Categoría: Cartas a los Discípulos

Durante los años de su colaboración con Alice Bailey el Maestro Tibetano brindó una serie de instrucciones personales impartidas a un grupo de sus discípulos.
Ciertas razones precisas indujeron a A. A. B. a poner estas instrucciones a disposición de los aspirantes de todas partes, después de la debida autorización de quienes la recibieron. Una de tales razones es la necesidad de llamar la atención al público sobre la realidad de la existencia de la Jerarquía, de que Sus miembros se interesan por el progreso humano y de que hay un sistema de entrenamiento definidamente planeado que Ellos ofrecieron, capaz de sacar al hombre del reino humano y llevarlo al reino de Dios; este progreso del cuarto al quinto reino en el Sendero de Evolución, se puede realizar consciente y científicamente y con pleno consentimiento y colaboración del aspirante.

  • Alice Ortiz

    Reseña biográfica

    Alice_Eugenie_du_Pont_Ortiz_18761940Alice E. du Pont Ortiz (1876-1940)

    Alice Eugène du Pont nació el 10 de abril de 1876 en Louisville, Kentucky y murió el 5 de noviembre de 1940 en Wilmington, New Castle Co., Delaware.

    El 20 de enero de 1906 se casó con Julien de Villiers Ortiz (nacimiento: 18 de noviembre de 1868 en París, Francia, muerte: 1955) en Wilmington.

    Su padre Alexis Irenee Jr. du Pont murió el 26 de noviembre de 1904, mientras que su madre Elizabeth Canby Bradford lo hizo el 8 de junio de 1925

    Su hija: Marguerite du Pont de Villiers Ortiz Boden

    Tuvo dos hijas, Marguerite du Pont de Villiers Ortiz (nacimiento: 20 de julio de 1907,  casamiento: 5 de junio de 1926, muerte: 23 de julio de 1977), filantropista, benefactora, autor y miembro influyente de su comunidad, y Marie Alexia du Pont de Villiers Ortiz (nacimiento: 12 de agosto de 1912,  casamiento: 30 mayo de 1931, muerte: 11 de febrero de 1963).

    En junio de 1913, ella y su esposo, el Sr. Julien Ortiz, fundaron la Logia de Wilmington (Delaware), ambos, fueron originalmente miembros de la biblioteca teosófica local, pero que más tarde se interesaron en la Sociedad Teosófica a través del Dr. Strokes.

    Su trabajo editorial

    Publicó dos libros de poesía y un ensayo histórico sobre cierta mártir cuáquera, un antepasado suyo:

    — Ortiz, Alice du Pont. The Witch of Endor. Boston: Christopher Pub. House, 1937.[Poemas. 85 pp., 21 cm.]

    — Ortiz, Alice du Pont [en colaboración con su hija Marguerite du Pont de Villiers Boden (esposa del Sr. Harry Clark Boden, IV) ]. A Tradition Concerning Mary Dyer “the Quaker Martyr”. [Delaware]: Alice du Pont Ortiz, 12 de mayo de 1938. [“Escrito por A. E. du Pont Ortiz para la National Society of the Colonial Dames of America del Estado de Delaware y leído en la Sociedad en 1938.” \ 5 hojas; 28 cm. \ Publicado posteriormente, en el número de abril de 1944  del New England Historic and Genealogical Society’s Register (Vol. 98) ]

    — Ortiz, Alice du Pont. The Scene Shifter. Boston: Christopher Pub. House, 1939. [Poemas. 111 pp., 21 cm.]

    Y varios artículos en la revista esotérica “The Beacon”:

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    — Beacon y1924 v3 i8 November p142 – THE SIGNIFICANCE OF THE SIX STAGES IN MEDITATION — Alice du Pont Ortiz

    — Beacon y1938 v17 i8 November p226 – TO THOSE WHO KNOW (A POEM) — Alice du Pont Ortiz

    — Beacon y1941 v19 i12 March p369 – A COMPILATION ON TELEPATHY — Alice Ortiz

    —Beacon y1957 v35 i12 March p345 – QUOTATIONS ON TELEPATHY — Compiled by Alice du Pont Ortiz

    Su nieta Alice Faith Sharpless

    Su nieta: Alice Faith Sharpless (hija de Marie Alexia du Pont de Villiers Ortiz Sharpless)

    Su hija Marie Alexia du Pont de Villiers Ortiz Sharpless también publicó algunos poemas:

    — Beacon y1930 v9 i9 December p225 – SOLILOQUY OF A SOUL — Alexia Ortiz

    — Beacon y1931 v10 i1 April p25 – THE SOUL IS KNOWN — Alexia duP. Ortiz

    — Beacon y1931 v10 i3 June p81 – A MINOR AWAKENING — Alexia duP. Sharpless

    Su amistad con Alice Bailey

    Fue amiga íntima y condiscípula de Alice A. Bailey, a quien apoyó financieramente para que pudiera realizar su extensa obra de servicio, quien le dedicó el libro “El Alma y su Mecanismo”:

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    Dedicado con agradecido amor a
    ALICE E. DUPONT ORTIZ

    Su apoyo en relación al trabajo discipular con el Gran Duque

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    En nuestro camino nos encontramos con otra amistad interesante, que trajo consigo algunas implicaciones de gran significado, y que muy probablemente lleguen a realizarse en nuestra próxima vida y no en ésta. En la ciudad de Nueva York hay un club llamado “Nobility Club”. Uno de los socios me invitó a ir un día al club a escuchar al Gran Duque Alejandro, hijo de uno de los zares de Rusia, cuñado del difunto zar Nicolás. Acepté más por curiosidad que por otra cosa, y me encontré con un salón atestado de lo más selecto de la realeza y nobleza de esa época, reunida en Nueva York. Nos pusimos todos de pie cuando hizo su entrada el Gran Duque y ocupó un sillón en el estrado. Al volver a sentarnos, nos miró con mucha seriedad y dijo: “No sé si podrán olvidar por un minuto que soy el Gran Duque, porque quiero hablarles a ustedes de sus almas”. Me enderecé en la silla, entre alarmada y complacida, y al final de la charla me volví hacia mi amiga, la baronesa…, y le dije: “Me agradaría poner al Gran Duque en contacto con personas de este país a quienes no les interesa si es o no un Gran Duque, pero que le apreciarán por sí mismo y su mensaje”. Fue todo lo que dije y no pensé más en ello.

    A la mañana siguiente, estando en mi oficina, llamaron por teléfono, y una voz anunció: “Su Alteza Imperial agradecería a la señora Bailey que estuviera en el Ritz a las 11”. De modo que estuve a las 11 en el Ritz. En el vestíbulo me esperaba el secretario del Gran Duque. Me hizo sentar, y luego de mirarme con solemnidad dijo: “¿qué desea usted del Gran Duque, señora Bailey?”. Asombrada, lo miré y respondí: “Nada. No tengo la menor idea por qué he sido llamada”. “Pero”, continúo el señor Roumanoff, “el Gran Duque dijo que usted quería verlo”. Le respondí que no había dado paso alguno para ver al Gran Duque ni podía imaginarme por qué me había llamado. Comenté que había asistido a su charla de la tarde anterior y había manifestado a una amiga mi deseo de que el orador pudiera conocer a ciertas personas. El señor Roumanoff me condujo entonces a las habitaciones del Gran Duque, donde, después de haberle hecho la reverencia de rigor y haberme sentado, el Gran Duque me preguntó en qué podía servirme, y respondí: “en nada”. A continuación le dije que había mucha gente en Norteamérica, como por ejemplo la señora de Dupont Ortiz, que pensaban como él y poseían hermosas mansiones, pero asistían pocas veces a conferencias, abrigando la esperanza que tal vez él estaría dispuesto a ponerse en contacto con ellas; luego me aseguró que haría cuanto le pidiera y agregó: “Conversemos ahora de cosas importantes”. Pasamos casi una hora hablando sobre temas espirituales y la necesidad de amor que tiene el mundo. Acababa él de publicar un libro titulado: “La Religión del Amor”, y ansiaba su difusión más ampliamente.

    Cuando regresé a mi oficina llamé por teléfono a Alice Ortiz y le pedí venir a Nueva York y ofrecer un almuerzo al Gran Duque en el Hotel Ambassador. Rehusó, y por supuesto insistí para que consintiera. Entonces ofreció el almuerzo. En la mitad de la reunión, el señor Roumanoff se volvió hacia mí y me preguntó: “¿Quién es usted señora Bailey?, nada hemos podido averiguar acerca suyo”. Le aseguré que eso no me sorprendía pues no era nadie -sólo una ciudadana norteamericana con una educación inglesa. Sacudió la cabeza con aire azorado y me contó que el Gran Duque estaba dispuesto a hacer lo que yo quisiera.

    Alejandro Mijáilovich RománovAlejandro Mijáilovich Románov

    Éste fue el comienzo de una verdadera y genuina amistad que perduró hasta la muerte del Gran Duque, y aún después. Frecuentemente iba con Foster y yo a Valmy, a pasar unos días. Entre los tres teníamos interesantes conversaciones. Una de las cosas que en esa amistad ambos comprendimos profundamente fue la igualdad en todos y si alguien lleva sangre real o pertenece socialmente a un ser humano de tipo inferior, tiene las mismas simpatías y antipatías, penas, sufrimientos y alegrías y los mismos anhelos de progresar espiritualmente. El Gran Duque era un convencido espiritista y nos entreteníamos celebrando sesiones en la amplia sala de Alice Ortiz.

    [AAB: AI, 154-156]

    Su apoyo en relación al trabajo discipular en Ascona

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    Habíamos mantenido correspondencia durante cierto tiempo con una señora que se hallaba en Suiza, poseedora de una gran cultura, interesada en nuestras enseñanzas, la cual deseaba hacer algo para llevar al mundo la Sabiduría Eterna. Tenía una hermosa casa a orillas del Lago Maggiore, en Suiza, donde había construido un salón para conferencias y formado una nutrida biblioteca. Una noche, en el otoño de 1930, se apareció en nuestra casa de Stanford, en Connecticut, permaneciendo algún tiempo con nosotros para conversar sobre diversos temas, exponer varias ideas, conocer cuáles eran nuestros puntos de vista y ofrecernos su colaboración. Nos sugirió abrir con nuestra ayuda un centro espiritual en Ascona, cerca de Locarno, en el Lago Maggiore, libre de sectarismos y abierto a todos los pensadores esotéricos y estudiantes ocultistas de Europa y de otras partes. Su contribución consistía en proporcionarnos las hermosas casas que poseía, el salón de conferencias y su magnífico terreno; Foster y yo debíamos ir para poner en marcha el proyecto, dar conferencias y clases. Nos ofreció la más amplia hospitalidad, estaba dispuesta a aceptar que nos acompañaran mis tres hijas si íbamos a Ascona, corriendo ella con todos los gastos de manutención y alojamiento, menos del viaje.

    Lógicamente no podíamos tomar una decisión drástica, pero prometimos pensarlo cuidadosamente y hacerle saber lo resuelto, después del año nuevo de 1931.

    El asunto involucraba muchos problemas. Para los gastos de viaje de cinco personas se requiere dinero, y no estábamos seguros de iniciar tal empresa en esas condiciones. Yo había permanecido 20 años en América sin volver a Europa, y no podía ir allá sin visitar previamente mi país, por lo tanto tuvimos en cuenta muchas cosas antes de llegar a una decisión correcta.

    Fue entonces que vino a verme mi amiga Alice Ortiz para hacerme una proposición, relacionada con la situación. Sin saber nada del ofrecimiento de Olga Fröbe, me preguntó si quería enviar a mis hijas a la universidad durante varios años o, si prefería, que viajaran al exterior, corriendo ella con los gastos, pero yo debía decidir lo que conviniera a mis hijas. Conversamos cuidadosamente con Foster y decidimos que un viaje al extranjero era mucho más útil y educativo que cualquier titulo universitario. […]

    En la primavera de 1931 empezamos a hacer nuestros planes para aceptar la invitación de Olga Fröbe y visitar, por un par de meses, su casa situada en los lagos italianos. […] Alice Ortiz proveyó todo con su generosidad habitual, procurando que tuviésemos la ropa apropiada, además de pagar totalmente los gastos de viaje. […]

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    Detrás: ——, Foster Bailey, Roberto Assagioli, ——, Alejandro Mijáilovich Románov, ——.
    Delante: Alice A. Bailey, Olga Fröbe-Kapteyn.

    Allí fue donde conocimos al Dr. Roberto Assagioli, nuestro representante en Italia durante varios años, y el contacto con él y los muchos años de labor en común, constituyó uno de los hechos más felices y dignos de destacar en nuestra vida. […]

    Las charlas del doctor Assagioli constituían sucesos de gran trascendencia en las conferencias de Ascona. Daba sus conferencias en francés, italiano e inglés, y la fuerza espiritual que de él emanaba fue un estímulo para que un gran número de personas renovara su consagración a la vida. Durante los dos primeros años, él y yo llevábamos el peso de las conferencias, aún cuando había otros creadores interesantes y capacitados. […]

    Mrs. Violet Tweedale Rita Martin

    Violet Tweedale Rita Martin

    El segundo año que fuimos a Ascona, resultó uno de los más beneficiosos. El Gran Duque Alejandro se reunió con nosotros, dando charlas muy interesantes; algo muy importante para mí fue la llegada de Violet Tweedale a Ascona, lo consideré un día de fiesta. Aún la veo bajar por la colina con su esposo, dominando de inmediato, a todo el grupo, la fuerza de su personalidad espiritual. Era hermosa, graciosa y majestuosa; pronto Foster y yo entablamos una verdadera amistad con ella y su esposo. Más adelante nos alojábamos, con frecuencia, en su hermosa residencia de Torquay en South Devon. Cada vez que me encontraba cansada o preocupada, iba a verla y conversábamos. Era una escritora prolífica. Escribió muchas novelas que se hicieron populares; sus libros sobre psiquismo, basados en sus experiencias personales, son sensatos e intrigantes, y el último, titulado El Cristo Cósmico, tuvo amplia y útil difusión.

    Constituía una de las pocas psíquicas en el mundo en quien se podía creer totalmente. Inteligente en grado sumo, poseía un agudo sentido del humor y un espíritu investigador bien desarrollado. Siendo una gran estudiosa de los libros de El Tibetano, yo le proporcionaba todos sus escritos en cuanto los recibía. Tenía amistades en todos los estratos sociales, y cuando murió, no hace mucho tiempo, cientos de personas, además de mi esposo y yo, evidenciamos un sentimiento de haber sufrido una pérdida irreparable. Su esposo me obsequió el broche que ella usaba constantemente, y lo llevo siempre conmigo, recordándola con profundo amor y afecto. […]

    El último año que estuvimos allí, concurrieron muchos profesores alemanes, alterándose el tono y la calidad del lugar. Algunos de ellos eran muy indeseables, y la enseñanza que impartían variaba de un plano espiritual relativamente elevado a una filosofía académica y a un esoterismo espurio. El último año que estuvimos allí fue en 1933.

    [AAB AI, 161-169]

    Entrenamiento discipular

    Alice du Pont de Villiers Ortiz perteneció al grupo de discípulos de El Tibetano, en el cual los miembros se nombraban por las cualidades que debían desarrollar como Almas; en el caso de Alice Ortiz éstas fueron C. D. P.:

    — Coraje [C]:

    1. m. Impetuosa decisión y esfuerzo del ánimo, valor. […] [RAE]

    — Decisión [D]:

    1. f. Determinación, resolución que se toma o se da en una cosa dudosa.

    2. f. Firmeza de carácter. [RAE]

    — Amor Puro [P] :

    Puro:

    1. adj. Libre y exento de toda mezcla de otra cosa. […]

    3. adj. Que no incluye ninguna condición, excepción o restricción ni plazo.

    4. adj. Casto, ajeno a la sensualidad.

    5. adj. Libre y exento de imperfecciones morales.

    6. adj. Mero, solo, no acompañado de otra cosa. […]

    Aquí se transcriben las cartas discipulares a CDP y otros condiscípulos, conteniendo el entrenamiento espiritual brindado por El Tibetano. Para un estudio de las mismas véase Studies of Individual Instructions: C. D. P. por Michael Robbins:

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    C. D. P. [Alice Ortiz]

    Noviembre de 1931

    Hermano de antaño:

    Tengo muy poco que decirle hermano mío, no por inmerecido, pues conoce el trabajo que debe realizarse y sólo me resta observar en silencio cómo se lleva a cabo oportunamente. Venza el temor, hermano mío, aniquile la suspicacia y esos viles engendros del temor -la nerviosidad, los presagios, la preocupación y las terribles y desastrosas conclusiones a que llega instantáneamente. Logre ese aplomo interno que en la Luz del Eterno hace frente a todo. Tan a menudo lo embarga el terror del momento (sí, terror es la palabra que deseo [i505] emplear), que la perturbación astral no deja penetrar, ni brillar la clara luz de la verdad y del conocimiento. Posee ambos. En muchos sentidos es inteligente y tiene experiencia. Posee simpatía, comprensión, lealtad a la causa de la verdad oculta y se esfuerza constantemente (además de tener ideas altruistas), cualidades éstas que son reconocidas. Si así no fuera ¿hubiera sido incluido en mi grupo?; los mayores obstáculos provienen del temor.

    También hay debilidad etérica y le sugiero que al practicar la meditación vea imaginariamente afluir la energía divina (que es la acción creadora, hermano mío) y envíela a cumplir su misión en la contraparte etérica del bazo. Trate de ubicar el bazo en algún diagrama; no visualice el órgano fisiológico, sino la zona etérica que lo rodea, e imagínelo bañado en puro y dorado [e466] prana. Este ejercicio será de valor. Su larga experiencia en la meditación le permitirá efectuarlo con facilidad…

    Por el resto de su vida sea un sannyasin y sirva al Plan sin apegos. Reflexione sobre esta última frase, porque contiene el secreto de su liberación.

    Junio de 1933

    Hermano mío:

    Hoy tengo para usted una palabra de aliento. Parte de la dificultad de su vida no sólo se debió a la débil combinación de los cuerpos físico y etérico que lo llevó, por lo tanto, a una desvitalización, sino que la integración entre su cuerpo mental y su cuerpo emocional o astral, ha sido muy pobre. Últimamente cambió la situación y su mente y su cuerpo astral están ahora integrados. Reflexione sobre lo que esto significa, hermano mío, lo cual quiere decir que su cuerpo astral (que deambula en la ilusión) ya no será el factor predominante y determinante en su experiencia -como ocurrió hasta ahora-, sino que su naturaleza mental controlará acrecentadamente y se convertirá en transmisora de iluminación, al mantenerse firme en su camino. Que la realización de una hora, se convierta en el hábito de una vida. Como bien sabe, sólo tiene importancia el alma. Nada cuenta a la larga, sino el servicio. Aparte su mente de todos los problemas de su personalidad y los de aquellos con quienes eligió recorrer el camino de la vida en esta [i506] encarnación. Confíe en sus almas. Haga y mantenga contacto con ellos por intermedio de sus almas, y no permita que lo venza el espejismo de sus personalidades. A medida que pasan los meses observe lo que sucede al mantener esta actitud de atención egoica.

    ¿Ignora usted que al añadir la fuerza de su alma a la de ellos (sin tener en cuenta el aspecto forma) puede energetizar a esas almas para que inicien una mayor actividad espiritual? Hermano mío, al observar estos acontecimientos, no se sienta tentado a ayudar. Deje que las propias almas inteligentes, puras y amorosas, se encarguen de las personalidades. Apóyese en la simplicidad de este pensamiento y en los próximos meses deje de forcejear y conténtese en seguir el sendero elegido por su alma.

    Absténgase de practicar los ejercicios de respiración, porque siempre le producen malestar y un obsesionante sentido de fracaso. Cada mañana, durante cinco o diez minutos, dedíquese al creador arte de la visualización. Visualice un jardín desordenado en el cual está restableciendo el orden y la belleza. Reordénelo y cólmelo de flores, del canto de los pájaros, más lo que [e467] visualizó en el jardín de sus sueños. Vea que suceden dos cosas: la restauración del jardín y el acrecentamiento de su belleza. Que su imaginación lo guíe día tras día en la constante tarea de restauración, recordando que el objetivo de este ejercicio consiste en enfocar la atención en la zona del centro ajna, en el cuerpo pituitario. Adquiera la facultad de organización. Cuando tenga que enfrentar algún problema, cuando se sienta impulsado por antiguos hábitos mentales que los sabe erróneos, pero que ejercen todavía un poder rítmico sobre usted, entonces retírese a su jardín y trabaje allí durante un breve lapso. En el transcurso del tiempo retírese instantáneamente al jardín secreto cuando esté angustiado, pero no permanezca en él mucho tiempo. Esto lo ayudará a romper el poder de las antiguas formas mentales.

    Me pregunta cuál es su aporte al grupo. Mi respuesta es: un espíritu puro y altruista y la capacidad poco común de dar. No puede haber mayor don que el impulso de dar altruistamente, con el único móvil de un espíritu puro y amoroso. Las siguientes palabras son para que usted las repita:

    “Que la pura luz de la razón y la comprensión disipen las nieblas en las que he deambulado largo tiempo. Que las brumas [i507] desaparezcan y las nubes de la preocupación se dispersen en la luz radiante del sol que brilla siempre en la niebla. Ese sol reside en mi mente. Dentro de ese sol permanezco.”

    Junio de 1934

    Hermano mío:

    Enfrenta usted una crisis y una prueba final que demostrará su aptitud para el discipulado aceptado. Poco puedo decirle excepto que, comprensivamente, me mantengo alerta y espero. No es el momento de hablar, sino de que usted emprenda la acción. Constantemente se repite a sí mismo “si pudiera hacer algo para derribar la prisión mental en que estoy, cuán fácil sería y cuán rápidamente lo haría”. Pero hermano mío, existe una cosa muy simple, y hasta que no la haga no podrá caminar en la luz. Además, hasta que no la haga (por ser un esfuerzo grupal), usted impedirá que este grupo de condiscípulos obtenga una mayor revelación y preste un servicio más pleno. Esa simple regla es: Hable menos y ame más.

    No le asignaré ejercicio especial. He pedido a D.R.A. que permanezca a su lado con profundo amor, pero que no le hable más de su problema. La razón de su silencio y del mío es que está entrando en la etapa en que solucionará su problema; deberá [e468] permanecer esotéricamente solo y librar por sí mismo la batalla en el plano externo, pero en el plano interno se están acercando más a usted quienes le aprecian y ayudan.

    ¿Me comprenderá si le digo que simbólica y psicológicamente debe librar su lucha en el jardín? ¿Me entenderá si le digo que sólo el amor puede liberarlo? No el amor a sí mismo o a su propia liberación ante la desesperación por su infelicidad, no el amor a quienes fácilmente ama, sino que debe invocar el verdadero amor de su alma, por lo tanto, su solución es el contacto con el alma, mantenido firme y constantemente cada día.

    Por consiguiente, medite sobre el amor. Repita para sí cada hora -si puede desarrollar esa conciencia del tiempo- yo debo amar. Sólo le requeriré algo hermano mío, que quizá le extrañe. Infaliblemente siéntese tranquilo cada día, durante una hora, [i508] con inalterable silencio y quietud. Simplemente relájese, descanse, lea y piense alegremente, no permita que nada, excepto algo urgente (ningún incondicionado e incontrolado temor, suspicacia o anhelo de investigar), interrumpa el ritmo de ese período. Permanezca tranquilo, no tenso, quieto y relajado. Es poco pedir, pero si accede a ello los resultados serán mucho más poderosos de lo que cree. Ésa hora es para pensar en el amor y meditar sobre el origen del amor desinteresado y desapegado del alma. Estudie estas líneas si quiere, pero manténgase quieto. Amor y quietud, no resentimiento e intranquilidad, es su tarea inmediata, y el logro de ambas cosas solucionará su problema y se liberará.

    Silencio, serenidad y servicio amoroso, para todos sin excepción y sin pensar en el yo, deberán ser las notas claves de su vida durante los meses venideros. Inquietud y resentimiento, autoconmiseración y suspicacia, son sus problemas actuales. Sustitúyalos por el amor, y todo andará bien. Usted evoca el amor de muchos. Esto significa que tiene el don del amor. Emplee ese poder para amar y rompa sus cadenas, a fin de servir con libertad, seguir adelante en mi grupo de discípulos y ser de mayor utilidad. Permanezco a su lado.
    Enero de 1935

    Mi viejo hermano:

    Mi mensaje para este año es aquel con que finalicé mi última comunicación: Permanezco a su lado.

    La última vez que se lo dije, no me forjé ninguna ilusión respecto a la extensión de su problema o a la debilidad del agonizante equipo que trajo para solucionarlo. El resultado de la [e469] lucha hace un año era problemático. Ahora no lo es. Aún es posible volver a los antiguos hábitos mentales y al rápido sumergimiento en los viejos ritmos. A menudo se siente profundamente desalentado por el surgimiento de la hidra del resentimiento y la suspicacia con sus muchas cabezas. Sin embargo progreso bastante y su cuerpo astral está realmente más tranquilo. Esto lo sabe y ahora descubre que le es más fácil interesarse en otras cosas. Los períodos de absorción en las antiguas líneas mentales no duran tanto y su comprensión aumenta.

    [i509] La lucha no ha terminado todavía, pero en mayo de 1936 debe alcanzar un punto en que el sentido de libertad interna sea tan fuerte como para comprender que las cosas que afectan a la personalidad y derivan de la etapa de desarrollo y de la falta de control de las personalidades con las cuales está asociado, ya no ejercerán un real poder sobre usted. Rápidamente va adoptando la actitud del Observador -de aquel que mira-, sabiendo que él es el alma controladora.

    ¿Quisiera hermano mío releer las distintas instrucciones personales dadas en los últimos años, y -algún día que esté tranquilo- releerlas ininterrumpidamente de una sola vez? Así obtendrá una imagen de su problema espiritual (y de mi esfuerzo para ayudar a resolverlo), que será constructivamente útil. Descubrirá que hubo un real crecimiento de su parte. Su problema no reside en determinadas circunstancias de su vida, ni concierne a la actividad con determinada persona. Tampoco está ligado a la vida hogareña, las circunstancias económicas o la salud. Éstas sólo son el escenario alrededor del cual lucha por la liberación. Sólo son las oportunidades que su alma le ofrece y cuando se valga de ellas correctamente, lo introducirán en el sendero de la iniciación. Sí, hermano mío, esto es lo que dije, el sendero de la iniciación, no el sendero del discipulado, en el cual ya está. En su fuero interno sabe que si logra el desapego y llega a enfocar la mente en forma estable, toda su vida se simplificará. Iniciación es simplificación.

    Posee usted un abundante caudal para amar a muchas personas. Las circunstancias del plano físico, consideradas a la luz del actual problema mundial, son buenas. El problema de su salud tiene sus raíces en su condición astral. Venciendo el espejismo en el cual deambula, se encontrará tan libre y útil que mirará con asombro su pasada vida de ilusiones y angustias autoinducidas. Su problema personal está lejos de ser único. Su principal dificultad reside en que es un discípulo. El espejismo y la ilusión que un discípulo evoca son más poderosos que los de la persona [e470] común. Su mente, como resultado del espejismo, puede estar siempre inquieta y oscilante, pero el espejismo es el resultado de un poderoso pensamiento emocional y de una prolongada atención [i510] a las circunstancias de la vida del plano físico. Esta misma atención y poder mental, dirigidos lejos de las circunstancias y hacia las cosas del alma, lo liberarán.

    ¿Continúa trabajando aún en su jardín, hermano mío? ¿Estaría dispuesto a trabajar un año más? ¿Puedo (yo que durante años observé su lucha y me siento hoy seguro de su victoria) hacerle otra sugerencia? Construya en su jardín una torre de marfil y desde la cima de esa torre vigile su vida cada día. Constrúyala hasta el momento de la Luna llena de Tauro, entonces en el momento del Festival de Wesak y durante los tres días del Festival, viva en su torre y more allí. También en momentos de aflicción o de inminente desfallecimiento, suba a su torre y permanezca firme. La torre es sólo simbólica, pero si capta el significado esencial subyacente, evadirá literalmente el espejismo a medida que asciende a su torre, y penetrará en la clara luz del día. En su jardín siempre hay brumas, pero en la cima de la Torre hay sol, espacio y aire. Allí podemos encontrarnos si construye correctamente y aprende el método del ascenso. (Una descripción de este jardín va incluida al final de las instrucciones dirigidas a este discípulo. A.A.B.).

    Mantenga más estrictamente esa hora de tranquilidad. Construya su torre de marfil; que la luz de su alma afluya sobre usted e inunde su vida; que comprenda el empleo del gozo y se despreocupe del yo separado; que la bendición de su Maestro llegue a usted.
    Julio de 1935

    Hermano mío:

    Si le pido que mida el éxito o fracaso durante los doce meses transcurridos, ¿sabrá medirlo? Diría acaso que obtuvo un verdadero éxito con breves y ocasionales recaídas, debido a antiguos hábitos mentales que aún no ha trascendido totalmente. Su éxito es real y hay mucha más luz en su aura.

    Una de las cosas que trato de considerar en esta instrucción es el espejismo, enemigo poderoso de todos los que huellan el sendero del discipulado. Como bien sabe, todo el mundo está sujeto al espejismo, pero cuando el hombre se convierte en un discípulo, entra en contacto con tal cantidad de fuerza (especialmente en [i511] las primeras etapas en que no sabe aún cómo manejarla), que atrae, consolida y precipita sobre sí mismo, mucho más que de otro modo, [e471] la ilusión mundial. Usted no es una excepción en esta experiencia del discipulado, por ser un discípulo que recibe un entrenamiento definido. Los discípulos que viven en niveles mentales están más libres del espejismo que aquellos cuya polarización es más estrictamente emocional. Por lo tanto, una de las primeras cosas que tratamos de enseñar a todos es trabajar, vivir y pensar, libres del plano astral. Quizás la mejor manera de ayudarle a usted y a cualquiera de los condiscípulos que se interesan en la enseñanza que le doy personalmente, es mencionarles cuáles son las condiciones de la vida diaria que conducen al espejismo. Entonces puede aplicar su propio método y ver donde se dan esas condiciones en la vida diaria. Si existen, entonces es inevitable el espejismo. Sin embargo, cuando se las reconoce, pueden ser encaradas, y desaparecerá el espejismo.

    El espejismo es lógicamente una cosa sutil que se disfraza como si fuera una verdad. Es poderoso porque tiene su punto de entrada en la conciencia del discípulo, a través de esos estados mentales y modos de pensar tan familiares que aparecen automáticamente y constituyen una manifestación casi inconsciente. Existen (para el discípulo común) tres principales actitudes de la mente y del sentimiento que le predisponen al espejismo.

    1. La autoconmiseración, a la cual todos los discípulos están propensos. Sus vidas son lógicamente difíciles, siendo ellos mucho más sensibles que la persona común. Pasan también constantemente por experiencias y pruebas en esta línea particular. La autoconmiseración es una fuerza poderosa y engañosa, exagera cada condición y aísla a la persona en el centro de su propia vida y de las situaciones dramáticas evocadas en sus propios pensamientos. Permite la entrada a dos clases de espejismo: Primero, el espejismo del entrenamiento especial, donde el discípulo sobrestima su importancia en proporción a la prueba aplicada y su reacción a la misma. Usted no tiene este defecto. Su sensata humildad es un gran bien, siempre que no se menosprecie. El segundo espejismo es producido por un autointerés tan profundo que el discípulo queda aislado en la nube de sus propios pensamientos, de manera que la luz de su alma no puede atravesarla; ve las cosas en una proporción errónea, y el espejismo que lo aísla, [i512] al hallarse en dificultades, hace que a veces lo embargue la idea fija de la persecución. Tampoco posee ese defecto al cual son más propensos que usted algunos discípulos de mi grupo.
    2. El espíritu de crítica, que induce más al espejismo que cualquier otro factor, y ¿quién puede decir que está inmune de ello? Cuando se practica la inofensividad y la bondad, al pensar [e472] y hablar, convirtiéndose automáticamente en parte de la expresión de la vida diaria del discípulo, entonces desaparece el espejismo. Hermano mío, éste es uno de los factores que introduce más de lo que cree otros espejismos en su vida y en la del discípulo. En consecuencia, pocas veces ve a las personas tal cual son. Las ve a través de la ilusión producida por lo que de ellas se dice. Lo que se expone en palabras se convierte en una forma mental que se aferra a aquel de quien se habla, luego se ve siempre a esa persona a través del velo de este espejismo y análogamente se descubren las debilidades, pero el verdadero yo queda oculto ante sus ojos. Podrá comprobar dentro de unos días la exactitud de lo antedicho si observa cuidadosamente el tema de las conversaciones en el círculo de su vida diaria. ¿Se ocupan de la realidad o del fracaso temporal de una expresión divina? ¿Su reacción hacia las personas es por lo general bondadosa o de crítica? ¿Propende a ver lo bueno e ignorar las debilidades y los errores? ¿Evoca inmediato interés en usted la relación de alguna acción o error, o retiene el conocimiento de los defectos de las personas en lo íntimo de su corazón, amando más a su hermano por su flaqueza y negándose a comentarlo o criticarlo, aunque sea para usted mismo? Recomiendo que se hagan estas mismas preguntas usted y mi grupo de discípulos. Justamente aquí para usted y para muchos, es donde tiene entrada el espejismo, y hasta que no se cierre la abertura, no se liberará del espejismo personal.
    3. La suspicacia es el espejismo más ponzoñoso de todas las debilidades y, generalmente, el más falso, y aunque tenga fundamento es capaz de envenenar las mismas raíces del ser, distorsionar todas las actitudes de la vida y poner en actividad, como su poderoso sirviente, la imaginación creadora. La persona suspicaz siempre miente, pero miente con tan aparente veracidad que parece correcto [i513] y razonable. Durante largo tiempo ha luchado contra esta tendencia y el esfuerzo fue coronado por una buena medida de éxito. No se dejé llevar por la suspicacia, pero cuide de no arrojarla hasta las profundidades ocultas de sí mismo, desde donde inevitablemente levantará su cabeza. Extermine el poder que ejerce en su vida, mediante tres cosas:
    1. Asuma más definidamente la actitud del observador, que ve a todas las personas y acontecimientos a través de la luz del amor y desde el ángulo de los eternos valores.
    2. Deje que todos vivan su propia vida y se hagan cargo de sus responsabilidades, sabiendo que son almas y se las [e473] conduce hacia la luz. Déles simplemente amor y comprensión.
    3. Preste un servicio más pleno en la vida, donde no encuentre momentos ni horas para la suspicacia, que tantas vidas mancilla.

    Si persiste en estas tres cosas y las practica, podrán liberarlo del espejismo más que cualquier otra cosa.

    El hecho de que pueda escribirle así, hermano mío, indica la medida de su realización. Hace dos años podría haber reconocido teóricamente la verdad de lo que digo. Ahora, no sólo la reconoce, sino que trató en el pasado y tratará en el futuro de encarar el problema en forma práctica. Durante un tiempo la lucha será hora tras hora, día tras día, pero el poder de su alma es suficiente para traer la liberación, y el amor de este grupo de discípulos basta para llevarlo adelante.

    En lo que a su jardín se refiere, hermano mío, le pediría que cada domingo entrara en él por la mañana temprano. Vea a su jardín adormecido en la oscuridad del alba, sin ninguna luz real, sonido o movimiento ni vida aparente, lo cual sigue siendo un sueño incoloro. Penetre en su torre, ascienda a la cúspide y luego libere la luz que usted posee, la cual constituirá para el jardín de su alma lo que el sol para los jardines del mundo. Observe los rayos de luz que afluyen al jardín, despertando su color y belleza, impulsándolo al movimiento y a la vida, evocando el canto de los pájaros, el zumbido de las abejas e invocando una respuesta amorosa. Allí nos encontraremos cuando se dispersen las nubes del espejismo. Reflexione sobre el simbolismo [i514] oculto de este jardín y trabaje firmemente durante los próximos meses, desde este centro de amor y de luz.
    Enero de 1936

    Hermano y amigo mío:

    Las mismas instrucciones, el mismo objetivo y la misma necesidad de cultivar el espíritu de amor liberador, bastarán para mantenerlo ocupado durante los próximos meses.

    Está entrando en un período de crisis. Recuerde que se lo dije y le advertí que enfrentara todas las circunstancias a la luz de ese conocimiento. La crisis (que puede concentrarse en algún aspecto de la personalidad) debe ser considerada como indicación de un esfuerzo sostenido por parte de su alma, para lograr una gran medida de liberación antes de la Luna llena de Wesak. El alma moviliza sus fuerzas para lograr esta liberación, [e474] a fin de que usted se beneficie por la precipitación de la afluencia espiritual. Cuando se toma tal determinación en el plano de la experiencia del alma, produce una reacción inevitable en el plano de la vida diaria, para lo cual debe estar preparado y esperar beneficios. Su fortaleza es mucho mayor de lo que cree, porque nunca ha extraído plenamente los recursos de su alma. Deberá hacer esto a fin de obtener la liberación que tanto anhela.

    También le asevero que la práctica de la inofensividad le garantizará en la próxima primavera, la solución constructiva de su crisis. En mi última instrucción le insté a eliminar la autoconmiseración, ello le permitirá manejar inofensivamente la personalidad. Cuando deje de criticar a otros será inofensivo, y cuando elimine la suspicacia se disipará su espejismo particular, que llega casi a la alucinación. Como ve hermano mío, sólo vuelvo a insistir sobre mi enseñanza anterior. Sé que está seguro de su valor, y al expresarle lo que usted necesita, sólo expongo su propio deseo.

    Desde el mes de mayo de 1934 al de 1935, hizo un real progreso, y aumentó notablemente su fortaleza espiritual interna. Los últimos seis meses marcaron un intervalo de grandes oscilaciones. Estuvo más sometido [i515] a la impresión externa y menos enfocado, como alma, en los planos sutiles. No hubo marcado beneficio. Dichos intervalos son inevitables; no debe sentirse deprimido siempre que continúen y una vez que sea consciente de su existencia. El sol se desplaza nuevamente hacia el norte y esto le proporciona una renovada oportunidad y la posibilidad de un intenso período en que se liberará de las exigencias de su naturaleza inferior, que tan poderosamente lo sujetan. El primordial mensaje que le daré (con el ansioso deseo de que comprenda a qué factor específico me refiero) es: Abandone todo, despréndase de lo que posee. Manténgase libre a cualquier precio, deshágase de aquello que lo retiene.

    Durante los próximos seis meses tome las palabras e ideas dadas a continuación, como pensamientos simientes para la meditación:

    ler. mes – El abandono de todo lo que encadena al Yo.
    2do. mes – La liberación del aprisionado Yo, a fin de poder servir.
    3er. mes – La tierra ardiente, donde se ve el oro puro.
    4to. mes – La liberación de la luz interna, y luego recorrer el Camino iluminado.
    5to. mes – La radiación que evoca la luz en los demás.
    6to. mes – El sacrificio que revela la gloria del Yo.

    [e475] Tenga valor hermano mío, y no tema. El temor crea espejismo, y el espejismo oculta la luz. Entregue libremente su amor a quienes ama.

    Junio de 1986

    Hermano mío:

    Poco puedo hacer o decir. Hasta que “el sol se desplace hacia el norte” su trabajo es difícil y, sin embargo, de índole tan sencilla (cuando se explica con palabras) que quizá lo considere de poca importancia. No obstante, le digo con amor y cierta preocupación, que mucho depende de lo que realice, tanto para usted como para el grupo. Sería de valor considerar una pregunta que surge a menudo en las mentes de los discípulos que trabajan unidos en formación grupal y en el ashrama de algún Maestro. ¿En qué medida puede ayudar u obstaculizar al grupo de discípulos el progreso que realiza o no, el discípulo individualmente? Debido a la [i516] sinceridad innata del verdadero discípulo surge la pregunta siguiente: ¿Qué hago, ayudo u obstaculizo? En lo que a usted se refiere le respondo: usted no obstaculiza. Su naturaleza gentil y su amorosa actitud altruista, militan poderosamente contra lo que reconoce internamente -un espíritu de crítica que lentamente se acrecienta. Sus condiscípulos sienten un profundo amor por usted, y la suavidad de su vibración -con su persistente nota de servicio y de amor- produce inconscientemente un afecto aferrador, incluso en esos discípulos de mi grupo que usted no conoce personalmente. Le pido que recuerde esto. Pero podría ayudar más definida y conscientemente si se liberara de toda atadura y comenzara a actuar como un verdadero sannyasin en su hogar y con sus relaciones. Esto se lo indiqué anteriormente. Lo exhorté a que siguiera definitivamente el sendero del sannyasin. Pero hasta ahora sólo le dio vueltas a la idea. Para usted simboliza un desapego que erróneamente cree no poder lograr. Se subestima, hermano mío. Tiene esa persistencia intrépida que lo ha guiado desde los primeros días hasta ahora. Tal persistencia es la característica distintiva del discípulo consagrado. ¿Quisiera recordar esto? Nunca vaciló en la búsqueda de la luz ni de un campo donde servir a su alma y evidenciar su devoción a la humanidad y a los Grandes Seres -a Quienes usted verdaderamente ama- Que guían el destino de la raza humana.

    Posee también el reconocimiento interno de la verdad y del Plan, más de lo que sospecha y nosotros comprobamos hace años. Se mantuvo firmemente en el sendero y ha cumplido con el trabajo encomendado. Prestó ayuda donde pudo y permaneció leal a quienes trataron de realizar nuestro trabajo. Así se demuestra [e476] la persistencia intrépida, y seguirá manifestándola. Por lo tanto ¿qué falta?, sin duda algo que usted debe ser el primero en expresarlo.

    Falta algo muy simple de enunciar y muy difícil de expresar, y constituye casi su Waterloo, empleando una frase común. Simplemente carece de desapego. Se ata a quienes ama y las aferradoras manos del amor pueden a menudo obstaculizar el progreso -no sólo el suyo sino también el de aquellos a quienes ama. ¿Se da cuenta de esto? Al amar a quienes conviven con usted, se [i517] preguntó alguna vez: ¿Les fortalezco como almas a fin de que hagan frente a la vida y presten servicio?

    Usted se ata a ciertas personas debido a las formas mentales de la depresión y la suspicacia. ¿No es así hermano mío? Y son más numerosas de lo que cree. Sin embargo no obstaculizan tanto su progreso como su consagración a quienes ama, porque los conoce muy bien y constantemente brega por ellos. Su amor, su persistente posesivo amor a quienes ha reunido estrechamente a su alrededor en el proceso kármico de la vida, impide que los ame intensa y realmente. . . Le pido que su amor sea más real. Nunca empleó su fortaleza ni aplicó el desapego. No le pido que deje de amar, sino que ame como alma y no tanto como personalidad. A medida que lea esto, su veraz naturaleza interna responderá. Su problema, repito, es el desapego, y comienza a aprenderlo. Lo que dificulta doblemente su lección es la falta de mayor actividad e interés dinámico que absorba toda su atención. Sin embargo este problema debe resolverlo usted mismo de alguna manera, si como alma puede controlar su personalidad en forma nueva y vital.

    Le diré una palabra y haré una insinuación: no permita que su cuerpo físico le imparta órdenes. La incapacidad física es a veces el subterfugio de quienes creen que la vida no les proporciona lo que ellos desean, o el refugio de quienes creen que han fracasado en el camino.

    Hermano mío, usted no ha fracasado, y, repito, no ha fracasado y sé lo que digo. Quienes actuamos con plena visión en el aspecto interno de la vida vemos el equipo y el karma, la lucha y el destino, algo imposible para usted. Sostengo lo que digo que en los restantes años de su vida puede hacer un gradual deslizamiento hacia una relativa inutilidad -la inutilidad de una edad avanzada estéril-, o la culminación de la carrera de la vida de un alma libre, cuya sabiduría, servicio y amor altruista, pueden ser los medios para llevar inspiración a muchas almas en todo el mundo. Si se lo propone puede ahora capitalizar los [e477] frutos cosechados durante una vida de constante orientación hacia la luz, y demostrar la sabiduría que se adquiere por haber sido durante tanto tiempo el observador, el estudiante y el servidor. ¿Quisiera usted participar [i518] y colaborar más activamente? Sólo una cosa puede impedirlo, no la mala salud y las circunstancias, sino el desapego. ¿Quiere llevar a cabo cada día (no necesariamente cada noche) una recapitulación sobre el desapego y hacerlo conscientemente en el lugar sagrado y silencioso que denominamos su jardín? Mi amor y bendición lleguen a usted hermano mío. Esto raras veces lo digo.

    Enero de 1937

    Hermano y amigo mío:

    Para usted y R.S.U., tengo una palabra de encomio y otra de reproche, reproche de naturaleza tan suave que no le molestará. Se esforzó mucho en los dos últimos años para disipar el espejismo de su vida. Quizás más de lo que comprenda. Nosotros, que observamos todo desde el aspecto interno, podemos juzgar este hecho simbólicamente, con más facilidad que usted, porque (al sondear el alma) estamos en posición de observar lo que ocultamente se denomina “la profundidad de su sumergimiento”. Usted ahora se “revela y se pone de manifiesto con mas facilidad ante nuestros ojos observadores, lo cual se debe totalmente a su propio esfuerzo y al creciente poder de este grupo de discípulos. No está tan profundamente sumergido en las brumas del espejismo, aunque lo detiene todavía el temor, no por usted, sino el innecesario temor por los que ama. Por consiguiente, no los ve a ellos ni los problemas que enfrentan y tampoco con claridad los senderos individuales que el destino les ha deparado; como supondrá, esto impide que los ayude espiritualmente como podría hacerlo. La ayuda que prestan los discípulos a aquellos que están kármicamente vinculados a ellos o la de aquellos que se sienten correcta o erróneamente responsables, cambia con el progreso de una etapa a otra. El cuidado físico de nuestros seres queridos podrá y deberá persistir en cierta medida, aunque el cuidado de la madre por el niño no debe persistir hasta que sea adulto. Quizá hayamos aceptado una responsabilidad (correcta o errónea), pero no debe contrarrestar o minar cualquier responsabilidad que les corresponda asumir. Nuestra propia ayuda mental debe estar siempre disponible, pero no debe darse cuando nuestra mente está ofuscada por las dudas y los interrogantes, ni cuando existe un espíritu de crítica. En forma curiosa la propia responsabilidad espiritual es la última que se reconoce, [i519] y la acción que se emprende debido a ese reconocimiento, también es [e478] lenta. Sin embargo, en último análisis, es la más importante, porque la propia influencia espiritual puede ser duradera y poseer el poder de liberar a quienes amamos, mientras que las otras responsabilidades -por estar relacionadas con la personalidad siempre acarrean espejismo y aquello que no pertenece al reino del espíritu.

    Durante los años de vida que le restan, ponga el énfasis en sus responsabilidades espirituales y en el efecto espiritual que produce en aquellos con quienes entra en contacto o que el destino le ha deparado. Trabaje siempre para establecer contacto con el alma, que conduce a la liberación y a la actividad del alma de aquellos que usted ama y aun de quienes no ama. De esta manera empezará a trabajar en niveles espirituales y se acrecentará silenciosamente su poder como trabajador. Esto de ninguna manera impedirá que dé su correcta ayuda en otros planos inferiores al espiritual.

    Va aprendiendo rápidamente hermano mío, y podrá adquirir un conocimiento más profundo y total si aprende a desligarse de las actividades de la personalidad, con sus insensatas palabras, silencios y críticas, con su patrocinio de lo indeseable en otros y sus momentos elevados. ¿No es así, hermano mío? Esto es todo en su caso es siempre temor de la personalidad y temor por el aspecto personal. Esto puede inducirlo a iniciar una acción y pronunciar palabras inoportunas, impidiéndole seguir la luz y prestar ese servicio que aparece con tanta claridad a su visión en sus momentos elevados ¿No es así, hermano mío? Esto es todo lo que tengo que reprocharle y está atenuado por la necesidad de un justiciero reconocimiento de las verdaderas realizaciones en el pasado y por su indesviable aspiración y constante servicio.

    La meditación grupal es particularmente apropiada y útil para usted; le trae la fortaleza necesaria y sirve para aclarar tanto su visión como su sendero. Por lo tanto, adhiérase estrechamente a ella con atención… y, hermano mío, siga los ejercicios esotéricos, indicados y vuelva nuevamente a su jardín, que todavía existe sereno y bello, en el mundo del pensamiento. La cúspide de su torre horada el mundo de las almas y cuando ascienda los escalones que lo conduzcan allí, se encontrará en el reino de la clara visión, la amplia sabiduría y el amor universal.

    Permanezca con firmeza durante el próximo año y sin apego. No permita que las voces menores se sobrepongan a la voz de su [i520] alma o a la mía. Mantenga limpio el canal. Ésta es mi última palabra. Mantenga limpio el canal. Si lo hace, enfrentará las decisiones importantes a la luz de su alma y sobrevendrá esa [e479] rápida acción que traerá buenos resultados. El consejo que quizá tenga que dar no estará basado en el temor o en un débil amor de la personalidad, sino que contendrá la nota triunfante del alma sapiente. Rompa las trabas del pasado, hermano mío, conviértase en un verdadero sannyasin, que nada desea para el yo separado, y que el verdadero altruismo que siempre evidenció, lo lleve a una total entrega.

    Julio de 1937

    Mi hermano y fiel amigo:

    ¿Cómo exponerle su problema con la suficiente claridad, que acepte los hechos enunciados y viva de acuerdo a ellos? Sólo responderé mediante la información, y le sugiero que actúe de acuerdo a ella y espere los resultados con la inteligencia que tan notablemente posee y la constancia que demostró a través de esta vida.

    Su cuerpo mental es de quinto rayo, por lo tanto, posee una mente intensamente analítica. Le recuerdo que usted es analítico, no discernidor. Reflexione sobre esta diferencia.

    Su cuerpo astral pertenece al sexto rayo y todavía está grandemente subordinado a la voluntad de la personalidad. Esto lo lleva a consagrarse a aquello que circunda a su personalidad y a las condiciones que kármicamente ha evocado.

    Su cuerpo físico pertenece también al sexto rayo, que predominantemente lo convierte a usted y a su cerebro, en el servidor de su cuerpo astral, pero lo hace también intuitivo o astral búdico. Por consiguiente observe que, en su caso, hay una excepción a la regla que controla al cuerpo físico, porque hay muy pocos cuerpos físicos de sexto rayo como el suyo.

    1. El rayo del alma – el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
    2. El rayo de la personalidad – el sexto Rayo de Devoción.
    3. El rayo de la mente – el quinto Rayo de Ciencia Concreta. [i521]
    4. El rayo del cuerpo astral – el sexto Rayo de Devoción.
    5. El rayo del cuerpo físico – el sexto Rayo de Devoción.

    Como se evidenciará, gran parte de su problema está resumido, por la relación que existe entre la personalidad, el cuerpo astral y el cuerpo físico. El cuerpo físico y el astral son automáticamente los sirvientes de la personalidad. Sin embargo es tan estrecha la relación, entre los rayos sexto y segundo, que el problema de su alma no es insuperable en esta vida.

    [e480] Enero de 1938

    Hermano mío:

    En los últimos meses tuvo mucha tensión interna, que se materializó en el plano físico como sensación de fatiga y culminó en un período de enfermedad. Pero cuando las causas internas se agotan como efectos físicos, sigue un período de liberación y reajuste. Le diré, por lo tanto, no permita que continúe la tensión interna. Podría aquí preguntarme ¿cómo impedirlo? Recordando hermano mío, que aunque las condiciones ambientales puedan ser relativamente las mismas, usted no es el mismo. Obtuvo una mayor medida de liberación y desapego que debe ahora mantener. La nota predominante que debería regir su vida durante los próximos meses es permanecer firme sobre ese conocimiento espiritual. Esto involucrará lógicamente una estrecha vigilancia sobre la personalidad. Deberá procurar que las antiguas formas mentales del temor y de la preocupación no reasuman su antiguo dominio y que las viejas reacciones emocionales no vuelvan a tomar forma. Observe cómo expresé esta recomendación.

    Permanezca como alma y (como hábito constante de la vida) adquiera la actitud de reconocer su propia divinidad en la expresión diaria. Será necesario vigilar estrechamente la primera débil tendencia de volver al antiguo ritmo, conjuntamente con el manejo sensato e inmediato de los antiguos tipos de debilidades. La palabra sustitución puede serle de real ayuda, permitiéndole sustituir las antiguas ideas que emergen, por un nuevo y vital interés y también una definida [i522] actividad en el plano físico, en vez de una crisis emocional, y disciplinar su vida inferior hacia la alegría y la actuación gozosa. El gozo sería para usted el importante factor curativo.

    Durante años, hermano mío, me referí con frecuencia a su bello jardín. Ante todo le induje a crearlo; luego le enseñé a perfeccionarlo y después a utilizarlo y también a dedicarlo y convertirlo en un santuario de consagración y a vincularlo en su mente con la idea de servir. Lo que fue así creado y utilizado aún existe. Hoy quisiera decirle que en los planos internos su jardín presta servicio a mi grupo de discípulos y a muchos más de lo que usted cree. Constituye un lugar de reunión para muchos y un refugio para unos pocos. Reflexione sobre esto y continúe su tarea embellecedora. Recuerde siempre que quienes buscan su belleza, no sólo vienen por el jardín, sino para hacer contacto con usted, que en el aspecto interno es distinto de lo que cree ser en encarnación física.

    [e481] Ahora sólo le resta hacer de su vida un jardín para otros en el plano físico. Aprendió mucho durante los últimos años y aunque antiguos ritmos y hábitos mentales a menudo lo obligan a salir de su jardín de paz, vuelve a él más rápidamente. Ya no divaga tan a menudo en los laberintos de la preocupación y en las brumosas hondonadas del espejismo.

    Durante los próximos nueve meses procure mantener una actitud de indiferencia espiritual o de despreocupación divina y desapego emocional. Le pido ante todo que reflexione sobre estas tres palabras y particularmente las primeras dos. Permanezca en su jardín, pero cuando sienta el impulso de aventurarse por algo que lo preocupa y le produce ansiedad, o de comprobar una sospecha, trátelo con indiferencia y no se preocupe por lo que pueda suceder. Nada puede ocurrir que en realidad destruya el equilibrio alcanzado. Sépalo.

    Permanezca como centro de fortaleza para todos aquellos con quienes entra en contacto y no desoiga mi sugerencia, debido a que su personalidad rechaza toda posibilidad de llegar a la realización. En los planos internos ya obtuvo la realización, en el plano externo trate ahora de manifestar esa realización.

    En el lugar en que vive deje que se exteriorice físicamente lo que puede curar y [i523] bendecir. Nada puede detener esta bendición; va rápidamente en alas del desapego y un corazón que no se preocupa por sí mismo cumple su misión porque aprendió a confiar en las almas de aquellos que el destino le ha deparado… Le daré ocho frases como pensamientos simiente para su meditación y le pediría que medite con cuidado sobre ellas, durante los próximos ocho meses:

    ler. mes Permanezco en mi torre y aquí nada puede tocarme. Me dedico al trabajo encomendado.

    2do. mes Sólo mi alma puede llegar hasta el punto de fortaleza en que permanezco y ese camino está siempre abierto para ella. Me dedico a la tarea asignada por mi alma.

    3er. mes A menudo desciendo desde el punto elevado y recorro con mis hermanos los caminos de la vida y de la belleza. Me dedico a ayudarles.

    4to. mes Trato de derramar la radiación del amor sobre todos aquellos con quienes entro en contacto y me dedico a irradiar amor en esta vida.

    5to. mes Con divina despreocupación enfrento mi vida diaria, sabiendo que todo irá bien. Me dedico a ayudar a quienes sirvo, los Maestros del Camino. [e482]

    6to. mes Con verdadera y divina indiferencia me hago cargo de toda responsabilidad que se me presenta, porque nada puede tocar mi alma. Me dedico a manifestar esta confianza.

    7mo. mes Amo y sirvo a quienes debo amar en el camino de la vida. Los observo sin temor, me dedico a fortalecer sus almas.

    8vo. mes Permanezco en mi torre en el lugar elevado de visión y allí vivo, amo y trabajo. Me consagro a cumplir este elevado destino.

    Si usted puede captar la realidad y la utilidad del servicio que es capaz de prestar, progresará mucho antes de recibir mi próxima instrucción.

    [i524] Enero de 1939

    Hermano mío:

    Ante todo quiero decirle que en realidad ha progresado. Si piensa con más claridad y acepta los hechos respecto a sí mismo, le traerán la liberación. Su problema es difícil. No se basa en las dificultades de su vida, pues su problema no es fuera de lo común, aunque le haya dedicado una atención poco usual. Se basa en el hecho de que su personalidad, su cuerpo astral y su cuerpo físico son de sexto rayo, lo que constituye una terrible combinación de fuerzas, pero usted asumió la responsabilidad de manejarlas, a fin de romper el aferramiento que ese tipo de energía de sexto rayo ha tenido sobre usted durante tres vidas consecutivas. Ha llegado a la edad de sesenta años (¿o algo más, hermano mío?) y aún no lo ha roto. Por lo tanto, su alma, no cumplió todavía su propósito. Las diferencias entre su actitud actual y la de hace treinta años, es que entonces ignoraba de qué se trataba, pero ahora lo sabe. En esa época no tenía en realidad responsabilidad, porque desconocía la naturaleza de la tarea que debía realizar. Pero, debido al contacto con el alma, conoce el problema, siendo en consecuencia muy grande la responsabilidad de hacer algo definido. El espejismo de los vínculos y las relaciones le sujetaron durante muchos años. El cordón umbilical de la personalidad lo vincula todavía con sus hijos y debió haberlo cortado -y con razón- hace varios años. Eso hubiera sido de real beneficio, tanto para usted como para ellos. Sabe esto muy bien cuando el espejismo de la responsabilidad materna la envuelve. Deberá comprender que ya no tiene tal responsabilidad.

    Perdone por hablarle con llaneza hermano mío, pero quiero verlo liberado, antes de entrar en la fría y clara luz del más allá. [e483] Sé de lo que usted es capaz. No emplea el poder de su alma de segundo rayo para amar y romper relaciones al mismo tiempo, por lo cual puede impartir un profundo amor en forma subjetiva y protectora y, no obstante, en el plano externo, liberar a las personas. Permítame repetir: No tiene ninguna responsabilidad con sus hijos ni la tuvo desde que llegaron a la madurez y obtuvieron el derecho de vivir sus propias vidas. Usted adquirió el derecho de liberar y expresar su propia alma. [i525] ¿Quiere aprovechar ese derecho y liberarse, o vegetar por el resto de esta encarnación y, en otra vida, enfrentar un problema idéntico de relaciones familiares y responsabilidades económicas? Nada ha resuelto hasta ahora, pero ha progresado y sus ojos están abiertos. Sólo el temor y la deliberada negación a dar los pasos fuertes y correctos, le impide participar plenamente en el servicio de la humanidad y en mi trabajo…

    Tiene mucho para dar. No me refiero aquí al dinero, aunque también debe incluirse como ofrenda en la vida de un discípulo, en este momento de tensión mundial; me refiero a esos dones más grandes y profundos que posee y se niega a reconocer -un corazón amoroso, una mente enriquecida por años de estudio y vidas de servicio, una lealtad y un don para hacer amistades que en realidad es muy raro de encontrar.

    Puede contar con que ha establecido contacto con el alma. La desvitalización de su vida física se debe a las restricciones a que se ha sometido y a su pronunciado retiro interno y subjetivo en los mundos mental y astral. No expresa en el plano físico la realidad que usted es. Las formas mentales que lo circundan agotan su fuerza vital, sin embargo, hablando físicamente, no tiene dificultad o malestar orgánico. Estas formas mentales absorben su vitalidad y son definidamente destructivas -para usted y los demás. Existen tres tipos de formas mentales.

    Le daré un ejercicio especial. Vaya a su jardín dos veces por semana y me encontrará allí. Descubra ante todo el lugar del jardín que he magnetizado. En ese punto explíqueme sus problemas en alta voz, haciendo una pausa y esperando mi respuesta o la de su alma. Hablaremos cuando se haya producido el silencio en la vida externa y en la personalidad. No omita nada, hábleme en voz alta. Haga esto con oído atento y alerta y, en el momento de la Luna llena de Tauro, quizás descubra que hablando, se ha resuelto la cuestión, disipado el espejismo, destruido las formas mentales y ante sus ojos el sendero fulgurará con toda claridad.

    Que la tranquilidad y la paz de la consagración sean suyas [e484] y mi bendición descanse sobre usted. No crea que le dedico mi tiempo porque le aprecio, sino que existen antiguos vínculos kármicos conmigo, su [i526] Hermano mayor, y el profundo amor que D.R.S. invariablemente siente por usted, son razones suficientes para mí. Además tiene mi amor. Ambos pertenecemos al mismo rayo del alma.

    Enero de 1940

    Hermano mío:

    No tiene espejismo particular alguno, pues vive en un perfecto mar de espejismo. De allí la dificultad de su problema, porque si hubiera tenido (por ejemplo) un espejismo mayor como lo tiene D.E.J. sería, para alguien que tuviera su devoción y capacidad mental, algo relativamente fácil de destruir y así poder caminar en la luz. Pero se ha rodeado de millares de espejismos de poca importancia, que en conjunto, lo obligan a caminar continuamente en la bruma, aunque posee la capacidad de caminar siempre en la luz. Sus espejismos tienen dos orígenes, reacciona con fluidez superficial a todos los acontecimientos de la vida y al medio ambiente, lo cual no es básico ni fundamental, porque el propósito de su vida es indesviable (¿existe tal palabra hermano mío?) y la tendencia de su vida está firme e invariablemente orientada. Pero al enfrentar las circunstancias y las personas, le preocupa el efecto que ello puede tener sobre usted y también teme fracasar y no poder manejarlo como debería hacerlo un discípulo. Su complejo de inferioridad lo mantiene en un estado de espejismo, siendo puramente reacción de la personalidad. Como alma, es versado en conocimiento; como alma, ama a todos los seres; como alma, no hay circunstancias que no pueda manejar, y como alma puede dominar dinámicamente a su medio ambiente. Pero el espejismo de la inferioridad (resultado de numerosos y pequeños espejismos), controla la expresión de su vida en el plano físico, además del espejismo secundario, el de la incapacidad física, sobre el cual no quiero explayarme, excepto señalarle que la preocupación por el trabajo que podría llevar a cabo para nosotros desde el nivel mental de percepción (donde realmente vive a pesar de las muchas incursiones en el plano astral) al plano físico, lo liberará a usted físicamente.

    No le pido que trabaje como A.A.B., que decidió deliberadamente trabajar en nuestro “grupo suicida” (como fue denominado humorísticamente por un discípulo del grupo de M.), pero le pediría que disipe el espejismo de inferioridad y su [e485] [i527] preocupación por los detalles, que lo mantiene siempre desvitalizado. Preste con gozo y fortaleza un servicio sin frustraciones. Sabré qué debo decirle cuando conozca a qué conclusiones llegó respecto a esto, antes de mayo.

    Agosto de 1940

    Tengo para usted un muy breve mensaje, hermano mío. Se halla en un estado de angustia física y al mismo tiempo sale de una crisis en la vida y está entrando en una mayor luz, seguridad, conocimiento y utilidad. Ahora lo único que debe hacer es abandonar toda ansiedad y apoyarse sobre esas realidades que la vida le ha convencido que existen. De ciertas cosas está invariablemente seguro -del amor, de la valentía y del alma. No emplee en este momento la mente, sino simplemente sea, y deje que el amor de quienes le conocen, hermano mío, que incluye al mío, afluya a través suyo, y que la valentía de su alma lo fortalezca. Tal valentía no es luchar o bregar por llegar a ser lo que se llama “valiente”. Es el valor que otorga el conocimiento sólido, mantenido firme e incuestionablemente en medio de la dificultad y el malestar.

    Sólo un pensamiento le daré para que lo repita, siempre que se sienta desalentado, cansado o débil:

    “En el centro de todo amor yo permanezco y nada puede llegarme aquí, y desde ese centro me exteriorizaré para amar y servir.
    NOTA: Cuatro meses después, este discípulo pasó al más allá, para “amar y servir” en el aspecto interno de la vida. Aunque no tiene cuerpo físico, está activo en el ashrama del Tibetano.

    Mi JARDÍN

    por C. D. P.

    En las montañas del Himalaya me pareció ver una elevada y bella meseta, a la cual se asciende desde el valle por un camino sinuoso, rodeada de altas montañas de este a oeste, con otras más bajas al norte, una ladera escarpada al sur y un sendero que desciende al valle.

    [i528] Este bello lugar en el luminoso aire de la altitud, fue convertido en un jardín con muros de tipo oriental, de cuatro metros y medio de alto y en cada esquina un pequeño minarete [e486] chinesco. Un arroyo corre a lo largo de este jardín, de oriente a occidente, entrando y saliendo a través de arcos y muros y verjas de hierro. Sobre estos arcos enrejados hay pequeños travesaños de piedra que sobresalen del muro, y soportan dos estrechos y curvados puentes chinos de piedra y madera, apoyados en el muro, y con una baranda que da al arroyo. La entrada al jardín está ubicada en medio del muro del lado norte -que es uno de los muros largos-, porque el jardín es más bien largo que cuadrado. Quien se acerca a la entrada verá escritas las palabras: Paz, Descanso, Servicio. La puerta es un arco embutido en la espesura del muro, del que cuelga la cuerda de una campana y una luz que alumbra, al oscurecer, las tres palabras.

    Al entrar en el jardín aparece una senda en el verde prado, con un ligero declive hacia el arroyo. A más o menos siete metros del sendero hay, a ambos lados, un manzano en flor, cuyas ramas se tocan. Un borde de peonías rojas se extiende desde el manzano, de oriente a occidente, alrededor de cinco metros, terminando en un rosal de fragantes rosas rojas.

    El sendero continúa descendiendo por la ligera pendiente del verde prado hasta llegar al arroyo que es de casi cinco metros de ancho, y tiene rocas y helechos y aguas profundas y bajas. Mariposas y pájaros revolotean en él, y hay allí un vado de piedras que conduce a una senda que va a una amplia pagoda de estilo china, abierta a los costados. En el centro de la pagoda hay una mesa redonda, de madera de la India, y sobre ella una estatua del Buda que mira hacia la entrada. Ante el Buda hay un cuenco de madera tallada, con incrustaciones de plata, lleno de agua, sobre la cual flota un solitario loto blanco.

    En los costados abiertos de la pagoda hay ménsulas con flores de suave perfume, resedá y heliotropo. Un banco circunda toda la pared y el suelo está alfombrado de hierbas orientales. A ambas lados de la entrada hay paneles con anaqueles que contienen rollos y manuscritos esotéricos para consulta. Afuera, cuatro hermosos abetos, dos [i529] a cada lado del portal, y pinos detrás de la pagoda, y a lo largo de la extensa senda sureña circunda una arboleda de más de ocho metros de ancho, con árboles nativos de las montañas, cornejos y pequeños robles. A esta arboleda la atraviesa un camino cubierto de piedras, helechos y flores silvestres. Entre dos rocas hay una vertiente, un lugar de reposo y paz para quienes aman los bosques. Aunque no se ve la pradera puede llegarse a ella caminando sobre secas hojas de pino y musgo, dejando atrás la fresca sombra, los pájaros y las tímidas y pequeñas criaturas que a veces nos siguen; luego a cercana distancia [e487] de la mitad del camino, entre el bosque y el arroyo, vemos un extenso borde de flores, justo en medio del prado, cubierto de cuanta flor hemos amado, y en cuya policromía y múltiple fragancia no predomina el rojo, porque las peonías y los rosales están al otro lado del arroyo.

    Un poco más allá, hacia el lado occidental del prado, donde termina el borde de flores, hay un roble solitario, que parece haberse apartado para un propósito druistico, un árbol joven y bien formado, más alto que los del bosque, debajo del cual hay un banco.

    No lejos de allí, entre el roble y el arroyo, hay un estanque de lotos, incrustado en las piedras y también aplanadas y grandes rocas, iguales a las que hay en la orilla del arroyo y en el bosque.

    El estanque de lotos está repleto de agua, proveniente de la vertiente del bosque. Quien se sienta en las rocas ve, a una distancia de medio metro, hermosos lotos de diferentes colores.

    Pero ambos extremos del jardín son lugares de gran belleza -en el extremo oriental, en ambas orillas del arroyo, hay un macizo de rosas, con parterres que se extienden desde el arroyo en forma de alas, continuando hasta el sendero estrecho y oculto a lo largo del muro oriental, de manera que estando de pie en el abovedado puente de piedra (donde hay en cada extremo plumosos ramos de ondulantes pastos) se ven las alas seráficas de gloriosas rosas, cuyo matiz va desde el más tenue color rosa hasta el amarillo dorado. En la parte occidental del jardín se ven las seráficas alas de los lirios, desde el púrpura del iris al blanco radiante del lirio Madonna. Los arbustos en las extremidades del puente occidental son amarillos y lilas. Una [i530] verde enredadera trepa por el muro donde hay rosas trepadoras. Estas alas -seráficas de rosas y almácigos de lirios, si bien son grandes, no llegan hasta los dos rincones del jardín; sólo hay árboles, abetos y pinos y tejo japonés, abundando en el rincón sudoeste, donde comienza el bosque. En el rincón noroeste hay únicamente tres altos tejos, así como en el rincón del noreste. En el del sudeste está la pagoda, con el bosque detrás y al frente los abetos a derecha e izquierda. Al otro lado del arroyo, desde la pagoda y en medio del césped, no muy lejos de la línea oriental de las peonías y el rosal de rosas rojas, hay un banco circular de piedra, llamado el Asiento del Discípulo. Tiene un pequeño sauce y dos pequeñas hayas cobrizas detrás. En cada extremo hay un boj inglés a cada lado. Frente al mismo, una roca natural tiene la forma y la altura de una silla, donde se sienta el Maestro para hablar a los discípulos.

    [e488] Al detenernos en el sendero y observar desde el portal de entrada, se ven árboles frutales, sobre todo durazneros y pérsicos, con las ramas extendidas sobre el muro a la derecha, y en la pared izquierda trepan viñas de uvas blancas y púrpuras. Un estrecho sendero corre a lo largo de la pared. A la izquierda sobre el césped hay un aljibe rústico, cubierto de musgo, rodeado de arbustos de palo dulce y lila blanca, y detrás y a los costados algunas pequeñas flores crecen en la umbría de unos cuantos lirios del valle, y aquí y allá un helecho.

    Frente al aljibe un pequeño lugar cubierto de grava, con una mesa rústica donde se acomodan en canastas planas las uvas y las frutas que deben enviarse al valle en lomo de burro, arreados por quienes son admitidos en el jardín y pueden entregarlas a los enfermos y necesitados de la ciudad. (El viejo Aleck, un anciano y santo jardinero, muerto en los últimos años, quizás sea uno de los que ayuda en este trabajo. No lo sé.) El agua del aljibe es muy fría, y siempre hay a disposición un balde para quienes descienden al valle, y creo que esa agua tiene la propiedad de conceder mayor visión. Es una gran alegría ofrecerla al sediento y cansado, y cada día, entre las almas que llegan, aparece un guardián distinto que se hace cargo del aljibe, que siempre es alguien que ha tenido una vislumbre de la visión.

    ¡¡Creo que ésta es la imagen de mi jardín!!

    Como pueden ver, es un jardín mágico, porque todas las flores se abren al mismo tiempo y lógicamente [i531] no las mencioné a todas, sólo dije que en él existe cuanta flor hemos amado. He plantado dalias, en recuerdo de mi infancia, campanillas, rosales, pequeños crisantemos, primavera nocturna, nomeolvides, geranios, lavanda, verbena, rosas comunes, lirios del día, lirios atigrados (a pesar de los almácigos de rosas y lirios que había al este y al oeste), y a orillas del arroyo crece menta cerca de la salida occidental y otras hierbas acuáticas. Pero pienso que todo hermano que entra en este jardín ve sus propias flores favoritas, y creo que es así.

    [AAB: DNE I, 465-468]

    Los problemas del cuerpo etérico cederán ante el tratamiento recomendado a C.D.P. y si controla y regula cuidadosamente la dieta… No intento dar a quienes trabajan en mi grupo, el régimen dietético que deben seguir. Estas cosas difieren para cada individuo.

    [AAB: DNE I, 140]

    http://www.internetarcano.org/wp-content/uploads/libros/AAB-DNEII.gif

    Agosto de 1942

    ¿Se ha dado cuenta de que lo estoy entrenando para que salga de su torre de aislamiento y, al mismo tiempo, entreno a C.D.P. para que permanezca en la cima de su torre? Pero la suya es la torre de una personalidad aislada, y C.D.P. tuvo que aprender (y aún está aprendiendo) a crear una torre de fortaleza y de resistencia contra las demandas de tipo inferior. Dicha torre nada tiene que ver con la personalidad. Recuerde hermano mío, que cuando aprenda a salir de su torre no significará que debe deambular por los niveles de la vida de la personalidad sin una verdadera dirección. [580]

    De los veinticuatro miembros originales del nuevo grupo simiente reorganizado, sólo dieciocho continúan trabajando en el plano físico. Dos de ellos pasaron a “la clara y fría luz” como se dice en el Tibet, o al más allá, pero aún colaboran activamente con el grupo, pues les imparto las mismas instrucciones. Sin embargo, puedo llegar a ellos más directamente, pues ya no existen las limitaciones impuestas por el cerebro físico. El último que pasó al más allá fue P.D.W.; el cuerpo astral fue el obstáculo que se interpuso durante un período excesivamente breve; ahora está centrado en el plano mental y trabajando conectado a mi Ashrama. C.D.P. está en proceso de liberarse de las limitaciones astrales, y cuando el sol se desplace hacia el norte también trabajará en forma completamente mental. Ambos me prestan un gran servicio en estos momentos de necesidad mundial, ella por su corazón comprensivo y total altruismo, él por su notable sabiduría. [AAB: DNE II, 35]

    En el camino interno hay dos personas a quienes debe llevar en su corazón y tratar de llegar a ellas. Una es C.D.P., la otra es más fácilmente alcanzable. [AAB: DNE II, 587]

    Septiembre de 1943

    De manera que, hermanos míos, enfrentamos un nuevo ciclo de trabajo, el cual comparten C.D.P. y P.D.W. -que trabajan en el aspecto interno de la vida. El mencionado en el último término ha pasado al Ashrama de su Maestro, el Maestro Morya. Se ocupa a de romper -conjuntamente con otros discípulos de primer rayo, dignos de confianza- la cristalización en que se halla Francia, y constituye su desastrosa condición. Su encarnación anterior en Francia lo adaptó muy bien para esta tarea; su amoroso corazón y profundo desarrollo le permitirán también prestar mucha ayuda, contrarrestando así las tendencias destructivas del [e40] trabajador de primer rayo, pero cuando se dedicaba a buscar la verdad nunca fue destructivo.C.D.P. trabaja continuamente con los niños del mundo (incluyendo los que han muerto víctimas de los horrores de la guerra), mantiene incólume su afiliación con mi Ashrama, pero trabaja en un grupo compuesto de discípulos que pertenecen a todos los rayos, cuyas personalidades -en sus últimas encarnaciones- pertenecían a muchas nacionalidades; hace cuanto puede y debe para salvar la conciencia de los niños y protegerlos de la total desintegración. [AAB: DNE II, 40]

    Marzo de 1949

    Hay algo interesante y significativo que es de valor observar: Aquellos que atravesaron los portales de la muerte entraron en una  relación definidamente más estrecha, merecieron esa recompensa y aplicaron lo que se les enseñó. Como saben, son C.D.P., K.E.S., D.P.R.. Otros dos se están capacitando rápidamente para seguir a esos tres discípulos en el Ashrama, y son B.S.W, que unos años antes de morir se desvió momentáneamente, y G.S.S., cuyos vehículos de la personalidad no pudieron soportar el estímulo que le llegó por conducto del grupo. La sensibilidad a la excesiva estimulación es muy fácil de corregir hoy, pues no constituye un defecto, sino una deuda kármica. [AAB: DNE II, 88-89]

  • Instrucciones de DK a AAB mientras la preparaba para el discipulado

    Técnicas de trabajo con el miedo

    Una experiencia de aprendizaje

    (según las instrucciones de DK a AAB mientras la preparaba para el discipulado)

    Usted puede controlar su cuerpo astral por tres métodos diferentes:

    1) Por la inhibición directa. Este método es el más directo, pero el menos efectivo. Consiste en la utilización de la voluntad para inhibir el miedo presente. Produce una reacción sobre el cuerpo físico, que conduce a la congestión en el vehículo astral y, a una condición similar en el etérico. Lo cual puede producir, entre otras cosas, intensos dolores de cabeza.

    2) Por la observación clara de los factores implicados, y la toma de conciencia de que un discípulo espiritual tan sólo debe permitirse poner énfasis en aquellos que impulsen el desarrollo y resulten de mayor utilidad, e ignorar el resto. El miedo en usted no está basado en la timidez o inseguridad (que paradójica observación), sino en el orgullo. Estando polarizada en su cuerpo mental (emocional), su miedo se ha aliado con su intelecto. Así que es más difícil de expulsar que el miedo en las personas astralmente polarizadas. Tales personas pueden recurrir al intelecto para liberarse del miedo, usted necesariamente debe recurrir directamente al Ego (el Alma) para ello. Siempre lo superior será capaz de neutralizar y eliminar lo inferior. De ahí la necesidad de que ested mantenga siempre limpio su canal con su propia Alma. No ceda al miedo; fórcelo por el poder dinámico de la sustitución. Esto me lleva a la tercera sugerencia que puedo hacerle para curar su miedo.

    3) Por un método directo de relajación, concentración, calma y envolvimiento de la personalidad con pura luz blanca. Proceda así: Digamos que usted se encuentra en un estado de pánico, sensaciones de gran displacer lo acompañan, su imaginación está desbocada y su mente la refuerza. Recuerde que los miedos de una persona emocional no son tan fuertes como los suyos, por tener un cuerpo mental fuerte y desarrollado, usted reviste sus sensaciones de miedo con potentes formas mentales, que circulan entre usted y la causa de su temor, y quizás provocan que lo deseado pase.

    Percatándose de ello, debe buscar deliberadamente aquietarse. Debe relajar su cuerpo físico, aquietar por los principios del primer método enunciado (mediante el uso de la voluntad), al menos temporalmente, su cuerpo astral, y también la mente, tanto como pueda. Entonces, debe visualizarse a sí misma –es decir, a su personalidad–, a su Ego (su Alma) y a su Maestro* en el ápice mayor del triángulo. Deberá entonces hacer descender un haz de una muy pura luz blanca, derramándola sobre todos sus vehículos inferiores (cuerpo físico y etérico, emocional y mental) limpiándolos y alejando de ellos todos los obstáculos. Continúe así hasta darse cuenta que el trabajo necesario está completo. En un principio tendrá que hacerlo muchas veces. Más adelante, sólo una vez será suficiente, hasta que finalmente el entero proceso ya no será necesario porque usted habrá triunfado.

    Esto aplica a los miedos relacionados con su personalidad. Utilice el aspecto amoroso, nutriéndose a sí misma de amor y luz.

    –––––

    • Si no es conciente del vínculo que sostiene con su propio Maestro, entonces reemplace esta figura con la viva presencia de Cristo u otro guía espiritual significante para usted.
  • D.P.R. y la Práctica de la Presencia

    A través de las edades, mucho se ha dicho y escrito sobre la práctica de la Presencia de Dios y actualmente uno de los hechos interesantes del momento es el surgimiento de varias “técnicas”, para alcanzar [i389] el conocimiento de esta Presencia de inspiración, de luz y de contacto.

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  • Cartas discipulares a Francisco Brualla (1938-1948)

    I. A. P.

    Junio de 1938

    Hermano de antaño:

    Desde 1917 he observado su progreso y trabajo. Esto le indicará cuán despacio trabajamos quienes tratamos de ayudar y guiar a nuestros discípulos. Pero los discípulos se desarrollan solos, palpando su camino y descubriendo su propia línea particular de acercamiento al centro de donde surge la luz, respondiendo firmemente, en la soledad, al llamado del deber y del servicio.

    Sin embargo, ha llegado el momento en que puede trabajar con visión más clara, en estrecha colaboración con y desde el Centro interno, y no por sí solo. Se ha convertido ahora en parte de mi grupo de discípulos, y este conjunto seleccionado de hermanos, permanece a su lado; también yo trato definidamente de darme a conocer y de acercarme en forma servicial y comprensiva. Mi ashrama y todos los que están afiliados al mismo, van vinculándose más estrechamente y forman esotéricamente un grupo.

    Debe comprender que al realizar juntos este trabajo, lo hacemos con abierta y total franqueza, sin ocultar nada. Se sacarán a luz los éxitos, los fracasos y las debilidades, y los consideraremos juntos en la clara luz proveniente del Centro. Tal es el método de los grupos de la nueva era. Nuestra meta es obtener el máximo impersonalismo imparcial, pues tal actitud nos libera para prestar un servicio más profundo.

    Me comunico con usted hermano mío, como si fuera un trabajador entrenado, que ha comprobado su disposición y capacidad de servir y de sacrificarse por sus semejantes. Nuestro objetivo es actuar como grupo consagrado a prestar un servicio unido, donde quedan sumergidas todas las personalidades y sólo la luz del alma resplandece. De esa luz le llegará la luz para resolver sus problemas, tanto los individuales como los que surjan en conexión con el grupo o con el campo elegido para su servicio. Sin embargo, quiero llamarle la atención únicamente sobre dos cosas:

    Primero, a medida que trabaja, sirve y lucha por entrenarse, debe exteriorizarse hacia otros más decididamente, ofreciéndoles la oportunidad de servir y ayudar en el trabajo que usted está tratando de llevar a cabo, no importa cuán inexpertos sean ni de cuántos defectos adolezcan. Reflexione sobre esto y procure trabajar a nuestra manera; nosotros, los instructores y guías del aspecto interno lo hacemos siempre así. Le hemos ofrecido la oportunidad y usted debe ofrecerla a otros.

    Segundo, no debe sentirse oprimido ni angustiado por el peso de la ignorancia y la falta de desarrollo de la masa que ve a su alrededor. La atmósfera psíquica de los países en los que actúa es peculiar y muy difícil para los discípulos que trabajan con nosotros, los colaboradores de la Gran Logia Blanca. Es más fácil para los discípulos que trabajan en conexión con la Hermandad… (una rama de nuestras actividades). Sin embargo, estos discípulos no trabajan con los intelectuales, tampoco con los precursores de la raza, ni con los aspirantes reflexivos. Trabajan con la aspiración espiritual que se manifiesta como cualidad, en el rebaño, en las masas y no en el individuo ni con él. Tampoco trabajan con el tipo de personas a las cuales usted puede llegar. Menciono esto porque conozco muy bien el profundo desaliento que puede embargarlo a medida que reacciona a la masiva impresión psíquica. Libérese de ello teniendo la seguridad de que la Gran Logia Blanca trabaja para los aspirantes, y la Hermandad… lo hace para las masas ignorantes y analfabetas. Es un solo trabajo que fue delegado a distintos grupos, los cuales actúan en la más estrecha asociación posible.

    No le asignaré ningún trabajo especial, porque su tiempo está plenamente dedicado a prestar servicio.

    Enero de 1940

    Hermano mío:

    Creo que su mayor peligro en la actualidad reside en el espejismo derivado de su soledad. Hay ciertos espejismos que surgen como resultado de una vida espiritual interna demasiado cerrada y restringida y de una impuesta introspección. Por no tener con quien hablar y por estar muy alejado de sus hermanos espirituales, se encuentra muy solo; su situación es la del que enseña y da, por eso se encuentra aislado y se ha alejado quizás en forma indebida, aunque inevitable, desde el ángulo de la personalidad, lo que trae como resultado la creación de una forma mental poderosa de aspiración, interpretación y metas y objetivos espirituales. Pero esto constituye hermano mío, una forma mental que, por muy elevada que sea su naturaleza, puede dar por resultado un pronunciado espejismo y control alucinante que llegará hasta hablarle y condicionarlo psicológicamente; debe precaverse de él; mantenerse alerta; reconocerlo como algo de su propia creación, al cual debe condicionar y controlar usted y no viceversa. Creo que sabe a qué me refiero.

    Libérese de ese espejismo en bien del servicio que tan eficientemente nos presta. Aprenda a reconocer que el tiempo es corto y que usted, sus condiscípulos y también A.A.B., sólo deben hacer lo que es de utilidad para todos, lo cual ya está en marcha. Iniciar un nuevo esfuerzo, cuando es breve el tiempo para terminar aquello de lo cual es responsable, puede ser un espejismo de carácter muy entorpecedor. Le doy las gracias por el servicio prestado y le pido que siga adelante en las líneas que tan firmemente ha establecido.


    NOTA: Este discípulo lucha todavía, embargado por una gran soledad, en uno de los países latinos, llevando a cabo el trabajo del Tibetano con mucho éxito.

    Agosto de 1940

    Hermano de antaño:

    No es fácil en la actual hecatombe mundial y su paulatino acercamiento al hemisferio occidental, para los discípulos del mundo con su sensibilidad poco común, desentenderse de la condición psíquica general. Sin embargo, la meta de todo discípulo consagrado y comprometido (como usted lo es, hermano mío, por propia comprobación –el único testimonio verdadero–) debe ser adoptar una actitud subjetiva de contacto sin apego –¡paradoja oculta!– y al mismo tiempo continuar la vida de servicio activo en el plano físico. Éste es su problema, y deberá enfrentarlo acrecentadamente en el futuro. La situación actual debe llegar y llegará a todas las naciones, y cada discípulo será probado y deberá prestar el máximo servicio de que es capaz. Puntualizo esto a fin de que comprenda el presente y se prepare para el futuro.

    Le escribo a usted como alma, no como personalidad, y le pido que estudie las implicaciones de la actitud que asumo hacia usted. Durante el resto de su vida deberá dedicarse intensamente a asegurar el contacto obtenido con el alma, a entrenar al expectante hombre interno, a fin de captar las comunicaciones del alma, además de aplicar la voluntad de olvidar todas las cosas de la personalidad, al satisfacer la necesidad circundante –hasta donde sea posible– en su propio país y en las naciones aliadas. Quizás le sorprenda esta declaración pero, cuando termine la guerra, el periodo de reconstrucción y el establecimiento de rectas relaciones humanas, puede obligar (no digo que obligará, porque debe tenerse en cuenta el constante factor del libre albedrío) a cada discípulo a trabajar en lugares donde esfuerzos anteriores, ataduras kármicas, herencias y tendencias nacionales, determinen su lealtad personal. Esto también atañe a usted, pero sólo el tiempo dirá si trabajará en estrecha relación o a la distancia –preferiblemente lo primero, de ser posible–. Le pido simplemente que recuerde estas posibilidades para evitar conclusiones fanáticas, y que esté preparado para trabajar donde la oportunidad se le presente.

    Está manejando con correcta actitud y sentido común el espejismo al cual me referí en mi primera comunicación este año… Lo felicito, y le recuerdo que el contacto con el alma es siempre universal y de efectos incluyentes, pero la mente separatista (aun en los niveles del alma) puede establecer diferencias, encasillando las verdades impartidas en categorías y fuentes de origen. Las verdades impartidas, la enseñanza y la inspiración, tienen importancia y creo que va comprendiendo este hecho. Yo, el Maestro D.K., miembro de la Jerarquía, le doy enseñanza por intermedio de su propia alma en los niveles mentales, a veces en el mundo del espejismo y, exotéricamente, en el plano físico, por intermedio de A.A.B., un discípulo mucho más avanzado que le trasmite mis ideas. Sin embargo, a través mío y por su contacto conmigo (basado en el reconocimiento y el desarrollo de su alma), se ha relacionado con un mundo de inspiración y percepción espirituales que usted puede apreciar. Aprópiese de él, hermano mío, y transmita la enseñanza a aquellos a quienes usted sirve, pero no se preocupe ni se interese por la fuente u origen de la enseñanza, pues no tiene importancia. No obstante, la responsabilidad como instructor es suya. El instructor deberá preocuparse de la necesidad de los educandos y del esclarecimiento de la verdad tal como se le ha impartido, poniéndola en términos comprensibles, a fin de que no los desvíe el indebido interés en conocer el origen de la revelación.

    Agosto de 1942

    1. El discípulo debe aprender a discernir, para lo cual lo ha preparado la personalidad discriminadora.

    2. Gigantescas formas mentales dominan a los hijos de los hombres, hablan por intermedio de una nación, se enfocan por intermedio de un grupo. Apóyese en su propia alma.

    3. Su campo de servicio fue real, pero antiguos vínculos de servicio deben ser captados nuevamente. Prepárese.

    4. Sensibilidad hacia Quienes guían y saben, quizás indica una interacción mental. Llegue usted a las “formas mentales” de Ellos. Discierna.

    5. Hay un triángulo de fuerza con el cual debe mantenerse en estrecho contacto: Yo, F. B. y A. A. B. Permanezca cerca.

    6. Aprenda a utilizar a otros en su trabajo y entrénelos para que también puedan servir a sus semejantes. Esto lo puede hacer. Es el mandato de su alma, pero el rechazo de su per­sonalidad.

    Septiembre de 1943

    Hermano mío:

    Quizás crea que he guardado silencio y que lo he abandonado. En realidad no es así. Siempre lo observé, pero poco podía hacer hasta no haber abandonado por lo menos parcialmente la “intención de aislarse”, con la cual enfrenta su personalidad constantemente los requerimientos de su alma. Como alma consciente, está aprendiendo rápidamente a rechazar esta reacción de la personalidad. La soledad, el aislamiento, el sentimiento de estar abandonado, la separatividad (basada en la sensibilidad en la mayoría de los casos) caracteriza al discípulo de primer rayo, hasta que aprende a conservar su sentido divino de “identificación unificada”, mientras se fusiona al mismo tiempo con otros discípulos. Esto también lo está aprendiendo.

    Ha pasado por una época muy difícil, hermano mío. Se sintonizó con el sufrimiento del mundo y se dio cuenta que lo hace con creciente y angustiosa frecuencia. Así se entrenan los hijos de Dios, y se los conduce a la etapa de los servicios altruistas y espiritualmente orientados.

    Quisiera aprovechar esta oportunidad para expresarle mi aprecio (si una palabra tan inadecuada puede tener algún significado) por el constante e incansable servicio al Plan que presta incesantemente. Durante años –desde que retornó por primera vez a España y posteriormente donde reside ahora– siguió indesviablemente el sendero del incesante y constante servicio. Hizo contacto con muchos y los ayudó. Sepa que no lo olvidamos. Quisiera que comprendiera que el trabajo que realiza es planeado por nosotros y su tarea consiste en ser sensible a nuestra “impresión”. Desarrollar la sensibilidad es una tarea difícil para la persona de primer rayo. Prefieren permanecer solas y forjar dentro de sí mismas los planes que consideran adecuados al tipo de servicio que tratan de prestar. Pero, actualmente, los discípulos están aprendiendo que es necesario un plan o esquema fusionado, organizado y mezclado, de servicio mundial, y que debe ser llevado a cabo un Plan maestro de la Jerarquía, y a este Plan deben tratar de adecuarse todos los discípulos, incluso usted.

    ¿Ha estudiado con cuidado los seis enunciados que le di hace un año? Quiero llamarle la atención sobre el tercer enunciado; este conjunto de palabras debería condicionar su planificación en el futuro, en particular la frase: “Antiguos hilos de planificación deben ser captados nuevamente”. Comenzó a trabajar para nosotros en otro país. Su principal destino kármico reside allí, aunque no retorne físicamente o durante un tiempo. El Plan debe ser servido. Le pediría que se prepare para restablecer el trabajo que comenzó una vez terminada la guerra en Europa; que se prepare para ubicarse nuevamente allí si es necesario, y comience a comunicarse con aquellos que trabajaron anteriormente, tratando de hacer todo contacto posible y en las líneas espirituales originales. No dije en las líneas originalmente organizadas.

    Le pediría que lo hiciera primero en un sentido definidamente personal, escribiendo cartas amistosas, inquiriendo noticias de las condiciones de quienes trabajaron con usted como miembros de la Escuela Arcana, los cuales formarán el núcleo del trabajo espiritual que tratamos de realizar y que usted puede ayudar grandemente a restablecer.

    El trabajo de salvar a Europa, espiritual y psicológicamente, nuestra principal preocupación, debe ir adelante. Debe mantenerse separado totalmente de la política y del partidismo; les pido a todos mis trabajadores consagrados que sigan adelante en esta empresa espiritual. Su vínculo con el Maestro R. lo ayudará mucho para emprender la acción adecuada en colaboración con A.A.B. y F.B.. El triángulo de fuerza así formado, está fortalecido por el vínculo con mi Hermano R. En lo que a España concierne, la imagen es la siguiente:

    Observará aquí la línea directa de fuerza espiritual descendiendo desde el Maestro R. por intermedio de D.K., hasta usted con F.B. y A.A.B., permaneciendo como agentes protectores en ambos lados. Ellos lo ayudan, y respaldan todos sus esfuerzos.

    Muchas cosas se irán abriendo rápidamente en el campo de la ayuda europea y, en su lugar y esfera, debe empezar a prepararse para ello. La demanda espiritual de la humanidad es grande y la necesidad a satisfacer gigantesca, pero usted posee un equipo adecuado y suficientes vínculos supervivientes en esa antigua península (donde comenzó su trabajo) para salvar algunos restos de la Escuela y así reconstituir en ese país un punto focal espiritual. Por lo tanto, comience a forjar sus planes. Escriba cartas. Localice a sus estudiantes. Establezca el contacto y, paso a paso, el camino se abrirá ante usted y se aclarará el trabajo que debe realizar. Cuente con su fortaleza interna y confíe en sus contactos espirituales internos. No se sienta inútil ni crea que es incapaz de esta tarea, porque en estos días de angustioso apremio la urgente ayuda a un discípulo y, por consiguiente, la que éste puede dar, es grandemente intensificada y acrecentada.

    Le haré personalmente ahora una sugerencia. Al recibir esta instrucción, ¿quisiera dedicar un mes entero a establecer un contacto tan estrecho con su propia alma, que el amor, el entusiasmo, sabiduría y ciertos reconocimientos espirituales fundamentales que deben condicionar siempre la vida de un discípulo aceptado, inunden todo su ser? Día tras día únase con su alma; día tras día conságrese al trabajo que debe emprender; día tras día trate de relacionarse más profundamente conmigo, con mi Ashrama y con sus hermanos de grupo; día tras día analice el servicio prestado hasta la fecha, a la luz del alma, entonces, hermano mío, con mi ayuda y bendición, avance con nuestro reconocimiento de que es uno de nuestros haberes espirituales. Trabaje para llevar la luz del amor y de la orientación espiritual a quienes usted está llamado a servir –allí donde reside ahora y en el futuro–, en forma acrecentada, en el lugar donde sirvió anteriormente. Le recuerdo otra vez las palabras finales del segundo enunciado: Apóyese en su propia alma.

    No le asigno ninguna meditación particular. Creo que la meditación grupal le dará todo lo que necesita en esta línea, y la reflexión sobre la oportunidad emergente y el planeamiento del trabajo que se recomenzará, bastarán para darle la debida expresión a su pensamiento y mantener la mente firme en la luz y la requerida concentración meditativa.

    Mis instrucciones se refieren al tema del trabajo, ¿no es así, hermano mío? Para usted es el tema de la vida. No es preciso decirle que el éxito de la reorganización venidera y de su esfuerzo espiritual dependerá mayormente de la profundidad de su enfoque espiritual individual, del estrecho vínculo con su propia alma y del reconocimiento de su “apego” (hablando técnicamente) a mi Ashrama. Éstos son el abecé de su relación conmigo, como discípulo aceptado.

    Cuando el curso de la acción externa a seguir le parezca más claro y el camino se abra para reasumir el trabajo anteriormente comenzado, debe, por lo tanto, hacer dos cosas. Resumiendo:

    1. Profundice el contenido de su propia vida espiritual interna mediante la diaria reflexión madura y profunda, efectuada en todos los niveles mentales y en todos los intervalos en su vida de servicio y trabajo cotidianos. Esfuércese por sentir la nota o vibración del Ashrama y por establecer un vínculo más estrecho con sus hermanos de grupo. Ellos lo aprecian y deben también cumplir su parte.

    2. Forje sus planes para una creciente actividad en la Escuela y concéntrese también sobre el trabajo de Triángulos. Prepárese definidamente para el futuro y busque también a quienes pueden ayudarlo en su trabajo planeado.

    El futuro que tienen por delante mis trabajadores es de gran actividad, y el trabajo que deben realizar emanará de mi Ashrama. Los planes están delineados y el trabajo asignado fue planteado con claridad. Recibo mis instrucciones de un “comité conjunto” de guías espirituales que están detrás de la escena mundial; Ellos son los Miembros más antiguos de la Jerarquía y trabajan guiados por Cristo. Toman Sus decisiones después de la debida consulta con los trabajadores más antiguos, así como yo –Maestros e iniciados que recibieron la tercera iniciación–. De esta manera, el trabajo se fusiona y mezcla y toda la Jerarquía, en un momento de crisis como el actual, entra en una actividad unificada. Desde ese punto de intención enfocada, cada uno lleva a cabo el Plan por intermedio de Su Ashrama, y así el trabajo hace impacto en el mundo externo.

    Le explico esto, porque usted se está preparando para ser un miembro más íntimo en el “Círculo del Ashrama” que protege el corazón de la vida jerárquica.

    Con valor y determinación siga adelante, mi hermano y amigo, en el Camino Iluminado.

    Noviembre de 1944

    Mi compañero y hermano:

    Ambos apelativos son sinceros e intencionados. En este momento enfrenta cambios. Por eso no debe determinar dónde trabajará, sino que deberá determinar si ha llegado al máximo de su desarrollada vida de servicio y, por lo tanto, no puede seguir adelante, o si posee todavía esa fuente de interés y anhelos internos que le permitirán avanzar y penetrar más en la vida del espíritu. Tal es la decisión que con frecuencia enfrenta el discípulo que se acerca a los setenta años de la empresa humana, a la cual ha llegado usted. Lo difícil reside en el hecho de que, fundamentalmente, cualquiera de las decisiones es correcta. Sin embargo, muy pocos enfrentan consciente o inteligentemente la decisión, o después de tomarla no se atienen a la misma. Desde el punto de vista del aspirante común, la elección es relativamente sin importancia, porque la ecuación tiempo no tiene valor en esta etapa; unos años más o menos nada son en la eternidad para la reacción del alma. Por lo tanto, la decisión de descansar, de aferrarse a la etapa alcanzada y abstenerse de seguir luchando, no es criticable. Recuerde esto.

    Desde el punto de vista del discípulo aceptado, como usted lo es, quizás puede haber algo más en la decisión de lo que parece a primera vista. Podría serles de utilidad, para usted y todos los que puedan leer después estas instrucciones, si me detuviera un momento sobre el inevitable problema del discípulo activo, el problema del hombre que ha llegado a su edad. ¿Deberá descansar sobre sus laureles –y usted ha conquistado laureles, hermano mío, como señalé en mi última instrucción– o deberá –empleando una frase bíblica– “ceñir sus lomos” nuevamente y avanzar con renovado ímpetu e ir hacia una cima más elevada de realización? ¿ Deberá demostrar el poder de la séptima ola que lo llevará adelante y más adentro en la playa donde se expresa la vida, o la fuerte corriente subterránea de la fragilidad humana común lo retendrá, evitando que inicie un renovado esfuerzo?

    Las razones por las cuales un discípulo debe por lo menos tratar de no relajarse indebidamente y arremeter adelante a pesar de la fatiga (la fatiga de años de vida) y del creciente “crujir” del mecanismo humano y la inevitable tendencia hacia el constante servicio y contacto con los demás, podrían ser enumeradas de la manera siguiente:

    1. Debe esforzarse por continuar el mismo ritmo de servicio y de vida fructífera cuando –libre del cuerpo físico– se encuentre en el más allá. No debe haber interrupción en ese servicio.

    2. Debe esforzarse, hasta donde sea posible, por mantener la continuidad de su conciencia como discípulo activo, sin permitir interrupción alguna entre su actual punto de tensión y el que sobreviene después de la experiencia de la muerte.

    3. Debe esforzarse por cerrar el episodio de la experiencia de esta vida, a fin de evidenciar que es miembro de un Ashrama; no debe permitir interrupción alguna en la relación establecida ni que cese la afluencia de la vida ashrámica a través del discípulo, al mundo de los hombres. Esta actividad no es fácil debido al natural y normal deterioro del vehículo físico a medida que envejece, lo cual requiere una concentración definida del esfuerzo, acrecentando así la tensión en la que vive siempre un discípulo.

    4. Para cualquier discípulo en mi Ashrama, el problema en este momento de crisis mundial es particularmente urgente, por las siguientes razones:

    a. El principal Ashrama afiliado al del Maestro K.H. es el mío. A El, mi Maestro (como yo lo soy para usted), se Le recomendó la tarea, en gran escala, de la educación mundial sobre nuevas líneas. Por intermedio de mi Ashrama, que trabaja bajo la inspiración del Ashrama de K.H., se divulgará una nueva presentación esotérica de la verdad. El trabajo que realicé –mediante mis libros y la enseñanza que usted ha tratado de asimilar– es convertir en exotérica la enseñanza impartida por otras escuelas más antiguas y grupos esotéricos. Poco nuevo tienen para dar; deben ahora vincularse con las fuentes que yo represento si sus guías quieren impartir a sus estudiantes nueva y vital información, o si no aceptar la que impartí al mundo por medio de A.A.B. y reintegrarse así al todo esotérico.

    b. Los discípulos de mi Ashrama tienen la doble responsabilidad de mantenerse firmes para preservar el conocimiento –si puedo emplear tal frase–. Esta firmeza de ninguna manera debe abandonarse cuando la vejez se acerca, ni debe permitirle desaparecer por la transición de la misma muerte. El Maestro de un Ashrama trabaja mediante el pensamiento consciente e ininterrumpido de un grupo fusionado de discípulos. El servicio activo externo de un grupo de discípulos no es de mucha importancia (aunque tiene necesariamente un propósito vital) como el coherente e integrado pensamiento grupal, tan poderoso para efectuar cambios en la conciencia humana.

    c. El problema particular de la crisis mundial actual y los terribles reajustes en la conciencia humana, incidentales a la inauguración de una nueva cultura, civilización y religión mundiales, justifican que se les presente a los miembros de mi Ashrama. (y a los grupos afiliados como el suyo) la oportunidad de mantener intacto y libre de todo deterioro su “estado mental” durante los años que restan de esta vida, a través del proceso de disolución, y así hasta la liberación en el más allá. No es una tarea fácil mantener consciente esta integridad; requiere comprensión y un esfuerzo deliberado.

    Por lo tanto, hermano mío, lo llamo para este esfuerzo. En consecuencia, si usted lleva una vida de servicio más ardua de ahora en adelante, los resultados serán la realización de sus planes para trabajar en un esfuerzo grandemente intensificado.

    Ahora debería trabajar en más estrecha colaboración con A.A.B. y F.B.. La tarea de llevar la verdad esotérica a la América Latina católica y al sur de Europa, no es fácil de emprender. Será lenta. Sus bases deben estar bien sentadas y afirmadas. La calidad de aquellos con quienes entre en contacto en el futuro es de mayor importancia que la cantidad. Recuerde siempre esto. No abandone las diferentes fases del trabajo que ha lanzado con éxito, prosiga con ellas como hasta ahora, no importa cuál sea el lugar donde realice su tarea en el plano físico.

    Una de las muchas cosas que debe aprender en este momento e iniciarla durante los próximos años, es cómo reunir a la gente trabajar por su intermedio. Como se le enseñó, esto es muy difícil para un discípulo de primer rayo, particularmente cuando el rayo del alma y el rayo de la naturaleza astral o emocional, es el primero. Al discípulo de primer rayo le es mucho más fácil retirarse dentro de la conciencia de su alma, que a los que pertenecen a otro tipo de rayo, y su problema (como también el de …) es darle más acción a la personalidad de segundo rayo, a fin de equilibrar la capacidad que tiene el primer rayo para manifestar el desapego por la actuación de la cualidad opuesta, el apego –tan característico de la naturaleza de segundo rayo–. Reflexione sobre esto.

    Como le dije a … hace algunos años, el “apego desapegado” (por paradójico que parezca) es la meta del discípulo activo de primer rayo. Esto también le atañe a usted, pues ambos tienen los mismos rayos del alma, de la personalidad y de la mente. De allí el estrecho vínculo con él, que es discípulo del Maestro M., actuando temporariamente en mi Ashrama. Usted fue aceptado por mí como discípulo en mi Ashrama, pero será oportunamente transferido al Ashrama del Maestro M.. La libre interacción establecida entre mi Ashrama y el del Maestro M. se debe a que El es el Guía interno de todos los grupos esotéricos y, para bien del nuevo orden mundial venidero, los Ashramas de la enseñanza están siendo fortalecidos por la afluencia de discípulos de primer rayo. Este punto debería ser de real interés para usted.

    La razón por la cual insistí sobre la necesidad del apego en esta instrucción se debe a que el correcto apego libera el amor del alma, y sólo el amor consciente, inteligente y deliberadamente aplicado, puede contribuir al éxito del trabajo, tanto en Europa como en Sudamérica –sus dos campos reconocidos de servicio–. Sólo su personalidad de segundo rayo será capaz de revivir el contacto con los estudiantes de España o mantener firmes a quienes están ya trabajando en Sudamérica; mediante el conocimiento individual nuevamente descubierto, despertado e inspirado, el trabajo planeado y dispuesto por mí puede ser llevado adelante con éxito. Tal es su inmediata tarea. Sólo su personalidad de segundo rayo tiene la paciencia de ocuparse del conjunto, de los necesarios detalles y persistir ante el aparente fracaso. Necesitará también mucha habilidad en la acción. El alma de la Iglesia Católica está regida por el primer rayo y su personalidad por el tercer rayo. De allí su amor a la política y al poder terrenal, y también sus preocupaciones intensamente comerciales y financieras. El rayo mental de esta iglesia es el sexto. De allí su estrecha unilateralidad; la cualidad de su cuerpo emocional es de sexto rayo, mientras que el rayo físico de la organización externa es el séptimo. Éstos son puntos que deberían interesarle y tener presente a medida que trabaja. La comprensión de esta peculiar combinación de rayos exigirá de usted y de quienes actúan en líneas esotéricas, mucha habilidad en la acción.

    Con renovado esfuerzo, comprensión y valor iluminados, siga adelante nuevamente, hermano mío, al servicio de la luz. Permanezco siempre detrás suyo, y sobre ello no tenga dudas. Lo escudo y protejo, pero lo dejo trabajar libremente.

    Agosto de 1946

    Mi querido hermano:

    Ésta es una nueva manera de dirigirme a usted, porque le he tomado cariño por su paciente persistencia y su indesviable adhesión al servicio de la Jerarquía. Durante muchos años llevó a cabo nuestro trabajo en una esfera muy difícil. Digo esto porque no quiero que dedique tiempo (¿o debería decir que lo pierda, hermano mío?) pensando que podía haber hecho el trabajo mejor o en forma diferente, o en la inútil tarea del autodesprecio. Le diría simplemente que no somos desagradecidos ni estamos desconformes. El campo latino –con ello quiero significar la esfera en la cual predomina la raza latina, italiana, española y portuguesa–, es una de las más difíciles con la cual trabajar. La estrechez del pensamiento inducido por el control de la Iglesia Católica Romana, la cristalización proveniente de un desarrollo muy antiguo y (en Sudamérica) la amplia mezcla de razas, dificulta grandemente la tarea de la liberación espiritual.

    ¿Se da cuenta, hermano mío, que ha estado arando el terreno en preparación para la enseñanza de la nueva era por primera vez, y que ese terreno es muy duro, muy pedregoso y, en la actualidad, relativamente improductivo?

    Por lo tanto, no se desaliente. Su trabajo es más fructífero de lo que cree, y en alguna vida verá los resultados del aparentemente inútil trabajo de años de esfuerzo espiritual.

    Tengo pocas instrucciones que darle. Prosiga como hasta ahora, pero profundice persistentemente su propia vida interna, dedique más tiempo a la reflexión y al estudio que a los tecnicismos de la tarea, deje que otros se ocupen de la mecánica del trabajo, mientras usted actúa como reserva espiritual de la que pueden extraer fortaleza, sabiduría y comprensión. El reconocimiento de esta fase de su trabajo es quizás la lección más importante que puede aprender en este momento. Experimentará un nuevo poder, el surgimiento del nuevo fervor espiritual, el placer de ver a otros manipulando competentemente la mecánica del trabajo, mientras los instruye y ayuda en sus asuntos espirituales. Sobre todo esfuércese por llegar e interesar a las personas jóvenes. Son la esperanza del futuro y vienen a la encarnación subjetivamente conscientes de su tan predestinada tarea de reconstruir el mundo; hallará que responden agudamente a los contactos espirituales, particularmente si son presentados en términos eclécticos. Por lo tanto, cuente con esto y trate de llegar hasta ellas.

    Le daré un ejercicio de meditación algo breve, que debe prac­ticar dos veces al día –al levantarse y al acostarse, antes de re­tirarse a dormir–. No debería tomarle mucho tiempo, pero si lo practica correctamente y pone en él todo lo que puede invocar de su alma integrada de primer rayo, lo ayudará grandemente.

    1. Entone el OM inaudiblemente tres veces.

    2. Habiendo alcanzado la quietud interna y el enfoque men­tal, esté conscientemente alerta y trate de entrar en con­tacto con

    a. su alma,

    b. mi Ashrama,

    c. yo, su Maestro,

    Por medio de la imaginación cree un triángulo de ener­gías.

    A medida que se familiarice con esta meditación, deberá establecer oportunamente un contacto y registrar un sentido de poder espiritual (expresado por su personalidad de segundo rayo), aumentando el amor y la luz de tal ma­nera que lo reconocerá su esfera de servicio, aunque al principio no lo reconozca a usted.

    1. Después de una tranquila aceptación y un período de silenciosa reflexión, envíe deliberadamente el poder espiritual que afluye,

    a. a su medio ambiente inmediato,

    b. a la Escuela Arcana, de la cual su trabajo en Sudamérica es parte integrante,

    c. al Movimiento de Buena Voluntad que ayudó a iniciar en Sudamérica.

    Este tipo de meditación constituye un acto definido de servicio y debería ser pronunciadamente ardua si se practica por la mañana. Involucra la práctica de la visualización y (en lo que a mí y al Ashrama se refiere) el empleo de su imaginación creadora y confiada.

    1. Luego pronuncie la Gran Invocación, lentamente y con gran intención mental, haciendo una pausa después de cada una de las cuatro estrofas, a fin de reflexionar y pensar con tranquilidad.

    2. Vincúlese mentalmente conmigo, su Maestro. Entone también el OM inaudiblemente tres veces, y luego prosiga con su trabajo diario.

    Mi bendición llegue hasta usted.

    Noviembre de 1948

    Hermano mío de antaño:

    No tenía la intención de comunicarme con usted, ya que las comunicaciones personales fueron mayormente interrumpidas. Sin embargo, me veo impelido a hacerlo hoy, porque esta mañana hice contacto con usted en mi vida mental y decidí que una palabra y el toque de mi mano (hablando simbólicamente) le daría fortaleza y consuelo.

    En el entrenamiento de todo discípulo llega un momento en que debe permanecer solo y sentir a veces que ha sido abandonado por su Maestro y por los demás miembros del Ashrama. Ésa es la analogía superior y oculta de la experiencia mística del verdadero místico, denominada “la oscura noche del alma”. No obstante, todo esto es sólo parte de la gran ilusión y debe ser superada y disipada. Cuando se ha logrado esta victoria y se puso de manifiesto la disposición de trabajar solo y sin dirección ashrámica aparente –excepto un conocimiento general del Plan–, el discípulo entonces ha demostrado que se puede confiar en él; entonces queda disponible para alcanzar un grado superior y se le puede dar mayor responsabilidad en esta vida o en la próxima.

    No es joven, hermano mío, pero puede tener la rara satisfacción de echar una mirada retrospectiva (cuando llegue el momento de atravesar el Portal hacia una luz, vida y conocimiento más claros), sabiendo que sirvió y ayudó a miles de personas por medio de la radio y la traducción del material de enseñanza que traté de dar. Lo que ha sembrado no ha caído en terreno estéril. Esto es verdad, aunque no se dé cuenta. Desde que respondió por primera vez a mi vibración no retrocedió; esto lo hemos registrado y reconocido.

    No acostumbro hacer elogios ni alabanzas, pero un discípulo debe aprender a responder correctamente a ellas como también a la amonestación. Merece usted un elogio y a cada uno damos lo que le corresponde.

    Siga adelante, hermano mío: son momentos difíciles y se necesitan urgentemente centros constantes de luz en todos los países.

    Que la fortaleza de su propia alma y el conocimiento de que su lugar en el Ashrama está seguro, le permitan completar el trabajo que inició.


    NOTA: Este discípulo continuó sirviendo fielmente como un constante centro de luz y en agosto de 1951, pasó a una luz y vida más claras, en el Ashrama interno.

  • Cartas discipulares a Foster Bailey (1931-1943)

    Noviembre de 1931

    Hermano mío:

    Le recomiendo que encare el futuro con gozo y optimismo. Siempre ha tenido valor, pero carece de alegría. En su caso, lo mismo que en el de F.D.C., gran parte de la actividad en el plano físico está entorpecida por la desvitalización etérica, aunque las causas que producen las condiciones existentes son distintas. Durante los últimos años le impartí varias veces un mensaje, que es en resumen el énfasis que pongo sobre la constancia en la meditación. En lo que a usted respecta obtendrá la vitalización etérica por la meditación, y por complementación atraerá la energía a su cuerpo físico. La dieta, el aire fresco y la despreocupación, todos ayudan en el proceso, pero la cura principal y la fuente del éxito de todo su trabajo reside en la perseverante meditación y en su resistencia contemplativa.

    Es inteligente la conservación de la energía, no obstante posee inconcebibles reservas para extraer de ellas, pero todavía no las utiliza debidamente. Como le dije anteriormente, no emplea en forma adecuada el período de meditación, su cuerpo físico sufre y en consecuencia su trabajo. Hay mucho que hacer, y por la meditación puede realizar muchas cosas. Quizás me pregunte, hermano mío, en qué forma puede utilizar el período de meditación y beneficiarse físicamente. El cuerpo físico se cuidará a [e157] sí mismo cuando la fuente de provisión esté disponible. Cabría aquí una modificación –que usted debería hacer– en la meditación adjunta, que consiste en omitir el detalle de la etapa de ascenso, visualizando la afluencia de energía a los centros del cuerpo etérico, vitalizando ante todo los centros cardíaco y laríngeo. Esto debe hacerse en forma rápida y precisa; el resto del período de meditación debe dedicarlo al trabajo grupal y a la consideración de los planes para el desenvolvimiento del trabajo del grupo mayor, al cual este grupo pertenece.

    Comprenderá hermano mío lo que quiero significar si le repito la antigua fórmula:

    “Del loto de la cabeza brota la flor de la bienaventuranza.
    Su forma primitiva es la alegría. [i158]
    Del loto del corazón surge la flor del amor.
    Su primer indicio es la sabiduría.
    Del loto de la laringe nace la flor de formas vivientes.
    Su primer signo es la comprensión del Plan”.

    ¡Alegría, sabiduría y Plan! Éstos son los tres puntos que usted debe madurar. Para B.S.W. fueron sabiduría, fortaleza y belleza. Para usted estos otros tres. Ambos están muy unidos, quizás más de lo que comprendan. La debilidad de ambos reside en que no florece ninguna de las manifestaciones de poder. Cuando B.S.W. conozca el verdadero significado de la belleza y usted el de la alegría, obtendrán la liberación y prestarán un servicio más pleno.

    Junio de 1933

    Debo decirle nuevamente las mismas palabras, hermano mío. Las repito y las repetiré: “Deje que la alegría del Señor, sea su fortaleza”. Hay mucho que hacer y de muchas maneras. Ya se dieron los pasos que lo prepararán para lo que debe realizar. Siga adelante como hasta ahora. Deje que el Plan lo absorba, pero recuerde al mismo tiempo que se desarrolla paso a paso, y quien verdaderamente ayuda al Plan lo visualiza tal como será durante el ciclo de vida, y ve también el paso corto e inmediato por delante. En esto estriba la diferencia entre el místico y el ocultista.

    Su condición física es mucho mejor y su sentimiento de alegría debe producirle felicidad y, con el tiempo, bienaventuranza. Tengo para usted también un mántram que puede ser de utilidad:

    “La alegría se posa como un pájaro en el corazón, pero ha levantado vuelo desde el lugar secreto dentro de la cabeza. Yo soy ese pájaro de alegría, por lo tanto, sirvo con alegría”. [e158]

    Sabrá a qué me refiero cuando digo que el desapego de la personalidad debe convertirse en un profundo apego a esas almas que animan las formas. Así se desarrolla la comprensión. Hay vicios de desapego como hay vicios de apego, y el verdadero servidor del Plan busca el camino medio. Posee una esfera de gran utilidad dentro de mi grupo. Usted proporciona estabilidad y [i159] posee el don de una fe firme. Cada miembro de mi grupo ha sido elegido por lo que tiene para contribuir al todo.

    Junio de 1934

    Hermano mío:

    Quisiera hacerle un comentario de mucha importancia para usted, y es que ahora inicia el trabajo para el cual encarnó. Los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo –aunque actúan mentalmente sin darse cuenta (no como usted, porque ya conoce su parte en el Plan)–, trabajan no obstante “por la impresión”, según se dice. Su deber principal y el deber que sus almas le imponen, es preservar Ia sensibilidad interna. Esto lo hacen en la mayoría de los casos y, donde no poseen el trasfondo de conocimiento esotérico como el suyo, su intenso interés en el trabajo hace que se centralicen y se dediquen a su tarea. En consecuencia, todas las reacciones de la personalidad quedan subordinadas al trabajo entre manos, y el hombre inferior no presenta obstáculos a esa impresión. En usted como en todos los miembros de mi grupo, existe la percepción del Plan y la determinación interna de colaborar, lo cual facilita la tarea. Por consiguiente, le requeriré dos cosas en el futuro inmediato: Acreciente e intensifique su sensibilidad a la impresión interna y utilice la voluntad en forma más dinámica.

    Al considerar la meditación que le asignaré, tuve en cuenta los dos puntos mencionados. Uno, la acrecentada sensibilidad depende del alineamiento perfecto; el otro, el aprovechamiento correcto de la oportunidad, la dirigida habilidad en la acción y la sostenida centralización egoica. Por lo tanto, tales características deben mantenerse persistentemente durante todo el día. Su meditación matinal debe ser breve y de naturaleza poderosa, y la puedo describir mejor con las siguientes palabras: alineamiento, dedicación, pensamiento dirigido, reconocimiento del Plan, comprensión clara y firme voluntad. Para usted la meditación es adoptar una actitud y mantenerla durante el trabajo del día. Puedo hermano mío, clasificar todo lo que antecede en cuatro etapas [i160] que se relacionan definidamente con el tema de su vida, si así puedo llamarlo. Empiece [e159] siempre con la cuarta etapa o final, y desarrolle el proceso sucesivamente hasta la primera:

    1. Viva con esa idea y encárnela constructivamente. Esto es ser o comprender.
    2. El propósito se convierte en su propósito, por lo tanto, su voluntad es la voluntad del Plan. Su voluntad personal se dirige constantemente a esta voluntad superior.
    3. Ésta cualifica su vida en los tres mundos y usted se caracteriza poderosamente por la cualidad del Plan en desarrollo. Sobre esta cualidad debe meditar.
    4. Comprender la naturaleza, el propósito y la cualidad del Plan, al cual se ha propuesto contribuir. Esto condiciona la forma que asumirá su trabajo.

    Su tarea consiste en trabajar con la Ley de Provisión. Existe la demanda. Su trabajo consiste en contribuir al éxito del nuevo grupo de servidores del mundo y difundir la verdad, y hacerlo siempre con alegría. A medida que las exigencias del trabajo aumentan, debe aprender a mantener aplomo físico y buena salud, cuidando debidamente la alimentación y el ejercicio. También tiene que vivir cada vez más la doble vida del discípulo, una vida de actividad externa y de sensibilidad interna. No debe preocuparse por ello, pues ha logrado mucho en los planos internos. Esté atento a la oportunidad que se presenta, reconozca las puertas que se abren y sea hábil en la acción. Recién comienza su trabajo para el nuevo grupo de servidores del mundo. No se le exigirá más de lo que pueda hacer. Utilice las instrucciones que le doy y fortalezca su vínculo conmigo, porque es una puerta que se le abre hacia una creciente utilidad. Cultive el amor a sus semejantes o más bien, hermano y amigo, exteriorice en plena medida el amor que posee. Así llegará a reconocer a quienes constituyen el grupo mundial. En esto D.R.S. lo puede ayudar, pues proyecta luz sobre las personas.

    Avance tranquilo y confiado por el Camino Iluminado, y que su tónica sea la expectativa. Esté dispuesto a enfrentar, todo lo que pueda ocurrir. El vínculo entre usted y su Maestro se fortalece cada día.

    Enero de 1935

    [i161] Hermano mío:

    Tiene ante sí los tres años más arduos de su vida, y cuando cumpla los cuarenta y nueve años, su trabajo habrá asumido líneas tan definidas, que verá con mucha más claridad el Plan para [e160] el servicio futuro y habrá alcanzado el impulso deseado. El trabajo que tiene por delante consiste ahora en cooperar con los que constituyen el nuevo grupo de servidores del mundo y en organizar la financiación, mediante la cual gran parte de la obra se hará posible. A medida que el trabajo toma forma en el plano físico, debe dirigirse, primero, a la elevación espiritual de las personas reflexivas del mundo, y luego vendrá, por medio de ellas, la elevación de las masas.

    Su trabajo debe ser, en gran parte, selectivo y principalmente educativo. Implicará también descubrir y entrenar a quienes puedan colaborar. Los trabajadores serán atraídos acrecentadamente hacia Gran Bretaña y el continente europeo. La enseñanza saldrá de Estados Unidos de América, pero Europa es el campo para educar al mundo en las ideas de la verdadera unidad mundial y la inteligente presentación del Plan. Desde ese continente la inspiración puede llegar a Oriente y a Occidente.

    Emprenda este trabajo con valor y sin apremios. Combine los inteligentes métodos de las organizaciones actuales con la visión de los recientes sistemas de trabajo. Su tarea es de carácter espiritual y sus objetivos son educativos, siendo su finalidad la divulgación de esos principios que deben regir el modo de vivir y las actitudes mundiales, durante la nueva era. Al presentar el trabajo que puede realizar el nuevo grupo de servidores del mundo, se pueden señalar ciertos programas definidos y de aplicación inmediata, tal como el de educar a la opinión pública sobre el principio de la no separatividad. Pero para esto se requiere mucha meditación y un claro pensar… La técnica a seguir y los métodos a emplear para despertar el interés y atraer el apoyo necesario, deben decidirlo los discípulos y trabajadores occidentales y no yo, vuestro hermano oriental. Sólo puedo estimular su alma para que alcance clara percepción, visión inteligente, [i162] verdadera comprensión y planeamiento acertado. Lo restante del trabajo y la materialización del proyecto está en sus manos y en las de quienes respondan a las ideas presentadas.

    En cuanto a su desenvolvimiento y entrenamiento personal, hermano mío, sólo puedo recomendarle que tome en consideración la práctica de la meditación que le sugerí en mi última instrucción, y que renueve el esfuerzo para satisfacer sus exigencias. No tiene la menor idea de la nueva afluencia de fuerza que le llegaría con sólo disciplinarse y dedicar veinte minutos dinámicamente cada mañana, antes de iniciar la rutina diaria… Éste ha sido, durante años, su problema. Sin embargo, estos breves veinte minutos dedicados con regularidad cada mañana, a las ocho, [e161] le darían, no sólo la alegría que necesita en su arduo trabajo sino el poder y la percepción para estabilizarlo, y también una mayor medida de fuerza física. La naturaleza de su cuerpo físico está constituida de tal manera, que responde más a la curación espiritual que los cuerpos de la mayoría.

    Julio de 1935

    Poco tengo hoy para comunicarle hermano mío, pues el año pasado le escribí detalladamente y delineé el trabajo que debe realizar en años venideros. No altero ese trabajo ni mis sugerencias, porque si lo hiciera no habría verdadera síntesis en la realización de este grupo. Trabajo con un Plan propio preconcebido, resultado de varios años de detenida observación de los miembros de mi grupo. No tengo motivo para cambiar mis ideas o planes originales, pues todos se han desarrollado como lo preví, aunque uno o dos del grupo aprenden más despacio que los demás y otro dio inesperadamente un salto adelante.

    La tarea se está consolidando con firmeza y, al sentar los profundos cimientos e iniciar la superestructura, debe cuidar de que no sufra la más mínima deterioración la idea original y la forma mental inicial. La dificultad de los constructores espirituales y arquitectos del Plan, sólo aparece realmente cuando lo que construyen se convierte en propiedad pública y queda, en consecuencia, sujeto a la crítica y a la ayuda externa. Entonces se hace difícil la tarea de preservar la pureza original de la idea y del propósito.

    [i163] Prepárese para expandir el trabajo. Pero debe expandirlo de acuerdo al Plan y no a las emergencias que surjan, pues está construyendo en colaboración con los Constructores internos y las dos estructuras deben ser contrapartes. Reflexione sobre esto, y no se detenga en las cosas no esenciales.

    Durante un tiempo elimine del trabajo la intensidad de su presión interna, hermano mío. El impulso es adecuado para llevar los planes adelante. Por consiguiente, manténgase firme, reflexione profundamente, pero no arremeta.

    Enero de 1936

    Hermano mío:

    Todo organismo que se perfecciona debe contener esos elementos de vida y poder que incorporan la energía de los tres aspectos de la divinidad, y poseer análogamente esos canales de fuerza por los cuales puedan expresarse los otros cuatro tipos de energía [e162] divina. El canal puede ser proporcionado por los discípulos que pertenecen a cada uno de los siete rayos indicados, o a esos discípulos que, en virtud de su pureza y consagración, pueden manejar cualquier tipo de energía que la Jerarquía decida proyectar sobre algún organismo, a través de tales discípulos. El nuevo grupo de servidores del mundo es un organismo en rápido desenvolvimiento, que debe ser protegido de la indebida cristalización y superorganización. Sin embargo, debe expresarse a través de los siete rayos de la manifestación divina. Si usted y sus asociados se avienen a ello ante la oportunidad ofrecida, tienen mucho que hacer para organizar correctamente la expresión externa del nuevo grupo de servidores del mundo. Una vez que el período preparatorio inicial haya pasado, los efectos de lo realizado subjetiva y objetivamente llegarán a ser tan definidos, que las futuras líneas de surgimiento y las premisas y actividades serán relativamente estables e inalterables. Esta responsabilidad debe ser encarada.

    Sin embargo, la tarea se complica porque muchos aspirantes y algunos discípulos que usted no conoce, pertenecen al nuevo grupo de servidores del mundo, los cuales también trabajan activamente de acuerdo a los nuevos impulsos, a menudo sin darse cuenta de su afiliación como colaboradores.

    [i164] Es necesario, por lo tanto, que usted y otros miembros de mi grupo de trabajadores sean sensibles a los nuevos factores y a las personas cuya tarea –igual que la del grupo al que pertenecen y reconocen– es precipitar las nuevas actividades, actitudes y técnicas grupales. De allí también la necesidad de prestar una atención interna entrenada, no sólo a la voz de su propia alma, a la mía y a la impresión del grupo, sino también a las voces de quienes serán atraídos al grupo, que usted reconocerá por la similitud de propósito, método y actitud. Esto no es fácil hermano mío.

    Este año deberá alcanzar una mayor libertad interna y un verdadero y definido espíritu de liberación, que se expresará como alegría y paz reales, no ficticias, y un espíritu de responsabilidad menos apesadumbrado. Debe recordar que esta responsabilidad es grupal. Su tarea consiste en reaccionar más aguda y sensiblemente a la impresión sutil y espiritual, y a los impulsos grupales del nuevo grupo de servidores del mundo… A medida e lleva a cabo esta tarea irán apareciendo los correctos métodos para llegar hasta quienes están activos en el nuevo grupo de servidores del mundo, se abrirán las puertas necesarias y se evidenciarán fácilmente los métodos adecuados para evocar interés. El [e163] trabajo en los planos internos ya está hecho, lo único que falta es despertar el cerebro y la mente objetiva, en conexión con tales individuos.

    Otro punto me queda por tocar. Su orientación hacia el Plan es correcta y posee sabiduría y fortaleza. Sin embargo, debe conservar su fuerza y recordar que el correcto relajamiento constituye parte del servicio que usted puede prestar como lo es el trabajo arduo y continuo que conduce a obligatorios y quizás inconvenientes intervalos para adquirir fuerzas físicas. Es esencial un empuje interno constante e ininterrumpido, mantenido mediante la acertada organización de los factores externos de tiempo y fuerza física. Pero esto no es posible si no se lleva una vida equilibrada de servicio y distracción, y nuevamente de servicio.

    Junio de 1936

    Hermano de antaño:

    Está en proceso de reunir sus fuerzas para otro ciclo de actividad respecto al nuevo grupo [i165] de servidores del mundo. Recuerde que todos los procesos creadores avanzan con ritmo cíclico. El ritmo fijado por el nuevo grupo de servidores del mundo es de un ciclo de tres años, y usted se ajusta al mismo ritmo. En mayo de 1936 terminó uno de estos ciclos. Otro, terminará en mayo de 1.939, en el cual trabajaremos con mayor actividad y creciente éxito. El tercero empezará en mayo de 1942. Debe tener muy en cuenta estas fechas y preparar sus planes para el futuro. De este modo trabajará de acuerdo con la ley y en la línea de menor resistencia. Procure que cada ciclo de tres años se ajuste al ritmo de creación. En el primer año ponga el énfasis en la actividad del principio que está en manifestación, utilizando lo que aparezca, y con ello tiene que trabajar. En el segundo año, procure que surja y se escuche con claridad la cualidad de la nota. En el tercer año, deje que todos vean detrás de la forma, expresándose por medio de la cualidad, la vivencia y la actividad de la vida que mora internamente. Tenga en cuenta esto mientras consolida el trabajo. La tónica del primer año de trabajo debe ser consolidación; la del segundo, expansión; mientras que en el tercero debe hacer un impacto definido en la conciencia pública, emitiendo y haciendo resaltar claramente determinada nota. Si se recuerda este ordenamiento cíclico, no se cometerán errores serios… El nuevo grupo de servidores del mundo debe trabajar en ciclos de tres años, y es necesario construir los cimientos para alcanzar esta realización cíclica. Este ritmo cíclico eliminará la tensión; [e164] sin embargo, permitirá que los trabajadores del grupo se den cuenta de que no hubo fracaso. Es imposible hacer un buen trabajo cuando se cree que se ha fracasado o no ha habido realización alguna.

    Una cosa deseo indicarle y es que en muchos países del mundo hay personas activamente asociadas con el nuevo grupo de servidores del mundo, aunque no han establecido contacto con usted ni con los demás miembros de mi grupo particular de discípulos. Debe aprender a reconocerlos, lo mismo que los demás miembros del grupo. Donde haya reconocimiento de los principios, imparcialidad al prestar servicio y también una buena voluntad, pura e inteligente, entonces de libremente su tiempo y ayuda. Tienda su mano en camaradería. Donde haya vida y el [i166] tipo de simiente sea uno solo, entonces la misma flor aparecerá en todas las tierras. Nada puede alterar los genes ni el tipo de expresión de la manifestación. Tenga esto presente.

    En lo que respecta a usted, hermano mío, manténgase cerca de su alma. Marche con cuidado y precaución, pero siga sin temor y con alegría en la luz de su alma y en la luz fusionada de sus hermanos de grupo.

    Enero de 1937

    Hermano de antaño:

    Ha respondido en forma muy breve, como lo hace el individuo de primer rayo, a algunas preguntas que le he formulado. Sin embargo, desde mi punto de vista las respuestas son muy reveladoras. En su caso y en el de F.C.D. y R.S.U., la dificultad principal está en el letargo, basado en una genuina impotencia física. Por consiguiente, no es mi intención imponerle una mayor actividad, sino una mejor organización en los planos internos y una mayor reflexión intuitiva. Este grupo de discípulos ha aprendidos dos cosas:

    1. A ayudar en la tarea del nuevo grupo de servidores del mundo, vinculándolo amplia y conscientemente con las personas de buena voluntad en todo el mundo. Esto debe hacerse a fin de traer nuevas y correctas condiciones en la Tierra.
    2. A buscar y organizar los fondos necesarios para esta tarea. Esto último es, en muchos sentidos, la expresión externa de lo primero, pues así como en el pasado el dinero fue el instrumento del egoísmo de los hombres, ahora debe ser el instrumento de su buena voluntad. Le recomiendo esto como valioso pensamiento para que continúe utilizándolo (empleando [e165] una expresión norteamericana) como punto de discusión.

    Lo que antecede es el resumen de la tarea inmediata que tienen por delante todos los que tratan de ayudar en nuestro trabajo, tarea a la que lo incito a usted como también a quienes están asociados conmigo. Los muros de las dificultades deben ser derribados y el éxito debe venir por el esfuerzo, mediante la presión unida de las almas decididas, que siguen adelante hacia la victoria, a pesar de todas las probabilidades en contra. El esfuerzo unido y definido debe ser llevado adelante sin desaliento ni vacilaciones, con la debida atención al factor tiempo, a la vez que con sentido de apremio, lo [i167] cual evitará todo movimiento inútil y no habrá oportunidad de retroceder. Muchas personas colaborarían, hermano mío, pero no lo hacen actualmente debido al temor o por hacer resaltar demasiado lo no esencial. Me refiero aquí a las personas de buena voluntad que se dan cuenta de la urgencia del trabajo de los Maestros, pero que todavía no prestan su ayuda en plena medida. Hay también quienes no se dan cuenta de la urgencia y son inconscientes de lo inmediato del Plan, o de que existe un Plan. Sin embargo, si se les explicara el asunto, prestarían ayuda.

    No me corresponde a mí tratar este problema, porque nosotros no asumimos las responsabilidades de los servidores del mundo. Se lo presento a usted hermano mío y a mi grupo, respaldándolos con todo el peso de mi fuerza y el estímulo de mi amor. EI esfuerzo concentrado y dirigido puede tener resultado, a pesar de las condiciones del mundo, de la mala interpretación de quienes no comprenden y de la carencia de responsabilidad en la respuesta dada por nuestros condiscípulos, cercanos o lejanos.

    Esté preparado y vaya adelante con los demás miembros de mi grupo. Manténgase firme y no se preocupe demasiado por el progreso del trabajo, si le parece que no avanza tan rápidamente como sería de desear. Una vez iniciado el movimiento, irá rápido…

    Las tres frases siguientes quizás lo ayuden a encarar el problema y a progresar como trabajador:

    1. El sentido de responsabilidad fulgura con llamas vacilantes en toda alma que ha buscado y encontrado el alineamiento. Procure que estas llamas se conviertan en fuego constante en cada alma que encuentre. Reflexione sobre esto.
    2. El sentido de sacrificio se percibe tenuemente en cada aIma que ama al Plan. Debe enseñarles que el sacrificio es dar al máximo y no extraer de lo que está en la superficie y [e166] puede ser conocido. El sacrificio invisible debe ir a la par del sacrificio visible. Enseñe esto.
    3. El sentido de camaradería es conocido con seguridad por todos y cada uno de ustedes, pero necesita la profundización del servicio compartido. Extraiga esto y manifiéstelo. La camaradería de la responsabilidad compartida, el sentido de profunda respuesta a la necesidad, el compañerismo en el servicio prestado y el anhelo de sacrificio, son cosas que deben enseñar a quienes tratan de trabajar en el plan de los Maestros, y usted demuestra los tres.

    Julio de 1937

    [i168] Su cuerpo mental, hermano mío, pertenece al cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. De ahí su poder para armonizar, unificar y comprender. Al mismo tiempo (indicando así el propósito del alma) le correspondió a una naturaleza mental de cuarto rayo (con su amor a la armonía a través del conflicto) llevar a cabo la tarea particular que su alma le asignó y la empresa en que está empeñado para ayudar al Plan.

    Su cuerpo astral de segundo rayo facilita grandemente su trabajo, pues le da comprensión e inofensividad, de manera que sus emociones no entorpecen sus juicios ni sus decisiones. Pero la combinación de un cuerpo mental de cuarto rayo y un vehículo emocional de segundo rayo, requiere cuidadosa vigilancia, a fin de conservar el equilibrio de primer rayo a medida que su edad avanza y sus tendencias se cristalizan en hábitos. La única manera de hacerlo es establecer y profundizar el contacto con el alma, la cual (aunque de primer rayo) pertenece, como recordará, al primer subrayo de segundo rayo.

    Como se habrá imaginado, su cuerpo físico es de séptimo rayo. De ahí su oportunidad y capacidad como masón, de organizar y dirigir. Recordaré a todos que cuando digo que el cuerpo físico es de séptimo rayo, significa que los átomos del cerebro, en particular, están matizados y motivados por la energía de séptimo rayo. Lo mismo sucede aunque el vehículo físico pertenezca a cualesquiera de los rayos. Esto proporciona actualmente una oportunidad definida a quienes están así constituidos respecto al séptimo rayo, cuya influencia se acerca rápidamente. Al mismo tiempo presenta un problema –el interminable problema de equilibrar las fuerzas, tarea principal del iniciado, o de quienes se preparan para la iniciación. En consecuencia, considerándolo como una unidad completa, sus rayos son: [e167]

    1. El rayo del alma, el primero de Poder o Voluntad.
    2. El rayo de la personalidad, el segundo de Amor-Sabiduría.
    3. El rayo de la mente, el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
    4. El rayo del cuerpo astral, el segundo de Amor-Sabiduría.
    5. El rayo del cuerpo físico, el séptimo de Orden Ceremonial o Magia.

    Enero de 1938

    [i169]En mi última comunicación le indiqué tres palabras mi amigo y hermano: Responsabilidad, Sacrificio y Camaradería. Le pedí que emprendiera la tarea de despertar a los aspirantes que lo rodean, para que comprendan su significación. Usted la comprende, pero debe ejemplificarlas, explicarlas y fomentarlas en los que ha atraído hacia su círculo de influencia grupal, como colaboradores y cooperadores del Plan. Siempre se hizo y se hará cargo de la responsabilidad. Siempre comprendió el sacrificio y se ha sacrificado. Sus valores en este sentido son sólidos, y no pretende nada para el yo separado. Está aprendiendo que la camaradería no es una lección fácil de aprender y expresar, para las almas de primer rayo. La pequeñez de las personalidades y la mezquindad de los puntos de vista individuales, resultan fastidiosos para el servidor del Plan, que permanece sereno y desapegado en el pináculo de la visión con la resultante comprensión de primer rayo.

    Tengo tres puntos que tratar con usted, y mi mensaje es breve. No trato de imponerle una meditación definida, excepto sugerirle que al enfrentar y hacerse cargo de la creciente y amplia responsabilidad financiera, persista reflexionando meditati–vamente en relación con el problema que le presenté hace un tiempo. Su Maestro lo está supervisando más estrechamente como discípulo de primer rayo, sometido a prueba. Mi tarea es ahora, sólo permanecer a su lado. Los tres puntos que deseo tratar, son:

    1. No pierda tiempo mirando atrás, ni en considerar inútilmente si las empresas del pasado fueron sabias o no. Siga adelante con confianza e intensidad. Tiene por delante meses de acción enfocada e intensa, que llevada a cabo correctamente contribuirá a formar el equipo necesario para realizar el trabajo del Maestro y ayudar en el Plan.
    2. Maneje con cuidado la fuerza que fluye a través suyo, a medida que se traslada cada vez más a la conciencia de su alma de primer rayo y al grupo del Maestro de ese primer [e168] rayo. Procure que su personalidad de segundo rayo maneje correctamente esa fuerza, mezclándola con el amor y atemperando su poder con la [i170] comprensión. La fuerza de primer rayo debe ocuparse de las circunstancias, y no debe hacer impacto sobre las personalidades. Se la necesita para forzar las circunstancias y determinar resultados (observe esta frase) y no para destruir ni herir. Debe tenerse en cuenta la verdadera impersonalidad, y su personalidad debe observar el efecto que produce sobre otros personalidades y contrarrestar su innato y a menudo muy útil trabajo destructivo.
    3. Reflexione sobre la alegría, la felicidad y la bienaventuranza. Éstas despejarán los canales de la vida interna y llegarán, en amplio círculo, a muchos tipos de personas. Curarán y purificarán el cuerpo físico y le ayudarán a hacer su trabajo sin mucho esfuerzo; le otorgarán un adecuado sentido de valores y un desapego basado en el amor y no en el aislamiento.

    En conclusión diré que estoy satisfecho con el trabajo realizado por usted y los trabajadores en esa línea, pero exhorto a todos a que obtengan una comprensión más profunda y a que acrecienten su actividad.

    Debo decirle, hermano mío, lo siguiente: No permita que el espejismo de la fatiga y la desilusión por la situación del mundo, malogren el trabajo. No luche contra el espejismo que trata de engañarlo, empleando su indiferencia de primer rayo, poderosa actitud que usted y todos los que pertenecen al primer rayo asumen con facilidad. Combátalo ignorándolo y ensimismándose plenamente en la tarea inmediata; me refiero a ese sensato ensimismamiento que no descuida las necesidades físicas ni las horas necesarias de descanso. El trabajo avanza en el mundo de acuerdo a las correctas líneas internas indicadas. El discípulo que ha obtenido alguna medida de sensibilidad hacia el Todo, debe aprender a discernir entre los aspectos de ese Todo. Usted es demasiado sensible a los deseos y sentimientos de la personalidad del mundo y al espejismo producido por su reacción a ellos. Aprenda a captar con igual sensibilidad el conjunto de idealismos y pensamientos de aspiración en el mundo; así el espejismo de la fatiga y el desagrado innato, cederán su lugar al agudo interés y a la comprensión del discípulo libre de espejismos.

    Enero de 1940

    [e169]Hermano mío:

    La presión del trabajo ha sido y es muy grande. No tengo ninguna instrucción especial que darle, porque lo iniciado adquirirá su propio impulso y marchará a su inevitable terminación. [i171] Sólo agregaré que apruebo el esfuerzo que está realizando para satisfacer las demandas del trabajo delineado, y que si persiste, ello constituirá un prolongado servicio a la humanidad. Le pido que observe la palabra “prolongado” porque usted está construyendo para el futuro, y en el futuro llegará la verdadera significación de lo hecho. Por lo tanto, siga adelante con paciencia, habilidad en la acción e inconmovible persistencia.

    Respecto a la fusión que debe lograr, en relación con las fuerzas corporales y la energía del alma, le llamaré la atención sobre el hecho de que la energía de su alma está enfocada en el equipo físico, uniendo así la energía del alma y la fuerza de su cerebro de séptimo rayo, produciendo en consecuencia el alineamiento directo entre el alma y el cerebro, que deberá profundizar, comprender y utilizar. La energía de su personalidad (de segundo rayo) está enfocada en su mente de cuarto rayo, quedando su cuerpo astral como una unidad –en sí mismo, según lo consideramos– y, en su caso, es como debe ser. Su cuerpo astral es poderoso y está suficientemente controlado y equilibrado para llevar a cabo la tarea y la solución de las relaciones personales, sin la indebida presión de las reacciones de la personalidad. Algún día se hará un estudio sobre el hecho de que casi todas las reacciones son de índole astral o emocional, excepto las reacciones del mecanismo físico hacia el medio ambiente tangible y externo. La psicología ortodoxa no lo ha reconocido suficientemente. Las reacciones de la personalidad hacia el alma y las del cuerpo astral hacia la vida subjetiva, son de vital interés para el esoterista.

    En consecuencia, la fusión debe ser entre la mente y el cerebro, expresando cada uno alguna de las dos energías principales. Esa fusión ya existe en forma parcial, y cuando ésta se complete, el objetivo de la mente de alcanzar la armonía a través del conflicto, será reemplazado por la afluencia del amor, actuando poderosamente por medio del cerebro, y mejorando incidental y rápidamente su salud física. ¿Cómo obtenerlo, hermano mío? La primera etapa en realidad es difícil, especialmente para las personas de primer rayo. Se obtiene por el poder de la visualización. Por eso el ritual es de valor para las personas como usted y para la Masonería –por pertenecer al primer rayo y, en consecuencia, [e170] emanar de Shamballa–, y ayuda en el proceso de visualización. Proporciona colorido y actuación [i172] tangible a la actividad interna subjetiva. La visualización es un poderoso agente para despertar la imaginación creadora. Permítame hacerle una insinuación. Si utiliza esta idea cuando proyecta el trabajo que intenta llevar a cabo para la Jerarquía, y del cual lo hacemos responsable, e introduce en ese trabajo el ideal del ritual, del ritmo y de la distribución de energía, evocará un diseño sintético, un procedimiento unificado y un armonioso desarrollo del Plan.

    Por lo tanto, le pido que dedique todos los días diez minutos a visualizar pictóricamente el trabajo y el programa. Visualice cada fase como un Loto de belleza viviente, vinculado con las otras fases mediante líneas de ígnea energía, uniendo así todas las partes en un todo. Las distintas fases formarán una gran unidad de luz y amor, expresándose por medio de la voluntad al bien. No se desvíe al hacerlo. Utilice la energía constructora de su personalidad de segundo rayo y la de su cerebro de séptimo rayo, porque la energía del alma de primer rayo se expresa por medio del cerebro. Este trabajo no lo realiza conscientemente como alma. Trabaja con la energía del alma que es capaz de expresar por medio de su cerebro. Si trabajara con energía pura del alma y desde los niveles de ésta, afluiría demasiada fuerza shambállica para la delicada estructura que está desarrollando.

    Antes de iniciar lo que debe hacer, procure obtener en el orden expuesto, los siguientes alineamientos:

    1. Las fuerzas de la personalidad con la energía de la misma, enfocadas en la naturaleza mental, lo cual significa la personalidad alineada, enfocando la atención en el intelecto.
    2. La personalidad con el alma. Esto significa poner la mente –que centraliza todas las energías inferiores– en relación directa con el alma.
    3. El alma y el cerebro. Esto se obtiene expulsando de la conciencia a la personalidad y a todas sus fuerzas y relacionando alma y cerebro por un acto de la voluntad.

    Logrado esto, retorne a la naturaleza mental y, enfocado en ella, continúe el trabajo de visualización, como le sugerí. Construya su imagen etapa tras etapa.

    [i173] Siga adelante con valor, esperanza y alegría y también con comprensión, hermano mío. Instruya con minucioso cuidado a los que trabajan con usted, porque mucho depende de ellos. Recuerde siempre que no trabaja solo.

    Agosto de 1940

    Hermano mío:

    No tengo mucho que decirle en este momento y usted sabe por qué. De ninguna manera permita que la presión del trabajo y el esfuerzo del mundo lo dominen ahora.

    Aún está por delante la tarea de reconstruir el mundo, pero los discípulos mundiales y los grupos consagrados pueden comenzar a dar los necesarios pasos de preparación. La reconstrucción debe comenzar allí donde se encuentra hoy el discípulo, e involucrará, en una pequeña escala y de relativa importancia, los mismos procesos, las mismas eliminaciones, los mismos cambios, el mismo idealismo discernidor y la misma conformidad con los nuevos cánones emergentes, que se requerirán en la reconstrucción del mundo. Reflexione sobre esto, porque [i589] los discípulos de todo el mundo pueden comenzar a prepararse para esa creciente y futura actividad.

    Tres aspectos se destacan en el canon de la nueva era y deben tenerse presentes:

    1. El aspecto curación. Lo expreso así porque la humanidad necesitará un paciente cuidado antes de que el trauma y el dolor actuales hayan sido trasmutados en experiencia y comprensión adquiridas. Quienes sienten amor compasivo por la humanidad, pueden realizar este trabajo de curación.
    2. El aspecto esclarecimiento. Las fuerzas de reconstrucción deben reconocer que toda la humanidad se halla en un estado de confusión. Tendrá que dedicar tiempo y esfuerzo para explicar con claridad y señalar la ley de causa y efecto. Se necesitan intérpretes expertos.
    3. El aspecto reorganización. La reconstrucción es necesaria y requerirá una percepción espiritual interna consagrada. La nueva era no llegará ni podrá expresar realmente sus energías latentes si se emplean las viejas y remendadas formas, o se aplican las antiguas técnicas y actitudes. Vendrá a la existencia a través de formas totalmente nuevas y descartando inteligentemente los antiguos sistemas religiosos, los de gobierno y los idealismos económicos y sociales. Es muy grande la necesidad de intermediarios [e506] sensitivos que sientan las nuevas realidades emergentes y den los pasos constructivos necesarios. Deberán crear las formas que utilizarán estas ideas subjetivas. Hago estas pocas sugerencias para ayudar a usted y a los demás trabajadores en la tarea de la reorganización, indicándoles el tipo de trabajador que se necesita hoy en el mundo, muy necesario en la tarea que usted trata de realizar para la humanidad e incidentalmente para Nosotros.

    Sólidos métodos comerciales deben caracterizar los aspectos físicos de las organizaciones revitalizadas, de las cuales usted es responsable; una poderosa nota de amor y comprensión debe expresar el deseo y los aspectos sensibles subjetivos del activo grupo trabajador. La nota mental debería ser la adaptabilidad inteligente. Creo que esto ya lo sabe y lo repito no sólo para destacarlo en su conciencia, sino también para que los esfuerzos de sus hermanos de grupo [i590] se fusionen con la misma determinación conjunta, que los convertirá en colaboradores activos en los planes que Nosotros hemos forjado para ayudar al mundo.

    Siempre le resulta difícil al discípulo que actúa en el mundo de los asuntos humanos, descubrir el intermediario ideal entre las sensatas técnicas expresadas en el plano físico y la visión que posee; nunca es fácil adaptar y relacionar lo viejo con lo nuevo, para obtener lo que el presente requiere. La tarea del discípulo, como podrá observar por las palabras –lo viejo, lo nuevo y el presente– conciernen principalmente al Tiempo. Para comprender debidamente el elemento tiempo se requiere poseer el ojo de la visión, además de saber interpretar correctamente lo que se ve. Para ese propósito le daré una meditación basada en la visión, e inmediatamente se dará cuenta de que es muy apropiada para satisfacer su particular necesidad. La abreviaré, porque las meditaciones extensas (reducidas a fórmulas) no se adaptan a su naturaleza, y es:

    1. Entone el OM tres veces, llevando su conciencia, a medida que lo hace, al centro ajna entre las cejas, manteniéndola firmemente allí.

    2. Imaginativamente mire en tres direcciones:

    a. Hacia arriba, al mundo del alma, al reino de Dios y a la Jerarquía. Al hacerlo, procure vincularse definidamente con su propio Maestro, del cual soy, con Su autorización, en este momento, el representante.

    b. Internamente al mundo de los hombres, y trate de entrar en contacto con el mundo subjetivo del pensamiento y la aspiración humanas –el mundo de los ideales y de la visión humana. [e507]

    c. Externamente al mundo de los acontecimientos, el mundo objetivo exotérico de los eventos tangibles.

    1. Manteniendo la conciencia en el centro ama, exprese para sí, mediante un pensamiento claramente formulado, su deber para el día, a la luz de esta triple interrelación.

    2. Enfocando la luz que posee, envíe a la esfera del trabajo que eligió, la energía consagrada de su personalidad a través de su ojo [i591] izquierdo, y la poderosa energía de su alma a través del ojo derecho. Esto tendrá un efecto poderoso.

    3. Luego, como alma, extraiga del reino de la vida del alma una nueva provisión de energía egoica y concéntrela en la cabeza y el corazón, manteniéndola firmemente allí, a fin de emplearla durante el trabajo diario.

    4. Entone el OM tres veces inaudiblemente.

    Deberá tomarle unos pocos minutos de tiempo, pero debe hacerlo en forma dinámica, controlando plenamente el pensamiento y la actividad.

    Reciba mi bendición.

    Agosto de 1942

    1. Tome en su mano el hilo de mi trabajo externo y manténgalo allí.
    2. El símbolo de las manos y los pies encierra un secreto para usted.
    3. Su Maestro le hace llegar por mi intermedio estas palabras: Ya sabe cuál es la etapa alcanzada. Siga adelante.
    4. Debe ayudar a tres grupos y fusionarlos en uno solo, haciéndolo en el aspecto interno.
    5. La alegría viene por el dolor, no sólo por la fuerza adquirida o el servicio prestado. Se necesitan los tres y los posee.
    6. Debe desarrollar la facultad de jugar, hermano mío. Juegue en la tierra y juegue en el lugar oculto, diviértase en el campo de juego de los Dioses.

    Septiembre de 1943

    Mi hermano, amigo y colaborador:

    ¿Leyó últimamente el enunciado de mi instrucción anterior? Contiene instrucciones para el futuro y –a medida que lo vaya leyendo– le impartirá muchas cosas de mayor valor educativo que el año pasado. Estas instrucciones aún son válidas. Ha pasado por un año muy difícil, hermano mío, y los que trabajamos con ustedes en el aspecto interno no lo ignoramos.

    [e508] [i592] Este trabajo lo planeé y delineé en los últimos años y está en su mayor parte detenido. Pero ¿qué esperaba, hermano mío? Quizás no se dio cuenta de algo que para mí constituye una constante fuente de continua alegría y satisfacción. El movimiento de Buena Voluntad ha tenido un prominente éxito, que actualmente se manifiesta en los millares de proyectos para ayudar en la posguerra, formándose miles de grupos y millones de personas bien intencionadas, progresistas y bondadosas de todas las razas y nacionalidades, que se preparan para desempeñar su parte en la salvación de la humanidad y en el restablecimiento (en líneas más sólidas y mejores) de la seguridad y felicidad necesarias. No me refiero aquí al trabajo que todos realizaron desde que publiqué en 1932 mi primer folleto, El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Eso fue sólo una parte del esfuerzo mayor. Me refiero a la afluencia de conciencia crística y del espíritu de amor sobre el mundo, que se inició en 1825, trayendo los principales movimientos de beneficencia; condujo a la organización de los grupos que bregaron por el mejoramiento humano; ayudó a fundar los movimientos laboristas basados en móviles correctos; inspiró los procesos educativos, las empresas filantrópicas y los grandes adelantos en la medicina, y hoy esa afluencia se va infiltrando en el gobierno mundial y empieza a condicionar todos los planes para la paz mundial y las relaciones internacionales. El éxito está asegurado, aunque los movimientos progresen lentamente…

    El esfuerzo masivo liberará a la humanidad en el ciclo venidero. Usted ha hecho un trabajo mucho mejor de lo que cree o piensa; es y puede seguir siendo un canal, porque la sencillez de la persona de primer rayo posee un tremendo poder. Empléelo, hermano mío, pero sin aislarse. Al trabajador de primer rayo le resulta fácil recorrer solo el camino que quiso seguir, pero le sugiero que trabaje colaborando más estrechamente con sus condiscípulos. Es esencial que el trabajo proyectado reciba una vitalidad más intensa, a fin de que se expanda por el poder de su vida innata y se fortalezcan las partes integrantes ya construidas. Es de importancia inmediata que cada servidor que coopere con nuevo y fresco entusiasmo, [i593] obtenga un panorama mundial del plan deseado.

    Durante el próximo año ponga el énfasis sobre el aspecto objetivo. La cualidad subjetiva fue correctamente presentada, pues el aspecto subjetivo de cualquier forma de expresión debe ser viviente y expansivo si queremos que la forma objetiva ocupe poderosa y útilmente el lugar que le corresponde en el mundo de los fenómenos. Ahora deberían ser elaboradas las potencialidades de los servicios organizados para el fortalecimiento [e509] espiritual del mundo de los hombres, la técnica de su progreso y los procesos de su desarrollo –individuales, grupales y, eventualmente, una verdadera red de grupos interrelacionados. El trabajo subjetivo que acentúa el crecimiento espiritual de la humanidad en las líneas del nuevo acercamiento a la divinidad, tiene, como puede ver, una relación definida con la nueva religión mundial y, oportunamente, puede enfocarse alrededor de los diversos plenilunios.

    Que “la alegría sea su fortaleza” en el año que se inicia. Esto es posible sólo cuando el poder, la voluntad y la fortaleza, están fusionados con el amor, la sabiduría y la habilidad en la acción y la palabra. Tiene mi fortaleza y el cuidado influyente de su propio Maestro.

    Agosto de 1946

    Hermano mío:

    (Le digo esto en su más pleno sentido). Comienzo esta instrucción con dos enunciados: Primero, cuando hablamos del trabajo que emprendí en 1919 –veinte años de trabajo, seis de ellos durante la guerra– e informé de él a la Jerarquía, se mencionó necesariamente su nombre y el de sus condiscípulos. La conversación fue entre el Maestro Morya (su Maestro), el Maestro K.H. y el Maestro R., en cuyas manos reside la rehabilitación de Europa, y yo; el comentario que hizo su Maestro fue: “Estoy realmente satisfecho de él. Una vida altruista lo ha capacitado para un trabajo mundial humanitario, durante el resto de esta vida y la próxima”.

    El segundo enunciado que quiero hacer es que –teniendo vida [i594] y salud– enfrenta un período de servicio que no tiene precedente en su experiencia. He vigilado su desarrollo durante quince años, desde que pasó a mi Ashrama para obtener el entrenamiento que le permitirá ocupar más adelante un puesto en el Ashrama de su propio Maestro –un puesto similar al de A.A.B. en el Ashrama de K.H.. Aprendió y avanzó rápidamente, y es justo y correcto que lo sepa. Tiene que vencer ciertas dificultades en el empleo de la energía de primer rayo, y cualquier error que pueda haber cometido, debido a juicios demasiado severos, al expresarse físicamente, son simplemente incidentales al aprendizaje del correcto empleo de la energía del alma. Tal su problema inmediato.

    Cada vez que la energía de primer rayo afluye a través suyo, conduce a una insignificante o a una verdadera crisis en sus relaciones con los demás. Debe adquirir una genuina y más general simpatía (como medio de comprensión) hacia sus semejantes, particularmente con quienes colaboran con usted en mi trabajo.

    [e510] Este desarrollo le traerá grandes beneficios a su debido tiempo, si sus condiscípulos aceptan de buen grado su liderazgo. Ellos están dispuestos a hacerlo, pero echarán de menos el amor y los pormenores (pormenores educativos con frecuencia), con los cuales A.A.B. logra manejar situaciones. Pero no sea insensible ni esté insatisfecho con los esfuerzos que ellos realizan para progresar. Muchos están en las etapas preliminares del entrenamiento, a fin de capacitarse para ocupar un lugar en la periferia de algún ashrama y recibir entrenamiento para el discipulado.

    Hermano mío, necesita apreciar más el esfuerzo y criticar menos lo que se hace. Siempre es amable y comprensivo con aquellos que constituyen verdaderos fracasos, demostrándolo muy a menudo, pero tiende a despreciar (detrás de una simulada modalidad bondadosa) a quienes se sienten satisfechos de lo que han realizado. Debe aprender también a elegir con sabiduría a sus trabajadores, cuando le corresponde hacerlo. No es fácil para usted ni para todo discípulo de primer rayo, querer acercarse suficientemente a una persona para en realidad conocerla. Recordará el episodio en que al Maestro M. se le pidió que Se ocupara de los discípulos del Maestro K.H., a fin de liberarlo para una breve tarea y Él descubrió que no era capaz de comprenderlos ni de hacer algo con ellos. Esto se debe al aislamiento natural del tipo de primer rayo. Téngalo presente.

    [i595] Asegúrese que los trabajadores que elige (cuando le toca decidir a usted) pertenezcan al segundo rayo, o sean personas de primer rayo en las cuales el elemento amor está altamente desarrollado, aunque no superdesarrollado. Usted tiende a sospechar de los móviles de las personas. Crea en su sinceridad y piense que todavía tienen algo que aprender y ayúdelas –amándolas y confiando en ellas– a que aprendan sus lecciones; limítese principalmente a establecer cierta medida de intimidad con sus trabajadores –amistad y asociación activa–, lo cual garantizará el éxito de su trabajo.

    Su mente y su cerebro están totalmente absorbidos en la tarea que debe realizar. Trabaja como todo trabajador de primer rayo y como lo hace el Maestro Morya. Los trabajadores de primer rayo proporcionan la sustancia con la cual construyen los trabajadores de segundo rayo y la califican y modifican los trabajadores de otros rayos. Usted inspira a la sustancia con la energía y el propósito y con la vida necesaria para que responda al plan –el Plan de buena voluntad que los Maestros actualmente complementan y para el cual buscan trabajadores. Escriba más, hermano mío; posee visión y su meditación es sólida, practicada siempre en la línea de primer rayo como se enseña en el Ashrama [e511] del Maestro Morya. Esto lo comprenden muy pocas personas. Cualquier otra forma de meditación será inadecuada para usted. Aunque se censura a sí mismo por no cumplir a menudo con exactitud mis demandas, sin embargo juzgo que practica más satisfactoriamente su meditación que cualquier otro en el grupo. Por lo tanto, le daré un párrafo de El Antiguo Comentario que se refiere directamente al trabajo que trata de realizar.

    “Aquel que ve la Voluntad de Dios detrás del Plan, posee fortaleza”. La voluntad al bien subyace en toda verdadera buena voluntad. Esa voluntad es él.

    “El Plan para este ciclo, de la sexta crisis objetiva, es buena voluntad hacia todos los hombres, y buena voluntad a través de todos los hombres. Ese Plan se inicia ahora.

    “El Plan, dentro de nuestro planeta como un todo, consiste en cambiar la unidad que descarga energía (los subplanos etéricos –A.A.B.). La cuádruple forma debe asumir la relación triangular. Reflexione sobre esto. [i596]

    “El objetivo del Plan consiste en reproducir en el plano terreno, el reino interno del alma. Esto lo ha predicho largo tiempo el Maestro de Maestros. Preparen el Camino”.

    Que mi bendición llegue a usted por todo el trabajo que ha hecho. Yo –su amigo, hermano e instructor– le pido y necesito todavía su constante ayuda.

    Noviembre de 1948

    Hermano mío:

    Hoy, en el transcurso de los acontecimientos cotidianos y como parte de mi planeamiento final, en relación con el trabajo preparatorio para la venida de Cristo, tengo algunos datos informativos que impartirle. La nota clave de su trabajo para los próximos anos es –como bien sabe– dar a conocer Su reaparición y preparar firme e inteligentemente la conciencia humana para ello. No me ocuparé aquí de esta reaparición, pero algo diré respecto a lo que pueden hacer aquellos a quienes he supervisado durante los últimos años.

    Cinco Maestros y cinco Ashramas están involucrados en este trabajo preparatorio. Tenemos, ante todo, el Ashrama del Maestro K.H., Ashrama que preside este trabajo porque es de segundo rayo, perteneciendo, en consecuencia, a la misma línea de energía del Cristo y también porque el Maestro K.H. asumirá el papel de Instructor del Mundo en un futuro distante, cuando el Cristo pase a un trabajo más elevado e importante. Luego tenemos el Ashrama del Maestro Morya, debido a que todo el proceso se [e512] proyecta desde Shamballa y el Ashrama de este Maestro se halla siempre en estrecho contacto con ese centro dinámico. El Maestro R. –el Señor de la Civilización– está también estrechamente implicado, y es además –y esto es de principal importancia– el Regente de Europa.

    A veces me he referido al Maestro responsable de la reorganización del Laborismo, trabajo que comenzó en las postrimerías del siglo diecinueve, dejando que [i597] siguiera adelante por su propio impulso, cuando Rusia entró en la palestra y puso el énfasis sobre el proletariado o los trabajadores, excluyendo a todos los demás miembros de los grupos nacionales. Esto produjo lo que podríamos llamar la revolución de los trabajadores en los últimos años del primer cuarto del Siglo XX. Yo soy el quinto Maestro que se ocupa de este trabajo, siendo –como quien dice– un agente de enlace entre esos discípulos que trabajan en el campo mundial y aquellos Maestros que son directamente responsables ante el Cristo del necesario trabajo de preparación.

    Ciertos selectos discípulos, extraídos de estos cinco Ashramas, fueron o serán entrenados para la tarea de entrar en contacto con el público. A la mayoría de ellos usted no los conoce, a otros sí. No me refiero al trabajo exotérico de A.A.B. que usted conoce muy bien; pero Nosotros conocemos perfectamente su trabajo esotérico. Ella está terminando ya su trabajo exotérico, y de esto usted está bien enterado.

    Hermano mío, tiene por delante la consolidación de todo el trabajo que A.A.B. inició para Nosotros. Me refiero específicamente a la nueva enseñanza contenida en los libros que ella publicó, al trabajo de Triángulos y al de Buena Voluntad, y también a los consejos y ayuda que usted pueda dar a las personas clave más jóvenes, cuando se esfuerzan por adaptar la Escuela Arcana al canon de la nueva enseñanza que he dado y que, oportunamente, abarcará al mundo (si el trabajo es manejado apropiadamente) y así preparar a los pueblos para la nueva religión mundial. Ha sido también designada para este trabajo de preparación R.S.U. y –en mi instrucción– le indicaré algunas actitudes básicas que ella debe adoptar y mantener a medida que permanece firme con usted y las personas clave más jóvenes. Quisiera particularmente que R.S.U. trabaje con ellas porque es realmente una esoterista y la Escuela Arcana es fundamentalmente una escuela esotérica. A otro discípulo, D.H.B., se le ha confiado una parte en el trabajo especial de preparación; sin embargo, no debe ocuparse del trabajo de Buena Voluntad, sino de otro que le indicaré en su correspondiente instrucción. Sólo [e513] mencionaré a W.W., porque éste es su primer [i598] ciclo como discípulo aceptado; ya ha reconocido el servicio que debe prestar y le proporcionará un serio e importante trabajo en la vida. Mi intención es alentarlo y aconsejarlo. Menciono estos discípulos porque todos deberán trabajar en estrecha colaboración con usted, y esto significa una gran responsabilidad. Durante años R.S.U. trabajó a la par suya, pasó su prueba triunfalmente, y en la tarea de servir como canal para difundir la luz y la información esotérica, es competente y al mismo tiempo humilde en su actitud.

    Poco más puedo decirle, mi hermano, excepto que se confía en que usted demostrará acrecentadamente la fortaleza que le llega desde Shamballa por intermedio de su propio Maestro. Puede extraer ahora de esa fortaleza. A.A.B. está muy en lo cierto cuando dice que se acerca la hora de su mayor oportunidad, a medida que ella lentamente se retira a prestar ese servicio (dentro del Ashrama), lo cual permitirá a K.H. realizar un trabajo espiritual más profundo en colaboración con el Cristo. A fin de entrenarse y capacitarse para hacer dicho trabajo, emprendió –sola y sin mi ayuda– la fundación y organización de la Escuela Arcana, la cual le proporcionó el entrenamiento y la experiencia necesarias y le permitió demostrar la calidad de la enseñanza y esa sicología esotérica que es tarea principal de todo Ashrama, particularmente del Ashrama de segundo rayo.

    Usted me pregunta si puede hacer algo. Ante todo debe manejar la energía afluyente –la energía del Amor en su forma dinámica o eléctrica. Cuando Cristo retorne empleará necesariamente el aspecto Voluntad del Amor. Cuando vino anteriormente empleó el aspecto enseñanza del segundo rayo, no el aspecto Voluntad. Los discípulos de primer rayo son peculiarmente susceptibles al aspecto Voluntad del Amor, y debe esperar estas reacciones y esforzarse en no poner el énfasis sobre la Voluntad –pues posee en esta encarnación esta cualidad en forma adecuada y plena. Deje que sus colaboradores se contaminen de la radiación de su Amor. Eso, hermano mío, abrirá las reservas financieras que tanto se necesitan; la inofensividad será el necesario agente que usted y sus compañeros servidores [i599] pueden demostrar. Proceda como de costumbre, mi probado y fiel hermano.

    Esta instrucción quizás lo decepcione. Le pregunté a A.A.B. qué había, según su criterio, detrás de mi respuesta a la pregunta que usted formuló, y respondió: “Usted confía en la comprensión, autodisciplina y consagración de D.H.B.”. Estaba en lo cierto. No desconfío en absoluto de usted, de manera que nada puedo aconsejarle, hermano mío, pues no lo necesita; yo –su amigo y compañero– sólo puedo sugerirle que siga como de costumbre [e514] su camino, recordando que debe mantener siempre un vínculo reconocido y consciente con su Maestro.

    NOTA: Este discípulo está todavía activamente dedicado al trabajo del Tibetano.