cada una de las cuatro ramas se comunican frecuentemente entre sí, siendo similares a la facultad de una maravillosa Universidad. Las cuatro escuelas [i305] se asemejan a los distintos y principales departamentos de una fundación -como las escuelas subsidiarias. La finalidad de todas es la evolución de la raza y llevar a los hombres ante el Único Iniciador. Los métodos empleados son fundamentalmente los mismos, aunque varían en detalle, debido a las características propias de cada raza y tipo y al hecho de que algunas escuelas trabajan predominantemente con un rayo y otras con otro.

    La escuela del Transhimalaya tiene adeptos que ya conocen, y otros Cuyos nombres son desconocidos.

    La Escuela de la India meridional trabaja especialmente con la evolución dévica y con la segunda y tercera subrazas de la rama aria.

    [e223] La escuela del Himalaya trabaja con la primera, cuarta y quinta subrazas.

    La rama de la cuarta raza raíz trabaja bajo el Manú de esa raza y Su hermano del Rayo de la Enseñanza. Su sede se halla en China.

    El Maestro R. y uno de los Maestros ingleses se ocupan de la fundación grupal de la cuarta rama de la Escuela, con la ayuda del Maestro Hilarión. Reflexionen sobre los hechos mencionados, porque su significado es de gran importancia.

    [AAB. Cartas Sobre Meditación Ocultista. pp. 220-223]

  • El empleo y comprensión grupal de la Energía de Shamballa

    Hay dos palabras clave para el empleo de la energía de Shamballa: empleo y comprensión grupales.

    (Astrología Esotérica, pág. 393)

    Iniciación Grupal

    El iniciado siempre ha sido un iniciado. El divino Hijo de Dios siempre fue conocido lo que es. Un iniciado no es el resultado del proceso evolutivo sino la causa del proceso evolutivo.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 62)

    El trabajo que ahora realizan Shamballa y la Jerarquía en bien de la humanidad, tenderá también a desarrollar la consciencia grupal y a formar numerosos grupos que serán organismos vivientes y no organizaciones, hará posible la iniciación grupal y permitirá que ciertos aspectos de la voluntad florezcan correctamente y sin peligro.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 89)

    La iniciación grupal significa que los miembros del grupo se hallan debidamente orientados; están dispuesto a aceptar la disciplina, la cual los preparará para la siguiente gran expansión de consciencia, y que ninguno de ellos se desviará de su propósito (observen esa palabra en sus implicaciones de Shamballa o de primer rayo), no importa lo que está sucediendo en su medio ambiente o vida personal. Deben reflexionar sobre ello si quieren lograr el progreso necesario.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 41)

    Abordando este tema desde otro ángulo, la polarización mental del discípulo que trata de entrar en la esfera jerárquica del trabajo está unificando el esfuerzo iniciático, que es nuevo en la historia espiritual del planeta y el primer paso que se está dando en este momento en los planos internos y sutiles para crear ciertas grandes “Crisis de Iniciación”, involucrando simultáneamente a los tres centros principales planetarios, algo hasta ahora desconocido.

    Hasta el año 1875, la iniciación fue un proceso secuencial, así como también mayormente individual. Esto va cambiando lentamente; los grupos están siendo aceptados para la iniciación debido a la relación reconocida y sentida, que no es la de discípulo y Maestro (como hasta ahora), sino que está basada en la relación iniciática grupal que existe entre la Humanidad, la Jerarquía y Shamballa. Esta relación espiritual y sutilmente sentida, se está expresando hoy en el plano físico como esfuerzo mundial para establecer rectas relaciones humanas.

    (El Discipulado de la Nueva Era, vol. II, pág. 309)

    “Las catorce Reglas o fórmulas de Acercamiento” conciernen principalmente al aspecto vida o de Shamballa y la expresión del aspecto voluntad, conciernen al desenvolvimiento de la consciencia grupal, porque únicamente en forma grupal se puede extraer, por ahora, fuerza volitiva de Shamballa sólo el grupo, guiado por el nuevo sistema de actuación y de iniciación grupales propuestos, es capaz de invocar a Shamballa.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 40-41)

    La Voluntad Grupal

    El grupo reconoce y actúa regido por la compenetrante influencia del propósito; el iniciado individual actúa con el plan. La expresión grupal, hasta donde es posible en un momento dado, en tiempo y espacio, está de acuerdo con la voluntad de Aquel en quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, la Vida de todo lo que existe.

    … El grupo puede responder y frecuentemente responde al “brillante centro” Shamballa, donde el iniciado por si mismo y en su propia y esencial identidad no podría responder. El grupo debe proteger al individuo de la terrible potencia que emana de Shamballa, la cual debe ser aminorada para él, mediante el proceso de distribución, a fin de que su impacto no se centralice en algunos o en todos sus centros, compartiéndola todos los miembros del grupo. Aquí tenemos la clave del significado del trabajo grupal. Una de sus principales funciones consiste, esotéricamente hablando, en absorber, compartir, circular y luego distribuir energía.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 67)

    Como ya he dicho, la característica de un grupo de discípulos debe ser la razón pura, la cual constantemente reemplaza al móvil, el cual se fusiona oportunamente con el aspecto voluntad de la Mónada, su aspecto principal. Técnicamente hablando, Shamballa está en relación directa con la Humanidad. Por lo tanto, ¿cuál es la voluntad del grupo en algún ashrama o grupo de un Maestro? ¿Existe en forma suficientemente vital como para condicionar las relaciones grupales y unir a todos en un conjunto de hermanos –que van adelante hacia la luz? La voluntad espiritual de las personalidades individuales ¿posee tal fuerza que niega la relación personal y conduce al reconocimiento, interacción y relación espirituales? Debido a que únicamente se tienen en consideración estos efectos fundamentales de permanecer como grupo en la “clara luz de la cabeza”, se le permite al discípulo introducir sensibilidades mentales personales, a causa de las temporarias limitaciones grupales.

    (El Discipulado de la Nueva Era, pág. 18)

    1) La mónada relaciona al iniciado con la Voluntad de Dios, con el Concilio de Shamballa, con las fuerzas activas del planeta Plutón y de otro planeta que debe permanecer innonimado y con el Sol Espiritual Central.

    2) El alma relaciona al iniciado con el Amor de Dios, con el aspecto consciencia de la Deidad, con la totalidad de la Jerarquía, en la cual penetra por medio del ashrama del Maestro que lo ha ayudado a recibir la iniciación, con los planetas Venus y Mercurio, con el Sol Sirio y con el Corazón del Sol.

    3) La personalidad relaciona al iniciado con la Mente de Dios con el principio inteligente de la Vida planetaria, con la totalidad de la humanidad, con Saturno y Marte y con el Sol físico, por medio de su aspecto pránico.

    4) El aspecto Vida del planeta, o ese gran océano de fuerzas en donde los tres aspectos viven, se mueven y tienen su ser relaciona al iniciado con esa Vida que actúa a través de Shamballa, de la Jerarquía y de la Humanidad, formando así parte de la gran totalidad de la manifestación.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 90)

    Los cambios que ocurren en las “mutables y cambiantes realidades” de la consciencia del alma y de la percepción espiritual de los Miembros de la Jerarquía, son responsables de las nuevas tendencias de la vida del espíritu y de los nuevos métodos de entrenamiento de discípulos –como, por ejemplo, el experimento de la exteriorización de los ashramas de los Maestros. Este nuevo acercamiento a las condiciones de la vida, como resultado de la afluencia de nuevas energías, está produciendo la tendencia universal hacia la percepción grupal, cuyo resultado más elevado permitirá a la familia humana dar el primer paso hacia la iniciación grupal. Hasta el presente nunca se había hablado de la iniciación grupal, excepto en conexión con las iniciaciones superiores que emanan del centro Shamballa. La iniciación grupal tiene como fundamento una unida y uniforme voluntad grupal, dedicada al servicio de la humanidad, basándose en la lealtad, colaboración e interdependencia.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 25)

    A medida que discípulo individual construye el arco iris, el antakarana, y el grupo de discípulos, el antakarana grupal, es posible obtener la “percepcíón triádica” mencionada. Cuando el discípulo ha proyectado un hilo de luz viviente (por el poder del amor magnético) a través del espacio que separa la Triáda de la personalidad, descubre que forma parte del grupo. Este reconocimiento del grupo –al principio en forma defectuosa y poco inteligente– es el factor que le permite entrar, por medio del hilo proyectado, en el ashrama de un Maestro.

    Según reza la antigua enseñanza, el ashrama del Maestro y el enfoque de la Jerarquía, se hallaban en los niveles superiores del plano mental, de la intuición y de budhi. La Jerarquía retrocede del centro superior de Shamballa y al mismo tiempo avanza hacia el centro inferior, la Humanidad. El hombre ha hecho posible ambas actividades; la creciente percepción intuitiva de la humanidad, en los sectores superiores, le permite actuar en el sendero del descipulado y en niveles más elevados que antes. La Jerarquía lo reconoce.

    La creciente aspiración de la masa está acercando hoy como nunca los Maestros a la humanidad. Éste es un ejemplo de la habilidad que posee la consciencia iniciática para funcionar simultáneamente en los niveles iniciáticos y en los tres mundos. La actividad dual de la mente es un símbolo; actúa con sentido común y se ocupa de todos los asuntos relacionados con los tres mundos y al mismo tiempo, como mente espiritual, de las cuestiones relativas al alma en forma esclarecida e iluminada.

    La segunda demanda, de que el sentido de síntesis debería ser la meta del entrenamiento de los aspirantes en la nueva era, evidencia fehacientemente el nuevo contacto con Shamballa, porque la síntesis es atributo de la divina voluntad y la cualidad descollante de la Deidad. Inevitablemente la inteligencia y el amor deberán ser los objetivos evolutivos del planeta y los dos primeros aspectos divinos a desarrollarse, pues son cualidades de la voluntad; hacen posible la manifestación de la voluntad divina; garantizan su inteligente aplicación y su poder magnético, a fin de atraer hacia sí todo lo necesario para expresar o manifestar el propósito divino visualizado sintéticamente, y motivado, complementado, dirigido y hecho factible, por el aspecto dinámico de la misma voluntad.

    Es interesante observar que en el mundo existen infinidad de constancia de que la energía de Shamballa está haciendo impacto directamente sobre la consciencia humana y logrando resultados directos.

    El aspecto destructor del primer Rayo de Voluntad o Poder, está produciendo destrucción mundial, mediante el empleo del primer reino de la naturaleza, el mineral. Lo que está construido de metal y de elementos químicos produce catástrofes y destrucción en la tierra, principalmente en el reino humano. Análogamente el segundo atributo de la voluntad, la síntesis, evoca una respuesta igualmente amplia. Este sentido de síntesis ha producido un efecto masivo antes que individual, y ello se debe a que es algo interesante y de importancia, y debe observarse en la actualidad. Posteriormente, el dinamismo inherente a la voluntad, manejado por el nuevo grupo de servidores del mundo y los discípulos e iniciados del mundo, convertirán esa masiva respuesta instintiva en verdadera experiencia y harán “aparecer” en la tierra la nueva y desarrollada “cualidad” de la vida, que la nueva era trata de demostrar.

    En el primer tomo de este tratado llamé la atención sobre tres aspectos divinos:

    Vida, Cualidad y Apariencia, que están ahora en proceso de aparecer en forma definitiva para este ciclo particular.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 108-9)

    El género humano había evolucionado tan bien que actualmente, las metas y teorías, los objetivos y determinaciones y los escritos que ahora expresan el pensamiento humano, demostraron que el aspecto voluntad de la divinidad, en su primera manifestación embrionaria, comenzaba a hacer sentir su presencia. ¿Interpretaron esta insinuación? ¿Percibieron que la subversión de las masas y su decisión de vencer todos los obstáculos e impedimentos hacia un mejor estado mundial indican esto? ¿Comprendieron que las revoluciones de los últimos doscientos años, son signos de las luchas que libra el aspecto espíritu? Ese espíritu es vida y voluntad, el mundo actual manifiesta signos de una nueva vida. Reflexionen sobre esto en sus modernas e inmediatas implicancias y vean la manera en que el mundo está siendo inspirado por la Voluntad espiritual.

    (El Discipulado de la Nueva Era, pág. 246)

    Entrenamiento Grupal

    ¿Cuales son estas verdades más nuevas de que me he responsabilizado como agente transmisor, ante el mundo, de los estudiantes de ocultismo? Las expondré en forma abreviada y en el orden de su relativa importancia:

    1) La Enseñanza respecto a Shamballa . Muy poco se había divulgado sobre este tema. Sólo el nombre era conocido.
    La enseñanza incluye:

    a) Información concerniente a la naturaleza del aspecto voluntad.

    b) Indicaciones respecto a los subyacentes propósitos de Sanat Kumara.

    c) Indicaciones para la construcción del antakarana, primer paso para obtener la consciencia monódica, el primero hacia el Camino de Evolución Superior.

    2) La Enseñanza sobre el Nuevo Discipulado . Ha sido de carácter revolucionaria, en lo que concierne a las otras y antiguas escuelas de ocultismo.

    3) La Enseñanza respecto a los siete Rayos.

    4) La Enseñanza sobre la nueva Astrología.

    5) La información acerca del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y su trabajo.

    6) La tentativa de formar una rama exotérica de los ashramas internos, evidencia en el trabajo que he realizado con un grupo especial de aspirantes y discipulos aceptados, cuyas instrucciones, emanadas de mi ashrama, han sido publicadas en el libro El Discipulado de la Nueva Era, tomos I y II.

    7) La Enseñanza sobre la nueva religión mundial con su énfasis puesto sobre los tres principales períodos de la Luna Llena (Aries, Tauro y Géminis, que por lo general caen en abril, mayo y junio, respectivamente), y los nueve (ocasionalmente diez) períodos menores de plenilunio de cada año.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 211-3)

    Los estudiantes esotéricos difícilmente podrán comprender por qué las frituras Escuelas de Iluminación pondrán el énfasis sobre el aspecto vida y no sobre el contacto con el alma. La meta es la transferencia y no la unión. En la actualidad los aspirantes y discípulos son el resultado del antiguo orden educativo y la fructificación de los procesos a que ha sido sometida la humanidad. Éste es un periodo de vital transición; figuradamente hablando, los discípulos y aspirantes del mundo se halla en la misma etapa del grupo en consideración – etapa donde se transfiere la vida de la forma externa, al ser interno. De ahí la dificultad que ustedes enfrentan y la ardua tarea que significa llegar a comprender en forma realista lo que estoy tratando de impartir. El problema del contacto con el alma es algo que pueden captar o captan, por lo menos teóricamente. El problema de transferir la vida desde el punto más elevado de realización alcanzado hoy, a un vago enfoque espiritual y místico, no es tan fácil de comprender.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 188)

    El discípulo individual que va en pos de la iniciación, se fusiona deliberadamente en el grupo con pleno y libre consentimiento; realiza esta fusión por propio esfuerzo individual, siendo (a través de todo el proceso) un agente totalmente libre, que avanza y va siendo mentalmente incluyente en forma rápida o lenta según lo prefiera. Determinará por sí mismo cuál será el acontecimiento y cuando ocurrirá sin interferencia u obstrucción de alguna fuerza externa.

    Es una técnica espiritual relativamente nueva y aceptada por iniciados y discípulos de todos los grados en los tres centros divinos.

    (El Discipulado de la Nueva Era, pág. 310)

    La etapa donde se reconoce la revelaci6n otorgada al iniciado en los Misterios mayores se divide en fases menores, y puede decirse que son tres, aunque mucho depende de la iniciación que se va a recibir y del rayo a que pertenece el discípulo preparado.
    Éstas son:

    1) La Etapa de Penetración consiste en horadar de un lado a otro el mundo del espejismo, logrando así dos objetivos:

    a) La afluencia de Luz desde la Triada espiritual en la consciencia del iniciado por medio del antakarana, de manera que sean cada vez más claros el Plan para la humanidad y el Propósito divino en relación con el planeta. Esto inicia la relación con Shamballa.

    b) La disipación parcial del espejismo mundial a fin de clarificar el plano astral y servir en consecuencia a la humanidad. Cada discípulo que reconoce la revelación iniciática libera luz y disipa parte del espejismo que ciega a la masa humana. El discípulo de sexto rayo emplea mucho más tiempo en la etapa de penetración que los discípulos de otros rayos, pero únicamente en este ciclo mundial.

    2) La Etapa de Polarización, donde el iniciado, al dejar entrar y penetra la luz a través de la densas brumas del espejismo mundial, se da cuenta repentinamente de lo que ha hecho y adopta una firme posición, correctamente orientado hacia la visión (o en otras palabras, hacia Shamballa).

    Una de las cosas que deben captar es que el iniciado es un punto de vida jerárquica (sea en la periferia de la Jerarquía dentro del circulo o en el centro), es parte definitiva del esfuerzo jerárquico. Ese esfuerzo está orientado hacia el centro mayor de vida, Shamballa. Los estudiantes tienden a creer que la orientación de la Jerarquía es hacia la humanidad. Pero no es así. Ella responde a la necesidad humana cuando la demanda es efectiva y sus Miembros son los custodios del Plan; pero la orientación de todo el grupo jerárquico es hacia el primer aspecto que expresa la voluntad del Logos y se manifiesta por intermedio de Shamballa.

    Así como el discípulo debe realizar dos cosas: polarizar su posición por el establecimiento de rectas relaciones humanas y, al mismo tiempo, ser un miembro consciente y activo del reino de Dios, la Jerarquía, así el iniciado – en una vuelta más elevada de la espiral – debe establecer rectas relaciones con la Jerarquía y ser simultáneamente consciente de Shamballa.

    Lo único que puedo impartir aquí es el ansiado y deseado punto de realización, pero la fraseología no tiene relativamente significado, excepto para quienes tienen experiencia en mayor o menor grado en los procesos iniciáticos, de acuerdo con las iniciaciones ya recibidas. Esta polarización, este punto de esfuerzo enfocado y esta orientación obtenida, es la idea básica subyacente en la frase “el Monte de la Iniciación”. El iniciado “pone sus pies sobre la cima de la montaña y desde esa altura percibe el pensamiento de Dios, visualiza el sueño de la Mente de Dios, sigue el ojo de Dios desde el punto central a la meta externa y se ve a sí mismo como todo lo que es y, sin embargo, dentro del todo”.

    3) La etapa de Precipitación ; habiéndose identificado a sí mismo, por medio de la penetración y la polarización, con el Plan y con la Voluntad de Dios (1a llave de Shamballa), sigue entonces – como resultado de su triple reconocimiento -desempeñando su parte para materializar el Plan y traer a la manifestación y expresión externa, todo lo que puede de ese Plan. De esta manera se convierte primero, en una vanguardia de la Jerarquía (que necesariamente significa sensibilidad a la energía de Shamballa) y, luego, va siendo cada vez más un Agente de la Luz – la Luz universal o la Luz de la Mónada.

    Hoy nada más tengo que decir respecto a la iniciación. Reflexionen sobre lo dado y capten hasta donde les sea posible imaginativamente, la magnificencia del proceso iniciatico – que es vastamente más incluyente que lo indicado en cualquier enseñanza dada hasta ahora. Cuando la guerra haya terminado y el nuevo mundo, con su civilización y cultura venideras, comience a tomar forma, se pondrá creciente énfasis sobre el propósito de la Deidad controladora o la Vida o Energía básica, al actuar a través de la humanidad. Esto lo harán los esoteristas entrenados. Gran parte de lo que dicen los dirigentes mundiales y los trabajadores servidores en todas las naciones, indica que responden inconscientemente a la energía de Shamballa. Hacia el final del siglo y en las primeras décadas del siglo XXI, se proporcionará enseñanza sobre Shamballa. La menta abstracta del hombre se esforzará por comprenderla, así como en la actualidad el discípulo se esfuerza por establecer contacto jerárquico. El espejismo va desapareciendo, las ilusiones se van disipando, la etapa de penetración en una nueva dimensión, en una nueva fase de esfuerzo y de realización, se está alcanzando rápidamente. Esto se realiza a pesar de todo el horror a la agonía, y será uno de los primeros resultados de la tregua de la guerra. La guerra misma va destruyendo ilusiones, revelando la necesidad de cambiar y produciendo la demanda de un nuevo mundo futuro y de una venidera belleza de la vida, que será revolucionaria y también una respuesta materialista hacia un intenso proceso iniciático en el que pueden participar todos los discípulos y para el cual pueden prepararse los aspirantes avanzados.

    (El Discipulado de la Nueva Era, pág. 231-2)

    “La voluntad rige el Camino que lleva hacia Shamballa y es la base para todo acercamiento, apreciación e identificación con el Ser”.

    Los Rayos y las Iniciaciones , pág. 46)

    El secreto de las iniciaciones reside en el empleo entrenado de la voluntad superior, no en la purificación o en la autodisciplina o en los medios empleados que sirvieron en el pasado de interceptores de la verdad. Todo el problema de la voluntad de Shamballa está en proceso de revelación, y en su oportunidad alterará totalmente el acercamiento del discípulo a la iniciación en la nueva era.

    El tema del “camino hacia Shamballa” requiere un estudio reflexivo y una comprensión esotérica. Este concepto de la nueva y futura sección (si puedo denominarla así) del Camino o Sendero, que enfrenta el discípulo moderno, encierra el secreto de la futura revelación y de la dispensación espiritual que emergerá cuando la humanidad construya la nueva civilización mundial y comience a dar forma a la nueva cultura. Los efectos consumidores, purificadores y destructores, de la voluntad monádica, sobre su distorsionado reflejo, la voluntad individual, merece una profunda consideración.

    (Los Rayos y las Iniciaciones , pág. 36-37)

    Hablando en forma figurada, Shamballa posee tres puertas:

    1) La puerta de la razón, de la percepción pura de la verdad. Cristo dió la clave de esta enseñanza cuando dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”.

    Mucho sabemos acerca de ese Camino porque en Él se ha impartido un gran cúmulo de enseñanza, que, si se aplica, conduce al hombre a la Jerarquía. Entonces llega a formar parte efectiva de los miembros de la Jerarquía.

    De esa Verdad sabemos (como aspirante) relativamente poco. La Verdad – tal como la entendemos al dar los primeros pasos en el sendero del discipulado – concierne a esas grandes verdades que sólo constituyen (desde la percepción interna de los Seres Iluminados) el a b c de la vida, y son:

    • La manifestación de la divinidad en el plano físico.
    • La doctrina de los Avatares, revelada por la historia religiosa.
    • La naturaleza de la consciencia, por el desarrollo de la psicología.
    • La doctrina de la trinidad, cuando se expresa por medio de los aspectos y atributos.

    Como verán, estas cuatro expresiones de la verdad imparten todo el conocimiento del que debe estar dotado el iniciado cuando asciende al Monte de la Transfiguración, en la tercera iniciación, proporcionándole una percepción espiritual del Plan.

    De esa Vida absolutamente nada sabemos. La reflexión sobre su significado corresponde a quienes pueden actuar a voluntad dentro de los “precintos del Señor de la Vida” en Shamballa mismo. Todo lo que podemos conocer en su peldaño inferior. Esto nos permite estudiar el impulso o instinto que hace actuar a todas las formas de vida, el cual corporifica en sí los principios de respuesta a los contactos y al medio ambiente, incorporándose al aliento de la vida, relacionándose con el aire y también con el friego, en forma misteriosa. Decir algo más sobre este tema resultaría inútil.

    2) Luego tenemos la puerta de la voluntad . Ésta es una fuerza penetrante que relaciona el Plan con el Propósito, conteniendo la facultad de persistencia coherente. La razón de esta persistencia reside en que no depende del contenido de la forma – ya sea la de un átomo, de un hombre o de un planeta –sino el propósito vital, dinámico e inmutable, latente en la consciencia del Ser planetario, que “habiendo compenetrado todo el universo con un fragmento” de Sí mismo, PERMANECE– grandioso, más inmutable y de intención más firme” que cualquiera de Sus creaciones, aún las más avanzadas y cercanas a Él. Únicamente los que no pertenecen a nuestra humanidad terrestre, poseen una clara percepción de Su propósito divino; son esas Vidas que vinieron con El a este planeta y permanecerán con Él como “prisioneros de intención amorosa”, hasta que el último cansado peregrino haya encontrado el camino de retorno al hogar”.

    La humanidad nada conoce sobre la voluntad espiritual; se halla oculta y velada por la propia voluntad del individuo y la voluntad grupal del alma. Por estas experiencias el ser humano avanza hasta que su voluntad individual se desarrolla y arraiga, se centra y reorienta y también desarrolla su voluntad grupal a fin de incluir y absorber la consagrada y consciente voluntad individual. Cuando ha tenido lugar esta fusión (en la tercera iniciación) se despliega una gran revelación, y el iniciado por primera vez presiente la voluntad universal y hace contacto con ella; en ese momento el iniciado exclama: “Padre, Tu voluntad sea hecha y no la mía”.
    Una ínfima porción de lo que esa voluntad incluye, surgirá a medida que estudiemos esta regla y algunas de las siguientes.

    3) La puerta de la esencial dualidad del sentido monádico . La he denominado así a falta de términos apropiados, pues no encuentro palabras para definir la naturaleza de esta tercera puerta. Cuerpo y vida, alma y personalidad, Triada espiritual y su expresión, el Cristo encarnado –todas estas dualidades han desempeñado su parte.

    El hombre ha pasado de una expansión de consciencia a otra. Llega ahora a la ultérrima dualidad de espíritu y materia, antes de resolverse en ese algo para el cual los términos “unidad aislada” y “síntesis universal” sólo proporcionan tenues e inadecuados indicios. A fin de desarrollar este sistema de identificación, el iniciado que posee el grado de Maestro de Sabiduría y también el que posee (en una vuelta más alta de la espiral) el grado de Cristo, enfocan todos Sus esfuerzos. Hasta la cuarta iniciación, el término “sistema de expansión” parecería iluminador; después de esa gran iniciación, el término “sistema de identificación” seria más apropiado.

    Cuando el iniciado ha cruzado las tres puertas, hablando simbólicamente, entonces enfrenta la totalidad de la vida, acontecimientos, predeterminaciones, sabiduría, actividad, y todo lo que el futuro pueda depararle como servicio y progreso, desde el ángulo de la razón pura (infalible e inmutable), de la verdadera voluntad espiritual (totalmente identificada con el propósito del Logos planetario) y de la más elevada y enfocada relación posible. Se le revela el misterio de la relación. Entonces se le aclara todo el esquema de la evolución y la intención de Aquel en Quien vivimos nos movemos y tenemos nuestro ser; nada más tiene que aprender en este esquema planetario; su actitud hacia todas las formas de vida se ha convertido en universal, identificándose también con la “unidad aislada” de Sanat Kumara.

    Muy pocas de las Grandes Vidas que forman el grupo interno de la Cámara del Concilio en Shamballa son más avanzadas que él; el “Supremo Tres”, el “Siete Radiante”, las “Vidas que personifican los cuarenta y nueve Fuegos”, los Budas de Actividad y ciertos “Espíritus Eternos”, provenientes de centros de vida dinámica espiritual, como Sirio o una constelación, que en cualquier momento dado forma un triángulo con nuestro Sol, Sirio y un representante de Venus, están más –mucho más– evolucionados que él siendo así, todos los iniciados de sexto grado y algunos Maestros que han recibido un entrenamiento especializado, porque pertenecen al primer Rayo de Voluntad o Poder (rayo que condiciona a Shamballa mismo), forman parte del Gran Concilio. Sin embargo, mucho Maestros y Chohanes, después de prestar servicio, desempeñando distintas capacidades en el planeta y trabajando con la Ley de Evolución, se retiran totalmente de nuestra vida planetaria.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 124-6)

    La clave del trabajo esotérico que Shamballa demanda se halla en el desarrollo del Arte de la Visualización. Mediante la visualización es posible lograr tres expresiones de la consciencia humana:

    1) Puede construirse el antakarana y también percibirse definidamente el fulgor de la Triada. Esto constituirá la nueva visión –efecto del desarrollo del sentido de la visión.

    2) Podrán visualizarse grupos, grandes totalidades y síntesis mayores, lo cual conducirá a una definida expansión de consciencia. Así se desarrollará el sentido de síntesis.

    3) Mediante este entrenamiento se fomentará todo arte creador, y el nuevo arte del futuro, en todos los sectores de la creatividad, se desarrollará rápidamente a medida que prosigue el entrenamiento. El desenvolvimiento del sentido de visión y de síntesis, por medio de la visualización, conducirá al sentido de vivencia en la forma.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 111)

    La iniciación puede recibirse ahora en forma grupal; esto es algo totalmente nuevo en el trabajo de la Jerarquía. Los candidatos no se presentan uno por uno ante el Iniciador, sino muchos simultáneamente. Piensan en conjunto y en completo acuerdo; juntos son probados y juntos llegan “al punto de triunfo”, el cual reemplaza al “punto de tensión”; juntos ven “brillar la Estrella”, y juntos ven la energía que emana del Cetro de la Iniciación los capacita para recibir la energía especializada que será empleada más adelante en su futuro servicio mundial. Este acercamiento grupal, intención grupal, “reticencia silenciosa y reconocimiento vocal grupal” y esta dedicación y visión grupales, no pertenecen ya a la etapa experimental. Esta realización grupal (no me refiero al grupo particular de ustedes que no logró un sobresaliente éxito) señala el punto donde se podrá inaugurar una nueva fase de la creatividad de Shamballa. Esto permitirá al Señor del Mundo convertirse en el Regente de un Planeta Sagrado, lo que hasta la fecha no había sucedido. Ahora nuestra tierra puede convertirse en planeta sagrado, si se cumplen las condiciones impuestas.

    La expresión de una nueva cualidad divina (aun no revelada y no la reconoceríamos si se presentara) se está cristalizando lentamente, mediante el proceso acelerado de la iniciación. Actualmente los discípulos son testigos del surgimiento de una característica solar, por intermedio de su Logos planetario, así como las “Vidas de Intención afines” –como se las llama esotéricamente– fueron testigos hace muchos eones. A esta misteriosa y desconocida cualidad se refiere el “fulgor” de la Estrella.

    (El Discipulado en la Nueva Era, pág. 286)

    Nada existe en el mundo de Shamballa de igual naturaleza que el mundo fenoménico del hombre en los tres mundos, ni siquiera en el mundo del alma. Es un mundo de energía pura, de luz y de fuerza dirigída; puede ser visto como corrientes y centros de fuerzas, formando todos un diseño de consumada belleza, que invoca poderosamente el mundo del alma y el mundo fenoménico, constituye por lo tanto, en un sentido muy real, el mundo de las causas y de la iniciación.

    (El Discipulado en la Nueva Era, pág. 258)

    “Cuando la luz ilumina las mentes de los hombres y agita la luz secreta dentro de todas las demás formas, entonces Aquel en Quien vivimos, revela Su oculta y Secreta Voluntad iluminada.

    Cuando el propósito de los Señores del Karma no tenga ya aplicación, y todos los planes entretejidos y estrechamente relacionados se hayan cumplido, entonces Aquel en Quien vivimos puede decir: “¡Bien hecho! ¡Sólo lo bello permanece!

    Cuando lo más bajo de lo inferior, lo más denso de lo sólido y lo más elevado de lo superior, sean todos elevados por las pequeñas voluntades de los hombres, entonces Aquel en Quien vivimos puede elevar la vívida e iluminada esfera de la Tierra y convertirla en radiante luz, entonces, otra Voz más excelsa le dirá: “¡Bien hecho! Sigue adelante. La Luz brilla’”.

    (El Discipulado en la Nueva Era II, pág. 277)

  • La Fuerza de Shamballa

    Las Relaciones Subyacentes

    Cada aspecto divino tiene tres aspectos subsidiarios y, en nuestro planeta y en el plano físico cósmico, es revelado el aspecto inferior del amor (lo que denominamos la voluntad al bien). Para la humanidad, que lucha en este plano físico cósmico, subdividimos inconscientemente esta voluntad al bien en tres aspectos; actualmente, justamente estamos empezando a comprenderlas como posibilidades existentes. Llamamos buena voluntad al aspecto inferior, comprendiendo muy poco la actitud que podría establecerse para obtener la meta universal; al segundo aspecto lo llamamos vagamente amor, esperamos demostrar que efectivamente manifestamos amor por medio de nuestra afiliación con la Jerarquía; al aspecto más elevado lo denominamos voluntad al bien y no lo definimos porque no es posible, aún para iniciados de la quinta iniciación, comprender verdaderamente la naturaleza y el propósito de la voluntad al bien que condiciona a la actividad divina.

    (Los Rayos y las Inicaciones, pág. 645)

    Lógicamente no es posible presentar un verdadero cuadro de los sucesos y acontecimientos internos producidos en la vida de nuestro Ser planetario. Sólo indicaré que la actual situación es simplemente la concreción de la reacción y la respuesta de la humanidad hacia grandes acontecimientos iniciadores y paralelos que involucran a los grupos siguientes:

    1. El Avatar emanante y Su relación con el Señor del Mundo, nuestro Logos planetario.
    2. Los Señores de la Liberación, enfocados en Su elevado lugar, a medida que adquieren consciencia de la invocación de la humanidad y se relacionan más estrechamente con los tres Budas de Actividad.
    3. El Gran Concilio de Shamballa y la Jerarquía planetaria.
    4. El Buda y sus Arhats, a medida que colaboran en forma unida con el Cristo y sus discípulos, los Maestros de Sabiduría.
    5. La Jerarquía, personificación del quito reino de la naturaleza, y su relación atractiva y magnética con el reino humano, el cuarto reino.
    6. El efecto que producen los mencionados grupos de Vidas sobre la humanidad y las inherentes consecuencias al manifestarse en los reinos sub-humanos.

    Un estudio de lo antedicho, en términos de fuerza y energía, proporcionará alguna idea de la síntesis fundamental de las relaciones y la unidad del todo.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 21-22)

    Cada aspecto divino tiene tres aspectos subsidiarios y, en nuestro planeta y en el plano físico cósmico, es revelado el aspecto inferior del amor (lo que denominamos la voluntad al bien). Para la humanidad, que lucha en este plano físico cósmico subdividimos inconscientemente esta voluntad al bien en tres aspectos; actualmente, recién estamos empezando a comprenderlas como posibilidades existentes.

    Llamamos buena voluntad al aspecto inferior, comprendiendo muy poco la actitud que podría establecerse para obtener la meta universal; al segundo aspecto llamamos vagamente amor, y esperamos demostrar que efectivamente manifestamos amor por medio de nuestra afiliación con la Jerarquía; al aspecto más elevado lo denominamos voluntad al bien y no lo definimos porque no es posible, aún para iniciados de la quinta iniciación, comprender verdaderamente la naturaleza y el propósito de la voluntad al bien que condiciona a la actividad divina.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 441)

    Respecto a la Jerarquía misma, hablando esotérica y técnicamente, muchos de sus Miembros “están siendo retirados del punto medio de santidad y absorbidos en el Concilio del Señor”. En otras palabras, pasan a un trabajo superior, convirtiéndose en custodios de la energía de la voluntad divina y no simplemente en custodios de la energía del amor. De allí en adelante actuarán como unidades de poder, no sólo como unidades de luz. Su trabajo se hace dinámico en vez de atractivo y magnético, y concierne al aspecto vida y no únicamente al aspecto alma o consciencia.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág 24)

    La Potencia de la Voluntad de Dios

    La energía de Shamballa es la demostración de la Voluntad de Dios en una nueva y poderosa vivencia.

    (El Destino de las Naciones, pág. 17)

    Esta energía subyace en la crisis mundial del momento. La Voluntad de Dios es producir ciertos cambios radicales y transcendentales en la consciencia de la raza, que alterarán completamente la actitud del hombre hacia la vida y su captación espiritual, esotérica y subjetiva, de las esencialidades del vivir. Esta fuerza traerá (conjuntamente con la fuerza de segundo rayo) esa tremenda crisis –inminente en la consciencia humana– denominada segunda crisis, la iniciación de la raza en el Misterio de las Edades.

    (El Destino de las Naciones, pág. 14)

    La energía de la voluntad es la más poderosa en todo el esquema de la existencia planetaria. Se la denomina la “fuerza de Shamballa”, que mantiene unidas todas las cosas en la vida, siendo en realidad, la vida misma. Es la fuerza vital o voluntad divina (que complementa la intención divina) por cuyo intermedio Sanat Kumara alcanza Su meta. En menor escala, es el empleo de uno de los aspectos inferiores de la voluntad (auto-voluntad humana) que permite al hombre llevar a cabo sus planes y alcanzar el propósito que se ha fijado – si es que lo tiene.

    Donde no hay voluntad el plan muere y el propósito no se realiza. Incluso en lo que atañe a la propia voluntad, constituye en verdad la “vida del proyecto”. En cuanto Sanat Kumara haya logrado Su propósito planetario, retirará Su poderosa energía, y (al hacerlo) sobrevendrá la destrucción. Por temor a producirse un impacto demasiado grande sobre los reinos de la naturaleza que no están preparados, esta fuerza de Shamballa está firmemente sujeta. Esto se refiere también a su impacto sobre la humanidad.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág 585)

    La primera y más poderosa fuerza es la que afluye al mundo desde Shamballa, el Centro planetario donde la Voluntad de Dios es conocida. Sólo dos veces en nuestra historia planetaria se hecho sentir directamente esta energía de Shamballa: la primera, cuando sucedió la gran crisis humana en la individualización del hombre en la antigua Lemuria; la segunda, en los días atlantes, en la gran lucha entre los Señores de la Luz y los Señores de la Forma Material, denominados también Fuerzas Oscuras. Actualmente la fuerza de Shamballa afluye desde el Centro Santo y personifica al aspecto Voluntad de la crisis mundial actual, y sus dos efectos o cualidades subsidiarias son:

    a) La destrucción de lo indeseable y de los obstáculos en las formas mundiales actuales (gobierno, religión y sociedad).

    b) La fuerza sintetizadora que une lo que hasta ahora había estado separado.

    La fuerza de Shamballa es tan nueva e irreconocible, que le resulta difícil a la humanidad conocerla por lo que es – la demostración de la benéfica Voluntad de Dios en una nueva y poderosa vivencia

    (La Exteriorización de la Jerarquía, pág. 65)

    La energía del primer aspecto divino (el de voluntad o poder) está siendo aplicada ahora escrupulosamente por Shamballa. Esta energía de la voluntad es –como ya he enseñado– la potencia de la vida en todos los seres; en el pasado, sólo pudo hacer contacto con “la substancia de la humanidad” a través de la Jerarquía. Recientemente se ha permitido, en forma experimental, hacer el impacto directo y de esto la guerra mundial (1914, 1945) fue la primera evidencia, aclarando cuestiones, presentando oportunidades, purificando el pensamientos humano y destruyendo la antigua y caduca civilización. Esta es una energía excesivamente peligrosa y no puede ser aplicada en más plena medida mientras la raza de los hombres no haya aprendido a responder más adecuadamente a la energía del segundo aspecto amor-sabiduría y, por lo tanto, al gobierno del Reino de Dios.

    (La Exteriorización de la Jerarquía, pág. 542)

    Liberación de la Fuerza de Shamballa

    H. P. B. (uno de los primeros discípulos activos que surgió por el impulso de la exteriorización y la energía de primer rayo que la impulsaba) proporcionó el trasfondo del Plan bajo mi impresión; la estructura más detallada y el alcance de la intención jerárquica las expresé en mis libros, que A. A. B. presentó al publico con su propio nombre (haciéndolo de acuerdo a mis instrucciones). Por primera vez en la historia humana, el propósito de los acontecimientos pasados -históricos y psicológicos – puede observarse nítidamente, como que constituye la base de todos los acontecimientos actuales, llamando fácilmente la atención del publico sobre la misteriosa Ley del Karma. Puede considerarse que el presente indica el camino del futuro, revelando claramente que la Voluntad de Dios anima todo el proceso evolutivo un proceso en el cual la humanidad (también por primera vez) participa y colabora inteligentemente. Esta participación cooperativa, aunque inconscientemente prestada, hizo posible que la Jerarquía aprovechara la oportunidad de poner fin al largo silencio que ha persistido desde los días atlantes; ahora los Maestros pueden empezar a renovar la antigua “participación en los secretos”, y preparar a la humanidad para una civilización que se caracterizará por la constante percepción intelectual de la verdad y que colaborará con los ashramas, exteriorizados en distintas partes del mundo. La consolidación interna ahora ha aflojado, si puedo emplear una expresión tan inadecuada, y la mayoría de los Miembros de la Jerarquía no ponen mucha atención a la recepción de la impresión desde Shamballa, y se orientan ahora en forma dirigida y totalmente nueva, al cuarto reino de la naturaleza. Al mismo tiempo, una poderosa minoría de Maestros va entrando en más estrecha asociación con el Concilio de Sanat Kumara.

    (La Exteriorización de la Jerarquía , pág. 563)

    Un intenso proceso de entrenamiento se lleva a cabo en cada ashrama, en análogas líneas, dando por resultado el “aislamiento” ocultamente comprendido, de ciertos Maestros e iniciados. Fueron aislados así a fin de poder trabajar con Shamballa con mayor facilidad y disposición; de este modo, pueden forjar un depósito de energía, dinámico y energético (la energía de la Voluntad divina), disponible para que los demás Miembros de la Jerarquía la empleen cuando en “unidad aislada” permanezcan en los caminos elevados de la tierra y así “estar en el mundo y, sin embargo, no ser del mundo”. Cuando se aprende esta lección, ambos grupos jerárquicos ponen en actividad su voluntad de sacrificio lo cual constituye el hilo vinculador entre Ellos y ese aspecto del antakarana por el que pueda afluir la energía en forma nueva y eléctrica desde Shamballa, por conducto de la minoría jerárquica mencionada y un gran grupo de Maestros, iniciados y discípulos, a quienes se le ha encomendada la tarea de consolidación.

    Todo esto constituye –para los miembros de la Jerarquía– un proceso definido de pruebas y ensayos, previo a alguna de las iniciaciones superiores y preparatorio para las misma.

    (La Exteriorización de la Jerarquía , pág. 565)

    La energía que fluye mediante la Jerarquía, actualmente –la energía del amor– trata de mezclarse con la que fluye de Shamballa, y es necesario aplicarla en la forma deseada. El problema de la Jerarquía en esta época es producir una sabia y adecuada fusión de las energías de Shamballa y de la Jerarquía, para atemperar así la destrucción y provocar el afloramiento del espíritu constructivo, poniendo en acción las fuerzas de construcción y rehabilitación de la energía de segundo rayo. La energía de Shamballa prepara el camino para la energía proveniente de la Jerarquía. Siempre ha sido así desde el comienzo de los tiempos, aunque los ciclos de la Jerarquía, relativamente frecuentes, no han coincidido con los de Shamballa, que son poco frecuentes y raros. A medida que el tiempo avanza el impacto de la fuerza de Shamballa será más continuo, porque los hombres habrán desarrollado el poder de hacerle frente y resistirlo.

    Actualmente se está intentando el experimento de permitir al hombre recibir esta energía y su impacto, libres de toda mediación de la Jerarquía. Quizás el esfuerzo sea prematuro y abortivo, pero todavía la cuestión no ha sido determinada y el Señor de Shamballa a quienes lo asisten, más la ayuda de los observadores miembros de la Jerarquía, no se han desalentado por los resultados iniciales. La humanidad va respondiendo inesperadamente bien.

    No obstante se construyen nuevas formas, y las potencias de Shamballa, además de la guía jerárquica, trabajan para fines definidamente planificados que se realizan en forma favorable.

    (El Destino de las Naciones, pág. 17-l8)

    La impresión dinámica que emana de Shamballa abarca grandes ciclos y oleadas cíclicas, los cuales son impulsados desde fuentes extraplanetarias, de acuerdo a la demanda o invocación del Señor del Mundo y sus asociados, emanando como respuesta a la “voluntad reconocida” de Sanat Kumara en la Cámara de Concilio.

    (Telepatía y el Vehiculo Eterico, pág. 68)

    Se ha dicho que esta fuerza –durante este siglo– ha hecho su primer impacto directo sobre la humanidad; hasta ahora llegó al género humano en los tres mundos, después de haber sido aminorada y modificada en su tránsito a través del gran centro planetario, al que denominamos Jerarquía. Este impacto directo se repetirá en 1975, y también en el 2000, pero los riesgos no serán entonces tan grandes como en el primero, debido al crecimiento espiritual del género humano. Cada vez que esta energía hace impacto en la consciencia humana, aparece un aspecto más pleno del plan divino. Esta energía produce la síntesis, que retiene todas las cosas dentro del círculo del amor divino. Desde que hizo impacto en los últimos años, el pensamiento humano se ha ocupado más en alcanzar la unidad y lograr la síntesis en todas las relaciones humanas como nunca lo hizo antes, y uno de los resultados de esta energía fue la formación de las Naciones Unidas.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 85)

    Cooperación con la Fuerza de Shamballa

    Han pasado dos mil años desde el episodio de Getsemaní, y desde que Cristo estableció el primer contacto con las fuerzas de Shamballa; por este medio y en bien de la humanidad, estableció una relación que, después de veinte siglos, sólo es una frágil y débil línea que conduce energía.

    Sin embargo, esta fuerza de Shamballa está disponible para ser empleada correctamente, pero el poder de expresarla reside en su comprensión (hasta donde sea posible en este punto medio de la evolución humana) y uso grupal. Es una fuerza unificadora, sintética, pero puede ser utilizada como una fuerza regimentadora, estandarizante. Permítaseme repetir las palabras clave para el empleo de la energía de Shamballa: empleo y comprensión grupales.

    La humanidad ha tenido mucha dificultad en comprender el significado del Amor. Si esto es así, su problema en relación con la Voluntad será, lógicamente, más difícil. Para la vasta mayoría de los hombres el verdadero amor constituye sólo una teoría. El amor (como generalmente lo interpretamos) se expresa como bondad, pero es una bondad hacia el aspecto forma de la vida, hacia las personalidades que están a nuestro alrededor y se desarrolla por lo general en un deseo por cumplir con nuestras obligaciones, y sin obstruir en forma alguna esas actividades y relaciones que tienden al bienestar de nuestros semejantes. Se expresa en un deseo por terminar con los abusos y lograr condiciones materiales mundiales más felices; se demuestra en amor materno, amor entre amigos, pero raras veces como amor entre grupos y naciones. El amor es el tema de la enseñanza cristiana, así como la voluntad divinamente expresada constituirá el tema de la futura religión mundial, y ha sido el impulso que subyace en gran parte del buen trabajo realizado en los campos de la filantropía y del bienestar humano, pero, en realidad, el amor no ha sido nunca expresado –excepto por Cristo.

    Quizás me preguntarán, si esto es así, ¿porque hago tanto hincapié sobre este superior aspecto divino? ¿Por qué no esperar hasta que sepamos algo más sobre el amor y cómo manifestarlo en nuestro medio ambiente? Porque, en su verdadera expresión, la Voluntad es necesaria hoy como fuerza propulsora y expulsora, y como agente clarificador y purificador.

    (Astrología Esotérica, pág. 392-3)

    Los tres aspectos emergentes de la vida, la cualidad y la energía de Shamballa, son:

    1) La Voluntad que condiciona el aspecto vida.

    2) La Voluntad que trae el cumplimiento de rectas relaciones humanas.

    3) La Voluntad que, finalmente, conquista a la muerte.

    Estos tres aspectos están relacionados con las tres expresiones divinas de espíritu, alma y cuerpo, o vida, consciencia y forma, o vida, cualidad y apariencia. Este aspecto de la expresión de la vida de Cristo nunca ha sido debidamente estudiado, sin embargo, aunque sea una pequeña captación y comprensión de ello ayudaría a la humanidad a hacer retroceder el mal (individual, grupal y planetario) al lugar de donde vino y también ayudaría a liberar a la humanidad del terror que ahora acecha en todas partes, desafiando a Dios y al hombre.

    Por lo tanto, la energía de Shamballa es aquella que está relacionada con la vivencia (por medio de la consciencia y la forma) de la humanidad; no es necesario que consideremos su relación con el resto del mundo manifestado; concierne al establecimiento de rectas relaciones humanas, y constituye esa condición de ser que, oportunamente, niega el poder de la muerte. Por lo tanto, es el propósito realizado y no la expresión del deseo. El deseo actúa hacia arriba, desde la forma material y a través de ella; la voluntad actúa hacia abajo, dentro de la forma, doblegándola conscientemente al propósito divino. Uno es invocador, la otra evocadora. Cuando el deseo se ha acumulado y está enfocado, puede invocar a la voluntad; cuando la voluntad es evocada, da fin al deseo y se convierte en una fuerza inmanente, propulsora e impulsora, estabilizando, clarificando y finalmente – entre otras cosas – destruyendo. Es mucho más que esto, pero, en la actualidad, es todo lo que el hombre puede comprender, para lo cual posee ya el mecanismo de comprensión. Es esta voluntad –despertada por la invocación– la que debe ser enfocada en la luz del alma y dedicada a servir los propósitos de la luz y a establecer rectas relaciones humanas, la cual debe ser empleada (con amor) para destruir todo lo que impide la libre afluencia de la vida humana y traer la muerte (espiritual y real) a la humanidad. Esta Voluntad debe ser invocada y evocada.

    (Idem., pág. 394-5)

    Sólo existe una manera por la cual la enfocada mala voluntad, debido a que puede responder a la fuerza de Shamballa, podrá ser superada, y ello, oponiendo una voluntad espiritual, igualmente enfocada, demostrada por hombres y mujeres de buena voluntad que respondan y puedan entrenarse para llegar a ser sensibles a este nuevo tipo de energía entrante y aprendan a invocarla y evocarla.

    En consecuencia, podrán ver que en mi mente había algo más que el uso casual de una palabra común, cuando consideré los términos buena voluntad y voluntad al bien. Mantuve en mis pensamientos no sólo la bondad y la buena intención, sino la enfocada voluntad al bien que puede y debe evocar la energía de Shamballa para ser empleada en detener las fuerzas del mal.

    Comprendo que esta idea es relativamente nueva para muchos lectores; para otros significará poco o nada; algunos podrán tener débiles vislumbres de este nuevo acercamiento y servicio a Dios que puede y deber hacerse, repito, para reconstruir y rehabilitar al mundo.
    Quisiera indicar aquí, que sólo se entra en contacto con el aspecto voluntad desde el plano mental y, por lo tanto, quienes están trabajando con la mente y por intermedio de ella, pueden empezar a apropiarse de esta energía.

    Quienes tratan de evocar la fuerza de Shamballa se están acercando a la energía del fuego. El fuego es el símbolo y la cualidad del plano mental, también un aspecto de la naturaleza divina, y fue el aspecto sobresaliente de la guerra. El fuego es producido por medios físicos con la ayuda del reino mineral, siendo el elegido y amenazante gran medio de destrucción en esta guerra; es el cumplimiento de la antigua profecía de que la tentativa de destruir a la raza Aria lo seria por medio del fuego, así como la antigua Atlántida fue destruida por el agua, pero, la ardiente buena voluntad y el uso enfocado y consciente de la fuerza de Shamballa, pueden contrarrestar el fuego con el fuego, y ello debe hacerse.

    No puedo decirles más sobre este tema, hasta que lo hayan estudiado durante un tiempo, tratando de comprender el empleo de la voluntad, su naturaleza, propósito y relación con lo que ustedes entienden por voluntad humana. Deben reflexionar sobre cómo deberían ser empleada y de qué manera los aspirantes y discípulos, mentalmente polarizados, podrían enfocar esa voluntad y hacerse cargo, sin peligro, de la responsabilidad de su uso inteligente. Después, cuando sepan más sobre ello, les proporcionaré mayor conocimiento sobre la materia. Sin embargo, quisiera hacer una sugerencia práctica. ¿No se podría organizar un grupo que tomara esta cuestión como tema de meditación, y tratara de capacitarse –por medio de la correcta compresión– para hacer contacto con la energía de Shamballa y aplicarla? ¿No seria posible elaborar gradualmente el tema de la revelación de la voluntad divina, para que el tópico general pueda estar preparado para presentarlo al público cuando llegue verdaderamente la paz? Muchas cosas se han de considerar a este respecto. Tenemos la demostración de los tres aspectos de la voluntad, tal como han sido enumerados anteriormente; la preparación del individuo para expresar esta energía; una madura consideración de la relación de la Jerarquía con Shamballa, llevada a cabo a medida que los Maestros tratan de desarrollar el propósito divino, para ser Agentes distribuidores de la energía de la voluntad. Además tenemos que realizar el esfuerzo para comprender algo de la naturaleza del primer aspecto y su impacto directo sobre la consciencia humana, aparte de todo el centro jerárquico – un impacto hecho sin ningún proceso de absorción ni aminoración, al cual lo somete la Jerarquía. En otra parte me he referido a este contacto directo; podrá ser más directo y completo cuando haya mayor seguridad, como resultado de un acercamiento humano más comprensivo.

    (Idem., pág. 396-97)

    Cualidad y Efecto de la Fuerza de Shamballa

    Hay tres grandes energías enfocadas en Shamballa, el sitial del fuego:

    1) La energía purificadora. El poder innato en el universo manifestado que, gradual y constantemente, adapta el aspecto substancia a lo espiritual mediante un proceso que denominamos purificación, en lo que concierne a la humanidad. Involucra la eliminación de todo lo que impide la plena expresión de la naturaleza divina.

    2) La energía destructora. Destrucción que elimina todas las formas que aprisionan la vida espiritual interna y ocultan la interna luz del alma. Dicha energía, por lo tanto, constituye uno de los principales aspectos de la naturaleza purificadora de la Vida divina, y por esta razón mencioné la purificación antes que la destrucción.

    Es el aspecto destructor de la vida misma, así como análogamente existe un agente destructor de la materia misma. Dos cosas deben tenerse presente en conexión con el aspecto destructor de la Deidad y con los aspectos responsables de su aparición:

    a) La actividad destructora es iniciada por la voluntad de Aquellos que constituyen el Concilio de Shamballa, los agentes encargados de poner las formas de los reinos subhumanos en línea con el propósito evolutivo. De acuerdo a la ley cíclica, esta energía destructora entra en actividad y destruye las formas de vida que impiden la divina expresión.

    b) También es puesta en actividad por determinación de la humanidad, que – de acuerdo a la ley del Karma – convierte al hombre en amo de su propio destino, llevándolo a iniciar las causas que son responsables de los acontecimientos y consecuencias cíclicas, en los asuntos humanos.

    Lógicamente existe una estrecha relación entre el primer Rayo de Voluntad o Poder, las energías concentradas en Shamballa y la Ley del Karma, particularmente respecto a su potencia planetaria y en relación con la humanidad avanzada. Dos factores han precipitado subjetiva y espiritualmente la actual crisis mundial: el crecimiento y desarrollo de la familia humana y – como ya se ha dicho – la afluencia de fuerza proveniente de Shamballa en esta época particular, resultado de la ley Kármica y de la planeada decisión del Gran Concilio.

    3) La energía organizadora. Energía que puso en actividad a las Grandes Vidas de Rayo e inició el motivo y el impulso de aquello que produjo la manifestación. Así vinieron a la expresión las siete cualidades de rayo. La relación entre espíritu y materia produjo este proceso ordenado que, a su vez, cíclicamente y de acuerdo a la ley, crea el mundo manifestado, como campo de desarrollo del alma y zona donde se cumple el propósito divino por medio del plan.

    Dichas energías han precipitado la crisis mundial, y es de valor reconocer la naturaleza real de las fuerzas de Shamballa a medida que actúan sobre nuestra vida planetaria y desarrollan el destino humano.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 81-82)

    La luz puede ser considerada como un síntoma, una reacción hacia la unión y consiguiente fusión del espíritu y la materia.

    Por lo tanto, cuando aparece en tiempo y espacio un gran punto de fusión y crisis solar pues eso es, aún cuando produce una crisis planetaria), inmediatamente hace su aparición la luz, y es de tal intensidad, que sólo quien conoce la luz del alma y es capaz de soportar la luz jerárquica, puede ser entrenado para penetrar y formar parte de la luz de Shamballa y deambular en esas aulas radiantes donde actúan las Luces que llevan a cabo la Voluntad de Dios.

    Llevando el concepto mas cerca de nosotros diré que: sólo cuando la voluntad de la personalidad y la voluntad del alma se unen – evocadas por el amor – la luz del alma domina a la luz material de la personalidad. Ésta es una afirmación importante. Sólo cuando la voluntad de la mónada y la voluntad de la Jerarquía de almas se unen y mezclan en los “estratos superiores” (si puedo utilizar un término moderno de negocios), la radiante luz de la Vida domina las luces fusionadas de la Humanidad y de la Jerarquía. Tenuemente podemos observar que tiene lugar esa fusión y unión grupal.

    El primer toque de la radiación proveniente de Shamballa está revelando universalmente el mal, radiación que hoy produce la inquietud mundial y el alineamiento del bien y del mal; este toque de radiación es el factor condicionante que está detrás del denominado planeamiento de posguerra y de las ideas de reestructuración y reconstrucción mundiales que predominan en los mejores pensamientos humanos en la actualidad.

    Debe tenerse muy en cuenta que el mal (el mal cósmico o la fuente del mal planetario) está más próximo de Shamballa que de la Humanidad. Las Grandes Vidas actúan libres de todo espejismo; su visión es extremadamente simple; únicamente se ocupan de la grande y sencilla dualidad de espíritu y materia y no de las innumerables formas que la fusión de ambas trae a la existencia. Lo que constituye el mal es el dominio del espíritu (y su reflejo. el alma) por la materia, y ello es así aunque esta afirmación se aplique al desarrollo del individuo o del grupo. Las “Luces que llevan a cabo la Voluntad de Dios” actúan libres de la fascinación del mal. La Luz en que Ellos actúan lo protege, y Su propia, innata e inherente radiación, rechaza al mal, pero “actúan junto al mal, al cual todas las formas menores están propensas”; forman parte de un gran Grupo de observadores que “van adelante en tiempo y espacio”; sus miembros observan cómo prosigue en la tierra la gran guerra y conflicto entre las Fuerzas del Mal. Han liberado las Fuerzas de la Luz sobre la tierra, en tanto que las Fuerzas del Mal son inherentes a la substancia misma – de la cual están construidas las innumerables formas de vida.

    En la actualidad, el Gran Concilio de Shamballa, que había actuado a través de la Jerarquía trabaja con la vida dentro de la forma; al trabajar deben proceder con mucha cautela, porque estas Luces saben que el peligro de establecer prematuramente un contacto directo con la humanidad y el consiguiente sobreestimulo, es muy grande.
    Una de las causas de la actual hecatombe reside en el hecho de que la humanidad fue considerada capaz de soportar y recibir un “toque de Shamballa”, sin que fuera necesario aminorarlo por medio de la Jerarquía, como se había hecho habitualmente. La determinación de aplicar este toque (como un gran experimento) surgió en 1825, cuando el Gran Concilio celebró su acostumbrada reunión centenaria. Los resultados ya los conocen ustedes, pues están desarrollándose ante sus propios ojos.

    Hace cien años el movimiento industrial comenzó a adquirir forma y, debido a ese toque, recibió un gran impulso. El mal existente en las naciones – la agresión, la codicia, la intolerancia y el odio – se despertó como nunca y se desataron las dos grandes guerras mundiales, una de las cuales aún se está librando (esto fue escrito en Octubre de 1943). Paralelamente a ello se produjo el levantamiento del bien, en respuesta al “toque” divino, dando por resultado el acrecentamiento de la comprensión, la difusión del idealismo, la purificación de nuestros sistemas educativos y el establecimiento de reformas, en cada sector de la vida humana. Todo ha sido acelerado, y no se ha visto antes de 1825 un progreso en tan amplia escala. El conocimiento sobre la Jerarquía también se está difundiendo por el mundo; los hechos acerca del discipulado y de la iniciación están siendo de propiedad común; en consecuencia la humanidad ha avanzado hacia una mayor medida de luz.

    El bien y el mal se destacan con toda claridad; la luz y la obscuridad se hallan en una más brillante yuxtaposición; las cuestiones del bien y del mal aparecen más claramente definidas, y toda la humanidad ve en escala mundial los grandes problemas de la rectitud, el amor y del pecado de la separatividad.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág. 127-9)

  • Shamballa: El Centro donde la Voluntad de Dios es conocida

    Desde el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
    Que el Propósito guíe a las pequeñas voluntades humanas;
    El propósito que los Maestro conocen y sirven

    Definiciones

    Shamballa es simplemente una palabra que da la idea de un vasto punto focal de energías acopiadas y reunidas por el Logos planetario, con el fin de crear una manifestación adecuada a Su intención en desarrollo y al servicio planetario.

    (El Discipulado de la Nueva Era, Vol. II pág 352)

    Shamballa es un estado de consciencia o una sensible fase de percepción donde existe una aguda y dinámica respuesta al propósito divino – respuesta posibilitada por la síntesis del propósito y la relación espiritual entre Quienes están asociados a Sanat Kumara.

    (Los Rayos y las Iniciaciones , pág 231)

    El único lugar de completa “paz” es “el centro donde la voluntad de Dios es conocida”. La Jerarquía espiritual de nuestro planeta no es un centro de paz, sino un verdadero vórtice de actividad amorosa, el lugar donde se reúnen las energías provenientes del centro de la voluntad divina y de la humanidad, el centro de inteligencia divina.

    (La Reaparición de Cristo, pág. 28)

    La paz, como expresión de la Voluntad de Shamballa, produce equilibrio, síntesis y comprensión, más un espíritu de invocación, siendo básicamente una acción que origina reacción. Esto se manifiesta como el primer trabajo creador grande y mágico de que es capaz la humanidad, llevando los tres aspectos divinos a una actividad simultánea de acuerdo a la voluntad de Dios.

    (La Exteriorización de la Jerarquía , pág. 140)

    Algunos Pensamientos Clave

    1) Shamballa es el lugar donde se halla el propósito, propósito que no puede ser comprendido hasta seguir el Plan. Aquí hay un indicio.

    2) Shamballa no es un Camino, sino un centro mayor de estados relacionados y una energía relativamente estática – energía que la intención enfocada del Gran Concilio, actuando bajo el ojo directriz del Señor del Mundo – mantiene preparada para propósitos creadores.

    3) Shamballa es el punto de mayor tensión en el planeta, tensión que expresa voluntad amorosa inteligente, libre de toda autovolición o prejuicios mentales.

    4) Shamballa es el principal agente receptor del planeta, desde el ángulo de la afluencia solar, pero al mismo tiempo es el principal punto distribuidor de energía, desde el ángulo de los reinos de la naturaleza, incluyendo al quinto. Desde el punto de tensión se incorporan y finalmente maduran, mediante los procesos de la evolución, el canon de la vida y de la Voluntad del Logos planetario.

    5) Shamballa recibe energía de distintas Entidades solares y extrasolares, centros de vida concentrada y energética, es decir, de Venus, del Sol Central espiritual, de la actual constelación condicionante por la que puede estar transitando nuestro sol, de la Osa Mayor y otros centros cósmicos. Sirio, que es el factor tan importante en la vida espiritual del planeta, hace que sus energías influyan directamente sobre la Jerarquía, y la energía de Sirio no entra normalmente en nuestra vida planetaria por intermedio de Shamballa.

    6) Shamballa es el centro coronario, simbólicamente hablando, de nuestra Vida planetaria, enfocando su voluntad, su amor y su inteligencia en una gran y fundamental Intención y manteniendo ese punto enfocado durante todo el ciclo de vida de un planeta. Esta gran Intención personifica el propósito actual y se expresa por medio del Plan.

    (El Discipulado de la Nueva Era I, pág. 447-8)

    Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad

    Detrás de ese centro de Amor y de Luz, se encuentra otro centro, innonimado para Occidente, pero que Oriente le da el nombre de Shamballa. Quizás el nombre occidental sea Shangri-Lha que se está reconociendo en todas partes y representa un centro de felicidad y propósito. Shamballa o Shangri-Lha, es el lugar donde la Voluntad de Dios está enfocada, y desde el cual son dirigidos Sus propósitos divinos. De allí se deciden los grandes movimientos políticos y el destino de las razas y naciones, y su progreso; del mismo modo los movimientos religiosos, los desarrollos culturales y las ideas espirituales son enviadas desde el centro jerárquico de Amor y de Luz. Las ideologías políticas y sociales y las religiones mundiales, la Voluntad de Dios y el Amor de Dios, el Propósito de la divinidad y los planes por los cuales ese propósito es llevado a la actividad, todos se enfocan a través de ese centro del cual cada uno de nosotros somos conscientemente parte, la Humanidad misma. Por lo tanto, hay tres grandes centros espirituales sobre el planeta: Shamballa, la Jerarquía Espiritual y la Humanidad.

    (La Exteriorización de la Jerarquía , pág. 339)

    En Shamballa, las Grandes Vidas que actúan allí no sólo ven a la manifestación en su totalidad y sin limitaciones de tiempo, sino que sienten todos los impulsos evolutivos principales que ponen al mundo evolucionante en línea con la Voluntad divina. No personifican esos impulsos en términos de movimiento progresivo, sino de una gran reacción divina y espiritual. Esta idea puede quizá ser mejor comprendida en términos del Eterno AUM, símbolo del Eterno AHORA. Se les ha dicho, y demostrado que el AUM está compuesto de un Sonido mayor, tres sonidos menores y siete tonos vibratorios subsidiarios. Lo mismo sucede con la Voluntad de Dios, que está personificada y sintetizada por los Miembros de la Cámara del Concilio. Para Ellos, el “mantener en solución la Voluntad de Dios constituye una sola y clara nota, cuando ven esa Voluntad en acción como tres acordes unidos que se exteriorizan hacia los tres mundos del propósito de AQUEL que existirá durante eones; cuando impulsan esa voluntad a manifestarse, son como siete tonos vibratorios que se extienden hacia los mundos reflejados en la estructura del Plan. Así la nota, los acordes y el tono, producen el Plan, revelan el Propósito e indican la Voluntad de Dios”. Esto fue extraído de antiguos archivos que constituyen el estudio de los Maestros; se refieren a la naturaleza de Shamballa, a su trabajo y energías emanantes.

    Debido a que Shamballa constituye la síntesis de la comprensión en lo que a nuestra tierra concierne, es también el centro donde la Voluntad superior del Logos solar se impone a la Voluntad de nuestro Logos planetario, quien, como bien se sabe, es sólo un centro de Su cuerpo de manifestación. Con este dato informativo nada tienen ustedes que hacer; los Maestros están aprendiendo a conocer la voluntad del Logos planetario; el objetivo del esfuerzo de Shamballa consiste, sin embargo, en captar el Propósito solar, cuyo plan se está desarrollando en los niveles más elevados de nuestro sistema planetario, así como la Voluntad, el Propósito y el Plan de Shamballa, se desarrollan en los tres niveles inferiores de nuestro sistema planetario. Repito, este dato informativo sólo sirve para indicar los objetivos jerárquicos, los cuales surgen en tiempo y espacio y penetran en la Mente de Dios Mismo.

    Algunos sinónimos pueden servir para desarrollar su pensamiento sintético y traer una medida definida de iluminación.

    Shamballa Jerarquía Humanidad
    Síntesis Unidad Separación
    Voluntad Propósito Plan
    Vida Alma Apariencia
    Espíritu Conciencia Sustancia
    Vivencia Organismo Organización
    Captación Polarización Foco de Actividad
    Poder Impulso Acción
    Energía Distribución Fuerzas
    Dirección Transmisión Recepción
    Cabeza Corazón Garganta

    Será evidente que poco pueden comprender de la intención de Shamballa si se dan cuenta que no les resulta fácil ver la diferencia entre unidad y síntesis y, al mismo tiernpo, que me resulta imposible aclarar la diferencia. Sólo puedo decir que la síntesis es, mientras que la unidad se logra y constituye la recompensa de la acción y del esfuerzo. A medida que progresan en el Sendero de Iniciación se aclara el significado de la unidad. Cuando se dirigen hacia el Camino de la evolución superior, surge la síntesis. Sería inútil decir algo más.

    (La Exteriorización de la Jerarquía , pág. 442-3)

    El Propósito Divino

    La energía que emana de Shamballa se divide en dos corrientes directas y características. Una personifica el dinamismo del propósito y está actualmente afluyendo a la Jerarquía y a sus siete ashramas mayores; la otra, que personifica la dinámica de la determinación o de la iluminada y entusiasta voluntad, llega directamente a la humanidad por conducto del nuevo grupo de servidores del mundo. Hasta ahora. una corriente fusionada ha afluido desde Shamballa a la Jerarquía, y lo ha hecho sin diferenciar el tipo y cualidad, a todos los grupos dentro de la Jerarquía.

    La cualidad de la determinación o lo que la persona común entiende por la palabra voluntad está actualmente afluyendo al nuevo grupo de servidores del mundo, y la energía del propósito dinámico, diferenciada en siete corrientes divergentes, se vierte en cada uno de “los siete puntos de recepción”, los ashramas de los Maestros dentro del “círculo no se pasa” de la Jerarquía. Estas distintas clases de propósitos personifican las siete energías que reorganizarán y volverán a definir a las empresas jerárquicas inaugurando así la nueva era. Los siete propósitos podrían denominarse de la manera siguiente:

    a) El desconocido, invisible e inaudible propósito de Sanat Kumara . Es el secreto de la vida misma y conocido únicamente por Él. En la fase inicial de esta nueva expresión actúa por intermedio del Manú y del Maestro Morya; oculta el misterio central que todas las escuelas esotéricas – si se ajustan al impulso inicial – eventualmente revelarán. Qué puede ser, no lo sabemos, pero se insinúa en la Regla Trece.

    b) El propósito que subyace en la revelación . Esto puede ser algo nuevo para ustedes, porque tienden a considerar la revelación como una meta en sí misma. Raras veces la conceptúan como un efecto del propósito interno de Sanat Kumara.

    c) El propósito no reconocido (aún), que evocó la actividad creadora de nuestro Logos planetario . Puso en actividad al tercer aspecto de la Trinidad divina. Las frecuentes razones que expone la mente finita del hombre para justificar lo que denominamos “manifestación”, explicar el dualismo de todo lo que existe y la relación espíritu-materia, de ninguna manera constituye explicaciones valederas acerca del propósito divino; tienen su fundamento en la propia dualidad esencial del hombre; son la explicación más elevada de la propia naturaleza divina, que el hombre puede alcanzar en esta época.

    d) El misterioso propósito que hizo necesaria la del Principio Dolor . Sufrimiento y dolor son requisitos esenciales para llevar a cabo dicho propósito. La capacidad de sufrir, característica de la humanidad, constituye la descollante reacción consciente del cuarto reino de la naturaleza, el humano, hacia el medio ambiente. Está vinculada con el poder de pensar y de relacionar conscientemente la causa y el efecto.

    e) El quinto gran secreto que subyace en el propósito de Sanat Kumara está relacionado, en un sentido peculiar, con la manifestación cíclica de todo lo que existe en los tres mundos de la evolución humana. Concierne a aquello que lentamente se va manifestando por intermedio de la mente concreta inferior cuando controla al deseo, y hace que la substancia y la materia actúen en conformidad con el pensamiento divino, respecto a la línea evolutiva.

    La totalidad de las ideas humanas, en sus fases más elevadas, en todas las líneas de pensamiento, afecta materialmente a lo que aparece en el plano fisco en todos los reinos de la naturaleza y a todo aquello que precipita las civilizaciones y culturas, y que expresa, en ese momento, la mejor respuesta de la sensibilidad humana a la Impresión cósmica .

    EI quinto propósito está estrechamente vinculado con todo el tema de “la vestidura de Dios” y con la manifestación de su “manto de belleza”, a medida que va siendo creado y traído a la existencia por la humanidad, la cual actúa como medio de expresión de las ideas provenientes de los reinos superhumanos, influyendo sobre los reinos subhumanos e induciéndolos a una cooperación creadora.

    f) Me resulta difícil darles una idea del propósito que nos concierne ahora, porque está expresado en la relación que existe en los significados de Deseo Voluntad, Plan Propósito . Estas palabras son símbolos que el hombre ha creado, en la intención de captar el propósito logoico. Reconoce los impulsos del deseo y, en el transcurso del proceso evolutivo, aprende a transmutarlos en aspiración; luego sigue en forma vaga y a tientas, esforzándose por comprender y acatar “la Voluntad de Dios”, como él la denornina; no obstante, mientras el acercamiento humano a esa voluntad permanezca negativo, sumiso y pasivo (como lo está debido a la influencia del acercamiento teológico y al método inculcado por las iglesias), ninguna verdadera luz se percibirá respecto a la naturaleza de esa voluntad. Sólo cuando los seres humanos entren en relación con la Jerarquía, sean absorbidos gradualmente en la vida jerárquica y comiencen a recibir la iniciaciones superiores, podrán captar la real naturaleza de la Voluntad divina, y el propósito de Sanat Kumara les será revelado cuando valoricen el Plan v presten la consiguiente colaboración al mismo. Todo se realizará mediante la transmutación del deseo en aspiración y luego en una fija determinación.

    g) Resulta muy difícil dar indicaciones sobre la fase final del Propósito divino y al decir indicaciones, significa exactamente eso, y nada definido y claro. Si les explico que el ritmo del ceremonial de la vida cotidiana de Sanat Kumara, complementado por la música y el sonido, llevados en ondas de color que abaten las riberas de los tres mundos de la evolución humana, desentraña – con las notas, tonos y matices más puros – la incógnita de su propósito, ¿les significaría algo? Apenas si tendrá sentido para ustedes y lo considerarán como un mero escrito simbólico que he utilizado para impartirles lo incomunicable. Sin embargo, no escribo simbólicamente, sólo he dado una exacta versión de la realidad.

    Así como los más grandes aspectos de la belleza írrrumpen en la consciencia humana, el ritual de la vida cotidiana de Sanat Kumara es impartido imperceptiblemente. Más no puedo decir.

    Por lo tanto, tenemos aquí indicios acerca del Propósito divino; cada uno de los siete complementa y completa los otros seis. Sólo cuando intentamos captar la totalidad de la síntesis interna llegamos a obtener una leve insinuación de la naturaleza de esa excelsa consciencia que trajo a la existencia a nuestro planeta y todo lo que está contenido en él y sobre él.

    (Los Rayos y la Iniciaciones. pág 203-8)

    Relaciones de Energía

    El séptimo reino de la naturaleza es el de las vidas que colaboran con plena capacidad comprensiva, con el Grupo de Seres que constituyen el núcleo del Concilio de Shamballa. Este grupo gira alrededor del Señor del Mundo; su consciencia y estado de ser es apenas comprendido por los más avanzados miembros de la Jerarquía, y la relación de estas Vidas con el Señor del Mundo es similar, aunque fundamentalmente diferente, a la relación de los miembros de la Jerarquía con los tres Grandes Señores el Cristo, el Manú y el Mahachohan. A través de estos Señores afluye la energía que emana desde Shamballa, transmitiendo el propósito y motivando el plan de Sanat Kumara – el Plan de su vida. Lo que ustedes denominan “el Plan” es la respuesta de la Jerarquía a la afluente voluntad plena de propósito del Señor del Mundo. A través de Sanat Kumara, el Anciano de los Días (así denominado en la Biblia), fluye la ignota energía cuya expresión son los tres aspectos divinos. Él es el custodio de 1a voluntad de la Gran Logia Blanca de Sirio, y el pesó de esta “intención cósmica” es compartido por los Budas de Actividad y por esos Miembros del Gran Concilio cuya consciencia y vibración son tan elevadas que sólo una vez al año (por medio de su emisario, el Buda), pueden sin peligro hacer contacto con la Jerarquía.

    (Los Rayos y las Iniciaciones, pág 116-7)

    En el festival de Wesak se relacionan tres factores importantes para la humanidad:

    1. Con el Buda, que personifica o es el agente de las Fuerzas de la Luz, puede entrarse en contacto y apropiarse conscientemente de lo que esas Fuerzas tratan de transmitir a la humanidad.

    2. Con el Cristo, que personifica el amor y la voluntad de Dios y el agente del Espíritu de Paz, puede entrarse en contacto y entrenar a la humanidad para que se apropie de este tipo extraplanetario de energía.

    3. La humanidad puede establecer ahora, por intermedio del Cristo y del Buda, una estrecha relación con Shamballa, y hacer su propia contribución – como centro mundial – a la vida planetaria. Compenetrada por la luz y controlada por el Espíritu de Paz, la expresión de la voluntad al bien de la humanidad puede emanar poderosamente de este tercer centro planetario. Entonces la humanidad iniciará, por primera vez, la tarea que se le ha designado como intermediaria inteligente y amorosa entre los estados superiores de consciencia planetaria, los estados superhumanos y los reinos subhu manos. Así la humanidad llegará oportunamente a ser la salvadora planetaria

    (La Exteriorización de la Jerarquía. pág. 138)

    Las masas humanas de todas partes sólo desean tranquilidad. No empleo la palabra “paz” porque tiene un significado equívoco. Los hombres y mujeres reflexivos de todos los países, han determinado dar, si es posible, con intensión masiva esos pasos que asegurarán la paz en la tierra, mediante la expresión de la buena voluntad. Observen esta fraseología. Todos los discípulos activos del mundo luchan con los medios disponibles para difundir el evangelio del sacrificio, porque sólo sacrificando el egoísmo, puede fundarse sin peligro la estabilidad humana. Estas palabras resume el llamado que se hace a aquellos cuya responsabilidad es determinar la política (nacional o internacional) y dar esos pasos que establecerán rectas relaciones humanas. La Jerarquía permanece, no vigilando ni esperando., sino actuando hoy con la sabiduría impulsora y la intención fija; a fin de fortalecer las manos de Sus trabajadores en todos los campos de actividad humana (político, educativo y religioso) para que puedan emprender la correcta acción e influir debidamente el pensamiento humano

    Una poderosa actividad de primer Rayo – la actividad de voluntad o propósito – está entrando en acción. Cristo, como Guía de las Fuerzas de la Luz, ha concedido poder a los ashramas de los Maestros que pertenecen a este primer Rayo de poder, a fin de fortalecer las manos de todos les discípulos en los campos gubernamental y político de cada nación; iluminar, si es posible, a los diferentes legisladores nacionales, cualquiera sea el medio necesario, para que el poder de su palabra, la sabiduría de su planeamiento, y la amplitud de su pensamiento, sean tan efectivos que el “Ciclo de Conferencias y de Concilios”, que inician ahora los estadistas del mundo, pueda estar bajo la guía directa (también si es posible) de Aquellos que en la Cámara del Concilio de Shamballa conocen cuál es la voluntad de Dios. El egoísmo de las pequeñas mentes en las diferentes legislaturas del mundo debe ser contrarrestado de alguna manera. Tal es el problema.

    No olviden que la energía divina debe hacer impacto en las mentes humanas, mentes que en su efecto conjunto son el único instrumento disponible por intermedio del cual la Voluntad de Dios puede expresarse; responden necesariamente a los resultados estimulantes adecuados al tipo de mente afectada. La respuesta será compatible con la cualidad y la intención de esas mentes.

    (La Exteriorización de la Jerarquía. pág.370-71)

  • Shamballa

    El Camino hacia Shamballa

    Entre los pueblos de Asia (India, Tíbet, Mongolia, China, Nepal) existe la leyenda de un reino mítico denominado Shambhala, tanto en la tradición buddhista como hinduista. Este mítico lugar se cree tiene existencia física, probablemente en noreste de India, en la región transhimláyica o el desierto del Gobi en Mongolia. En él existe un Reino de Paz oculto a la vista del humano común. Los budistas tibetanos creen que los grandes Buddhas y Bodhisattvas tienen su hogar ahí. Y que su más alta práctica tántrica, la transmisión del Kalachakra Tantra, les fue dada por lo maha-siddhas o “grandes maestros de Shambhala”.

    De este mítico lugar, proviene todo el linaje de avatares de la humanidad. Todos ellos Bodhisattvas comprometidos con el género humano. Y de ahí, cuenta la tradición, vendrá el Señor del Mundo que finalmente ayudará a restaurar el Plan en la Tierra.

    Dentro de la tradición Buddhista de Tibet, Shambhala tiene tres significados:

    1.-Externamente, es un lugar geográfico, el asiento de inspiración donde el Buddha enseñó el Kalachakra Tantra, el Trantra de la Rueda del Tiempo. En la mitología Bön, la religión nativa del Tibet, Shambhala fue un reino del Asia Central, el origen y centro del mundo, del cual surgen todas las energías espirituales.

    2.-Internamente, Shambhala es el dharma chakra, localizado en el corazón de todas las criaturas, es el símbolo de la mente, completando la trinidad de cuerpo, habla y mente.

    3.-El significado esotérico (secreto) del significado de Shambhala es la tathagatagarbha, la naturaleza búddhica, la esencia de todas las cosas. La cual trasciende la existencia y la no-existencia y es el basamento tanto del samsara como el nirvana.

    De acuerdo con el Kalachakra Tantra, el Emperador de Shambhala, Rigden, comandará la guerra en contra de los Tres Señores del Materialismo: el Señor de la Forma, el Señor del Habla y el Señor de la Mente.

    Durante la Edad Obscura, estos Tres Señores extenderán su poderío y seducción, esclavisando a la mente humana con materialismo psicológico y espiritual.

    Cuando Shambhala es reconococida —cuando la naturaleza búddhica brilla a través nuestro— las estrategias de estos Tres Señores resultan irrelevantes y las enseñanzas del Kalachakra Tantra se realizan.

    La Enseñanza de Shambhala nos habla de la VIDA-UNA y el ÍGNEO PODER para entrar en directa relación con Ella. El Kalachakra Tantra enseña al hombre el Yoga de la Energía que vincula lo pequeño con lo grande, y lo pone en relación con el Kosmos en el que vive, permitiéndole entrar en contacto con el Aspecto Vida.

    Estudios recientes muestran que la enseñanza contenida en la Doctrina Secreta fue vertida al mundo desde este lugar, y que es muy probable que el Kalachakra Tantra y las Stanzas de Dzyan tengan un mismo origen, o sean una misma cosa.

    La enseñanza exotérica de Shambhala ha sido exteriorizada por el Panchen Lama del Tibet, mientras que la enseñanza esotérica de Shambhala ha sido exteriorizada por el Maestro Tibetano DK. Y su obra explica unas tres quintas partes del Kalachakra Tantra en lenguaje moderno y adaptado a nuestra cultura.

    En ellas, Shambhala ha sido denominada “Shamballa: El Centro donde la Voluntad de Dios es conocida”, y ha sido asociada con el Centro Coronario Planetario, desde donde la Voluntad, el Primer Aspecto de la Deidad, se distribuye al Mundo.

    DNE II, p. 192

    Artículos relacionados:

    Shamballa: El Centro donde la Voluntad de Dios es Conocida

    • Definiciones
    • Shamballa, La Jerarquía y la Humanidad
    • El Propósito Divino
    • Relaciones de Energía

    La Fuerza de Shamballa

    • Las Relaciones Subyacentes
    • La Potencia de la Voluntad de Dios
    • Liberación de la Fuerza de Shamballa
    • Cooperación con la Fuerza de Shamballa
    • Cualidad y Efecto de la Fuerza de Shamballa

    Su Empleo y Utilización Grupal

    • Iniciación Grupal
    • La Voluntad Grupal
    • Entrenamiento Grupal

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  • ¿Qué es la Tradición Transhimaláyica?

    La Tradición Transhimaláyica tiene sus raíces en el sagrado centro planetario conocido como Shamballa. Su Escuela y Logia se ocupan principalmente de Occidente, siendo la única escuela sin excepción, que deberá controlar el trabajo y el aporte de los estudiantes de ocultismo en Occidente.

    La escuela del Transhimalaya tiene Adeptos que ya se conocen, y otros Cuyos nombres son desconocidos.


    La Verdadera y Única Escuela BásicaEscuelas y Disciplinas Esotéricas


    Definiciones

    Tradición-.(Del lat. traditio, -onis).
    1. f. Transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación.
    2. f. Noticia de un hecho antiguo transmitida de este modo.
    3. f. Doctrina, costumbre, etc., conservada en un pueblo por transmisión de padres a hijos.
    4. f. Elaboración literaria, en prosa o verso, de un suceso transmitido por tradición oral.
    5. f. Der. Entrega a alguien de algo. Tradición de una cosa vendida.
    6. f. Ecd. Conjunto de los textos, conservados o no, que a lo largo del tiempo han transmitido una determinada obra.

    Trans-. (Del lat. trans).
    1. pref. Significa ‘al otro lado’, ‘a través de’. Transalpino, transpirenaico. Puede alternar con la forma tras-. Translúcido o traslúcido, transcendental o trascendental. También puede adoptar exclusivamente esta forma. Trasladar, traspaso.

    [Real Academia Española]

    Himalaya

    Es la región del mundo que alberga el grupo de montañas más altas del mundo. Se extiende a través de una cordillera de cerca de 2.500 kilómetros de largo, el ancho de esta Cordillera es de aproximadamente los 200 km, el pico más alto corresponde al Everest con 8848 mt. El nombre Everest significa “contenedor de las nieves”. La extensión del grupo de montañas va desde el valle de Indus en el oeste al valle de Brahmaputras en el este.

    [http://es.wikipedia.org/wiki/Himalaya]